¡Pilotos Deathmatch! Generation…

No tengo nada claro qué esperaba de este Bombay Begums (O) (IN), probablemente porque en realidad no esperaba nada. Es decir, porque no me habían vendido nada sobre ella, así que no tenía expectativas montadas. Lo que me he encontrado es una suerte de melodrama centrado en un grupo de mujeres que funciona en el contexto de La India aunque se le noten las raices internacionales. Y bueno, bien, correcto. A veces me da la sensación de perderme algunas cosas que probablemente sean por la falta de contexto pero el resultado es, o supongo que podemos considerar, más que aceptable. Luego ya supongo que va en gustos.


Cuando parecía que Netflix estaba dejando poco a poco las series de Empresa Criminal sección Drogas llega Caïd (O) (FR) que en realidad casi parece más centrado en crear ficción de consumo rápido (es decir, el piloto es realmente corto y el resto de capítulos tampoco es que se extiendan mucho más, y me alegro porque todo lo que sea aprovechar la libertad de formato temporal del streaming es un punto a su favor) y auqnue tampocode para mucho al menos es una serie que se ve rápido y se centra más en ofrecernos algo de movimiento que mucha de esa cháchara y tortura que casi parecía haber compuesto el santo y seña de este tipo de series. ¡Algo bueno tiene que tener que saquen tanto!


El nuevo esteno de OWN, el canal de Oprah, es tan previsible como podría sonar. Este Delilah (USA) va de una abogada que dejó su meteórica carrera para centrarse en la amternidad pero ahora ha vuelto para coger los casos que las grandes firmas no quieren y así ayudar a los más desfavorecidos. Lo cierto es que no es el punto de partida más original del mundo, pero es que, además, no hay nada que lo haga especialmente original. No es que sea mala tampoco. Pero no sé yo si alguien tiene la intención de hacer relleno.

Para mi sorpresa me ha gustado Generation (USA). Tampoco es que sea una locura porque, bueno, venimos de donde venimos y todos los antecedentes (más Skins que Euphoria o Skam para quien esto escribe) han hecho cosas antes. O mejor. Pero es una serie simpática con las mismas historias de adolescentes perdidos, sexo, fiesta y canciones que suelen poblar estas historias. No sé si aguantaré la temporada entera -quizá para ver si le dan a Martha Plimpton algo que hacer, porque es notable el elenco de secundarios que tienen a los que parece que van a usar de pisapapeles- pero al menos me ha gustado más de lo que suponía.

Como no podía ser todo bueno esta semana también tenemos la patochada de turno, obra de nuevo de Netflix y, como de costumbre, basda en un libro que también tiene lo suyo. Este The One (UK) parte de la idea de que la cencia puede determinar nuestra Media Naranja Refinitiva. Por supuesto esto lo puede la Cencia porque han encontrado un tralalá. Yo qué sé, con lo fácil que sería aceptar que lo que estás usando es Magia. En fin, en realidad de fondo te meten un ¿techno?thriller porque está claro que tampoco tenían mucho que contar. Bueno, sí, se exploran algunas posibilidades sobre eso de La Pareja Definitiva pero como parece que todo el mundo cree en la Cencia está claro que tampoco le han dado muchas pensadas. En fin, con deciros que no han sido capaces ni de sacarlo para San Valentín os podéis hacer a la idea de lo chocarrero que acaba resultando toda la propuesta.


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