¡Pilotos Deathmatch! Golden Boy, Pennyworth, South Side y más

He tenido que comprobar que Another Life (USA) fuera realmente una novedad. Porque esta historia de un grupo de personas en una nave espacial debido a que llegó un artefacto alienígena y tenemos por un lado la historia de la nave que va en busca de los alienígenas que mandaron el artefacto y por otra lado se nos cuenta lo que ocurre en la Tierra mientras lo investigan… Pues bueno, al menos el nivel medio de los actores justifica prestarle un algo de atención a una obra que, por lo demás, no parece tener mucho más que ofrecer.

Supongo que habría que explicar como virtud de The Boys (USA) su cercanía al cómic que adapta. Pero dado que a mí el cómic original me parece una ramplona y nada original crítica al género superheróico articulada a partir de meterle sexo y violencia porque todo el mundo sabe -al menos entre los trece y los diecinueve- que es lo que demuestra que se es ADULTO, no tengo yo muy claro que lo sea realmente. Pero bueno, entiendo que a los fanes del original les encantará y, mira, dentro de lo malo al menos es Ennis.

No tengo muy claro qué pretende Amazon con Dark/Web (USA) pero me alegra saber que ellos tampoco. Parece una especie de serie antológica con una historia que va desarrollándose por fuera, como pasaba en VHS y películas similares. Y digo VHS y no Dr. Terror o cualquier otra de las obras de la Amicus porque da la sensación de que los referentes que puede tener no pasan de esta última década.

Es curioso como Golden Boy (NZ) coge algo que ha sido utilizado hace nada (Una hermana a la sombra de su exitoso hermano) para crear una comedia que en teoría debería funcionar sobre la lamentable situación de la protagonista pero que, en realidad, practica una mezcla de humor que parece sacado de un programa de sketches con una acidez general empezando por su protagonista, que en todo momento parece menos patética que sin futuro. No, no son cosas similares, en serio. Así que si tenéis que darle una oportunidad a una comedia de Nueva Zelanda esta semana, en lugar de ver el documental sobre el humor en el país Funny as the story of New Zealand, dadle una oportunidad a esta serie.

Como si fuera una obra de época inglesa, Lambs of God (AU) nos trae a tres monjas de distintas edades, aisladas del mundo exterior y a las que la llegada de una visita inesperada -sí, un hombre aparentemente huyendo, claro- les cambia la vida. Y todas esas cosas. Creo que solo con eso tenemos ya una idea de por dónde van y qué es lo que van a ofrecer.

Hay que reconocer a Mean Mums (NZ) que lo intenta. Ofrecer una comedia amable, con madres atribuladas, problemas modernos y… bueno, esas cosas. No es que sea un gran ejemplo de comedia neozelandesa -aunque Morgana O’Reilly lo da todo para que funcione- pero está claro que se esfuerza.

Los creadores de Gotham – bueno, un par de sus productores, ya sabéis cómo van estos- tiran ahora a Epix para contarnos Pennyworth (USA), que es como si ese chiste de Teen Titans de que Alfred tendría su propia obra antes que Robin fuera verdad. Quiero decir, ha sido cierto pero no ha dejado de ser un chiste. O yo qué sé. Lo cierto es que mantiene mucho humor pero con un punto británico, y una estética que parece dudar entre su serie madre, pero a rato se acuerdan de que son falsos ingleses y meten cosas que podrían encajar en James Bond, Los Vengadores e incluso Harry Potter. Sólo puedo lamentar que esta no sea una serie realmente británica, -bueno, y su trato de los personajes femeninos y LGBT pero en fin, que haya que señalarlo a estas alturas- porque su idea de hacer una serie falsamente británica no siempre es consciente de que una auténtica serie británica lograría tener más britanicidad que la que aquí se construye con simpatía y anacronismos. Pero bueno, habrá más episodios y confío en verlos. Quizá así logremos ver si esta serie de DC logra darnos algo de Vértigo.

Estoy sorprendido por South Side (USA), para bien por una vez. Porque imaginaba que iba a ser de nuevo el humor típico del canal. pero no, aquí los creadores, Bashir Salahuddin y Diallo Riddle, mezclan un estilo realista en los personajes con toques variados, desde la comedia incómoda a momentos increíbles, lo extraño de las situaciones no quitan que tanto la parte de comedia en el lugar de trabajo como en su retrato de ese lado sur de Chicago que no es presentada aquí como algo turbio y oscuro sino como un vecindario atribulado, pobre, sí, pero no por ello criminal. Y quizá ese era el tipo de historia que nos viene bien escuchar ahora.


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