Repaso televisivo a 2018: El Sark de Oro Tv

No fue el peor de los años. No fue el mejor de los años. Pero ha sido un año. Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Lo primero que debo decir es que ha sido un año de lo más entretenido Entre otras cosas porque se han estrenado menos series pero más seguidas. Y, sobre todo, porque para la segunda mitad del año la estrategia global de Netflix, seguida por otros medios pero aún con cierto tanteo, ha hecho que llevemos ya 25 series de las que marco con la O. De ellas vienen del mundo anglo las 2 de Gales y 1 de Irlanda. Pero hay mucho más. De La India han salido 4, de Japón 3 y luego ya 2 de Alemania, Brasil, Corea del Sur y México; y una de Colombia, Dinamarca, Francia, Italia, Polonia, Taiwan y Turquía.

A esas 25 novedades se suma la que llegó de Nueva Zelanda, que resultó ser Wellington Paranormal, una comedia fantástica más o menos policíaca apadrinada por Taika Waititi, Canadá ha estado muy tranquila con su posición como co-productora antes que como creadora original, que de esas sólo he registrado 4. Mientras, Australia se ha puesto las botas con unos inesperados 13 estrenos. Pero, como todos los años, ha sido Inglaterra con 55 y Estados Unidos con 170 los que han hecho la mayoría de estrenos.

Para quien esto escribe la acribillante mundialización de Netflix -mitad estrategia comercial, mitad estrategia económica- a ayudado mucho a esto. Las tradicionales persecuciones de novedades en las ‘networks‘ con cancelaciones rápidas y pilotos filtrados están casi desaparecidos. Los Upfronts son más interesantes por lo que se cancela que por lo que se anuncia y, en general, hay una desgana instalada que parece haberles dado un objetivo: Ir a su rollo y sacar sus novedades y si algo no funciona se pasa al sábado, o al domingo, o se espera para usarlo de relleno en fiestas. Porque, sí, la FX puede decir que cada año se hacen más series pero en realidad lo que ocurre es que se estrenan más series. Muchas de las cuales son extranjeras que llegan por fin a penetrar en el mercado USA: Mientras los USA se instalan en una plácida situación

Por contra en el resto de servicios no parecen tener muy claro qué hacer. En FaceBook da igual lo que estrenen que parece que nos enteramos cuatro. Incluso de Sorry for your loss. En Amazon la situación es casi ridícula. HULU no parece haber podido ni aprovechar la hola de series de terror que estamos teniendo. Y YouTube puede haber realizado su mejor año en contenido original, con mención especial para Cobra Kai, que ni ellos mismos saben qué es lo que quieren o cómo lo van a ofrecer. Al principio del año se llamaba YouTube Red, para marzo pasó a ser Premium y ahora no está claro pero parece que van a probar una otra cosa. A ver si esta vez se les da mejor, porque no parece que sean capaces ni de recordar a la serie que lo de hacer Elige tu propia aventura ya lo hacían ellos hace una década.

Al final queda la duda de si el año próximo se dedicarán a tirar por la nichificación definitiva -al fin y al cabo ya hay servicios que apuestan por ello, como Shudder– y por la creación de paquetes variados de servicios de streaming, que parece que va a ser el juego de Warner ahora que quieren tener un servicio propio además del de Nickelodeon, el de DC y el de HBO. Pero, claro, esto nos llevaría a un par de reflexiones más. Una es sobre el buen momento del fantástico, con series como Bobcat Goldthwait’s Misfits & Monsters o The Terror, tan distintas entre si. Por tener hemos tenido incluso grandes interpretaciones que eran mayores que las series que las albergaban, como el recital que J.K. Simmons ofrece en Counterpart. Pero también de los superhéroes, con estrenos que han pasado con más pena que gloria como Cloack & Dagger, o que han atraído atención por los motivos incorrectos como Titans. Pero lo que está claro es que no han dejado de aparecer novedades. Y que alguna, como la estupenda Black Lightning, han demostrado el espacio que queda para revolucionar género y tratamiento. Al margen de que Legends of Tomorrow se haya instalado como la versión definitiva de la JLI. Pero ese es otro tema.

Lo cierto es que lo más importante es que ha sido un año de intentos y reivindicaciones. En el que, por cierto, a quien esto escribe ha sido la poca mano abierta para cosas distintas y progresistas como DietlandAmerican Woman o Love Is ___, canceladas demasiado pronto. O la práctica sensación de invisibilidad para con Random Acts of Flyness o Soft Focus with Jena Friedman. Cierto es que otras series importantes, como Vida, han tenido mejor suerte. Y que los ingleses han seguido intentando hacer cosas diferentes como Black Earth Rising o Kiri.

Pero lo cierto es que ha sido un año interesante, en la que los británicos lo mismo te soltaban un concurso de coches de destrucción como Carnage que una comedia de abogados -por definirla de alguna manera- como The Split, y los estadounidenses igual permitían una pequeña joya oscura y humorística como Barry que sueltan al Ryan Murphy más desmadrado para 9-1-1. Y es que siempre hay títulos que merece la pena recordar y celebrar, al margen de todas las tendencias y broncas del mundillo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2018 son…

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