¡Pilotos Deathmatch! Kid Cosmic y más…

Una de las cosas buenas que puedo decir de Netflix -y no son demasiadas- es que al menos me está facilitando ver series más allá del espectro anglo. Entre las cuales hay bastantes de fantástico brasileño. No tengo muy claro qué les ha llevado a decidir que las brasileñas tienen que ser mayoritariamente fantásticas pero aquí estamos, con Cidade Invisível (O) (BR) que, lamentablemente, es de las más flojas. Un tipo movido por la muerte de su mujer *suspiro* va descubriendo que hay algo más allá de lo que creemos, lo hace en parte por culpa de un delfín rosa que es probablemente una imagen menos… apreciable… de lo que puede sonar. Lamentablemente entre lo que nos podemos imaginar que viene y lo que tardan en presentárnoslo se hace interminable. ¿Podría ser culpa de que el piloto esté poniéndonos en situación? No lo negaré del todo, pero se me ocurren pocos motivos razonables para seguir viendo algo que ha logrado desesperarme con su primera capítulo. Y no lo voy a hacer, claro.


Prácticamente lo contrario tenemos aquí. Esta The Drowing (UK) es una mini de cuatro capítulos emitidos a diario de lunes a jueves y que contaba con un punto de partida tirando a descabellado y a partir de ahí iba chapoteando cada vez más en lo improbable. Su protagonista es una madre cuyo hijo desapareció, presuntamente ahogado aunque nunca recuperaron el cadáver, y que sigue obsesionada con él. Tanto que ahora ha visto a un adolescente y está segura de que es él. Por supuesto la mayor parte del tiempo estamos con tropos de Madre Doliente y de ¿Estará Loca? como si esto fuera una película de Lifetime para la siesta, pero como en realidad es una mini británica logran ir incluso más allá con unos giros entre lo tortuoso y lo abracadabrante. Jill Halfpenny está correcta, algo que podríamos decir del resto del reparto, y al final el resultado es que han logrado mantener la atención durante una semana de algo que no deja de ser una película para la siesta pero con más medios.

No tengo muy claro qué es lo que pretendían con Firefly Lane (USA), pero confío en que no sea hacer esto que han hecho. Sarah Chalke aún tiene un pase, pero Katherine Heigl está muy ocupada intentando ser el centro de atención como para fijarse en que no hay ninguna historia alrededor de la que ser el centro. Si su idea era volver a la televisión por la puerta grande esta especie de melodrama memorialista blandurrio me temo que lo lleva crudo. Porque quizá podría haber servido en una network tipo ABC, dado que están saqueando el arsenal de trucos de This Is Us, pero veo pocas posibilidades de que para la semana que viene aún haya gente hablando de esta serie. O, al menos, haciéndolo para bien.

No tenía muy claro qué esperar de Garden Tales (UK) y, sinceramente, sigo sin tenerlo claro tras haberme visto un par de capítulos. Si tuviera que describirlo supongo que diría que es una conjunción de britanicidad y cuentos de animales, al fin y al cabo se supone que nos están contando pequeñas historias del día a día de un ¿jardín? -Parece un poco más grande que un jardín, la verdad, pero con los ingleses nunca se sabe.- y los animales que lo pueblan usando imágenes directas de los animales en lugar de animaciones, y usando de manera… vamos a decir que creativa… las voces en off. Estoy razonablemente convencido de que este tipo de programas es algo que vi antes (donde antes es en una infancia/adolescencia que tiene ya unos cuantos años) pero supongo que sigue siendo una buena manera de acercar los niños a los animales de una manera más realista. A saber.

Parece que Craig McCracken ha acertado con Kid Cosmic (USA), el equipo de desarrollo compuesto por el propio McCracken más Lauren Faust y Francisco Angones logra una aproximación encantadora, con esa mezcla de retro y actualidad, que propone una aventura en apariencia simple pero que se va expandiendo en su universo y pobladores. Mostrando a adultos que se equivocan, planes alterativos a simplemente el choque de poder y, por supuesto, la necesidad de mantener la esperanza. Está muy lejos de la narrativa ‘clásica’ superhéroica, pero quizá ese sea otro de sus puntos a favor. ¡Así que a esperar lo siguiente que nos traiga McCracken!

Es una pena que esta serie canadiense, Pretty Hard Cases (CA), no parezca tener muy claro qué es lo que quiere ser. O quizá sí sepa qué quiere ser pero no cómo lograrlo. En cualquier caso este policíaco de acción y humor -al menos en su fuero interno- sigue la vieja lógica de las buddy movies tanto como un intento de ser un procedimental más clásico. Lástima que no decida tirar por ninguno de ellos, quizá sea solo por falta de rodaje, de engrasado. Pero me temo que es poco probable que me quede a ver su evolución.

Pues sí, en Apple han sacado The Snoopy Show (USA) porque de alguna manera tenían que sacarle partido a la licencia. Y si bien no puedo decir que estemos ante algo muy diferente o revolucionario al menos es un regreso agradable. Tramas de las de siempre, los personajes que ya conocemos (al menos los lectores y espectadores de tiras y adaptaciones) y tramas que parecen recrear las de los cómics. Todo bien hecho, sin alardes pero también sin problemas. Es lógico, ¿cómo no se iban a llevar bien Apple y Snoopy?


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