¡Pilotos Deathmatch! David Makes Man y más…

Una vez más, una serie para la que estoy lejos de ser su público objetivo. En este caso una biografía, Apache (O) (AR), de un jugador de fútbol argentino que -supongo- es alguien muy importante para ellos. A mí todo esto del esfuerzo, el entrenamiento y tal si no hay campos kilométricos y jugadas molonas me deja un poco frío pero supongo que a los fanes de las biografías deportivas les irá mejor.

Entiendo que hay muchos nombres detrás de las cámaras -desde Oprah a Michael B. Jordan– pero en realidad todo gira alrededor de Tarell Alvin McCraney, guionista de bastante renombre… dentro de lo que son los guionistas, que hace con este David Makes Man (USA) un ejercicio parcialmente biográfico en el que la posibilidad de salir de la zona deprimida de la ciudad para perseguir un sueño académico se convierte en una realidad central en la que influye no solo -o no tanto- sus propias cualidades como, además, la realidad económica y social USA. Con sus madres trabajadoras hasta la extenuación, las muertes cercanas propias de ese ecosistema y todo lo esperable en un drama de estas características. Además de algunos toques al filmarlo que lo hacen más artístico. Porque parece, además, la creación perfecta para la temporada de premios.

Con su estilo habitual, bombástico y recreativo, el canal History ha puesto en marcha una pequeña miniserie sobre los más importantes creadores de imperios alimentarios de USA o, como ellos lo han llamado, The Food That Built America (USA). Por un lado cuentan la historia de los creadores y las empresas, intentando dejarlas las mejor posible pero sin poder esconder muchas de las cosas que han hecho o hicieron, por el otro montan su mezcla de docudrama y cabezas parlantes para intentar ir guiándolo. Hay que tener ganas de ver un documental sobre este tema, por mucho que hacen por intentar animar el relato en la cadena. Pero para los que estamos metidos en este tipo de Historias de la Comida no puede sabernos mejor. Más allá de sus habituales locuras.

Supongo que algunas narrativas se parecen en todas partes del mundo, así, la colombiana Frontera Verde (O) (CO) funciona un poco dentro de la sección Investigación pequeña en localización espectacular y otro en el lado de Investigación en el borde de los fantástico por el lado de fuera. Mucha introspección de personajes hablando hacia fuera y mucho giro que uno no sabe si busca más lo espectacular o lo especulativo. En fin, una de esas obras.

Lo que más me produce On Becoming a God in Central Florida (USA) es pereza. No sé hasta qué punto era buena idea poner libres los dos primeros capítulos en abierto en YouTube pero aquí seguimos. Una mujer determinada a vengarse de una corporación piramidal que la arruinó parece un buen tema para una serie. La realidad es, me temo, otra distinta. La parte de época, la historia familiar, los personajes… pocas ganas de nada. Pero bueno, ahí están.

No he llegado a mirar si Our Boys (USA) es una coproducción, pero me extrañaría lo contrario. Porque esta historia de unos días conflictivos entre Israel y Palestina tiene todo aquel aspecto de miniserie con sentimientos. Diría que buenos sentimientos pero vamos a dejarlo en sentimientos. Poco más, pero supongo que agosto es el mes de sacar las cosas a ver si rascan premio. Quién sabe.

Esta Why Women Kill (USA) podríamos resumirla como Marc Cherry marcherrieando. Tiene todos sus tics habituales aunque cuenta con un giro que logra ser, a la vez, una ventaja y una desventaja. Esta vez sus esposas desesperadas están en diferentes momentos. De la historia. Los cincuenta, los ochenta y la actualidad. Cada una por su lado y con su propia historia, cortando y saltando de uno a otro lado. Un truco que sirve para mostrarnos tres historias distintas pero que, a la vez, logra que ninguna acabe de funcionar. La contraposición de las otras dos quita interés al que toque y al final parece que más que buscar una unidad o una posibilidad de apoyo hay una división entre la atención, los modos y las maneras. Si CBS All Acess espera que Cherry recupere el toque me temo que más les vale pensar en esto como una serie antológica e ir buscando una vuelta para la siguiente temporada, no solo porque así funcionan las cosas en la época de ryanmurphyar, también porque lo mismo así le da tiempo a verse Marchlands entre medias y ver cómo lo hicieron los ingleses hace casi una década. En fin, si mejora ya me lo contaréis.


¡Libros que Llegan! Haraway, “Maldita la gracia”, Liefeld y más

¡Espero que esteis teniendo un buen verano! Desde la última vez que aparecimos por aquí para hablar de libros hasta ahora han llegado las últimas novedades que esperábamos del Celsius y alguna otra cosa que se quedó rondando por los aleros, así que no es que sea mucho pero sí que hay cosas interesantes. Lo suficiente como para decir aquello de…

¡Que entre la pila!

Maldita la gracia de VV.AA., ed. Cerbero

¡Por fin llegó! Una antología de autoras españolas que mezcla el humor y el fantástico. El tipo de antología que esperaba con ganas tanto por los posibles descubrimientos como por la demostración de algo que debería ser bastante obvio: Que hay grandes talentos para mezclar ambas cosas no solo fuera de España. Comprar

Seguir con el problema de Donna J. Haraway, ed. Consonni

¡Otra novedad de Haraway, otra posibilidad de leerla, en esta ocasión sobre la relación entre La Tierra y sus habitantes, una relación complicada y ‘tentacular’ que exige repensar y cambiar algunas de nuestras actuaciones. Como siempre, un placer leerla. Comprar

Heroes Reborn: Capitán América de ROB! Liefeld et al., ed. Panini

AVIV BÖR! Recopilación de un clásico del cómic que encarna el noventerismo y lo que supuso para las grandes editoriales de superhéroes de manera antonomásica. Comprar

Las mocedades de Rodrigo de Almijara Barbero Carvajal, ed. Cerbero
La guerra de Dios (Bel Dame Apócrifa 01) de Kameron Hurley, ed. Cerbero
La última mujer de La Mancha de Enerio Dima, ed. Cerbero
El pacto (Un relato de La Compañía Amable) de Rocío Vega, ed. Cerbero

Pues sí, han llegado las novedades del Celsius de Cerbero. Hay de todo -de hecho, hay más cosas, claro- pero aquí veis algunas de ellas: Una nueva novela de Kameron Hurley, fantasía y humor con El Cid de fondo, horror postapocalíptico en La Mancha, una historia corta de La Compañía Amable, en fin, un poco de cada y algo para cada lector, que es lo que acaba funcionando. Comprar Comprar Comprar Comprar

Tristes por diseño de Geert Lovink, ed. Consonni

Redes sociales, falsedad y veracidad, internete y los memes entre otras cosas, buscados para intentar ofrecer una lectura política a sus formas y las relaciones que se establecen. Quién sabe, son tantas las cosas que pueden pasar en la red. Comprar

Manifiesto Widerberg de VV.AA., ed. Providence

Pues sí, otra nueva editorial. Esta llega con un libro sobre un cineasta que no es quizá muy mainstream, pero precisamente por eso queda claro que hace falta editoriales pequeñas para escribir sobre lo que otras no van a hacer. Comprar

Monstruosas de VV.AA., ed. Tinta Púrpura

Sí, otra antología. Esta vez con una mirada femenina y en femenino sobre los monstruos. Y que no dejen de salir estas obras. Comprar

Mi novio es un oso de Pamela Ribon y Cat Farris, ed. Fandogamia

Siguiendo con la línea Fandogamia de publicar obras con un corazón y un estilo -sobre todo un estilo propio- parece que incluso en estas fechas tenemos novedades como estas, que hacen acordarse de inmediato de Marian Engel y Giant Days. A la vez. Comprar

Krazy Kat de George Herriman, ed. Taschen

Y aquí tenemos una de esas obras que se llaman De Mesita de Te porque solo hay que ponerle cuatro patas para convertirla en una. En cuanto al contenido de esta monstruosidad, uno de los mejores cómics, uno de los más clásicos, un clásico clásico. Yo qué sé, ¿realmente hay que hablar de Krazy Kat? Claro que por lo que cuesta más vale que sea eso. Comprar

¡Hasta aquí! Como veis -y como podíais haber imaginado- no hay mucho pero lo que hay es interesante. Así que tenéis cosas para echar un ojo e ir leyendo tranquilamente esta vacaciones hasta que llegue ese momento de que vuelva todo a tope, la famosa Reentré, ya sabéis. Mientras tanto podemos aprovechar para ir bajando las pilas de lectura y despedirnos, como siempre, con un sentido… ¡Nos leemos!


No entiendo cómo puede tener tanto movimiento esta semana de agosto, pero aquí estamos. Comenzando, además, por una de las ideas que más repercusión ha tenido en medios y redes: BH90210 (USA). La nueva idea de las BFFs Tori Spelling y Jennie Garth es hacer un regreso a Sensación de Vivir pero más centrado en los actores que en los personajes. Es lógico que con alguien como Spelling, que se ha pasado décadas como protagonista de distintos realities, (de hecho, posiblemente sea una de las actrices más trabajadoras de Hollywood, creo que no ha parado en años entre realities, trabajos de voz, papelitos y cualquier película que se anime a contratarla, no hay más que verla en Cthulhu) la idea que se les ocurriera fuera esa. De hecho, la serie pretende ser bastante honesta al contarlo. En eso en otras cosas como las parejas de los protagonistas está bastante claro que no lo es. O sus carreras actuales. O…  Sí, es otro ejemplo de autoficción. Con todas las licencias que eso puede significar. El resultado final es desigual, al menos esta vez Garth y Spelling tienen más medios que la última vez. Y dos co-creadores con ellas dos. Pero sospecho que no era esto lo que los fanes (que supongo siguen existiendo) de la serie esperaban ver. Así que lo más entretenido puede ser la evolución de las audiencias.

Intentar explicar Dollar (O) (LB) puede ser más entretenido que verla. No es algo difícil, pero es una realidad. Como si fuera una vieja película, la trama principal junta a dos personas en apariencia diferentes persiguiendo un McGuffin, un dolar que ha sacado un banco y que le dará a su poseedor derecho a reclamar un millón de dólares. A partir de ahí, y por diferentes capítulos, historias de la pareja persiguiendo el dolar en distintas ambientaciones. Tiene el encanto de lo antiguo y la extrañeza de hacer algo así a estas alturas, así que supongo que era lo que tenía que acabar pasando. Ah, sí, es una de esas cosas de dineros extranjeros en Netflix, claro.

Me ha encantado The InBESTigators (AU), posiblemente porque tiene todo lo que el género de los Niños Detectives necesita. En una mirada desde, por supuesto, la ingenuidad y la bondad. No hay nada oscuro o cínico en estas historias, igual que tampoco hay mucha sorpresa ni giro inesperado pese a ser más Misterio Clásico del que muchas series actuales parecen querer reclamar. Como si fueran historias de ¡Resuelve el misterio! (ya sabéis, Lince y Amy)  tenemos breves viñetas -cada caso dura unos 10 minutos y hay 2 por capítulo- que van pasando entre el caso y la narración (un hallazgo narrativo de la serie estos dos niveles de narración, y una forma de acercarlo a su pequeños público) que va desarrollándose a la vez que se nos muestra la importancia de los distintos personajes, un elenco variado que -más allá de comentarios inevitables sobre el uso de esterotipos en la elección y atributos de los personajes, o algunos sus comportamientos- llevan adelante con muy buena mano sus papeles. Así que es una producción más que satisfactoria..

Cuando me puse con Les Norton (AU) había una cosa que sabía y otra que no esperaba. La que no esperaba era encontrarme a Rebel Wilson en mitad de esta serie, la que sabía es que se trataba de un personaje similar al Rockford de Gardner, no exactamente un investigador privado como una persona siempre en líos, en unos años sesenta/setenta más o menos ficticios pese a que la serie de libros, que a estas alturas debe de llevar como dos docenas, comenzó a publicarse a mediados de los ochenta. Es un personaje bastante conocido en Australia y -por supuesto- referenciado como creación Pop, así que lo raro es que hayan tardado tanto en adaptarlo. (Más allá, por supuesto, de que se tratara de una creación ciertamente ‘macho’ comparable aquí con un despendolado Mike Hammer y ‘adaptada‘ a la realidad actual para la serie). Al hacerlo han decidido pasarlo a los ochenta. Coger alguna de las mejores ideas de este bloke y tirar con algunos ‘casos’ -o ‘sucesos’, según- y mostrar un cierto interés y ambición en hacerlo. Lo que, supongo, explica la presencia de Wilson. Sea como sea, es un estreno interesante. Mucho más Magnum o Travis McGee que la serie actual, para lo que eso valga.

Es curiosa esta Mao Mao: Heroes of Pure Heart (USA), porque tira por el lado de la contraposición de un cuquismo más o menos impostado y algunos toques de acidez, pero lo que logra es, sobre todo, un producto para los pequeños. Lo cierto es que tanto pro espíritu como -sobre todo- por diseño acaba consiguiendo ser una serie de lo más entretenida en esos distintos niveles.

Diría que no entiendo lo que IFC quería conseguir con Sherman’s Showcase (USA), pero sospecho que ellos tampoco. Hay una multitud de ideas mezcladas, desde el falso documental de Documentary NOW! a una serie no muy conexa o interesante de sketches y, desde luego, una serie de comentarios sobre cultura popular (afroamericana en este caso) que parecen realizados a partir de una tabla aleatoria. El interés acaba siendo tan limitado como su propia incapacidad para centrarse en algo y tirar para delante.

La última vez que dije que en Netflix cuando no saben qué hacer intentan repetir sus éxitos con series de adolescentes o de drogas y que eso acababa creando series extranjeras que tenían AMBOS no esperaba que apareciera Sintonia (O) (BR) A REPETIR EL ESQUEMA. Tres adolescentes, un negocio de drogas, se supone que hablan de alguna cosa más pero psé.

El buen camino de las creaciones de cómicas británicas continúa con Aisling Bea y su This Way Up (USA), amadrinado por Sharon Horgan, que demuestra las posibilidades del salto de una carrera en el stand-up hacia una comedia oscura que se nutre de una base real y que tiene un centro en los problemas mentales y cómo llevan a relacionarse con la gente. Así que quizá no sea una comedia británica, solo un drama de cualquier otra parte del mundo con acento y sarcasmo. Habrá que ver cómo continúa.

Creo que la forma más sencilla de hablar de Twelve Forever (USA) será decir que no soy su público, estoy probablemente a varios planetas de distancia de serlo y, sinceramente, tampoco me importa demasiado. La deliberada ambigüedad en si el mundo fantástico en el que entra la protagonista existe o no, lo que nos está contando de su paso a la vida adulta o la doble narración entre lo que le pasa en el mundo real y en ese mundo no me podrían importar menos. Los personajes entiendo que tendrán una base de realidad y afecto, pero parecen sacados de un focus group de ‘Qué esperan los jóvenes que se van viendo más cerca de los treinta que de los veinte en una historia animada teóricamente sobre la adolescencia y que en realidad les mete a ellos de subtexto porque si esperas algo queer puedes dedicarte a ver otra cosa’ y, mira, me alegro porque quizá lo que a mí me parece falso no lo es, simplemente tengo que recordar -y no debería ser difícil- que no todas las series van a ser para mí. Quizá hasta tenga suerte y no la cancelen como Tuca y Bertie. Aunque sospecho que para eso los animadores tendrían que sindicarse.

En cuanto a Two Sentence Horror Stories (USA) supongo que es una forma distinta de buscar ¿mediometrajes? de tema terrorífico. La idea para la premisa es una chorrada, sobre todo por lo rápido que deciden saltársela, y el contenido es… bueno… como un concurso de cortos de final de carrera. O de mitad. Pero supongo que de alguna manera hay que haciendo cantera. Lo mismo incluso acaba saliendo algo bueno de aquí. Aunque será algo solo visible en retrospectiva, me temo.

Creo que puedo llegar a decir algo bueno de Wu Assassins (USA). Las peleas están bien coreografiadas. Todo lo demás: La parte ‘dramática’ alrededor, el uso y abuso de CGI en momentos puntuales y la plana interpretación, no tiene solución posible. Lo que ganaría esta serie con mucho menos palabrería y muchas más peleas. O peleas más largas. Yo qué sé. Quizá un tubo con Las mejores peleas de Wu Assassins.

En Zenra Kantoku (O) (JP) hay un buen intento de contar la evolución de la pornografía en Japón, el resultado es… bueno… el esperable de alguien que quiere hacer más un drama histórico que uno contextual. Como drama histórico está bien, a ratos tiene buenas ideas, ahora bien, se centra más en explicar la situación y glorificar a su protagonista que en explicar todos los problemas a su alrededor. Incluso en aquellos que denuncia lo hacen más centrándose en su propia narrativa que mirando el problema global. Así que… Esto es lo que hay.


Darle a Dominic Savage I Am… (UK), una serie de tres historias -cada una en su propio capítulo- protagonizada por tres actrices distintas pero capaces como Vicky McClure, Samantha Morton y Gemma Chan podría haber ido por muchos lados. El resultado final general es muy bueno y, sobre todo, muy potente para los actores, porque les permite un lucimiento en sus personajes en lo que podría haberse quedado en un simple telefilme de fin de semana, pero la labor conjunta logra salvar y construir otras cosas a su alrededor. Una de esas excéntricas iniciativas británicas a las que tanto hay que agradecer. Esperemos que se animen a darle la oportunidad también a otras voces en la creación de estas pequeñas obras.

Un ejemplo de lo que pasa cuando confías en esos creadores es este A Black Lady Sketch Show (USA), que bebe más de In Living Color y, sobre todo, pero más aún de Key & Peele, a la vez que reúnen una auténtica constelación de cómicas afroamericanas delante y detrás de las cámaras que incluyen a, por supuesto, Issa Rae y Robin Thede, pero también a Amber Ruffin, Holly Walker o Brittani Nichols. El resultado es, casi inevitablemente, irregular. Más cercano a Party Over Here que a I Think You Should Leave no por la calidad sino por la intencionalidad. En cualquier caso, hay un par de sketches mínimo que merecen nuestra atención y -espero- parece una posibilidad para ir desarrollando y extendiendo talento cómico femenino afroamericano por nuestras pantallas.

Supongo que parte de la gracia de Four Weddings and a Funeral (USA) es conocer al original. Espero. La verdad es que recuerdo a Rowan Atkinson y no mucho más. Espero que fuera menos… gastado… que esto. Veo que han cambiado el género del protagonista, poco más. Y lo cierto es que no encuentro nada mucho más interesante detrás de este piloto. Pero supongo que será culpa mía. A ratos da la sensación de que lo que querrían adaptar es Love Actually. Pero bueno, estas series pasan.

Con The Hunting (AU) vamos un poco mejor que con aquel drama de refugiados del ¿año? pasado. Esta vez toca ciberseguridad, fotos y cosas así. Más del estilo de adolescentes y profesores en formato de drama aunque también con un algo de drama profesoral, porque al final los dos niveles, alumnos y profesores, (estos últimos separados entre los viejos y los nuevos), son los que van moviendo la conversación. No hay más, probablemente porque no lo necesita.


He tenido que comprobar que Another Life (USA) fuera realmente una novedad. Porque esta historia de un grupo de personas en una nave espacial debido a que llegó un artefacto alienígena y tenemos por un lado la historia de la nave que va en busca de los alienígenas que mandaron el artefacto y por otra lado se nos cuenta lo que ocurre en la Tierra mientras lo investigan… Pues bueno, al menos el nivel medio de los actores justifica prestarle un algo de atención a una obra que, por lo demás, no parece tener mucho más que ofrecer.

Supongo que habría que explicar como virtud de The Boys (USA) su cercanía al cómic que adapta. Pero dado que a mí el cómic original me parece una ramplona y nada original crítica al género superheróico articulada a partir de meterle sexo y violencia porque todo el mundo sabe -al menos entre los trece y los diecinueve- que es lo que demuestra que se es ADULTO, no tengo yo muy claro que lo sea realmente. Pero bueno, entiendo que a los fanes del original les encantará y, mira, dentro de lo malo al menos es Ennis.

No tengo muy claro qué pretende Amazon con Dark/Web (USA) pero me alegra saber que ellos tampoco. Parece una especie de serie antológica con una historia que va desarrollándose por fuera, como pasaba en VHS y películas similares. Y digo VHS y no Dr. Terror o cualquier otra de las obras de la Amicus porque da la sensación de que los referentes que puede tener no pasan de esta última década.

Es curioso como Golden Boy (NZ) coge algo que ha sido utilizado hace nada (Una hermana a la sombra de su exitoso hermano) para crear una comedia que en teoría debería funcionar sobre la lamentable situación de la protagonista pero que, en realidad, practica una mezcla de humor que parece sacado de un programa de sketches con una acidez general empezando por su protagonista, que en todo momento parece menos patética que sin futuro. No, no son cosas similares, en serio. Así que si tenéis que darle una oportunidad a una comedia de Nueva Zelanda esta semana, en lugar de ver el documental sobre el humor en el país Funny as the story of New Zealand, dadle una oportunidad a esta serie.

Como si fuera una obra de época inglesa, Lambs of God (AU) nos trae a tres monjas de distintas edades, aisladas del mundo exterior y a las que la llegada de una visita inesperada -sí, un hombre aparentemente huyendo, claro- les cambia la vida. Y todas esas cosas. Creo que solo con eso tenemos ya una idea de por dónde van y qué es lo que van a ofrecer.

Hay que reconocer a Mean Mums (NZ) que lo intenta. Ofrecer una comedia amable, con madres atribuladas, problemas modernos y… bueno, esas cosas. No es que sea un gran ejemplo de comedia neozelandesa -aunque Morgana O’Reilly lo da todo para que funcione- pero está claro que se esfuerza.

Los creadores de Gotham – bueno, un par de sus productores, ya sabéis cómo van estos- tiran ahora a Epix para contarnos Pennyworth (USA), que es como si ese chiste de Teen Titans de que Alfred tendría su propia obra antes que Robin fuera verdad. Quiero decir, ha sido cierto pero no ha dejado de ser un chiste. O yo qué sé. Lo cierto es que mantiene mucho humor pero con un punto británico, y una estética que parece dudar entre su serie madre, pero a rato se acuerdan de que son falsos ingleses y meten cosas que podrían encajar en James Bond, Los Vengadores e incluso Harry Potter. Sólo puedo lamentar que esta no sea una serie realmente británica, -bueno, y su trato de los personajes femeninos y LGBT pero en fin, que haya que señalarlo a estas alturas- porque su idea de hacer una serie falsamente británica no siempre es consciente de que una auténtica serie británica lograría tener más britanicidad que la que aquí se construye con simpatía y anacronismos. Pero bueno, habrá más episodios y confío en verlos. Quizá así logremos ver si esta serie de DC logra darnos algo de Vértigo.

Estoy sorprendido por South Side (USA), para bien por una vez. Porque imaginaba que iba a ser de nuevo el humor típico del canal. pero no, aquí los creadores, Bashir Salahuddin y Diallo Riddle, mezclan un estilo realista en los personajes con toques variados, desde la comedia incómoda a momentos increíbles, lo extraño de las situaciones no quitan que tanto la parte de comedia en el lugar de trabajo como en su retrato de ese lado sur de Chicago que no es presentada aquí como algo turbio y oscuro sino como un vecindario atribulado, pobre, sí, pero no por ello criminal. Y quizá ese era el tipo de historia que nos viene bien escuchar ahora.


Estoy seguro de que podría llegar a encontrar alguna cosa digna de elogio de Human Discoveries (USA),pero no creo que hayan llegado ni a reunir a su reparto en la misma habitación. O, cuanto menos, eso da la sensación con lo desganado que parece todo. Tanto el punto de partida -que está más cerca de Year One que de Los Picapiedras – como las tramas e ideas expuestas. En fin.


Lucy Lawless estrena My Life Is Murder (AU), un muy muy muy simplón Murder Mystery australiano cuya mejor parte es que sea precisamente un Murder Mystery al estilo clásico y su mayor problema precisamente que parece entenderlo menos al modo británico que al Lifetime, con lo que el misterio en sí muchas veces va dando unas vueltas no muy necesarias teniendo en cuenta que, además, se adivina muy claramente. O quizá han empezado por el peor capítulo para ofrecer algo interesante. En cualquier caso servirá al menos como forraje de misterio.


A ratos parece que Pandora (USA) va a ponerse como opening el jingle de Hacendado, pero luego resulta que no hay presupuesto para eso. Porque lo cierto es que en este maxmix de tropos de ciencia ficción lo que prima es la marca blanca. Si cuando hablaba de The Orville decía que estaba claro que McFarlane quería hacer su propio Star Trek aquí está claro que les da igual lo que salga, necesitan una serie de ciencia ficción para rellenar el verano y aquí está. No tengo nada claro que haya alguien que realmente se preocupe por lo que ocurra en esta serie pero, quién sabe, quizá ese desinterés sirva para que alguien cuele algo que realmente quiera meter. Espero que ocurra cuanto antes, la verdad, porque La CW no se merece esto, por extraño que suene.


Esto es, según parece, un spin-off de Suits, centrado en el personaje de Gina Torres que estuvo dando vueltas por ahí durante la primera media docena temporadas. De ahí que sea su personaje, Pearson (USA), el que dé nombre a la serie. Aquí aparece como asesora especial de una suerte de Rahm Emanuel de la vida. Lo que hace que pasemos de las series de abogados a la de políticos con lo que, supongo, puede contentar tanto a su vieja audiencia -al fin y al cabo mucho de la política es el uso y creación de las leyes- como a una nueva más centrada en la parte política. Y, por supuesto, a los que quieran -o queramos- ver a Gina Torres dándolo todo.

Estoy tremendamente sorprendido con Typewriter(O) (IN) y, por esta vez, es para bien. Porque aunque los mimbres de esta serie india puedan parecer simples giros a Stranger Things no solo no tiene que ver más que ser una serie de Netflix sino que, de hecho, es casi como haber convertido en miniserie un capítulo de El Club de la Medianoche. Con una vieja máquina de escribir en mitad de la historia, múltiples personajes en más o menos grupos transitando por ellas y la decisión claramente consciente de guardar un espacio para un humor tirando a blanco, al final tienes una obra de terror que si bien es claramente generalista está ejecutada con las suficientes tablas por parte de Sujoy Ghosh y Suresh Nair -el dúo detrás de Kahaani– como para resultar no solo una sorpresa sino, además, un título recomendable para los que busquen algo de terror ‘familiar’.


Por contra The Unsettling (¿USA? ¿Nordic?) es todo lo que no debería de ser una obra de terror, perdida en sus propias narrativas sin que ninguna llegue a funcionar, sin interés en sus personajes, alejado de cualquier posibilidad de estar contando una historia, como si pensara que con lanzar cosas contra la pared algo acabaría pegándose. Y lo único que se pega es esa misma desidia que parece haber detrás de la serie. Y eso que se supone que está creada para la HBO Nordic, o algo así, porque no parecen haberse molestado ni en estrenarla en USA que es donde se supone que ha sido producida. En fin.


Por cierto, para mí la curiosidad de la semana ha sido el estreno de esta The UnXplained (USA) que juega un tanto a aquello de INQUIETAAAAAANTE, pero con William Shatner y en el canal History. Así que es una lástima que no diga más veces… ¡ALIENS!


¡Libros que Llegan! Tey, “El exlibris de Colfax”, de Burgos y más

Parece que el goteo ha llegado a su fin, al menos por unas semanas. Por lo menos lo ha hecho con un buen puñado de títulos interesantes, que no es algo tan habitual a estas alturas del año. Así que no os preocupéis que ya mismo digo eso de:

¡Que entre la pila!

Un chelín para velas de Josephine Tey, ed. Hoja de Lata

Poco más clásico que este Murder Mystery se puede ser. Una exitosa actriz aparece muerta, los sospechosos son la gente que vivía más o menos con ella en su mansión durante un fin de semana, Aristrócratas, periodistas, vividores y hasta mediums que se van ligando en un caso llevado por un detective educado y encantador. No es precisamente lo que uno esperaría de Tey, una autora más que acostumbrada a buscar los giros inesperados en la forma de llevar el género, que aquí hace una demostración de talento usando la puesta en escena más habitual. Y saliendo victoriosa, claro. Comprar

Los endemoniados de Jaca de Carmen de Burgos, ed. Renacimiento

Las novelas de tesis usan un armazón de ficción para probar una idea. En este caso nos hablan de la superstición, especialmente la ligada a temas religiosos, como excusa para justificar o amparar comportamientos. Esta historia costumbrista y sentimental consigue así centrar la importancia no tanto en la peripecia vital y amorosa como en los constructos creados -y mantenidos- en la sociedad existente a su alrededor. Comprar

El exlibris de Colfax de Agnes Miller, ed. Espuela de Plata

Tenemos aquí una historia realmente particular. Porque nunca se había publicado en España e incluso en Reino Unido y EEUU había estado desaparecida y no reeditada, pero, sobre todo, porque el centro de su libresco misterio son nada menos que los exlibris. una particularidad esta que la hace muy distinta del resto de libros de misterios centrados en el mundo del libro y que le otorga esa diferencia siempre tan de agradecer entre estas obras. Comprar

La otra verdad de Alda Merini, ed. Mármara

En 1986 la poetisa Alda Merini publicó su primer libro en prosa, un diario de su estancia en un manicomio. En el que hablaba de la sensación de oscuridad y soledad pero también de la necesidad de construir y reconstruir a partir de allí. Una narración interna de lo más interesante por lo que de escuchar esas otras voces significa. Comprar

Autonomous de Annalee Newitz, ed. Minotauro

La posesión de recetas farmacéuticas, la ‘adicción’ al trabajo, la propiedad total, incluida de personas… y muchos más temas son los traídos a esta obra que en apariencia cuenta la búsqueda de una creadora de medicina pirata por parte de dos extraños agentes de la ley. Porque, como siempre, hay futuros posibles que parecen más reales que nuestro presente. Y muchas preguntas sobre las que podríamos ir ya reflexionando. Comprar

Familias Fatales de Ben Aaronovitch, ed. OZ

¡La cuarta ya de las aventuras de Peter Grant! ¡Y aquí seguimos! Comprar

Manson. La historia real de Tom O’Neill, ed. Roca

Con esta suerte de interés renovado por los crímenes de Manson llega ahora una nueva versión de la historia de su investigación y captura que pretende si no enmendar la plana al menos sí ofrecer una visión independiente -es decir, sin gente relacionada con la misma- de todo lo sucedido. Un saludo. Comprar

El espíritu de Roma de Vernon Lee, ed. La línea del horizonte

Una serie de pequeñas piezas sobre la ciudad de Roma, bien de su tiempo viviendo en ella, bien de sus múltiples visitas, en las que se nos ofrece una perspectiva diferente pero no por ello menos interesante. Una colección de miniaturas llena de encanto y con su tradicional buen hacer. Comprar

Shuri de VV.AA., ed. Panini

Pues sí, ya ha llegado hasta nosotros el cómic que Nnedi Okorafor guionizó para Marvel. bueno, su primer recopilatorio. Así que si queréis leer a la autora con uno de los personajes revelación cinematográficos… ¡Aquí está vuestra oportunidad! Comprar

El hilo de Ariadna de Jan Bajtlik, ed. Maeva

Un libro grande en todos los sentidos. Enorme y con estupendas ilustraciones, sí, pero también toda una mirada y explicación de la mitología grecolatina. Una forma estupenda de acercar a los pequeños y también de disfrutar de su narración por parte de aquellos un poco más mayores. Comprar

¡Hasta aquí! Como veis incluso en estos momentos de calma chicha hay novedades interesantes. Eso sí, con estas llegadas aparcamos la sección hasta el borde de agosto en la que pondremos el último repaso antes del mes sin novedades aprovechando la -esperamos- llegada de lo que ha salido para el Celsius. Pero para eso aún quedan un par de semanas así que, mientras tanto, disfrutad de estas que ya están aquí y, como os digo siempre… ¡Nos leemos!


Resulta que no había hablado yo de Amphibia (USA) por aquí, convencido como estaba de que sí. Resumiendo mucho podría decir que es una creación de estilo clásico de Disney, pero en realidad sospecho que es más actual. Es decir, espero que la segunda temporada sea mucho mejor que esta primera porque lo cierto es que ni en temas, guión o animación ha logrado demostrar mucho. Hay, por suerte, algún buen chiste en mitad de toda esta historia pero la trama de fondo -que se presupone existe- es bastante menos interesante -no digamos ya mencionada- que el resto de cosas que van pasando y que no dejan de ser genéricos del canal. Es una lástima, esperaba bastante más de esta serie. Pero, en fin, podría haber sido peor. Podría haber escrito de ella habiendo visto solo el piloto. Ya me avisará alguien si la segunda temporada mejora.


De momento de Dark Money (UK) tenemos el comienzo, pero habrá que ver por dónde tiran. Porque lo que hay aquí es una interrogación a partir de un mal punto de partida. Un chico vuelve a su cada tras protagonizar un blockbuster, sus padres se encuentran con que ha sido abusado por parte del productor, más aún, que tiene un vídeo en el que lo demuestra. Pero como El Sistema es el que es -ellos están en UK, el productor en USA- y, además, el chaval no quiere que todo el mundo sepa lo que le pasó -no digamos ya que el tipo detrás del asunto es más un Epstein que un Salva- al final la cosa llega a una negociación extraña: Tres millones de libras por su silencio.Como digo, está construida como un libro así que el final de este primer capítulo -que yo os he destripado pero que sospecho que el título tampoco dejaba muy en duda- es realmente el mostrarnos todas las fichas sobre el tablero. Qué le vamos a hacer, a veces son así las cosas. Sobre todo cuando ocurre como en este caso, que con lo mostrado no acaba de convencer, pero tampoco de crear rechazo.


Últimamente estamos teniendo muchos thrillers con aviones, así que lo primero que pensé con Departure (UK) es que ya lo había visto. Pero no, porque aquí lo importante es la investigación, y aunque muchas de las caras nos suenen del molino de trabajo televisivo más que de otras cosas lo importante es que han conseguido juntar una intriga que si bien es un tanto telefilmesca al menos justifica una mínima atención dedicada a la pantalla. Que algo es. Luego ya lo que pueda ir evolucionando veremos cómo sigue, que para algo es una coproducción británico-canadiense.


Entiendo que habrá una demografía concreta a la que le parezca interesante Family Reunion (USA), a mí me da la sensación de que es la evolución natural de las series de los ’90s. De hecho, es curioso cómo se parece hasta cierto punto al revival de Roseanne, con tres generaciones de una misma familia viviendo juntas y teniendo sus problemas y roces por un lado y comentarios sobre la realidad actual. Que, por suerte, vienen de un sitio mejor en esta que en aquella. Pero con eso y todo… no soy en absoluto su público.


Vaya por delante que si algo tengo claro viendo Florida Girls (USA) es que estoy MUY lejos de ser su público. y, sin embargo, hay algo que me hace pensar en recomendársela a otras personas. Gente a la que le gusten las comedias de slackers o tirados, que le gusten esas historias de grupos de amigas y que sean capaz de pasar por alto lo que para mí es un formato de comedia más cercano a Comedy Central que a cualquier otra cosa. Supongo que se convertirá en breve en un título de culto -por parte de los espectadores huérfanos de Broad City, por ejemplo- o algo así, a mí no me va a pillar, pero tampoco me disgustará que suceda.