¡Pilotos Deathmatch! Secrets of Sulphur Springs, WandaVision y más…

Cuando ves Call Your Mother (USA) lo que tienes claro es que Kyra Sedgwick hace todo lo posible por tirar del carro, pero más aún que ella sola no puede con todo. No solo porque el resto de los actores vaya solo de lo aceptable a lo catastrófico, es que el guion no acompaña -a veces uno se pregunta si hay un repositorio enterrado de guiones desde los setenta con este tipo de cosas- y que, en general, se olvidan de que construir un vehículo para una actriz significa algo más que ponerla en el centro de las historias. En fin, desde luego parece interesada en hacer comedia, pero me temo que tendrá que ser otra comedia.

No entiendo nada de Everyone Is Doing Great (USA). A ver, entiendo que es para los fanes de los actores principales de One Tree Hill o algo así, porque en realidad se supone que interpretan a gente de Supernatural o Vampire Diaries o algo así. Y se supone que esto es una comedia. Lo cierto es que parece estar más cerca de algún tipo de proyecto fan sacado de un crowfunding que de algo que se haya vendido a un estudio. Teniendo en cuenta que series como Play It Again, Dick funcionaban bastante mejor.

Lo que le gusta a los ingleses reconstruir true crime en formato de ficción más o menos documental. Esta semana le toca a The Pembrokeshire Murders (UK), que por lo menos no es tan racista como el de la semana pasada.. Y bueno, lo de siempre, no soy su público, Luke Evans está cómodo en esta especie de Estrenos TV a mayor gloria suya, pero me sorprende que un director versado en el terror como es Marc Evans no decidiera mandarlo todo al carajo y hacerlo suyo. No por nada, el resultado es completamente profesional, pero podría haber estado bien otro enfoque.

Está muy bien esto de que Disney vaya regresando a ese momento en el que pensaron que hacer cosas de ‘misterio/suspense/gotitasdeterror’ era buena idea. Se nota enormemente lo que bebe este Secrets of Sulphur Springs (USA), aunque sea más de ejemplos no-Disney como Lady in White que de los sí-Disney como The Watcher in the Woods. tenemos una familia nueva en un hotel, una visión fantasmal y un misterio que resolver, diferentes momentos temporales, conexiones familiares y un pueblecito lleno de secretos. Ciertamente no destaca especialmente en ningún punto -en comparación con, digamos, la muy recomendable Home After Dark– pero esta SÍ que es completamente una serie en la que decir que Sí Soy Su Público. Que alguna vez tenía que pasar.

Jamás entenderé la decisión de traducir el título Wandavision (USA) al español, y menos aún de hacerlo como lo han hecho, pero bueno, ellos sabrán. En cuanto a la serie en sí, logran un resultado aceptable gracias a dos cosas, fundamentalmente los actores secundarios, con Kathryn Hahn dando un recital de todo lo que hay que hacer para que esto funcione, y luego con otros grandes actores como Debra Jo Rupp, Fred Melamed o Emma Caulfield Ford apuntalando. En segundo lugar, porque juega a hacer una reconstrucción del pasado no a través del pasado real sino del recuerdo construido por la nostalgia y la memoria (siempre traicionera) y de ahí que tanto las series del primer episodio como del segundo, que en teoría tendrían que equivaler a los ’50 y los ’60, no se parezcan ni a las que habían ni a lo que habían. Estamos mucho menos cerca de un concepto vamos a llamar historicista que de un Permanezcan en sintonía en capítulos. Y, precisamente gracias a estas reconstrucciones falsas y gracias al trabajo de los actores, no se nota tanto el vacío que están vendiendo. En los cómics ya hemos sufrido el llamado Decomprensive Storytelling y esta serie parece que va a llevarlo también a la pantalla, pero bueno… disfrutaremos de lo que nos traigan aunque solo sea por ver a Hahn pasárselo bien. Ojalá su Agnes sea realmente Ag(atha Hark)nes(s), porque mantenerla fija en el Universo Cinemático Marvel o como ahora se llame sería una gran noticia.

 


En Australia empiezan el año antes, y lo hacen con Bump (AU). Una serie de esas cordiales y encantadoras sobre una madre adolescente. Los actores implicados están intentando tirar de la serie y todo se hace con cierto gusto, o con amor, o lo que sea. Buenas intenciones. Luego ya lo que sale es un poco lo de siempre, pero al menos parece haber alguien al volante.

Sobre todo si lo comparamos con cosas como Call Me Kat (USA). No es solo una mala serie con algún buen actor, además acabas descubriendo que es una adaptación de Miranda y ahí ya sí que no se me ocurre cómo justificarlo. Como sitcom es muy mediocre, producto de una década pasada si no fuera porque la serie original se estrenó en 2009 y es mucho más actual que esta cosa.

Chiklis tira de Coyote (USA) todo lo que puede, se nota que es un vehículo a su servicio no tanto porque el resto no estén -ninguno de los otros actores lo hacen mal, simplemente ni se plantean intentar robarle protagonismo- buscando una obra de crecimiento, muy sentida, con el tema de la inmigración por medio. Y supongo que habrá gente a la que le interese. No soy yo, por supuesto, pero alguno habrá.

Muchos gatos de diferentes texturas en este Gabby’s Dollhouse (USA) que DreamWorks ha realizado como si aquello fuera un campo de pruebas para vender mercha. Pero bueno, quiero creer que a su público objetivo le gustará.

Parte de la gente que hace (¿hacía?) Bob’s Burguer ha hecho otra serie que parece que quiere ir por el mismo camino porque, bueno, yo qué sé. Porque hay gente a la que le gusta, supongo. El caso es que The Great North (USA) es una previa de la serie, que se estrenará en febrero. Yo soy muy claramente No Su Público. Pero voy a suponer que hay una enorme cantidad de gente que sí que lo será porque estas cosas suceden todo el rato.

Estoy gratamente sorprendido por Lupin (O) (FR), no tanto por la serie en sí -que no está mal pero tiene algunos problemas de ritmo- como por el interés que demuestra en los clásicos que adapta, actualizar y, en general, rinde homenaje. No solo trasladando escenas enteras o partes de la trama, también una idea general que, aunque viaja rápidamente a la evolución que tuvo el personaje, demuestra que hubo una lectura profunda antes de decidir cómo adaptarla. Y lo hacen con bastante buen sentido y más inteligencia de la que uno podría llegar a esperar en una serie de Netflix. Así que bien y a seguir mejorando, que hay posibilidades ahí.

Es sorprendente lo rápido que las series de Tina Fey y Robert Carlock se han quedado anticuadas – y no porque se decida a vendernos otra vez lo buenos y majos que son los ricos- supongo que es lo que ocurre cuando te dedicas a repetir trucos. Al final te los conoces todos. Incluso puedes anticiparlos. Y aunque tengas a un plantel impresionante, y Mr. Mayor (USA) lo tiene, cuando tu idea de serie es repetir lo que en Great News no hizo ni parpadear, en Kimmy Schmidt ya olía y en 30Rock se señaló como problema…  Acabas viendo comparada tu carrera con la de Michael Schur. Y nadie quiere que le comparen la carrera con la de Schur.

Por supuesto el inicio del año en Inglaterra tenía que ser hablando de extranjeros asesinos y peligrosos, al fin y al cabo es el año del Brexit. Así que aquí estamos, con uno de esos true crime suyos, llamados aquí The Serpent (UK) y que supongo que puede interesar precisamente a ese público ávido de crímenes reales y todas esas cosas.

Después de la adaptación de Miranda pensé que no vería nada tan lejano en ideas e intenciones con su fuente original. Pero aquí estamos. Y es que The Watch (USA) podría ser perfectamente una adaptación de Miranda, porque está tan cerca de esa serie como Call me Kat, o como esta The Watch está de su fuente original teórica. Esto es para la gente que pensó que Bright era una buena idea, que se podía hacer un Cyberpunk ‘apolítico’ o que Altered Carbon sólo necesitaba unos cambios cosméticos. Vamos, que se puede ver perfectamente siempre y cuando olvides todo lo que tenga que ver con que pueda ser una adaptación y te quedes con ese vacío a llenar por la cancelación de Carnival Row. Sí, sé que no está cancelada, pero su destino es casi tan interesante como la de esta. Ideal para los que quieran consumir Genérico de Fantástico en Formato Serie.


Las 13 mayores chifladuras del cine de terror de 2020

En esta época de repasos también podemos dejar por un momento de hablar de Lo Mejor o de Lo Peor para echar un vistazo a los Locurones. Películas que deciden ir más allá, para bien o para mal, y que por eso mismo merecen un recuerdo especial, porque romper con lo habitual es en muchas ocasiones la única manera de ofrecer sorpresas.

Quién nos iba a decir que cuando se publicó la cosecha de 2019 iba a ser la última en Canino. Pero bueno, tampoco es que yo pensara que iba a acabar saliendo en lugar de en su tradicional fecha del 1 de enero el día de Reyes. Así que no pienso ni intentar adivinar si el año próximo habrá, si lograré que salga el 1 o qué pasará en medio. En realidad no creo que haya nadie que siga realmente la cosa esta de los locurones pero ya que el trabajo previo está más o menos hecho y que yo me lo paso bien… pues allá vamos.

Por extraño que parezca la cosecha de 2020 está muy cerca de la precedente. No ha sido un año tan loco y gozoso como fue la de 2017 ni tan tirando a la baja como la de 2016 o la de 2018,  ha tenido sus cosas -más de las que yo esperaba, en realidad- y si bien se ha notado una incidencia mínima del Covid en las tramas -es decir, tenemos COVID-25 the Virus Has Mutated y luego ya si eso The Year of Living Locked Up, pero para lo que son y cómo se ruedan estas cosas, poco me parece- y casi se nota más en lo que no ha tenido un estreno propiamente dicho. Que no creo yo que el nuevo Candyman pero Playdurizm o Death Drop Gorgeous  igual que intentan descubrir si películas como La casa lobo (que muy merecidamente podría estar en esta lista, echadle un  ojo) son de ese año o de cuándo. Tanto da. Lo importante es que se han hecho cosas con más o menos resonancia, de The Pale DoorMurder Death KoreatownAbyssal Spider o Bloody Hell. ¡Si hasta hemos tenido slashers sandungueros aunque fallidos como Cupid, ReElected, Teacher Shortage e incluso Lone Wolf, que es un slasher baratísimo localizado en mitad de una convención furry. Y películas muy originales aunque no exactamente ajustadas a lo que buscamos aquí como Spontaneus o, por supuesto, Jiu Jitsu. En general podemos decir que ha sido un año en el que Shudder ha demostrado buena mano -o que iban todos a por ellos y podían elegir- con estrenos como el de varios mentados, otros que mentaremos y, claro, Scare Me.
Todo eso y que aún no me he visto Freaky, claro, que con un poco de suerte dejarán de retrasar su estreno en algún momento.

Y es que no ha sido ni de lejos un mal año aunque me temo que el Locurón como tal no ha abundado en exceso. Y es una pena porque en estas ocasiones es cuando más motivo hay para mostrar aprecio por el Locurón. En cualquier caso, he logrado realizar esa ya tradicional lista de 13 películas y mejor damos paso a ellas en lugar de seguir dándoos la chapa por aquí.

13 – Anything for Jackson

Quizá la que más cerca está de ser una película de terror al uso, o al menos la que logra mantener la cara seria más tiempo. Porque esta idea de secuestrar a una embarazada para meterle el espíritu de su nieto muy obviamente tenía que salir mal. Y, con eso y todo, durante la mayor parte del metraje logran que parezca ‘La única solución lógica‘ porque hacer un Locurón tiene que ir así.

12 – The Devils Heist

Es cierto que lo primero que uno pensaría es que esto va de un atraco a un banco (sale mal) pero eso sería más The Last Heist de Mike Mendez -una película hecha incluso más con las vueltas del pan que esta-  aquí lo que tenemos está más cerca de otro de los título del año, The Pale Door, un poco menos movida que esta como para considerarla 100% Locurón. Y es que a veces el problema no es tanto robar como lo que viene después. Incluido, por supuesto, A QUIÉN Has robado.

11 – The Burning Baby

Todos los años hay una más De Arte y Ensayo y este ha ido a parar a esta… ¿alegoría? Sobre la crianza, los seres sobrenaturales, el sexo y la gente que se disfraza y baila. O algo. Desde luego está claro que lo que intentan es transmitir un mensaje, aunque el Locurón se les cuele por medio.

10 – Ouija Shark

También todos los años tiene que haber una de tiburones, al menos mientras hacer películas de tiburones sea una industria en si misma y compitan por ver quién tiene la idea más loca. La de este año es una mezcla de película de ouija con tiburones fantasma y CGI de aplicación de móvil porque, bueno, porque todos los años tiene que habeer una de estas, claro.

09 – Come to Daddy

Tras un par de años dando tumbos por festivales y cosas así llega una película de Elijah Wood que sigue ese principio rector de su carrera actual: Ser el nuevo Nicolas Cage. Con un compromiso que incluye el Locurón Capilar también, por supuesto. Aquí una trama más o menos clásica que se va de madre pero tampoco demasiado, lo suficiente como para que se pueda rodar con unos pocos actores y alguna oreja más o menos.

08 – Mang Kepweng: Ang lihim ng bandanang itim

No ha sido mal año para las continuaciones tampoco, por un lado tuvimos Mandao Returns y por el otro la nueva de Mang Kepweng que abraza ahora sí el Locurón. A ver, que la anterior, Mang Kepweng Returns, con la que reconocían que estaban recuperando al personaje de las películas ochenteras del legendario Chiquito, tampoco es que fuera precisamente una cosa tranquila. Pero es aquí donde la bandana sanadora es llevada más allá de un fantástico medio hacia terrenos del terror y, sobre todo, del Locurón desatado. Que también tiene que contar algo.

07 – Slaxx

Otro clásico de estas vuestras listas: Objetos poseídos inusitados. Hoy: Unos pantalones vaqueros. Sí. Incluso diría que podríamos llegar a considerarlos unos Mom Jeans. Pero tampoco hace falta hablar tanto porque está claro que alguien le ha visto posibilidades a esto y en como se descuiden lo convierten en una saga. Al fin y al cabo… ¡Estos pantalones están malditos, uuuuuuh!

06 – Hachiôji zonbîzu

Ha sido un año complicado también en los Locurones en Japón con la bronca alrededor de Bye Bye Vamp, una película en la que el mordisco de los vampiros te convertía en gay así que había que luchar por la heterosexualidad. Inexplicablemente no pensaron que pudiera haber nada malo en ello. Por suerte no solo han tenido picadura del vampiro gay en sus Locurones. También esta que une dos elementos tan lógicos como las películas de bailes y los zombies, con Idols de por medio, claro. ¿Que por qué zombies? Pues como en tantos otros locurones: Porque pueden.

05 – Get Duked!

Otra que estuvo dando vueltas hasta que cayó en las garras de Amazon, y es que la anteriormente titulada Boyz in the Wood reúne a un grupo de chavales embarcados en una actividad extraescolar que se cruzan con lo que podríamos llamar Los Aristócratas. Tomado con mucho humor y esa desvergüenza habitual en este tipo de películas cuando vienen de parte de los ingleses, podrían haber ido un poco más allá todavía pero, mira, tampoco nos vamos a quejar que suficiente les ha costado estrenarla.

04 – Subferatu

Entramos ya en los terrenos del darle igual todo a los responsables, aquí con un submarino de vacaciones y una amenaza que sospecho os podéis imaginar. Y si bien está claro que es sobre todo una comedia eso no significa que dejen de llevarlo por los raíles del terror. Bueno, de algún tipo de terror.

03 – Brides of Satan

Cuando el director, guionista, productor y responsable de casting se llama Joe Bizarro puedes imaginar que algo va a suceder. Por ejemplo que hagan un homenaje a los exploits con un grupo de stripers satánicas asaltando a una pareja de aspecto inocente, y supliendo con Locurón todo lo que no se puede poner de dinero. Porque en estas cosas hay que mostrar también compromiso.

02 – Letters to Satan Claus

Cuando crees tener la lista casi cerrada y en SyFy deciden estrenar a un par de semanas de acabar el año una parodia de las películas navideñas, especialmente de las de Hallmark, sabes que hay que cambiarla. Sobre todo si sale como esta, que eleva el camp al 11, el Locurón al 12 y no tiene problemas en tomar decisiones como fichar a une actore no binarie para hacer de un muy peculiar Satán. Y es que al final está claro que no se puede descuidar la ortografía.

01 – Sunfall 

Aunque el mayor locurón del año llega en una película que dice que tenía un presupuesto de 0$. Y es que este acercamiento al horror cósmico se realiza casi por completo mediante colorines en el cielo. Y mucha gente mirando. No dudo que haya una trama en algún lado pero aquí hemos vendido a convertir en terror lo que podría haber sido un salvapantallas del windows. Ni siquiera por motivos de arte y ensayo sino porque su responsable, Brett Taylor, considera que esta es la mejor manera de reflejarlo. ¿Quiénes somos nosotros para intentar disuadir a nadie de que se monte sus locurones?

¡Hasta aquí por este año! Espero para el próximo poder presentar si no más, al menos sí mejores propuestas, poder hablar de un despiporre generalizado y ver si esta tendencia de estrenos en salas sigue. Y, por supuesto, el descargo de responsabilidad habitual. Estas son las mías, supongo que para otros habrá películas que me haya dejado (pongamos The Cursed Lesson, que para algo estuvo cerca de entrar) así que os animo a comprobar que realmente son de 2020 y compartirlas aquí. Y ahora ya, ¡a brindar por un 2021 de Locurón! [Pero dentro de un orden, que vaya racha de años llevamos]


Sark de Oro 2020: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– Mexican Gothic de Silvia Moreno-Garcia, ed. Del Rey Lady

En un año tan complicado lo que he leído en inglés se ha dividido entre unos pocos títulos. De uno de los cuales no puedo decir nada pero que sepas que me lo estoy leyendo. Pero la decisión ha estado entre este y A Libertarian Walks Into a Bear. Al final ha pesado más este porque… bueno, aunque acabará siendo publicado -supongo- creo que el otro también tiene posibilidades. Y este me ha gustado mucho, sobre todo por cómo va haciendo de Lo Gótico otra cosa que mantiene la mezcla de suspense y de horror agazapada, una historia de Dark Old House de la que casi mejor cuanto menos sepáis al cogerlo. Porque espero que lo leáis, claro.

Sark de No-Oro

– Funk sin límites de bell hooks y Stuart Hall, ed. Bellaterra

Qué os voy a contar de Stuart Hall o de belle hooks a estas alturas que no lleve años contándoos. Sí, podría haber elegido alguna otra obra. Es un placer leer lo que no deja de ser una conversación entre gente afín. Una que consiste en ir de los grandes temas a los más mundanos -que no triviales- al final nada es trivial aquí. Y sí, había otros, pero estos -os recuerdo- son mis favoritos.

Sark de Plata

– Villamatojo de Lorzagirl, ed. Foscanetworks

Sí, Lorzagirl es mi amiga. Pero creo que podéis preguntar a cualquiera de mis amigos que escriben -más de los que parecen razonables- si eso ha servido para algo que no sea que les de mi opinión. Precisamente por ello, y tras tantos años, es la primera vez -al menos que yo recuerde- que uno de mis amigos acaba en estos premios. Pero es que Villamatojo ha sido para mí todo un hito. Tras aparecer separado, ahora está junto en una única obra que contrapone los distintos capítulos, los puntos de vista, las historias que se van entretejiendo. Y aquí estamos. Con una historia de zombies en la que los zombies dan igual, una historia que en teoría no es de humor pero tiene mucha gracias, pero sobre todo con una historia de personajes. El único pero que puedo ponerle es que deja con ganas de más. Y no hay más. De momento.

Sark de Oro

– Calypso de David Sedaris, ed. Blackie Books

Hace ¿veinte? años Cíclopes de David Sedaris fue uno de los primeros Sark de Oro. Normalmente no habría habido un motivo concreto para repetir, de hecho es posible que haya mejores libros de Sedaris pendientes de llegar a España -al menos de entre los que he leído en inglés todos estos años- pero creo que este era el que mejor me ha venido. De nuevo relatos cotidianos, con un fondo humorístico, con el reconfortante estilo que Sedaris lleva años perfeccionando. Y es que en un año como este no debería extrañarme que lo que más pueda gustarme sea un libro que sirve de reinicio.

Ahora sí, ya hemos acabado. Esperemos que el año que viene rompa menos reglas. Y que estemos todos. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2020: Repaso al año o ¡Maldito sea el Corona y sus hijos!

No sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los “Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files, «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker y «En un lugar solitario» de Dorothy B. Hughes.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros… Vaya año. Quiero decir, al principio parecía un poco lo de siempre, el género del Western parecía que iba a estar muy presente durante todo el año. Se anunciaban libros interesantes de todo tipo y, en general, no daba la impresión de que fuera a haber una ruptura muy importante. Pero resulta que entre la primera semana de marzo y la última de mayo hubo un vacío. Diez semanas sin libros. Bueno, no, con libros en las casas, pero no en las librerías ni en los estantes de novedades. Y mientras el gigante electrónico que se ha mostrado como el clásico estraperlista que aprovecha la desgracia ajena para hacer caja y se saltaba cualquier recomendación sanitaria porque las leyes no van con ellos – al fin y al cabo el ascenso del nazismo siempre va unido a la existencia de una Era de la Impunidad contra los poderosos- el resto sufríamos y buscábamos alternativas. Intentar pararlo combatiendo sus batallas en sus campos no ha sido tampoco la mejor de las ideas, pero al menos se le ha plantado cara. Para bien o para mal mucha gente ha demostrado qué le importaba más, si la salud o el negocio. Y si ha preferido intentar acercar su obra o ayudar a al gente, acompañándola, o bien hacer caja y autopromo gratis.

Para cuando mayo nos devolvió a una tímida apertura y el verano nos goleó en la cara con la inevitabilidad de los tiempos, ya estábamos casi noqueados. Los tres últimos meses del año han sido el intento de ir reconstruyéndonos. Hemos visto publicados títulos en noviembre que tendrían que haber salido en mayo, pasar al 2021 otros y algunos desaparecer de todo plan editorial.

A la vez, muchos lectores entran bien en periodos de bloqueo y de problemas para leer o mantener la atención de la lectura, otros se arrojan a los libros como ruta de huida -aunque me temo que estos son menos- y eso junto con los problemas lógicos económicos y las inseguridades que tienen alrededor, añadiéndolos a la imposibilidad de hacer con seguridad muchos de los actos de difusión, construcción de comunidad y beneficio económico que se desarrollaban en librerías como presentaciones, charlas o clubes de lectura, han puesto en jaque a las independientes. Confío en que la gente sea consciente de lo en el aire que está ahora mismo todo.

Por suerte siempre queda alguna cosa. Lo que salió en Western este año, como decía antes, algunas novelas que han logrado llegar hasta nosotros. Lo que la avalancha final nos ha traído. Siempre quedan libros por llegar. Y aunque este año haya sido complicado dentro y fuera de España -de nuevo, hay alternativas como Wordery o Blackwell’s, pero como cumplen las leyes y uno de los enemigos de editoriales y librerías independientes este año ha sido el Correos de España pues… todo más difícil- siempre nos quedan lecturas.

Narrativa ha estado más parada, aunque hemos tenido buenas noticias como las llegadas de El fantasma y la Sra. Muir, Orfeo, M*A*S*H o varios libros de relatos. Novela negra ha tenido casi más movimiento gracias a recuperaciones como La hija del tiempo, Prótesis o Pánico al amanecer que a las novedades, aunque ahí sí que quiero destacar uno de los que me parecen libros del año: Momoko y la gata. Una obra de gótico japonés basado más en los silencios tensos que en las muertes e investigaciones. Ensayo ha tenido que superar una sobreexposición al virus que ha hecho que parecieran ajenos otros temas, no significa que no haya habido grandes libros tanto ajenos al mismo – Nuestro hombre, Océanos sin ley, Utopía no es una Isla, Libérate, Horas cruentas, La mujer sin sepultura, El vampiro…- como dentro del tema – Epidemiocracia, El mapa fantasma…- o incluso relacionados –Por qué creemos en mierdas, Un paraiso en el infierno…- , también lo ha sentido cocina, que aunque ha visto aparecer un par de buenos títulos –Bazar, Pan Tartine (por supuesto)…- ha ido más lento que en otras ocasiones.

Por suerte también ha habido cosas que han tenido un buen año. En Western hemos tenido, por supuesto, En la costa desaparecida o A lo lejos o La caída de Yellow Black Radio o Diario de los años de plomo son algunos de los títulos que demuestran el buen momento. Juvenil nos ha dado alegrías como la llegada de la (más cercana al infantil, cierto) Hamster Princess de Ursula Vernon -un título que no puedo dejar de recomendar-, El circo de la rosa o un nuevo McManus. Muchas más novedades de intriga, mucho movimiento, muchos saltos entre géneros y demás porque en juvenil y en fantástico había veces difíciles de separar. Y es que en terror las cosas han ido un poco como siempre, con buenos títulos de un puñado de editoriales -estoy pensando en Ella dijo Destruye o Agujeros de sol e incluso la macarrada de Baxter… más la llegada de Obscura que nos ha traído, por ejemplo, Los últimos días de Jack Sparks-, en Fantástico lo más destacado han sido recuperaciones como las de Marge Piercy o la continuidad de Octavia E. Butler y, por supuesto, la culminación de la rehabilitación de Ursula K. LeGuin. Y a ver si siguen con otras autoras, que Connie Willis ya ha asomado la patita y no hemos sabido nada de McMaster Bujold después de que el año pasado se reeditaran sus Vorkosigan. Por supuesto las editoriales pequeñas (Cerbero, Crononauta… han seguido dándonos buenos momentos -y no puedo más que recomendar a todo el mundo lector al que le guste el fantástico que se haga una cuenta de apoyo a Crononauta, porque podrá leer algunos de los mejores relatos del año a razón de dos por mes. Para mí una de las grandes iniciativas del año.)  han seguido tirando del carro. Ofreciéndonos cosas como El demonio en el interior de Siriel, The Poppy War o, yendo a las un poco mayores, Lionheart Qué pasa cuando un hombre cae del cielo.

En infantil La anarquía explicada a los niños, A veces mamá tiene truenos en la cabeza, Un vampiro peligrozo, Unicornio se cree genial  o Las brujas de Ariete han sido buenos ejemplos de la variedad de un año. Igual que en ilustración el regreso con fuerzas de Aventuras Literarias o en cómic o… bueno, si no queréis que esto se convierta en un repaso de títulos mejor echáis un ojo a lo que sale en este índice que también es una buena idea. Incluso aunque sea retorciendo conceptos y procurando no sacar muchas de la misma editorial por bueno que haya sido su año.

Dicho esto y antes de cerrar el capítulo, solo una cosa más que añadir. Hemos visto la mierda de año que ha sido,  pero eso no significa que todo lo fuera. Por supuesto hubiera preferido que no existiera la pandemia a que se crearan estas obras, solo faltaría, pero ya que hemos tenido que sufrir lo uno al menos poemos tener lo otro.

Esta es mi forma divagante y extensa de decir que para mí COnviVIenDo 19 días es el cómic del año a todos los niveles y que si hubiera un Sark de Oro de Cómic él se lo llevaría.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2020

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta, Strong Woman Do Bong-soon, BUSTED!, Just Roll With It! y The Masked Singer. Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J., Claws, Pose y Los Espooky. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Home Before Dark

Sé que no es una serie especialmente popular -el día que Apple Tv decida mover lo que contrata no sé cómo me van a pillar- pero ya sabéis que a mí me ponéis un detective juvenil y tenéis por lo menos mi atención. Así que si además presenta un misterio competente, el clásico pueblo lleno de secretos e interpretaciones dignas ya no necesito mucho más. Pero si aprovecha para hacer un policíaco que critica las decisiones policiales de defender a unos ciudadanos frente a la totalidad, se le da un trasfondo de defensa del buen periodismo y se deja claro que hay toda una historia pensada y planificada… ¡Ya es para mí una de las series del año! Algo que sé siempre porque 1) voy mencionándola recurrentemente y 2) ¡a ver qué pasa con la siguiente temporada ya, leches!

Sark de Oro Tv para…

The Goes Wrong Show

Teniendo en cuenta cómo ha sido este 2020 me vais a permitir que haga trampa. O si no trampa sí al menos dejar que sea una serie cuyo primer capítulo se emitió en 2019 -aunque fuera sólo ese capítulo- la que gane por goleada el puesto de mejor serie. Y es que si antes hablaba de hablar recurrentemente de ella y de esperar a la siguiente temporada aquí ya estamos en el campo del proselitismo activo. Sí, son Los payasos de la tele con un mayor conocimiento de los tropos y el metalingüismo, así que no veo qué tiene de malo. Antología en al que cada episodio parodia un género diferente, en el que queda claro lo difícil que es hacer algo que parezca fácil, y en el que lo más fácil es que tengas que vértelo más de una vez para vértelo al menso una vez porque tanto tortazo, caída, juego de palabras, tantos errores acaban siempre provocando carcajadas y ataques de risa que imposibilitan seguir viendo la obra que el Cornley Polytechnic Drama Society está ejecutando. De manera casi literal. Y eso es PRECISAMENTE lo que hacía falta en 2020.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2020: El Sark de Oro Tv

Es curioso cómo puedes acabar en un año viendo más televisión -porque supongo que todos hemos visto más televisión este año- y, sin embargo, que no sea tanto el nivel como el año anterior.

A favor de la evolución que llevan estas cosas debo de decir que al menos he visto más pilotos (e incluso series) de procedencia no-anglo, que siempre es una alegría, aunque poco se haya quedado en la memoria. Fundamentalmente la agradable serie taiwanesa Tai Xun Zhe -o The Devil’s Punisher– y la algo anticuada pero llena de corazón serie colombiana Chichipatos.

También ha sido el año de Quibi. No tanto porque haya durado un año como porque ha parecido la creación de algo que tenía una buena idead detrás y mucho (quizá demasiado) dinero para apoyarlo, pero que ha acabado convertida en una historia que se contará durante quizá muchos (demasiados) años. Y no es que careciera de algunos atractivos, había un poco de todo. Particularmente creo que Die Hart tenía una buena mezcla de actores e idea, aunque tuviera el problema habitual de presentar más una película troceada que series de corta duración. Mapleworth Murders era una agradable parodia de series estilo Se ha escrito un crimen llena de los mejores invitados especiales que las conexiones del SNL podían conseguir. Aunque mi favorita fue Nikki Fre$h, mezcla de comedia, musical y algo de ¿reality? en la que nunca parece claro dónde empezaba la ficción.

Lo cierto es que el año empezó con lo que parecía la normalidad. Un musical como Zoey’s Extraordinary Playlist, una continuación como 9-1-1: Lone Star, una de supes como Stargirl e incluso las dos primeras agradables sorpresas del año, las comedias Mythic Quest: Raven’s Banquet Upload por no mencionar lo nuevo de Josh ThomasEverything’s Gonna Be Okay. Y, mira ojalá. Pero no.

En animación hemos tenido un año en el que hemos podido ver Kipo and the Age of WonderbeastsThe Owl House. Incluso se ha llegado a estrenar finalmente Star Trek: Lower Decks, que no acababa yo de verlo claro, la verdad. Y series más o menos juveniles que demuestran lo bien -y lo maduro- que está el género, la cantidad de temas que se pueden tocar. Como en The Hardy Boys pero, sobre todo, con una de las grandes sorpresas del año, The Baby-Sitter Club.

Y hemos tenido también algunas propuestas interesantes, pues claro que sí. Tuvimos Unorthodox, tuvimos Out of Her Mind , tuvimos la peculiar reinvención de Perry Mason y, por supuestísimo, tuvimos P-Valley (de la que ya podemos esperar una más pulida segunda temporada) además, claro, de las dos series que podrían haber estado en cualquiera de los puestos de premio pero no ha sido así.

Queda, sin embargo, su mención como puestos de más que honor. Queden muy recomendados tanto la magnífica Betty como la muy sentida Ted Lasso.

Puede que este año no haya estado tan a tope como otros, pero no podemos decir que hayan faltado novedades que ver. -Y que podremos seguir viendo, aunque no sean novedad- Y al final eso es lo más importante. Supongo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2020 son…


Lo primero, buenos días.

O una charla, según.

Sí, 2020 fue muy mal año. Y no sé lo que nos espera en 2021, pero sí os puedo decir una cosa: Creo que lo que mejor puedo hacer es poner el contador a cero.

Sí, tengo una enorme -muy enorme- cantidad de post con apuntes o a medias o casi nada. Porque se han seguido estrenando series, porque han seguido llegando libros, porque la vida -aunque diferente- ha seguido pasando.

Pero desde  que empezó el desconfinamiento el atropello vital me llevó a centrarme en tirar adelante con el trabajo antes que con esto. Lo primero es lo primero y este blog no deja de ser un ‘al cabo nada os debo’. Así que no sé o no creo saber cuándo podré subir lo que quiera que suba. Tampoco sé cuando saldrá este año lo de los Sarks de Oro. O lo de las películas. Al fin y al cabo Canino, su casa desde que empecé a hacer lo de los locurones -bendito Tones, las cosas en las que le lío-, ha sido una de las bajas de ese aciago 2020.

Me gustaría que fuera hoy, por supuesto, pero no puedo prometer nada.

Sólo que seguiré intentándolo. Es decir, a ver si a partir de este viernes 1 de enero podemos ir recuperando al menos las series y los libros ya que todo lo demás que escribía parece que no va a haber posibilidad de lograr. Ya sabéis, hasta que las cosas vayan mejor y mientras los apoyos lo permitan.

No sé si alguna vez se recuperarán todos aquellos meses perdidos, o si un día me dará la ventolera y publicaré los borradores tal y como están.

Pero esto es lo que hay.