Anda que vaya semana. Empezamos ya con jaleo porque BET+ por fin ha estrenado The Black Hamptons (USA), que tenía que haber salido en julio, luego en agosto… pero bueno, lo importante es que está ya. Con Carl Weber detrás, es una versión de la clásica telenovela ochentera de ricos que tantos ratos hicieron pasar. Por supuesto, en afroamericano, pero tenemos a los ricos y poderosos pero antiguos y los nuevos ricos y las fricciones entre ellos, más o menos legales, y… bueno, el pack completo. Es inofensiva y, si acaso, le falta algo de laca. Pero sabiendo a lo que vas tiene un pase. Aunque no ha logrado interesarme tanto como para seguir después del piloto, qué le vamos a hacer.

Una cosa diré a favor de Cars on the Road (USA): No es tan mala como I am Groot. Es decir, tampoco es buena, pero está lejos de ser la peor entrada de la franquicia de Cars porque… bueno… De hecho, tampoco es Planes. En fin, cuando todos los puntos a tu favor son compararte con otras cosas sabes que quizá A tu favor sea un poco excesivo de decir.

Parece que en Netflix se han pasado al cine de sobremesa, porque Eojjeodaga Jeonwonilgi (USA), también conocida como Once Upon a Small Town trata sobre un veterinario que tiene que volver de la gran ciudad al pequeño pueblecito en el que creció, para ejercer en la consulta de su abuelo, y allí se reencuentra -aunque él no la reconoce- con una chica que ahora es policía pero que en el pasado… Bueno, os podéis hacer a la idea de todo. Y si bien es cierto que en realidad Netflix pone su logo pero esto es claramente una co-distribución, no lo es menos que este k-drama es exactamente lo que os he contado. Si os apetece más vída de pueblo, pequeños malentendidos, gente que quiere ser buena aunque a veces parezca un poco extraña y etc… Pues ya sabéis. Que no todo va a ser Un verano en la Provenza.

No sé en qué momento se le ocurrió a Netflix pagar a canadieneses para hacer The Imperfects (CA) pero, bueno… supongo que es suficientemente simpática como relleno, un poco como una de esas series de Showcase, incluso en la falta de medios. Con sus monstruos de CGipiedra y sus tramitas. Que el hispano sea un chupacabras en lugar de un hombre lobo o algún otro tipo de werecosa es… bueno… una decisión. En fin, nadie se la toma muy en serio y supongo que esa ligereza ayuda a que quede tan simpática como intrascendente. Muchas veces replicando en su interior las preguntas que los espectadores podemos estar haciendo. Esta especia de X-Men o, mejor, X-Monstruos no deja de ser relleno agradable, forraje de adolescentes sobrenaturales, para algún rato tonto.

Si algo tengo que decir de Jag-eun Assideul (O) (SC) es que me ha dejado buscando las Little Women de su título inglés. Porque las Decisiones Fueron Tomadas para adaptar Mujercitas. Empezando porque hay solo tres hermanas. Al menos en el piloto. Y siguiendo porque las historias, las formas de tratar a los personajes, las tramas. A veves aparece algún guiño, o puedes encontrar un correlato entre algo que sucede aquí y algo que pasó en la novela original. Pero ya. Porque lo que le interesa a Netflix -bueno, en realidad a la productora original que vendió el proyecto a una cadena surcoreana que fue adquirido para distribución internacional simultánea por Netflix, sospecho- es crear una telenovela a partir de esos mimbres. Con una trama de corrupción política, de lo que parecen asesinatos, con una trama de corrupción empresarial, de lo que parecen asesinatos, con una trama de familias ricas, de relaciones y atracciones sentimentales complicadas y, en fin, un poco lo que uno podría esperar en una serie de este estilo Pero con Mujercitas como gancho en el título. Y en pocos más sitios.

Vaya por delante que cuando decides montar tu nueva serie alrededor de un conocido agresor al que pretendes lavar la cara, especialmente si optas por la ruta ‘era todo un invento de los medios’ después de que se lleguen a acuerdos privados, no estás precisamente indicando que tengas mucha esperanza en la serie. Así que debí suponer que Last Light (USA), por mucho que tuviera el respaldo de Peacock/ NBC/ Universal detrás, sería exactamente la filfa que ha resultado ser. Un genérico sin rumbo ni interés, en la que parece que solo se lo toma en serio la persona responsable de la música de ambientación, que está a varias revoluciones más que sus compañeros como si eso fuera un reallity. Le agradezco el esfuerzo, pero ni por esas. Esto sirve más para tenerlo de fondo en la siesta que para prestarle atención.

Bueno, pues esta se me pasó la semana pasada, así que lo pongo esta: Life by Ella (USA) es una serie infantil que logra, a la vez, ser blanca y tratar algún tema importante sin caer ni en lo melodramático ni en la sacarina. Es un poco como ver hacer costumbrismo con los mimbres de una serie de Disney, así que supongo que está bien hehco porque parece que eso es lo que Apple TV + quería.

Son muchos los problemas que puede tener una serie. En general con esta Munich Games (O) (AL) podríamos habernos limitado a hablar de que se toma muy en serio a si misma. Que está como perpétuamente queriendo demostrar que es muy adulta y que aquello que tiene de fondo es muy serio. Pero, claro, el problema es el trasfondo. Y lo es porque obviamente la acción terrorista de Munich en el 72 no es algo que te vaya a defender nadie -al menos a priori- pero 50 años más tarde usarlo para una serie es una forma nueva de explotación, sobre todo una en la que deciden mezclar al Mossad con la policía alemana y, además, darle un transfondo libanés a la responsable alemana de la investigación. Así que toda esa seriedad parece centrada en que no caiga en la autoparodia, en el mismo ridículo que espera como un abismo ante todas las cosas que hemos visto y sabemos tras todos estos años. Y, claro, funcionar, funcionar… funciona regular. No hubiera sido una gran serie, solo un rancho aceptable, y ahora tenermos ese mismo rancho pero teniendo que poner los ojos en blanco por las implicaciones.

Da igual las veces que uno piense que por fin en Netflix se les han pasado las ganas de montar series de organización criminal, especialmente de las de drogas, que siempre acabarán volviendo a ellas, intentando recuperar esos éxitos de su pasado. Y ahí estamos de nuevo con Narco-Saints (O) (CS), otro basado en hechos reales que, como de cotumbre, significa que han hecho lo que les ha dado la gana. En fin, no sé si realmente sigue habiendo público para esto, especialmente ahora que tienen unos competidores y que pasan de anunciar y mover nada, pero sí sé que cada vez me aburren más.

No era lo que yo esperaba este Recipes for Love and Murder (O) (SA), aunque tampoco es que se haya quedado TAN lejos. Porque yo daba por hecho que me encontraría aquí con una de esas series de gente encantadora -más o menos- con un fondo de Murder Mystery dentro de lo que en inglés se llama Cozy Mystery y que significa que es una de esas series agradables de ver, sin pretensiones, con puntos de humor incluso. Y todo eso está aquí. Pero en lugar de crear una serie en la que los asesinatos se resuelvan en un capítulo -o se anuncie que se resolverán en dos- y si acaso dejen una línea de fondo… bueno, parece que realmente le van a dedicar toda una temporada. Que, sinceramente, no parece tener suficiente chicha el asunto, así que ya puede ser corta. Pero bueno, supongo que el intentar darle un giro es parte de la gracia. Ya veremos si tienen algún éxito.

He tenido que mirar que no fuera una repetición, pero paree que no, que seguimos con eso de que todo se parece. Porque en Savage River (AU) tenemos una serie de una joven que sale de la cárcel, vuelve a su pueblo, tiene una situación familiar y social complicada, y en estas se encuentra con un cadáver. Por supuesto es el piloto y el resto de la serie es de suponer que será más ‘investigación en un pueblo lleno de secretos’. Lo cierto es que resulta una serie agradable pero, sobre todo, de relleno. No molesta, tampoco entusiasma, es algo que puedes tener ahí y decir «Ay, mira, pues bueno«.

Que horror y qué espanto este Tell Me Lies (USA) que con la excusita de ser una exploración de las relaciones tóxicas nos mete una especie de Serie S rancia hasta el túetano, supongo que esperando que lo que funcionó hace una década les sirva ahora. Son malos el uno para el otro pero tienen mucha química era ya algo ridículo en el instituto, imagina a estas alturas en las que lo más suave que se me ocurre decir es que la diferencia entre esto y las comedietas chuscas es usar modelos como actores y cambiar la  intensidad de la música. En fin, que mi recomendación es huir en dirección contraria.

Esta Tierra Incognita (O) (AR), la pobre, acaba siendo más Tierra de Nadie que otra cosa. Se nota la intención de hacer una serie de fondo inquietante, pero para un público juvenil, pero con un fondo de drama telenovelesco, pero que tenga un mínimo de costumbrismo, pero que… Y al final no puede con el peso. Pero bueno, si uno quiere ver una serie-batiburrillo bastante light para ir haciendo boca ahora que se acerca Halloween, supongo que podría valer.

Le falta un punto pero solo eso, así que seguiré viendo Wedding Season (UK) a ver si logra el rodaje ponerla en marcha del todo o hace que se deshinche. Pero esta historia de bodas, humor, tiros y persecuciones contada en dos momentos temporales y con parte del encanto de las producciones inglesas logra plantear un buen punto de partida. Tengo ganas de ver cómo sigue.