Por si el espanto de Gamer’s Guide to Pretty Much Everything no hubiera sido suficiente en Nickelodeon han decidido que si lo de Disney había tenido éxito -que sí, y mucho- ellos también tenían que tener su propia serie gamer. Estoy por decir que han logrado hacer algo peor pero supongo que tendría que revisar la anterior y no estoy muy por la labor. El principal problema con Chase champion (USA), que así se llama, es que intenta mantener la más arrastrada de las tramas de jugadores con una excusa que daba para algo más construido y que,a demás, refuerza todos los tropos negativos posibles. Desde el mejor amigo negro -¡con sombrerito ridículo gamer!-  en realidad el motor de las acciones al protagonista blanco pasmarote y la vecina muy lista pero incapaz de hacer o descubrir nada. Un espanto. A ver si esta no se convierte también en un éxito.

La idea no es mala, la realización tampoco, el problema de este Cleverman (AU) es que llevamos ya tanto Alienígenas como metáforas de desfavorecidos que si se hace encima con el brochazo gordo de Los australianos tratan mal a los aborígenes queda todo poco efectivo en lo ideológico. En el resto de cosas es solo una obra correcta así que allá cada cuál con sus decisiones.

Hablando de malas decisiones: Maya and Marty (USA). El enésimo plan de Greenblatt para resucitar la televisión de variedades en vivo con el resultado habitual. Esta vez ha intentado dejárselo a Lorne Michaels a ver si le montaba un SNL ligerito. El engendro resultante tiene todos los vicios de unos y otros formatos. Funciona de todo lo que intenta solo un sketch -que tampoco resulta especialmente original, pero vaya-  y la entrevista de Short a Larry David debido a que el personaje es uno de los clásicos de Short (Jiminy Glick nada menos) y a que David se lo toma estupendamente, posiblemente por la buena relación con Short. No recuerdo cuánto duró el programa de NPH pero no le doy mucho más a esto.

Tengo pendiente escribir algo más largo sobre esto pero, en resumen, Roots (USA) funciona como su anterior versión. Sigue siendo una historia sólida y todo lo que rodea a la realización y producción es bueno. Lamentablemente los que no son los mismos son los espectadores -que ya se la conocen- ni los tiempos, en los que esto se queda como algo que refuerza la idea de que Antes, uf, antes sí que estaban mal. Materia sabida, a ver si logramos avanzar un poco, aunque sea solo en el tiempo de la desigualdad mostrada. O en aprender a hacer nuevas adaptaciones cuando haya algo nuevo que mostrar en lo que se cuenta o en cómo contarlo. No es una mala serie, pero sí un vestigio superado por obras como la reciente Underground. Para esto nos hubiera valido una reposición.