¡Libros que Llegan! Holborn, «Así se pierde la guerra del tiempo», Parra y más

Aquí estamos.

¡Que entre la pila!

Así se pierde la guerra del tiempo de Amal El-Mohtar y Max Gladstone, ed. Insolita

Uno de esos extraños casos en los que ha tardado en llegar en castellano lo que todos esperábamos hace un tiempo. Porque arrasó con buena parte de sus lectores y aún ahora quedan gustos e intereses por esta historia a dos voces dentro y fuera que mezcla viajes en el tiempo con sentimientos. También en el tiempo. Para lograr algo tan singular y valioso como poco habitual. Comprar

Plomo al cuadrado de Stark Holborn, ed. El Transbordador

Una historia del Oeste, que en realidad podría ser la de un gran atraco, que detrás tiene una historia de matemáticas más o menos aplicadas. Muchas capas y juegos en esta pequeña pero interesante novela que no es lo que parece, quizá porque no lo necesita. Comprar

Scream Queer de Javier Parra, ed. Dos Bigotes

Una mirada queer al cine de terror, algo siempre interesante que aunque bebe de anteriores obras clásicas permite sobre todo ver el acercamiento español al tema. Que también es. Comprar

Desquiciada de Juliet Escoria, ed. Horror Vacui

Una declaración en primera persona sobre los sucesos y tratamientos de la neurodivergencia en una forma y manera realmente desgarradora. Comprar

Confesiones de Kanae Minato, ed. Nocturna

Ha tardado en llegar, pero esta tragedia de venganza convertida en thriller con múltiples vueltas por fin llega a España, aunque haya tenido que ser mucho después de su adaptación a película. Comprar

Heatherley de Flora Thompson, ed. Hoja de Lata

La siguiente historia de la mujer detrás de Candlefor nos trae más realismo inglés y más vidas singulares del pueblecito. Comprar

He visto cosas que no creeríais de María Casas Robla, ed. Siruela

Curiosa selección de clásicos con lectura scifi, tanto por la selección como por los autores sobradamente conocidos y reconocibles. Comprar

Aquel día de Willy Ronis, ed. Errata Naturae & Periférica

Un fotógrafo, un tema, pero ante todo los textos que acompañan  y sirven a la vez de ejemplo de mirada y contextualización de lo que allí se está ofreciendo y contando. Comprar

Supergirl: Fuera de lo común de Mariko Tamaki y Joelle Jones, ed. Hidra

La toma de contacto de Mariko Tamaki con los cómics juveniles de DC fue esta obra de Supergirl que tantea el terreno y los temas que le van a interesar a la autora. Así como los modos y maneras de contarlos. Comprar

Penélope Strudel en busca del regalo de cumpleaños de Brendan Kearney, ed. Bruño

Una mezcla de álbum ilustrado y libro interactivo en varios niveles, pero sobre todo una obra divertida para los peques. Que luego, gracias a lo primero, pueden ir sacándole más provecho. Comprar

Hasta aquí. Para la semana que viene es de esperar que salga lo nuevo de Stephen King, el Wagnerismo de Alex Ross, Agua dulce de Akwaeke Emezi y un nuevo cómic de Javi de Castro. No mucho más pero suficiente. Hasta entonces nos leemos.


Lo que más me sorprende de BMF (USA) no es que esté basada en un hecho real o que 50 Cent lo produzca, es que hayan logrado que el hijo de uno de los implicados originales interprete a su padre. Por lo demás, lo de siempre: creación de imperio criminal, auge y caída, blablablala. No es que haya mucha variedad posible, la verdad.

Ninguna serie es La Brea (USA) por donde… no, espera. Lo que quería decir es que visto el piloto espero que la crítica de allí les haya… breado… porque vaya cosa y vaya panda. No sabía yo que aún estuviéramos buscando la nueva Perdidos, pero supongo que intentar tirar por algunas cosas que ahora mismo pensaba que solo los isekai usaban es menos fuera de lugar y contexto de lo que hubiera supuesto, En fin, que quién me lo iba a decir a mí. Y que mucho me sorprendería que termine la temporada.

En su nuevo genérico de policíaco The Chestnut Man (O) parece que se le han terminado los libros de Harlan Coben y han empezado con los de los nórdicos. No es que sea gran cosa pero al menos sirve para arrullarte.

Los australianos son personas tan peculiares que después del año de incendios (el segundo y tercero mayor de… no, espera, eso era otra cosa) aún les queda ánimo de presentar el drama Fires (AU) que habla sobre las distintas personas afectadas por ellos. Con aspecto y regusto a estrenos TV. Pero bueno… ¡España, llegamos tarde!

Se nota la cercanía de Halloween en que Disney puede presentar una serie tan genérica como The Ghost and Molly McGee (USA) y no voy ni a molestarme con ellos. Sigo dándole vueltas al fantasma central y a qué me suena o de dónde lo han sacado. pero bueno, visto lo que hay qué más dará. En fin, una historia tradicional de opuestos que anda un tanto justa de interés. Supongo que a los peques sí que les hará gracia. O algo.

Últimamente debe de haber una tendencia, porque aquí estamos con Good Grief (USA), otra historia de funerarias con tintes cómicos. No sé a quién intentan convencer de verla, pero tampoco es que ellos se esfuercen mucho por hacer algo que no sea un más de lo mismo.

Hay que reconocer a los ingleses la capacidad para hacer thrillers todas las semanas, siendo la de esta Hollington Drive (UK), con un duelo interpretativo entre sus actrices principales y un claro giro dentro de la historia porque para eso nos están vendiendo que es de hermanas antes que de asesinatos o similar. Y por eso mismo lo que funciona -que tampoco es que sea una barbaridad, pero lo hace- es tan de agradecer ante la posibilidad de ser simplemente una miniserie. Con buenas intenciones, pero sin dejar de serlo.

Si no supiera que es imposible diría que Luna Park (O)(IT) es la adaptación de una de esas novelas de consumo al estilo español clásico, un Tiempo entre costuras, un Palmeras en la nieve, un Dime quién soy… Supongo que el motivo real es que en Italia tenemos un público -y un mercado editorial- parecido. Así que… bueno… al menos sabemos que es una serie que puede gustar a una amplia cantidad de la población española. A mí no, vaya, pero seguro que bien vendida triunfa por aquí.

Doy por hecho que MAID (USA) tendría que ser el próximo éxito crítico de Netflix y blablabla, porque de puro plástico vacío y diseñado me ha parecido una novela de Paul Auster o alguien de la rama. Que sí, que lo pasan fatal y que Arriba y abajo, pero para un telefilme no hace falta tanto capítulo. Ojalá esta telenovela hubiera sido turca.

Pues ya ha vuelto, con The Problem With Jon Stewart (USA) tenemos algo así como la versión retiro dorado de lo que hacía en The Daily Show. Aunque a ratos puede parecer que lo que ha servido de inspiración es el nuevo programa de John Oliver, claro. Sea como sea es un acercamiento poco habitual en Apple y, a ratos, un programa interesante. Pero solo a ratos, porque parece que Stewart tenía más ganas de poder salir en la tele a decir cosas que de pensar en cómo organizar un programa alrededor de esas ganas que no fuera tan insufrible de ver como el de Maher.

He tenido que mirar quién estaba detrás de este Scaredy Cats (USA), porque el absolutamente pueril argumento, la falta de medios y las actuaciones generales (humanas y no humanas) me hacían sospechar de David DeCoteau y sus cosas infantiles. Resulta que no, que son los de Air Bud y sus series infantiles. Pero frente a, digamos, Pup Academy aquí han decidido que tampoco hacía falta adiestrar a los humanos. En fin, espero que a alguna niña -entiendo que su público objetivo- le guste. Porque, desde luego, yo no lo encuentro recomendable.

Una vez más, una serie de animación ‘adulta’, en esta ocasión Ten-Year-Old Tom (USA) -que parece muy cercana a The Life & Times of Tim– recordándome que detesto enormemente ese tipo de ¿humor?. Pero bueno, si te gusta la serie antes mencionada no considerarás esto una tortura como me pasa a mí. Supongo.

La primera serie de Los Picapiedra desde, por lo menos, Los Marmol ha sido este Yabba-Dabba Dinosaurs (USA) que, efectivamente, tenían en un armario sin estrenar desde hacía unos años. He ido a mirarlo porque no entendía que se hiciera una serie así ahora mismo. Y es que no es de ahora. Menos Pebbles y Bam-bam y más Los Caverniños, el resultado general de esto -que se produjo entre 2016 y 2018 y estrenan ahora después de que el piloto se filtrara en 2018 y no le gustara a prácticamente nadie- es que es normal que lo saquen recordando que ya han dado luz verde a otra serie basada en Los Picapiedra y, especialmente, en Pebbles. Es decir, nada tiene mucho sentido -y la nueva serie tampoco tiene mucha mejor pinta- pero supongo que estamos en la era de que los servicios de streaming tengan mucho contenido. Aunque eso signifique que en algunas ocasiones estrenen algo bueno.