¡Pilotos Deathmatch! A Christmas Carol

Ponerse a ver A Christmas Carol (UK) lleva rápidamente a buscar quién es el responsable de la adaptación. Una vez descubres que es Steven Knight, conocido sobre todo como creador de Peaky Blinders, todo cobra otro sentido.. Es decir, el estilo oscuro y duro, una forma más directa de hablar de los problemas de los obreros -a ratos incluso parece que deliberadamente actualizados- y un interés por las imágenes impactantes, en todos los sentidos. Así que es una actualización más que elogiable, que ya es decir.


No tengo muy claro qué esperaba, pero Dare Me (USA) viniendo de las hábiles manos de Megan Abbott me parecía que tendría más chicha… pero de momento lo que trae este piloto es una serie sobre malvadas adolescentes animadoras que parece más propia de un Lifetime que de un canal juvenil. En fin, porque de Abbott me quiero fiar y le voy a dar algún capítulo más, que si no…

Hay muy buenas intenciones en este Soundtrack (USA) que, lamentablemente, no se ven acompañadas por los resultados. Ni en el aspecto melodramático con giro relativamente fácil de predecir ni, desde luego, en los momentos musicales que acaban funcionando más por batiburrillo que por decisión consciente. Pero, en fin, supongo que el buen corazón facilita que se le perdonen otras cosas.

Puedo entender, creo, lo que Mike Bartlett quería contar en Sticks and Stones (UK), una historia sobre acosadores que replica lo que sufre un padre en el trabajo con lo que sufre su hija en el colegio. Lamentablemente los actores -que son muy buenos- no acaban de funcionar, y tampoco el mensaje, demasiado mezclado con giros y dobleces como para poder ser considerado o claro o demostrativo de la escala de grises que suele llevar este tipo de historias. Aquí es un abuso continuado y cercano al matonismo que tampoco parece tener más finalidad que ver hasta dónde pueden llevar a la figura central. Y, claro, entre unas cosas y otras resulta casi imposible mantener el interés.

La juerga de la semana ha sido, por supuesto, el festival de lentillas de The Witcher (USA). Una serie que solo puede concebirse desde algún tipo de celebración camp llevada a su extremo. El personaje central va más allá de la caricatura incluso funcionando en serio todo el rato. Las calidades de la serie demuestran que tampoco se iban a gastar tanta pasta pudiendo lograr unos resultados Película de SyFy. Y la mayor parte de la historia está tan deslavazada, tan a trompicones, que tampoco parece que eso les importara mucho. Ahora, si es todo por echarse unas risas -y el humor de la serie parece indicar eso- entonces bien. Porque el hate-visionado ese funciona a la perfección. En fin, no es Galavant, pero tampoco es que eso fuera fácil.


Deja un comentario