Tropos intended

Hay muchas maneras de hacer chistes y no tantas de ser gracioso, como voy a demostrar a continuación. La dificultad lleva  a que se acaben usando tropos para intentar agilizar todo lo que ha funcionado una vez porque con suerte la repetición logrará que acabe sonando gracioso.

Es lo que se conoce como Humor por repetición. El riesgo obvio es que en lugar de divertir aburras. De manera que puede darse el caso de que en lugar de repetir en la misma obra -a lo largo de un capítulo, por ejemplo- se convierta en un Running Gag. Es decir, un chiste o situación pretendídamente humorística que aparece con cierta frecuencia. Puede ser una referencia a una situación concreta, un gusto algo extravagante o cualquier otra desviación de la norma. Los LatiguillosCatch Phrases en inglés- son la forma más sencilla de lograr una forma sencilla pero efectiva y tan obvia que más vale que tenga una finalidad más allá que dar algo que gritar al público al verlo llega, o al verlo venir.

De ahí también el uso de los Stock Jokes, esos que todo el mundo conoce y pueden funcionar simplemente por mención o para subvertirlos de alguna manera. En España tenemos el de El Perro Mistetas. Pero hay muchos más, dentro de los cuales estarían los que dejan una parte para completar como el de La gallina que cruzó la carretera o el de Los aristócratas, se nos ofrece un punto de partida como en los de Toc, toc o Hay una mosca en mi sopa o incluso los de Tu madre y, por supuesto, están los completamente modulares a rellenar por el que va a soltarlos:  Si tuviera un euro por cada X entonces Y, En Rusia comunista, Si quisiera X habría Y -y su variación Me gusta el X como me gusta el Y-, Llamó X, quiere Y de vuelta, ¿Qué somos? X ¿Qué queremos? Y… Y muchos más, claro, no hay más que darse una vuelta por tuiter. Incluso los hay en los que lo ofrecido es el final por funcionar como remate y punch-line de una frase al cambiarle el sentido. A estas alturas el más conocido es el ejemplo de chiste malo popularizado por The Office: Eso es lo que ella dijo.

Por supuesto no solo hay un Stock de chistes, también los hay en las parodias. Imágenes y frases tan metidas en la cultura popular que simplemente nombrándolas sabes qué es lo que está teniendo lugar, una suerte de Shout Out, un saludo si lo preferís, que sirve para despreocuparse en gran medida de tener que elaborar más. O, simplemente, porque te apetecía. Como decía antes, disfraces de Charlot, spaghettis que terminan en beso, Esos molestos niños, un susto en la ducha, cruzar Abbey Road y tantas otras imágenes de la cultura popular que pasan al imaginario -o de la cultura sancionada como la Pietà– permitiendo un guiño claro y directo.

Eso tiene un sentido también debido a una diferencia que no siempre se explica. La diferencia entre una Parodia y una Sátira. O, incluso, la diferencia entre las dos anteriores y un Pastiche. Que puede parecer una tontería pero este último acercamiento puede confundirse con los anteriores, probablemente porque cuando se hace explícito suele incluir un cierto humor y cuando es implícito no siempre se puede evitar el uso de los lugares comunes vistos de manera humorística por menos deliberado que sea. En realidad el Pastiche no es más que la reproducción de algo asentado ajeno, de manera habitual la obra concreta de un autor o de un personaje, creado mediante combinaciones con la intención de crear algo nuevo. De ahí que en muchos de esos pastiches estemos ante antecedentes directos de la Fan-Fiction,  pues el uso de propiedades ajenas mezcladas facilita mucho que esto suceda. Por supuesto tanto las Parodias como las Sátiras pueden tomar elementos del Pastiche pero no es algo inmediato o bidireccional, simplemente una consecuencia. En realidad la Parodia es una imitación humorística, burlesca habitualmente, que puede ser tanto con intención de burla como de amistoso homenaje, no tiene por qué ir a hacer sangre y, de hecho, lo más normal es que sea de un humor romo y autocomplaciente.

Por contra, la Sátira es un comentario mordaz e hiriente, busca ridiculizar al objeto sufriente normalmente poniendo de relevancia las contradicciones y errores, los fallos propios de cualquier obra o situación. La sátira va siempre a hacer sangre, esa es su principal diferencia con la parodia. Una forma sencilla de hacerlo es mediante las Diatribas, los Rants, monólogos de alguien en apariencia molesto que usa un tono de enfado o indignación para censurar alguna cosa. El problema aquí es que muchas veces se usa para hacer Comedia Tópica, centrada en algún tema de actualidad y, por tanto, con fecha de caducidad muy cercana. Por el otro lado, puede formar parte de la Insult Comedy, una forma de comedia especialmente complicada de realizar correctamente que se apoya en ir insultando al público de manera creativa y divertida. Es decir, que realmente no son insultos tanto como la forma de introducir los chistes y burlarse de temas variados. Lo más importante es recordar que tiene que ser Comedy además de Insult, algo que muchos de sus teóricos practicantes no acaban de pillar. El reverso de esto sería la Self-Deprecation, el Auto-Desprecio, que hace que la comedia se centre en burlarse de uno mismo, tanto en lo exterior como en lo interior, capacidades, logros y demás situaciones en las que uno haya podido humillarse para luego exponerlo públicamente. Motivo este más que razonable para dar paso a la Comedia de Personaje en la cual el cómico construye a alguien que puede estar más o menos cerca de su propia persona y que será el que vehicule la acción cómica bien mediante el uso de algún tipo propio de comedia como para centrar ese desprecio. Y en contra de lo que pueda parecer hay de todo. Desde el Mr. Bean de Rowan Atkinson a los distintos personajes de Sacha Baron Cohen o, por supuesto, el Stephen Colbert de Stephen Colbert. Obviamente en esta categoría también entrarían los innumerables personajes del SNL o cosas como Larry the Cable Guy, aunque sea solo para demostrar que además de altos hay bajos.

Hay muchos tipos de comedia, pero como no son tropos propiamente dichos vamos a enumerarlos rapidito: Observational, la de Os habéis fijado en que; Improvisación, sí, esto es un tipo de humor, de los que sirven para ejercitarse y sacar músculo, Yes And;  Slapstick, comedia física, generalmente relacionada con el uso exagerado del cuerpo bien sea en golpes o contorsiones; Cringe, o Awkward, es decir Vergüenza, la situación en la que el cómico se pone o de la que habla causa ante el público la vergüenza ajena por el personaje/cómico, era una cosa muy inglesa hasta que apareció gente como Larry David para reclamarla; Sitcom, comedia de situación, normalmente uno de los géneros televisivos más que un estilo en sí; Romcom, comedia romántica, ¿qué? ¿no so gusta cómo crean palabras los anglos?, esto suele ir más para películas pero en fin; Ah, y luego está Humor Negro, relacionado con temas macabros o morbosos, generalmente la muerte pero también amputaciones y otros momentos sangrientos; Humor Verde, chistes de índole sexual, ¿de verdad os lo tengo que explicar?; Humor Marrón, ha llegado la escatología, que si chistes de pedos que si chistes de caca, productos de la gente; Humor Azul, ese es el término anglo habitual, en España como somos así solemos referirnos a esto como Ser políticamente incorrecto cuando queremos decir hacer humor con realidades complejas como el racismo, el sexismo, la homofobia y todos eso estilos espinosos que más te vale no intentar sin tener claro el plan; Humor Amarillo, esto era un programa y no un tipo de humor pero era imposible dejarlo fuera porque estabais todos pensando en ello y, además, me permite rematar esta minisección hablando de la Dub Comedy o Comedia de doblaje, algo tan antiguo que Enrique Jardiel Poncela ya la usaba en sus Celuloides rancios en los años veinte. Consiste en redoblar un material audiovisual previo para lograr un efecto cómico, en ocasiones incluyendo una edición del material visual -bien dentro del propio contexto de la obra, otras mezclándo varias- para hacer las imágenes aún más apropiadas para el nuevo doblaje -o cartelitos si la película es muda, que como digo de esto hace mucho tiempo ya- proporcionando así una creación nueva a partir de una antigua. Al estar creada no con personajes sino directamente como una suerte de reciclaje y collage no estamos tanto ante un pastiche como ante un primo espiritual del mismo.

Como decía, hay muchos tipos, así que alguno se habrá olvidado y otro me cuesta entenderlo como propio de la comedia -digamos, la Comedia Musical que no es tanto otro tipo de comedia como otro medio para crearla- o porque es difícil incluso de explicar qué haces hablando de ellos como la Prop Comedy, a partir de objetos que se van sacando con intención cómica pero que, como cualquiera que haya visto a Carrot top alguna vez, rara vez tiene realmente gracia. Tampoco está tan claro que sean tropos cosas como los Malapropismos, esa confusión intencionada entre una palabra y otra fonéticamente similar con finalidad cómica (vg: Me gusta esa chica porque tiene una figura esterilizada, muy elegante) que más allá de la utilidad en la construcción de algunos personajes se acerca más a una figura retórica que a un tropo.

Sin embargo sí que podría acercarse más el Deadpan, que es el afrontar el humor -sobre todo el que dice uno mismo, aunque también valga para lo que recibe o lo que le pasa- sin mover un músculo. No es necesario sea con cara de tristeza pero desde luego nada de demostrar que se trata de algo divertido, lo que puede llevar a situaciones de confusión ante el carácter humorístico de lo dicho. Estaría dentro de lo que podríamos considerar las maneras de afrontar o  soltardelivery– un texto. Otra de ellas sería la Inocencia Subvertida, todo un clásico en el que alguien con pinta de absoluto candor o ingenuidad empieza a largar algo que contradice su apariencia. Tropo muy común para niños y gente mayor que por características de enmarcado sexual se suele asociar más con los de género femenino, del mismo modo que lo contrario -un señor normalmente barbado en un contexto de malotismo como puede ser vestido de curo tipo motero peligroso- hablando con extrema educación o realizando alguna actividad que choque, como tomar el té en un juego de porcelana, funciona como subversión de nuestras ideas preconcebidas. Lo interesante, más allá de cómo hemos llegado a crear esas imágenes sociales que pueden ser luego aniquiladas, es la manera en la que algunos cómicos han sabido aprovecharlas. Como Betty White, que comenzó desempeñando ese papel de dulce ingenua -aunque con algunas salidas- en Life with Elizabeth y otros trabajos de radio y tv, eso lo subvirtió con su papel de Sue Ann Nivens en The Mary Tyler Moore Show, lo volvió a subvertir regresando como la ingenua Rose Nylund para Las chicas de oro y acabó dándole una última vuelta en su carrera posterior de Boston Legal a Hot in Cleveland. Y es que saber aprovecharse de estas cosas es siempre inteligente.

Podemos emparentar esto con las reglas que ya mencionamos con anterioridad como la Regla de Gracioso -es decir, hacer algo que contravenga todo lo que estás contando de la historia o el personaje para ganar una risa. De nuevo: Ya puede ser bueno.- o la Bola de Estupidez, que hace que el personaje que la lleva se comporte de manera estúpida, fuera de personaje. Esto además puede ayudar ante situaciones clásicas como las entradas y salidas inesperadas, especialmente con Está detrás de mi, ¿verdad? o con Aquí llega, en el que justo tras hablar de alguien, en términos generalmente no muy buenos, entra en escena como remate del chiste. Muchas veces para rematar con un ¡Oh, mierda!Oh, crap!– porque el personaje acaba de caer en lo que ha pasado en realidad, bien que se la hayan jugado o que ha cometido el error de su vida. No confundir con ¡Gasp!, que es una reacción directa.

Podría pasarme horas -sí, más- hablando de tropos en comedia pero precisamente esta Reacción y sus subdivisiones viene perfectos para ir cerrando. Usado desde tiempos del vodevil, la Reacción suele ser silenciosa. Bien un cambio de expresión mínimo, algo más elaborado o, ¿por qué no? caer hacia atrás mientras salen nubecitas de polvo de los pies. Pero casi mejor un movimiento facial discreto. Por supuesto la forma de dar y expresas estas reacciones da para todo un catálogo, tenemos la mencionada CaídaFace Fault-, cuando no directamente de una silla; Reacción Ocular, el Eye Take,  que suelen consistir en que el personaje abre de forma exagerada los ojos; o Quitarse las gafas de manera exagerada, que también; otra famosa es El surtidor, o Spit Take, en el que lo que se dice provoca que el personaje que escucha reaccione regando con lo que está bebiendo como si fuera un aspersor; dos reacciones contrapuestas son El encogimiento, Shrug Take, en el que el personaje en lugar de una reacción deja pasar lo ocurrido sin darle mayor importancia -como pasa con las hamburguesas de rata en Demolition man– y la Reacción Salvaje, la Wild Take, que es sobrerreaccionar hasta extremos que más que sobreactuación podríamos ponernos en el dibujo animado. Por último tenemos el Guiño lateral, el Aside glance, que es una manera de reaccionar no ante los otros personajes sino comentando con una ruptura de la cuarta pared hacia el espectador, la especialidad de Francis Urquhart, de manera que podemos referirnos a solo un guiño de complicidad o incluso a toda una parrafada.

Terminamos ya con la explicación del título. No Pun Intended es una expresión cotidiana que viene a significar Sin intención humorística y que se refiere a los Puns, esos juegos bien de palabras o bien de significados frente a una realidad, es decir, cuando a Mortadelo le decían eso de Se nota que no tiene un pelo de tonto. La realidad de su calvicie servía como contraposición al texto para crear la ruptura humorística necesaria. Que puede ser con o sin intención, pero que lleva al Pun. Algo que facilita que se vayan encadenando tanto lo uno como lo otro para propiciar el Hurricane of Puns, que va acumulando juegos de palabras y significados uno sobre otro en parte por la posibilidad de que el que no funcione sea sustituido por otro que sí o por entrar en formatos extremos como la astracanada o la parodia a lo ZAZ que lo que buscan es la mayor densidad humorística posible. Algo que he dejado para el final para que veáis lo que podía haber acabado siendo esta columna, ¡lo que me ha costado resistirme! Al menos hasta el final, porque ahora que estamos aquí ya puedo decir… Chim-Pun.

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