¡Pilotos Deathmatch! «The Barbarian and the Troll», «Godzilla Singular Point» y más

Acabamos de cambiar de mes, llevamos poco más de un tercio de año, y una de las cosas que están quedando claras es que es un año para hacer series con marionetas. Y alguna es hasta buena, como The Barbarian and the Troll (USA), una serie de fantasía con mucho humor para una indistinguible audiencia infantil/juvenil. Como una mezcla de Xena con Galavant (sin muchas canciones) que podría haber sido un buen segmento recurrente si alguien quisiera volver a hacer Los Teleñecos en condiciones.

Gratamente sorprendido por Godzilla Singular Point (O) (JP) pese a ser uno de esos ejemplos de ofrecer poco de lo que sale en el título. En estos dos primeros capítulos casi podríamos decir que ni está ni se le espera –Godzilla– y, sin embargo, tanto la presentación de personajes como la animación como la forma de ir desarrollando al trama, sin prisa pero sin pausa y -sobre todo- dando esos monstruos gigantes y botos pero encontrando la manera de ofrecer un giro que lo haga interesante. No esperaba esto, no da mucho Godzilla, pero me vale.

Sabes que es algo especial cuando Dick Wolf -ese hombre- despide a un showrunner por ser demasiado racista. Entre esto y la pandemia al final- Law & Order: Organized Crime (USA) ha terminado en salir más tiempo del esperado. Que tampoco es algo de lo que vaya a quejar porque aunque Christopher Meloni siempre sea bienvenido, y se hayan acordado de Dylan McDermott, el resultado es tan Ley y Orden como siempre. Sospecho que Crimen Organizado sale porque tienen una ruleta de temas antes que porque tuvieran una idea clara de qué querían contar o cómo querían contarlo. Pero, en fin, es un L&O lo que significa que todos sabemos lo que esperar y que TUM-TUM.

No sé qué podía haber esperado de este Made For Love (USA) pero sí sé que algo esperaba. Aunque fuera por el reparto. Y lo cierto es que Cristin Milioti se esfuerza a tope por sacar adelante la historia y que Magnussen o Romano por citar los quizá dos nombres más reconocibles ayuden en lo que pueden. Es decir, no es una mala serie en absoluto. Pero le falta un algo. No sé si el problema es que la parte tecnológica cree ser más inteligente -o inesperada- de lo que realmente es (al menos de lo que hemos visto tantos años en series, cómics y demás) o si es simplemente un asunto de falta de engrase que se irá arreglando en cuanto pasen los episodios. Lo que sí tengo claro es que Milioti está de premio, así que por lo menos sus fanses la disfrutarán.

Hay cosas buenas que decir de United States of Al (USA), por supuesto. De entrada nos ha traído de vuelta a Parker Young, fácilmente uno de los mejores himbos de las últimas décadas. Y, por supuesto, está lleno de buenas intenciones. Lamentablemente no hay mucho más que eso. E, incluso, en algún momento esas buenas intenciones parecen casi ser un ejercicio de salvamento para convertir la realidad en algo en la que los USAcas son los buenos y tienen sus defectillos pero lo que quieren es ayudar. Lo que hace, de nuevo, una buena elección de Young, una vez más en su papel habitual de persona no muy inteligente pero con buenas intenciones. Y si bien el resto del reparto hace lo que puede con lo que tiene -especialmente Dean Norris– pero el resultado… no se traslada a la pantalla.


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