¡Pilotos Deathmatch! The Cool Kids, FBI, A MIllion Little Things y más

Bueno, pues hemos sobrevivido a la primera semana de estrenos USA. Supongo que estaréis tan sorprendidos como yo. Y como el orden alfabético funciona como funciona los últimos serán los primeros. Parece que Charlie Day tuvo el viernes como fecha para The Cool Kids (USA) por estar protagonizada por actores mayores. A su favor hay que decir que intenta formar un grupo variado aprovechando los buenos y solventes actores cómicos. El asunto es que luego este piloto es un poco de Lo de siempre. Es lógico que en una generalista no pueda hacer lo que en cable, pero es una lástima que no haya buscado una manera en la que lograr que las historias de estos abuelos marchosos fueran más allá. Porque por muy buenos que sean -y Vicki Lawrence está especialmente inspirada en el papel posiblemente más agradecido en el piloto- si el guión ofrece lo de siempre… pues tampoco es fácil verle muchos motivos para regresar. Quiero decir, una serie que se las arregla para que un personaje diga el título de la misma durante el piloto. Uf.

Estoy muy sorprendida con esta FBI (USA), en primer lugar porque parece que el paso de la NBC a la CBS de Dick Wolf -ese hombre- le ha convertido en un productor moderadamente más de izquierdas que antes. Quizá sea solo por comparación con la panda que anda allá. En segundo lugar, porque ha hecho una serie sobre el FBI que está fuera de todos los estilos habituales de actuación, sobre todo los de la CBS. Sí, hay grupos y casos e investigaciones… pero esta suerte de publirreportaje se toma todo con tanta flema y tranquilidad que logra algo tan difícil como una serie bien hecha, bien contada, bien interpretada pero que podría aburrir a una piedra. Lo que nos lleva a la tercera parte, es sorprendente decir esto pero por muy docudrama que se quieran poner está claro que un poco de nervio no le hubiera venido más y que quizá, más que los POM POM de su Ley y Orden podríamos hacer una petición para que le diera un toque a la serie Bellisario. Que si alguien sabe de panfletismo para fuerzas gubernamentales de entretenimiento es él.

Ahora bien, si en una serie hay que gritar ¡BELLISARIO, BELLISARIO, TRAED A BELLISARIO! hasta quedarse afónico es en Magnum P.I. (USA), cuyo principal atractivo es que ha mantenido la canción. Todo lo demás es de un genérico que da susto. No ya no se han molestado en buscar a alguien con carisma como Selleck -que estoy convencido que tiene que haber porque en otras series los hay, incluso de herencia latina como James RodayTyler Posey– sino que han puesto poco menos que a un mueble a protagonizarla. Tampoco se han molestado mucho más con el resto de papeles, hasta el punto de decidir respetar los ‘esquemas generales’ de casi todo. Porque si para el correcto funcionamiento de la serie original era tan imprescindible como Selleck la buena labor de John Hillerman como Higgins aquí han decidido que sea el único cambio… convirtiéndole en una atractiva mujer. En fin, rancios hasta para eso. Cierto es que la actriz, Perdita Weeks, es posiblemente la mejor del reparto. pero es que sólo tiene que procurar no cagarse encima. Y, desde luego, está muy lejos de Hillerman. Ponernos a discutir lo que esta serie podría haber sido con uno u otro cambio no nos llevaría a nada ni serviría para mucho. Quedémonos con lo que tenemos: Una serie extremadamente genérica cuya única finalidad parece ser que las cadenas españolas puedan rellenar sus parrillas sin molestarse en descubrir qué están emitiendo ahora.

Hablando de genéricos, lo que podría haber tenido un mínimo interés como telefilme o, incluso, como miniseries, pasa a oler de manera sospechosa cuando se convierte en serie abierta. Esto es, Manifest (USA) es el enésimo intento de recuperar el éxito de Lost cuando ya ni a los que veían Lost les motiva ser muy vocales de lo suyo. Y no es que esté mal. Para un inicio de telefilme o similar, como digo. Pero esto, que podría haber dado algo más de intriga o de algo, incluso -en el peor de los casos- haber llegado a decidirse por intentar arreglarlo con el locurón de los Langoliers– acaba decidiéndose por ese drama rutinario. Peor aún, uno que no parece ir a ninguna parte. Como mucho para justificar un programa del tipo ese de Inquietaaaante. Al menos que a él le aproveche.

Hablando de Roday, el descarado intento de montarse un This is Us de la ABC con A MIllion Little Things (USA) se beneficia enormemente de tenerle con su humor. Es casi lo mejor que se puede decir. Como serie funciona bien, todo va por sus raíles a una velocidad correcta, todo medido, todo controlado, todo tan poco inspirado que parece hecho siguiendo un esquema de un libro sobre cómo guionizar. Y es precisamente ese aspecto falso, impostado, plástico… eso es lo que hace que sirva como fondo, e incluso como ejemplo de construcción, pero resulte tan poco interesante como serie.

En cuanto a la novedad australiana -rápidamente llevada por FX a otros países- Mr. Inbetween (AU) podríamos decir que es una idea interesante como punto de partida -un matón de los bajos fondos en su vida cotidiana y en el trabajo- que necesitaba de mejores actores y de mejor guión. Que yo entiendo que no todo puede ser Sexy Beast pero esto acaba llevando a una idea de transgresión apolillada y hasta rutinaria.

Parece que cada poco toca una serie llamada New Amsterdam (USA). Esta vez es un drama médico basado en hechos reales que combina lo peor de las buenas intenciones con lo más trillado de los dramas médicos. Mucho diagnóstico, riesgo, fortaleza, blablabla… y poca chicha. A estas alturas me preguntaba si habían decidido hacer las series para este año con el piloto automático puesto y ya si eso el año que viene será otro día.

Supongo que lo más llamativo de Pete The Cat (USA) es menos basarse en una conocida serie de libros infantiles que el tener a Elvis Costello y Diana Krall poniendo voz a los padres. Pues bueno. Pues vale. Como serie está claramente dedicada a un público muy infantil, pero supongo que si a ellos les gustara mal no estará.

Karl Pilkington ha recibido con Sick of It (UK) la posibilidad de hacerse una serie tan a su medida que tiene hasta dos papeles. El resultado… bueno… es un resultado, supongo. Entiendo que a los muy fanes les gustará. No creo que a mucha más gente. Porque la escritura tiende a lo exagerado pero también a lo perezoso, sus desgracias, que no deja de ser a lo que se suele dedicar el actor, no están bien engarzadas sino que parecen arbitrariedades. Y, claro, de lo uno a lo otro.

Con Single Parents (USA) no tengo nada claro qué esperaban. Más allá de captar para la ABC a Taran Killam tras su inexplicable marcha del SNL -y quien dice Marcha dice Despido, claro.- Pero esta serie de padres que parece hecha para rellenar los huecos de una lista fantástica sacando o saqueando ideas y tropos de otras series que funcionan mejor y que aquí están interpretadas con convicción y tablas por los implicados (Brad Garrett, Kimrie Lewis, Jake Choi e incluso Leighton Meester) pero que no puede levantar un guión que las pocas veces que funciona lo hace más pese a su guión que gracias a él.


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