Pilotos Deathmatch: Encryption, Halo: Nightfall, Remember me y más

Cuando te encuentras con algo llamado Bad robots (UK) es difícil pensar que la cosa pueda fallar, es decir, ¡qué gran nombre! Pero resulta que lo que hay detrás… es un programa de cámara oculta. Uno que se centra en la interacción entre humanos y diversos ingenios mecánicos que han decidido llamar robots por aquello del marketing. Y ya. Valiente manera de desaprovechar un nombre.

Seguimos en UK, que esta vez nos vamos a aburrir de ellos ante el aparente letarfo estadounidense. Pero tranquilos que no nos vamos a aburrir con los británicos porque hay cosas como este Encryption (UK), serie creada por los alumnos de la Universidad de Kent para la Kent Tv y que, aún estando más cerca de las webseries que de una producción tradicional sigue quedando mucho más profesional de lo que uno realmente esperaría. Y la trama tiene posibilidades. Espero que sacaran una buena nota.

Por contra este Halo: Nightfall (USA) es un desastre. Mucho Ridley Scott y mucho presupuesto para luego emitir una intro realmente aburrida, pretenciosa y larga con una serie de personajes que no sé si los habituales del juego apreciarán pero que a mí me dejan más que indiferente. El tipo de serie en la que dan ganas de pedir la hora. O, en este caso, darle al botón de saltarse las escenas cinemáticas.

En cuanto a Puppy love (UK), teórica comedia de la BBC 4, creo que parte del asunto es que es una obra hecha para los amantes de los perros. Dos de las tres patas de Gettin On, concretamente Joanna Scanlan y Vicki Pepperdine, crearon esta serie en la que… bueno… hay perros y humanos y reflexiones sobre ambos. Si ya la sátira hospitalaria me pillaba lejos con esta historia de amor entre bichos y dueños no os quiero ni decir en qué posición estratosférica me hallo, pero.. no sé… quizá a los que tengan perro -o mascota- les pueda gustar. A saber.

Por suerte -para mí- también se ha estrenado Remember me (UK), serie con un fondo de fantasmagoría pero en la actualidad, que se beneficia no solo de la brillante manera de integrar esas situaciones extrañas en nuestra realidad que ya hizo grandes a, por ejemplo, Ghostwatch sino que, además, cuenta con un protagonista de excepción: Michael Palin. Serie de tres capítulos en la mejor de las tradiciones británicas, ejemplo de construcción de suspense y -por ponerle algún fallo- de la manera en que el sonido tenso puede llegar a adueñarse de la misma. La historia de un anciano que decide buscar una manera de retirarse a una residencia por motivos desconocidos y los sucesos misteriosos que parecen seguirle, o perseguirle, o cuanto menos acecharle, acaban creando una red de vagas posibilidades y amenazas ominosas en la que acaba siendo difícil saber si realmente es el protagonista del asunto y no el principal antagonista. Estoy encantado con esta serie, esperemos que los dos próximos capítulos mantengan el nivel.

Rematamos por todo lo bajo con State of Affairs (USA), un espanto que ya desde el trailer -o lo que sea que tenéis abajo- parece una reunión de varias series de éxito unidas en un frankesteinato tan infame que cuesta aceptar que lo que estamos viendo es real. No sé qué le habrá hecho Katherine Heigl a su agente o si realmente está tan acabada que no ha sido capaz de optar a nada mejor que este cristo que quiere ser Sorkin o Shonda o Homeland o algo así, controvertido y actual, importante e impactante… y acaba resultando una caricatura de ese tipo de producción, como si Heigl estuviera ironizando sobre su propia carrera de invitada al SNL en alguna realidad paralela. Y quizá allí alguien se ría.


Deja un comentario