¡Pilotos Deathmatch!

Empieza otra semana y seguimos teniendo novedades en Quibi, supongo que aún nos quedan unas cuantas semanas de que eso pase. De momento han sacado la obra de Sam Raimi 50 States of Fright (USA) que se encarga de producir y que también dirige la primera de las historias, loncheada en tres episodios. Lamentablemente solo hay un par de pinceladas de Raimi en todo esto, la historia no tiene muchas vueltas, los personajes son tirando a casi monodimensionales y la trama se ve venir desde Alaska y siguen sin sacarle el partido a los dos formatos de visionado. En fin.

Más Quibi y más contenido discutible, Agua Donkeys (USA) logra concentrar lo peor de Comedy Central y [adult swim] en un solo piloto, tiene mucho mérito porque por una vez logran que la duración parezca adecuarse al guión que tienen, y con eso y todo los siete minutos que dura el piloto se hacen eternos. Pero bueno, si queréis ver series con chistes de No Homo y repartos con una sola mujer que es, además, el interés romántico seguro que es una gran… ehm… opción. Sí. Eso.

Adaptación de la serie israelí original, como podría haber sido de casi cualquier otro lado, porque The Baker and The Beauty (USA) sigue un clásico, la superestrella y el muchacho de barrio. Que ya sabemos todos cómo acaba esto, con simplemente una chica, de pie delante de un chico, pidiéndole que la ame.Pero, mientras tanto, tenemos una obra agradable, muy para estos momentos, y con un uso… intensivo, digamos, de la música. No es Jane the Virgin, no es Ugly Betty, pero algo es algo.

Estoy seguro de que si pensara lo suficiente se me ocurriría algo bueno que decir de #blackAF (USA), pero me temo que se nota demasiado que está detrás el creador de Black-ish porque a ratos parece una serie hecha por blancos desde fuera, no solo por las tonalidades de piel, también por los tropos, humor y temas.

Es curioso como Fuqua monta las cosas, porque su #FreeRayshawn (USA) reúne mucho de lo bueno y lo malo que suele darnos. Mucha secuencia de acción más o menos efectiva pero al menos creadas para entrar en la duración pero también una trama que es casi inexistente. Cierto es que al menos han intentado meter un mínimo de suspense, bueno, miento, dos mínimos de suspense. Por un lado el punto de partida en mitad de una persecución facilita que no sepamos exactamente cómo ha empezado la historia y, por tanto, cómo de cierto es lo que cuenta su personaje principal, por otro el enfrentamiento que se nos presenta casi desde el primer minuto -primero prefigurado, poco después en directo- entre ese Ray Shawn del título y un negociador. El formato no parece sacar mucha ventaja de los planos verticales, pero sospecho que tampoco lo intentaban. En fin, que esto es una película de Fuqua organizada para que se pueda ver en estas lonchas del Quibi. Con todo lo que ello significa para bien y para mal.

No veo la necesidad de hacer Mrs. America (USA). Vale, sí, Cate Blanchett está estupenda, y Dahvi Waller ha logrado un repartazo. Pero se le nota tanto que viene de hacer Mad Men que poner el foco en una mujer real abiertamente antifeminista y convertirlo en un personaje simpatético es no haber aprendido nada de televisión desde Archie Bunke. O, peor aún, que no te importe o pienses que le vas a sacar rédito. Pues nada aquí lo tenemos, una serie muy bonita y un caballo de troya ideológico de mierda. Menos mal que además es tan aburrida como de costumbre o podría ser algo peligroso. Pero bueno, contextualmente es lógico que estos tiempos produzcan estas series.

Entiendo que Netflix tiene que ofrecer un suministro constante de series de adolescentes, de ahí esta Outer Banks (USA) que es mucha lancha y mucho torso y todo lo demás es tan torpe que parece hecha con recortes de películas y series ochenteras y noventeras. Supongo que tiene sentido como serie de esas que te ponían durante el verano y que, total, tampoco había mucho más que hacer ni que ver. …  Así que supongo que será un éxito.

Pues aquí estamos, con Quiz (UK), una miniserie sobre un suceso real de un intento de amañar ¿Quién quiere ser millonario?. Por algún motivo esto dio lugar a una obra de teatro de James Graham que ahora se ha reconvertido en miniserie dirigida por Stephen Frears. con un reparto encabezado por Matthew MacfadyenMichael Sheen. No, yo tampoco me lo explico. Sobre todo porque me ha parecido -al menos su piloto, no he tenido ánimo de más- un drama muy clásico y al uso. Supongo que estarían buscándole alguna manera de darle mayor profundidad y eso, pero, sinceramente, no soy capaz de verlo. Que será culpa mía pero no sé qué pretenden demostrar con esto.Por mucho El crimen más británico de la historia y mucho Culpable o inocente que nos quieran vender.

Si en Quibi es un problema que te loncheen una historia porque no da idea de lo que te están contando solo con el piloto que lo haga la HBO con Run  (USA) es incluso peor. Usar el piloto de presentación solo significa que te tienen que gustar o interesar sus personajes lo sufciente como para querer seguir con la premisa, y ver a dónde van o qué están haciendo. En lo que a mí respecta no ha sido el caso. Que sean dos ¿exnovios?, que tengan una acuerdo, que lo lleven a cabo y decidan irse los dos en tren rompiendo con su vida… no se me ocurre gente que me de más fatiga. Me da igual qué les ha motivado a hacerlo -especialmente en el caso de él, que lo que hemos visto es como para no querer ni soportarle- ni a qué va a pasar en el tren porque en el punto en el que termina el piloto solo sabemos eso, que van a viajar en tren. justo el tipo de excitante evento que uno podría desear, sin duda. Si hay algo más en los protagonistas o en la historia no se ha puesto en el piloto. Que lo vendan como comedia romántica y thriller me hace suponer que o lo hay o aquí las etiquetas se ponen pensando que nadie se va a ver las series. Este piloto no tiene ni lo uno ni lo otro y yo, desde luego, no tengo paciencia para darles segundas oportunidades a series que han logrado aburrirme mortalmente. ¡No eres tú, soy yo!

Veena Sud hace una obra casi-completa como guionista y directora, y lo hace con parquedad de medios porque en The Stranger (USA) hay fundamentalmente dos personajes. Así que podemos imaginar el momento gato-ratón que podíamos esperar. Para una pieza corta podría haber funcionado, es decir, el capítulo piloto aún tiene un pase. Pero luego ya… ¿Cuánto se puede estirar esta unidad de acción y tiempo con dos personajes en un coche sin poder hacer más que girarse, gesticular y decir cosas? En fin, al menos si a la gente le gusta lo suficiente se podrá representar en teatro.


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