¡Libros que Salen! Brooks, «Ise Monogatari», Carnés y más

¡Que entre la pila!

Los chicos de Promise de Nick Brooks, ed. Puck

Que el director del instituto aparezca asesinado no promete nada bueno, sobre todo para los tres chavales que pasan a ser considerados los principales sospechosos. Así que tendrán que decidir actuar. Actuar para descubrir quién más tenía los medios, el motivo y el acceso a un arma… o quizá para estar cerca de los que investigan.

Juan Caballero de Luisa Carnés, ed. Hoja de Lata

Tenemos otra recuperación de Carnés por Hoja de Lata, y esta es especial porque la escribió en su exilio mexicano y no llegó a ser publicada. Así que si os interesa esta historia sobre un guerrillero de la serranía andaluza y una mujer harta de ser moneda de cambio, de ser parte de una familia que ‘se ha adaptado’ con su padre, el médico local, casándola con el jefe de la Falange regional pese a que ella nunca le amara; de manera que cuando el guerrillero baja a Puebla del Alcor ella decide cambiar su destino.

Ise Monogatari de Anónimo, ed. Satori

Todo un clásico de la poesía japonesa del Siglo IX y X, o bien toda una obra fundamental de la poesía japonesa clásica. En una versión -diría que la primera desde que Hiperión publicara la suya a finales de los ochenta- con el habitual mimo editorial demostrado en la traducción comentada, así como en el prólogo, que explica los matices y permite comprender su impacto. Un retrato del amor y la naturaleza, en el que la vida y la muerte se van mostrando mientras en su centro vemos a un poeta y amante, Ariwara-no-Narihira, que sirve al anónimo autor para hablar sobre lo efímero.

El Imperio veneciano de Jan Morris, ed. Gallonero

Morris nos conduce aquí por un vistazo al Imperio de Venecia en su momento de mayor esplendor, y lo hace como si fuera un libro de viajes, siguiendo las rutas comerciales y hablándonos de lo que podíamos haber encontrado tanto en ellas como en las localidades por las que fuéramos pasando.

Espía en un país enemigo de Constantino Bértolo, ed. La Uña Rota

¿Conocéis la colección Mis Libros? Esa colección blanca en tapa dura que Anaya sacó a principios de los ochenta. ¿Conocéis a Constantino Bértolo? Periodista, crítica literario, editor de no-ficción y de sí, incluyendo el lanzamiento de la editorial Caballo de Troya de Penguin Random House. Pues bien. En aquella época Bértolo escribió algunos de los apéndices -análisis de la obra en su trama, personajes, contexto, lenguaje- vistas desde la actualidad tanto por su forma de mirar a los libros como por su impacto en él como lector y ensayista. Una decisión peculiar que habla tanto de la creación de un crítico como sirve para reencontrarse con aquellos textos y su utilidad para los lectores.

Mari Trini. Retrato de una mujer libre de Esther Zecco, ed. Efe Eme

Un libro que busca trazar la trayectoria de Mari Trini, tanto la de su vida como, sobre todo, la de su obra. Una reivindicación que incluye las declaraciones de la gente que la conoció y, también, de aquellas a las que influyó. Una obra pensada como una celebración y como una reivindicación de una mujer inigualable cuyas canciones aún suenan.

Instrucciones para… de Randall Munroe, ed. Aguilar


En este nuevo libro de Randall Munroe seguimos con esa mezcla de teoría científica y humor, esta vez para encontrar una solución tan absurda como científicas a problemas que, en realidad, son más costumbristas que peligrosos, haciendo de la complicación una seña de identidad tan importante como de la comicidad.

El reino de cobre de Shannon Chakraborty, ed. Umbriel

Llega ya la continuación de La ciudad de bronce, en la que seguimos con las aventuras de Nahri ahora que ya sabe más sobre sí misma, sobre los djinn, sobre la corte real de Daevabad y sus intrigas.

Los mitos chinos de Tao Tao Liu, ed. Folioscopio

Una nueva obra ilustrada de Folioscopio centrándose en los mitos esta vez de China. Un repaso por sus leyendas, monstruos, dioses y demás, que permite comprender mejor el país gracias a sus mitos.

Érase una vez en Jamaica de Loulou Dedola y Luca Ferrara, ed. Flow Press

Una historia del bienintencionado aunque no muy fructuoso concierto de 1978, en una época de gran violencia y asesinatos en Jamaica en la que convencieron a Marley de que regresara para intentar encontrar una unidad entre las diferentes facciones, algo que no parecía tan sencillo cuando el propio Marley había sido tiroteado un par de años antes.

La biblioteca de Turpin de MAX, ed. Brufalo

Tercera recuperación de este cómic – tras su publicación en Altea tras la publicación en El Pequeño País y luego en La Cúpula, con el resto de obras del autor- en lo que no deja de ser un notable e interesante ejercicio de cómic juvenil que se miraba en la literatura, en el que se pueden ver cosas de finales de los ochenta pero no ser menos interesante en la actualidad por ello. Solo más… contextualizable.

Surferas de Paola Hirou, ed. NórdicaEn la colección de cómic / ilustración de Nórdica nos llega esta historia de algunas destacadas mujeres que han hecho surf y cómo han marcado la historia de este deporte. U proyecto que salió de la pasión de la autora por el deporte, como un proyecto académico que ha acabado viendo la luz con este bello aspecto.

Compartir de Yusuke Yonezu, ed. Pastel de Luna

Un divertido libro de cartón en el que los troquelados y las interacciones permiten a su autor hablar sobre la necesidad de compartir y cómo trae más alegría que pelearse. Con dibujos sencillos y alegres y en un formato de cartón por ser par el público más joven.

Nos leemos.


Ya le ponen IA a todo para vender lo de siempre como algo nuevo. O al menos esa es la sensación que me deja Concordia (O)(AL) la historia de una comunidad ‘idílica’ que resulta no ser tan idílica, con secretos ocultos que podrían derrumbar su misma creación blablabla y que requiere que una policía de fuera y una local investiguen un asesinato. Blablabal. ¡Ahora con IA! Porque es una comunidad idílica construida sobre unas premisas que, en el mejor de los casos, deberían de sonarnos mal: IAs, supervisión con cámaras y ‘protección de los datos’. La verdad es que podría tener más gracia si no fuera porque ya tuvimos una similar el año pasado, y porque parte del asunto parece sacado del esqueleto de uno de los spin-off de PLL -pero sin su capacidad para el locurón, qué le vamos a hacer-, así que al final tenemos una serie alemana que parece una de esas que sacan los ingleses casi cada semana… Pero con un falso barniz de novedad. Así que supongo que han captado a la perfección la idea de las IAs.

Parece que alguien vio Tocado por un Angel y pensó, eh, ¿y si lo aplicamos a una secta?. Esa es la única explicación que se me ocurre para Destination Heaven (USA). A ratos es como un infomercial de yogures para cagar, pero con menos presupuesto. ¿Tienes un problema? ¡Tengo la solución! Está en ti y siempre lo ha estado, tómate esto y blabalbla. En fin, propaganda. ¡Y ni siquiera BUENA propaganda!

El problema de adaptar una serie de novelas de artes marciales de los años ochenta es que ha pasado un tanto de tiempo hasta ahora, así que aunque Garouden: The Way of the Lone Wolf (O) (JP) ,o 餓狼伝 o Garōden o…, intente convencernos de que es una serie antigua con esa animación espantosa habitual en Netflix, lo cierto es que al menos hacen algunos cambios. Que no tienen sentido, pero que son cambios. En lugar de estar a la fuga por haber asesinado al violador de su novia lo está por haber asesinado a un ladrón que irrumpió en la casa de su maestro. Por un lado…, por otro lado… En fin. Bien es cierto que el protagonista de eso no es ni siquiera el principal de las novelas. Así que no sé hasta qué punto no es todo esto el gigantesco fanfic que alguien le ha logrado colar a Netflix. Sea como sea, sospecho que hace falta un tipo muy concreto de espectador para esto. Que, sin duda, no soy yo.

Tras la saga This is England, Line of Duty o Trigger Point lo nuevo de Vicky McClure es este Insomnia (UK) que tiene buenas ideas pero un problema fundamental. Y es que es la primera serie en la que Sarah Pinborough ejerce de showrunner para adaptar su propia novela. Tras Detrás de sus ojos. Así que por mucho que presente uno de esos misterios ingleses clásicos, llevados con mayor o menos fortuna pero, sobre todo, con buen hacer por parte de gran parte de los actores. no espero yo gran cosa de la capacidad de resolución. Aunque sí unos de esos giros tremebundos marca de la casa. Así que seguiré un par de capítulos más a ver para dónde tiran.

Parece que tras cinco temporadas de Jurassic World: Camp Cretaceous -en la que seguíamos a seis jóvenes que se habían quedado atrás en la zona de los dinosaurios y blabla y en la que teníamos entre otros a Jenna Ortega poniendo la voz- su final en 2022 ha sido solo un paréntesis, porque ahora llega esta Jurassic World: Chaos Theory (USA) que sigue la historia tras el rescate y después de que uno de ellos haya desaparecido -os dejo que adivinéis quién no tiene ahora mismo tiempo- aprovechando para el clásico salto temporal. Que así pueden meter no solo cambios de las películas, también en los protagonistas. Desde luego parece que le han puesto interés en lo que podríamos llamar ‘el transfondo’ o ‘la trama’. En cuanto a la parte técnica… pues en fin. Es curioso cómo tenemos esa lucha entre lo en serio que se lo han tomado los guionistas y el resto de implicados. En fin. Supongo que habrá un grupo de jóvenes / adolescentes a los que les gusten los dinosaurios y muy metidos en el ‘lore’ a los que le haya alegrado la noticia.

Esta MILF of Norway (O) (NO) no es la peor serie de la semana porque para eso están los americanos, pero no por falta de ganas. Lo mejor que puedo decir de ella es que es corta. Y que siendo Noruega al menos tiene la cosa de ver países que no salen tan de continuo. Todo lo demás es un desastre, tanto la idea de que sea una comedia, como la decisión de centrarla en una mujer que pierde su empleo y comienza ‘por los loles’ una carrera en OnlyFans. Y este es un resumen que hace un favor a la serie porque realmente lo que tenemos es a una señora con un matrimonio en el que a todos parece que les da lo mismo y una crisis de la mediana edad, la misma mierda de los señores con la única cosa de que es una mujer. Que es un poco como si tratáramos de alabar a una asesina en serie por mejorar los números en favor de la paridad. En fin, me ha horrorizado tanto que lo mismo debería considerarla como ‘terror’. Desde luego no la considero ‘comedia’.

Estoy casi seguro de que Pauline (O) (AL) tiene sentido en la cabeza de su creadore. En el mejor de los casos. Se supone que es una joven que tiene un rollo de una noche y se queda embarazada, con la mala suerte de que el tipo en cuestión es el hijo de Satán. De manera literal, quiero decir. Así que ahora ella empieza a… no tengo muy claro a qué. Tampoco tenía muy claro lo de Satán, porque si me hubieran dicho que era una alucinación por drogas lo hubiera creído. Y de los problema de la protagonista… creo que cuanto menos hablemos más contentos. En fin, no sé qué pasa esta semana con Alemania, se ve que lo intentan. Pero ya.

Cuando ves el disclaimer -o los varios textos previos- ya sabes que este ¿Quién lo mató? (O) (MX) va a ser un desastre de gestión de la realidad. Más allá de intentar pescar en el ‘true crime’, ponerle título de un ‘whodunit‘ que muy claramente no es, y tratar de pescar de la cultura popular y su peso. Pero a su estilo y subvirtiéndola, claro. La pena de seguir una tendencia es que no a todo el mundo se le da igual de bien. Todo lo buena que era Coppola, todo lo que hacía bien, esta parece entenderlo al revés. Es una lástima porque está claro que parte del reparto podría estar a otras cosas, Luis Gerardo Méndez en especial. Que demuestra una vez más su capacidad para tomar los peores proyectos. Claro que todo aquí parece una oda a las malas decisiones. Incluso dentro de la serie. Al final lo único realmente notable es el ‘opening‘.

A ver cómo os explico yo esto. Imaginad que decidieran hacer una precuela de El Comisario. Y si estáis preguntándoos, ¿qué es El Comisario? es que entendéis parte del problema. Solo que en este caso hablamos de Soosabanjang 1958 (O) (CS), o 수사반장 1958 o Chief Detective 1958 o…, que es esa precuela de una serie de policíaco y acción que se emitió en Corea del Sur durante cerca de veinte años, entre 1971 y 1989. Así que es lógico que en 2024 estrenen una serie ambientada en 1958 que cuente cómo llegaron hasta el ’71. Estoy seguro de que no hay precuela de El Equipo A sólo porque no sabrían cómo evitar hacerla bélica. Dicho todo esto, es una lástima que la serie no sea mejor. Demasiado larga, demasiado dispersa, demasiado segura de que vamos a querer verla en lugar de cualquier otra cosa por puro aburrimiento. Pero, eso sí, la música es magnífica. Algo que ayuda especialmente a su ‘opening‘. Por lo demás hay algún momento, o algún detalle del reparto, aquí y allá, como cuscurros en una crema, dispuestos a dar una sorpresa pero incapaces de salvarla.

En la semana de series de humor que no tienen gracia llega Tires (USA), que tiene lo peor de la noruega de antes y lo aún peor de la de derechas del principio. Porque por lo menos la cosa esa que querría ser Tocado por un ángel tiene un claro problema de dinero. Aquí el problema no es el dinero, es lo rancio. Todo huele a sudado, a viejo, a chistes que en los setenta se hubieran silbado. Es como si el matón de la clase hubiera decidido abrirse un tiktok porque la gente le ríe las gracias. Esto no es una serie, es un motivo de baja en el servicio.


¡Libros que Salen! McMurtry, «Entre los muertos», Kingfisher y más

¡Que entre la pila!

La Jornada del Muerto de Larry McMurtry, ed. Valdemar

Volvemos a los mundos de Lonesome Dove, aunque esta vez Valdemar ha decidido saltar a la tercera novela del ciclo de Larry McMurtry… Aunque fuera por cronología interna la primera, al ofrecernos las primeras aventuras de Woodrow F. Call y Augustus McCrae en una versión de la Expedición texana a Santa Fe. Por supuesto también aparecerán versiones de algunas caras que conoceremos luego. Así que esto es, una continuación por si alguien se le hizo corto Lonesome Dove.

Entre los muertos de Stanisław Lem, ed. Impedimenta

Para los lectores de El hospital de la transfiguración serán buenas noticias saber que los escritos biográficos de Lem siguen adelante. Esta vez con los años más duros de la ocupación nazi de Polonia. Y sí, eso significa múltiples episodios oscuros que el autor tuvo que poner por escrito y que durante muchos años han permanecido sin reedición.

Mago menor de T. Kingfisher, ed. Gran Travesía

Que alegría ver que a Océano Gran Travesía le están funcionando los libros de Kingfisher / Ursula Vernon. Cualquier día empieza a pedir traducciones originales al castellano. Esta vez toca otro de los juveniles, con un joven mago bienintencionado y su armadillo mascota que tienen que lograr que vuelva a llover en su pueblo. Pero, claro, es que él solo conoce tres hechizos, y no parecen muy útiles. Por suerte lo que le falta de poder lo compensa con buenas intenciones, así que hará todo lo posible por cumplir su misión, incluso aunque eso signifique que le sangre la nariz cuando intenta convocar elementales. O, peor aún, que esos elementales le den un pañuelo y una palmadita en la espalda. Y su armadillo se ría. ¡Lo importante es buscar una solución!

Muerte en El Cairo de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva

Lo bueno de que haya una especie de intento de que funcione el ‘cozy crime’ es que vamos teniendo suficiente variedad. Así que esta vez toca Egipto -claro- en los 20s, con una joven viuda, una tía molesta, un banquero misterioso y el típico asesinato que lleva a una joven a tener que demostrar su inocencia. Y a una autora a ganar el Premio Agatha.

Asmodeo de Rita Indiana, ed. Periférica

Por extraño que suene, Indiana nos trae una comedia demoníaca. Un demonio que va perdiendo el poder intenta dejar atrás al rockero que le llevaba para ocupar otro cuerpo, pero las maquinaciones de ángeles y demonios no serán sencillo, más cuando se encuentran en el Santo Domingo en 1992, en una época que podría parecer tanto un drama como una farsa, y que sirve a su autora para mostrarnos un pedazo de historia en la que Balaguer aún mandaba y en su sombra cabía también la de Trujillo.

Al otro lado de Can Xue, ed. Aristas Martínez

Seguimos en racha con Can Xue (eterna candidata al Nobel blablabla) y aquí hay otro de sus libros de relatos, con una mirada propia que redescubre lugares cotidianos y una naturaleza propia, con una versión propia del fantástico en la que el lengua, la arquitectura o las mutaciones y las fantasmagorías. Una obra siempre interesante.

Lo que ellos dicen o nada de Annie Ernaux, ed. Cabaret Voltaire

Nuevo libro -nuevo en cuanto a edición en España, que el libro es de 1977-  de la premio Nobel Ernaux en el que seguimos a una adolescente que se encuentra en crisis sin que haya habido un cambio exterior, pero con muchos cambios interiores: dudas, desesperanza, irrealidad y hastío. Algo que no sabe bien cómo navegar o gobernar.

Diario de un asesinato (Los cazadores de antigüedades) de C.L. Miller, ed. Roca EditorialEl auge de los Cozy Crime nos trae estas cosas, veremos qué tal sale pero aquí hay un lanzamiento de primera novela que localiza la acción -bueno, en realidad es más el trabajo desde el que las protagonistas se mueven- en una tienda de antigüedades regentadas por una tía y su sobrina. Como esta es la primera entrega tenemos un poco de cada de lo más habitual: Una herencia inesperada, un regreso al pueblecito originario, una presentación de personajes, un misterio en el pasado de la protagonista… Y luego ya lo esperable: Una muerte misteriosa, una investigación necesaria y un entorno en apariencia apacible en el que nada es lo que parece y, muy probablemente, tampoco lo es nadie.

Look What You Made Me Do de Kat Mckenna, ed. Tendencias

El fandom y lo fandom es un tema siempre interesante, en este caso usando como eje central a Taylor Swift. Con ella en el centro aprovecha para hablar de para hablar de la historia del fandom, de su terminología, de sus expresiones culturales y sus luchas. Lo hace, por supuesto, desde un punto de vista menos analítico que positivo porque, al final, esto está pensado más para fans que para fanstudies. Pero supongo que un primer acercamiento ya es acercarse.

La mansión de las pesadillas (Antología de relatos sobre casas encantadas) de VV.AA., ed. Valdemar

Vuelve Valdemar a sus antologías temáticas, esta vez con las casas encantadas como centro y, por supuesto, una selección de textos sacados de otras de las obras que han ido publicando la editorial.

Kafiristán de Rudyard Kipling, ed. Aventuras Literarias

Una decisión ciertamente curiosa, en tanto en cuanto esta región del actual Afganistán no parece precisamente un destino muy turístico. Pero precisamente lo interesante de los libros es cómo pueden hacer interesantes los mapas de lugares a los que quizá no irías en persona, permitiéndonos seguir esta historia que logra ser imperialista y colonizadora, pero también justo lo contrario al mostrar sus propias contradicciones. Una historia que podemos seguir desde el sillón con este bello mapa.

Mary “Noticias” y otras heroínas de los tebeos para niñas. (1940-1970) de Guillem Medina, ed. Diábolo

Un recorrido histórico por todos esos tebeos ‘para niñas’ que aunque en su mayoría eran historias de amor también ofrecían, al menos a veces, aventuras y viajes con periodistas o azafatas. Una obra muy ilustrada y, por supuesto, con un apartado bibliográfico importante. Para que pueda consultarlo la persona interesada en la historia del medio, la que quiera recordar aquella época o la que quiera escribir sobre ello.

No confíes en Asher Hall de Myriam M. Lejardi, ed. Crossbooks

Pruebas, giros, dinero y… romance. Un poco de todo eso es lo que Lejardi nos trae esta vez, con dos personas dentro de un reality que les ha prometido un premio fabuloso y que cada una de ellas quiere por un motivo propio. Con tantos retos por delante la duda es si lo mejor o lo peor sería enamorarse. Y es que aunque el romance dentro de un reality sea ya casi un género en sí mismo con más de un centenar de títulos, siempre hay hueco para un giro más.

La gran farsa de la Torre del Vigía (3, Cata tras la pista) de Hanna Peck, ed. Pijama Books

Parece que el primer volúmen de esta serie ha tenido el suficiente éxito como para que la editorial decidiera darse prisa en publicar el resto de lo que estaba disponible. Así que esta semana tenemos la tercera entrega después de que sacaran la segunda la pasada. En esta tercera aventura la joven Cata está de excursión al periódico… ¡pero hay algo que no está bien! Erratas, titulares vergonzosos y olor a basura. ¡Claramente es un caso de boicot y no el capitalismo! Así que la joven Cata tiene que ponerse a investigar porque… ¡Todos son sospechosos!

El enigma del laboratorio secreto (6, ¡Resuelve el misterio!)de Lauren Mazinger, ed. Molino

Aquí seguimos, con esta colección llegando ya a su sexto libro. Con lo mismo de siempre: Una trama general, una mezcla de decisiones que tomar y de enigmas que resolver, y un tamaño que explica que a los que le interesen estas historias de detectives ‘interactivas’ tiene entretenimiento para un buen rato.

Eyeshield 21 de Riichiro Inagaki y Yusuke Murata, ed. Planeta Cómic

No esperaba yo que este manga se publicara en España, pero aquí estamos. Una obra de competición deportiva (un spokon, vamos) en el que las tribulaciones de un equipo de fútbol americano, con su humor y sus absurdeces, siguen a un protagonista muy veloz para ofrecer una obra divertida que fue un éxito en Japón… hace como veinte años.

Al final de Silvia Nanclares y Miguel Brieva, ed. Kókinos

A partir de algo muy sencillo -una niña se olvida de las llaves de su casa- comienza un viaje que puede ser distinto en cada ocasión, tanto por las trayectorias como todos los detalles que se van viendo en las imágenes.

¿De quién es esta caca? de Danielle McLean, ed. Timun Mas

Hay veces que no soy capaz de superar la labor que hacen los profesionales, gente que logra que hable de libros de los que no tenía intención de hablar. Pero claro: «A los más pequeños les fascina todo lo que tenga que ver con la caca. Pero más todavía si pueden tocarla. Este libro tiene una caca 3D hecha de espuma y llena de purpurina que tanto adultos como pequeños no dejarán de apretar y les mantendrá atentos durante la lectura. Un elemento muy agradable al tacto y hasta un poco adictivo para adultos y peques por igual ;).»

Cinco ratoncitos de María Girón, ed. Kalandraka

Un cuento rítmico, divertido, de ir restando y sumando personajes mientras un grupo de ratoncitos salen de su madriguera a buscar comida.

Nos leemos.


Hay toda una serie de… series… en las que parece que dependemos de una ‘gran estrella’ para una ‘gran historia’, esa sensación es la que da The Big Cigar (USA). Una serie errática que parece salir por los empellones que su protagonista, André Holland, da para tirar de ella. Es curioso porque, sin ser un desconocido ni mucho menos, se suele pensar en actores más conocidos para este tipo de obras. Pero bueno, al menos muestra que en Apple aún queda gente con voluntad para intentar acercarse a esas producciones de hace un par de años que parecían buscar sustituir a la HBO. Aunque luego el resultado salga chuchurrío, como en esta, en la que parece que no saben bien ni qué contar ni cómo contarlo, incapaces de manejar los cambios de tono o de ritmo o de que la historia real que cuenten suene interesante, verosímil o necesaria cuando sabemos perfectamente que es las tres cosas… pero no así. No así.

Hay días en las que pediría una moratoria para adaptar webtoons. Yo qué sé, un mes o así en el que le den una vuelta a lo que están haciendo. Porque este Deo Eiteu Syo (O) (CS), o 더 에이트 쇼 o The 8 Show o…, tiene muchos problemas que surgen de dos lados: De que el webtoon original era poco menos que un esqueleto argumental mal dibujado y peor narrado y que alguien ha querido repetir la jugada de Juego conocido y Crítica al capitalismo partiendo de unos mimbres menos que ideales. Así que toda la discutible carga de crítica social del juego o la falta de una historia real detrás de este -no hay trabajadores, no hay espectadores- se pierde a favor de una serie de discusiones y movimientos entre ocho personajes que dependen casi más de sus actores (como demuestra Jeong-Hee Moon sacando el jugo de la nada que le ha tocado) que del guion que se supone que tiene que defender. En fin.

La premisa de Desejos S.A. (O) (BR) hacía pensar en las antiguas series de terror/ ciencia ficción. Una organización ‘todopoderosa’ que te ofrece cumplir UN deseo. Eso sí, a cambio tendrás que pagar una cantidad tirando a ridícula pero, sobre todo, estar a disposición de que esa misma gente te pida UNA cosa que ayude a otra persona a cumplir su deseo. Así que teníamos un poco todo lo posible: Deseos envenenados, peticiones a cumplir, una organización poderosa, desconocida y con recursos… El resultado es bastante curioso porque, efectivamente, tenemos todos esos elementos. Pero saben ir pasando de momentos más dramáticos a otros más cómicos, e incluso enseñan otros resortes -este piloto tienen un marcado tono sexual que logran gestionar con acierto- haciendo que el resultado sea quizá no muy novedoso y claramente ligero en su forma de abordarlo… pero precisamente por ello -y por su duración de poco más de media hora- una serie agradable para rellenar un rato. Y siendo solo seis capítulos tengo claro que me la veré entera, a ver qué tal el resto.

Esta The Gathering (UK) es una clásica serie de padres e hijos al estilo británico. Es decir, el componente criminal / telenovelesco está a tope pese a que no se centre tanto en ellos como en las denuncias y contextos. Vemos distintas versiones de hijos que tienen problemas con sus padres -y viceversa- y una excusa argumental ciertamente irrelevante -un equipo de gimnastas, un grupo de chavales que hacen parkour, una fiesta ilegal en la playa, un ‘algo’ que pasó aquella noche- para ir moviendo y haciendo chocar a unos personajes con otros. Ninguna de las actuaciones es realmente mala, ninguna de las actuaciones es notablemente buena. Casi parece más un rellenos para las ondas, algo que ofrecer porque algo tienen que ofrecer, que una serie que haya sido creada para contar una historia concreta de una manera determinada. Aunque al menos agradezco que sea gimnasia / parkour en lugar de ballet / baile callejero. Que es una buena metáfora de toda la obra: No es un cambio muy grande pero al menos no es TAN lo de siempre.

He tenido que ir a mirar que esta Murder in Mahim (O) (IN) no fuera otra serie que había visto ya en Prime. Y no, esta serie se centra también en la investigación sobre una serie de asesinatos, pero lo que en aquella otra era de mujeres aquí es de personas queer.  Y esto último es casi lo que más les importa. Es cierto que hasta 2018 no se descriminalizó -veremos por cuánto, que la última vez que se recriminalizó fue en 2013- la homosexualidad en La India, pero precisamente por eso está claro que les interesaba más contar la realidad de 2017 -el año en el que se publicó el libro- de la gente queer y las amenazas que enfrentaban, tanto las más agresivas como la incomprensión e intolerancia más básica. Basándose en el libro de Jerry Pinto, hace un retrato que parece razonable de aquello… pero parece olvidar que el libro de Pinto era, además, un thriller criminal.  Aquí la investigación es lenta, casi torpe, y no parece que ninguno de los dos personajes centrales, ni el policía ni el ex-periodista parecen tener la iniciativa sino más bien una reacción a lo que va sucediendo, algo que quizá podría haberse notado menos en una película -que sospecho que hubiera sido mucha mejor elección- pero que en una serie es obvio en todo momento.

Por supuesto peor sería ser Rebus (UK), un genérico de serie criminal realizado con tan pocas ganas e interés que he tenido que investigar si realmente esto era el piloto de la serie que ha emitido la BBC Escocia y no algún tipo de ensayo general para demostrarle a los inversores cómo iría. Cierto es que Rebus nunca ha sido un investigador que me interesara en exceso, pero hay una distancia entre eso y esta producción de baratillo en la que los decorados de cartón piedra son más creíbles que las interpretaciones. Para ponerte al personaje mejor la de Ken Stott de los años ’00s.

Es curioso lo poco coreana en los tics exteriores y lo mucho en los interiores que es Samsiki Samchon (O) (CS), o 삼식이 삼촌 o Uncle Samsik o…, que es el tipo de drama político con elementos algo telenovelescos y criminales que uno está más o menos acostumbrado a ver aparecer con regularidad en las producciones europeas, con una época concreta -el principio de la década de los sesenta-, un par de personajes principales dentro de lo esperable -el que le da nombre a la serie, un turbio ‘conseguidor’ político sin ética ni moral; y una especie de joven inocente y ambicioso que parece tener ideales aún- y las tramas que uno puede esperar dentro de esto, con rivalidades políticas y acciones oscuras. Pero frente al habitual llevarlo al once, momentos cómicos y sobreactuaciones aquí tenemos un tono uniforme y sin estridencias, casi comedido en ocasiones. Aunque, de fondo, aparezcan muchos de los temas y traumas de las series surcoreanas, tanto en general como el poder, la lealtad o el honor, como en concreto con la ambivalente relación con los estadounidenses, la dualidad entre el campo y la industrialización o la corrupción de las élites con las manos metidas en demasiados bolsillos. Es una obra a la que le falta quizá una chispa, porque aunque los actores, especialmente Song Kang-ho en el papel principal danto una lección de actuación, estén bien la ‘corrección’ general de lo que nos cuentan y cómo nos lo cuentan da más para rellenar unas horas que pare querer saber más de lo que ocurre o va a ocurrir con ellos.


¡Libros que Salen! Langan, «La reina de las bandidas», Brooks y más

Primero los amigos:

Venta Marcelino. 100 años en el puerto de Los Cotos (1924-2024) de VV.AA., ed. Desnivel

Siempre digo que a los amigos hay que cuidarlos, y algo así es lo que han debido de pensar en la Venta Marcelino que ha decidido celebrar su centenario con un libro en el que hay, sí, ilustraciones y, claro, historia de la venta. Pero, sobre todo, hay una decisión consciente de ceder la palabra. Porque tras la introducción y el contexto se cede a los trabajadores y los parroquianos (sean guadarramistas, montañeros, naturalistas, meteorólogos, o lo que sean) un espacio para que hablen sobre la Venta. Para que cuenten sus recuerdos, para que expliquen anécdotas, para que den datos de interés… En definitiva, para que cada uno aporte la faceta que decida, ayudando a montar algo que acaba siendo menos puzzle que bola de discoteca en la celebración de este centenario.

¡Que entre la pila!

Bocadáver y otras autobiografías de John Langan, ed. La Biblioteca de Carfax

Vuelve John Langan tras El Pescador, y lo hace con algo en apariencia distinto -esta vez se trata de una serie de relatos en lugar de una novela- pero que lleva -y guarda- el estilo propio de Langan para las historias. Así que a tope.

La reina de las bandidas de Parini Shroff, ed. RBA

 

Un hombre desaparece, su mujer no hace nada por desmentir los rumores de que ella lo mató. Al fin y al cabo, en una aldea rural de La India puede tener su parte buena. Hasta el punto de cuando una vecina pide ayuda para deshacerse de su marido se ponen en marcha un efecto dominó que afectará la vida de la aldea. O, al menos, de sus mujeres.

Maud Martha de Gwendolyn Brooks, ed. Los Aciertos

Ganadora del Pulitzer gracias a su poesía, Gwendolyn Brooks es una autora con un punto de vista lírico. Así que era de esperar que en esta novela nos hable de una niña que se cría en el South Side de Chicago en los años cuarenta, con sus partes malas pero también con otras -como los dientes de león- que la llenan de luz. Una mirada a lo cotidiano de una vida a la que el racismo, la pobreza o la desigualdad -las desigualdades- no pudieron arrebatar ni la rabia ni la belleza.

Amor de invierno de Han Suyin, ed. Tránsito

Publicada originalmente en los sesenta pero ambientado en los cuarenta, en un Londres gris y desapacible, contando una historia de amor -y mucho más- entre dos mujeres, estudiantes de zoología, bajo las bombas y en mitad de una pasión entre la ansiedad y el juego. Con enorme intensidad, claro.

Al final de la oscuridad de Sequoia Nagamatsu, ed. Nocturna

Con una muy particular construcción, en la que el cambio en la humanidad tras la aparición de un virus ártico modifica las cosas, pero que no sigue una narración típica sino que va contando historias, viñetas y, sobre todo, personajes. Personas que cambian, que buscan, que tienen que adaptarse. Desde el fantástico como idea central, pero casi más dentro del drama casi cotidiano.

Desaparecida en Santorini de Vivian Conroy, ed. HarperCollins

Tras Misterio en la Provenza volvemos con Miss Atalanta Ashford en una nueva aventura, esta vez cuando le piden investigar una muerte en una isla griega. Pero las cosas siempre pueden empeorar, porque parece que alguien la está vigilando. Así que esta es la nueva historia tranquila de asesinatos que nos ofrecen.

Duro como el agua de Yan Lianke, ed. Automática

La revolución cultural china convertida en telón de fondo de una aventura erótica, dos revolucionarios, cada uno con su vida, que mezclan las actividades, incluyendo un túnel pensado para apoyar la revolución que usan para… otras cosas. Y de ahí, al drama sobre el poder, el amor, el deseo y los impulsos.

Sostener la nota de David Remnick, ed. Debate

Nuevo libro de Remnick, esta vez con ensayos sobre algunas personas del mundo de la música. Que siendo Remnick como es -y quien es- se trata de unos chavales que están empezando: Leonard Cohen, Keith Richards, Paul McCartney, Mavis Staples y Aretha Franklin, Patti Smith… En fin, una vez estamos advertidos (No creo que sorprendidos) de por dónde van los tiros podemos decidir, porque la escritura de Remnick sigue siendo la que ya conocemos.

Palabras amables y una pistola cargada (Autobiografía de un delincuente profesional) de Noel Razor Smith, ed. Sajalín

¿Qué hay en la vida -real- de un atracador de bancos? Pues al principio está la policía, esa que acusó injustamente y torturó al protagonista de esta autobiografía. Algo que sirvió para que un sistema penitenciario deshumanizado le convirtiera en parte de esos ‘malvados’ que salieron de una juventud problemática y se vieron seducidos por las emociones de la vida criminal.

El club de Mary Shelley de Goldy Moldavsky, ed. La Esfera Azul

Un colegio pijo, un grupo de chavales igual de desmadrados, un club secreto… Nada que no conozcamos de series de televisión. Aunque aquí estamos más cerca de Pretty Little Liars que de Gossip Girl, porque las situaciones son un poco más extremas. Y es que cuando tu club se centra en leyendas urbanas y películas de terror y sus participantes se retan entre sí a extrañas pruebas es posible que no puedas permitirte perder. Porque en el mundo real no sirven las reglas de supervivencia.

La leyenda del Destello Plateado (2, Cata tras la pista) de Hanna Peck, ed. Pijama Books

Parece que el primer volúmen de esta serie ha tenido el suficiente éxito como para que la editorial decidiera darse prisa en publicar el resto de lo que estaba disponible. Así que esta semana tenemos la segunda entrega y la que viene la tercera. En este caso tenemos una aventura en la selva en la que nuestra protagonista encontrará, por supuesto, nuevos misterios a los que enfrentarse.

A bailar (1, La fabulosa mansión Marinski) de María Menéndez-Ponte y Verónica Álvarez, ed. SM

Un grupo de chicas (y chicos) reciben una invitación para la selección para acceder a una escuela de baile. En este primer número se conocen -claro- y comienzan a conocer más sobre esta particular academia de baile.

Terapia para dinosaurios de @dinosaurcouch, ed. Lunwerg
Filosofía para dinosaurios de @dinosaurcouch, ed. Lunwerg

Los cómics de los autores Dinosaurcouch llegan al papel en España en una edición… en una edición de Lunwerg. La selección y todo lo demás… pues ya veremos. Pero supongo que habrá gente a la que le apetezca.

Karen y la foto de fin de curso (5, Hermana pequeña, pequeña canguro) basado en la novela de Ann M. Martin adaptación a cargo de Katy Farina, ed. Maeva

Cinco cómics para más-jóvenes-lectores-que-los-otros, y esta vez a Karen le toca ponerse gafas. Pero resulta que hay un chico que se mete con ella, y además se acerca la foto para el colegio. Así que parece que estamos acercándonos a una nueva decisión. O lección. O algo.

Hex Vet. Veteribrujas de Sam Davies, ed. Astronave

Gatos de bruja, cerdos voladores, dragones resfriados… ¡También los animales mágicos se ponen enfermos! Para cuidar de ellos están las veteribrujas, y cuando la doctora y el enfermero los aprendices se quedan a cargo de la clínica. ¡Y siempre pasa algo! Precisamente por eso tenemos este encantador cómic, con dibujos alegres que saben sacar lo mejor de una línea clara que apuesta por la expresividad.

Espachurrados de Michelle Mee Nutter y Megan Wagner Lloyd, ed. Maeva

Tras hablar de las mascotas -y mucho más- con Alergias esta vez Michelle Mee Nutter y Megan Wagner Lloyd nos ofrecen la historia de una joven en una gran familia con siete hijos, tantos que hace que se sienta sin espacio, sin tranquilidad y sin… nada. Pero tiene planes para lograr su propia habitación. Y también tiene que hacer trabajos en el instituto, hablar con las amigas y… Espera, ¿qué es eso de que lo mismo hay una mudanza en ciernes? Así que ahí tenemos de nuevo otro de esos cómics infantiles sobre la familia, la amistad y las cosas que suceden mientras estás creciendo.

Súper Simona de Thibault Guichon-Laurier y Jess Pauwels, ed. SM

Simona tiene poderes, y una misión. ¡Salvar el planeta Tierra! La contaminación llega por todas partes, así que en estos álbumes ilustrado veremos cómo intenta lograrlo, con humor y unos magníficos dibujos.

Polilla y el camino a la isla de Bea Gregores, ed. Antela

Una joven polilla, con unas alas un tanto extrañas, la falta de una familia propia y la decisión de investigar, de atravesar el bosque y descubrir a sus habitantes, toda una aventura con el descubrimiento, la naturaleza y un magnífico dibujo en este cómic infantil.

El ratón Ramón de Yayo Kawamura, ed. SM

La autora de Pepe y Mila nos ofrece un nuevo personaje con un magnífico dibujo, y aventuras pequeñas y cotidianas para peques. Y con solapas, claro.

La gran aventura del libro de Stéphanie Vernet y Camille de Cussac, Coco Books

Un original libro en el que se nos cuentan los distintos procesos y profesionales que intervienen desde que los autores tienen la idea hasta que llega al lector, explicando muchas de las manos que trabajan en él, de las decisiones que se toman en cuanto a su edición y diseño, y de la cantidad de gente que hace falta para que salga adelante. Lo hace, además, con unas ilustraciones divertidas y coloristas para realzar y clarificar una historia haciéndola menos aburrida.

Nos leemos.


Estamos llegando a un punto en el que la reflexión sobre el true crime -y los podcasts sobre ellos- va enrollándose sobre si mismo. En esta tendencia podríamos incluir a Bodkin (USA), que es una producción estadounidense -al menos sobre el papel- pero en la que está muy claro que han decidido emplear a ingleses para montarla y a irlandeses para interpretar y grabar. Excepto Will Forte, claro. La historia de una periodista de investigación que tras un ‘desafortunado incidente’ es relegada a echar una mano a un podcaster que quiere hacer una historia sobre true crime en Irlanda. Que, por supuesto, sirve para seguir el misterio central, pero también para mostrar los dos estilos diferentes -ella como perro de presa al que no le importa nada en nombre de La Verdad, él como una persona a la que lo que más le importa es La Historia (y Los Sentimientos… que puede sacar de esa Narrativa)- sin una finalidad realmente romántica tanto como, precisamente, de choque de estilos. El reparto lo completa una joven documentalista del mismo periódico de ella que está allí como apoyo pero que claramente va a ver cambiado su mundo y, por supuesto, la gente de ese pueblecito que está -claro- lleno de secretos y de personajes excéntricos. Luego ya los toques de comedia y blablabla. Hay cosas apreciables aquí, aunque lo cierto es que da la sensación de montar mucho barullo y demasiadas tramas para contar una historia que quizá no necesitaba de 7 capítulos. Pero bueno, eso también es una historia de nuestro tiempo.

Hay series que te llevan a recordar, por ejemplo con Dark Matter (USA) he estado un rato intentando recordar si ya la había visto antes o si estaba basada en un libro que ya había leído o qué. Un tipo en una línea temporal que parece ‘meh’ se encuentra con algo así como un cambio de multiverso a otra en la que ha triunfado en su trabajo pero no tiene familia. Así que esa debe de ser la mala. Porque, a su vez, la persona de ese otro universo está ahora en el suyo. Así que no deja de ser la clásica historia de dobles -más o menos malvados- y enfrentamientos y blablabla. Pero contada en mucho más tiempo del que ese punto de partida necesitaba. A estas alturas uno pensaría que lo de los Universos Alternativos estaría un tanto polvoriento y, por tanto, necesitado de un meneo. Más aún teniendo en cuenta que Counterpart cerró hace 5 años. Pero bueno, supongo que Apple ha pasado de querer ser HBO a querer ser la CW con sus series canadienses. Con la racha que llevan tampoco diré que sea lo peor.

Curiosa esta Heroneun Anibnidaman (O) (CS), o 히어로는 아닙니다만 o Una familia atípica o…, que parece salida de algún Webtoon porque sigue también la idea de Familia con Poderes a la que le Pasan Cosas. En este caso es que… los han perdido. Por las cosas de la vida y por la evolución de los asuntos. Por insomnio, por depresión, por engordar (suspiro), por lo que sea. Al menos hasta que aparece una joven que tiene pinta de tener su propia agenda en todo esto. A partir de ahí la típica mezcla surcoreana de romance, aventurillas y gente con más-o-menos-poderes. Pues bueno, pues vale.

En una semana en la que Maxton Hall parecía la serie poblada por más idiotas llega Kimler Geldi Kimler Geçti (O) (TU) , o Thank You, Next o Gracias, ¿el siguiente? o…, a arrebatarle el título. Porque, claro, al menos la alemana tiene la excusa de que sus protagonistas son adolescentes. Pero en esta… en esta tenemos treintañeros con aspecto de cuarentañeros y comportamientos que ni los veinteañeros. Una abogada se acaba de ‘separar’ de su pareja, conoce a un cocinero buenorro y siente algo con el marido del que una de sus clientas se está separando. Su grupo de familia y amigos no es mucho mejor. Aunque supongo que las pintas de chuloputascastigador del marido en proceso de divorcio -y el hecho de que, en fin, ES LA ABOGADA DE LA MUJER QUE SE ESTÁ DIVORCIANDO DE ÉL POR BUENOS MOTIVOS- ayudan en algo a que sea incapaz de ver esta serie -que incluye diálogos como «Ha dicho que te va a demandar por la custodia del perro»- sin llevarme las manos a la cabeza.

Se sabe que Maxton Hall (O) (AL) es una telenovela romántica juvenil moderna porque más allá de los asuntos habituales -como que los actores tengan más de veinte años, o cierta alergia a llevar ropa- son todos tontísimos y salidísimos. Y ese es el centro real de la historia. En teoría esto va de una muchachita de clase baja que descubre algo que no debería, haciendo que se fije en ella el clásico señor torturado de clase alta que quiere que ella no lo cuente. Por algún motivo (que son tontísimos) la táctica de él para lograrlo es de las que haría que cualquiera decidiera que mejor contarlo antes que seguir soportándole, pero debido a que ella tiene sus propias ideas (o su ausencia, en realidad, porque son tontísimos) decide tirar para delante. Además ella es una muy trabajadora joven con una meta académica clara y él es la estrella del equipo de… quiddich, lacrosse o uno de esos deportes inventados para los libros. En fin, ¿podría ser más obvio? Total, que esto tendrá, seguro, un público. Un público al que, sospecho, le guste gritarle a la pantalla. Y que, definitivamente, no soy yo.


¡Libros que Salen! Fremlin, «Crímenes pregonados», Emezi y más

¡Que entre la pila!

Las horas antes del amanecer de Celia Fremlin, ed. Alba

En tiempos Celia Fremlin era una autora conocida, cierto que más entre la crítica -que la comparaba con Highsmith o Jackson– que con el público. No sé cómo andará ahora mismo su recuerdo. Entonces (hace años ya, diría) vio publicados tanto libros de misterio como de terror. De entre ellas esta Las horas antes del alba es la que más éxito tuvo, premio Edgar a mejor novela y toda la pesca, una obra que examina desde un punto de visto psicológico, casi irónico y bastante social las dudas que asaltan a una joven madre a la que tanto su hijo recién nacido como el asfixiante contexto familiar (su marido es un cretino, en el mejor de los casos) y social parecen estar llevando al límite. Tanto por el trasfondo y lo que cuenta de la falta de reparto de cuidados como por las posibilidades casi góticas estamos ante una magnífica novela, y pese a la exposición de su resolución o a la portada -se me hace raro decir algo así de la colección Rara Avis, pero alguna vez tenía que pasar- merece ser recuperada, recordada y celebrada. Comenzando por esa magnífica frase inicial: «Daría cualquier cosa -cualquiera- por una noche de sueño.»

Para Senthuran de Akwaeke Emezi, ed. Consonni

Nueva obra de Emezi en la que le autore crea una suerte de autobiografía a través de la correspondencia con amistades, amantes o familiares, explicando su historia como escritore tanto como las alegrías y dificultades de los distintos tipos de relaciones con los que ha vivido.

Crímenes pregonados de Rebeca Martín, ed. Contraseña

Una peculiar obra en la que se habla de ese antecedente de lo que ahora se llama ‘true crime’ que siempre ha existido, pero centrándose en -como indica su subtítulo- causas célebres españolas de los siglos XVIII y XIX. En aquel entonces contados alrededor del fuego, pero no por ello menos notable: los crímenes de Romasanta, los asesinatos de maridos, mujeres, amantes, e incluso infantidicios. Nombres como el Crimen de Castillo o el caso del Pintor Luna, historias tan famosas que autores como Emilia Pardo Bazán se hicieron eco de ellas, obras que pasaron no solo a ser motivo de comentario y discusión sino a pertenecer al acervo popular. De ellas y de esa relación no tan lejana ni tan cercana es de lo que habla este libro.

Una detective con olfato de Krista Davis, ed. Alma
Una espía muy real de Rhys Bowen, ed. Alma
Punto letal de Sally Goldenbaum, ed. Alma

Continúa la sartenada de la colección de Cozy Crime de Alma, ¡aunque esta vez no han puesto ninguno de cocina! Tres colecciones nuevas, que parece que están a ver si pescan, son las que empiezan esta vez.

En Un detective con olfato de Krista Davis, nos encontramos que la autora de Asesinato a las finas hierbas (parte de la serie que en inglés se conoce como Domestic Diva) pasa a presentar una historia con perros y gatos (en inglés la serie conocida como Paws & Claws).
A Ryhs Bowen le toca, comenzando por Una espía muy real (de la saga conocida en inglés como Royal Spyness), el doblete de novela histórica y con realeza, porque será una prima pobre del rey Enrique V la que a principios de los 30 se meta en líos.
Finalmente, en Punto letal le toca a Sally Goldenbaum presentarnos lo que en inglés se conoce como ​The Seaside Knitters Mystery Series, con un club de costura -de tejer, no de bordar ni de otras posibilidades que, sin duda, se os han pasado por la cabeza- que se encuentran resolviendo asesinatos.
Así que ya veis, Alma no ceja en el empeño de sacar series a ver qué les funciona.

Insomnio de AA.VV., ed. Duomo
Espectros de Vernon Lee, ed. Duomo

Continúa la edición de las colección Tales of the Weird -aquí llamada Dark Tales– de la British Library con esta otra antología Insomnio que, visto lo visto, no deja de ser la otra mitad no editada del Glimpses of the Unknown: Lost Ghost Stories que no aparecía en Nocturno, igual que Espectros trae lo que Presencias se dejaba fuera de A phantom lover and other dark tales de Vernon Lee. Es indudable que dividir las antologías y vender dos libros donde había uno resulta más provechoso económicamente. No sé yo hasta qué punto es buena idea cuando el lector se entera, eso sí.

Retorno a Little Summerford de Reginald Arkell, ed. Periférica

Reginald Arkell es conocido sobre todo por ese Recuerdos de un jardinero inglés que publicó también Periférica y que nos cuenta la vida sencilla de un jardinero encantador. Esta vez se trata de un joven que acaba casi por casualidad como actor de éxito en el teatro de Londres. A ver si logra estar a la altura.

Los vigilantes de A.M. Shine, ed. Nocturna

Nocturna ha decidido interesarse por este libro, no necesariamente porque vaya a ser película, en el que una mujer se encuentra en un extraño bosque, corriendo hacia un bunker de cristal, rodeada de extraños seres que la observan, buscando crear una tensión a partir de esos hechos.

Los mitos japoneses de Joshua Friedman, ed. Folioscopio

Un repaso a las leyendas y mitos japoneses, desde aquellas primeras historias fundacionales a las historias medievales sobrenaturales a algunas creaciones más modernas y urbanas, estableciendo un patrón tanto como una continuación entre unas y otras. Y, siendo de la editorial que es, si no os fiais porque el autor tenga un nombre que no parezca asiático siempre podéis esperar que el aparatado ilustrado esté a la altura.

EnamorADA de Clara Cortés, Ed. Fandom Books

Ada es una Little Miss Perfect, con sus padres y amigos siempre fijándose en ella… Pero ella se fija en otra persona, aunque no sabe qué es lo que puede pasar. A partir de eso una obra sobre el amor, la amistad, la felicidad y… la perfección. Una novela gráfica de la bien conocida escritora Clara Cortés nos traerá todo esto.

¡Yahho Japón! de éva offredo, ed. Libros del Zorro Rojo

Creadoras de fuegos artificiales, artesanas de las cometas o de los fideos soba, estudiosas del musgo de los bosques, areneras, luchadoras de sumo, artistas de la reparación, creadoras de objetos inesperados… Ocho mujeres japonesas distintas, originales, a veces hasta sorprendentes, a medio camino entre lo tradicional y el momento actual. En una obra infantil muy ilustrada para pasar un rato divertido aprendiendo más sobre oficios en los que quizá nunca habías pensado y de un país que nunca parece acabarse.

El río de Julie Doucet, ed. Fulgencio Pimentel

Normalmente se dice que Doucet es una leyenda del cómic. Es cierto. Pero aquí intenta -o parece que intenta- algo distinto, una vuelta a un cómic underground del que se había alejado y que tiene una parte tanto memorialista como centrada en esa línea sucia incluso para hablar de un lance amoroso. Una magnífica noticia, sea como sea. (Y 23 € por 144 páginas ni siquiera es lo más bárbaro que veremos este año)

Los rebeldes del Oasis de Lucie Deroin, ed. Bang

Tras el éxito de sus cómics infantiles de la serie Roberto y sus amigos, Lucie Deroin nos ofrece aquí una obra para algo más de edad, con un trasfondo complejo y reflexivo aunque con su habitual estilo de dibujo naïf. Esta vez para hablarnos de un grupo de animales que ante la pasividad humana para salvar La Tierra huyeron a otro planeta. Solo que una humana fue llevada en secreto y ahora el grupo de pioneros se encuentra enfrentado, roto, ante la decisión de qué hacer con la niña y de si hay que hacerlo pensando que los humanos se merecen lo que les pasa o si existirá un posible futuro en la Tierra.

El viento en los sauces de Kenneth Grahame en adaptación al cómic por Michel Plessix, ed. Nuevo Nueve Editores

Álbum de gran formato en el que nos encontramos con una versión en cómic del libro de Grahame, quizá alguien pudiera ver la anterior edición hace dos décadas en una pequeña editorial, pero como no creo que fuera lo habitual os animo a echarle un ojo al dibujo y la composición la que intentan recrear la obra.

El medusabús de Su-Hyun Lee, ed. Picarona

Un estupendo álbum ilustrado que cumple varias funciones, por un lado es una encantadora historia sobre una medusa que trabaja como autobús hasta que le dicen que no es lo suficientemente rápida. Eso la lleva a acabar visitando las profundidades oceánicas y encontrando una nueva manera de ser útil. Además, durante la historia, tendremos la oportunidad de conocer más y mejor a los habitantes tanto de las profundidades como de zonas más superficiales, y aprender más sobre el océano. A lo que podemos sumar, además, el encantador y humorístico dibujo de Su-Hyun Lee.

Lúa de Marianna Copo, ed. Juventud
Lúa es una bombilla. Y no cualquier bombilla. La bombilla de un trastero que se pasa a oscuras la mayor parte del tiempo. Algo que puede ser bastante aburrido… al menos hasta que deciden usarla para un farol y pasa a vivir aventuras y viajes que le ayudarán a comprender que muchas veces son las experiencias y recuerdos, lo que vemos de familiar en lo extraño, lo que nos ayudan en nuestras aburridas rutinas. Todo ello con unos dibujos sencillos pero con humor.

Nos leemos.


Por algún motivo algún surcoreano ha decidido que Mentiroso Compulsivo era una película que había que recuperar, y es cierto que en este Bimileun Eobseo (O) (CS), o 비밀은 없어 o Frankly Speaking, no será hasta los últimos diez minutos que se pusieran a ello. Antes de eso tenemos la vida de un presentador de telenoticias y una más interesante confluencia con uno de esos reality-concursos suyos que mezclan pruebas en parte deportivas y la necesidad de mostrar química y blablabla. La verdad es que me estaba gustando esa primera parte y, de momento, solo tolero la segunda -casi tanto como esos momentos Ally McBeal que me hacen sospechar que el noventerismo es fuerte aquí-, pero al menos le daré un par de episodios más a ver por dónde nos lleva. (Más allá de la obvia trama romántica, claro).

Chico conoce chica, chico se enamora de chica, chica resulta ser parte de una polícula poliamorosa y ahora él tiene que adaptarse pese a ser bastante antiguo. De ahí sale Felices los 6 (O) (AR) que podría haber sido una película española de los… bueno, del año pasado, para qué mentirnos. No, espera, de 2021, que es cuando Fernando Colomo hizo la suya. Y el resultado es notablemente similar. O, al menos, esa idea de ‘Oh, cielos, cómo voy a poder YO que soy blablabla’. En fin, el punto de partida es el mismo, supongo que el de llegada vendrá a ser alguna versión de ‘todo el mundo es bueno’, no sé cómo de insufrible para con la idea de que la pareja es propiedad.

La Comedia Francesa del Año, Fiasco (O) (FR) , es un ejemplo perfecto de ‘lo que su propio nombre indica’. Todo esto de ‘tipo que quiere hacer su primera película pero todo sale mal’ con formato de falso documental necesitaría, al menos, de una intención o una ejecución. Pero, no solo no hay ninguna de las dos, además se reboza en lo patético como si eso fuera a hacer gracia. Yo entiendo que los franceses tienen sus cosas, pero esto es espantoso.

A veces es difícil saber si algo es más pretencioso o rancio, sobre todo cuando la idea es denunciar los problemas de alguien pero sin darle la posibilidad de que cuenten ellos su historia, solo faltaría, a ver si van a saber ellos más que un señor blanco. De ahí historias como esta The Green Veil (USA), que se supone que es la carte de presentación del nuevo sitio de streaming The Network, en parte porque el susodicho blanco es uno de los impulsores de la misma. Y si esto es lo que nos vamos a encontrar estamos aviados. Porque aquí con la excusa de hablarnos de la manera en la que el gobierno americano oprimía a sus minorías, en este caso con una historia en la que la desaparición de una familia de nativos americanos se trató como una abducción alienígena -De manera literal-, acaba convertido en lo de siempre: Recreación de época, sexo y violencia (y violencia sexual) como forma de demostrar lo serios que somos, y en cuanto te descuidas la historia pasa a ser la de algún blanco que estaba por ahí. En fin, un desastre. Pero por lo menos les doy la razón en algo: Me ha dejado clarísimo lo que nos espera en The Network.

A veces parece que cuando se dice ‘una superproducción histórica’ acaban todos con lo mismo. Mira que habrá historias en la historia, pero aquí estamos. Heeramandi: The Diamond Bazaar (O) (IN) comienza la serie con la venta de un bebé. Supongo que porque hay cosas que nunca cambian. Ah, y el ahora casi-obligatorio patrioterismo de baratillo en las producciones indias es contra los ingleses. Que es una forma sencilla de que a nadie le parezca mal del todo. A partir de ahí seguimos con una casa de ‘cortesanas’ para lo que parece un Grandes Relatos de los que mantener de fondo mientras echas la siesta el fin de semana. Gran gasto en ambientación y trajes, mucho menos en actuación, no digamos ya en guion (a ratos podría ser tranquilamente… no un Falcon Crest, menos Luna de lobos y más El Secreto de Puenteviejo, porque aunque le pongas seda… bueno, ya sabéis cómo va) pero al menos tiene números musicales. Supongo.

No se veía tal cantidad de estrellas detrás y delante de las cámara para adaptar a Tom Wolfe desde La Hoguera de las Vanidades. El resultado de A Man in Full (USA) es similar. Bueno, lo otro era una película -así que por lo menos duraba menos- y tenía más sentido del humor. A veces incluso de manera premeditada. Pero supongo que a partir de cierta edad o formación habrá algo bueno que decir de ella. Todo es proponérselo, supongo.

Es… peculiar lo que pueden decidir sacar como serie en Netflix. Por ejemplo en Postcards (O) (NI)  tenemos a una madre y su hijo. Adultos ambos, claro. Ella es del tipo… viuda con opiniones, digamos. Viuda metomentodo, incluso. Viuda fiestera, también. El joven tiene la decisión de triunfar como… bailarín, actor, algo… El asunto es que se encuentran separados y en este piloto vemos un poco como son sus vidas -fundamentalmente la de ella- y nos encontramos también con un diagnóstico médico. Solo que en lugar de unirles o lo que sea el diagnóstico hace que ella se vaya de Nigeria a La India. Y él, por otros motivos, también. Así que es de presuponer que lo que veremos será uno de esos melodramas familiares en los que se irá cruzando y descruzando gente. Un estilo de obra un tanto anticuado pero… supongo que efectivo para su público. Que, me temo, no soy yo.


Parece que volvemos a las minis-minis, porque este Shardlake (UK) -el apellido del protagonista, parece que aquí han decidido no pillarse los dedos poniendo el título del primer libro y luego teniendo que cargarlo ante posibles temporadas posteriores- adapta la novela histórica y de misterio de C.J. Sansom Dissolution, o como se la conoció en España: El gallo negro. En tiempos de Cromwell un abogado es enviado a investigar una muerte misteriosa en un monasterio. Por supuesto es inevitable que nos acordemos de El nombre de la rosa pese a la clara distancia en intenciones y logros entre ambas obras, y quizá los cuatro episodios que duda podrían haber sido dos. Pero, por lo demás, es un misterio aceptable de esos que ponen un personaje central inteligente pero con defectos físicos acompañado (una variación respecto al libro que también nos habla de las ganas de que esto sea una serie de minis, meten al acompañante que estaría desde el segundo en lugar del que aparecía en el primero) de un personaje más fuerte y atlético, dado al conflicto físico tanto como a discutir con el protagonista. Pues bueno, para unas pocas horas está bien. Quizá para la siguiente temporada los señores de Disney hayan logrado suficiente dinero como para que las luces estén encendidas.

Parece que el que Israel esté cometiendo genocidio ha servido para que todo el mundo se ponga a recordar cuando eran los judíos, sionistas o no, los que lo sufrían. De ahí que esta semana le toque a The Tattooist of Auschwitz (UK), una insufrible pieza histórica carente de cualquier originalidad, interés o valor en el que se nos cuenta una historia genérica ‘con algunas licencias’. En fin.

Ocurre una cosa curiosa con esta T · P Bon (O) (JP), y es que se basa en un manga de Fujiko · F · Fujio, el dúo compuesto por Hiroshi Fujimoto y Motoo Abiko, responsables para el imaginario colectivo sobre todo de Doraemon pero que hicieron, claro, más obras. Como es el caso de esta que nos ocupa, sobre un colegial mediocre que acaba trabajando en una agencia que vela por la seguridad temporal. Así que viajes en el tiempo, divulgación histórica y esas cosas. Intentando, en la mayor parte, que el estilo de animación recuerde precisamente al de tiempos pretéritos -al fin y al cabo es un manga que salió entre 1978 y 1986- pero al que traiciona de cuando en cuando su propia decisión de hacer escenas espectaculares con animación por ordenador que, dentro de este cuadro, quedan fuera del todo de sentido y situación, como un pegote. Quitando eso, una historia bastante clásica que cuenta como punto a favor con que los personajes no son tan insufribles como los del gato cósmico.

Normalmente FX sabe lo que se hace, por eso es más extraño The Veil (USA), un aburridísimo más-de-lo-mismo de espías y anti-islamismo con media docena de ‘estrellas’ teóricas intentando llevas adelante una serie tan insulsa que he tenido que mirar si no era un reestreno.