¡Pilotos Deathmatch! Better late than never, Hillary, The Watchman y más.

Vaya semana acabamos de pasar, con los americanos ofreciendo poco menos que el fondo del barril. Entre el que se encuentra esta especie de docu-reality llamado Better late than never (USA) en el han decidido adaptar el éxito surcoreano Ggotboda Halbae, algo así como Abuelos sobre flores. La idea es reunir a un grupo de famosos (actores en su caso) septuagenarios acompañados de uno más joven. En la versión americana han decidido darle una cierta vuelta y poner a William Shatner, Henry Winkler y los deportistas George Foreman y Terry Bradshaw junto al cómico más joven Jeff Dye. Una vez con el grupo hecho se les manda a hacer tonterías de viaje, en este caso por Asía. Y el resultado es algo así como los partidos de pretemporada. No tiene mucho interés más que para los muy fanes y, en realidad, más que por el equipo parece que todo están por el dinero y el pachangueo.

En cuanto a la nueva serie de HallmarkChesapeake Shores (USA), es casi lo que uno podría imaginar: Una trama romántica muy blanda y varios actores que parecen conocidos o algo, uniéndoles de fondo a un par de viejos conocidos como Treat Williams y Diane Ladd. Supongo, en cualquier caso, que tendrá su público.

No entiendo qué ha salido mal con The Circuit (UK), en serio. Sharon Horgan y Dennis Kelly como creadores, suficientemente conocidos por separado y que juntos ya realizaron Pulling – Una comedia que lograba reunir humanidad y acidez-, parecía ser garantía más que sobrada. Además, Kelly se traía a Adeel Akhtar y Paul Ready, dentro de un reparto que incluía además a actores tan conocidos como Nicola WalkerTobias Menzies. Y la idea central era de comedia clásica: Una cena de amigos en la que no todo el mundo es tan amigo. Solo que aquí se ha exagerado: Akhtar y Eva Birthistle, los protagonistas, no tienen motivo alguno para estar en esa reunión. Sí, son nuevos en la ciudad y están intentando hacer amigos, pero después de los primeros diez minutos de bronca (Y ese es otro problema, bronca desde que entran por la puerta, nada de construcción del desastre poco a poco) no existe ningún motivo real para que no salgan corriendo. ¡Ninguno! No hay una relación real, o no se nos ha presentado. El desastre cae lejos, el humor -lo que suponemos que es humor- no funciona y, en general, la cena acaba siendo más tediosa que problemática. Una lástima.

Tengo dos cosas que decir de Hillary (NZ). La primera es que es una recreación histórica de la vida de Edmund Hillary, el escalador. Toda ella. Así que es un drama histórico del que -por cierto- el trailer que he encontrado y está ahí abajo te cuenta casi por completo. Todo correcto y sin mucho más que añadir. ¿Te gustan las cosas de época y los escaladores neozelandeses o no? Adelante. Lo segundo que quiero decir: ¡¡¡¿A QUIÉN CARAJO SE LE OCURRE ESTRENAR ESTA MINISERIE ESTE AÑO Y NO PONERLE OTRO TÍTULO?!!! De verdad que hay años que…

TVNZ NEW SEASON – HILLARY (6 part mini series) from DvP on Vimeo.

Por suerte todo este desastre de semana ha servido para que se estrenara el telefilme -o algo así- The Watchman (UK) en la que Stephen Graham da todo un recital de actuación. Un vigilante de pantallas, un conflicto que parece dado de lado y la necesidad de encontrar un cierre al gusto se reúnen para crear esta historia sobre justicia, vigilantismo y obsesión. Así que al menos esa alegría tenemos para terminar la semana.


Parecía que iba a ser una semana tranquila, pero entonces aparecieron los pilotos de pruebas. En el caso de [Adult Swim] han sido cuatro los que han mostrado en un proceso más que peculiar. No solo te los enseñan, además te permiten opinar durante el visionado. El primero de esos pilotos, alfabéticamente, es posiblemente el que menos lo necesite. Y no porque Apollo Gauntlet (USA) sea gran cosa, que casi lo contrario. Pero estamos hablando de una webserie que lleva ya varias temporadas a sus espaldas con lo que casi cualquier cosa que vayas a presentar podrá haber sido visto. Pero, en fin, imagino que lo que quieren es que sus espectadores acepen -o no- que esta serie se mueva a su canal. Algo hasta cierto punto lógico teniendo en cuenta que su animación no es gran cosa y la mayor parte del humor es pedestre en el mejor de los casos. Así que posiblemente estén ya decididos a emitirlo.

En cuanto a Bad Guys (USA), es un acercamiento tirando a clásico de los villanos de los dibujos animados. La idea no es especialmente original pero al menos intentan realizarla con algo de gracia aunque sea desde el absurdo. Con la cantidad de obras de este tipo que llevamos visto puede parecer a ratos un intento de lograr un sucesor -aunque sea sobre todo espiritual- para The Venture Bros. Veremos.

No, [Adult Swim] no ha sacado aún ningún trailer para estos. Así que los que no tienen el suyo propio *cofwebseriescof* no tienen más para mostrar que su propio piloto. 

El único piloto de [Adult Swim] no-de-animación es este The Hindenburg Explodes! (USA) que presenta un grupo de pasajeros -de diferente tipo- lo suficientemente extraños como para ir tirando de esta historia. Con, digamos, cameos variados -que por su duración e importancia son bastante más que cameos, quizá guest stars– de actores cómicos suficientemente conocidos y rasgos del absurdo propios de la casa -aunque la sobreabundancia de nazis y su simbología nos haga pensar inevitablemente en Danger 5-. Eso sí, no se me ocurre manera alguna en la que esto pueda continuar como serie.

Lo de arriba. 

Terminamos con la peor del grupo: Hot Streets (USA) tenía -parecía tener- todas las cartas para ser algo realmente especial. Entre sus creadores están Seth Green y el resto de la pandilla de Robot Chiken, y actuando como productor Justin Roiland. Que Brian Wysol sea el motor central – co-creadores de la cosa y productor- habiendo trabajado como guionista en las producciones de ambos para [Adult Swim] debería habernos dado una serie redonda. En lugar de eso tenemos una creación con la peor animación de todas y un guión especialmente flojo que parece creado a partir de sobras de otros. Para mí la mayor decepción del bloque.

Pues eso. 

Cuando se acaban los unos empiezan los otros. En esta caso los de Amazon que ha sacado tres comedias nuevas, la primera de las cuales es I love Dick (USA). Adaptación del libro del mismo nombre -algo en lo que parece que se están empezando a especializar- y que podríamos resumir en que su co-creadora es Jill Solloway. Si te gusta lo que hace lo más sencillo es que esta también te guste. Si no… ahm… estás como yo. No es que no me guste tanto como que tiende a parecerme en extremo pretencioso de modo que las cosas buenas que tiene -y las tiene, Kathryn Hahn está inmensa, por ejemplo- se van comiendo por un ritmo lento y unos personajes que casi parecen ideados para parodiar una película de Woody Allen en lugar de como parte de ese triángulo cerebral y sexual en una comunidad de artistas. O quizá además. O puede que sea que al (insoportable) personaje de Kevin Bacon poco atractivo le veo. En cualquier caso, supongo que habrá un público muy entregado. Puedo asegurar que no seré yo.

Casi podría decir también que este Jean Claude Van Johnson (USA) busca también un público concreto. Por suerte (para mí) esta vez sí estoy dentro. La serie, probablemente la mejor de las tres, sigue teniendo muchas cosas mejorables. La reacción va un poco lenta, como el propio JCVD que aunque es pieza imprescindible e intenta estar lo mejor posible en su adamwestismo termina tirando hacia lados más de drama, en los que parece más cómodo. La falta de ese tempo cómico y de una decisión clara en el tono y estilo rebaja lo más afilado, la sátira de Hollywood -que incluye, además, el trabajo magnífico de Phylicia Rashad– y casi lo presenta como una versión improbable de Chuck o I, Spy.

El mejor piloto de la semana, sin embargo, está fuera de [Adult Swim] y de Amazon, se trata de la nueva serie de SeesoTake my wife (USA), en la que Cameron Esposito y Rhea Butcher hablan de su vida cotidiana como cómicas viviendo en pareja con un matrimonio a la vista. Lo más importante es esa cotidianidad de cómicos teniendo que vivir cada día, con su sexualidad y discusiones de pareja como apenas fondo, de modo que aunque haya algunas reiteraciones que entorpecen el ritmo y algo en sus interpretaciones que pueden ser solo los nervios de interpretarse en versiones a penas un poco ficcionalizadas; queda como una historia prometedora.

Terminamos con el peor piloto de Amazon y uno de los que más curiosidad me producían: The Tick (USA) Que os podría diferenciar en dos partes. O tres si contamos la crítica común a ambos: Parece más un trabajo en progreso, una versión previa para vender la serie, que el resultado para enseñar a los espectadores. A partir de ahí están las consideraciones desde un punto de vista general y las que podría hacer como seguidor del personaje. Siendo estas últimas algo que me interesa menos creo que es más sencillo empezar por ellas: Esta cuarta versión de la historia del personaje parece creada para satirizar los aspectos de los superhéroes actuales y, sin embargo, se acerca más a replicarlos que a hacer humor con ellos. Si me dijeran que es una serie hecha con total seriedad con algunos gags me lo podría creer sin muchos problemas. El giro que se le da al personaje de Arthur -que ya en las series de animación y de actores reales podría discutirse cuánto de centro de la historia era- no solo quita valor a una posible evolución de la serie, además parece demasiado basada en lo que otra que está apenas en su segundo año está haciendo con cierto éxito. A eso se puede añadir que frente al muy variado y colorido mundo con superhéroes aquí hay a penas unos apuntes y -desde luego- ninguna idea de que estén interconectados. Algo que es poco probable que tenga que ver con el presupuesto teniendo en cuenta la serie de acción real que ya existió en 2001. De modo que como reflejo del personaje es más bien flojo -por no decir otra cosa- pero es que si vamos a unas consideraciones más generales es incluso peor. No sólo porque esa sensación de contar apenas un par de escenas de algo mucho más grandes nos deja fuera de la idea global de lo que nos vamos a enfrentar. Además, por supuesto, de que mucho de lo que se supone que funciona la serie, es decir esa idea de mundo superheróico con humor, ha sido ya visto en la propia primera versión de la serie y en otras con menos (No heroics) o más éxito (The Middleman). Así que ya al margen de ideas más o menos peregrinas -como el nuevo traje de Arthur que no es ni blanco y que hará difícil que le confundan con un conejo-  y de hechos como que lo que mejor funcione sea precisamente lo que ya se usó en los otros dos pilotos –The Tick dando una vuelta por el apartamento de Arthur buscando el acceso a la base secreta- esta aproximación que parece más propia del nolanizado Universo DC acaba siendo fallida a casi todos los niveles. Ojalá esto fuera solo un pitch y aún tengan oportunidad de volver a presentar un piloto esta vez sí en condiciones. Que yo me he quedado con ganas de Drama power y, sobre todo, de… Spooooon!


¡Mat-A-Ton! “Scream” 9-11: Antes del telón + PLL, AG y DoS

Seguimos con la marcha de la serie hasta justo antes de este último episodio que se emitirá esta noche. Si todo va bien (risas) ya subiré mañana un post-capítulo final. Y quizá alguna nota sobre las otras series. Pero de momento vamos a hablar de los últimos capítulos emitidos de este tercer acto. Aunque como estará lleno de destripes diré antes… ¡Al tajo!

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Por supuesto lo importante esta semana, casi lo único, es la puesta a disposición por parte de Netflix de The Get Down (USA), la nueva invención de Baz Luhrmann (Y Stephen Adly Guirgis, que parece que ganar el Pulitzer a obra teatral no significa que te vayan a recordar) que entra casi por méritos propios en el campo de la paradoja: Luhrmann es australiano de Sydney e hijo de australianos, los de Guirgis son un egipcio y una irlandés-americana que dieron nacimiento a este neoyorquino. Y, con eso y todo, cuentan la historia de la comunidad negra e hispana del sur de Bronx y su implicación en la creación y desarrollo de una industria musical a la vez popular (La música Disco, como se nos va recordando) y alternativa (Las del rap, hip-hop, etc…) con toda una serie de vasos comunicantes entre ella y la cultura popular setentera (artes marciales y blaxpoitation) así como la típica trastienda (drogas, corruptelas, violencia…) de estas historias. De modo que lo que se gana en la parte creativa (tanto en la estética y recreación como en el apartado musical) se lastra por una historia que suena tan poco creíble como mil veces escuchada en una suerte de Glee con ínfulas sociales que termina de ser rematada por las prolepsis  (quizá lo más flojo de todo) en las que vemos a Daveed Diggs pero oímos a otra persona (por lo visto: Nas). No es una mala obra de por sí, solo tremendamente convencional, con un ritmo a ratos exasperante por su manía de reincidir en temas e historias que ya hemos visto, con unos personajes muchas veces menos interesantes de los que ellos se creen (y una historia de amor central que es como para darse cabezazos contra la pared) y el habitual problema con el desarrollo de personajes femeninos también en las producciones de Netflix. Una vez dicho eso y teniendo en cuenta que del episodio pilotos a los otros cinco capítulos hay una historia completamente distinta, como si Luhrmann hubiera decidido que su capítulo era un telefilme para ver si se da paso a la serie sin recordar que eso ya no es lo habitual y que además está en Netflix, el resumen viene a ser que si te gustan las series musicales (compararla con Vynil es lanzarle un golpe bajo a la HBO, casi mejor Nashville) o la recreación de esa época o ver a Jimmy Smits pasándoselo en grande -si no el mejor, en un reparto con actores como Giancarlo Esposito con el que parece haberse intercambiado el papel, es sin duda el que más parece estar disfrutando- entonces puedes ponértela aunque sea de fondo. Y, mira, lo mismo se te pega alguna de las canciones. Dudoso pero no imposible.

Se nota lo poco que me interesan los deportes en que esta semana he tenido otro de esos momentos de ¿Pero yo no había hablado de esto?. Concretamente de Jamie Johnson (UK), serie juvenil de fútbol con efectos especiales oliverybeniescos que, supongo, a los chavales de la edad y blablabla les interesará. Al fin y al cabo es el canal público promoviendo el deporte.


En agosto las semanas son tranquilas. Espero. Pero de momento seguimos teniendo novedades. Como este Borderline (UK) que es una comedia de Channel 5 que parece tirar mucho de improvisación para hacer humor sobre los trabajadores de las aduanas de un aeropuerto, desde las fuerzas de seguridad a la sección burocrática pasando por los que trabajan con las maletas. El resultado no es gran cosa pero supongo que al menos lo han intentado.

No suelo hablar de especiales de stand-up pero con la llegada de Netflix y dado el cómico que es creo que de David Cross: Making America Great Again (USA) se pueden decir un par de cosas. La primera, que ayuda a recordarnos que Netflix tiene una buena galería de especiales que podríamos comparar con el uso de los mismos en los inicios  -y no solo- de la HBO. La segunda, recordar que muchos cómicos a los que es más habitual ver en series o películas – y muchos de sus guionistas- salen de circuitos de comedia que incluyen el stand up, la improvisación y otros géneros cómicos. De ahí que vuelvan de vez en cuando. Finalmente, el especial en si… bueno, tiene algunos aciertos pero me temo que está lejos del nivel general de Cross.

Terminemos con un desastre total: Van Helsing (USA) es una de las peores series que el canal ha sacado en los últimos años. Intenta seguir el rumbo de Z Nation (No creo que ni ellos crean que pueden acercarse a TWD) solo que con vampiros. Pero el resultado logra acercarse más a la insípida Dominion. Aunque si alguna vez has creído necesitado pensar lo que habría ocurrido si Daybreakers hubiera sido una serie al final, ero una bastante peor que la película. O si lo hubiera sido Van Helsing, también peor que la película… Bueno, supongo que esto tiene que tener algún público.


¡Libros que Llegan! Verhoeven, “Finnegans Wake”, Manchette y más

No nos habíamos despedido adecuadamente. Llevo todo el mes de julio esperando que saliera alguna obra más, algún libro que permitiera dar cerrojazo definitivo. Pero entre que los plazos de entrega se han ido volviendo perezosos y que las distribuidoras… bueno… sus cosas. Parecía que había aún libros sobrevolando. De hecho, que hoy haya decidido sacar este pequeño repaso es más porque se acaba julio y había que dar un cierto final más que por la manera en la que pudiera continuar arrastrándose. Así que, por última vez hasta el mes de septiembre…

¡Que entre la pila!

– Finnegans Wake de James Joyce, ed. Cuenco de Plata 

Finnegans

Famoso sobre todo por ser la primera traducción completa al español, autoría de Marcelo Zabaloy, que ha servido para que la gente se entretenga discutiendo lo que es o no traducible y la calidad de la misma y todas esas cosas… Pero lo importante es… Bueno. Algo lo será.

– Jesús de Nazaret de Paul Verhoeven, ed. Edhasa

9788435025942

En serio. Y no es lo que uno podría esperarse en un primer momento. Se nota que Verhoeven -sí, el director- estuvo realmente interesado y se tomó el tiempo necesario en su investigación. Porque, al menos para mí, ha sido una sorpresa.

– Fatídica de J. P. Manchete, ed. Navona

9788416259496

Obra criminal de Manchette, en esta ocasión con asesina a sueldo de por medio y reflexión sobre el poder oligárquico. Breve pero no por ello menos logrado.

– Los restos del naufragio de VV.AA., ed. Salto de Página

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Selección por partes de relatos en los que ilustres exiliados van hablando de la Guerra, el Exilio y Lo que allí encontraron. Un amplio abanico de obras y autores que permite hacerse al menos una pequeña idea de lo que aquello fue.

– La dueña del Hotel Poe de Bárbara Jacobs, ed. Navona
9788416259526

Juego de textos encadenados y paratextos definitorios, esta obra de Bárbara Jacobs sirve no solo para darle vueltas al concepto de narraciones picantes, también para ir desarrollándose entre géneros y posibilidades desarrollándose como una planta en crecimiento.

– Recetas para amar y matar de Sally Andrew, ed. GrijalboEGR54595

Asesinatos y trama amorosa leve y mucha cocina o amor por la misma. El tipo de libro que parece diseñados para sacar en este momento del año y leerlo cuando mejor te parezca que esto no son verduras de temporada.

– El café celestial de Stuart Murdoch, ed. Expediciones Polares

305288-9aabb1255d664e639d379c246eccacb7Otro clásico, la edición de los diarios de un músico -esta vez toca de Belle and Sebastian– contando su vida, las intimidades de la cosa musical, sus pensamientos y eso. Sólo faltan fotos de su instagram.

– Corazones de piedra de Simon Scarrow, ed. Edhasa

9788435063005

Lo que nos lleva a la Segunda Guerra Mundial. Eso pasa a veces. Historias de espías y militares con parte alemana y parte francesa y un intento de explicar las igualdades y diferencias entre ambos con la guerra como eso que les impide ser amigo y enfrentan y todas esas cosas. Además, tiene Nazis.

 

¡Hasta aquí! Dejamos -más colgada aún- la cosa hasta septiembre, a la espera de Potter, y su famosa Reentré. ¡Pasadlo bien -lo mejor posible- mientras tanto! Y ya sabéis… ¡Nos leemos!


Voy a empezar reparando un error. Estaba absolutamente convencido de haber hablado ya de Barracuda (AU), la nueva adaptación australiana de una novela de Christos Tsiolkas. Resulta que no. Y tampoco me extraña mucho. Si ya en La bofetada había poco que defender, y no voy a entrar en la versión americana, en esta como mucho la puedo recomendar a los que quieran ver nadadores. Porque todo el rollo de la competición, el esfuerzo, las relaciones de familia y las amorosas -que claro- suenan a más de lo mismo. La parte buena es que si queréis objetivizar hombres no creo que esta temporada vayan a salir con menos ropa en ningún lado. Juegos Olímpicos incluidos. Yo me quedo con la versión de Heart.

Terminadas las penurias pasadas vamos con las actuales: Solo puedo imaginar a un canal autorizando The Rebel (UK) menos por Simon Callow que por el éxito de El abuelo que satló blablabla. El resultado es una comedia de señor mayor insufrible que logra hacer real la última palabra.

En cuanto a Roast Battle (USA)… A mí me gustan mucho los roast, y me alegro de que alguien con las tablas de Jeff Ross tenga un trabajo fijo o algo. Los cómicos que han logrado son variados, alguno es hasta bueno… pero el formato que han seguido… tener a tres animadores hace más por desearles la muerte que por otra cosa, las victorias son casi aleatorias y muchas veces sufren del peor problema de la Insult comedy. Centrarse en un tema mal visto desde la posición dominante de la normalidad y todos para delante. En fin, podría haber sido peor, supongo.

Terminamos con Wasted (UK) que es una serie de jóvenes -no tanto- británicos viviendo en un pequeño pueblo que solo puedo imaginar definida como De señores que creen que son cómicos y están encantados de conocerse porque la trama es prácticamente inexistente y se supone que lo que nos tiene que hacer gracia es estos adolescentes treintañeros terminales que hacen cosas como beber y drogarse. A veces me sorprende que esto siga siendo un tema, pero aquí estamos, en 2016 y aún pensando que decir mucho ¡DROGA! es divertido. Mucho más que trabajarse un guión.


Como con estas cosas uno nunca sabe acabo de encontrarme esta semana con Escape the Night (USA), una de esas producciones solo para YouTube Red que podríamos resumir en Murder Mystery con más Murder que Mystery, de hecho es casi un ‘juegos de mesa y sociedad’, a dos pasos de ser como La noche de los castillos y solo un poco más allá de El secreto del talismán, pero vaya. Como los participantes/concursantes son YouTubers americanos su supervivencia nos interesa casi tanto como la de los jovenzuelos de un slasher, y por lo menos la historia está algo mejor pensada que la de Whodunnit – Iba a decir que no era difícil pero llevamos un año en la que Harper’s Island está brillando por contraste así que mejor no abrir mucho la boca- así que, bueno… no todo van a ser concursos de cocina. Desde luego no seré yo el que se queje si se ponen de moda los concursos de asesinatos.

Por algún motivo para que en BBC Three están muy ocupados en otras cosas como para darle más bombo a Fleabag (UK), pero he logrado encontrar un trailer. De todas formas os resumo: Phoebe Waller-Bridge encarna a una joven con una vida no-tan-mala y cierta propensión a que le pasen cosas difíciles de explicar. También para romper la cuarta pared y mantener así una relación con el público que se parece menos a la de House of Cards que a la de Bridget Jones. Salvo porque no está en la política ni en… bueno… lo que sea a lo que se dedique Jones. El resultado es un acercamiento a la comedia confesional con un reparto joven por un lado más las ocasionales apariciones de veteranos por el otro que, en resumen, suma suficientes aciertos y errores en distintos campos como para que merezca la pena ver el piloto y decidir, a partir de ahí, si es algo de lo que veríamos más.

Fleabag by Phoebe Waller-Bridge – Trailer from Emily Murray on Vimeo.

A veces los del Smithsonian tienen ideas peculiares. Como esta Hell Bellow (USA) que es una serie de programas recreando diferentes momentos de la 2ª Guerra Mundial centrándose en las batallas navales de submarinos. Recreaciones, no documentales propiamente dichos. De modo que aunque el resultado es más bien curioso conviene ser consciente de lo que uno se va a encontrar. Ahora, los fanes de esto no creo que puedan estar más contentos. (Bueno, quizá si la producción tuviera más dinero, que eso siempre)

Para mi sorpresa esta serie, Legendary Dudas (USA), no me ha desagradado. O no del todo. Que es algo más que notable siendo otra de esas obras de Nickelodeon. De instituto. De entrada la excusa argumental no es gran cosa: Dos hermanos son reunidos en el nuevo curso cuando al menor se le hace avanzar de clase hasta la del mayor. Esto, que podría haber sido un espanto típico, se usa en una manera que aúna comedia y drama, no al nivel de un Degrassi -tampoco vayamos a exagerar- pero al menos sí un poco más allá de la típica serie de taquillas. Además, se ha optado por una cámara en lugar de la multicámara habitual y se han preocupado en crear un reparto de cierta extensión y razonable variedad -algo que, en realidad, tienen más aprendidas las series juveniles/adolescentes que las de adultos- así que incluso con los problemas obvios del punto de partida y el canal logra una cosa quizá demasiado sensiblera pero no por ello menos meritoria.

La nueva adaptación de The Secret Agent (UK) para la BBC es precisamente lo que uno puede imaginar. Ambientación magnífica, un gran Toby Jones protagonizando junto con no menos estupendas actuaciones de Vicky McClure, Stephen Graham y -para mi gusto especialmente- Ian Hart. Quizá David Dawson como el ruso Vladimir esté un poco pasado pero teniendo en cuenta lo atenuado que está el humor de la original en esta nueva versión -quizá el pero mayor que se le pueda poner- tampoco sobra. En fin, que no sé para que estoy hablando de esta serie cuando os la habéis imaginado desde el principio.

Terminamos por esta semana con Vice Principals (USA) que es otra obra de Danny R. McBride y Jody Hill de modo que si os gustaron las anteriores etc… Como pasa con las de Kevin James pero en otra cadena, vaya. La parte buena de aquí es que sale Walton Goggins haciendo un papel que logra ser muy diferente y, en realidad, muy parecido al resto de sus papeles. La parte mala es que no sale lo suficiente. El reparto está bastante logrado pero la serie… bueno… si os gusta lo que hacen McBride / Hill seguro que la disfrutaréis también.