¡Pilotos Deathmatch! «Five Days at Memorial» y más…

Curiosa y, a la vez, clásica, la propuesta de After the Verdict (AU) puede parecer propia de una película para después de comer, que algo de eso hay, pero también tiene sus propios puntos de interés. Porque tenemos a cuatro miembros de un jurado que acaban de declarar no-culpable a una acusada de asesinato. Pero, claro, el asesinato no está resuelto… ¿Y realmente es inocente la persona a la que han dejado suelta? Así que hacen lo que cualquier persona razonble: Ponerse ellos mismos a investigar el caso, especialmente a esa acusada a la que dejaron libre. A partir de ahí vemos tanto el impacto en su vida privada como, claro, las vueltas y revueltas. Pues bueno, a ver por dónde tira pero por lo menos es forraje.

Si algo se puede decir de Darby & Joan (AU) es que es agradable. Una pareja de jubilados (un detective, una enfermera) se encuentrna en las carreteras australianas. Ella está movida por el ‘misterio’ de la muerte de su marido. Pronto esta reunión les lleva a viajar juntos resolviendo misterios mientras el arco de la muerte del marido sigue de fondo. No es muy original, no es en absoluto arriesgado, pero es agradable y los actores principales -aunque muchas veces se les note que están con el automático puesto- son lo suficientemente buenos como para ayudar a tirar del resto. Pues bien.

Decía yo no hace mucho que Apple TV+ está demostrando un cariño por sus proyectos que no es el habitual, decía Marina Such hace menos que parecen haber decidido seguir la senda de la HBO y tratar con cuidado y diferencia cada proyecto. En algo así es en lo primero que pensé viendo Five Days at Memorial (USA), probablemente porque es imposible verla y no recorda en parte Treme aunque ambas tengan más de punto de partida común que otra cosa. Porque lo que nos encontramos aquí surge también del Katrina, pero de una manera distinta. Comenzamos desde el post-Katrina, con una visita a las ‘ruinas’, la entrada en el Hospital, lo que allí encuentran y, a partir de ahí, la recuperación de lo que había antes. De lo que había pasado. Porque eso vamos a ver: Con sus figuras entre médicos y pacientes, con sus historias personales, con esa sensación de destino irreparable que suelen tener las películas de catástrofes, que es lo que es esta serie. Sí, tiene una parte de Serie de Médicos, tiene una parte de Misterio o Terror, pero lo tiene porque es una Serie de Catástrofes. Ya conocemos cómo va todo eso: Se nos presentan personajes, unos nos caerán mejor que otros, se enfrentarán a un Gran Mal, algunos perecerán -de manera estúpida, heróica, inevitable o kármica, da igual- otros sobrevivirán y terán que enfrentarse a las decisiones tomadas. Algo que refuerza, además, un magnífico reparto en el que, Vera Farmiga a parte, tenemos a más gente que lleva años trabajando en teatro y televisión que a grandes nombres. La única diferencia real con el género. Y quizá le falte un punto de algo, o como ocurre muchas veces con este tipo de obras a ratos se le note lo melodramático y en parte excesivo, sobre todo cuando estamos hablando de un hecho real como fue el Katrina. Sí, pero. A poco que te pueda interesar el punto de partida es una gran miniserie. Una de la que su servicio de streaming puede sentirse orgullosa.

Pues aquí estamos con Hamster and Gretel (USA), una idea de Dan Povenmire que está -digamos- en el mismo universo de Phineas & Ferb pero a unos pueblos de distancia. De momento lo que está más claro es que necesita rodaje para encontrar su ambiente, pero el hecho de que sea una serie con dos nombres y tres protagonistas ya habla un poco de todo esto. Y el que sea una serie de superhéroes supongo que habla del momento actual en el que estamos. Y el que sea una serie con una familia birracial explica que por fin Povenmire ha decidido hacer un poco de autoficción. Necesita aún encontrar su mojo, pero está claro que la idea de tener a un niña muy motivada como superhéroina, acompañada de su flemático hamster y poner a los dos junto a un hermano mayor con el que se lleva varios años pero que en esta ocasión no quiere entorpecer sino ayudar pese a ser el ‘no especial’ del grupo; permite hacer un cambio de dinámicas que puede darles para mucho. Esperemos a ver.

Floja, muy floja esta I Am Groot (USA) de cuyo aspecto general entiendo que es responsable las malas condiciones de trabajo que sufren los que se encargan del CGI en Marvel. Y es que si la imagen no lo arregla y los guiones son de lo más insulso que he tenido que soportar en años pues… para qué queremos más.

Pues bueno, pues vale, pues tenemos A League of Their Own (USA) que parece haber decidido que iba a ir más allá de la película -casi que menos mal- y que iba a meter temas queer y de raza. Lo uno con más fortuna que lo otro, debo decir. De fondo sigue estando el tema del serial deportivo que los japoneses denominan spokon y que, sospecho, en realidad va a ser lo que uno de los dos grupos de espectadores vayan buscando. Yo he tenido suficiente de todo con este primer capítulo que nos cuenta cosas que ya sabíamos de una manera que ya hemos visto. Pero seguro que tiene su público.

Sobre el papel Mobeomgajog (O) (SC) tenía todo para interesarme. Por eso uno no se puede fiar de lo que ponen sobre el papel. Una familia al borde del colapso por los problemas económicos, una oportunidad inesperada que llevará a enfrentarse con un problema mayor: Una organización de narcotráfico que pasa a controlar y amenazar su vida, cómo se van modelando para seguir con una cara pública, trabajando con y contra la empresa y buscando una solución. Lamentablemente se toman no solo demasiado en serio, también demasiado dilatado. Todo parece que tarda la misma vida, todo parece que hay que explicarlo mil veces, todo acaba siendo aburrido, repetitivo y, en general, insufrible. Una lástima, esto podría haber estado bien.

Que mala es School Tales (O) (TA). Que mala es la pobre. Porque lo que tenemos aquí como una serie de historias antológicas centradas en el terror en el instituto es una notablemente poco pensada y peor planificada colección de historietillas que sirven más para gritarle a la pantalla que para cualquier otra posibilidad de entretenimiento. Que yo entiendo que gritar puede ser lo suficientemente divertido. Pero, vaya, puestos a hacer «Are you afraid of the dark?» o «Goosebumps» podrían haberse esmerado un algo.

Es curiosa esta Send Help (USA), que parece reclamar un lugar propio contando la vida entre cómica y trágica de su protagonsita, un actor con un éxito en televisión pero múltiples problemas familiares, sentimentales y etc… al que la cancelación de su serie empuja a ún avismo que solo el aparente éxito y fama estaba aguantando. Y con eso y todo estoy seguro de que la forma más sencilla de definirla no haría mucha gracia a sus creadores. Pero es que entre los momentos de reflexión sobre la fama, las historias de raza de fondo y las ensoñaciones parece inevitable considerarla como una versión de Atalanta para el público de BET. Tiene cosas más que interesantes y otras que parecen sacadas de los años setenta, y no está muy claro con qué te vas a encontrar ni hasta qué punto merece la pena o te va a interesar esta historia. Que como relleno no está mal pero a la que le falta, quizá, un algo más.

Una vez más, esto no es para mí. Supongo que habrá gente a la que este This Fool (USA) le haga gracia porque para todo tiene que haber gente, pero una historia sobre personajes patéticos que aunque trabajen en un sotop de reinserción siguen encontrándose con problemas -y casi que se hace escarnio y mofa de los mismos- pues… ¿qué necesidad? No sé si habrá un público para esto en algún lado, pero desde luego no soy yo.


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