¡Pilotos Deathmatch! Doctor Foster, Hunted, Moonbeam City y más

Bienintencionada donde las haya Boy Meets Girll (UK) es la primera de las series de septiembre de las que toca hablar y poco más se puede decir que es un monumento al humor amable y esas cosas que no suelen hacer tanto buena comedia como programas confortables. Que de todo tiene que haber para el gusto del público, claro.

En cuanto a Cradle to Grave (UK) poco se puede decir, como intento de reflejar la vida familiar de los setenta tiene la gracia justa y como vida de Danny Baker dudo que haya más de una docena de personas fuera de UK que sepan quién es.

Con Doctor Foster (UK) mi problema es que Suranne Jones parece en ocasiones más cercana a sus papeles cómicos que a los dramáticos. No digo que toda la culpa sea suya, este drama sobre una mujer fuerte y pilar de su comunidad que descubre que su marido puede estar teniendo una aventura y empieza a investigar de la manera menos sutil posible tiene el problema de que causa una sensación de exageración que viene poco al caso de lo que se supone se nos ha contado sobre el personaje. Lo mismo los episodios posteriores fijan un estilo más acorde pero, sinceramente, no aguantaría la respiración esperándolo.

Marvel demuestra una vez más con este Guardians of the Galaxy (USA) que está muy lejos de entender cómo se anima correctamente una serie de, bueno, animación. Parece mentira que siga en los años noventa en tantas cosas mientras prácticamente todo el mundo prueba y tira de formas y estilos diferentes. Si os preguntáis más por la trama la respuesta es: ¿Podemos capitalizar el éxito de la película convirtiéndola en una serie de televisión? En el mejor de los casos.

Lo más interesante de estos once días ha sido, de manera casi irónica, una experiencia que no entra realmente en ninguna categoría sencilla. Hunted (UK) se nos propone a la vez como un concurso, un documental, un thriller y un objeto para la reflexión. De manera casi paralela logra no ser ninguna de ellas, ser varias intersecciones y convertirse, al fin, en un objeto de rara admiración. Pero quizá sea más fácil explicarlo una vez sepamos de qué va el asunto: 14 personas ordinarias tiene el reto de permanecer 28 días sin ser detectadas, encontradas y apresadas por un equipo de treinta expertos en diferentes ámbitos de la caza del individuo. Miembros de contra-terrorismo, espías, analistas, técnicos, un poco el repaso de la gente que podría tener una idea de cómo localizarte. Comenzando con unas ideas obvias -quitarse de en medio todo lo que huela a tecnología propia, no utilizar las tarjetas (¡error de novato!)- y otras que deberían serlo -¡las redes sociales, patanes!- se nos muestra las diferentes maneras en las que puede ser detectada una persona y apresada con rapidez y facilidad. Y, sin embargo… Por mucho que empaticemos con los concursantes y se intente demostrar que los estados nos controlan hasta niveles mayores de los que creemos resulta complicado no esperar que alguno de los jugadores que logran pasar de este piloto lograrán vencer porque la evidencia empírica es que el número de desaparecidos por propia voluntad o decisión de terceros es significativa. Quizá no logramos explicarnos qué es este programa o cuál es la narración que pretende extender o reforzar pero sí que sabemos que resulta interesante verla desarrollarse.

No se me ocurre mucho que decir de Moonbeam City (USA), incluso si no me limito a lo bueno. Detrás está Mark Brooks, director, guionista y a ratos productor de Metapocalypse, lo que le da un cierto aspecto cercano, aunque la personalidad del creador en cuestión no puede ser más distinta de la de Brendon Small y Tommy Blacha, en este caso tenemos a Scott Gairdner, guionista para Conan y autor de algunos vídeos para YouTube y Funny or Die, que logró convencer a Brooks de que le apoyara en la creación de esta especie de Archer con estética Miami Vice ochentera. Aunque lamentablemente ni sus pretensiones ni la cantidad de voces regulares (Rob Lowe a la cabeza y detrás Kate Mara, Will Forte o Elizabeth Banks) ni invitadas logran que llame la atención más allá de sus diseños saqueando el  Art Deco neón de Nagel.Y si esto os ha parecido una ensalada de nombres y conceptos tendrías que ver el pollo sin cabeza que es la propia serie.

Hablando de lo cuál: Pickle and Peanut (USA) o como yo la llamo ¿Por qué, Disney? A ratos parece que intenta ser una mezcla de Regular Show y Gumball. Si alguien decidiera unir lo menos interesante de ambas propuestas, claro. Creo que podría llegar a entender el por qué lo están haciendo pero jamás las decisiones que han tomado para hacerlo. Así que el dudoso honor que les queda es el de haber logrado el equivalente de marcarse un Annoying Orange pero esta vez en Disney XD.


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