¡Pilotos Deathmatch! The Cry, Happy Together, Into the Dark y The Neighborhood

Puede que la autora australiana Helen FitzGerald no sea muy conocida por el público español, por no decir nada, pero de ella sale la obra adaptada para esta The Cry (UK). Adaptada porque, aunque parezca un trabajo menos de un showrunner que de un comité, está claro que la idea principal ha sido aprovechar al máximo el reparto, sobre todo la posibilidad de centrarlo en Jenna Coleman, aunque sea Asher Keddie la que mejor esté en este piloto que es más un primer capítulo. La trama de intriga y sospecha con un niño desaparecido de por medio y una enorme atención mediática sobre sus implicados -Coleman como la nueva mujer que acompaña a su marido a Australia a luchar por la custodia de la hija de su marido con su ex-mujer, interpretada por Keddie. pero también ese marido, la hija, la abuela de la niña…- sin que quede claro si es un rapto-rapto, un simple ejercicio de cara a la prensa pura triquiñuela legal o algo… peor. En cualquier caso, no una serie especialmente original, y ciertamente conducida como si hubieran decidido tirar con el automático, pero por ello precisamente perfectamente llevada como una creación industrial.

Otra de esas comedias que la CBS piensa que podría ser divertida, al menos esta semana Happy Together (US) es la mejor. Ayuda que la otra sea espantosa, pero también que esta, rutinaria y conocida como nos podemos imaginar que es, aún así es capaz de jugar a su favor con esto. El viejo ‘si no vas a hacer algo original tienes que hacerlo realmente bien’. Solo que aquí no está ‘realmente bien’ tanto como ‘OK, vale’. Pero tomemos lo que tengamos, supongo. Así que esta serie sobre una pareja normal a la que se le acopla un famoso cantante que hace que su vida cambie es… bueno… aceptable forraje.

Vamos a la parte mala de la semana. Primero con una serie que esperaba con interés. No es que Jason Blum, o su Blumhouse, me parezca el mejor productor de cine de terror del momento, pero sí que me parece uno que sabe lo que se hace. Saldrá mejor o peor, pero parece tener las cosas claras. La idea de Into the Dark (USA), un capítulo mensual con un tema de terror centrado en un festivo de ese mes, puede recordarnos a la chusca The Holidays pero, en fin, podría también haber funcionado. De momento el primer capítulo, la primera película casi podríamos decir, por durar cerca de hora y media y no mantener continuidad alguna con los siguientes, reúne a una serie de caras razonablemente conocidas de la televisión -al menos de la televisión más joven- para ofrecernos… bueno… posiblemente una de las ideas menos inspiradas posibles. Y parecía que Halloween tendría que ser el mejor festivo posible para comenzar algo así. Pero resulta que lo que han hecho es un corto alargado. Literalmente. Usan un corto de base, está en los créditos. Y, a partir de ahí estiran sin añadir. Ni la relación central parece interesante, ni el motivo central, ni nadie parece tener muy claro qué o por qué están haciendo lo que hacen, mientras todo va por unos carriles tan previsibles que parecen estar moviendo vagonetas. Una forma tan perezosa de llevar algo -más aún algo que va a ser la tarjeta de presentación de una serie- que cuesta creer realmente que se haya hecho pensando en ello. No, más bien parece que se pensó justo en lo contrario: Vale, esta primera ha sido un desastre muy aburrido… pero quizá la siguiente cambie, otro equipo, otros actores, otro tema. Y eso es, quizá, lo único que puede salvarla en un año en el que lleva varias temporadas existiendo Inside Nº9 y se ha estrenado la mucho mejor Bobcat Goldthwait’s Misfits & Monsters.

Sobre The Neighborhood (USA) lo único que debería decir es: ¿Por qué? Pero, en realidad, creo que hasta eso puedo explicarlo. La única razón que se me ocurre para que la CBS haya dado una comedia a Cedric The Entertainer -además de que odian la comedia, claro- sobre una familia blanca que se muda a un barrio negro es que la única forma en la que sus espectadores pueden llegar siquiera a tratar el tema de la raza es permitiendo que ellos se sientan como una minoría oprimida. Diría que así funciona el humor en tiempos de TRUMP! para esta cadena pero sospecho que antes de 2016 hubiera sido igual y, además… ¿qué humor?


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