Que semana, de verdad, que semana. Se han juntado una serie de lanzamientos de Netflix con otra ronda de pilotos de pruebas de Amazon y el resultado es una lista de 13 pilotos (4 de los primeros, 5 de los segundos) en la que hay poco para salvar. Lo que no significa que no haya cosas de las que hablar, claro. Por ejemplo en Budding Prospects (USA), basado en la novela de T. C. Boyle, tenemos a Terry Zwigoff intentando sacar una comedia de fumados, o algo así, tanto de una obra que no iba por ahí como de unos actores que hacen lo que puede y entre los que destaca un Brett Gelman bastante más comedido de lo habitual. El problema es que no parece saber cómo lograr que funcione. Quizá con más episodios, o si el director se centra menos en establecer la historia y más en desarrollarla, acabe saliendo una serie interesante. De momento tenemos un piloto fallido.

Por suerte tantas novedades también permiten algunas ideas originales -aunque sea dentro de un orden- como es el caso de Buddy Thunderstruck (USA), una serie de stop-motion con una premisa muy muy sencilla y, a partir de ahí, una amplia cantidad de locura y fieltro. No es una creación especialmente intelectual pero… ka-boom!

Sugerencia para creadores de series: No tituléis vuestra nueva serie con algo que pueda confundirse con otra palabra como, digamos, Cliché. ¿Me habéis oído, creadores de Clique (UK)? Es decir, Jess Brittain, autora que fuera de algo menos de media docena de guiones para Skins y que ahora tiene una serie para ella sola sobre.un grupo de mujeres universitarias que están en una organización con un oscuro secreto. O algo. La verdad es que a acumulación de escenas que suenan a ya vistas y la falta total de claridad en objetivos o resultados no hacen mucho por ayudar a un misterio tan vago que en realidad tampoco da mucho igual, incluso aunque la mayor parte de personajes parezcan movidos por secretos que nos la refanfinflan o que haya una empanada ideológica o mental, e incluso en el uso de los cuerpos como golosina para unos y otros ojos con unos resultados que podrían ser de un anuncio de perfume. No sé si realmente queda un hueco para esto mejore, que espero que sí porque Louise Brealey está muy bien en su papel de despreciable libfem con una vida de privilegio que ahora mangonea a sus estudiantes. En fin, si esto mejora ya os lo haré saber.

Mientras tanto en Nickelodeon han debido ver que las scape room se van convirtiendo en un entretenimiento más o menos popular por su mezcla de gymkana y puzzles y se han sacado de la manga Hunter Street (USA), que además hace un trabajo a favor de la integración y la diversidad. El resultado es poco menos que un concurso guionizado, no tiene mucho sentido pero si logras que te interesen las pruebas por lo menos pasas un buen rato. O algo.

Ah, sí, Netflix ha estrenado Iron Fist (USA) que es tan Sigue los puntos, tan falta de cualquier cosa que la haga memorable o especial, tan floja pero sin llegar siquiera a ser un desastre que logre redimirla, que el único debate que me produce es si llamarla Iron Fiasco o Pufo de Hierro.

Unir para Julie’s Greenroom (USA) a Julie Andrews y la Jim Henson en un programa para acercar las artes interpretativas a los niños debería ser una buena idea. Y no es que el resultado sea terrible, pero sí bastante caótico: Una enorme cantidad de invitados especiales famosos (algunos famosos en sus propios campos, otros a nivel mundial, incluyendo a Carol Burnett, Alec Baldwin, David Hyde Pierce, Ellie Kemper, Josh Groban o Idina Menzel entre otros…), una colección e muñecos que parecen la decisión consciente de crear una diversidad ficticia y, sobre todo, un formato que no parece tener claro si quiere ser más Barrio Sésamo, Los Teleñecos o talk’n’talent-show.  La parte buena es que las actuaciones de los profesionales suelen ser suficientemente interesantes como para salvar el revoltijo, la lástima es que al final esa falta de definición juegue menos a favor de la flexibilidad del formato y más como especiales de la PBS que aún no han decidido para donde tirarán. Una lástima porque precisamente cuando más claro parece que serán una versión infantil de Los Teleñecos mejor es. O, al menos, más me gusta.

Bueno, pues ahora tenemos seguidos por azares de la organización alfabética los otros cuatro pilotos de Amazon. A ver si sobrevivimos. Comenzamos con Legend of Master Legend (USA), obra de dos guionistas de Transparent y que se supone es un acercamiento a los supes desde el lado de mundo real, señor que decide ser un super y que, claro, los super reales funcionan como funcionan. Así que es una especie de comedia de patetismo en la que lo más patético es que está tan empeñaa en ser patética que su patetismo se queda en intentos patéticos. Que al menos no es Iron Fist, cierto, pero que hace buena a The Tick. No dudo que Amazon quiera tener su propia serie de superhéroes, pero más les vale que se lo piensen un poco antes de dar luz verde a cosas al azar a ver si alguna se pega a la pared.

Por suerte -para nosotros y para Amazon– hay un piloto pasable, lo último de Amy Sherman-PalladinoThe Marvelous Mrs. Maisel (USA) que está -sí- muy centrado en ser un éxito para su protagonista, en elevar al once todos los tics de su autora y en todas esas cosas que uno esperaría que a estas altura tanto de un lado como del otro tuvieran superado. Por suerte a quien esto escribe Sherman-Palladino le cae estupendamente y es capaz de soportar según que tics si como aquí se mete en harina de los cómicos de los años cincuenta en USA (qué le vamos a hacer, es el tipo de ambientación que me encanta, me pones historia de la comedia y allí estoy yo aunque sea para quejarme, si ambientas tu serie en la comedia de algún momento histórico de USA o UK es más que probable que haya leído al menos un libro al respecto) y, sobre todo, el uso de los secundarios, claro. Tony Shalhoub está estupendo, pero casi sería raro lo contrario, y hay una breve aparición de Gilbert Gottfried y sale Lenny Bruce interpretado por Luke Kirby, pero para mí la roba-escenas es Alex Borstein en un magnífico papel secundario. Luego ya la exposición propia del piloto no ayuda mucho… pero si hay suerte en dos años tendremos una serie sobre mujeres en la comedia en la década de los cincuenta. ¡Y eso es algo que me apetece mucho! (Sobre todo si van a seguir echando mierda al imbécil presuntuoso de Mort Sahl) (A ver si, de paso, mejoran esas cosillas de la serie) (Por ejemplo, ¿eran necesarios los desnudos para algo más que mostrar que esta no es una serie controlada por la FCC? ¡Que ya somos mallorcitos!) (Y a ver también si sacan a mujeres cómicas, claro: Elaine May, Imogene Coca, Phyllis Diller o la que sospecho que es su inspiración: Carol Burnett)

Hola, a estas alturas sigo sin encontrarla le gracia a Steve Dildarian, encontrarme con The New V.I.P.’s (USA) me hace dudar de la necesidad de sacar una serie animada para adultos con chistes de penes, un estilo pésimo en ilustración y animación (ya, ya sé, marca de la casa, gustos y eso) y una especie de lamentable intento de unir las series de oficina con Este muerto está muy vivo. Seguro que tendrá seguidores. Seguro que yo no lo seré.

Tienes una novela de Michel Faber, y el precedente de Pétalo carmesí, flor blanca, así que decides adaptarlo a una serie. Total, que te coges El libro de las cosas nunca vistas, que tiene bastante de inadaptable de por sí, y encima lo conviertes en Oasis (USA) que es una forma de gastar dinero a lo tonto porque para estos viajes interestelares te podías haber ahorrado todos los cambios que le meten al libro. Y, ya puestos, lo mismo logras que el piloto produzca algo más que pereza. Pero al menos es el último de los pilotos de Amazon. Loado sea el cielo.

Es curioso este Samurai Gourmet (O) (JP) por ser la tercera creación original de Netflix para japón (y eso sin contar las coproducciones, claro) así como el paso de un artículo a manga a serie de imagen real. La obra original de Masayuki Kusumi presentaba a un hombre retirado que ahora que cuenta con tiempo libre y dinero decide dar rienda suelta a su gusto por la comida y la bebida y se inventa un samurai interior al que contentar. En realidad es casi como buscar una serie de exaltación del placer gastronómico con una excusa mejor que “Vamos a viajar por un país para enseñaros su gastronomía“, así que supongo que bien.

Ay Crackle, que cosas haces. Este Snatch (USA) es una cosa difícil de creer, y si no estuviéramos en la semana en la que estamos probablemente se llevaría un extenso análisis-reprimenda de todo lo que está mal. Pero con todo lo que llevamos y mis pocas ganas de dedicarle mucho más tiempo habrá que resumir: Imitar el original no es replicarlo, traer actores jóvenes no es revigorizarlo y lo que sea que estás creyendo que haces con las nuevas tecnologías no funciona. El diseño de decorados, peluquería y vestuario o las canciones no es lo que caracterizaba la película original, eran los actores y -sobre todo- el RITMO. Y esta serie puede intentar muchas cosas pero sin ese ritmo todo lo demás da igual.


Terminamos -menos mal- con otra serie a medio cocinar. Claro que como la NBC ha decidido emitir Trial & Error (USA) a razón de dos capítulos semanales -se ve que no emitirla era más caro o algo- no es que no crea que no hay espacio para la mejora tanto como que no hay interés en la misma. Y es una lástima porque dentro del desastre hay buenas ideas, un punto de partida interesante -el enésimo mockumentary pero esta vez de True Crime– algunos actores que deberían saber lo que están haciendo y, en fin, un sentimiento de que podría haber funcionado, de que a veces funciona, de que no tiene sentido que mucho de lo que se cae caiga tan abruptamente, como si hubieran tenido que correr para estrenarla aunque luego la cadena parezca querer quemarla. En fin, que es una lástima porque estamos ante una serie que no parece necesitar tanto rodaje o espacio de desarrollo tanto como que alguien le hubiera hecho caso en algún momento de la creación. Fundamentalmente la cadena, claro. Pero supongo que entonces no tendríamos divertidas aventuras.