¡Pilotos Deathmatch! Love Is ___ , Take Two y Yellowstone

Para mi sorpresa Love Is ___ (USA) puede ser la mejor nueva serie de la semana. No entran, bien es cierto, las historias de amor en mis intereses como espectador. Pero hay que reconocer al tándem de Mara Brock Akil y Salim Akil que no sólo llevan años demostrando su pericia como productores, guionistas, creadores, etc… también que son capaces de crear una historia de amor que va más allá de las convenciones sin dejar de establecer los puntos principales. No parece que sea una comedia romántica, quizá esté más cerca de un melodrama actual, pero lo que está claro es que  aquí se ha tratado de construir a los personajes por encima de la historia, y de igualar el interés de ambos por la misma. No se trata de un único protagonista sino de la visión de las dos partes. Así que mi única queja es que ya podrían hacerse estas cosas en géneros que me interesen más. Aunque, claro, qué tonto. Los Akil son los showrunners de Black Lightning. ¡Gracias!

Sigue siendo extraño cuando hay varios estrenos en una semana y todos son del mismo país, supongo que para compensar Take Two (USA) tiene una pinta de serie canadiense que no puede con ella. Ligera en el fondo y en la producción, es inevitable pensar en una versión aún más leve de Castle. Lo que, supongo, es lo que ellos querían porque a poco que se vea aparece gente relacionada con la serie. Lamentablemente, como ya pasaba con Carter -qué os voy a contar, es un buen año para la gente que decide meterse a detective privado- el resultado necesitaba de un poco más de algo, bien en unos guiones que casi parecen excusas o en unos actores que son menos encantadores que agradables. Y ese, al final, es todo el asunto con la serie.

Supongo que no hay una manera de hablar de Yellowstone (USA) sin valorar el trabajo de Taylor Sheridan. Porque me temo que estamos ante un trabajo que muestra lo mejor y lo peor de él. Buenas ideas, desarrollos no tanto cuestionables como demasiado pagados de sí mismos, muy seguros de su propia importancia por ridículo que sean, de manera que lo que debería ser intenso acaba resultando pomposo, lo que debería resultarnos cercano acaba sonando hueco y, en fin, da igual lo bien que lo intentes hacer o las estrellas que le eches a la obra, al final es más fácil aburrirse que interesarse por lo que te están contando. No es una mala serie ni de lejos, la inversión en recursos técnicos y artísticos se preocupan de ello, pero es algo casi peor. Una obra aburrida, facilona y demasiado pagada de sí misma. Quién sabe, quizá aún pueda mejorar. Pero a ver quién es capaz de sacarle el palo que tiene metido por el culo.


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