¡Libros que Llegan! Inuki, «Tokyo Vice», Echenoz y más

Esta semana ha sido una semana. La semana próxima ya veremos. Pero eso sí, aún hay libros. Algunos de ellos son de amigas:

Crónicas Funestas de Angela Porras, ed. Foscanetworks

Pues sí, es un tochaco. Pero se lee muy bien, muy rápido, y -claro- muy divertido. Su acercamiento a los mundos de fantasía ha superado cualquier expectativa. Así que aunque sean ochocientas páginas puedo recomendar su lectura sin problemas porque está claro que no se tarda en leerlo más que si fueran cuatrocientas. Comprar

Responde primero a la segunda pregunta de Patricia Tablado, ed. Foscanetworks

También Patricia Tablado ha visto publicar un libro, esta vez una recuperación de obra romántica que ha pasado por chapa y pintura para mejorar más aún. Que también es algo a celebrar, claro. Comprar

Por supuesto no solo. Lo cierto es que hay mucho libro y poco interés, pero alguna cosa siempre se salva. De libros, normalmente, así que… bueno…

¡Que entre la pila!

Relatos Terroríficos de Kanako Inuki, ed. Satori

Por fin a la reina del manga de terror, Kanako Inuki, se le da una antología propia. En una semana magnífica para el manga de terror que ha incluido novedades de Ito y Maruo, es esta obra de Inuki la más interesante de dar la bienvenida. Comprar

Vida de Gérard Fulmard de Jean Echenoz, ed. Anagrama

Echenoz se nos presenta aquí dispuesto a darle una vuelta a la mezcla de misterio y fantástico, algo que nos puede parecer mejor o peor pero que resulta al menos interesente. Comprar

Tokyo Vice de Jake Adelstein, ed. Península

Lento pero seguro, no hay como que salga una serie o película para que traigan algo a España. En este caso, un libro de no-ficción novelizada sobre el lado criminal de la capital nipona. Comprar

Weird Western edición a cargo de Jesús Palacios, ed. Applehead

El libro que salió acompañando la Semana Internacional de Cine Fantástico de la Costa del Sol hablando de los distintos westerns que pueden considerarse como Weird, tanto por la temática como por el estilo o los fondos. Así que no viene mal, claro. Comprar

Piranesi de Suzanne Clarke, ed. Salamandra

Pues sí, ya lo han publicado. Comprar

Brujas, Caza de Brujas y Mujeres de Silvia Federici, ed. Traficantes de Sueños

Pues sí, han sacado una secuela, de nuevo Federici dando un feminismo anticapitalista sobre las brujas construidas en la sociedad y cómo se han configurado. Comprar

El imperio del dolor de Patrick Rodden Keefe, ed. Reservoir Books

Tenemos una nueva obra de Keefe en la que habla de Mundipharma, Purdue Pharma y, sobre todo, de la familia que está detrás, los Sackler. Y explica no tanto cómo funcionan como cómo operan, porque unas y otras cosas no tienen por qué ser lo mismo. Ni parecerlo. Comprar

La caca más bonita del mundo de Marie Pavlenko y Camille Garoche, ed. Timun Mas

Un divertido y variado libro ilustrado con cacas y animales y, por supuesto, cacas de animales- ¿A quién puede no interesarle? Comprar

La mamá y el bebé salvaje de, ed. Niño

Niños torbellino, madres amorosas, y lo que no es una competición sino dos maneras de vivir que tiene que buscar una manera de converger con el mejor propósito, ayudado aquí por unas muy expresivas y estupendas ilustraciones de inspiración clásica. Comprar

Y ya. Para la próxima, con algo de suerte, tendremos Los sonámbulos de Chuck Wendig y las Contranarrativas de John Keene, la nueva edición de Kokoro y el He visto cosas que no creeríais de María Casas Robla, que no es mucho pero ya es más que la anterior. Pero para eso primero hay que llegar a la semana que viene. Mientras tanto, lo de siempre, nos leemos.


Vaya mierda de semana en las series, pero empecemos por el principio. Con American Rust (USA) siendo un ejemplo de meter a gente de la que se espera un mínimo de talento a seguir un guion que parece sacado directamente desde los setenta. Malo es que se repitan las series tan fácil, peor es que los americanos sean incluso más tendentes a la reiteración que los británicos. Y mira que parecía complicado. En fin, que sí, que es tan más de lo mismo que posiblemente en algún momento pares para comprobar que no estés volviéndote a ver algo que ya te empezaste hace un par de temporadas. O de décadas.

Pues han vuelto los Rafters, o como dicen los australianos, Back to the Rafters (AU). Para quien no lo recuerde -aquello comenzó en 2008 así que creo que lo que dije sobre ellos quedó en la primera encarnación de estos ¡Pilotos Deathmatch!– no dejaba de ser una variación de la clásica comedia familiar que en España era algo así como Por fin solos. El resultado es una serie cómica clásica y que se apoyaba en sus actores, que al final supongo que es lo que importa. Y esta decisión de traerla de vuelta, tras su cierre en 2013, busca repetir exactamente lo mismo. Y, bueno, si alguien quiere una serie de humor familiar y básica… sirve. Pero eso, son los Rafters, no los Moodys.

Basados en lo que yo llamaría unos libros para aprender inglés, Biff and Chip (UK) se supone que es una serie infantil, pero estoy convencido de que en realidad una creación pensada en vender en versión multimedia.

Seguimos con la cosa esa del boom de la animación adulta, que probablemente acabe conmigo, con Chicago Party Aunt (USA) que es exactamente lo que parece. Bien es cierto que de la media docena de estilos dominantes no les han tocado el peor, tampoco el mejor. En general supongo que esto es… bueno. Es. Yo qué sé. Siempre ha habido animación adulta – bueno, en fin, siempre ha habido animación y le han puesto el cartelito de adulta para vender. A veces incluso había animación adulta.- y ahora solo están viendo a ver si por ahí sacan algo. Seré el primer sorprendido si eso pasa. Y, desde luego, no va a ser de aquí de donde lo haga.

Estoy intentando entender la forma en la que Viaplay funciona, supongo que algún año lo haré, de momento tenemos aquí uno de esos thrillers británicos en los que parece que el punto de partida, una mujer se despierta amnésica habiendo perdido un año de recuerdos y va descubriendo que algo pasó, es decir: Close to me (UK). Está bien de esa manera que los thrillers ingleses logran ser interesantes sin, en demasiadas ocasiones, destacar realmente. Da un poco la sensación de que ya lo hemos visto antes -lo de los amnésicos, de hecho, creo que no es ni el tercero en lo que llevamos de año- pero como lo ejecutan con un mínimo de estilo supongo que de fondo mientras planchas vale.

Malo es que una adaptación acabe en el Development Hell, peor es que después de un par de vueltas termine en televisión. Tal fue el destino de la que hubiera sido primero la segunda y luego la tercera película de Robert Langdon. De hecho, que el título original de la serie fuera Langdon en lugar del espantoso Dan Brown’s The Lost Symbol (USA). El resultado es, por supuesto, tan forraje como parece su título. No tengo muy claro por qué los thrillers que funcionan en libro van perdiendo fuerza a cada nueva adaptación pero, en fin, podrían haber decidido sacar una nueva versión del 50×15 así que supongo que esto ha mejorado algo.

En el segundo capítulo de que me mate la animación adulta The Harper House (USA) establece un sistema de versiones de marca blanca que son cada vez más blancas, hasta el punto de que ahora tenemos el equivalente a las galletas que hacen para las tiendas baratas imitando las de marca blanca de la marca conocida. En fin.

Supongo que aquí, en He-Man and the Masters of the Universe (USA), intentan la dupla de vender muñequitos y de sacar una versión animada para un público diferente. Así que quizá sea la vez en la que descubramos si compran más muñequitos los señores con crisis de la mediana edad o la chavalería. En cuanto a la serie, tiene buenas ideas y algunos momentos en los que queda bastante claro que la regla principal es el molonismo. Aunque, por supuesto, también se ve cómo se cimentan ideas que han ido poniéndose casi como pegotes en la continuidad oficial. Pues bueno.

No negaré que  Moonshine (CA) tiene cierto interés, pero la verdad es que sería más sencillo hacerle caso si decidiera si estamos ante una comedia familiar, un drama familiar, una película navideña/ cine de tarde, una de organización criminal cómica, una de organización criminal dramática o, al menos, media docena de opciones más. Supongo que habrá quien piense que es bueno que jamás sepamos ni nosotros ni los personajes en dónde estamos, pero lo cierto es que la confusión de tonos, estilos y personajes hace que sea menos una obra variada o de fusión y más un batiburrillo en el que ha habido una lucha por el alma de la serie y al final hemos perdido todos.

No se me ocurre nada bueno que decir de The Premise (USA), porque cuando no falla el punto de partida falla todo lo demás, a veces ocurre ambas, y en general parece que B.J. Novak, su creador, quiere demostrar que es muy listo sin serlo realmente. Imagino que a estas alturas tendrá ya aseguradas tres temporadas y un buen ramillete de nombres conocidos para ir apareciendo por esta serie antológica de episodios independientes, pero es más interesante para ver cómo funciona el pensamiento iluminado de cierto grupo estadounidense de creadores que como nada que tenga que ver con lo que son o lo que ofrecen.

Quizá alguien recuerde The Flying Doctors, una de esas series australianas clásicas fáciles de recordar porque su australianidad se veía en cosas como que los médicos tuvieran que ir de un lado a otro en avión para atender a la gente.  Fue razonablemente popular y ocupó como una década de mediados de los ochenta a mediados de los noventa, aunque en España -donde se llamó algo así como Médicos en vuelo, si mal no recuerdo- tuvo poco éxito. Bueno, pues resulta que el cuerpo real en el que se inspiraba ha servido para otra serie australiana: RFDS (AU). Que, a todos los efectos vuelve a The Flying Doctors pero actualizando temas, medios y tramas y quizá algo más de drama humano. Pero bueno, todo vuelve. Quizá el año que viene sea Valle Secreto.

No digo lo suficiente que no soy el público de gran parte de los estrenos. Quiero decir, es lógico no serlo, lo raro sería que lo fuera. Pero a veces a uno -a mi, vaya- me queda más claro el asunto. Esto es, viendo Scenes From a Marriage (USA) -serie basada en la película de Bergman que no tiene nada que ver con Matrimoniadas aunque pueda parecerlo- tenemos a dos muy buenos actores y un drama matrimonial. Que hace unas décadas era algo así como una subcategoría normal dentro de Drama y ahora ya no tanto. Pues ellos muy bien y muy guapos y todo eso pero yo me he aburrido lo más grande. Así que eso, intelectualmente puedo entender todas las decisiones y apreciar cómo las han aplicado, visceralmente no dejo de bostezar. No soy su público.

No tengo muy claro por qué este Squid Game (O) (KR) es algo que se ha hecho, pero se ha hecho sin duda. Con un piloto que expone a las claras por dónde van las cosas y mete el teórico giro para hacerlo todo más ¿escalofriante? Yo qué sé. Mi principal problema con ella es que si vas a mezclar mecánicas de Takesi’s Castle y de Battle Royal lo mínimo sería llevarte a Kitano, pero bueno. Que es exactamente lo que puedes pensar desde ya, que se regodea en la parte violenta -sin llegar a caer en el gore, por otro lado, muchos disparos y cortes y mucha sangre pero todos sabemos que esto podría haber sido mucho más casquería, que para algo hemos visto a los japoneses-, que da la sensación de adaptar As the Gods will -parece que no- o un manga -parece que tampoco- o… en fin, eso, que desde luego otras cosas se le pueden echar en cara… pero sabías a lo que venías. Así que cualquiera que siga tras el piloto está para lo que está. Porque el resultado se ve venir ya desde entonces.

Malo fue que cancelaran Kim’s Convenience después de haberla renovado, peor es que saquen un spin-off como Strays (CA) centrado en EL ÚNICO PUÑETERO PERSONAJE NO ASÍATICO DE LA SERIE. Que sí, que Gerald y Terence, pero nos entendemos. Y, por supuesto, Nicole Power hacía un magnífico trabajo en aquella serie que se trae en esta otra, siguiendo con ese estilo adorable y peculiar, una persona eficiente pero algo estrambótica y muy capaz de liarla sin pretenderlo. Además, han buscado darle un reparto de secundarios lo más variado que han sido capaces. Pero las decisiones son decisiones y han sido tomadas, y es imposible no verlas. No sé si es el mejor momento para tomarlas, sobre todo teniendo en cuenta que iban a tener a una estrella de Marvel en la serie madre. Pero quien entienda algo de todo este proceso que me lo explique. En fin, eso, que Strays existe.

Rematando mi semana de soportar series de animación adulta con nada menos que [adult swim] y su Teenage Euthanasia (USA) que es todo lo malo que puedes esperar de la clásica sitcom familiar. Bueno, ellos creen que son muy edgies y rompedores y tal, pero yo no puedo más con estas cosas así que paso.

Efectivamente, en inglés Y se pronuncia de manera similar a POR QUÉ, así que podemos decir que Y: The Last Man (USA) es una serie como su propio título indica. También es cierto que puedes comprender que los showrunners fueran marchándose porque para cuando han logrado estrenar la serie -y por mucho que hayan intentando actualizar algunas cosas- ha quedado tan antigua, tan superada y tan innecesaria que solo el dinero que se han gastado en preproducción justifica que hayan llegado a estrenarla. Porque para este viaje no hacían falta las alforjas y todo eso. No es lo que tradicionalmente consideraríamos una mala serie, aunque solo sea porque eso significaría que tendría algo especial. En lugar de eso tenemos una distopía genérica con actores intentando salvar un conjunto mediocre y una trama que a fuerza de ser retrasada desde que el cómic se publicó entre 2002 y 2008 que ahora mismo me sorprende que no decidieran cambiar las ideas. Porque ya os podéis imaginar que algunas cosas no se ven igual después de casi veinte años. Arrollados por la vida como estamos, no le veo sentido a pasar del piloto.


¡Libros que Llegan! Files, «Agujas Doradas», Halford y más

Inesperadamente esto sigue abierto una semana más. Que ya es más de lo que se puede decir de lo que le han hecho a la Feria. Pero bueno, supongo que los Editores necesitaban su ranchito de vender sin intermediarios y allá que han ido todos al grito de Libertad, libertad, libertad. Qué más dará todo mientras alguien gane un duro. En lo que a mí respecta, todo me da lo mismo. Total, a lo que se viene aquí es a mirar los libros así que…

¡Que entre la pila!

Esto no es para vosotros y otras historias de Gemma Files, ed. La biblioteca de Carfax

Bienvenida sea una nueva obra de Gemma Files, de quien ya me habéis oído elogiar Experimental Film muchas veces. Esta vez son relatos, pero que eso no nos impida disfrutar de una autora tan interesante. Comprar

Agujas doradas de Michael McDowell, ed. La Bestia Equilátera

Pues sí, La Bestia Equilátera ha logrado traducir otra de las obras de McDowell y nosotros hemos tenido la suerte de que llegue hasta España. Que no haya elementos sobrenaturales obvios no significa que no podamos tener un enfrentamiento entre personas y clases, una obra enorme en la que no hay un lado bueno del que ponerse pese a que podamos llegar a comprender la decisión de venganza de su protagonista. Comprar

Confesión de Rob Halford, ed. Es Pop

Es curioso cómo lo que podría esperarse de esta autobiografía es efectivamente lo que podría esperarse. Halford no se dedica a una crónica de anécdotas, famoseo y cosas del artisteo; prefiere hablar de sus problemas, sus experiencias y los lados oscuros por los que transitó. Hay, por supuesto, de todo lo primero, pero no parece que sea lo que más le importa o interesa al autor que va a usar un estilo propio y con un humor bastante inglés para contar la historia de su vida. Comprar

Belinda de Maria Edgerworth, ed. Libros de Seda

Pues aquí estamos, con la primera edición que a mí me conste de esta Belinda de Maria Edgerworth, una de esas obras que se solía citar cuando se hablaba de Jane Austen y cuya fama en parte se asienta en las elogiosas palabras que la escritora le dedicara en su momento. Una figura interesante a la que conocer ya en esta su primera novela larga. Incluso aún teniendo en cuenta las ediciones que su padre hacía a las novelas. En fin, pasito a pasito. Comprar

Grand Hotel Europa de Ilja Leonard Pfeijffer, ed. Acantilado

Uno de esos novelones con la cuestión europea de fondo de una historia de Hotel, arte y creación. La decadencia de Europa en opinión del autor mostrada por los compañeros de un peculiar Hotel. Comprar

Ensayos I de Lydia Davis, ed. Eterna Cadencia

Ya tuvimos la oportunidad de leer sus cuentos, ahora tocan sus ensayos. Que también está bien conocer, por supuesto. Comprar

¿Quién teme a lo queer? de Victor Mora, ed. Continta Me Tienes

Teoría, biografía y activismo, todo ello confluye en este libro que habla y analiza algunos de los problemas a los que se enfrenta la comunidad queer, sean internos o externos, mientras busca posibilidades para que las cosas vayan a mejor. Comprar

El poder del perro de Thomas Savage, ed. Alianza + Interfolio y Valdemar

Es curioso todo lo que va saliendo poco a poco del Western, aunque por la portada de este nunca lo hubiéramos sabido, pero junto con otras dos novedades en Valdemar e Interfolio tenemos una buena cantidad de obras variadas que nos permiten ver el interés que parece que el género ha ido recuperando en España. Incluso si alguna adaptación audiovisual se ha aliado para hacerlo más deseable, claro. Comprar

Los galgos, los galgos de Sara Gallardo, ed. MalasTierras

Las buenas nuevas con Sara Gallardo continúan con esta enorme en todos los sentidos novela, quizá la más conocidas de la suya, en al que habla de campo, animales y amor de una manera que la profundidad y sensibilidad de los personajes resultan tan importantes como las descripciones. Comprar

La casa al final de Needless Street de Catriona Ward, ed. Alianza

Para aquellos que no sepan, quieran o puedan leer en inglés tienen esta versión más o menos en español de esta obra, que si bien no es por la que ganó el Shirley Jackson o el British Fantasy -esa es Little Eve–  sí que sirve para conocer los thrillers góticos en los que se embarca la autora. Y puedo aseguraros que es mucho más interesante de lo que la portada promete. De hecho, no tiene nada que ver con una foto de stock encantada, aunque parezca eso. Es bueno tener a Catriona Ward aquí, supongo que incluso así. Comprar

Últimas palabras de William S. Burroughs, ed. Gránica

Pues sí, los últimos textos escritos por Burroughs y reunidos aquí. Una suerte de testamento literario. Comprar

Japón de Lafcadio Hearn, ed. Satori

Nueva edición ahora más de lujo del clásico de Hearn intentando explicar Japón a los extranjeros. Comprar

Algunos cuentos completos de Domingo Villar con ilustraciones de Carlos Baonza, ed. Siruela

Es bueno ver a Domingo Villar publicando más textos aunque no sean de novela negra. Lo cierto es que estamos en un libro ilustrado en el que Baonza tiene casi tanto peso como autor gracias a las ilustraciones que van salpicando los cuentos y que convierten esto por derecho propio en todo un libro ilustrado. Comprar

La cita de Emilia Pardo Bazán con ilustraciones de Elena Ferrándiz, ed. Nórdica

Una selección de relatos de terror de Pardo Bazán acompañado de ilustraciones en una edición pensada claramente para el regalo, no hay trampa ni cartón. Comprar

Nada del otro mundo de Laurielle, ed. Fandogamia

Es una alegría enorme que Laurielle publique un nuevo cómic, incluso si hablamos de uno que ya estaba practicamente editado gracias a su origen como webcómic -aunque esté algo ampliado-, pero lo importante es tener más cómics suyos. Y soñar en que sea el primero de muchos. Comprar

¡Hola, consentimiento! de Yumi Stynes y la Dra. Melissa Kang con ilustraciones de Jenny Latham, ed. Liana

Un tema muy importante que se facilita hablar con todos pero, especialmente, con les pequeñes de la casa. Una obra general, inclusiva e interesante que parece incluso más relevante ahora. Comprar

Milo imagina el mundo de Matt de la Peña y Christian Robinson, ed. Libros del Zorro Rojo

Que alegría ver este álbum, uno que no solo está acompañado por dos tipos de bellos dibujos, internos y externos en la obra, es que además de esa metanarración se tratan temas importantes que no suelen verse reflejados. Todo eso produce enorme alegría al leerlo, especialmente cuando el público objetivo lo disfruta. Comprar

Hasta aquí por esta semana. Que tiene pinta de que va a ser la más interesante del mes salvo que la del 23 nos salve el culo a todos porque para la que viene, con la notable excepción de los Relatos Terroríficos de Kanako Inuki, no parece que vayamos a tener nada interesante. Pero, claro, viendo lo que sale y cómo sale a lo mejor tendríamos que pensarnos si no merece más la pena el sálvese quien pueda de pasarse a leer en otros idiomas. En cualquier caso, y si vuelvo a escribir por aquí… ¡Nos leemos!


Tendría que haber supuesto que la mente pensante -un decir- detrás de una mezcla de cosas que en el centro de su batiburrillo tiene a una mujer llevando negocios ilegales con la fachada de un club de striptease masculino, esto es, All the Queen’s Men (USA), era Tyler Perry. Porque vaya manera de hacer el revoltijo de temas e ideas, con una parte en la que no podría dar más lo mismo lo que pusieras -la de los stripers, vaya- y luego el clásico que parece inspirado sobre todo en el combo de Power y Empire. Que lo entiendo, claro, porque si vas a copiar copia lo más exitoso, pero el mogollón mental de cosas y lo poco hilvanado que están en general pues… bueno… quizá se lo podrían haber pensado un poco más. Ya, va contra la marca de la casa, pero oye. Por pedir.


No esperaba yo ver que los ingleses hicieran una adaptación de un éxito alemán, pero aquí estamos con The Cleaner (UK) que no tiene pinta de que vaya a repetir el éxito porque el guión no es gran cosa y apoyarse en los actores funciona normalmente a medias. Un par de buenos actores quizá no puedan hacer grande una obra pequeña pero al menos la hacen salvable. Y aquí más les vale buscarle una vuelta al personaje central, porque no creo que tengan de manera indefinida ni a actores reconocidos para invitarlos ni, desde luego, el beneficio de la duda del público hacia su personaje central.

Estamos en ese momento en el que si me hubieran dicho que Days of Our Lives: Beyond Salem (USA) es uno de los falsos programas de 30 Rock no hubiera dudado ni un minuto. Pero no, alguien en Peacock ha pensado que era buena idea hacer una miniserie especial durante la semana en la que los personajes de la telenovela tuvieran que enfrentarse a un robo cometido en el pasado y a unas joyas en el presente que -a ratos- podría tomarse como un guiño o como una parodia. En serio, mirad el trailer que está ahí abajo y decidme que no suena a coña. En el interior… pues eso, con algunos toques pero fundamentalmente es el mismo estilo y tema que la telenovela madre así que entiendo que están metiendo el dedo en el agua a ver si merece la pena el chapuzón.

Nuevos tiempos, nuevas series, las ideas de siempre. No se me ocurre en Doogie Kamealoha, M.D. (USA) quién pensó que era buena idea revivir el original con los ‘cambios y adaptaciones’ propios, pero al menos le da de comer a un grupo de actores a los que seguro que no me viene mal. Porque la idea sigue siendo igual de estúpida ahora que entonces. ¿He mencionado ya a 30 Rock esta semana? ¿Cómo han llegado de la NBC a Disney? Ah, sí. En fin, eso, doctora adolescente, blablabla. Es posible que tenga fanes. No seré uno de ellos.


Sacar una serie de gangsters de lo que son los elementos más comunes últimamente para centrarse en la parte familiar puede parecer una locura pero está claro que en Kin (O)(IR) tenían claro lo que querían contar. No es que del otro lado falten cosas por salir, por supuesto, pero se nota que es más la excusa para el drama familiar que, además, les sirve para reunir un reparto con algunos de los más granados actores irlandeses. Y es una lástima que parezca que falta un algo, quizá de presupuesto, quizá de ganas de ir un poco más allá. Porque no es una mala serie en absoluto, pero deja siempre la sensación de que podría haber sido más. Quizá con algo más de rodaje…

No hay nada que me haga entender este The Holden Girls: Mandy & Myrtle (UK), una idea tan particular -siendo benévolo- que no tiene ni trailer. Está esta cosa que alguien grabó y subió a YT. Pero, claro, coger a una ‘famosa’ y ponerla a tener historias con su ‘abuela’ -un señor disfrazado de vieja- en plan falso documental… Qué necesidad de nada de esto teníamos, me pregunto.

Mucha tranquilidad nos había dejado Netflix esta semana, pero aquí estamos, con On the Verge (USA), un genérico de serie femenina y ‘feminista’ del Hacendado con tropezones. A ratos me preguntaba qué me iban a intentar vender, sospecho que ni eso. Pero bueno, supongo que es un avance que pueda haber series mediocres sobre la amistad femenina.

Bueno, pues aquí tenemos la serie de experto policial de la semana, esta vez hay algunas novedades como el uso del gore o que Wolfe (UK) está protagonizado por un hombre de color de piel bien oscura. El resto es lo de siempre: vida familiar mal, secretos guardados, choques con los jefes, equipo fiel. Lo de siempre. Con un poco de humor pero, bueno, eso es también casi inevitable. Ah, sí, y es jefe del CSI. Supongo que eso algo vale.


¡Libros que Llegan! Acevedo, «Neandertales», Waters y más

Ha vuelto esto. Más porque a mí me resulta útil como registro que porque alguien parezca agradecerlo, ya aprendí el año pasado por las malas lo que podía esperar. Así que supongo que mientras me merezca la pena esto seguirá. Ya veremos cuánto tiempo pasa eso. Tanto da, vamos a lo de siempre:

¡Que entre la pila!

El ingrediente secreto de Emoni Santiago de Elizabeth Acevedo, ed. Puck

Siempre es bueno tener noticias de Elizabeth Acevedo, incluso con una novela que está más cerca del clásico juvenil que sus obras anteriores. Pero la capacidad de usar el lenguaje y la realidad que nos ofrece en una obra como esta, en la que la realidad de las madres solteras, la dificultad de compatibilizar la crianza con otras actividades o la pasión por la cocina va mezclándose con una trama amorosa de fondo tanto como con una serie de situaciones que demuestran lo necesario que es encontrar alguna forma de justicia social que nos permita sobrevivir. Comprar

Neandertales de Rebecca Wragg Sykes, ed. GeoPlaneta

Pues sí, un libro sobre los Neandertales de una de las mayores especialistas en UK. Ese es el tipo de libros que nos esperan en este regreso. Mucho más interesante de lo que una primera impresión puede parecer. Comprar

Consejos de un sabelotodo de John Waters, ed. Caja Negra

De nuevo Waters nos sirve un libro que es en parte una serie de reflexiones y en otra una serie de episodios autobiográficos. No sabría decir si nos hacen comprender mejor al autor, o a su obra, pero está claro que tienen una intención de sorprender, divertir y darnos algo sobre lo que pensar. Comprar

Historia de Shuggie Bain de Douglas Stuart, ed. Sexto Piso

Una historia de amor, pobreza y determinación, con todas esas cosas que sirven para apelar a distintos grupos de personas, desde su localización histórica a los personajes de la trama, haciendo más comprensible el premio Booker que acabó recibiendo. Comprar

El país de las maravillas de Steven Johnson, ed. Gránica

El ocio y la diversión usados como chipa que ha ido moviendo toda una serie de elementos, objetos y situaciones además, por supuesto, un montón de personajes más que singulares que ayudan a poblar un libro tan particular como este. Comprar

Cuarteto de otoño de Barbara Pym, ed. Gatopardo

Volvemos con Barbara Pym, en otra de sus obras que ofrece esa mirada casi costumbrista por el que acabaría logrando un éxito crítico y siendo finalista del Booker. Como siempre, bienvenidas sean sus recuperaciones. Comprar

Una libertad luminosa de T.C. Boyle, ed. Impedimenta

Lo último de Boyle es un viaje por la historia de Leary y las drogadas psicodélicas en algo más que una visión a la historia alternativa de una época. Comprar

Tres truenos de Marina Closs, ed. Tránsito

Tres historias distintas, con tres perspectivas diferentes desde el punto de vista de las mujeres de Argentina que comparten sus historias, narraciones biográficas de miedo, culpa y deseo con distintos puntos de vista que van más allá de la violencia recibida. Comprar

Barriopunk de VV.AA., ed. Cazador de Ratas

Pues sí, una antología de relatos que sigue esa Españapunk para pasar a centrar la atención en el Barrio, en lo que lo hace diferente y lo que muestra la variedad de posibilidades que en él se esconde. Comprar

K-Punk vol. 3 de Mark Fisher, ed. Caja Negra

Pues sí, ya hemos llegado al tercer volumen -el más ligero, para qué negarlo- de la monumental obra de FisherComprar

Rosa en el asfalto de Angie Thomas, ed. Océano Gran Travesía

Una precuela de El odio que das significa, entre otras cosas, recordar lo bueno que es El Odio que das. pero también aprovechar para ver esa exploración de las pandillas, la masculinidad tóxica y la construcción de una personalidad grupal con, por supuesto, todos los temas habituales en la obra de ThomasComprar

Un sandwich en Ginza de Yōko Hiramatsu con ilustraciones de Jiro Taniguchi, ed. Quaterni

 

Pequeñas historias de la gastronomía japonesa que logran grandes resonancias, ayudadas en parte por ilustraciones originales de Taniguchi. Otra manera de aaa. Comprar

Daphne Byrne de Laura Marks, Kelley Jones y Michelle Madsen, ed. ECC

Una historia de Nueva York a finales del S XIX con falsos mediums y agentes de lo paranormal metidos con una familia que realmente tiene algo especial. De nuevo una más que solida y solvente historia de terror para el sello de Joe Hill en DC. Comprar

Power Pack de Ryan North, Nico León et al., ed. Panini

Dentro de la continuidad Marvel, pero más para jugar con ella que para tener que conocerla para disfrutarlo, en esta nueva serie del Power Pack nos encontramos una historia de tutores y familia brillantemente acompañada de los encantadores dibujos de Nico León. Una lectura encantadora. Comprar

Hasta aquí, una semana más. Para la próxima probablemente tengamos novedades con Gemma Files, Lydia Davis, Sara Gallardo, Sally Rooney, William S. Burroughs o Domingo Villar. Además del Grand Hotel Europa de Ilja Leonard Pfeijffer, la Belinda de María Edgerworth¿Quién teme a lo Queer? de Víctor Mora y la Confesión de Rob Halford, así que no nos vamos a aburrir precisamente. Pero eso será, como siempre, la semana próxima. De momento tenéis libros para leer. Así que, hasta la posible próxima… Nos leemos.


Iba a decir que no esperaba yo este All My Friends Are Racist (AU), pero lo realmente cierto es que no sé qué esperaba. O si esperaba algo. En cualquier caso, bienvenida sea esta comedia sobre una influencer nativa australiana, interpretada por Davey Thompson, y su mejor amiga y cómo un evento de ‘cancelación’ la lleva a decidir ir soltando todo lo que opina. Hecha con más pasión que medios, y con algunos momentos en los que parece claro que las ganas de epatar son más fuertes que la lógica interna, podemos convenir al menos que es un buen punto de partida. Que ojalá se engrase, perfeccione y logre una mayor financiación. Porque la idea de detrás es interesante.

Cuando uno se expone a una serietos días parece que lo que espera es siempre lo mismo, por suerte Dive Club (AU) está alejado… para lo bueno y lo malo. Lo bueno es que lo que tenemos aquí es la clásica serie familiar con algo de acción gracias a un pequeño misterio que un grupo de jóvenes tiene que investigar al mas puro estilo de los ’80s/’90s. Lo malo es que al más puro estilo de los ’80s/’90s parece que aún no se ha inventado la diversidad y tenemos una historia tan blanca y heteronormativa que parece pensada para emitirla en cualquier casa juvenil parroquial. En fin.

Supongo que tras el fallecimiento de Ed Asner lo mejor que puedo decir de Dug Days (USA) es que volvemos a oírle. Por lo demás, el tipo de cortos esperables para los fanes de la película y todo eso. Sí, es exactamente lo que te puedes imaginar ahora mismo que va a ser.

Puede que sea el remake en serie de una película – Mr Hong– pero lo cierto es que Hometown Cha-Cha-Cha (O) (SC) parece más preguntarse cómo podían convertir una película navideña en una serie sin navidad. Muchos de los tropos habituales -que, al fin y al cabo, lo son también de las obras románticas- van apareciendo por la obra que trata de una joven y bella profesional que decide darle un nuevo comienzo a su vida, mudándose a un pueblecito en el que conocerá a un hombre bondadoso con el que en un principio no simpatizará. Esta sobremesa Verano en Corea del Sur. También os digo que con la racha que llevamos casi que se agradece que se hagan también comedias románticas, incluso aunque sean tan blandas como esta.

Hay dos lobos luchando en el interior de Only Murders in the Building (USA). Uno es una comedia de extraña pareja con Steve Martin y Martin Short. El otro es una serie juvenil de misterio con Selena Gómez. A ratos ves una, a ratos ves otra. Rara vez ves ambas. Entre otras cosas porque, pese a las claras cantidades de talento que hay en la serie, especialmente entre sus actores, aquello no acaba de funcionar del todo, que Martin interpretase a una variación de Kojak es solo medianamente gracioso, que Short sea un perdedor patético con sueños de grandeza funciona solo si la escena es corta y no se recrea en ello, y que Gómez sea una muchacha de pasado misterioso que sabe más de lo que cuenta… Es algo a lo que la CW nos ha acostumbrado a ver con muchísimo más locurón a su alrededor. Tampoco es que sea un desastre, por supuesto, porque el que tiene tablas flota. Pero para este viaje no hacía falta reunir a tanta gente brillante.

Estoy seguro de que hay gente que es el público objetivo de Q-Force (USA). Fundamentalmente entre los heteros. Que, al fin y al cabo, es el colectivo con más representantes en la serie. Al menos está claro que entre el primer trailer que sacaron -el teaser que tenéis abajo- y el segundo alguien debió de darles un toque. Porque creo que el juego de los estereotipos está menos claro. El que una serie teóricamente Queer y teóricamente coral acabe siendo una serie de discusiones entre un hombre gay y otro hetero supongo que no me debería de sorprender demasiado. La diversidad prometida es ilusoria, el humor no se esfuerza, la animación es ramplona y la parte de acción es inane. En un mundo en el que ya han existido Archer o The Awesomes la mezcla de humor y acción en una serie animada pide claramente más, y si la carta que juegas para diferenciarte es la diversidad más vale que realmente la pongas sobre la mesa. En fin, parece que cuando soltaron la línea «parece Citibank intentando de atraer a la comunidad queer» estaban vendiendo la premisa de la serie.

 

Una encantadora serie diseñada por plantilla esta Sharkdog (O) (SG) que nos ofrece exactamente lo que parece, un bicho encantador y muy vendible, un chaval pelirrojo que es el protagonista y que sirve para seguir la regla de 2/3 y que haya 2/3 chicos, 2/3 de piel clara y porque el resto ni se han molestado en incluirlo. En fin, un producto que supongo que si lo que importa es vender peluches va a funcionar extraordinariamente bien. Al fin y al cabo su parecido con el Jeff The Shark de Marvel es tan notable que lo raro es que Disney no les haya mandado ya un ‘cease and desist‘. Vamos, que peluches a montones. El resto ya tal.

Lo que le gusta a los británicos la recreación de hechos luctuosos… en fin, hoy nos toca Stephen (UK), que habla de racismo, desigualdad, crimen y todas esas cosas. Lo hace con la habitual pericia del bien engrasado sistema inglés de producción audiovisual. Y al final acaba dando un poco lo mismo porque, bueno, parece que las recreaciones las montan más para su propia fiesta como aquí en el que en un caso tan obvio de racismo deciden que el centro sea un policía blanco. Para el que, por supuesto, han buscado a una cara conocida. Que esto sea, además, una suerte de continuación del docudrama que se hizo en los noventa acaba resultando incluso más inexplicable en su generalidad. Yo qué sé, ingleses y sus tradiciones.

Si la serie británica de hace unos años me pareció floja mi opinión sobre este Threesome (O) (SU) sueco difícilmente podría ser peor. Parece que deben de tenerle miedo a algo porque la historia de una pareja que lleva toda la vida junta hasta que una tercera persona es incluida y eso pasa a revolucionar sus vidas y no para bien (bostezo) logrando que una película de Lifetime sobre el tema parezca progresista por comparación. Así que bueno, si te gusta pensar en lo malas que son todas las configuraciones fuera de la monogamia, o si Me You Her te pareció un exceso propagandístico, supongo que siempre te puedes ver esta serie cuando termines con Espejo Público. Bah.

Por suerte esta semana también tenemos Vigil (UK), que tiene muchas unidades de suerte encima porque a una buena idea como punto de partida -una muerte sospechosa en un submarino que lleva a una investigación dividida entre la que se produce en tierra y la que está dentro del susodicho submarino- se une un reparto capitaneado por Suranne Jones dando otra magistral lección interpretativa. Es una lástima que no todo el reparto sea igual de solvente y que el guion tenga momento en los que parece que hubiera necesitado de algún tipo de autor con más recorrido -se nota que el acercamiento de Tom Edge al tema vino adaptando Cormoran– porque si esto no está mal lo que podrían haber hecho con algo más de nervio lo podría haber catapultado a la estratosfera. Con eso y con todo, de momento es una muy buena serie. Que también nos va haciendo falta a ratos.


Parece que Adrien Brody ha encontrado un hueco en su tarea de defender acusados de agresiones sexuales para pasar a la televisión, con este Chapelwaite (USA) que se supone que es una precuela al Salem’s Lot de Stephen King pero que en realidad parece un genérico muy poco inspirado en el que por mucho que Emily Hampshire intenten tirar la sensación de marca blanca del horror convierte en un festival del bostezo recomendable para compatibilizarlo para la plancha o actividad similar.

Como su propio nombre indica Clickbait (AU) está más ocupado en crear una una historia que llame la atención para que te pongas a verla que en lograr algo mínimamente interesante. Relleno. Y ni siquiera rancho del bueno.

Supongo que D. P. (O) (CS) era ya desde su origen una serie con un problema. Porque, por un lado, tienes a un par de personas persiguiendo a los desertores en Corea del Sur. Por el otro, se presentan motivos más que razonables para odiar al ejército o para haber desertado. Pero lo segundo no impide que lo primero pese más. Así que… ¿realmente vas a querer que triunfen los protagonistas? Pues más bien no. Así que por entretenida que pueda llegar a ser en ocasiones puntuales la idea es casi tan brillante como hacer una serie sobre perseguidores de esclavos.

Tenemos otra serie de animación hoy, y toca meterla en la caja Hora de Aventuras, porque en I Heart Arlo (USA) tenemos ese grupo de personajes y estilo redondeado. ¿La serie? Pues más de lo mismo pero en animación. Supongo que a alguien le gustará. Siendo ‘alguien’ una persona diferente a mí, desde luego, porque todos esos intentos de chistes por el ‘shock’ y lo extraño que muchas veces viene de precisamente los lados más transitados del humor. Pues bueno. ‘alguien’. No yo.

Pensaba yo que King of Boys: The Return of the King (O) (NG) era una película, pero resulta que es una serie. Da igual que vaya a partir de la película original, una examinación del poder en Nigeria con la política de fondo, que es un poco lo que tenemos también aquí, apoyados por una gran actuación de Sola Sobowale y empequeñecida porque parece rodada con lo que se han encontrado entre los cojines del sofá. Al menos en esta manía suya de estrenar dos millones de cosas cada semana y que una de ellas sea criminal, esta serie ha sido algún tipo de avance.

Por el lado de Australia tenemos el programa de sketches de The Moth Effect (AU) en la que Nick Boshier y Jazz Twemlow hacen… bueno… una serie de sketches más que tiene algún punto a su favor porque logra liar a algunas personalidades importantes de allá para que les echen una mano. Y menos mal, porque el trasfondo de las piezas podrían ser hechas por cualquiera con acceso a internete. Que a esta altura es bastante más habitual.

Que Bet+ siga siendo una cosa es algo que me sorprende tanto como el resto de servicios de streaming que se han puesto un +. Pero aquí estamos. Esta vez con The Ms. Pat Show (USA), una sitcom familiar en la que lo único que logra hacerlo distinto es que su cómica central es ciertamente otro tipo de persona. tanto por su tumultuosa historia como por la manera en la que hay destellos de algo distinto de los clásicos enfrentamientos y diatribas. No es que sea una gran defensa, pero teniendo en cuenta el nivel habitual es hasta una mejora.

Supongo que en Netflix tienen unos mínimos de estrenos semanales que explican series como Otwórz oczy (O) (PO), otra de esas de instituto que tienen que estrenar cada semana y que esta vez tiene como gimmick a una joven amnésica. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

En una semana en la que parece que alguien pagaba a Netflix por estrenar todas las series que pudiera Post Mortem: No One Dies in Skarnes (O) (NO) al menos resulta un mínimo de gracioso. Sin excedernos, que esto son demasiados capítulos para lo que venía a contar, que es un pueblo en el que parece que nadie muere. Empezando por la protagonista, que despierta en la mesa de su familia antes de la autopsia. A partir de ahí un algo de humor y un algo de misterio sobre la situación. No es Dellamorte Dellamore -qué más querríamos- pero podría haber sido bastante peor.


Hay veces que te pones una serie, como es el caso de Annika (UK), y piensas… Qué bien pronuncian el inglés, qué estupendamente entonan, cuando vocabulario tienen. Sería un listening estupendo en un curso de inglés. ¿Como serie? Un peñazo. Pero qué bonito hablan. Me puse a mirar y parece que salió esto de un audio-drama así que esa calidad se explica, lo que no se explica es que esa teórica investigación criminal sea tan. Tan. Tan. Pero bueno, seguro que hay profesoras por ahí necesitando un listening. Esta es su serie.

Estoy seguro de que hay un público para The Chair (USA) tanto como que no soy yo. Lo primero que hice al terminar el capítulo fue ver si se trataba de alguna adaptación de una serie inglesa de mediados de los noventa, porque a eso es exactamente a lo que parecemos enfrentarnos. Bueno, a eso por un lado y por el otro al Show de Jay Duplass. Lo bueno de eso es que me permite darme cuenta de que hay algo que odio con mucha claridad en mitad de lo que solo me produce indiferencia. Las series para profesores llevan toda la vida, la de universidades no son tan numerosas pero algunas hay, a veces hasta desde el punto de vista de los profesores. Y aquí lo que tenemos es un enorme desperdicio de actores. Holland Taylor intenta lo que puede, David Morse ni siquiera parece estar presente, y Sandra Oh resume bien los problemas de la serie en la que cada actor y escena parece pertenecer a una serie diferente. Ninguna de las cuales es especialmente interesante. Lo peor no es solo que parezca los restos con ínfulas de una serie de profesores de hace un par de décadas, es que no se han molestado ni en ver lo que han echo en adelante con esas ideas. Compararlo con TeachersBoston Public sería para echarse a llorar, así que paso. Os la podéis ver, pero bajo vuestra responsabilidad.

Bastante agradable esta Heels (USA), se nota que Armell está de hombre orquesta hablando de las cosas que le gustan. Es una pena que lo que hay detrás sea un poco rutinario y predecible porque al final que todo sea un drama de valores y familia hace pensar que el decorado está para disimular y podría haber sido tranquilamente el clásico drama de ganaderos que los americanos llevan usando toda la vida para estas cosas. Pero bueno, supongo que si te apetece reivindicar a los orquestadores de la lucha libre y no tienes muy fresca Warrior puede servir al menos para echar el rato.

No sé a dónde plantea ir The Newsreader (AU) pero sospecho que es porque estamos en un drama. Probablemente uno romántico, pero no puedo asegurarlo. Con el mundo del periodismo ochentero australiano -un decir- de fondo lo cierto es que al final los pelos -bueno, pelucas más probablemente- de Anna Torv acaban siendo estrellas de una función que no tengo muy claro qué pretende contar pero quizá por ello parece una producción perfecta para la hora de la siesta.

He odiado cada minuto de Nine Perfect Strangers (USA), no sólo es una versión peor de dios sabe qué querían hacer, probablemente esta manía de los hoteles que estamos teniendo con White Lotus y Fantasy Island, pero es que además el reparto no lo está ni intentando. Que es notablemente inferior al de White Lotus por mucho Michael Shannon que contraten. Parece mentira de David E. Kelley tenga algo que ver en esto, con lo que él ha sido.  No se me ocurre nada bueno que decir de ella.

No esperaba yo que la serie que me fuera a parecer más interesante esta semana fuera The Panthers (NZ), pero aquí estamos. La parte histórica sobre la creación de una agrupación para promover y proteger los derechos de la gente polinesia (de manera directa o como descendientes) en Nueva Zelanda resulta interesante por cómo se explican las clásicas historias de migración y racismo en un entorno del que no se suele hablar y con unos protagonistas algo distintos. Es una lástima la obvia decisión de sexualizar a algunos personajes y mover algunas situaciones para que sea más dramático, pero supongo que eso es lo esperable cuando se crean obras que buscan una manera de que se interese en ellas el público general.