Entiendo que alguien quería aprovechar el nombre de Carmen Sandiego (USA) porque, bueno… el resultado es bonito. Muy bonito. Y eso es lo mejor que puedo decir. Se han montado una cosa de ladrones y de espías que al final no es ninguna de las dos. Pero al menos está claro que tanto Kim Possible como Lupin III estaban en mente de los creadores. En la mente solo, eso sí. Pero, en fin, peor es el opening y no me estoy quejando. Bueno… no mucho.

Es curioso esto de los no-me-llames-vampiro que van saliendo en obras como The Passage (USA), porque aquí la adaptación del primer libro de la trilogía de Justin Cronin acaba convertido en una historia tirando a ramplona por mucho efecto especial que le metan y mucho teórico dilema ético. Al final lo que queda es un par de protagonistas intentando salvar el asunto -y Mark-Paul Gosselaar es uno de ellos, así estamos- pero sin ser capaces de salvar mucho de un tema que, en realidad, podemos predecir sin mucho problema.

Hay adaptaciones mejores, peores o, como en este caso, al margen de la obra original. No es que sea algo necesariamente malo -excepto porque, claro, alguien ha pagado para usar un nombre- pero en el caso de Roswell, New Mexico (USA) no sé la gracia que puede hacer a la autora de los libros encontrarse con una cosa tan mediocre. Tramas telegrafiadas, actores que parecen desear estar en cualquier otro lado y asuntos en apariencia muy básicos de los que pasan total. Una pena porque en lugar de mejorar el Roswell original han logrado empeorarlo más aún. En fin, quizá a la próxima. O, si hay suerte, quizá se den cuenta, hagan un Riverdale y evolucione hacia otro lado la serie. En fin, es poco probable que logren salvar esto pero con la CW nunca se sabe.

Curiosa suerte de docudrama más drama que docu, digamos mejor, miniserie basada en hechos reales, esta obra de los canadienses de la CBC, Unspeakable (CA) sobre una crisis relacionada con el VIH y la Hepatitis C en los bancos de sangre canadienses durante los ’80. Os podéis imaginar por dónde van los tiros y que no es precisamente una historia fácil. Da un poco al sensación de telefilme extendido pero cuando descubres que detrás está Robert C. Cooper se explican algunas cosas. Al final casi se puede valorar las intenciones casi tanto como los resultados.

Más interesante de lo que alguien -yo- a priori hubiera podido pensar, esta nueva obra original para YouTube llamada Wayne (USA) reúne elementos del noir clásico pero usando a adolescentes en su centro en una obra que está más cerca de Brick que de Veronica Mars. Añadiéndole más humor y acción. Y, con eso y todo, es una obra realmente oscura, en el sentido hardboiled e incluso en el pesimista. Espero muy sinceramente que tenga continuidad, porque se lo merece.