¡Pilotos Deathmatch! «Julia» y más

Es curioso cómo en los últimos años parece haber un mayor interés por retratar la lucha libre  de manera directa o lateral, hemos visto GLOW, hemos visto Heels e incluso, hasta cierto punto, hemos visto Young Rock. No son las únicas, en el mundo de la lucha hemos tenido más obras, como Kingdom. Es curioso también los parecidos entre ellas. Y es que la nueva, Deep Heat (UK), aunque sea británica sigue también muchas de las ideas de personajes coloridos y de un cierto afecto en su fondo. No es una mala serie, tampoco una muy original, supongo que tendrá que ir lo uno por lo otro y depende de las ganas que tenga el espectador de asistir a otra historia dentro de este teatrillo-dentro-del-teatrillo.

Esto de las recuelas va haciéndose un hueco, pese a que no tenga mucho sentido. No hay más que sufrir este The Fairly OddParents: Fairly Odder (USA) que intentan hacer para Paramount + una mezcla de la locura de la serie original con las series de Nickelodeon de toda una vida. Y, claro, vence lo segundo porque el dinero es el que hay. Así que la posibilidad de hacer cualquier cosa pasa a convertirse en un pálido reflejo de lo que la serie original era. Supongo que la idea original de hacer dinero de unos personajes conocidos seguirá ahí, pero estoy seguro de que podrían haber hecho algo más interesante con ello. Aunque probablemente no en esta acción real.

Esto del auge del True Crime como base para las series -o las minis- sigue sin convencerme. Veo esta semana el estreno de The Girl From Plainville (USA) y no puedo más que preguntarme si no es esto una evolución de aquellas películas de sobremesa basadas en hechos reales, porque marca todas las casillas que se nos puedan ocurrir. Por mucho que aseguren estar hablando de una situación compleja que quieren representar en todos sus matices lo cierto es que vuelven al tipo clásico de la Mala Mujer -su maldad es tal que es capaz de intentar mimetizar a Lea Michelle en GLEE!, no os digo más- por mucho que intenten justificar que esta mala mujer lo es por motivos. En fin, que las cosas siguen cambiando para seguir igual.

No sé ni para qué me he visto el piloto completo de How We Roll (USA), me sorprende hasta que no haya tenido que mirar si era de hace treinta años o algo así. Porque esta serie barata sobre una persona que va a ser profesional de los bolos tiene a su favor únicamente el poner un acento en los problemas económicos del ‘americano medio’. Todo lo demás, especialmente todo lo que tiene que ver con el humor que usa, busca y muestra, es antiquísimo y sin demasiado que aportar. Y menos mal que no esperaba algo deportivo. En fin, americanos americaneando.

Va a sonar a cachondeo, pero Julia (USA) es ‘comfort  food‘, presenta a unos personajes encantadores aunque con defectos, prepara una historia tranquila, cotidiana, rebosante de amor, propone como enemigo no a una persona sino un concepto, el snobismo, y tira para delante.  Sí, habla de cocina, de televisión -auténtica historia de la televisión- y de muchas otras cosas que a mí me encantan. Así que es totalmente la serie para la que soy público. Estoy casi seguro de que he escrito sobre Julia Child por lo menos media docena de veces y siempre merece la pena más. Así que esta obra, tierna y encantadora, con un magnífico reparto. Y lo digo en serio, no pensaba yo que -aun solo tamaño- Sarah Lancashire fuera a dar el personaje, pero lo hace estupendamente. Bebe Neuwirth está magnífica. Pero es que el resto es estupendo también: David Hyde Pierce, Judith Light, Brittany Bradford e incluso la brevísima escena de Isabella Rossellini, un reparto fenomenal. En fin, que pocas cosas más agradables -para quien esto escribe- se me ocurren ahora mismo.

Parece que el hacer series infantil/juveniles al estilo de esas antiguas ha vuelto con fuerza, en The Lost Bus (USA) tenemos un exceso de ideas -demasiadas de las cuales empiezan después del piloto, todo sea dicho, casi podemos considerar que el piloto son los dos primeros capítulos como cuando se hacía aquello del especial en dos partes- que, sin embargo, no parecen caer muy lejos de esas series inglesas -incluso australianas- de los años setenta con chavales variados aprendiendo a vivir juntos y blablabla. Supongo que se podría hablar también de los ejemplos de obras de Mundos que pasan a estar gobernados por niños, porque hay algo definitivamente de cómic -de cómic francobelga, casi diría- en todo esto. No sé, me temo que no soy su público, pero tampoco tengo muy claro hacia quién se está dirigiendo.

Hablando de los australianos, hablando de las series de deportes, hablando del juvenil, aquí llega MaveriX (AU). Una serie de competición deportiva con un grupo de chavales luchando por ser los mejores ¿motoristas? dentro de una especie de escuela para jóvenes talentos sobre ruedas. O algo así. De esta sí que os puedo asegurar que no soy su público.

No sé quién pensó que Oscar Isaac podría soportar él solito el piloto de Moon Knight (USA) pero ya voy avisando de que no. De que o te gusta extraordinariamente ese señor -y para eso te compras un póster suyo- o lo que tienes es un piloto sin pies ni cabeza que hace que a su lado Perdidos diera un exceso de información. Sí, conozco perfectamente al personaje, sus -cambiantes, como siempre, la wikicontinuidad está para lo que está- trasfondos y toda la pesca. Me da lo mismo, que yo vea los huecos, sus rellenos y por dónde van a ir no hacen mejor el piloto. Porque lo que podría ser justificable para el inicio cuando llevamos ya toda su duración resulta no solo redundante y aburrido, sino incluso estúpido. No solo es algo que hemos visto mil veces, es que además la mayoría de esas mil veces nos ha dado lo mismo. Y ya de que el protagonista aparezca todo el rato en todos los planos por todas partes ni hablamos. Qué empacho de Óscar Isaac. No sé quién ha podio pensar que este era un buen piloto, pero desde luego han logrado que yo no me acerque más a esta serie. Que os aproveche al resto.

No es que vaya a decir que Newark, Newark (UK) es mala, pero desde luego está lejos de ser buena. Es, fundamentalmente, meh. Intenta reflejar una Inglaterra de clase baja, intenta que haya un cierto humor de personajes además de contra ellos -lo consigue regular- y, en fin, intenta seguir una línea de comedias inglesas que ahora mismo parecen a la vez vacías y poco acertadas. En fin, que no.

Bueno, pues aquí estamos con Slow Horses (USA) que es exactamente lo que podríamos esperar. Es decir, teniendo en cuenta el libro que adaptan y el reparto que han buscado. Quizá se podría haber adaptado en una película pero supongo que una serie no es tampoco mala opción. Aunque sospecho que les van a sobrar capítulos. Pero bueno. La gente lo hace de manera aceptable, el reparto es aceptable, y en general todo es aceptable. Parece que han tomado la ruta de lo aceptable en lugar de buscar una manera de elevar y mejorar el -ya de por sí bueno- material original. Y es una lástima. Qué le vamos a hacer.

Eso de usar animalitos para que haya series para los pequeños, sin demasiado éxito con los adultos, es lo único que puedo creer que tenga algo que ver con Super PupZ (USA).Lo que más he echado en falta es a Eric Roberts, porque por lo demás, parece una versión más barata y menos trabajada de los títulos que Robert Vince suele crear -incluido el ejemplo previo en Netflix de Pup Academy– casi menos como una nueva obra suya y más como si le estuvieran parodiando. O, incluso, su propio exploit.

Pues The Thaw (O) (PO) es rancho. Un genérico de thriller… bueno, tampoco mucho thriller… ni casi policáico… es… bueno, hay muertos y a veces parece que investigan cosas y casi todo el rato da la sensación de que alguien está gritando: Relleno, relleno, metedle más relleno. No es precisamente lo que esperaba ver, aunque tampoco sé qué esperaba, quizá un cruce de estilo anglonórdico con Tatort. Pero en fin… rancho.

Creo que lo que más me ha sorprendido de Uysallar (O) (TU) ha sido cuando he ido a comprobar un dato y he descubierto que se supone que es una comedia. La vida no deja de darme sorpresas, de verdad. Porque para mí esta historia turca sobre un señor arquitecto, con un trabajo, una vida y unos etcs muy bien montados que sufre la crisis de los 40 y decide empezar a llevar una doble vida por las noches ¡HACIÉNDOSE PUNKI! está muy lejos de hacerme alguna gracia. Pensaba que era algún tipo de drama en el que todos los personajes están fatal -el personaje de la mujer es particularmente espantoso, no sé quién ha podido decidir meter algo así en la serie- y que usaba rasgos grotescos o esperpénticos para puntuar esto. En fin, desde luego a mí no me me ocurre ninguna cualidad redentora, y es que no está ni tan siquiera especialmente mal. Simplemente es relleno.


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