¡Pilotos Deathmatch! «Dead Still» y más…

Vamos con otra semana de más estrenos que sentido común. Al menos en esta hemos visto mundo porque, por ejemplo, lo mejor que puedo decir de Blood & Water (O) (SA) es que es sudafricana. Aunque no lo parezca en absoluto. Es el problema de hacer fotocopias, que luego las obras transcurren en sus países como podrían haber pasado en el cobertizo de villatelevisiva. En fin. El caso es que se usa de cebo un misterio más Lifetime que otra cosa, pero al final lo que tenemos es la enésima serie juvenil de calidad discutible y destable a penas como relleno. Me pregunto durante cuánto tiempo seguirán con estas cosas.

Pues nada, vamos con la enesimo primera. Control Z (O) (MX) es una serie juvenil que tiene un elemento de misterio -párame si lo has oído antes- que  intenta meter algún elemento original en lo que parece una mezcla de Gossip Girl y Élite. Por supuesto podríamos discutir si son realmente estas dos las series referentes, podría llegar a discutir hasta qué punto también toman ideas de Verónica Mars. Pero lo cierto es que cualquier crítica, dureza o arista que pudiera tener la última se vería convertida en un cuchillo de madera con esta. No solo por el trabajo de un reparto plagado de unos actores pésimos a los que no les creerías ni un ¿Lo quiere con patatas?,  sobre todo por una trama en la que parece que todo es impostado y plasticoso, ni la diversidad parece creada por alguien que haya tenido contacto con ella ni las tramas son capaces de un mero remedo de lo que se ha podido ver en series americanas, algunas de la temporada pasada. Y, sobre todo, falta locurón para compensar la falta de inteligencia. Lo ideal sería tener las dos cosas pero ya que no tenemos una por lo menos podríamos tener otra. Pero no. Más de lo mismo y sin que nadie parezca interesado en buscar la manera de diferenciarlo.

Está curiosa esta Dead Still (IR), aunque hubiera querido que me gustara un poco más. Porque funciona, es distinta en lo que trata (un fotógrafo especializado en muertos que viene de ser ‘forense’) y en lo que promete (una especie de serie de misterio) así como en los personajes que decide juntar (su sobrina con aspiraciones de actriz, un joven enterrador que quiere ser su ayudante) y pese a todo esto y un sentido del humor seco… se queda a medias. Promete mucho, sí, pero no acaba de explotar el potencia. Esperemos -confiemos- en que esta extraña mescolanza (empezando por ser coproducción entre la rama irlandesa de AcornTV y la canadiense de CityTV) vaya cogiendo tracción, engrasándose, en cuanto vayan pasando episodios. Porque el punto de partida lo tienen.

Pocas cosas son más aburridas que intentar revestir una serie de las de toda la vida -lo que probablemente surge de este aspecto de venir de adaptar un bestseller… y que no sea ni eso- con un tono edgy que pueda colar como moderno solo porque… bueno… crean que eso sirva para algo. así que cuando Hightown (USA) presenta sus pintorescos habitantes, su personaje central y las tramas… la sensación real que queda es que han querido hacer un grim’nd gritty Cape Cod para poder decir que este no es el pueblecito de la Señora Fletcher. Y es cierto, no lo es. Su serie era mucho más entretenida.

Aunque la serie de la que esperaba mucho más esta semana es The Luminaries (NZ), precisamente porque el libro que adaptan sí que lo conozco. Y si bien es una elección un poco particular, con las formas, giro y temas que toma, como para que hubiera sido una adaptación al uso; desde luego no creo que fiarlo todo a que Eva Green tire del carro en un papel principal pero no protagonista me parece mucho confiar. El resultado logra mantener algunas de las virtudes del texto original, todo lo sencillo de adaptar y prácticamente ninguna de sus rarezas. Lo hace dándole menos peso a casi todos los personajes excepto las protagonistas y, en general, es un buen ejemplo de cómo hacer accesible acaba siendo un rodillo igualador. Que no es mucho que ofrecer.

Lo primero que tengo que decir es que esta sí que la cogía con sesgo negativo. No me gusta nada del cine de Bong Joon-ho, que he visto casi por completo en salas de cine por motivos que jamás entenderé, y de entre todas ellas probablemente la que menos me gusta sea Snowpierce (USA). Sufrir de nuevo esta historia simplista, incoherente y ladrona en la que solo destellos ocasionales de su reparto -espero que a Tilda Swinton le doblaran el salario- hacían tolerable entre subrayado y subrayado de su mensaje hasta llegar a la bofetada final de gritar el posible subtexto como muy obvio texto hacía que pocas cosas me apetecieran menos que ver la adaptación a serie. Al final me he puesto porque cuando uno es idiota con estas cosas lo es hasta el final. Y es incluso peor. Pero de forma diferente. Por supuesto la incoherencia en el diseño sigue ahí -aunque han intentado arreglar algunos de esos problemas de ‘pasar por todos los puñeteros coches cada puñetera vez’ y el tiempo que se tarda en ello- pero al menos han dejado de robar la mecánica de Game of Death aunque no para mejor. Ahora es un policíaco con la investigación de un asesinato. Cualquier contenido social se ha matizado -aunque sigue siendo desesperantemente obvio como mensaje- y han metido un par de ‘sorpresas’ divergentes de la trama original que supongo que buscan animar un poco un cotarro bastante muerto, pero que le hacen poco bien a la ya de por sí implausible coherencia de lo poco. Así que, resumiendo, ahora además es rutinario. Así que, una vez más, parece más interesante lo que ha tenido que ser la producción de esta serie que el resultado que han logrado.

Una serie OK es una serie OK. Tú ves Stargirl (USA) y piensas OK. No hay grandes actores (casi al contrario) y lo que cuenta lo hemos visto tantas veces en la CW que no sé ni cómo no han intentando mejorar un algo. Pero bueno, vale, OK.

Ojalá Sweet Magnolias (USA) fuera Steel Magnolias, pero ni por el reparto ni por los logros tenemos algo más que una serie creada como para un dispositivo inexistente entre Hallmark y Lifetime, es una historia muy familiar y encantadora de una mujer de mediana edad rehaciendo su vida, con un reparto más o menos diverso y basado más en los buenos sentimientos que en un intento de contar algún tipo de historia. Supongo que el equivalente a aquello de la comida reconfortante. Para una tarde de domingo o similar.


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