Sark de Oro 2012: Los Premiados

Tras todo el rollo que acabo de soltar vamos a ver si soy capaz de sintetizar un poco más y no divagar en exceso al dar los premios… Vale, ya veo que no. En fin, vayamos por tanto directamente a nombras -y justificar- el por qué de mis dos premios literarios anuales y hagámoslo como corresponde.

Sark de Plata para ¡Bang, bang! ¡Estas muerto! (4 vol.) de Varios Autores en Akal

Pocas cosas más prodigiosas este 2012 que esta antología y su publicación no en un único volumen de pastas duras -que tampoco hubiera estado mal- sino en cuatro libros de bolsillo tan evocadores como los propios bolsilibros de los que han extraido una amplia variedad de relatos que recorren épocas y autores con enorme alegría, desde Silver Kane a Frank Caudett pasando por Ros M. Talbot, Lou Carrigan, Donald Curtis o Mark Halloran entre muchos muchos otros, todo ello acopmañado de artículos introductorios y culminado por entrevistas de la mano de los dos coordinadores, Moncho Alpuente y Luis Conde Martín. Una obra magnífica y casi inabarcable dentro de una colección que está demostrando un gran amor por el género -por ejemplo, con la publicación de El almirante flotante– y que pese a lo irregular o lo extraño de algunas decisiones -es decir, juntar todos los artículos introductorios en uno de los volúmenes y todas las entrevistas en otro en lugar de ir repartiéndolos- se convierte en un preciso y precioso mapa de lo que fue el género negro en el bolsilibro español. ¡Un hurra por ellos!

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Sark de Oro para Hermana mía, mi amor de Joyce Carol Oates

portada-hermana-mia-mi-amor_medLo sé, a más de uno le sorprenderá que esta sea la obra con la que Oates logre, por fin, el preciado galardón -risas- pero si bien es cierto que como tantos otros escritores ha podido rondarlo en años anteriores gracias a un talento tan vasto y variado que es difícil explicarse que no sea una favorita del público hasta que uno piensa en lo que el público es y quiere, no es menos cierto que esta obra, publicada originalmente en 2008 en estados unidos, tiene una importante particularidad: Sirve como suma y resumen de todos los temas, tics, manías y trucos de Oates. En ella podemos partir de un hecho real, darle una vuelta a los conceptos de familia, a los problemas de las relaciones a todos los niveles, desde los fraternales a los paternales o maternales, los de pareja y los de amistad, todo parece poder incluirse, también la asfixia de la sociedad, los bordes más oscuros que nos ofrece, la televisión y los medios de comunicación como medio más para el

 sensacionalismo que para una investigación real o una exposición de la verdad, si es que una novela de Oates considerara que existe algo tan sencillo como la verdad y no una sucesión de múltiples realidades manipulables que, junto con el juego metaliterario e, incluso, la confusión del narrador como medio para explicar partes de la trama, hacen de este libro no ya la lictura que más he disfrutado este año, también una forma perfecta de llegar a conocer a la escritora en prácticamente todos sus niveles.

Así que ya está satisfecha su curiosidad sobre mis favoritos del año y, de nuevo, podemos desped…¡¡¡Un momento!!!

Durante mi resumen anual me he dado cuenta de dos cosas. La primera, que cada vez leo más en inglés, la segunda, que nunca sé cuándo llegarán por fin las obras que más me han gustado. Así, del mismo modo en que durante tiempo acaricié la posibilidad de otorgar un Sark de Oro especial de no ficción, así que me he puesto a ello y no sé cuánto tiempo me durará esta chifladura ni si se hará más años, pero tras ver la edición en español del Boxer, Beetle de Ned Beauman, que Zoo City de Lauren Beukes se editará en 2014 pese a ser de 2010, que los últimos libros de David Sedaris no sé ni cuando saldrán – Y Jasper Fforde va por ese camino- o que el ganador de este año del Sark de Oro es una novela que salió hace también cuatro años en el mercado americano creo que es más necesario que nunca que el lector sepa que no tiene que esperar al ritmo español para encontrar buena literatura y, por lo tanto, declaro…

 

Golden Sark to The Teleportation Accident by Ned Beauman

Efectivamente, el mismo Ned Beauman de Boxer, Beetle, un jovencísimo narrador que ya demuestra que sabe entretejer historias y manejar unos recursos que le acercan no a los grandes del género sino a los grandes del borde exterior de los géneros porque disfruta más jugando con

 las ideas tras las posibilidades -los mad doctors en su primera novela, la teletransportación o los viajes en el tiempo en esta- que ofreciendo realmente un recurso a esos mismos, hasta el punto de podríamos llegar a discutir si realmente estamos en algo que podríamos llamar ciencia ficción al ser una obra tan centrada en sus personajes, en sus reflexiones sobre el mundo y como se encara con él -especialmente su protagonista, Egon Loeser, uno de los personajes más desconectados de la realidad debido a una absoluta falta de interés en todo lo que no sean sus propios problemas que jamas hayan protagonizado una novela- todo ello mediante personajes construidos con tanta precisión como deformación, con enormes hallazgos verbales y rarezas plausibles en lo que, por tanto, acaba siendo una novela de trasfondo histórico en el que a nadie le importa tanto lo que está pasando en su país o en el mundo como si logrará o no tirarse a aquella chica en lo que podría llegar a definirse como la versión pynchoniana de una comedia salida adolescente. No sé qué será lo próximo que haga Beauman ni cuando veremos este libro en nuestro país, o en nuestro idioma, pero si tienen la oportunidad de leerlo ya no esperen ni un día más.

121.Ned Beauman-The Teleportation Accident

Y, ahora sí, os deseo buenas lecturas y un feliz año.

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