¡Pilotos Deathmatch!

El caso de Abbott Elementary (USA) parece casi el resumen de lo que pasa en las networks estadounidenses, gente intentando hacer series para todo el mundo con mejores intenciones que resultados. Hay algunos puntos buenos, los intérpretes se esfuerzan -y alguno como Sheryl Lee Ralph parece que lleva toda la vida con ello, en parte porque son más arquetipos que personajes- y se nota que quieren hacer un comentario progresivo. Pero bueno.

No soy su público -no lo he sido nunca- así que no se me ocurre nada bueno que decir de And Just Like That… (USA), incluyendo la idea de cambiar el nombre. Pero supongo que el ejemplo más claro al que esto se parece de «Se larga un miembro del reparto e intentamos hacer un spin-off con el resto y cambio de nombre» es The Golden Palace.

Lo que más me alegra de tanto drama internacional estrenado de manera global es poder comprobar  -y comparar- con facilidad las diferentes creaciones y realidades nacionales. Más que nacionales, incluso. En el caso de Aranyak (O) (IN) diría que las tramas políticas son algo inherentes al policíaco indio. Vale, también hay un ¿hombre-pantera? pero en realidad puede que eso sea solo un eufemismo. Quién sabe. Por lo demás, parece sólida en esa manera de contar historias de personajes cercanos pero separados que ya sabemos que antes de que termine la temporada habrán confluido. No es mi tipo de policíaco, pero bueno.

Lo que les gusta a los ingleses una recreación dramatizada, de verdad, el último ejemplo de ellos es este Landscapers (UK) que juega mucho más con la comedia negra de lo que uno podría pensar en una reconstrucción. Aunque, claro, precedentes hay. No es mi tipo de producto televisivo favorito, ni siquiera está a media distancia de serlo, pero tengo que reconocerle lo que las interpretaciones pueden hacer por mejorar un producto como este. Y supongo que los amantes del True Crime lo van a gozar.

A veces uno recuerda que Crackle sigue abierto. En mi caso con sorpresa porque yo de verdad que hubiera jurado que cerraron como en 2018 o así. Pero aquí estamos, con un genérico de programa con este Outbreak (USA) que logra reunir un tema del que estamos hartos como una manera aburrida de enfocarlo. Es como ver una reposición de algo de los noventa que recuperaba una historia de los setenta a la que han puesto un filtro.


Tenía cierto interés por ver si o cómo habían entendido Eurovisión los estadounidenses, que es lo que estaban usando de referencia para Queen of the Universe (USA). O bien no han entendido nada o en realidad no tenían intención siquiera de hacerlo. Aunque la idea de convertir un concurso en un reality, poner una mayoría de concursantes estadounidenses, un jurado estadounidense de manera casi íntegra, dejar de lado un continente entero y en mínimos al resto, y poner a la gente a cantar versiones de canciones (en inglés en su amplísima mayoría) significa que, como mucho, han tomado como referente Masked Singer. Y tampoco lo más interesante.

Entre 1996 y 2008 el guionista Robert Smigel tuvo una sección propia en el SNL en la que parodiaba los dibujos animados en sindicación. TV Funhouse tuvo tanto éxito que en mitad de su popularidad en el SNL Comedy Central le ofrecieron una serie propia que sirvió como algo así como una serie de especiales. No funcionó. Pero sí que causó una influencia que se puede ver en gran parte de la ‘animación adulta’ posterior, de Robot Chicken a [adult swim]. En cuanto a Saturday Morning All Star Hits! (USA)… el autor y guionista del SNL Kyle Mooney, en el programa desde 2013, ha vendido a Netflix una parodia de los programas infantiles y sus dibujos animados de los años ochenta, noventa y etc. Supongo que lo que quiero decir hablando de estos dos actos tan obviamente independientes es que la historia siempre encuentra una forma de repetirse.

A veces es difícil saber cuándo algo es para televisión, algo para radio, o algo ha acabado en un lado cuando podría haber ido a otro. En el caso de You Don’t Know Me (UK) se empeña en que es algo inesperado y blablabla… cuando es un señor hablando. Demasiado. No es demasiado interesante como serie pese a que se nota desesperadamente que lo querría ser. Y, en general, uno ve el piloto sabiendo que hay tres capítulos más por venir y da la sensación de que van a tener o que inventarse otra historia, o que buscarle algún giro, o que justificarnos por qué no han recortado este piloto. Tanto da, que da lo mismo. Lo único que se le puede pedir a esto es que pasemos a lo siguiente.


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