En una semana en la que Nickelodeon ha recuperado su formato All That, en Comedy Central deciden probar también con los sketches estrenando Alternatino with Arturo Castro (USA), no es que sea una serie muy avanzada -a ratos parece que los han sacado de los inicios de youtube… los más recientes- pero al menos nos da un cómico latino, algo de comentario y buenas intenciones. Tampoco mucho más, la verdad.

Tras el gran trabajo de Games People Play verse Ambitions (USA) es comprobar hasta qué punto hay productoras que pasan ampliamente de cualquier posibilidad de avance en la ficción, entre tópicos más que usados y unos personajes que parecen tener un solo uso y definición. Una lástima la falta de interés, intención y voluntad en esta telenovela.

Mi primera impresión con Bolívar (O) (CO) es que a Netflix ya le vale cualquier cosa. Porque este pseudo-Grandes Relatos no parece muy interesada en hacer con la parte biográfica nada interesante, no digamos ya con la histórica. La idea en general parece más una rutina pre-programada que un intento de transmitir algún tipo de idea, especialmente si tenemos en cuenta el trasfondo político del personaje. Como si hubieran visto Braveheart y hubieran decidido buscar la forma más barata de imitarla quedándose con lo más superficial. En fin, los viajes y las alforjas.

Una de las novedades más interesantes de esta semana es The Bravest Knight (USA), una historia en dos momentos temporales en la que un Caballero le intenta dar lecciones de caballería a su hija recurriendo a experiencias de su propio pasado. Una obra integradora en todos sus aspectos, divertida e imaginativa de la que sólo hay, de momento, los cinco capítulos que componen esta temporada. Pero esperemos que sea todo un éxito y pronto podamos ver más, por supuesto.

Uf. Entiendo que City on a Hill (USA) quería hacer una versión elevada de la clásica historia de poli corrupto, poli bueno. Hablar de cómo se producen los cambios entre ellos y blablabla. pero les ha quedado una obra con aire de vista mil veces y poco que destacar. Tan poco que hasta Kevin Bacon parece cualquier otro actor con bigote. No es porque me haya pasado buena parte del piloto pensando en lo mal que estaba Gary Cole. Es un comentario completamente independiente.

Sigo suspirando. Porque Euphoria (USA) es como viajar en el tiempo y descubrir que los americanos, incluso copiando un formato israelí, logran hacer una serie plenamente noventera, en la que todo busca ser edgy y dark y gritty, pero sin mostrar nada que realmente pudiera hacer olas… que no sea carne, claro. Hay muy poco bueno que puedo decir de ella, normalmente relacionada con los actores. Porque es sorprendente la capacidad de una serie así, en tiempos de SKAM, habiendo vivido Skin, para parecer pensar que los trucos de Física y Química van a funcionar. Pero qué digo, en FyQ estaban más avanzados, y en Los Rompecorazones. Parecía difícil hacer buena Élite, pero aquí estamos. No es televisión, es HBO.

El estreno de Just Roll With It (USA) es una de las cosas más ¿experimentales? ¿distópicas? ¿desesperadas? que he visto en los últimos años en tv. Resumiendo mucho: A la audiencia se le va a dar en momentos determinados la opción de elegir entre tres posibilidades que sucedan de casi-inmediato. no, no para alterar la trama. O no mucho. Más para ‘fastidiar’ al reparto. Porque en mitad de la escena suena una sirena, todo se para, se vota y los actores tienen que seguir con lo que les haya tocado en suerte. En parte tiene que ver con la capacidad de improvisación, claro.  En la otra, con la inevitable ruptura de paredes que esto significa. En todos los sentidos.

Normalmente diría que entiendo las adaptaciones de series de éxito, pero encontrar lo que hacen con Grand Hotel (USA) resulta extraño. Es decir, si querían contar una telenovela en la que una familia hispana lleva un hotel y ocurren todo tipo de locuras lo más sencillo sería ponerse a ver Jane The Virgin. Si, por lo que sea, alguien considerara esta última demasiado avanzada, cómica o lo que sea supongo que sí, que se pueden poner esta que recuerda menos a las series de hotel que a las series de casinos. Aunque supongo que alguien en producción sabrá diferenciarlas.

Con Leila (O) (IN) nos espera una distopia sobre un régimen totalitario, pero en teoría está en un futuro cercano o algo así. En realidad está basada en la novela de mismo título, con una forma de mostrar un futuro cercano, terrible, militarizado, personalista, etc… Vamos, que como añadir no añade más que un cambio de país y cultura que, supongo, ya es algo.

No sé qué pasa con los noventa esta semana, pero aquí llega Mr. Iglesias (USA), una serie extraordinariamente barata que se supone vive de tener a un cómico conocido interpretando guiones incluso más conocidos aún. Poca originalidad aunque al menos algo de diversidad y muchas buenas intenciones… que se quedan ahí, porque está claro que nadie le ha dado una segunda revisión a todo lo que no es Lo Latino.

Por lo menos tenemos series de verano como Reef Break (USA), cuya mayor baza es que sabe que es de verano -y posiblemente sospeche que tampoco va a durar mucho en antena- así que se dedica a no gastar mucho dinero y confiar en que su actriz protagonista pueda llevar en sus hombros la serie. Que psé. Pero precisamente por eso sirve de resumen de la propia serie.