Creo que lo digo cada vez así que allá vamos de nuevo: Lo que más me gusta de estas macroempresas que nos sojuzgan es cuando, a cambio, podemos tener algo de la parte buena de la globalización, no solo la progresiva miseria de los trabajadores. Es decir, que aunque Four More Shots Please!(O) (IN) no deja de ser un híbrido entre Sexo en Nueva York y las comedias de grupos de amigas el ver la adaptación India del asunto y comprobar los cambios que se hacen para allí… bueno, no compensa pero, eh, al menos es algo que nos llevamos. Ojalá fuera mejor pero, desde luego, es interesante por los motivos externos. (Y mucho mejor que el equivalente francés que vimos hace mes y pico, también os digo)

Algo parecido podría decir de la surcoreana Kingdom (O) (SC). aunque en este caso la mezcla de misterio y sobrenatural -que a rato recuerda a las recientes producciones de Detective Dee, también os diré- nos trae una trama con infectados y un fondo de historias de zombies pero, sobre todo, una mezcla de obra de época y moderno thriller ambiguamente fantástico.

De cuando en cuando la gente de History tiene nuevas ideas para sus realities, o concursos, o lo que sea que Knight Fight (USA) puede llegar a ser. Así que… peleas de gente con armadura y armas de época. Sin muertes, eso sí. Pero para todo lo demás creo que vale más que de sobra.

Terminamos con algo de corte más clásico, Sydney to the Max (USA) es una serie familiar en la que, bueno, la madre no está. Ha muerto, vaya. Así que al padre (Max, por si no pillábais el título) le toca cuidarla con la ayuda de su madre y así va encontrando paralelismso entre la vida de su hija y la suya de joven (es decir, flashbacks con otro actor haciendo de niño) que le sirve para ayudarla, o algo. Como decía, una serie más tradicional para Disney.