Es curioso cúanto puede quedar dentro y fuera de una serie, porque viendo Bad Sisters (UK) y sabiendo en lo que se basa está claro que aquí Sharon Horgan ha decidido tunearse al gusto la serie original. Aunque el problema es, probablemente, que no demasiado. Cinco hermanas ya son muchos personajes, sus respectivas familias, la familia del seguro privado que van a ejercer de antagonistas sin, sospecho, proponérselo, y espero que aparezca algún policía por allá y algún segundario inevitable e inesperado… Es mucho lo que tenemos por aquí, casi como en una telenovela, y precisamente por eso las idas y venidas temporales y las demostraciones de un humor demasiadas veces pueril… No diré que sobre, pero sí que quizá son mucho. No sé si logrará establecerse mejor después de esta locura de piloto lleno hasta arriba de gente y situaciones. Espero que encuentre un público objetivo interesado. Pero va a ser complicado que yo vuelva a por más, por mucho que me guste Horgan y que considere que hay muchos aciertos en el reparto. Hay veces que un piloto puede ser demasiado, no porque realmente lo sea sino porque llega a un punto en el que decides que no merece la pena hacerte una chuleta para ver la tele.

Supongo que Deepa & Anoop (USA) es una serie como se supone que tienen que ser las series infantiles. Diseños reonocibles y en apariencia sencillos, aventuras con un fondo cotidiano y trasfondo lo suficientemente distinto -una familia india con una casa-hotel y muchos animales- como para llamar la atención. No es que me haya parecido mucha cosa, pero teniendo en cuenta que esta vez sí que sí que no soy su público objetivo pues no diré mucho más tampoco.

¡¿Pero qué es esto?! Eso es lo que estuve repitiendo todo el rato con Donde hubo fuego (O) (MX), no porque no sea obvio que es una aproximación a la telenovela (39 capítulos tiene, nada menos) con bomberos de por medio y un par de misterios así de partirda. Lo que pasa es que la serie de Netflix tira con facilidad por una serie de decisiones que van de lo chocante -el inicio del piloto es una sesión de fotos de bomberos sin camiseta- a lo sencillamente chocarrero -toda la trama del hostal para señoritas- con toda la variedad de giros ridículos, chistes groseros e ideas disparadas. Es decir, que la trama en sí es una chufa, pero que la acumulación de barbaridades da para, al menos, no perder el interés en cuál será el siguiente locurón que se les ocurra. Lo que, a estas alturas, tampoco es algo malo. Lo cierto es que he tenido varias veces que no fuera adaptación de nada, porque la idea de que fuera adaptación de un producto GloboMedia estaba siempre pendiendo. Pero bueno, aunque no sé si seguiré con ella -39 capítulos son muchos capítulos- conseguir sorprenderme siempre demuestra que esta idea de ver pilotos por ver pilotos tiene sus extrañas recompensas.

Reconozco que en los primeros minutos -los quince, veinte primeros minutos- de Echoes (AU) pensaba que me encontraba ante alguna versión de Ringer.  Una hecha para Lifetime en lugar de para CW, más contenida por un lado aunque igual de despendolada por el otro. Y no. Claramente estamos en terreno Lifetime aquí, con esta historia de hermanas -sí, más hermanas- gemelas en la que la desaparición de una hace que la otra se ponga a buscar, y que por medio tiene secretos del pasado y decisiones muy cuestionables en este momento. El giro final del piloto es un buen ejemplo de hasta qué punto se pueden tomar decisiones estúpidas en esta serie. No sé si tienen intención de intentar que esto funcione pero, sinceramente, cualquier número de episodios que supere la marca de las dos horas de metraje total haría que todo este castillo de naipes rodara por los suelos. En fin, yo qué sé, supongo que lo mismo para echar el fin de semana vale.

No entiendo la necesidad de usar el Basado en hechos reales en Kleo (O) (AL), una historia de una espía de la Alemania del Este decidida a vengarse de… bueno, lo cierto es que no sé cómo tiene claro de quién vengarse. Por un lado está claro que los suyos la traicionaron, por el otro tampoco es que los de Alemania Occidental estuvieran para hacerle favores. Y la caída del comunismo simplemente la puso en una situación de pieza de ajedrez en mitad de múltiples intrigas. Supongo que si te interesa esta ambientación, o el trabajo que Jella Haase -estrella de la función- puede llegar a hacer, pues bien. Pero lo cierto es que para mí falta un algo, un desviarse algo de los raíles, algun ejemplo de mera historia rutinaria de espías tras la caída del telón de acero, no sé. Supongo que parte de la culpa es mía.

Imagino que si te gusta el costumbrismo te puede gustar Marriage (UK), porque lo que nos cuenta es eso. Un matrimonio de larga duración, cosas que no se dicen, cosas que para qué decir, y dos trayectoras vitales que en lo afectivo deberíamos suponer que están ahí pero en lo ¿trabajadoril? resulta que tienen rumbos distintos y eso hace que el que va hacia abajo (el marido) parezca resentido con el moderado éxito de su mujer. Lo cierto es que yo he tenido suficiente con sufrir este piloto porque el costumbrismo tiene que estar muy bien hecho para funcionar sin una guarnición, y aquí los pocos ‘giros’ que hay son… bueno… prácticamente costumbristas también. Me dan igual sus familiares, me dan igual sus carreras y, sinceramente, lo que le pase a los actores principales también me da igual bastante. Incluso aunque lograraran que Sean Bean se fuera a un logopeda a trabajar su vocalización, que parece que ha aprendido viendo a actores jóvenes (ya no tanto) españoles. No sé si merece la pena que tenga pinta de que esta serie la va a terminar vivo, la verdad.

Flojita esta Nada Suspeitos (O) (BR), y es una pena porque un Murder Mystery con estructura típica de Whodunit y tono cómic al menos de partida prometía. Pero resulta que lo que tenemos aquí es Una historia solo mediánamente humorística y, con solo 9 capítulos, demasiado estirada. El piloto se usa sólo para presentar a los personajes, algo es. Pero a partir de ahí parece que le sobren por lo menos uno de cada dos capítulos. Las patochadas se repiten y la información se da con cuentagotas, se estira más que se cambia y recicla. Se puede ver como rancho, pero poniendo de parte de uno. Una lástima.

No es gran cosa esta Red Rose (UK) y es una pena porque se nota que a ellos les gustaría serlo. De hecho, el giro que meten en los primeros episodios -y que me hace sospechar que en realidad lo que querían era haber hecho una película pero la idea se les fue de madre- indica que probablemente hubieran preferido hacer algo memorable. El problema es que no hay nada especialmente original, realmnete sorprendente o, por lo menos, que no hagan poner los ojos en blanco de cuando en cuando. Que sí, que es una serie muy inglesa y mucho inglesa, pero para rellenar ocho capítulos hace falta una trama o algo, y la de esta serie ni es mucha ni es muy original ni merece la pena, que son muchos minutos y que, sinceramente, pa’ qué tanto.

Flojo piloto de She-Hulk: Attorney at Law (USA). Una especie de orígenes secretos que vienen a ser dos personas hablando e intentando hacer humor. A su favor el gran reparto, aunque no sé qué más les dará tener a Maslany de actriz principal si luego su Hulka no es especialmente grande y Titania parece salida de Glow antes que de la WWF y es posiblemente el ejemplo más claro de que no tienen intención alguna de representar a las mujeres que hemos visto en los tebeos. Pues bueno, pues vale, pues que hagan lo que les de la gana. A veces me da la sensación de que como los críticos descerebrados van a poner el grito en el cielo por cualquier mierda inventada el resto tenemos que defender las cosas sin tener en cuenta todo lo demás, un poco como chavalines famélicos diciendo «Oh, gracias señor Poderosa Empresa por este plato de puta mierda de representación, ojalá me diera más pero es suficiente para defenderle a usted por hacer de manera cercana al mínimo exigible su trabajo, qué afortunados somos.» A ver si a fuerza de sacar capítulos sale alguno en condiciones, porque desde luego si tuviera que ser por este piloto no seguía yo viendo la serie.

Ver Sprung (USA) es ver claramente los puntos en común con otras series de Greg García como Raising Hope o My name is Earl, viven claramente en un mismo universo, tienen el mismo centro de clase trabajadora y un humor similar. El único problema que tiene es que al unirlo con el inicio de la pandemia -que supongo que por eso es el otro Basado en hechos reales que hemos sufrido esta semana- mucho de lo que vemos o no tiene demasiada gracia o no apetece demasiado revivirlo, a veces ambas. Pero bueno, como todas sus comedias seguro que lo que necesita es un poco de rodaje porque, por supuesto, los actores están estupendos y uno puede llegar incluso a perdonar que aquí Martha Plimpton, que además de estar superior está claro que es la que mejor se lo pasa de todos, parezca bastante mayor a todos los efectos que Garret Dillahunt, quien no solo es más mayor que ella sino que, ademas, en la anterior serie interpretaba a su pareja. Pero bueno, a ver.

Si creías que ya estaba exprimida toda la leche de zombie que The Walking Dead podía dar me temo que tengo noticias. Acaba de estrenarse Tales of the Walking Dead (USA) que tiene a su favor ser capítulos antológicos con un reparto variado y una mayor ligereza en los temas -que menos mal- pero por el otro lado… me temo que no hay mucho más. Más de lo mismo pero ahora en pildoras. Podría haber sido peor, supongo.

Os voy avanzando ya que Tekken: Bloodline (O) (JP) es Tekken 3. La trama -o su ausencia- es la que tenía aquel videojuego. El estilo de la animación es un poco más de cinemática de principio de los ’00s. Pero bueno, supongo que esto es café para cafeteros, un poco como aquellos VHS de Street Fighter, antes que algo que tengan intención de que se vea gente que no conoce el videojuego. Porque, desde luego, como serie de repartir tollinas se mueve entre lo incapaz y lo inútil.

Una agradable serie infantil, un tanto nickelodeon un tanto disney, eso es lo que nos trae Surfside Girls (USA) siguiendo la idea de Apple TV+ de adaptar cualquier cosa que pueda tener un cierto atractivo para un público infantil/ juvenil. Esta vez han tocado los cómics de IDW, aunque el adaptarlo a ‘acción real‘ debo decir que le quitan parte de la gracia, tenga o no que ver con lo cartopiedresco del asunto. Dos amigas surfistas, un misterio supernatural con piratas y fantasmas y piratas fantasmas y, bueno, cosas encantadoras. A ratos es imposible no pensar en esto como una versión del clásico Sigmund and the sea monsters. Pero bueno, series agradables para que las chavales la vean en verano, cómo mostrarse en contra.