¡Pilotos Deathmatch!

Colocar Clarice (USA) a finales de los noventa significa unas pocas cosas, generalmente en cuanto a las ganas de reclamar el legado de la película original. Lo que, por supuesto, tiene varios problemas. El principal de los cuales es, por supuesto, que no tienen a Jonathan Demme. El segundo es que, por supuesto, a estas alturas llevamos más series de asesinos en series, cuerpos especiales y blablabla de lo que cualquiera podría considerar razonable, no digamos ya interesantes. Prodigal Son está en su segunda temporada, hemos tenido más True Detective de lo que uno podría considerar razonable, los canales de cable llevan ni sé el tiempo haciendo clones y los ingleses los hacían incluso antes de la película. Y eso nos lleva al tercer problema irresoluble: Esto no es Hannibal. No pretende ni estar en el mismo universo creativo de Hannibal. De hecho, si le preguntaran por Hannibal probablemente diría no conocerlo de nada. Así que, resumiendo, tenemos una historia del montón, sin decisiones destacables o un nombre que parezca haber querido contar otra cosa o hacerlo de otra manera. Y es que el problema es el de siempre, o haces algo diferente o haces algo clásico pero bien hecho. Aquí no podemos decir que sea una mala serie, no llega a ser tan memorable.

En SyFy debieron de hacerle un dos por uno a Alan Tudyk para series y así esta semana le toca poner voz a Devil May Care (USA), una nueva serie de *suspiro* animación adulta que viene a ser los chistes de siempre con la gente de siempre. Quiero decir, esta vez está centrada en el infierno y no en la tierra como Neighbors from hell o Ugly americans, supongo que está más cerca de Your pretty face is going to hell excepto por el hecho de, ya sabéis, ser animada. ¿A quién se le ha ocurrido que esto era buena idea? Ni idea, pero está claro que hay gente que sigue creyendo que esto tiene posibilidades cómicas. A ver si a la siguiente.

Mejor es este The Equalizer (USA), no tanto por lo que tiene dentro como por comparación con el resto. Bueno, y también porque se nota que Queen Latifah tiene ganas de que esto funcione y está a tope. Aunque sospecho que parte del problema vendrá por esta necesidad de convertir una serie ochentera como El Justiciero en la enésima serie de grupo con su hacker y su contacto con el gobierno, estableciendo en exceso lo que en la serie original no eran más que personajes recurrentes. En fin, que habrá que ver por dónde tiran, pero con la semana que hemos tenido (solo tres estrenos y todos estadounidenses) lo cierto es que al menos un mínimo destaca. Pero le queda por delante mucho rodaje.


Deja un comentario