¡Mat-A-Ton!

Me gustan cosas. Sé que dicho así puede sorprenderos porque, claro, no es que algo así se diga abiertamente. Pero sí: Me gustan cosas. Me gusta, por ejemplo, poner nombres, crear frases recurrentes y montar títulos de secciones entre signos de exclamación. Creo que quizá hayáis notado algo de esto.

También me gustan los asesinatos. No como evento social, como participante -al menos no de momento- sino en su vertiente recreativa. Bueno, en su vertiente recreativa a pequeña escala porque me temo que aún no soy fan del bélico. Pero a mí me pones una película con un asesino misterioso y ya me tienes entretenido toda la tarde. Ah, sí, cierto… la parte de misterioso. No negaré que también entre esas obras en las que es menos misterioso me lo puedo llegar a pasar bien. Al fin y al cabo las secciones y subsecciones del horror tienen sus propios vasos comunicantes. A estas alturas seguimos sin tener claro cómo definir un slasher o un giallo como para ponernos exquisitos con otras denominaciones.

Pero en el punto en el que el terror se encuentra con el misterio por la vía del suspense común, especialmente cuando logra retorcer la fórmula del whodunnit para seguir ofreciendo misterios misteriosos en los que los cadáveres se amontonan porque, como decía Agatha Christie por boca de Hastings en El misterio de la guía de ferrocarriles (cuanto mejor es el título original) second murder in a book often cheers things up.

¿Por qué os cuento todo esto? Pues porque no puedo desconectar cuando consumo ficción. Son múltiples los niveles y detalles para analizar. Pero pocos son tan entretenidos como la discusión de los puntos de sospecha del reparto, no digamos ya la extensión de tramas, motivos y coartadas. Lo que nos lleva a la siguiente parte voy a intentar -sí, ya sé, no tengo tiempo para nada, no debería tenerlo tampoco para esto- dejar a mano esta sección.

Con ella espero tener un lugar en el que comentar y valorar las distintas series que han ido surgiendo en los que esto es aplicable. Desde los mysteries ingleses que puedan aparecer a los distintos slashers que parecen estar surgiendo de la necesidad de llenar el vacío que cualquier día nos dejará PPL. – Serie que veo poco probable que pase por aquí, la plausibilidad general (no digamos ya de métodos y coartadas) es tan baja que veo más probable analizar Scooby Doo que la magnífica montaña rusa de Rosewood. Que lo mismo sí, cosas más raras se han visto. Pero vaya.- Así que cuando termine de ver el episodio echaré unas parrafadas por aquí.

También espero poder hacerlo en un lugar en que no haya riesgo de destripar al público general de las redes. (Aquí es cuando Pedro se entera de que voy a necesitar ayuda para que el de aquí tampoco se lo trague de improviso. Pero creo que la idea del «Leer resto del artículo» se creó precisamente para evitar destripes. Luego ya para lo que se haya usado es otra cosa, claro) De modo que si quiero chafardear del asunto pueda dirigir la conversación para acá. (Sí, sé que llevo mogollón de tiempo sin responder a los comentarios. ¡Quizá algún día, quizá con esto!).

Con un poco de suerte me ayudará a llevar un tanto al día el quién hizo qué, que aquí cuando te descuidas hay algo que llevas rumiando desde el episodio tres que deciden recuperar solo al final.

Así que esta es la nueva sección, su propósito y la esperanza de que no se quede aquí. Sobre todo hoy, que he visto ya el cuarto episodio de Scream -no sabéis la suerte que tenéis de que no se me ocurriera esto cuando Slasher. Aunque en esa serie tampoco había mucho misterio. O sentido. O interés.- y hay mucho que cortar. No tanto de los asesinatos en sí -el mystery va flojo este año, qué vamos a hacer- como del propio devenir de la serie. Así que…

¡Al tajo!


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