¡Pilotos Deathmatch! «The Great» y más…

Está curioso este Chichipatos (O) (CO) que no es ni de lejos muy original pero sí que está hecho con suficiente cariño como para que tanto lo anticuado de los arquetipos como el estar -otra vez- con una Empresa Criminal como centro de las historias de Netflix, acabe siendo uno de sus estrenos más notables de la semana.  Al final es el retrato amable de sus personajes, empezando por su desastroso protagonista, y no el fantástico o el ‘policial’ el que hace que, con todos sus problemas, se acabe teniendo interés en sus andanzas.

Es curioso esto, pensaba que ya había hablado sobre Defending Jacob (USA) pero resulta que no. Y no es la única. En fin. Chris Evans está muy bien, Jaeden Martell está estupendo también. Puede ser una de las series más ‘británicas’ que han hecho los estadounidenses. Y con eso y todo… sobran capítulos. Vale, están adaptando una novela sobre un misterio con adolescentes y paternidades de por medio. Es normal que tengan que estirar la trama cuando se hacen estas adaptaciones, pero llega un momento en el que se nota demasiado el relleno. Una lástima, porque sigue siendo una buena miniserie. Incluso aunque podría ser mejor.

La adaptación a miniserie de la novela de Pierre Lemaitre Recursos Inhumanos llega con el nombre de Dérapages (O) (FR) porque el canal original francés es ARTE. Luego ya llega Netflix para la distribución internacional y así es más fácil que nos enteremos todos. Supongo. En cuanto a la adaptación en sí, Éric Cantona saca todo el juego que puede en esta reinvención y la historia está lo suficientemente bien llevada. No puedo que decir que sea mala, ni mucho menos, pero los capítulos dejan la sensación de tomárselo con tanta calma que quizá podría haber dado si no de más al menos para un poquito más de brío.

Hay veces que llegan series y otras que lo que parecen llegar son genéricos, de ahí que Diavoli (O) (IT) pueda ser una producción para Sky Atlantic en coproducción de Italia con Francia, pero el resultado sea una aburrida hasta el bostezo intriga tradicional genérica con especuladores malos, conspiraciones y gente haciendo planes dentro de planes. Supongo que para tenerla de fondo a la hora de la siesta puede tener un pase.

Posiblemente el mejor estreno de esta semana sea The Great (USA), una serie muy consciente de que tiene lo justo de histórica -y es una lástima, las dos madres hubieran sido grandes personajes, y los oscuros de Catalina, como su antisemitismo, podrían componer un mejor cuadro- pero que lo compensa siendo un melodrama de época con bastante humor y muy buena planificación. Más cerca, aún sin llegar, de Caballero Jack que de Dickinson, aunque dentro todas de ese mismo universo alucinatorio y muy medido. Con actores haciendo lo mejor que saben -qué le vamos a hacer- por cumplir con sus papelazos. Habrá que seguir viendo -que para algo la han soltado entera- para dónde tiran. Esperemos que para bien, claro.

Lo único que saco en claro de I Know This Much Is True (USA) es que más vale que seas fan de Mark Ruffalo para verte esto, no solo por el empacho del papel doble, también porque el intento de meter la novela entera -y que gire en torno a ellos- sale tan a medio cocer como la forma elegida para mostrarla. Y eso que Ruffalo tira del carro todo lo que puede y un poco más, que no es poca cosa. Y es casi lo único que hace que no sea un enorme desastre, pero de ahí a que sea algo digno de verse… hay un trecho. Pero, mira, así se demuestra lo que puede hacer falta para acabar creando una obra ‘correcta’.

Ojalá Paatal Lok (O) (IN) tuviera una décima parte de ritmo que su trailer. Lamentablemente es mucho (mucho) más lenta en todo lo que aborda que es, además, bastante y bastante extenso. En fin, al menos esta mirada al underbelly indio -sí, otra, qué le vamos a hacer- parece realizada a conciencia. Lástima que haga algo más que paciencia para seguirla. Pero bueno, al menos tenemos más series indias a nuestra disposición, que siempre es interesante. Incluso cuando no acaban de funcionar… o no con este montaje.

Supongo que habría cosas buenas que decir de White Lines (USA). Algunos de los actores hacen lo que pueden con lo que tienen, por ejemplo. Pero entre lo que tardan en casi cualquier cosa y lo encantados que están de haberse conocido entiendo que la idea de meter sexo para ver si mantienen la atención -y no conseguirlo- es menos una decisión de la trama y más de intentar ofrecer algo al espectador. Sobre todo teniendo en cuenta que siguen los tropos y temas de una telenovela pero con muchísima menos gracia. En fin.


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