¡Pilotos Deathmatch! «The Bear» y más…

Empieza muy a tope Alchemy of Souls (O) (SC), que sigue una de esas tradiciones de fantasía con efectos especiales, recreación de época -el famoso medieval inventa’o pero a la asiática-, conspiraciones, romances, un poco de todo. Para mí los capítulos son demasiado largos, que es algo que tiende a suceder en las series surcoreanas -como en las españolas-, pero lo cierto es que tiene un poco de todo así que es normal que por puro apilar suceda. Así que supongo que estaría mejor si no fuera tan demasiado.

He quedado sorprendido, real y gratamente, con este The Bear (USA) que es un drama familiar en el que la familia son los miembros de un restaurante, con personajes que parecen reales y con una clara intención de innovar en cómo lo cuenta, en lo que se deja fuera, en cómo va desarrollando la historia. Porque está claro que el fondo de lo que cuenta lo hemos visto otras veces, y que el mundo de la cocina es más o menos conocido para estas cosas, pero es cierto que la mezcla de todo hace que salga una serie mucho más interesante. También, a ratos, muy intensa. Vaya lo uno por lo otro. No sé si las felicitaciones habrá que darlas más a Christopher Storer, que parece el responsable de esto, o a Joanna Calo, que parece la productora experimentada que han puesto para que no se desmadre el asunto, pero espero que les lleguen.

Pues vuelven Ellie & Natasia (UK) a tener su programa de sketches, en BBC después de ya ni sé el tiempo. Y a mí me sigue pareciendo lo mismo, que ellas tienen mucha vis cómica pero que los sketches conjuntos… pues bueno, pues vale, pues en fin. Sus cosas. No sé, no lo veo.

Supongo que Eureka! (O) (IR) es lo que pasa cuando alguien en Disney (Jr.) ve Los Picapiedra y piensa que los inventos con dinosaurios es la parte más divertida y que seguro que puede meterse en una historia de una chica con muchas inquietudes, en 3D, con tonos pastel. Que supongo que para su rango de edad pues bueno.

¿Son todas las series nostálgicas la misma? Porque aquí en Gordita Chronicles (USA) tenemos un regreso a los años ochenta con el añadido de que sin inmigrantes y ahora intentan encajar en estados unidos. Y, en fin. Supongo que el ángulo de lo majos que son o algo así les tienen que gustar. No sé, lo cierto es que parece hecha con el automático y tampoco es que intente contar realmente -al menos no lo parece- ninguna historia concreta. Así que podría ser un genérico de sitcom que se pone en los ochenta porque es de cuando se han traído los chistes.

Parece que el mes del orgullo también ha servido a Netflix para darle una vuelta a un clásico, porque esto, Królowa (O) (PO), podría haber sido perfectamente una película de tarde. Con el abuelo regresando a casa para conocer a su familia por una emergencia médica ajena que se ha interpuesto en su intención de jubilarse con sastre de lujo parisino barra drag queen y volver a su pueblecito polaco del que salió corriendo. A partir de ahí mucha cosa de comedia agridulce o drama rebajado, yo qué sé, pero tocando todos los clásicos que se os ocurran. Hasta el punto de que si en lugar de una miniserie de cuatro capítulos hubieran sido capaces de reducirlo a una película -incluso a una de dos horas haciendo de tripas corazón- podrían ponerla para rellenar cualquier tarde del fin de semana.

Sospecho que Loot (USA) va a ser una de esas series para ver, en el mejor de los casos, a partir de la segunda temporada. El reparto está ahí, son todos buenos actores o cómicos o ambas cosas a la vez… pero no han tenido tiempo de figurarse qué es lo que quieren. Hay una cosa en la que la emisión semanal tenía su utilidad, dos si tenemos en cuenta que la tensión se construye de manera distinta, igual que las expectativas,,,- y es que los guionistas van viendo qué funciona y qué no y cómo reacciona el público y pueden ir cambiando cosas. De ahí mi duda de que haya temporada dos. Porque en una emisión tradicional le hubiera pasado un, digamos, Cougar Town. Para el capítulo tres hubieran decidido quitar lo que no funciona y centrarse en lo que sí. Aquí… no tiene mucha pinta de que eso vaya a pasar. No es que del otro lado funcione siempre el asunto pero desde luego este estilo no parece dejar mucho espacio para los bastante necesarios y bastantes claros cambios que van a hacer falta. Sobre todo en lo que a las historias, en cómo centrarse en ellas y darle más relevancia a la vida de los secundarios, significa. Gran reparto, con momentos de brillantez tanto para Maya Rudolph como para algunos secundarios –Ron Funches especialmente-pero no pueden salvar una serie. Ojalá mejore en los próximos porque creo que es una cuestión de rodaje, y para final de temporada pueda decir que me equivocaba. Pero los precedentes están ahí.

Hacer siempre lo mismo supongo que lleva a la perfección, pero también a la sensación de que algo se ha quedado anticuado. Así es Man vs Bee (USA), una reliquia demasiado larga (¿Quién pensó que era buena idea que esto fuera serie y no, digamos, película… si en su primer capítulo ya estás mirando el reloj?) en la que Atkinson demuestra que hay una cosa que sabe hacer bien. Y que es la misma que hacía bien hace 30 años en Mr. Bean. Parece mentira que un actor cómico tan capaz, que además lo ha demostrado en Blackadder o en Not the 9 o’clock news, haya quedado para esto.

El mayor logro del spin off Money Heist: Korea – Joint Economic Area (O) (SC) es hacer que la serie original parezca tener una trama razonable. Porque esta historia de política ficción con las dos coreas uniéndose, más una mujer a la que le pasa de todo hasta que decide rebelarse, con unas pretensiones estéticas de chichinabo, y el resto todo lo copiado posible al original. Y dado que aquella es más o menos conocida… pues tampoco se molestan demasiado en preparar los giros o las sorpresas. En fin, un exploit hecho sin demasiadas ganas que, sospecho, sirve más a Netflix para meter el dedo en el agua -probablemente antes de ver El Juego del Calamar pero con estadounidenses o Dark con quién sabe quién- de las versiones internacionales que porque alguien creyera tener algo nuevo que contar.

Las cosas de los servicios de streaming, mira que les gusta estrenar cosas sin avisar primero. Esta vez le ha tocado a Siempre Fui Yo (O) (CO) que es ciertamente, un cúmulo de decisiones. Digamos que tienes una ficción sobre un programa concurso musical de eliminaciones y decides montar a su alrededor una telenovela, que es algo muy Rebelde Way que hacer, así que pones de protagonista a una antigua actriz infantil Disney y te montas una trama de muerte misteriosa con multitud de secretos y potenciales giros porque para algo estás en Colombia. Y te sale esta serie, en la que yo particularmente hubiera agradecido menos música y más investigación pero, bueno, Disney. Ellos sabrán. No sé si tienen intención de moverla en algún momento, pero al menos ahí está. Lista para su emisión entre semana detrás del telediario.

Incluso teniendo en cuenta que estamos ante una adaptación, lo cierto es que las series de anime de Netflix parecen todas del pasado, pero a Spriggan (O) (JP) le ha tocado el final de los ochenta así que no es la más perjudicada. Porque, además, es más o menos la época en la que se publicó originalmente. Lamentablemente no han sabido buscar las partes originales y tratar de apartarse de lo que podríamos llamar ‘inspiraciones de la época’, así que la trama principal parece una mezcla de temas ochenteros que han llegado más o menos afortunadamente a la actualidad, desde los ecos católicos al mediombientalismo terrorista. Es una pena porque quizá se hubiera podido adaptar de otra manera, pero como aquí estamos a comentar lo que nos ha llegado lo que importa es que, efectivamente, parece algo de hace cuarenta años. Ellos sabrán.

Pues tenemos un Suspect (UK) que ni es el antiguo Suspect ni es Suspects. Al final parece que hay cuatro títulos que se repiten. Pero bueno, que además resulta que es una adaptación de la sueca Forhøret, que en España se llamó Cara a cara. Lo dicho, cuatro títulos y se repiten. La trama no es especialmente interesante, una muerte ‘personal’, un investigador con la vida y el alma destrozadas y un número de sospechosos limitados pero no por motivos espacio-temporales sino porque los guionistas lo han decidido así. En fin. Que una vez más menos mal que hay un magnífico reparto detrás para intentar que esto nos interese un mínimo porque vaya toalla.

Tenía ganas de ver qué salía de Would It Kill You to Laugh? (USA), un especial para Peacock que en parte venía de un piloto que el COVID impidió rodar y en parte se percibía como un piloto que podría ser. Lo cierto es que si esto era un piloto les ha salido un kamikaze, porque quita cualquier gana de ver una serie hecha por dos cómicos que en general parecen saber lo que se hace. De hecho, hay cosas buenas en este especial pero algunas de ellas acaban desgastadas por la reiteración o por alargar en exceso. Hasta el punto de que la victoria en los fragmentos en los que los protagonistas son entrevistados por Meredith Vieira… es para Vieira, que claramente acepta y deja hacer en una serie de cortes progresivamente más aburrido mientras ella no entorpece ni rompe el ritmo. Una victoria a los puntos, pero una victoria. Así que, bueno… Quizá el próximo piloto. Dentro de tiempo. De MUCHO tiempo.


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