¡Pilotos Deathmatch! Mayans MC, Press, Vanity Fair y más

Me hubiera gustado encontrar algo distinto, original, algo inesperado en Kidding (USA). Pero no. Es la clásica historia de descenso a los infiernos -mentales al menos- y de sordidez en un ambiente que intenta no parecerlo del enésimo señor padre de familia respetado y blablablalba. De hecho, diría que más allá de la rutina no hay nada que destaque para mal, igual que nada lo hace para bien.Un precocinado para el consumo de una audiencia que ha aprendido a esperar estas cosas. Creo que me voy a poner otra vez Death to Smoochy. Total, solo tiene algo más de quince años.

Hablando de negocios como de costumbreMayans MC (USA) logra ofrecer una versión mucho más calmada pero no por ello menos imparable, de las temporadas de la serie madre. Frente a aquella, que durante muchos años pareció necesitar una cierta sensación de urgencia, aquí empezamos con una puesta en situación que incluye, sí, momentos de acción o de violencia, pero no creados para causar esa sensación de necesidad sino, más bien, como parte de una rueda inevitable que va modificando la vida de aquellos a los que parece tocarle casi por azar. La presentación de personajes y actores demuestra las tablas, pero ninguno, ni siquiera el siempre grande Edward James Olmos, parece especialmente interesado en comerse la serie. Igual que no parece que la ‘bilingualidad‘ real vaya a ser un problema para los responsables de la serie, que lo mismo nos presentan a actores que hablan claramente el español como segundo idioma que ponen a otros que parecen estar siguiendo anotaciones de pronunciación sin saber lo que eso significa o dónde hacer las pausas. Y, por supuesto, sin que el resto del reparto responda a ello. En resumen, una serie agradable y bien hecha pero que necesita aún de rodaje y, sobre todo, nervio.

No tengo muy claro que tenían en mente HBO Asia y HULU Japón cuando decidieron dar luz verde a Miss Sherlock (O) (JP). No porque sea mala idea hacer otra adaptación más de Holmes, o porque haya problema alguno en meterlo en Japón o buscarle un giro. Antes al contrario, si algo han demostrado obras como Galileo o Detective Conan es que los japoneses están más que preparados para este tipo de ficción criminal. No. Tampoco el problema está en el cambio de género de Sherlock y Watson. El problema está en que parecen haber aprendido todo del personaje en la versión de Moffat, y deciden cambiarlo desde ella. El problema está en que los casos son bastante peor que rutinarios, cuando no abiertamente aburridos, y poco es lo que Sherlock tiene que hacer -no digamos ya decir- en ellos, por muy inteligente que pueda parecer lo que se nos muestra en ellos. El problema, en resumen, es que han creado una serie extraordinariamente genérica de misterio en la que han intentando meter a martillazos una nueva idea de lo que para ellos es Sherlock. Y, claro, aquello no funciona por ningún lado. Pero, en fin, al menos ya sabemos que HBO y HULU están dispuestos a hacer un Mystery. Ahora a ver si se ponen las pilas.

La BBC y sus cosas. No se me ocurre mejor manera de definir Press (UK), melodrama periodístico con alguna buena idea pero, fundamentalmente, de andar por casa. Con una historia principal entre dos rivales y no muy amigos, la cabecera The Herald y The Post. Que, a primera vista, son No-Me-Llames-The-Guardian y No-Me-Llames-The-Sun. A partir de ahí los conflictos éticos y persecuciones de trama esperables en una serie de estas características, con alguna sorpresa por el camino, por supuesto -la mayor, para quien esto escribe, es que el propietario de The Post diga que ya que tiene el tabloide para perder dinero al menos espera que se haga periodismo de calidad, colocándolo tan lejos de los Murdoch como es posible que un oligarca ficticio pueda estar- y dado que detrás de la serie se encuentra Mike Bartlett calculo que en dos capítulos más estarán en mitad de su caos habitual de mentiras y violencia. Mientras tanto, una serie para los espectadores aficionados al periodístico con actuaciones adecuadas en todos los casos aunque ninguna -ni siquiera la de Ben Chaplin, que es al que le dan más para jugar- especialmente destacable.

Yo entiendo que quieran sacarle todo el dinero posible a una idea, pero lo cierto es que la serie de The Purgue (USA) parece un exploit desganado, más por la rutina de tener la posibilidad del dinero que porque haya algo que piensen que contar, que no puedan contar en películas o quieran abordar de otra manera. No es que yo sea especialmente fan de la idea original, pero esto huele a Kampamento Krusty a kilómetros. Hasta el punto de que visto el piloto y lo que en él se propone se me han ocurrido varias maneras distintas de aprovechar la premisa. Que, obviamente, no están aquí, más preocupada por seguir con la ‘brillante idea’ que por ofrecer cualquier otro tipo de historia interesante. En fin, hacer pasta tiene estas cosas.

Hablando de hacer dinero. Qué curiosa esta miniserie adaptando The Truth About the Harry Quebert Affair (UK). Que curiosa porque con tanto como se podía haber mejorado de la obra original parecen tomar las decisiones de centrarse en un aspecto de la misma y obviar en lo posible lo demás. Las actuaciones son comedidas –Patrick Dempsey está bastante fuera de cualquier aproximación a su personaje que se me ocurra, pero entiendo que la serie buscaba un nombre conocido y que él buscaba trabajo- para el buen nivel medio de los actores, posiblemente el que mejor está sea Wayne Knight que aprovecha a tope un papelito, pero, en general, todo deja con la idea de estar haciendo algo que se pueda emitir una tarde de fin de semana antes que la idea de pulir una novela que fue un superéxito en Europa pero que necesitaba un editor. Y si esto pasa con los primeros capítulos a saber qué nos encontramos en la parte que más necesitada estaba de alguien que la pusiera en orden. En fin.

Siempre es agradable ver que se acuerdan las adaptaciones de Thackeray, y pocas obras parecen más adecuadas para ello que esta Vanity Fair (UK). Sí, además, se permite que la actriz principal transmita tanto disfrute como Olivia Cooke parece estar teniendo, que sólo le falta romper la cuarta pared para confesárnoslo pues ya el resto de cosas, de la tradicional cuidada producción de las cadenas inglesas –ITV en este caso- a la buena selección de actores ingleses, queda en un agradable segundo plano. Incluso cuando haya ocasiones en las que el intentar resumir estilo y trama se haga algo abrupto.

Terminamos la semana con una oportunidad perdida. Otra. Porque Wanderlust (UK) se supone que es una obra sobre sexualidad pero acaba quedando a medio camino ente una de aquellas películas educativas de los setenta que tenían muy claramente una agenda, y entre la necesidad de mostrarse modernos. No como Cucumber/ Banana/ Tofu, por supuesto, sino, digamos, como Somos padres enrollados. Toni Collette y Steven Mackintosh hacen lo que pueden con lo que tienen. Y todos los actores, de Joe Hurst en adelante, están agradables en sus papeles. Pero, sencillamente, no funciona. Ni el interés por los personajes, ni la didáctica que nos venden ni, desde luego, lo que intentan que pase por trama.


3 comments to this article

  1. qwerty_BCN

    on 9 septiembre, 2018 at 1:49 pm - Responder

    La televisión japonesa tiene esas cosas. Uno puede pensar que con tanto manga bueno y con tanto anime interesante, tendrían que existir series de ficción (o doramas) del mismo nivel. Y la cosa no suele ser así. Es cierto, existe el factor cultural. Pero quizás el mayor problema de “Miss Sherlock” sea “Sutoroberî naito” serie protagonizada por Yûko Takeuchi (la misma actriz que hace de Sherlock) y Hidetoshi Nishijima. Sin ser una serie muy original (especialmente si, una vez mas, aplicamos una comparación directa con lo occidental) si que resultaba ser bastante entretenida. Curiosamente (o no) Hidetoshi Nishijima participo en otra serie (MOZU, con participación de un canal chino y partiendo de un canal de pago japonés) que intentaba acercarse mas a la narrativa occidental. Mas a lo “24” con todas las comillas del mundo posible (un problema para mí era la duración de los episodios, casi 70 minutos creo recordar. Eso y la dinámica nipona de “explicar mas que enseñar” que es lo opuesto a la idea occidental, diría).

    • qwerty_BCN

      on 9 septiembre, 2018 at 2:00 pm - Responder

      Tirando del IMDB me he coscao que Jun’ichi Mori aparece acreditado como director de varios episodios. Mori quizás sea recordado por aquí por haber dirigido dos películas gastronómicas “Little Forest: Summer/Autumn” y “Little Forest: Winter/Spring” que adaptaban (de forma un tanto irregular, me temo) un manga de Daisuke Igarashi. Daisuke quizás sea de los mangakas recientes con un toque mas personal, construyendo una carrera mas allá de lo Shonen. Un autor que podría definirse como una mezcla de lo Inio Asano y lo Kenji Tsuruta.

      • Jónatan Sark

        on 9 septiembre, 2018 at 3:40 pm - Responder

        No lo negaré, pero conste que Galileo es -además, claro, de los libros- una serie de televisión de las llamadas Acción real para indicar que no es animada.

Deja un comentario