¡Pilotos Deathmatch! Made in Heaven, Il nome della rosa, The Order y más…

Llega un momento en el que pueden encontrarse cosas buenas -y malas- en casi todo. Por ejemplo, en After Life (UK) podemos decidir si quedarnos con que la serie no es tan buena como las primeras de Gervais o que no es tan malas como las últimas -y, desde luego, mucho mejor que sus películas-. En general es una mejora que parezca haber decidido dejar esa actitud de insoportable superioridad con la que dirigía sus creaciones más recientes, así que el resultado acaba en tierra de nadie. Podría ser mejor, podría ser peor, es aceptable.

No es especialmente interesante, ni diferente, ni original, ni… Bueno, creo que mejor lo dejamos. El caso es que Diggstown (CA) ofrece una nueva versión (canadiense) de la clásica serie de abogados. Con más diversidad y… no mucho más, la verdad.

Curiosa esta Costume Quest (USA) que, por lo visto, está basada en un videojuego. No es que parezca tener muy claro hacia dónde quiere tirar ni que lo de los trajes parezca tener demasiado sentido, pero se nota que hay un compromiso con hacer algo decente, no limitarse a adaptar el videojuego de cualquier manera. Hacer lo que se puede con lo que se tiene. Y a estas alturas esto, que debería ser la norma, sigue sorprendiéndome por lo poco habitual que es.

No se me ocurre nada bueno que decir de Home (UK). Excepto, quizá, que sus creadores tençian buena intenciones. Y poco más, porque la idea de que un refugiado sirio se metiera en un coche de una familia inglesa y les siguiera hasta su casa sin que nadie lo notara… ahm… los chistes y el paternalismo… ehm… Mira, si no hay una serie ahora mismo sobre los ingleses y su Brexit en ningún otro país europeo lo mismo deberían buscar una manera de presentar un pez fuera del agua que tenga un algo de gracia.

Vampiros turcos, eso es lo que nos ofrece Immortals (O) (TR) y, sinceramente, es mejor de lo que podría parecer pero está muy lejos de ser buena. Es una rareza agradable con un guión que logra ser extremadamente sencillo e innecesariamente confuso. Pero, en fin, al menos están intentando un algo.

Y aquí, de nuevo, una distancia entre lo que está claro que están haciendo y los resultados que logran. Porque sí, Jerk (UK) es una historia nada vista en la televisión, una comedia protagonizada y escrita por una persona con parálisis cerebral. Lamentablemente juega a lo que casi siempre, a pintarse como una persona miserable a todos los niveles que busca atacar y resulta atacado. Supongo que si alguien está para ese tipo de comedia le gustará, yo me limitaré a alegrarme de lo que significa como avance.

Mil y una vez diré que lo menos que nos han traído todos estos servicios de streaming internacionales es la posibilidad de ver estrenos que nos resulten ajenos. En este caso, con Made in Heaven (O) (IN), tenemos un melodrama, dramedia o como se llame esta semana, con un servicio de uniones sentimentales -más Eva y Adán, Agencia Matrimonial que Dates, la verdad- como centro y la siempre cambiante realidad nacional india como fondo. Estoy seguro de que es el tipo de obra que podría tener seguidores emitida en un canal generalista. Al menos si lograra que le dieran una probada. Pero estando en Amazon… lo siento por ellos.

En otro momento el estreno de MotherFatherSon (UK) hubiera sido todo un acontecimientos. Ahora mismo es casi una rareza a la que no se le hace demasiado caso. Y, francamente, me parece que estamos mejor ahora. Porque, total, para ver a según qué actores intentar entrar en su idea de drama de prestigio… Pues mejor pasar al rápido e indoloro cuanto antes.

Es curiosa la coproducción italiogermana de Il nome della rosa (O) (It), aunque sea solo por la cantidad de actores anglos que han metido. Pero supongo que la posibilidad de meterla en el circuito internacional sirve para esto. Y quitando la distancia con la película y cierto aire a miniserie para echar la tarde del domingo, tipo “Grandes Relatos”, lo cierto es que parece la idea de obra con mucho interés para la gente de cierta edad ya.

No esperaba nada de The Order (USA) y me ha sorprendido para bien. Quizá por eso, claro, pero el caso es que es una serie muy poco original y con unos referentes bastante claros y conocidos –Buffy, Sabrina, Vampire Diaries, Teen Wolf, The Magicians…-es capaz de salvarse gracias al ritmo y el humor que sabe meterle. Es una lástima que Netflix no parezca creer nada en ella -quizá porque da la sensación de que hubiera funcionado mejor como serie regular de un canal de cable básico- pero al menos tendremos esta primera temporada. Aunque sea solo por las risas.

Y terminamos con otra novedad, la primera serie sudafricana de NetflixShadow (O) (SA), entre el thriller y ¿el fantástico?. Es difícil saber qué es lo que están haciendo, o lo que quieren hacer, Porque se nota que no les han soltado mucha pasta y porque produce esa extraña sensación de aquellos lugares con los que estamos menos familiarizados y que están intentando contar algo adaptándose a los estándares internacionales anglos. Un humor chocarrero junto a secuencias de acción que quizá parezcan anticuadas. Pero claro, ¿es culpa de la serie o de su contexto?


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