Sark de Oro 2019: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

The Lady from the Black Lagoon de Mallory O’Meara, ed. Hanover Square Press

Es un libro poco habitual, lo sé. Entiendo que haya polarizado a muchos lectores. La presencia de la autora y su viaje para encontrar/ conocer más sobre el sujeto de su investigación muchas veces es más importante que lo que se descubre sobre ese sujeto. Y eso que la historia de la vida de Milicent Patrick es impresionante. Pero con eso y todo creo que la voz de O’Meara, la rabia por la situación de Patrick, la forma en la que va resolviendo lo que le sucedió, tiene fuerza suficiente como para mantener y expandir esta obra. Y de ahí que esté aquí.

Sark de No-Oro

– Halloween de David J. Skal, ed. Es Pop

¡Grandísimo ensayo sobre Halloween desde sus orígenes en clave cultural! ¡Y grandísima la edición que se ha marcado Es Pop! Con multitud de imágenes nuevas, con un cuadernillo de fotografías en color que no estaba en la edición original y con más cosas aún. Un título recomendadísimo para todos los interesados en esta sección más tétrica del periodismo cultural.A poco que te interese la fiesta o, casi, la construcción de la misma, te interesará este titánico libro.

Sark de Plata

– Less de Andrew Sean Greer, ed. Alianza de Novela

Decía antes que ha habido un par de sellos que han vivido un gran año. Uno de ellos era Alianza de Novela. Y dentro de todo lo que han sacado y, por supuesto, reconociendo que parece más fácil hablar bien de algo cuando se ha llevado un premio gordo como es el Pulitzer, he de decir que me lo he pasado en grande con este libro. Quizá por la parte literaria, quizá por la parte cómica, quizá por la parte queer, o por que sea capaz de unir ese punto de humor con otro de desesperación, ofreciéndonos un itinerario literario emprendido para evitar acudir en una boda, logrando una mezcla de tristeza y hasta amargura con situaciones tan divertidas como ridículas. No sé lo que esperaba cuando me puse a leerlo, pero no era esto. Y me alegro.

Sark de Oro

– En un lugar solitario de Dorothy B. Hughes, ed. Gatopardo

Si AdN ha tenido un gran año no os quiero contar Gatopardo. Y con todo lo bueno que han tenido, que ha sido mucho, nada me ha alegrado como ver publicada esta obra. Por fin en español una de las mejores novelas negras, quizá la obra maestra de su autora, y es que aunque sea una obra muy recordada por la película que inspiró es mucho, mucho más. Resulta ridículo que haya tardado tanto en llegar, pero aquí estamos, por fin con ella en español. Ahora todos a disfrutar toda esta historia sobre gente perdida, asesinatos, búsquedas y mujeres que no son como las tradicionales en las novelas negras de la época. Dorothy B. Hugues es una grande y cualquier que lea este libro no podrá más que pedir más obras suyas. Tal es el entusiasmo de leerla.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2019: Repaso al año o Morales y Asquerosos.

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files y «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Lo cierto es que no ha sido mal año, ha habido un poco para todos, que es lo más importante siempre. Cierto es que se ha notado sobre todo el éxito de algunas novedades de finales de año como esa Lectura Fácil de Clara Morales o ese Los Asquerosos que ya el año pasado empezaban a montar ruido. Y no es que hayan faltado novedades este, ni mucho menos, pero sí que a veces resulta que lo que más suena lleva ya un poco más de tiempo. Del mismo modo yo estoy muy contento de que varios títulos que han sido Golden Sark hayan sido traducidos en español. Lo que siempre facilita mi tarea de recomendador. Mi hermana, asesina en serie ha aparecido en Alpha Decay; Territorio Lovecraft en Destino y Tigerman en Armaenia. Una de esas editoriales que han tenido un gran año incluyendo la publicación del Paciente X de David Peace.

Ciertamente varias son las editoriales que han tenido un gran año. En Impedimenta o Siruela hemos tenido grandes novedades y algunas sorpresas, los primeros se han traído de vuelta a Maryse Condé, los segundo lograban por fin continuar con la publicación de las historias de Leo Caldas de Domingo Villar, y en ninguno de los dos casos se han quedado solo en eso. Algo especialmente notable en Siruela que no solo ha mantenido su gran nivel en Novela Negra tanto en la colección actual para la que ha traído, por ejemplo, a Pierre Magnan o la clásica en la que hemos podido leer El asesino vive en el 21 entre otros, además supieron sacar fuera de colección todo un clásico francés como El Montacargas. pero es que, además, también fuera de esas colecciones concluyeron la saga Cazalet, sacaron lo último de Pat Barker o el ensayo El infinito en un junco de Irene Vallejo. Y esos son solo unos pocos títulos rascando la superficie. Algo parecido ocurre con Gatopardo, que este año ha tenido a Barbara Pym, Los perezosos de Dickens y Collins o la magnífica Fresas Silvestres de Angela Thirkell. Igualq eu AdN ha publicado una loca cantidad de premios: Bookers, Pulitzers, Goncourt… , algunos incluso de 219, así como una buena cantidad de obras sin premio aparente pero no por ello con menor calidad como es el caso de El Invierno del Descontento. En juvenil, una sección que ha tenido de nuevo un crecimiento y variedad magnífica, desde la allegada de nuevas editoriales como Fandom al desembarco de editoriales que no se dedicaban a ello pasando por el enorme triunfo que hemos podido ver en Nocturna o La Galera pero, sobre todo, en Puck. Quizá la editorial que más libros magníficos para esa franja de edad nos ha traído entre Poet X, la Guía del Caballero para el Vicio y la Virtud o lo nuevo de Angie Thomas y, por supuesto, la publicación continua de Schwab que aunque haya sido aprovechada por Minotauro (Que este año se ha centrado más en reeditar)  está claro que hay que atribuirle gran parte del éxito a ellos. Todo eso y los éxitos españoles, que demuestran que hay mucho y muy interesante moviéndose. Sea en editoriales como la antes mencionada Nocturna, sea en Roca Joven o, incluso, en las más pequeñas como Dorna o Cerbero.

También en el fantástico ha habido un gran año, especialmente para el terror que ha visto publicado mucho y variado en todo tipo de editoriales. Incluyendo intentos de recuperación de nombres clásicos y recuperaciones esperadas como la de La maldición de Hill House tras un par de años desaparecida. Pero no solo eso. Circe ha sido un ejemplo más del buen año de AdN, Crononauta ha seguido mostrando un criterio propio interesante, autoras españolas como Enerio Dima continúan poco a poco dándose a conocer, e incluso en la SciFi hemos tenido la suerte de que se reeditaran los Vorkosingan aunque no se mejoraran las ediciones. Pero están, que ya es algo. Parecido a lo que se puede decir del MataBot de Martha Wells. Todo lo que sea publicar a Wells será algo bueno.

No son los únicos pero sí muy notables. Igual que en no ficción -en donde se ha notado el paso de escribir sobre feminismo a hacerlo sobre ecología/ cambio climático- o en infantil hemos tenido también novedades más que gratas. Pero tampoco quiero extenderme en exceso. Ya sabéis dónde podéis disfrutar de una serie de listas más extensas, incluso aunque sea retorciendo conceptos y procurando no sacar muchas de la misma editorial por bueno que haya sido su año.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2019

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta, Strong Woman Do Bong-soon y BUSTED!-  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J., Claws y Pose. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

The Masked Singer y Just Roll With IT!

¡Ex aequo! El primero en este lado de los premios. Pero es que de verdad que no soy capaz de poner a uno sobre el otro, o de no concederles su importancia. Más aún cuando ambos lo que han hecho ha sido darle un giro a un género que ya parecía explotado hasta la extenuación. The Masked Singer trajo el giro de las competiciones musicales en el que lo más importante es menos cómo han cantado que quién ha cantado. Un paso más en The Voice con el humor habitual de los coreanos que ha ido por todo el mundo (no tardará mucho en llegar a España) y del que solo os puedo decir que, pese a los abundantes pucherazos, merece la pena echar un ojo. En cuanto a Just Roll With It! solo puedo decir que no esperaba gran cosa de una serie clásica Disney Channel cuyo reclamo era que pasarían hechos inesperados elegidos por el público de grabación del estudio. pero, claro, no esperaba que la ruptura de la cuarta pared fuera parte de lo que lo acompañara, que las rupturas buscaran lo más ridículo e infantil posible o que tuvieran un compromiso con lo inesperado que incluyera además de distintos líquidos, animales de granja e incluso viajes inesperados.  ¿Qué puedo decir? En un año tan fuerte en tantos frentes creo que es justo reconocer a estos dos programas que nos han demostrado que aún se puede romper cosas nuevas, encontrar caminos que quizá no pasen a dar un enorme trasfondo pero que sí que eleven las apuestas en el lado más lúdico de la programación.

 

Sark de Oro Tv para…

Los Espookys

Por dónde empezar… Sinceramente no creo que sea sencillo recomendar esta serie. Es una rareza hecha porque a Armisen le interesaba la HBO o al revés, no puedo explicarlo de otra forma. Es una historia surrealista en español en el original que mezcla referencias de todo tipo al terror y que se aprovecha del buen momento de Julio Torres y, sobre todo, una Ana Fabrega espectacular. Cada pieza por separado podría ser un punto a favor de una serie, todos juntos hacen una de las creaciones más inesperadas y sugestivas que he visto en mucho tiempo. Incluso aunque no sea capaz de recomendarla o describirla con demasiada precisión.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2019: El Sark de Oro Tv

Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

El año pasado lo veía más flojo y este, sin embargo, estoy encantando. Incluso entre las series de supes hemos tenido cosas a destacar como Swamp Thing, Watchmen Doom Patrol. Hemos tenido series interesantes en el fantástico empezando por Evil, siguiendo por la actualización juvenil de The Order e incluyendo el remake de What We Do in the Shadows  y el de Are You Afraid of the Dark? que demuestra que en lo infantil/juvenil están intentándose cosas. Algo que la nueva serie de Nancy Drew debería dejar claro peor que queda aún más cuando uno se pone a ver Typewriter. Una de las series tirando a infantiles -junto con los magníficos whodunits infantiles de The InBESTigators– que han demostrado que este año había para todos. En el mismo Australia hemos tenido algo de investigadores tan alejado pero, a la vez, recomendable como Les Norton. y en un registro completamente distinto, Fresh Eggs. Tres exploraciones diferentes del género negro -de menos a más negro, de más a menos policíaco- que demuestran un gran momento allí para este tipo de obras. Mientras que en UK salía la cómica -pero más seria de lo que parecía-  Year of the Rabbit y la dura y retorcida Cold Call. O la mezcla de espionaje que no va de espionaje de Summer of Rockets. Formatos distintos con inesperados puntos en común. Por supuesto también ha habido especiales negro en la televisión USA. Hemos tenido la muy visual Jett,  hemos tenido la (algo estirada) Dead to Me y hemos tenido un neo-noir adolescente magnífico en Wayne.

Siguiendo con los temas, las series de personajes -no exactamente costumbrismo, no exactamente comedias- han tenido también un gran año. Y bastante variado. No es lo mismo la perspectiva que ofrece RAMY que la de Special, igual que hay diferencias entre esta y Work In Progres o con This Way Up. Lo importante, en cualquier caso, es que han sido grandes series. Incluso a veces seeries sorprendentes. Lo último que esperaba yo era que el remake de Boomerang fuera a ser una de las sorpresas del año. Incluso en medio de un renacimiento de Murphy que nunca sabes hasta qué punto ha influido aquí. Y si bien algunas no parecen haber tenido suerte para encontrar su lugar o lograr más caso, como American Princess o South Side. Peor, por contra, hemos podido asistir al gran éxito de Gentleman Jack o Chernobyl.

O el éxito de documentales como When They See Us y Horror Noire. O de magníficas series de sketches como Astronomy Club  y más aún A Black Lady Sketch Show y I Think You Should Leave. Incluso hemos tenido un punto intermedio de esto en el programa de charlas sobre humor de Good Talk with Anthony Jeselnik .

Ha habido hueco incluso para el exceso con Games People Play y The Politician, la animación fantástica de Undone u otro ejemplo del buen año de Netflix con la magnífica Russian Doll. En realidad ha sido un año particular para los servicios de streaming, tanto como para que mi serie favorita de Apple + sea Snoopy in Space y la de Disney + High School Musical: The Musical: The Series. Pero supongo que lo importante al final es que haya habido tantas series interesantes en un año tan lleno de dudas antes de comenzarlo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2019 son…


En una semana aparentemente tranquila como esta los de Netflix han aprovechado para estrenar Atiye (O) (TR), obra de fantástico (un suponer) turca (esto seguro) sobre una mujer que se empeña en dibujar un símbolo una y otra vez y, por algún motivo, se puede ganar la vida con ello. Esa no es la parte de fantástico (vamos, yo doy por hecho que es de buena familia y mejor eso que montar una estarap) pero si el inicio para algo que no parece tener muchos pies ni cabeza ni nada pero lo mismo es porque han decidido contarlo a poco en lugar de dejarnos ver qué es lo que están contando. O quizá no lo saben, tanto da. Me temo que no es para mí.

En una semana en la que pensaba que no podía espantarme me he encontrado con Fast & Furious: Spy Racers (USA) y, por un lado, me parece una decisión comercial lógica (vamos, si no hay una marca de cochecitos detrás de esto es que no están entendiendo nada) pero como creación logra estar incluso por detrás de Cars 2. Que ya es decir. Sobre todo porque parece… que esa era la idea. Bueno, y una cosa juvenil y variada como cuando los de Burger King decidieron crear un grupo variopinto de jóvenes y metieron a uno en silla de ruedas llamado Turbo. El resultado es similar. En realidad el mejor resumen de todo es que el protagonista se llama Tony Toretto pero, sobre todo, a la imagen de Vin Diesel/ Dom Toretto en esta especie de CGI. Y no es lo más tremebundo de la semana porque resulta que la CBS ha decidido sacar un especial navideño llamado The Price Is Right at Night: A Holiday Extravaganza With the Cast of SEAL Team.


El (más que merecido) éxito que la compañía Mischief Theatre tuvo hace unos años -resumen rápido: se crea en 2008, monta The Play That Goes Wrong en 2012, para 2016 es ya tanto su éxito que tienen tres obras a la vez en el West End-  sirvió para que se montara una versión especial televisiva de Peter Pan Goes Wrong ese mismo año, al siguiente montaron un especial inédito, A Christmas Carol Goes Wrong. Y así llegamos a The Goes Wrong Show (UK), una serie de ‘obra de la semana’ que empieza con un especial navideño (claro) y que tiene todos los puntos fuertes de la compañía: Mucho humor físico, muchos ejercicios acrobáticos de bastante riesgo, un humor muy sencillo con mucho de meta y, citando al clásico, el que solo les falte bajar a hacer cosquillas al público para sacar unas risas. No sé cómo irán el resto, pero dado su pasado (The Comedy About a Bank Robbery no ha sido aún nombrada pero debe de serlo) y este especial -el gag de la canción del muñeco de nieve es tan espectacular que acabé viéndolo dos veces- demuestra que con todas las cosas que se pueden decir de ellos -es decir, que se notan las influencias que tienen clásicas y recientes, y que no deja de ser un espectáculo clown actualizado, lo que no me parece ninguna tontería ni menoscabo- es que espero que tengan un 2020 magnífico entre esto y el estreno de su próximo espectáculo con Penn & Teller Magic Goes Wrong. Yo, desde luego, voy a ir esperándolos con muchas ganas.


Llega la navidad, llega la televisión UK a hacer adaptaciones de cuentos más o menos clásicos. El resultado de este Worzel Gummidge (UK) es un tanto peculiar, es decir, se notan las ganas de actualizar la historia y de buscar una buena producción. Luego ya supongo que depende del interés, que en mi caso no es mucho. Pero, claro, ni soy su público ni creo que fuera esa la idea.



Ponerse a ver A Christmas Carol (UK) lleva rápidamente a buscar quién es el responsable de la adaptación. Una vez descubres que es Steven Knight, conocido sobre todo como creador de Peaky Blinders, todo cobra otro sentido.. Es decir, el estilo oscuro y duro, una forma más directa de hablar de los problemas de los obreros -a ratos incluso parece que deliberadamente actualizados- y un interés por las imágenes impactantes, en todos los sentidos. Así que es una actualización más que elogiable, que ya es decir.


No tengo muy claro qué esperaba, pero Dare Me (USA) viniendo de las hábiles manos de Megan Abbott me parecía que tendría más chicha… pero de momento lo que trae este piloto es una serie sobre malvadas adolescentes animadoras que parece más propia de un Lifetime que de un canal juvenil. En fin, porque de Abbott me quiero fiar y le voy a dar algún capítulo más, que si no…

Hay muy buenas intenciones en este Soundtrack (USA) que, lamentablemente, no se ven acompañadas por los resultados. Ni en el aspecto melodramático con giro relativamente fácil de predecir ni, desde luego, en los momentos musicales que acaban funcionando más por batiburrillo que por decisión consciente. Pero, en fin, supongo que el buen corazón facilita que se le perdonen otras cosas.

Puedo entender, creo, lo que Mike Bartlett quería contar en Sticks and Stones (UK), una historia sobre acosadores que replica lo que sufre un padre en el trabajo con lo que sufre su hija en el colegio. Lamentablemente los actores -que son muy buenos- no acaban de funcionar, y tampoco el mensaje, demasiado mezclado con giros y dobleces como para poder ser considerado o claro o demostrativo de la escala de grises que suele llevar este tipo de historias. Aquí es un abuso continuado y cercano al matonismo que tampoco parece tener más finalidad que ver hasta dónde pueden llevar a la figura central. Y, claro, entre unas cosas y otras resulta casi imposible mantener el interés.

La juerga de la semana ha sido, por supuesto, el festival de lentillas de The Witcher (USA). Una serie que solo puede concebirse desde algún tipo de celebración camp llevada a su extremo. El personaje central va más allá de la caricatura incluso funcionando en serio todo el rato. Las calidades de la serie demuestran que tampoco se iban a gastar tanta pasta pudiendo lograr unos resultados Película de SyFy. Y la mayor parte de la historia está tan deslavazada, tan a trompicones, que tampoco parece que eso les importara mucho. Ahora, si es todo por echarse unas risas -y el humor de la serie parece indicar eso- entonces bien. Porque el hate-visionado ese funciona a la perfección. En fin, no es Galavant, pero tampoco es que eso fuera fácil.


Diez años más tarde regresa The L Word: Generation Q (USA) recuperando a parte del reparto original -lamentablemente no Pam Grier, al menos no de momento-, con algo que he estado por no comentar de tan cerca como está de la serie madre. Casi podrían haber seguido con la numeración de temporadas. Por suerte se han molestado en hacer como en los Degrassi, incorporar personajes nuevos incluyendo el interpretado por Leo Sheng que presenta la perspectiva de un hombre trans asiático-americano. En fin, que si os gustaba The L Word original estáis de enhorabuena porque esto va por los mismos caminos de drama y visibilización.

El otro estreno de la semana, justo a continuación que el anterior y en el mismo canal, es Work in Progress (USA). Reconozco que me ha gustado más, quizá porque está basada en las experiencias de su autora, la cómica de improv Abby McEnany, que sabe acercar todos los asuntos tratados desde un filtro humorísitico sin, a la vez, que los temas y problemas dejen de tener la gravedad que lo requieren. Más aún cuando se están tratando temas queer, salud mental, de representación en los medios (Julia Sweeney y su Pat son una parte importante de la conversación) o de físico. Al final lo que tenemos es un vistazo a la vida de esta mujer, de su entorno, de lo que podríamos llamar la escena artística y queer, y también de su vida amorosa, que centra una buena parte de la historia. Buena parte del éxito está precisamente en el reparto, no solo la protagonista, también Karin Anglin está muy bien como su hermana aunque, como viene siendo costumbre este año, Theo Germaine es quien roba cada plano, hasta el punto de que aunque sospecho que se hablará mucho de esta serie porque Lilly Wachowski es una de las productoras es elle quien me parece que logra sacarle más partido a la serie. Si bien es cierto que pese al buen trabajo que hace en esa mezcla de costumbrismo y humor precisamente es esa relación entre gente que se lleva más de veinte años lo que menos convencido me deja de la serie.Pero en fin, a saber. A ver qué tal evoluciona, pero al menos es un buen punto de partida. (Aunque por mí podría ser un poco menos costumbrista, pero bueno)


¡Libros que Llegan! Kristof, «Las nubes sobre la colina», Ligotti y más

¡Pues aquí estamos de nuevo! Ya con las últimas novedades, en el sentido de que cada vez quedan menos y ya estamos con casi los últimos servicios. Es posible que aún salga algo más en esta pedrea. pero no muy probable. Eso no significa, ni mucho menos, que lo que ha salido esta semana sea menos interesante. Para que lo podáis ver procederé a callarme y decir -sí, a la vez- aquello de:

¡Que entre la pila!

La hora gris y otras obras de Agota Kristof, ed. Sitara
El monstruo y otras obras de Agota Kristof, ed. Sitara

¡El teatro de Agota Kristof en dos volúmenes! Buenísima noticia y una oportunidad estupenda de conocer una cara más de la gran autora húngara. Comprar Comprar

Canciones de un soñador muerto de Thomas Ligotti, ed. Valdemar

¡Nuevo libro de Ligotti, aunque no sea nuevo! Porque recupera dos de sus obras primeras, su primera recopilatorio Canciones de un soñador muerto y la revisión de los clásicos góticos que se va construyendo en La agónica resurrección de Victor Frankenstein, y otros relatos góticos. Dos obras que nos traen de vuelta al Ligotti de sus inicios, ayudándonos más a conocer cómo ha llegado hasta la actualidad. Comprar

Las nubes sobre la colina de Ryōtarō Shiba, ed. Tres Hermanas

¡Novedad de Shiba! Ya tuvimos la suerte de leerle El último shōgun ahora tenemos una historia épica que mezcla la narración de personajes con los aspectos bélicos, una obra sobre lo sucedido tras la Restauración Meiji usando a un par de hermanos, sus vidas y, sobre todo, sus emociones. Comprar

El poder de lo cuqui de Simon May, ed. Alpha Decay

Una reflexión sobre la naturaleza y estilos de Lo Cuqui que busca entender su utilidad y uso en nuestra actualidad como una actualización de ese Camp del que hablara en tiempos Sontag. Porque todo evoluciona y aquí hay mucho que actualizar. Comprar

Goya de Ivo Andrić, ed. Acantilado

Recuperar un par de textos del premio Nobel sobre Goya parece muy buena idea, porque sirve para examinar a uno y para recordar al otro, o viceversa, e incluso para celebrar el Museo del Prado. Si es que hay para todos. Comprar

Libro victoriano de la sangre de John Bingley Garland, ed. La Felguera

Otra de esas rarezas que suele traernos La Felguera, con unas muy particulares ilustraciones a un lado y unos textos igualmente sorprendentes al otro. No es que crea que vaya a tener un público muy amplio, pero el que tenga va a serle muy fiel. Comprar

Rainbow Boys de Alex Sanchez, ed. Kakao Books

Otro de esos libros clásicos de la juventud queer USA que llega por fin a España tras casi veinte años. Tres chavales, cada uno con sus cosas, un ambiente que parece que empieza a abrirse pero que todavía es muy cerrado y, en fin, las historias que suelen contarse en estos casos. Un libro que puede funcionar para todos los lectores pero que espero lleguen a las manos adecuadas. Comprar

Yo te leo y tú me cuentas de Jesús Ballaz y Sebastiá Serra, ed. Algar
Un curioso álbum ilustrado que presenta historias cortas en dos partes, una página con letra cursiva para que los pequeños lean y luego un cuento corto -de alguna manera relacionado con el otro- para que sean luego los adultos los que correspondan. Y, además, las ilustraciones. Una buena idea. Comprar

¡Y hasta aquí! Ya veis que poco pero sustancioso. Con esto casi cerramos el año. El casi es porque, como podéis imaginar, aún caerá alguna cosa en la pedrea. Vamos, al menos yo estoy esperando a que el insigne Francisco Serrano nos dé una alegría. Así que no os preocupéis -que dudo que lo estuvierais, pero bueno- que aún habrá al menos una entrada más antes del obligatorio Sark de Oro. Pero eso, como siempre, será más adelante. De momento vamos a centrarnos en leer los libros que ya tenemos y en despedirnos, como siempre, con un… ¡Nos leemos!