¡Pilotos Deathmatch! Undone y más…

Con The Capture (UK) los británicos han decidido meterse en las aguas de los vídeos falsos, poniéndolos de fondo de la enésima conspiración. El resultado final es correcto, eso se lo concedo. Pero habría tantas posibilidades que tirar por el camino más fácil (giros incluidos) es incluso peor que lo previsible que acaba resultando. Una lástima.

Estoy intentando entender este The I-land (USA). Ah, no la serie en sí. Eso es moderadamente sencillo. La necesidad de hacerla, digo. Porque esta idea de un grupo de extraños que despiertan en una isla con problemas de amnesia, sin entender qué pasa o cómo han llegado ahí, encontrando misterios y una organización que… en fin. Paradme si ya conocéis el chiste. Hay un momento en el que parece tan deliberadamente vago -tanto en lo indeterminado como, especialmente, en lo holgazán- que se podría pensar que hay un motivo concreto para ello. Si es así no se han molestado en avisar al espectador. Pero bueno, si lo que buscas es el misterio por el misterio sin esperanza alguna de que alguien tenga algo pensado ni, desde luego, que haya algún plan o cohesión en los personajes presentados -hay un asalto sexual en el piloto que es como para preguntarse en qué pensaba Netflix. Excepto porque ya sabemos cómo suele funcionar Netflix.- entonces está es la serie. Si acaso.

Pues esperaba yo con muchas ganas esta Marianne (O) (FR) pero resulta que es más de lo mismo. No es mala, menos mal, pero está muy lejos de ofrecer algo nuevo. No digamos ya algo cercano al New French Extremity. La parte buena es que lo que hace está ejecutado de manera convincente, no es en absoluto original y, desde luego, usa los trucos que todos sabemos que van a usar. Ni siquiera con especial pericia. Muchas veces los tiempos se dilatan sin necesidad, las ideas sorprendentes no lo son demasiado ni parecen muy planificadas, y siempre que pueden entre hace algo desasosegante se van por el grotesco más coprológico. A ratos parece que lo que han visto son las series de televisión italianas que intentaron capitalizar los giallos, pero en versiones lamentablemente más controladas, tanto en la lógica interna como en lo que mostrar en pantalla. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Ya habrá más oportunidades.

Cuando Walmart compró Vudu no esperaba yo que su primera serie original fuera a ser la adaptación de Mr. Mom (USA), una película que olía a antiguo y cuyo éxito venía en buena parte de las buenas artes de Michael Keaton. Algo que esta versión no tiene. Como tampoco tiene en cuenta que la película original era de 1983. No ya porque las cosas hayan cambiado un poco, es que, además, El padre tiene ahora que ocuparse de la familia es una forma tan vaga de hacer una serie que es literalmente el tema detrás de Man with a Plan, la -inexplicablemente aún no cancelada- serie en antena de Matt LeBlanc en CBS. No solo no entiendo nada sino que, además, no entiendo nada.

Para los que no vieran en su día la noruega Valkyrien los ingleses de Sky nos traen ahora su propia versión, Temple (UK). La historia de un médico que, por una serie de motivos más o menos razonables, acaba operando una clínica ilegal. Por supuesto la versión inglesa complica algunas cosas y olvida otras. No necesariamente por ello, pero a la vez, la serie junta buenas ideas bien realizadas con… el resto de cosas. Qué le vamos a hacer, una vez más. Eso sí, al menos en esta ocasión tenemos a Mark Strong intentando a toda costa que funcione esta historia. Algo es.

Supongo que el motivo de que Unbelievable (USA) sea una serie en lugar de otro documental más es que.. No, en realidad no lo tengo muy claro. Bueno, en este formato serie puede fingirse más claramente que es una historia sencilla, con un número limitado de culpables y algunos héroes a los que vitorear. Espero que, por lo menos, tenga aquello de que la importancia de un relato puede llegar a ser más útil que una historia periodística, acercarse a más gente, ofrecer interpretaciones de gente como Toni Collette -maravillosa, como de costumbre- y, en fin, hacer que la apariencia de ficción no nos confunda. Y mejor esto que un telefilme de sobremesa. Supongo.

Al final lo mejor de la semana es esta Undone (USA), una serie peculiar tanto por lo que cuenta como por como lo cuenta. No tengo idea de manera segura de cómo debe de ser denominado el estilo de animación en concreto pero yo diría que es una versión de la rotoscopia. A partir de ahí una historia que comienza en un terreno muy cotidiano, fundamentalmente costumbrista, para dar un giro hacia dos cosas distintas pero complementarias, por un lado una investigación policíaca, por otro -y más importante- una obra fantástica que aprovecha a tope el hecho de estar animada para conseguir efectos especiales notables. Digamos que el uso de este estilo, más cercano al realismo, se usa de manera similar al de A Scanner Darkly pero demostrando una mayor inteligencia; por un lado nos fija los pies en la realidad para, a continuación, reventar esa supuesta cotidianidad realista al introducir los elementos fantásticos. Por supuesto esto no quita que la parte inicial -la parte más centrada en los personajes, sus historias y sentimientos- no siga, al contrario, se convierte en lo que da sentido al movimiento en los otros dos aspectos, sin él sería mucho más fácil seguir instalados en ese confort del que habla al principio del piloto. Veremos cómo continúa, de momento cuenta con mi atención.


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