Agradable sorpresa esta American Princess (USA), que si bien a ratos muestra rasgos y cansancios propio de una producción algo más rutinaria y previsible en muchos momentos demuestra poseer un humor afilado y una ironía más que de agradecer en el actual ecosistema televisivo. Cierto es que lo que sirve de entramado no deja de ser una clásica historia de amores y desamores, pero todo lo que se va colocando alrededor, con sus secundarios estrafalarios y su tramas ligeramente rupturistas, lo convierte no solo en una pieza de agradable visionado, también en una posibilidad de enorme disfrute si decide -como parece- tirar por ahí, por esos actores y secundarios con tantas posibilidades.

Uno podría pensar a priori que Arthdal Chronicles (O) (CO) está más cerca de Hércules o Legend of the Seeker que de otra cosa, pero en realidad está más cerca de los Grandes Relatos. Aquellas monumentales miniseries que se ofrecían un capítulo tras otro para rellenar la parilla del fin de semana y las vacaciones. Porque algo de eso tenemos aquí, con pretensiones de ser muy pseudohistórica, con grandes fuerzas que muchas veces transitan los grises y, sobre todo, con una mezcla de fantástico y pelucón que la hace plenamente reconocible en un mundo que es capaz de combinar el mejor cartón piedra con el CGI más barato. Es una lástima que los sucoreanos sigan empeñados en hacer series de varios capítulos que duren hora y pico porque así no hay quien sea capaz de verse más que un par del tirón antes de que empiece a darle a uno calambres. Pero, bueno, vaya lo uno por lo otro y justificado quede no solo esta coproducción con el canal surcoreano tvN.

Es una lástima que de NOS4A2 (USA) no pueda hablar tan bien. El libro me gusta bastante, pero lo que han hecho con él en la adaptación se parece demasiado a despiezar todo lo que tiene de distinto y original para centrarse en hacer las cosas lo más ramplonas posibles, ponerlas a seguir los caminos más esperables y confiar en que la caracterización y algunos efectos especiales no del todo despreciables podrían suplir todo el trabajo como homenaje que tiene el texto original. Es decir, se esfuerzan en convertir el que probablemente sea el mejor homenaje que se ha hecho en forma de novela a Stephen King en la forma habitual en la que se ha adaptado a miniserie a King. Y claro.

Y rematamos con la novedad de EpixPerpetual Grace, LTD (USA). Una serie más preocupada por la estética que por lo que está contado, pero que ha tenido el buen tino de reunir a una gran cantidad de buenos profesionales como para que lo lamentable de la situación en general sea solo la mitad de lo que pesa. Vamos, que si uno tiene suficiente paciencia puede verse sin mucho problema el piloto intentando no poner demasiado en blanco los ojos por lo previsible de todo y las pretensiones de todo mientras tratas de quedarte con lo bueno. Que también hay y que parte precisamente de esos actores y ese esteticismo que, en ocasiones, funciona.