Hoy comenzamos la semana con una serie ¿infantil? ¿juvenil? en la que un grupo de chavales se acaban de mudar, pero Drop Dead Weird (AU) no es un drama ni nada así, porque resulta que los padres son dos zombies adictos al tomate. Es un poco más complicado e incluye doctores locos y otras flores, pero con la idea de Niños Al Cargo y Caos os podéis hacer a la idea de lo que buscan. Más una curiosidad que otra cosa, también os diré.

Supongo que este Friday On My Mind (AU) tendrá más resonancia si conoces a la banda australiana cuya vida cuentan en esta miniserie. Mis conocimientos musicales son más bien limitados así que a mi esto de The Easybeats no me dice nada. En cuanto al biopic musical… pues lo que os podéis imaginar. Con la diferencia, quizá, de que los creadores del grupo son representantes de la migración (de europeos, claro) hacia el país. Así que supongo que por ahí se puede sacar el hilo si la música de los sesentaypico no es de vuestro gusto. Yo qué sé.

Vamos con el asunto peliagudo del día: Happy! (USA) puede anunciarse con facilidad como Grant Morrison’s Crank. Y sería a la vez cierto y falso. Quizá incluso se añada la parte de Christmas del asunto. La historia es muy morrisoniana, sin duda, y los actores… bueno, Christopher Meloni lo da todo, Patton Oswalt intenta lo que puede con su voz, y el apartado de trucos cinematográficos está explotado al máximo. Sobre todo los visuales. Así que es una cosa bonita  de ver, y brillante. Lamentablemente no hay nada que me anime a seguir viéndola. Y, desde luego, la navideñez de su historia está tan desaprovechada que uno no puede más que preguntarse lo que hubiera podido sacar Shane Black de aquí. Cuanto dinero, esfuerzo y talento gastado para algo que no dudo que podrá tener éxito y convertirse en pieza de culto, pero a la que le falta cualquier interés por los personas o la situación. Aunque, oye, si vienes por las barrabasadas y las pintas, adelante.

Hablando de cosas que dan pereza, Knightfall (USA) es la idea del canal de hacer algo de templarios. Por lo visto vamos acercándonos a los nazis y los extraterrestres poco a poco. Aunque hay que reconocer que aquí estamos más cerca de vikingos, excepto porque en lugar de parecerse a aquella parece una miniserie de semana santa con más violencia y menos togas. De nuevo, no soy su público.

Hablando de no ser el público de cosas, presupongo que Tarantula (USA) ha acabado en la TBS porque a Adult Swim le parecía que la animación no tenía suficiente calidad. La idea de humor rompedor -je- habitual y, bueno, poco transfondo interesante en realidad. No hablemos ya de la animación. Por favor.