Pilotos deathmatch: The game, Olive Kitteridge, Over the garden wall y más

¿Qué puedo decir de The game (USA)? Además de que es una serie para la BBC auspiciada por la BBC América -de ahí que aparezca como USA- que se nota sobre todo en que estemos ante una trama de espionaje que tiene de malo a los rusos. La década de los setentas, grupos secretos dentro de grupos secretos, espías infiltrados y un gran reparto con el enorme Brian Cox como jefe de la inteligencia británica. Una estupenda pieza de época con todos esos giros que tanto agradecemos incluso pese a esas concesiones al público americano que sabremos perdonar.

No sé cuantos de mis teóricos lectores habrán tenido la oportunidad de leer el libro en que se basa esta Olive Kitteridge (USA), colección de relatos que montan un puzzle mayor y ofrecen una visión tridimensional sobre una pequeña comunidad y, sobre todo, sobre el personaje central que da nombre a la obra y que en su versión televisiva es magníficamente interpretado por Frances McDormand. Cierto es que en el paso de papel a película se pierden algunas cosas y que otras suenan a ya vistas al carecer de los mismos recursos uno y otro formato, pero el resultado es quizá no brillante pero si notable.

Con Over the garden wall (USA) me pasa una cosa: Me resulta complicado hablar de ello como una novedad o considerarlo de la misma manera que otros estrenos. No porque en esta primera ronda de novedades de noviembre no haya calidad sino porque me parece que -quizá por haber emitido ya todos sus episodios- trasciende a las simples categorías y medidas. No será la mejor serie del año, pero es que queda demasiado atemporal como para jugar a eso. Porque cada vez que pienso en cómo describirla la palabra que se me ocurre es: Clásico. Es un clásico. Podría haberse emitido por primera vez en los ’70 o en los ’80, podría estar basado en un libro inglés de hace uno o dos siglos, todo es posible. Lo indudable es que estamos ante una narración cerrada y redonda, una historia de esas que parece mentira no se traten de buscar más aún a costa de tener que limitar el número de capítulos. Y sospecho que habrá una franja de edad para la que se convertirá en todo un referente nostálgico. En cualquier caso: Echadle un ojo. No creo que os arrepintáis. Es todo un clásico.

Por si alguien estaba echando de menos los combates de la Primera Guerra Mundial, aquí tenemos The passing bells (UK) y, como de costumbre, se inspira en lo visto en Band of brothers con un grupete de militares muy verdes y varios hechos bélicos importantes y, bueno, os podéis imaginar el resto. Así que para fanes de lo bélico.

Es curioso como docureality como Prison Wives Club (USA) puede separarse del subgénero de wives por el mero hecho de transcurrir en los alrededores de la prisión, con una serie de mujeres o prometidas -o situaciones incluso más complicadas- de presos contando sus casos y su vida, justo lo contrario que la habitual dosis de peleas y superficialidad. Sobre todo porque lo que da nombre a esto es una iniciativa -a falta de mejor nombre- real que busca dar apoyo mutuo a las mujeres con familia reclusa. No es un programa que me interese en principio pero sí algo cuya finalidad puedo comprender. Utilidad, incluso.

No tengo muy claro en qué podía estar pensando ninguno de los responsables de Sonic Boom (USA), por lo visto continuación de los últimos juegos del erizo azul que, por lo visto, han olvidado por completo la segunda serie o los cómics de largo recorrido de Archie y ha vuelto a aquellos primeros tiempos de historietas tontorronas dirigidos a un público casi infantil. Ahora además les han puesto complementos a los personajes con lo que da la sensación de que es algún tipo de serie pensada en vender los muñequitos de regalo con alguna hamburguesa infantil. Y ni siquiera tiene un Sonic Sayz.


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