Pilotos Deathmatch: Bloodline, iZombie, The Royals y más

Los criterios de elección de serie de Netflix son misteriosos la mayor parte del tiempo. Por ejemplo, ¿qué les llamó para darle el sí a Bloodline (USA)? Una familia llena de secretos que prometen ser desvelados ante la llegada de su oveja negra. Mucha gente con oscuros y tormentosos secretos. Sus vidas nunca serán las mismas porque, yo que sé, los secretos y esos.

Es curioso lo de iZombie (USA), no deja de ser una versión de las series policiales de toda la vida pero se notan las tablas de Rob Thomas en que sabe tomar elementos ajenos (Chew, Medium, Psych) para convertir el cómic de DC (bueno, de Vértigo) en un curioso híbrido con una detective protagonista diferente a todo lo visto antes. A mí lo de los zombies no me dice demasiado, aunque prometan seguir dándole una vuelta y -con suerte- Buffyficarse. Pero, de momento, lo que tenemos es un buen primer capítulo que logra superar mis aprensiones de que fuera a quedarse en una incómoda tierra de nade. Y salen dibujos de Allred, que también ayuda.

No sé exactamente en qué estaba pensando la NBC cuando decidió que One Big Happy (USA) era una comedia razonable para ese canal. Probablemente quedar a bien con Ellen o intentar otra vez eso de mezclar gays y maternidad o algo. La verdad es que si alguien se me acercara sugiriéndome un argumento que es algo así como invertir los roles en una película de Madonna posiblemente le echara sal a los ojos. Que, por otro lado, es una metáfora de lo que significa ver esta serie.

En cuanto a nuestra única entrada inglesa de la semana, Ordinary Lies (UK), no os lo vais a creer pero resulta que hay un negocio que está le secretos que prometen ser desvelados cuando uno de los empleados dice una mentira especialmente imbécil. Mucha gente con oscuros y tormentosos secretos. Sus vidas nunca serán las mismas porque, yo que sé, los secretos y esos.

Rematemos con The Royals (USA), la entrada de E! en el negocio de la ficción (al menos de la declarada) que haba de una imaginaria y escandalosa familia real británica -por aquello de El Resplandior– en el que un hecho terrible pone en marcha una espiral de autodestrucción y lujo y secretos. Mucha gente con oscuros y tormentosos secretos. Sus vidas nunca serán las mismas porque, yo que sé, los secretos y esos. Hay semanas en las que uno no sabe dónde empiezan y terminan las series. Por lo demás, esto parece Dirty Sexy Money en la versión Daily Mail.


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