¡Libros que Llegan! Wurlitzer, “La Horda”, Head y más…

Tras todos los grandes nombres esta semana llegan las oportunidades, autores que hasta ahora no habían estado editados en España o que regresan para un nuevo intento. Reconozco que estos contrastes que estamos teniendo eran lo último que esperaba en un mes tan aburrido como suele ser febrero. Pero bienvenidos sean, como siempre. Así que ya sabéis…

¡Que entre la pila!

Nog de Rudolph Wurlitzer, ed. Underwood

¡Por fin ha llegado a España Rudy Wurlitzer! Guionista y novelista, Creador de un universo extraño en el que el western se junta con el surrealismo y los excesos se transforman en experimentación. Esta historia rocambolesca, la primera de sus novelas, nos cuenta la deambulación de un muy peculiar personaje. Esperemos que veamos muchas más de sus obras tras esta.

Nubes de lluvia de Bessie Head, ed. Palabrero

Otra llegada estupenda, la de la escritura sudafricana Bessie Head, Una historia con personajes que se encuentra con las particularidades africanas, con un ex-convicto y un agrónomo inglés, luchas tribales, la sequía y las relaciones amorosas. Un novelón, vaya.

La horda de Servando Rocha, ed. La Felguera

En este muy particular volumen-tocho Rocha monta una novela que va derivando hacia el ensayismo, presenta grupos ocultos y organizaciones secretas y juega con la maquetación. En fin, que hay que verlo.

– El caso Vivaldi de Federico María Sardelli, ed. Turner

En este libro se habla de Vivaldi pero realmente podríamos decir que se habla sobre todo de sus partituras. Porque habla también de los últimos años de Vivaldi, pero sobre todo habla de la dificultad que hubo para reunir y preservar su legado, de la búsqueda de esas partituras a ratos cómica y en ocasiones asombroso pero siempre emocionante. Una gran historia.

Buenos días, guapa de Maxie Wander, ed. Errata Naturae Entrevistas a mujeres en la RDA. Que así dicho puede parecer no muy interesante pero que realmente sirvió -y sirve- para conocer, a partir de una pluralidad de voces contando historias variadas, la realidad de realidades compartidas y separadas que vivían en aquella época muchas de ellas con el filtro de la periodista que las entrevistó y organizó todos aquellos testimonios.

Montañas tras las montañas de Tracy Kidder, ed. Capitán Swing

La historia del Doctor Farmer y su lucha por todo el mundo contra las enfermedades infecciosas es un documento a la pasión por la ciencia y también que busca la resolución de los problemas aún sabiendo que arreglar un problema permite sobre todo ponerse con el siguiente.

La musa de Jessie Burton, ed. Salamandra

Novela extranjera pero con un punto de partida en al Guerra Civil española, que también hay. Un artista mundialmente conocido, una obra de pasado misterioso y una serie de personajes de distintas procedencias que van mezclándose en la que dos tramas en distintos momentos históricos se retuercen y comunican.

Los últimos días de Nueva París de China Miéville, ed. Ediciones B

La estación de la calle perdido de China Miéville, ed. Ediciones B

Un nuevo regreso de Miéville, no sabemos si esta vez más definitivo que el anterior, que llega por un lado con la recuperación de La estación de la Calle Perdido y la promesa de que en el futuro llegue el resto de la trilogía y con la aparición de Los últimos días de Nueva Paris, una ucronía fantástica viviente en la que la realidad se trasmuta por momentos haciendo que el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial varíe.

La felicidad de la familia de Osamu Dazai, ed. Candaya

Es curioso como Dazai siempre ha parecido un escritor en el filo, un marginado social por un lado pero por el otro un favorito de culto, sobre todo entre los adolescentes. Quizá por eso pese a la fama de la primera parte es un autor del que hemos podido leer como una docena de títulos en media docena de editoriales. La más reciente de las cuales es la recopilación de relatos de este La felicidad de la familia en la que pese a esa oscuridad inicial se mueven los personajes, en un mundo con resignación pero también con humor.

– El tesoro de Franchard  de Robert Louis Stevenson, ed. La Fuga

Como si de una refutación humorística se tratara, en esta obra breve de Stevenson podemos encontrar la contraposición de la fantasía que sugiere un tesoros enterrado con el racionalismo que parece querer ejercer su personaje principal. De la fricción entre ambas realidades sale una obra humorística que aboga por dejarse llevar por la aventura incluso cuando parecen desventuradas.

Pesadilla de Hans Fallada, ed. Maeva

Esta es una de las últimas obras de Fallada y eso le permite hablar de la Alemania posterior a la Segunda Guerra Mundial, con un claro fondo autobiográfico incluyendo la situación del protagonista como alcalde puesto por los nuevos ocupantes rusos o su fracaso, frustración y posterior traslado a Berlin. Un nuevo intento por explicar un tiempo, una época y una realidad a través incluso de la realización de que la realidad es tan desagradable que justifica su adicción a la morfina como la forma de sobrevivir a la postguerra.

El último pirata del mediterráneo de Manuel Domínguez Benavides, ed. Renacimiento

Recuperación de la biografía novelada sobre Juan March, un contrabandista metido a financiero que logró establecer la respetabilidad del dinero ganado de la primera manera de la segunda forma. Un personaje turbio que intentó impedir la aparición del libro en su edición original de 1934. Obra que llega ahora en la última de una serie de versiones definitivas que incluye un prólogo que escribiera el autor a la edición soviética de 1953 así como su autobiografía.

Geografía humana de Gloria Fuertes con ilustraciones de Noemí Villamuzas, ed. Nórdica

La primera de las nuevas antología de la obra de Gloria Fuertes es también un libro pequeño, fino, que cuenta a su favor con las ilustraciones de Noemí Villamuzas pero que deja con ganas de mucho, mucho más. Tranquilos, que hay más en camino.

Hermanas de Raina Telgemeier, ed. Maeva Los cómics de Raina Telgemeier son siempre obras recomendables, capaces de unir temas que interesan a los más jóvenes -como las relaciones entre hermanas en este caso- con un dibujo agradable para todas las edades y un fondo adulto detrás de sus indagaciones. Un muy buen cómic y una gran aproximación a la obra de esta autora.

Soy dibugato de Kat Patrick, ed. Lata de Sal

Dibugato no para, está siempre en expansión, demostrando lo mucho que le gusta todo, muy activo y siempre buscando las cosas que más le gustan, transmite alegría y energía en este pequeño cuento.

Este no es mi bombín de Jon Klassen, ed. MilRazones

Otra de esas historias de humor casi seco e irónico de Jon Klassen, esta vez con un pez ladrón y un bombín en disputa. Pequeñas historias en las que la seriedad logra crear su propio ambiente irónico.

Un policía en la luna de Tom Gauld, ed. Salamandra Graph

Terminamos por esta semana con un cómic. Y es que aunque parezca difícil de creer no se trata de un recopilatorio de viñetas de humor gráfico sino de una historia propiamente dicha, una con un policía -claro- que vive en la Luna -obviamente- pero que es menos una aproximación al fantástico o al policíaco y más una exploración de la naturaleza de la soledad humana y de la manera en la que pueden unirse el éxito y el fracaso en la técnica. Una pequeña gran obra.

Ya veis que no os mentía, buenos libros para esta semana y una gran oportunidad de descubrir o redescubrir autores. Veremos si la racha continúa con el cambio de mes, de momento sabemos que van a empezar a montarse los actos con Gloria Fuertes, que va a haber novedades de Stanislaw Lem y de Kim Stanley Robinson, de Wilkie Collins y Marie Luise Kaschnitz o Mark Miodownik y, por supuesto, la llegada de Eviction de Matthew Desmond. Parece que no nos vamos a aburrir, no. Pero eso será la semana próxima, de momento podemos aún disfrutar de nuestros descubrimientos de esta. Y, como siempre… ¡Nos leemos!


Unas semanas tan poco y otras tanto. Al final no voy a saber ni si es mejor lo uno o lo otro. Pero, en fin, hemos pasado de 4 a una docena así que pongámonos con las series que debo reconocer que esta semana han salido variadas. Por ejemplo,The Arrangement (USA) es una suerte de chic lit hecha serie con una mujer logrando un puesto junto a una gran estrella de la pantalla y una relación organizándose sin que parezca que vaya a haber mucho más desarrollo que Ahora no le quiere, ahora sí, uno triunfa, pero no, pero sí, ahora se quieren, fin. O puede que sea un cínico. En cualquier caso mucho me parece que han tardado en convertir este tipo de obras, películas ligeras de Lifetime en ciernes, en series, así que casi me alegro de que se hayan puesto a ello de una vez.

Mientras tanto en Canadá han sido capaces de montar otra iteración de Pueblecito lleno de secretos con un gran crimen investigado por una policía con problemas personales. Que en el caso de Bellevue (CA) incluye la desaparición de un adolescente que está transicionando y una policía cuyo padre trató de resolver un caso que podría estar relacionado con el que se está viviendo en la actualidad. Y, como pasa en estas ocasiones, resulta tan interesante como nos pueda parecer la generalidad de estas series.

Reconozco que el libro de partida de Liane Moriarty no me parecía gran cosa, el reparto volvía a ser una mezcla de nombres conocidos que no estaban mal pero tampoco es que ninguno llamara especialmente la atención, así que cuando pude ver finalmente el piloto de Big Little Lies (USA) debí imaginar que lo que me iba a encontrar iba a ser exactamente eso. Una versión alternativa de Mujeres Desesperadas, que intenta mantener algo del humor y el misterio pero que precisamente por lo que tiene de repetición es poco sorprendente, y un reparto que no es que esté mal pero que tampoco parezca estar matándose demasiado. Agradable y ya.

Intentar sacar algo de una serie que parecía nacer formulaica y agotada tampoco es que suene a la mejor de las ideas pero The Blacklist: Redemption (USA) es de la NBC así que no es como si fuese a sorprenderme demasiado. Formulaicas las series formulaquean.

Del telefilme a la serie regular desde tiempo inmemorable, con The Breaks (USA) se sigue la idea de serie basada en el mundillo musical que últimamente parece haber cogido fuerza de nuevo. Aunque, claro, al menos esta es para la VH1. Como estar y ser… bueno, eso. Supongo que dependerá también del interés en el tipo de música, claro.

Mientras tanto en Crashing (USA) intentan hacer algo así como lo de Louie. o al menos todo parece indicarlo. Salvo la calidad de la serie y su actor principal. Que es… bueno… un genérico de humor antes que algo especial o visceral. Que le vamos a hacer si esto también da para lo que da.

Con The Good Fight (USA) intentan ofrecer una continuación de The Good Wife y en eso funciona a la perfección. Lamentablemente también arrastra alguno de los problemas que la serie tuvo en sus dos últimas temporadas y parece demasiado ocupada en explicar la transición del primero al segundo como para ir más allá. Pero sigue siendo una obra realmente sólida y llena de grandes actrices. Incluso aunque se haya incrementado la cantidad de gente que habla con acentos que no le parecen cómodos.

¿Puede salvar algo a una serie que es un cúmulo de clichés? El tipo de pensamiento que a uno le cruza la cabeza viendo Gap Year (UK) y que en esta ocasión podría tener dos respuestas, por un lado el rodaje en exteriores auténticos -o al menos con gran apariencia de autenticidad- que hacen que tenga por lo menos una buena ambientación, con mucho , en esta suerte de EuroTrip asiático contado por unos británicos, el otro los actores que parecen tener todas las ganas de comerse el mundo. Y si bien se dejan la piel y procuran sacar el mayor rendimiento de lo poco que tienen para jugar -y ahí se nota que Tim Key logra el mejor papel- el que más me ha llamado la atención ha sido Anders Hayward. Así que eso, una serie más, muchas apariciones breves de cómicos y actores y la clara voluntad de hacer algo mejor de aquello a lo que premisa y guión les confinan. A ver si la próxima vez tienen más suerte.

¡Nazis y británicos! ¡Por fin juntos! La ucronía SS – GB (UK) que llevaba tiempo en preparación llega por fin. Y muy guapos todos y muy de diseño y de modista pero la chicha de la novela de Len Deighton se ve diluida por, precisamente, ese acercamiento más en recrearse en la reconstrucción que en intentar montar un thriller en condiciones. Claro que quizá es que no daba para tanto como una serie británica, quién sabe.

La historia de los inicios del rock y salen tres señores blancos, al principio no acababa de entender qué era esto que Sun Records (USA) proponía siguiendo a Jerry Lee Lewis, Elvis Presley y Johnny Cash. Luego vi que la cadena era la CMT y todo tuvo mucho más sentido, por supuesto. Así que si os apetece biopics de músicos desde una perspectiva que orilla lo problemático ya sabéis.

Es difícil decidir si This country (UK) es un intento de documental tirando a mockumentary o un mockumentary que les ha quedado más realista que humorístico. Porque el asunto es que como humor funciona más por el posible territorio común y la… vamos a llamarlo agreste ruralidad de sus habitantes. De manera que aunque deja ver que detrás hay un auténtico conocimiento del medio también está por ver de qué se ríe y por qué se ríe de ello. Y entonces te das cuenta de que es inesperadamente divertido incluso al margen de estas consideraciones. Por supuesto el análisis vale la pena hacerlo, pero también porque parte de esa gracia está en la base del capítulo.

Terminamos con un documental que no es documental. When we rise (USA) es sobre todo un docudrama, una dramatización de la vida de la gente que ayudó, creó y mantuvo la lucha por los derechos LGBTQIA+ y de muchos de esos momentos, desde Stonewall en adelante a partir sobre todo de las memorias del mismo nombre de Cleve Jones. Con Dustin Lance Black detrás del proyecto y una buena cantidad de nombres conocidos a ambos lados de la cámara. Podríamos discutir si es una serie más útil o más necesaria o si la creación de al misma se basa en una narrativa antes que en un conjunto temático. Lo que está claro es que tiene una intención cumplida como serie de referencia sobre el tema. ¡Aprovechémoslo!


¡Libros que Llegan! Soseki, “Delincuentes de medio pelo”, Salem y más

Que semana más loca, llena de grandes nombres salidos casi de la nada y con alguna sorpresa extra. El tipo de cosas que uno no esperaba encontrarse en febrero. Pero aquí estamos. Así que no os voy a retrasar más…

¡Que entre la pila!

Delincuentes de medio pelo de Gene Kerrigan, ed. Sajalín

Un Gene Kerrigan recuperado tras el éxito de La Furia es una buena noticia. De nuevo Irlanda y su parte más oscura y criminal, esta vez durante los años de un espejismo de bonanza que animaron a muchos a buscar fórmulas de enriquecimiento no siempre lícitas. Pero las relaciones entre gangsters, los planes que parecen infalibles y las ganas de salir de esa vida son una gran caja de recursos que aprovecha con éxito esta novela.

Mi individualismo de Natsume Sōseki, ed. Satori

Podemos llamarlo ensayo o también libro de pensamientos, porque eso es lo que tenemos aquí para aprovechar el aniversario. Una serie de reflexiones sobre el ser humano, la necesidad de tolerancia, el futuro que veía para Japón… Leer a Soseki siempre es interesante, conocerle lo hace mejor.

Cuando mi sombra te alcance de Carlos Salem, ed. Navona

Vuelve Salem a la novela negra y lo hace recuperando a Arregui, tras tantos años. Así que  el libro -tomarraco si lo preferís- es un regreso a ese primer momento negrocriminal del autor. Y en eso hay que valorarlo.

La grande de Juan José Saer, ed. Rayo Verde

Obra inacabada de un escritor inacabable, La Grande es otro de esos ejemplos de fuerza de Saer. Esta vez con el filo de hablar de un teórico movimiento artístico a partir del relato de una persona que no estuvo allí, un juego de espejos y una crítica a la crítica, una lástima que no llegara a terminarlo.

Historias de Hollywood de Daniel Fuchs, ed. GalloNero

Guionista quizá no tan conocido pero no por ello menos exitosos -si ponemos el éxito en el trabajo regular o en ganar un ÓscarTM, por ejemplo- Fuchs aprovecha este tomo para contanrnos sus vivencias allí y las historias que protagonizó y también que escuchó.

La pianola de Kurt Vonnegut, ed. Hermida

Primera obra de Vonnegut. Frase en la que podemos decidir si es más importante el autor o que sea la primera obra, e incluso en este último caso -desdeñando el hecho de que de manera no histórico-lineal podría ser cualquiera, claro- preguntarnos si no es interesante ver a lo que llegaría desde donde empezó con esta novela.

El azor de T.H.White, ed. Ático de los Libros

Superación, lucha de voluntades, historia de una doma – de dos, según se mire-, este antecedente de H de Halcón centrado en la relación entre el animal y el hombre permite extender un poco más aquella experiencia.

Cáscara de nuez de Ian McEwan, ed. Anagrama

Una muy peculiar historia, por la mezcla de género negro y tono cómico, por las claras referencias hamletianas y, sobre todo, porque desde la portada ya nos dejan claro quién es el inesperado narrador de la historia. McEwan y sus cosas.

La séptima vida de Kaspar Schwarz de Carles Pradas, ed. AstroRey

Las distintas vidas de una persona que fue mudando su existencia, reconstruida con un juego literario y fotográfico hasta crear un castillo de naipes tan huidizos como esa sombra perseguida.

La mano que te da de comer de A.J. Rich, ed. Maeva

Una relación que se demuestra menos conocida de lo que era de esperar, de modo que cuanto todo cambia lo que queda es la duda por lo que había y la necesidad e investigar, o al menos de que alguna de las preguntas sean respondidas.

Las sombras de Quierke de Benjamin Black, ed. Alfaguara

No, no se ha pasado al erótico, Quirke sigue en el negro. Un patólogo metido en líos perpetuamente, en esta ocasión en los que la corrupción, el dinero y las sociedades de intereses especiales van creando.

Tarántula de Bob Dylan, ed. MalPaso

El Nobel sirve para que reediten con más ganas, facilitando por ejemplo una nueva edición de esta obra de ficción.

El monarca de las sombras de Javier Cercas, ed. Literatura Random House

Y también ha salido esto, claro.

La cocina sana de Lorraine Pascale, ed. Grijalbo

Tanto como sana… En el original es Eating Well Made Easy, pero me temo que como empecemos a discutir si Comer bien y Comer sano es lo mismo no acabamos. Y, además, tampoco importa tanto. Lo que importa es tener un nuevo libro de cocina de Lorraine Pascale.

Los imaginarios de A.F.Harrold, ed. Blackie Books

Amigos imaginarios, gente que los persigue, gente que los imagina… Una historia sobre la imaginación y su poder que cuenta además con una ilustraciones estupendas.

El gabinete de los objetos perdidos de James R. Hannibal, ed. La Galera

Novela juvenil con padre desaparecido, poderes ocultos heredeados y todas esas cosas que tanto entretienen, en esta ocasión con la capacidad de buscar -y encontrar- objetos como tema. Así que bien.

El desastroso Max Crumbly de Rachel Renée Russell, ed. Destino

La autora de Diario De Nikki se ha buscado ahora un personaje masculino. Pues eso.

El bandido Saltodemata de Otfried Preußler, ed. Maeva

Clásico clasiquísimo recuperado. La edición trae ilustraciones que quizá no sean las que recuerden los antiguos lectores pero que son igualmente de agradecer. A ver si con la recuperación vuelve el conocimiento.

Papá, eres… ¡GENIAL! de Myriam Sayalero y Marisa Morea, ed. Beascoa

Que no se diga, también los padres tienen álbumes dedicados.

Don Ramón de Alberto Sobrino y Cecilia Moreno, ed. Amigos de Papel

Una historia sencilla para jugar con niños de mucha edad, preguntándoles y viendo con ellos si encontramos a Don Ramón.

Como os decía, grandes nombres, mucha variedad y alguna sorpresa. No ha sido mala semana en absoluto. Y ahora tenemos una buena cantidad de ideas antes incluso de que la próxima nos lleguen algunas sorpresas con autores como Wurlitzer o Head además de clásicos como Fallada o Miéville. Pero ya sabéis, eso será la semana próxima, mientras tanto… ¡Nos leemos!


En una semana no muy movida aún hay sorpresas posibles, como este Cassandra French’s Finishing School (USA), una, otra, adaptación. Tanto esta semana como del libro, que ya en 2012 tuvo un piloto con Krysten Ritter que no fue a ningún lado. En esta ocasión Eric García -ese tipo tan particular- ha logrado sacarlo adelante, con un resultado cuanto menos original. Cierto es que sigue teniendo tantos problemas como puno podría llegar a imaginar a partir de un punto de partida como no deja de ser un secuestro por muy humorísticamente que se tome. Por el otro… bueno, está claro que las ganas de ofrecer una idea diferente, en la parte de comedia, en la de romance, en la de sus relaciones de género… en fin, que me alegro de que aún quede algún hueco para la originalidad aunque sea en los laterales de los bordes de los pliegues.

Por contra Doubt (USA) es poco menos que todo lo que podría haber salido mal y así hemos acabado. La trama principal es vergonzosa y vergonzante (determinados giros no es ya que podamos presuponerlos por otras series sino que incluso en el último año podemos dar por hecho que en algún momento conoceremos los oscuros secretos de la madre del sospechoso y blablabla) pero es que la forma de representar la parte judicial es igualmente lamentable tanto comparada con la muy reciente Newton’s Law como teniendo ahí en frente a The Food Fight que sin duda les va a pegar un repaso. ¿Qué puedo decir bueno entonces de esta? Que está llena de gente que me cae bien e incluso me gusta cómo trabaja. Todos ellos en papeles cercanos a lo que podemos esperar de ellos: Dullè Hill es un straight-man con toques de humor, Laverne Cox es firme pero accesible, Dreama Walker es una ingenua con mucha pasión y Elliott Gould es atareado y descentrado pero claramente capaz. Y también está Katherine Heigl, que aunque todos se dediquen a disimularlo es algo así como la protagonista. La piedra central para convertir esto en un desastre tirando a flojo. Al menos los grandes desastres nos dan alguna satisfacción más que saber que un puñado de gente que nos cae bien podrá comer caliente.

 Intento decidir cómo explicaros Hoges (AU) y solo se me ocurren esas minis de personajes más o menos famosos/históricos que hacemos en España. Salvo que aquí son australianos, pero la versión de Paul Hogan que se nos presenta -además de casi un Celebrities– sirve menos para explicar el éxito carismático del australiano y su ascenso como cómico y actor y más para… Bueno… mostrarnos un espanto de pelucas y prostéticos alrededor de una suerte de La verdadera historia. Quizá para esto mejor un documental.

Como los australianos están teniendo una de esas épocas también hemos tenido un docudrama especialmente raro, con una parte de documental notablemente loco y una parte de drama que no sé ni si intenta ser seria. Me refiero, claro, a Ice Wars (AU) un intento de aproximación a la cosa de la droga en Australia que tiene el valor… que hay que echarla para mezclar en esta locura las distintas ideas posibles y tan pasada de vueltas que es difícil saber qué pretendían, porque incluso para crear alarma social llo que cuenta de la meta-anfetamina está bastante pasada de vueltas.


¡Libros que Llegan! Block, “Los casos de Horace Rumpole, abogado”, Gass y más

¡Vaya semana! Parecía que febrero no sería el mejor momento posible para una de estas y resulta que de la nada nos hemos encontrado con varios grandes lanzamientos y relanzamientos. Para ser un mes tan tranquilo como suele ser el encontrarnos con libros como estos resulta toda una sorpresa. Pero aquí están, así que no os retraso más que tenemos mucho por delante:

¡Que entre la pila!

Los casos de Horace Rumpole, abogado de John Mortimer, ed. Impedimenta

Cuando hace unos años se publicó en Asteroide una de las novelas de John Mortimer mencioné esta serie de Horace Rumpole como la obra más recordada de su autor. Sobre todo por su magnífico éxito televisivo que antecedió a la aparición de los libros. Es lo bueno de que Mortimer pudiera hacer ambas cosas. Rumpole se convirtió en el ejemplo de abogado televisivo británico, una mitad socarrón y humorístico, siempre metido en casos estrafalarios y con inesperados problemas, en el otro un abogado razonablemente capaz, que “Nunca alega culpabilidad” y que es el preferido de esos pequeños criminales. No sé qué más necesito deciros, pero si os interesa un mínimo el género judicial -bien por la parte de un poco de intriga o por el humor- os recomiendo mucho esta obra.

En medio de la muerte de Lawrence Block, ed. RBA

Lawrence Block es uno de esos autores de novelas negra que es imprescindible reivindicar en cada oportunidad. No solo tenemos la fortuna de que aún esté vivo y escribiendo, también estamos hablando de un clásico por derecho propio que ha creado todo tipo de personajes y se ha movido en todo tipo de ambientes. Ha hecho pulp, ha hecho spicy, ha hecho mystery humorístico y una serie excepcional de unas pocas obras sobre un asesino a sueldo. Y, probablemente aquello por lo que sea recordado -siempre el camino más fácil-, ha hecho esta serie de Matthew Scudder, un hardboiled de toda la vida, la serie de novelas en la que se encuentra Ocho millones de maneras de morir y que RBA está intentando publicar. Así que esta, la tercera novela de una larga saga que ya casi lleva veinte, es una oportunidad tan buena como otra cualquiera para probar. Y, por supuesto, de celebrar a Lawrence Block. Se lo merece.

En el corazón del corazón del país de William Gass, ed. La Navaja Suiza

Uno de los grandes narradores estadounidenses dentro de las corrientes vanguardistas, en medio de esa línea que une a Faulkner con Ozick, Gass es un autor que tiende a lo experimental  y que forma un cuarteto de grandes experimentadores en la literatura estadounidense (con Gaddis, Barth y Coover) imprescindibles para entender como a partir de sus creaciones se han logrado moderaciones asumidas. No se trata de asustar a nadie aquí, menos aún cuando nos encontramos con una editorial que acaba de publicar su primer volumen recuperando un recopilatorio de algunas piezas de tamaño no muy largo. Así que ante cualquier curiosidad como lector que se pueda tener resulta bastante recomendable echarle un ojo.

El bazar de los malos sueños de Stephen King, ed. Plaza & Janés

Vuelve King en su versión ‘relatos cortos’. Dado que quien esto escribe prefiere al King autor de relatos al autor de novelas (aunque mucho más al autor de ensayo, pero ese es otro tema) y que se trata de una colección de relatos nuevos. Personalmente no necesito mucho más, no es que vaya a sorprendernos demasiado a estas alturas pero la mano forjadora es maestra.

Las aventuras agrícolas de un cockney de Virginia Woolf con ilustraciones de Maite Gurrutxaga, ed. Nórdica

Es curioso cómo se puede acabar publicando relatos escritos durante la temprana juventud (en serio, 10 y 13 años) si el autor es suficientemente conocido. En este caso ayudan las ilustraciones, por supuesto, que le dan un aspecto también diferente a lo esperado. Podemos considerar que es una oportunidad de conocer algo -la editorial dice que inédito- de una gran autora. Por poder.

Cine cómico español 1950-1961 de Carlos Aguilar, ed. Desfiladero

La recuperación de la historia del cine -español en este caso- centrándose en una década y un género concreto con el beneficio de contar con un autor que lo conoce a la perfección y que puede aportar documentación que complementa el volumen. Una estupenda noticia.

Café amargo de Simonetta Agnello Hornby, ed. Tusquets

Triángulo amoroso y retrato de una Italia que vería el ascenso del fascismo y después la guerra, una nueva narración de Agnello Hornby relatando a dos niveles la historia de su país.

Una temporada en Tinker Creek de Annie Dillard, ed. Errata Naturae

Parece que nunca tenemos suficientes libros de irse al campo, ¿verdad?

En la tierra de los santos y los poetas de Alfredo Panzini, ed. Ardicia

Más Italia, esta vez en bicicleta, facilitado un libro de viajes e historias reposada y reflexiva.

En un bosque muy oscuro de Ruth Ware, ed. RBA

Una mujer recibe una invitación de una amiga, un recuerdo de un pasado que pensaba superado pero que seguía ahí  al que ahora piensa regresar para demostrar que lo ha superado. Imaginad cómo puede ir sucediéndose en resto de acontecimientos en lo que está claro que no era una buena idea para comenzar.

Los sauces de Algernon Blackwood, ed. Hermida

En las apenas cien páginas de esta novela Blackwood logra una de sus obras maestras, como casi siempre en él gracias a la contraposición entre sus contemporáneos y lo que había antes de que hubiera algo, esa suerte de existencia preternatural que sale no tanto de fuera de la civilización como de recordarle que da igual que intenten mostrarse como superiores.

Toda su obra de ciencia ficción (Vol. 1) de V. A. Carter, ed. Pulpture

Las primeras seis obras de uno de los pilares fundamentales del bolsilibro español en lo que a ciencia ficción se refiere, luchadores del espacio en la serie del mismo nombre que nos sirve de lectura tanto como de recordatorio.

América alucinada de Betina González, ed. Tusquets

Parece que el regreso al campo también sirve para hablar de cosas más extrañas, como esta mezcla entre el capitalismo, la búsqueda de la tranquilidad rural y los sucesos extraños que a veces parecen los más normales de todo.

Mujer en punto cero de Nawal El Saadawi, ed. Capitán Swing

Pese a la portada, recuperar esta obra de Nawāl as-Saʿdāwī permite ofrecernos de nuevo al oportunidad de leer sobre la historia de una mujer en la cárcel, cómo terminó allí, por qué, cómo es ahora su vida. Una multitud de historias alrededor de una persona eternamente oprimida hasta que no pudo soportarlo más.

Océano de sonido de David Topp, ed. Caja Negra

La música como hipertextualidad es lo que nos presenta Toop. Las uniones, conexiones y separaciones en la música desde finales del S XIX en adelante, mostrando las uniones y reverberaciones que la música ha logrado al poder acercar tradiciones de diferentes partes del globo y estilos contrapuestos.

Esperando a Mister Bojangles de Olivier Bourdeaut, ed. Salamandra

Una apuesta editorial con una familia que vive huyendo de la realidad todo lo que puede.

Media vida de Care Santos, ed. Destino

Esto más que apuesta es Premio Nadal, pero vaya.

La química de Stephenie Meyer, ed. Suma

Sí, es ella. Sí, ha sacado un nuevo libro. Y… ahm… eso.

Pasteles sin horno de Joanna Farrow, ed. Blume

Bastante más interesante de lo que “sin horno”, o la idea de ofrecer alternativas “vegano”, o “sin gluten” o “sin azúcar” puede parecer. Los postres son fundamentalmente fríos -claro- pero ingeniosos y, desde luego, con muy buen aspecto.

El pájaro de fuego de Alexander Afanásiev, adaptado por Sofía Rhei e ilustrado por Iratxe López de Munáin, ed. Nevsky Prospects

Nevsky se lanza a un salto con tirabuzón: álbumes infantiles adaptando clásicos que, además, son bilingües. Así que la adaptación, la historia y todo lo demás van siendo problemas a solucionar para poder llegar a la mayor cantidad de público posible. Algo que logran solventar al menos en este primer álbum en el que la historia clásica de El pájaro de fuego es reinterpretada por Sofia Rhei.

Encontramos un sombrero de Jon Klassen, ed. Milrazones

Con un estilo sintético, intentando aprovechar la sencillez sin llegar a caer nunca en la simplicidad, esta historia de dos tortugas y un sombrero puede parecer algo parca y falta de color pero tiene un fondo inesperadamente divertido en la discusión que el encuentro propicia entre ambas.

El gran, gran, gran dinosaurio de Richard Byrne, ed. Jaguar

Un libro para aprender a compartir que se beneficia de unos dibujos estupendo y una narración magnífica para expandir una anécdota hasta una lección.

La increiblemente alucinante historia de Marcial, el niño normal de José Fragoso, ed. Narval Editores

La portada no dice mucho pero una vez se ve por dentro encuentras una historia sencilla y estupenda sobre un chaval descubriendo la imaginación y transformando con ella las ilustraciones.

Matilde de Sozapato (Sofía Zapata Ochoa), ed. Kalandraka

Terminamos con una obra sin palabras que sigue a una niña decidia a poner algo de color en un mundo gris con sus pinturas.

Pues ya está. Libros infantiles, recuperaciones, lanzamiento de apuestas y tanto más. Parece mentira que estemos en febrero. A ratos casi me da pena, muchos de estos libros tendrían una oportunidad en las listas de final de año si la gente que los lee ahora pudiera recordar lo que han hecho con más de seis meses de distancia. Pero bueno, lo importante es que seguimos teniendo variedad y calidad. Y que también la semana próxima habrá cosas: White, Soseki, Vonnegut, Kerrigan, McEwan, Saer e incluso Dylan, son algunos de los apellidos que veremos desfilar. Está siendo un febrero de lo más animado. Pero bueno, eso será la semana próxima, de momento tenemos todas las novedades que acabamos de ver por delante así que vamos a disfrutarlas y, hasta la semana próxima y como siempre ¡Nos leemos!


En la interminable cascada de volver a intentar algo que ya funcionó en el pasado que es casi una costumbre anual la FOX ha sumado esta semana 24: Legacy (USA) que intenta ser la versión corta y sin Bauer de una serie que ha sobrevivido durante años gracias a Bauer. Y si ya con él se veían las costuras sin él y sin el truco estirado del día solo el locurón puede salvarlo. Que no parece el caso. Así que, ¿qué sentido tiene adaptar algo así, para lograr solo la mediocridad? Ah, sí, por la gente que sigue por el nombre, claro. ¡Ah, el capitalismo básico!

Hablando de despropósitos: APB (USA) es una de esas series que hay que ver para creer que a alguien realmente le pareció buen idea. Tiene todas las manías neoliberales, de los drones a las apps, un montón de locas decisiones ideológicas como el apoyo a la policía privada frente a su ‘estatalismo’ -que no es estatal tanto como local en lo comunitario- y a un millonario hecho a si mismo y que cada vez que abre la boca parece que alguien ha leído a Rand hasta lograr que en su cabeza tenga sentido. No es que fuera de eso sea mucho mejor serie, que no lo es, pero la atrocidad ideológica logra superar a unos clichés tan gastados que hasta eligen como ciudad aa CHICAGO, no sea que la ciudad se quede sin representación policial en la pequeña pantalla. En fin, una historia que funciona mejor para realizarle un análisis cultural que para verla.

Como esta parece una semana de decisiones terribles desde Reino Unido han decidido estrenar The Good Karma Hospital (UK) una serie en la que bitánicos intentan salvar un hospital en La India, Una de las doctoras viene de UK y ha pedido el traslado por un asunto amoroso fallido, la otra es la directora ‘de facto’ del hospital al que acaba trasladada. Uno en el que no hay medios y hay que hacer la medicina con las manos, o algo igual de ridículo. La acumulación de colonialismo, escritura vaga y pintoresquismo orientalista podría tener un pase si al menos el vehículo mereciera la pena. Que tampoco.

Cuando pensabas que las cosas no podían empeorar llega la CNN con su documental The History of Comedy (USA) y te encuentras que los que le han puesto el nombre no deben de haberse visto la serie. O que pasan de todo. Por supuesto podríamos decir aquello de “Los modificadores, nuestros amigos” para señalar un hecho tan obvio como que en este documental sobre La historia de la comedia han decidido obviar… bueno… la parte histórica. Las referencias más antiguas llegan al siglo XIX y son siempre mínimas, cuando no cuestionables. Frases como “Con el vodevil por primera vez la comedia se convirtió en una industria” en los cinco primeros minutos dan ya la idea de que les da exactamente lo mismo no solo la historia fuera de Estados Unidos sino, incluso, cualquier otra representación sea en libros, en cómic o incluso en obras de teatro. Por supuesto esta y otras afirmaciones cuestionables -como el primer disco cómico grabado- ofrecidas como certezas tienen como finalidad ofrecer un discurso claro, que es de lo que va esto. Nada de historia o contexto histórico sino una serie de temas estructurados en tres o cuatro secciones distintas no necesariamente por orden histórica sino, digamos, por ideas afines o algo así. La verdad es que es complicado entender la organización decidida, pero tampoco es que el tema de este primer capítulo, que parece que podríamos resumir como el humor ofensivo o algo así, incluye el uso de palabrotas. Incluyendo, por supuesto, “Las siete palabras” de Carlin. Salvo que como la emite la CNN están tapadas con pitidos. Como muchas otras palabras durante el capítulo. Si alguien es capaz de encontrar una idea más loca que dedicar el primer capítulo a un tema en el que se tiene que tapar, a veces hasta rozar la parodia consciente, el mismo asunto que se discute… Que lo diga. Y si es esto -bueno, esto y más, que no he hablado de que solo aparecen expertos no-hombres blancos cuando el tema del que se habla es, precisamente, una persona de color. Podría haber dicho un hombre porque además, pero vamos a ir limitando las quejas.- si esto, digo, es lo que nos espera en el resto de capítulos de la serie el único motivo que se me ocurre para verla es, como tantas veces en este tipo de programas, el uso del archivo. Los documentalistas salvando el documental, una vez más.

Como no todo va a ser malo también hay cosas a medio hacer, como Imposters (USA), una farsa de timadores que parece realizada por alguien que pensaba que The Catch era demasiado seria. de modo que esta serie encantadora -de Bravo, por cierto- sobre alguien al que estafaron con una boda y un golpe realmente complicado no solo tiene cosas sacadas directamente de aquella -el uso de la reputación, el jefe ‘misterioso’- sino que la misma falta de plausibilidad en una historia que, sin embargo, salvan los actores a base de lo que solo se me ocurre definir como adorabilidad. Todo es una farsa, todo suena a falso, pero parece jugar con esa idea de comedia romántica agradable antes que con otras posibilidades de la trama por el lado criminal. Supongo que había un hueco y han buscado cubrirlo.

Posiblemente la estrella de la semana sea Legion (USA), con un piloto tan brillante que es difícil que pueda mantener el nivel. Un piloto que juega con la música –The Who y Rolling Stones son dos de los grupos de los que toman canciones-, con todos los aspectos de diseño – recordándonos a Utopia y a Fuller, aunque dejando claro que no es ninguno de los dos… bueno, más o menos claro- hasta el punto de que hay momentos en los que no sabes si están haciendo una referencia directa a Wes Anderson o si les ha quedado así porque intentan recuperar un mismo momento y sentimiento. (De manera, además, bastante correcta. El uso de la tecnología a todo nivel que aparece, ya sea de la cercana o de la de transportes, es elegantemente desdibujada para que mientras no sea necesario sacarlo en pantalla la sensación de una cierta atemporalidad con ecos de un momento concreto y casi de un país sirva de fondo). La trama en sí, y aquí comienzan los problemas, sirve tanto de planteamiento como conlleva ese problema de hacia dónde avanzará la serie, que en este piloto podría funcionar perfectamente como un telefilme.¿Podrá mantener el nivel, podrá seguir con una historia que cuenta poco y que ya ha liquidado la presentación de sus dos personajes principales y va a tener que empezar a aclarar cosas? ¿Podrá sobrevivir la serie al listón que ha marcado este piloto? No lo sé, pero espero -mucho y fuerte- que lo haga.

Parece que no hay semana sin una miniserie de tema masomenos histórico con los británicos, y esta le ha tocado a The Moorside (UK), como casi de costumbre en ellos es otro de esos crímenes célebres a los que tratan de ¿comprender? ¿explicar? mediante una dramatización de los hechos. Y… bueno… supongo que a los que les gustan estas cosas estarán contentos. Me temo que yo no tengo mucho más que aportar.

Por suerte Nella the Princess Knight (USA) es menos habitual. Sin duda es una serie para preescolares -y no sé si sería capaz de verme mucho más allá de un episodio- pero es una serie que además de los animales, y las canciones y los colores y una animación discutible tiene a una protagonista femenina que se transforma en caballero sin dejar de ser ella misma, a un buen montón de secundarios que juegan a la vez a traer diversidad y a funcionar de manera que pueda servir tanto para hacer el tonto como para tocar temas cuando no se están comportando bien, y que, en general, parece el resultado del esfuerzo de ofrecer algo dentro de lo habitual pero que demuestre cómo se pueden estirar los bordes para que el resultado sea un impulso positivo. Y canciones como la de abajo, claro.

Terminamos con otra creación agradable, si por agradable podemos entender una serie de abogados en la que es difícil explicar por qué el personaje principal no se ha suicidado aún. Y es que aunque Newton’s Law (AU) sea muy amable en su forma de enfocar los problemas y busque a personajes fáciles de querer y con traspiés comprensibles lo que acabas teniendo es una sobredosis de problemas para una sola persona que ve cómo su carrera no acaba de funcionar, su vida amorosa está destrozada y la gente a su alrededor en el mejor de los casos no está bien. Por no decir que están fatal. Y que tampoco tienen pinta de mejorar. Pero, en fin, se supone que para algo crearon los anglos el término de lighthearted, porque alegre no sé si será esta serie pero que busca quitar un peso con una trama aceptable y un puñado de actores esforzándose para sacarla adelante, eso desde luego.


¡Libro que Llegan! Oates, “El universo de cristal”, Benett y más

Hay semanas tranquilas y otras en las que se acumulan las novedades. Bien es cierto que en ocasiones se debe a las acciones y recciones de las inexorables fuerzas que rodean al mundillo. Pero, en fin, tampoco nos quejaremos por que por lo menos esta semana han tenido a bien llegar las novedades. Eso sí, para un mes tan tranquilo como este lo han hecho en tromba, dos docenas de novedades tenemos aquí -imaginad lo que se ha quedado fuera- así que no os voy a entretener más. Vamos ya a decir:

¡Que entre la pila!

Dame tu corazón de Joyce Carol Oates, ed. Gatopardo

Una grande y una gran colección que tiene en las distintas formas de amor su centro. El amor en pareja pero también en la familia, historias con giros y vueltas, llenas de suspense psicológico. Historias en las que el lado oscuro de las relaciones, el poder, la desconfianza, son el terreno común. Otro libro estupendo de una autora escabrosa y perturbadora.

El universo de cristal de Dava Sobel, ed. Capitán Swing

La historia de las mujeres que estudiaron las estrellas. Las Computadoras de Harvard, un grupo de mujeres que ayudaron a comprobar y descubrir el universo con sus estudios, con sus acercamientos, con su perspicacia y análisis. Un grupo que pronto se establecería y en el que se encontraría gente tan destacable como Williamina Fleming, Annie Jump Cannon o la doctora Cecilia Helena Payne. Una obra para descubrir una contribución enormemente valiosa a la ciencia.

Estanque de Claire-Lousie Benett, ed. Eterna Cadencia

Podemos discutir si es un libro de relatos o una suerte de memorias conectadas solo por su narradora o si es una narración postmoderna presentada de forma desarticulada, lo que no hay duda es que Claire-Louise Bennett, con sus historias de una mujer que vive sola en una casa en Irlanda, logra ofrecer algo distinto pero también conocido, aplicando modelos modernos a hechos cotidianos y ofreciendo a través de ellos una obra desafiante pero no arisca.

Un asesino en escena de Ngaio Marsh, ed. Siruela

No sé si alguien recordará cuando hablé de este libro, años ha, pero me parece una buena manera de probar si os interesan estas obras absolutamente clásicas de Mystery a la inglesa escritos por una neozelandesa que en su día fue Reina del Crimen.

El libro de la fama de Lloyd Jones, ed. GalloNero

La historia de una gira, aquella que convertiría a los All Blacks, los que serían conocidos como Original All Blacks, en auténticas leyendas. Una historia de deporte, sí -rugby nada menos- pero también la historia de un grupo de personas que no eran jugadores profesionales pero sí que eran un equipo.

La muñeca de nieve y otros cuentos de Nathaniel Hawthorne, ed. Acantilado

El último de los volúmenes de los cuentos completos que discretamente ha ido publicando Acantilado, con aquellos últimos publicados en vida por el que sería uno de los padres de las letras estadounidenses, no creo que tenga que decir mucho más de ellos.

Almas rotas de Nikos Kazantzakis, ed. Ginger Ape

En esta obra dura y poética el griego Kazantzakis ofrece una mirada a su generación y a aquellos en ella que buscando cambiar las cosas acababan chocando contra un sistema injusto y una realidad inapelable. Y si aquello ocurría a principios del S XX qué os voy a contar de lo aplicable que puede ser esta obra a la actualidad.

La carrera por el segundo lugar de William Gaddis, ed. Sexto Piso

Al final salieron los escritos de ensayo -incluidas las críticas literarias- de Gaddis. Ahora a esperar a las cartas.

Sin compromiso de Curtis Sittenfeld, ed. Siruela

Una versión, podríamos considerarla un remake, un reboot o como mejor os pareja, quizá simplemente una actualización de Sentido y Sensibilidad a un contexto contemporáneo. ¡Con la de años que llevan haciéndolo en el cine lo raro es que no se hubiera hecho más en literatura!

– Retiro de Serguéi Dovlátov, ed. Fulgencio Pimentel

Recuperan los de Fulgencio Pimentel a Dovlátov con intención, parece, de que sea para publicar todo lo posible de su obra. Una buena noticia, aunque sea sobre un autor difícil como este, que encontraba el humor en representaciones que podrían ser de la tragedia y la memoria, como puede verse en esta misma obra  sobre su estancia en un retiro que parece un parque temático a mayor gloria de Pushkin. Cuentan con mi simpatía.

Historia de los hombres lobo de Jorge Fondebrider, ed. Sexto Piso 

Lo que dice su título. Estamos ante un ensayo que hace un repaso a los hombres lobo a través de las historias que se han ido contando sobre ellos buscando una unidad y desarrollo cronológico. Puede que el enfoque más naturalista que esotérico haga creer a algunos en un error de colección pero si hay interés en conocer sobre su aparición y relato, aunque sea desde un punto de vista más que externo, esta es su obra.

Prosas reunidas de Wisława Szymborska, ed. MalPaso

Los ensayos de Szymborska siempre son interesantes así que el que hayan reunido los tres volúmenes que en tiempos publicara Alfabia en uno solo es toda una noticia. No digamos ya la posibilidad de que al que se le escapara alguno de ellos pueda ahora hacerse de una vez con todos.
La vida negociable de Luis Landero, ed. Tusquets

Y van apareciendo nuevas apuestas editoriales, que no se diga que la maquinaria española está del todo parado. Toca Landero esta vez.

Siroco de Sabrina Ghayour, ed. Salamandra

Estupendo libro de cocina oriental, entendiendo en este caso el Oriente de Oriente Medio. Y si en su anterior libro, Persiana, se centraba sobre todo en la comida Persa aquí decide emplear ese estilo de cocina oriental para reimaginar platos occidentales, es decir, buscando que sean sencillos de hacer y con ingredientes encontrables aquí. Así que supongo que es una forma tan buena como otra cualquiera de recomendarlo.
El día antes de la revolución de Ursula K. Le Guin con ilustraciones de Arnal Ballester, ed. Nórdica

Adaptación del relato ganador de diversos premios de ciencia ficción sobre la vida de Odo, la líder de un pseudoanarquismo que aparece en sus obras bajo el nombre de odonismo. Acompañado en esta ocasión por las ilustraciones bastante directas de Ballester.

El perdón y la furia de Altarriba y Keko, ed. Museo del Prado

Altarriba y Keko trabajando juntos parece motivo más que suficiente como para echar un ojo al cómic. Si además el tema son dos cuadros perdidos de una serie especialmente lúgubre de El Españoleto motivo más que de sobra para comprobar qué es lo que se está trayendo entre manos el Museo del Prado con su colección de cómic.

Los lobos de Currumpaw de William Grill, ed. Impedimenta

Western ilustrado, con ilustraciones digo. Un problema con una manada y su jefe, el Rey Lobo, un pueblo y el naturalista elegido para ponerle remedio. Todo ello con el estilo personal del autor que puede hacer algo complicado entrar pero que una vez allí -sobre todo cuando recuerdas que está hablando de algo basado en hechos reales- agarra y retuerce opiniones y sentimientos hacia los humanos pero, sobre todo, hacia los animales.

¡Salvar a Cleopatra! (1. Egipto Aventuras) de Alain Surget y Fabrice Parme, ed. Exkáliber

Tres amigos y una aventura, diría que en el tiempo pero más bien en su tiempo. Porque son egipcios -más o menos, que Antinos… pero ese es otra asunto-  y tratan de resolver problemas en ese tiempo en el que tienen que vivir y para el que Surget ya inventara a Tirya hace años. Así que nueva colección de una editorial reciente y con una idea original pues además del libro en sí también vienen pegatinas para completar las ilustraciones del mismo.

13 palabras de Lemony Snicket y Maira Kalman, ed. Limonero

Snicket – de moda de nuevo, o algo- es uno de los nombres conocidos que trae la llegada a España de Limonero. Álbum ilustrados a partir de unas pocas palabras y muchas ganas de juerga por parte de los autores que, como no podría ser de otra manera, van realizando un cuento aparentemente básico que se va embrollando con cada nuevo añadido.

Ni guau ni miau de Blanca Lacasa y Gómez, ed. NubeOcho

Un perro que parece que no se siente muy perro, en una historia en la que también salen gatos que no siempre parecen lo que son. ¿O será al revés? Y a aprtir de ahí la historia en la que el papel del niño que le cuidaes también importante porque siempre hay que comrpender y aceptar.

– La hija del rey de Darío A. Levin y Ana Safelippo, ed. Quipu

En este libro ilustrado argentino hay dos historias, la primera de una Princesa cuyo padre quiere que se case inmediatamente con alguien y la manera en la que ella buscará evitarlo. La segunda, más corta, de un duende en el jardín que era más duende de lo que suelen serlo. Historias graciosas que, más allá de las diferencias de idioma, muestran comportamientos e historias fáciles de entender por todos.

El pedo de Lauren Cohen, ed. Tramuntana

Para esa época escatológica de los infantes o de los adultos la historia de un elefante que quería evitar tirarse un pedo por lo que pudiera suponer para el planeta. Por supuesto todo se complica -¡¿cómo va a no ser complicado aguantarse un pedo?!- pero precisamente ahí está la gracia del asunto. A ver si no se puede alargar un chiste de pedos para llenar un álbum infantil.

El zorro y la estrella de Coralie Bickford-Smith, ed. Nube de Tinta

Con unas ilustraciones preciosas, la historia de un zorro que tenía una estrella amiga hasta que la perdió y que salió a buscarla después es una historia que da igual lo que nos parezca porque como vehículo para las ilustraciones merece la pena todo.

Pequeña en la jungla de Marta Altés, ed. Blackie Books

Una monita harta de ser la más pequeña de la familia decide que puede vivir grandes aventuras, ¡y como! Añadámosle unas ilustraciones estupendísimas y tendremos un libro ilustrado de los que dan ganas de tener aunque sea solo para poder mirarlo de cuando en cuando.

¡Hala cuanto! Pero ya ha pasado, ya hemos terminado con esta extraña semana de febrero y podemos pasar a la siguiente y probablemente más tranquila -aunque sale el Rumpole de Mortimer, y un nuevo King, y recuperan un Gass, y..- pero eso será la semana próxima. Mientras tanto, y como todas las semanas… ¡Nos leemos!


Que semana más loca. Por ejemplo en BET han sacado dos novedades y una es Madiba (USA), una historia de Mandela en formato miniserie a partir de un par de autobiografías suyas -sí, un par, es una de esas semanas- y con un nada convincente Laurence Fishburne más ocupado en estar que en ser. Claro que, a ver, ¿quién se puede creer que Fishburne tenga 25 años? Creo que es un nuevo récord de alsalirdeclasismo que… pero me estoy desviando. La historia nos cuenta lo que ya sabemos con actores que nos suenan –Orlando Jones también pasa por allí- y más vale que estés muy interesado por el tema porque ellos pasan. Eso sí, si sobrevives al tostón siempre podrás decir que es muy interesante. Supongo.

De la webseries a los canales… ¿Puede Viceland ser considerado habitual? Bueno, el caso es que ese ha sido el camino seguido por Nirvanna The Band The Show (CA) una comedia musical excepto por la parte musical que lo acaba convirtiendo en una suerte de mockumentary. Y… bueno… eso. Canadiense. En fin, que la idea no es mala pero digamos que se me ocurre un par de formas en las que esto podría mejorar.

Lo mejor de Powerless (USA) son los títulos de crédito. Son inteligentes, realizan una función que incluye un repaso por la editorial y el colocarnos en el punto de comprensión de lo que vendrá detrás. Quizá podríamos discutir la ejecución o la originalidad pero el punto de partida es ciertamente inteligente. En cuanto al resto.. bueno, los actores están bien elegidos, y de aquellos minutos que vimos el año pasado a lo que se ha acabado emitiendo ha habido tantos cambios que al menos un par de las escenas son exactamente las contrarias de las que se nos mostraron -concretamente el accidente inicial y la persona que llega nueva a la oficina- por no contar que mencionan a Bruce Wayne tantas veces más que Gotham que incluso podríamos decir que se menciona más que en las últimas tres películas. Por suerte el cambio de estilo ha sido para hacerla más parecida a Better Off Ted y, como decía, los actores están bien elegidos. Así que presupongo que hay una buena comedia en algún lado, que acabaremos viéndola con algo de pericia, y que quizá el piloto anterior realmente tenía menos recorrido. Puestos a ser positivos.

Con The Quad (USA) parece que BET quiere acercarse a Shondaland. Lo que no es necesariamente algo malo, faltaría más. Lamentablemente carece de, por sorprendente que pueda resultar, cualquier tipo de sutileza tanto en los personajes como en la intencionalidad de la trama. La idea de hacer un drama universitario es muy buena, el resultado es tirando a la brocha gorda. Pero podemos presuponer que al menos como telenovela puede acabar cubriendo un espectro de locura que parecía estar ocupando OWN.

Yo confío en Víctor Fresco, la mayor parte de su trabajo suele estar en el lado alto de casi cualquier temporada, tanto Better off Ted (sobre todo) como Andy Richter Controls the Universe tenían rasgos de genio e incluso en su trabajo mercenario para My name is Earl o Dinosaurios solía tener un gran nivel. Lamentablemente su Sean Saves the World era tirando a flojo y esta Santa Clarita Diet (USA) es un batiburrillo. Buenos actores, muchas apariciones especiales, golpes de humor y de genio de manera puntual, todo perdido en una innecesariamente complicada trama que se va enredando y perdiendo en si misma en lugar de hacer avanzar la historia. No sé si es por estirar un concepto inicial, si es por autocomplacencia o porque ha tenido un exceso de libertad pero me temo que, de nuevo, Fresco ofrece una serie que, por muchos destellos momentaneos de genio que encontremos, está muy por debajo del nivel que él mismo marcó.

Hay muchas maneras en las que podría hablar de Superior Donuts (USA), la primera es que es una comedia tan CBS que cuando la vi pensé que era rarísimo que un canal hubiera decidido emitir una comedia tan CBS como esta, hasta que caí en que era para la CBS. Otra es decir que para una obra de teatro con cierta aceptación pero un consenso en que en realidad era más un efecto de placidez que un fondo real la adaptación ha decidido tirar más por el sentimiento que por el fondo, llenando la diferencia con clichés. Por último podría ofrecer la siguiente lectura: Adaptando una obra del ganador del Pulitzer y el Tony Tracy Letts, adaptada por los guionistas de Community, Scrubs y creadores de Nobody’s Watching Neil Goldman y Garrett Donovan así como por el candidato al Emmy por Frasier Bob Daily, protagonizada por el dos veces ganador del Emmy por su trabajo en Taxi, dos veces ganador del Tony, una ganador del Globo de Oro, múltiples premios menores y candidaturas más a estos mismos premios y a otros muchos entre los que destaca una al ÓscarTM Judd Hirsch,  la ganadora del Globo de Oro Katey Sagal o actores tan reconocibles como David Koechner llega una comedia que les permite comer caliente una temporada y quizá comprarse algo bonito y ahorrar para el futuro.

Ahora bien, si creíais que el resto de pilotos de la semana eran flojos es porque no habíamos llegado aún a Training Day (USA). Que como adaptación es innecesaria pero como piloto es vergonzoso, no porque sea difícil entender su trama -antes al contrario- sino porque es difícil entender qué pinta Bill Paxton aquí. La CBS continúa así una racha de errores que, francamente, no creí que fueran capaces de juntar. Un desastre televisivo que lo único que logra que te preguntes es: ¿Cómo ha podido pasar esto?