WeKilled

Con el título completo de We Killed: The Rise of Women in American Comedy, lo que aquí se nos presenta funciona de tres maneras diferentes. Y con muy distintos motivos. Reduciéndolo a lo básico podemos decir que Yael Kohen organiza en esta Very oral history un repaso al papel de la mujer en la comedia centrándose en los últimos años. No es lo único en lo que se centra, también hay una predominancia para esas cómicas que salen en televisión por encima de las menos conocidas que hacen el circuito de clubs. Esto, que podría parecer una crítica, solo lo es a medias. Porque el punto de partida del libro, o el motivo para escribirlo si se prefiere, es el artículo que Christopher Hitchens escribió en el Vanity Fair en 2007 con el título Why Women Aren’t Funny. Por extraño que parezca había gente a la que le parecía perfectamente normal las tonterías de Hitchens así que Kohen decidió que era necesario realizar un repaso a la comedia realizada por mujeres en USA.

El resultado es este libro que, mediante testimonios de los directamente implicados, y algunos textos de apoyo de la autora, va desgranando el lento camino de las cómicas por hacerse con un hueco en televisión, centrándose primero en los grandes nombres –Phyllis Diller, Joan Rivers– y en los primeros proyectos femeninos importantes de Lucille Ball, Marlo Thomas o Mary Tyler Moore, y pasando rápidamente a lo que le interesa. Quizá sea esta parte del pasado la que más necesitaría expandirse pero, claro, es la que menos nombres que suenen ofrecería para un lector no iniciado o joven y siempre se puede recomendar la lectura complementaria -aunque de intenciones, estilo y resultados diferentes-  Women Pioneers in Television: Biographies of Fifteen Industry Leaders de Cary O’Dell. De modo, decía, que pasamos con rapidez a los setenta y así vamos viendo la aparición y evolución de otras cómicas y otros modos de hacer televisión. Lily Tomlin, Carol Burnett, Gilda Radner, hasta allegar a la actualidad con Tina Fey, Amy Poehler o Sarah Silverman, y en medio Roseanne Arnold, Janeane Garofalo o Ellen DeGeneres. Lamentablemente el libro va perdiendo esos testimonios orales según va avanzando. Y la organización y escritura del mismo también es manifiestamente mejorable. Incluso sin entrar en la decisión de dejar determinadas cómicas y grupos fuera del libro, algo que, de nuevo, supongo debido al interés por llegar a un público actual y con menos conocimientos al que ofrecerle un volumen no muy extenso. Con eso y con todo, sirviendo esto como mero ejemplo, como un punto de partida de algo valioso y necesario,

Como decía al principio, este libro se presenta como ataque a la inexplicable afirmación de que Las mujeres no son divertidas, como un repaso histórico a las mujeres en la comedia USA y, fundamentalmente, como un libro sobre la historia de las cómicas USA en su televisión, bien sea mediante apariciones, colaboraciones, programas de variedades o ficciones cómicas varias. Siempre con la intención de incluir el mayor número posible de declaraciones de los implicados y de hacerlo accesible para un público que conoce el tema de manera muy tangencial, de manera que pueda ser disfrutado también por lectores ajenos al panorama cómico estadounidense que, con suerte, aprenderán una cosa o dos. Así que ya sabéis, si tenéis una editorial de ensayo echadle un ojo, que el tema es interesante y ya está bien de que parezca que sobre tv solo se puedan publicar libros de nostalgia, de filosofía o, peor aún, la enésima pretendidamente sesuda explicación de que estamos en la edad de oro de la televisión y estos angry white men que nos traen la cadena son el no va más y tenemos que estar contentísimos por su deconstrucción del héroe. Necesitamos más libros diferentes, necesitamos más libros como este.