¡Pilotos Deathmatch! A Midsummer’s Nightmare, Mr. Mercedes, Trust Me y más

Esta semana podría haber sido tranquila. En lugar de eso nos hemos encontrado con estrenos. No muy interesantes, pero estrenos. Por ejemplo, Atypical (USA). Supongo que en Netflix creerán que hacer una comedia con un autista en su centro es buena idea y muy integradora. Luego el actor principal elegido no se han molestado en que fuera autista pero, vaya, tampoco podemos esperar que sólo porque hayan montado una comedia a su alrededor tuvieran que darle voz. Total, en realidad no es ni divertida así que pueden seguir sacando dinero de hacer estas cosas.

Una década y pico después los australianos ven un nuevo Blue Murder: Killer Cop (AU) es esta vez el subtítulos y vuelve a ser una miniserie basada en hechos reales y todas esas cosas. True Crime y todos los demás que supongo tendrá su público pero, sin ofrecer más aliciente como es este caso, no es para mí.

Tras mucho tiempo de seguirle la pista resulta que Lifetime por fin ha estrenado A Midsummer’s Nightmare (USA), eso sí de tapadillo y como si fuera un telefilme. Lo que tiene su coña teniendo en cuenta que es un episodio muy poco autoconclusivo y muy claramente parte de una historia serializada. La presentación es breve y prácticamente nada es lo que se cuenta en él. A Courtney Love no se le llega ni a ver la cara y, de hecho, tenemos que creernos que está ahí. Y, por supuesto, no parece que haya mayor intento de continuar con la serie ni de nada teniendo en cuenta que tras anunciarla a bombo y platilo el año pasado como el inicio de una serie de historias antológicas de terror inspiradas en Shakespeare -que vaya verano le están dando al pobre entre unos y otros- ha acabado apareciendo aquí, de cualquier modo y sin que parezca haber la menor intención en que sirva de nada. Y, francamente, para esto se podían haber ahorrado emitirla. Si total.

Dentro de los esfuerzos por negar cualquier evidencia que está haciendo Lifetime no parece localizable ningún tipo de material promocional
Llegó Mr. Mercedes (USA) y lo hizo con corrección total. Quizá no sea la más inspirada de las adaptaciones -y por ‘quizá’ quiero decir ‘sin duda’- pero logra un -a falta de mejores términos- ‘producto sólido’. Es una serie bien hecha, capaz de transmitir lo que decían los libros y, aunque no muy inspirada ni en la forma de hacerlo ni en las actuaciones que de ello se ocupan sí que es una forma más que correcta de realizar la narración. No creo que pierda nadie la cabeza por ella, pero al menos no te desespera.

Al final acabamos con los especialistas del crimen televisivo, aunque en esta ocasión Trust Me (UK), con sus identidades falsas y gentes que huyendo se hunden cada vez más en el lodazal, no deja de ser uan iteración mil veces vista a la que ayuda algo los actores pero que no deja de ser puro forraje. Aunque, al menos, forraje bien hecho.


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