Empezamos con algo que ha sido duda. No por la serie en sí, que es un mystery inglés agradable. Una serie normalita, con cierto encanto. El asunto es que de Agatha Raisin (UK) ya vimos un telefilme especial a finales de 2014 como prueba a partir del cuál encargar la serie. Quede por tanto esto como constancia de que lo dicho entonces sigue valiendo ahora.

En cuanto a Counterfeit Cat (USA), poco que decir. Es una serie que parte de una premisa casi de tira cómica, con un alienígena poderosos buscando entrenamiento y un gato doméstico tomándole bajo su tutela -por decir algo- con lo que se inicia una dinámica sencilla y efectiva. No tiene mucho recorrido, o al menos de momento no parece interesado en ello, pero es difícil saber si realmente lo buscarían para algo más que su inicio.

Curioso el asunto con Feed the Beast (USA), si bien uno podría esperar que este vehículo de restaurantes y gangsters se hubiera programado en un mejor momento -más tras el exitoso regreso de David Schwimmer, un decir, en lo de OJ– pero claro. Lo intenta, eso sí. Intentan ofrecer una imagen distinta, intentan poner todo lo que se les ocurre… pero no son capaces de hacer nada que se salga de los raíles. Todo es formuláico, todo es previsible, todo es aburridamente genérico. No hay actores que lo salven, no hay.. en fin… algo que nos ofrezca un asidero de interés. Una lástima.

Es curioso como en New blood (UK) la sensación que queda es la de estar intentándolo demasiado. Intentando ser chachis, ser juveniles, captar el momento.. Con resultado desigual. En sus mejores momentos, que los tiene, son dos jóvenes policías en secuencias de acción desenfadadas, en los peores uno no sabe si quiere ser Dos policías rebeldes o Alerta Cobra. No es una mala serie, en absoluto, pero sí es paradójica en cuanto a que podría agradar más si intentara agradar menos.

La aparición de Power monkeys (UK) es cuanto menos sorprendente. No porque hayan decidido continuar Ballot monkeys -aunque con cambios en el reparto, lamentablemente Ben Miller no ha regresado, ni tampoco Sarah Handland–  sino porque parece haber salido de ningún lado, una creación rápida que gana en inmediatez lo que pierde en depuración. Pero, como su predecesora, acaba siendo más interesante como propuesta necesaria que por sus resultados.

Aparentemente no era tan importante como para hacer algún tipo de apoyo en vídeo de la serie. ¡Pero existe! ¡Lo juro!
Resulta curioso ponerse con la miniserie australiana Secret city (AU) y encontrarse que es a mayor gloria de Anna Torov. En realidad podríamos hablar también de Jacki Weaver, Alan Dale e incluso Dan Wyllie. O de la importancia de Canberra como telón de fondo. Pero al margen de esto tenemos un clásico thriller político con conspiración de fondo, una historia entretenida, no muy original pero sí muy sólida, el tipo de producción que parece pensada para amenizar las dormitaciones de la tarde de un domingo.

Es curioso cómo esa suerte de autoficción cómica que puso de moda Louie ha logrado transformar incluso la vía más popular de creación que juega a difuminar los componentes biográficos tras ella, algo en los que Entourage parecía que sería un referente. Posiblemente porque las muy extensas obras anteriores iban cayendo en el olvido. En cualquier caso lo que tenemos con Still the king (USA) tiene una cercanía más obvia con estas dos de lo que podría tener con, pongamos, The Dick Van Dyke Show. Por cercanía histórica, supongo. Todo este rollo viene a que esta comedia mostrando a un Billy Ray Cyrus que ofrece una versión de sí que ha terminado teniendo problemas judiciales . No por su carrera como actor o como músico sino como aquellos roqueros desastrosos que llegados a una edad tienen que enderezarse. De modo que tras una fachada como la mencionada al final acabamos con una suerte de la australiana All together now, aquel Mi viejo roquero de los incios del Plus. Sin hijos, pero igual de desastroso. Creo que casi podría ser una metáfora. No sé si de la televisión actual, de la carrera de Cyrus o de qué.

Terminamos con algo que es casi más sorpresa por su estreno, algo que ya parecía que no iba a producirse. Pero ya está aquí Uncle Buck (USA). Para nada, porque era tan genérica como podría uno imaginarse con el trailer, pero al menos se le ha dado la oportunidad de emisión. Que si hubiera estado bien nos hubiera dado más pena esta cancelación de casi facto.