¡Pilotos Deathmatch!

Es curioso cómo funcionan las cosas, Acapulco (USA) no solo sale a partir de una obra anterior, es que parece que se ha quedado en esa época. Y es que incluso el spanglish parece partir de  hace una década. Que no es mala década para estas cosas, ni es una mala idea en general. Es una serie agradable si no te importa que… bueno… sea más relleno que construcción.

Moderadamente interesante este The Billion Dollar Code (O) (AL) en el que se habla de una reclamación puesta por unos creadores alemanes a Google. Un poco La red social en pequeñito y haciendo que los demandantes tengan la simpatía del público. No es que aporte demasiado ni que vaya a ser muy necesario hacer serie lo que podría haber sido una película, pero quitando eso resulta razonablemente sólido. Si te van estas cosas, al menos.

El subgrupo de series para niños que pasan en granjas presenta la nueva Get Rolling With Otis (USA) que tiene a una especie de tractor-infantil de protagonista y una serie de problemas pequeños pero encantadores. Parece una serie razonable que ponerle a los niños y algo menos a los adultos, por suerte esto va para los primeros.

Adaptar una serie tan… inglesa como era la original a la realidad estadounidense parecía complicado, y en Ghosts (USA) han decidido tirar por la calle de en medio. Les ha quedado de lo más inglés y, a la vez, han tomado decisiones que solo pueden llamarse americanadas. La serie sigue teniendo un cierto encanto y su fortuna en manos de esos secundarios que, bueno, funcionan de manera desigual – aunque en esta ocasión yo diría que Danielle Pinnock se merece el MVP– y a los que la protagonista -porque aquí está muy claro que ella es más protagonista que él- no ayuda de nada porque Rose McIver parece estar sobreactuando de una manera muy poco natural incluso para sus niveles habituales. Me ha parecido tan mala que he ido a ver qué más había hecho. Era la protagonista de iZombie, así que supongo que hay cosas que no mejoran.

Creo que si le ponen un aviso más de que los creadores tienen algo que ver con LadyBug no vamos a tener espacio para una trama, pero bueno, que han sacado Ghostforce (USA) que está claro que está creada para vender muñequitos y que desde el principio está claro que tienen más intención de montarse una buena galería de muñecos, digo, de secundarios con poderes que de ir poco a poco.

Intento entender a quién se le ha ocurrido que The Haunted Museum (USA), una especie de clips para vender un museo que es casi como aplicar la lógica de hacer producciones de Hasbro a Night Gallery si esta última se hubiera hecho con las vueltas del pan, que el nombre que usan para vender esto sea solo Eli Roth significa que aquí nadie parecía tener muchas esperanzas en nada.

Una vez más un programa-concurso de quienlohizo que lo intenta, pero resulta que Murder Island (UK) se lo toma en serio. Quizá demasiado. El meter a Ian Rankin de fondo como autor de la historia debería de habernos dado una idea de por dónde va todo. En fin, lo de siempre, que el día que esto se haga de manera que funcione la televisión se va a forrar.

Es curioso esto, el piloto de One of Us is Lying (USA) hace un maxmix del libro para llevarte como al tablero ya plantado. Los siguientes capítulos, por tanto, van más lento porque, bueno, se han fundido gran parte de lo que tendría que haberse contado poco a poco. Por supuesto la mayor parte de las decisiones se basan en traicionar aspectos claves del libro a favor de hacerlo menos juvenil y más Pretty Little Liars pero, bueno, PLL también tenía unos libros a los que se parecía tirando a poco. Ya veremos cómo evoluciona.

Si una serie tiene mogollón en el plato esta semana esa es Paris Police 1900 (O) (FR), un policiaco de época francés que habla de los cambios en la policía para ‘modernizarla’, de racismos y más tipos de odio, e incluso de un caso de asesinato que sirve para mostrar aquellos bajos fondos. Para el final del piloto te da un poco todo igual pero, bueno, supongo que si le dedicas suficiente tiempo o te parece bonito de mirar es suficientemente pasable.

Supongo que si lo que pretendían con Pretty Smart (USA) era una sitcom blandita que se viera más sola que por voluntad, porque este reparto que lleva lo de Única persona sensata a la once, con mucho énfasis en los descerebrados a su alrededor a ratos parece la nueva iCarly y en otros símplemente una utilización de los clásicos de la sitcom para utilizarlos al margen de que tenga que haber una trama real.

Via Play sigue a todo tren con sus coproducciones europeas, en esta ocasión Red Election (O) es una de agentes secretos (daneses y británicos) intentando detener a un malvado (ruso) en su ataque contra el Reino Unido. Lo que significa una buena cantidad de suspensión de credulidad porque, bueno, ¿a quién le importa? Pero allá van ellos y para tener de fondo mientras planchas pues tampoco molesta.

Sólo a los ingleses se les ocurre hacer una serie como Ridley Road (UK), adaptando un libro sobre un grupo antifascista de judíos que, en el caso de la protagonista, se infiltró en un grupo neonazi en la postguerra, y que la parte de recreación parezca más importante que el drama que lleva. Aunque, bueno, la historia os la estáis imaginando desde aquí. Pero supongo que si este es tu rollo te puede gustar. A saber.

Es curioso cómo una serie como Sort Of (CA), salida directamente de las experiencias de su creadore, puede parecer condensar tanto el momento actual. Porque estamos ante la historia de una persona no binaria que tiene demasiado en la cabeza: tanto su identidad como su herencia, su relación con la familia y el resto de la gente, y sus trabajos. Uno en un café bar queer, otro como cuidadore infantil de una familia. Y todo ello llevado casi con más sinceridad que humor, en una obra que podría haber sido un ejercicio de muchas cosas pero llega a serlo casi sobre todo de pudor. Una historia curiosa.

Es complicado hablar de A Tale Dark & Grimm (USA) porque van de un lado a otro como si estuvieran contando una historia que podría ser conocida solo al final, con muchas decisiones difíciles de justificar en sus elecciones y, en general, más humor negro que consistencia. No es algo necesariamente malo, claro, pero sospecho que ni ellos mismos tenían muy claro lo que querían hacer pese a adaptar, como de costumbre, una serie de libros que podría ser incluso más metaliterario En cualquier caso al menos resulta interesante tanto revoltijo.

Ya no sé ni cuántas versiones ha habido desde que saliera la primera telenovela allá por mediados de los noventa, pero esta La venganza de las Juanas (O) (MX) puede ser como la quinta o sexta de ellas. Quiero decir, de la misma historia: un grupo de mujeres con una marca de nacimiento similar porque, bueno, todas tienen el mismo padre, diferente madre y se llaman Juana. A partir de ahí una historia de falsedad y venganza que, sinceramente, funciona mucho mejor en el formato de tira diaria o algo por el estilo que en esta agrupación demasiado tirada hacia el thriller antes que a los giros desaforados. Qué le vamos a hacer, si los clásicos son así.


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