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Vamos con otra semana de más estrenos que sentido común. Al menos en esta hemos visto mundo porque, por ejemplo, lo mejor que puedo decir de Blood & Water (O) (SA) es que es sudafricana. Aunque no lo parezca en absoluto. Es el problema de hacer fotocopias, que luego las obras transcurren en sus países como podrían haber pasado en el cobertizo de villatelevisiva. En fin. El caso es que se usa de cebo un misterio más Lifetime que otra cosa, pero al final lo que tenemos es la enésima serie juvenil de calidad discutible y destable a penas como relleno. Me pregunto durante cuánto tiempo seguirán con estas cosas.

Pues nada, vamos con la enesimo primera. Control Z (O) (MX) es una serie juvenil que tiene un elemento de misterio -párame si lo has oído antes- que  intenta meter algún elemento original en lo que parece una mezcla de Gossip Girl y Élite. Por supuesto podríamos discutir si son realmente estas dos las series referentes, podría llegar a discutir hasta qué punto también toman ideas de Verónica Mars. Pero lo cierto es que cualquier crítica, dureza o arista que pudiera tener la última se vería convertida en un cuchillo de madera con esta. No solo por el trabajo de un reparto plagado de unos actores pésimos a los que no les creerías ni un ¿Lo quiere con patatas?,  sobre todo por una trama en la que parece que todo es impostado y plasticoso, ni la diversidad parece creada por alguien que haya tenido contacto con ella ni las tramas son capaces de un mero remedo de lo que se ha podido ver en series americanas, algunas de la temporada pasada. Y, sobre todo, falta locurón para compensar la falta de inteligencia. Lo ideal sería tener las dos cosas pero ya que no tenemos una por lo menos podríamos tener otra. Pero no. Más de lo mismo y sin que nadie parezca interesado en buscar la manera de diferenciarlo.

Está curiosa esta Dead Still (IR), aunque hubiera querido que me gustara un poco más. Porque funciona, es distinta en lo que trata (un fotógrafo especializado en muertos que viene de ser ‘forense’) y en lo que promete (una especie de serie de misterio) así como en los personajes que decide juntar (su sobrina con aspiraciones de actriz, un joven enterrador que quiere ser su ayudante) y pese a todo esto y un sentido del humor seco… se queda a medias. Promete mucho, sí, pero no acaba de explotar el potencia. Esperemos -confiemos- en que esta extraña mescolanza (empezando por ser coproducción entre la rama irlandesa de AcornTV y la canadiense de CityTV) vaya cogiendo tracción, engrasándose, en cuanto vayan pasando episodios. Porque el punto de partida lo tienen.

Pocas cosas son más aburridas que intentar revestir una serie de las de toda la vida -lo que probablemente surge de este aspecto de venir de adaptar un bestseller… y que no sea ni eso- con un tono edgy que pueda colar como moderno solo porque… bueno… crean que eso sirva para algo. así que cuando Hightown (USA) presenta sus pintorescos habitantes, su personaje central y las tramas… la sensación real que queda es que han querido hacer un grim’nd gritty Cape Cod para poder decir que este no es el pueblecito de la Señora Fletcher. Y es cierto, no lo es. Su serie era mucho más entretenida.

Aunque la serie de la que esperaba mucho más esta semana es The Luminaries (NZ), precisamente porque el libro que adaptan sí que lo conozco. Y si bien es una elección un poco particular, con las formas, giro y temas que toma, como para que hubiera sido una adaptación al uso; desde luego no creo que fiarlo todo a que Eva Green tire del carro en un papel principal pero no protagonista me parece mucho confiar. El resultado logra mantener algunas de las virtudes del texto original, todo lo sencillo de adaptar y prácticamente ninguna de sus rarezas. Lo hace dándole menos peso a casi todos los personajes excepto las protagonistas y, en general, es un buen ejemplo de cómo hacer accesible acaba siendo un rodillo igualador. Que no es mucho que ofrecer.

Lo primero que tengo que decir es que esta sí que la cogía con sesgo negativo. No me gusta nada del cine de Bong Joon-ho, que he visto casi por completo en salas de cine por motivos que jamás entenderé, y de entre todas ellas probablemente la que menos me gusta sea Snowpierce (USA). Sufrir de nuevo esta historia simplista, incoherente y ladrona en la que solo destellos ocasionales de su reparto -espero que a Tilda Swinton le doblaran el salario- hacían tolerable entre subrayado y subrayado de su mensaje hasta llegar a la bofetada final de gritar el posible subtexto como muy obvio texto hacía que pocas cosas me apetecieran menos que ver la adaptación a serie. Al final me he puesto porque cuando uno es idiota con estas cosas lo es hasta el final. Y es incluso peor. Pero de forma diferente. Por supuesto la incoherencia en el diseño sigue ahí -aunque han intentado arreglar algunos de esos problemas de ‘pasar por todos los puñeteros coches cada puñetera vez’ y el tiempo que se tarda en ello- pero al menos han dejado de robar la mecánica de Game of Death aunque no para mejor. Ahora es un policíaco con la investigación de un asesinato. Cualquier contenido social se ha matizado -aunque sigue siendo desesperantemente obvio como mensaje- y han metido un par de ‘sorpresas’ divergentes de la trama original que supongo que buscan animar un poco un cotarro bastante muerto, pero que le hacen poco bien a la ya de por sí implausible coherencia de lo poco. Así que, resumiendo, ahora además es rutinario. Así que, una vez más, parece más interesante lo que ha tenido que ser la producción de esta serie que el resultado que han logrado.

Una serie OK es una serie OK. Tú ves Stargirl (USA) y piensas OK. No hay grandes actores (casi al contrario) y lo que cuenta lo hemos visto tantas veces en la CW que no sé ni cómo no han intentando mejorar un algo. Pero bueno, vale, OK.

Ojalá Sweet Magnolias (USA) fuera Steel Magnolias, pero ni por el reparto ni por los logros tenemos algo más que una serie creada como para un dispositivo inexistente entre Hallmark y Lifetime, es una historia muy familiar y encantadora de una mujer de mediana edad rehaciendo su vida, con un reparto más o menos diverso y basado más en los buenos sentimientos que en un intento de contar algún tipo de historia. Supongo que el equivalente a aquello de la comida reconfortante. Para una tarde de domingo o similar.


Está curioso este Chichipatos (O) (CO) que no es ni de lejos muy original pero sí que está hecho con suficiente cariño como para que tanto lo anticuado de los arquetipos como el estar -otra vez- con una Empresa Criminal como centro de las historias de Netflix, acabe siendo uno de sus estrenos más notables de la semana.  Al final es el retrato amable de sus personajes, empezando por su desastroso protagonista, y no el fantástico o el ‘policial’ el que hace que, con todos sus problemas, se acabe teniendo interés en sus andanzas.

Es curioso esto, pensaba que ya había hablado sobre Defending Jacob (USA) pero resulta que no. Y no es la única. En fin. Chris Evans está muy bien, Jaeden Martell está estupendo también. Puede ser una de las series más ‘británicas’ que han hecho los estadounidenses. Y con eso y todo… sobran capítulos. Vale, están adaptando una novela sobre un misterio con adolescentes y paternidades de por medio. Es normal que tengan que estirar la trama cuando se hacen estas adaptaciones, pero llega un momento en el que se nota demasiado el relleno. Una lástima, porque sigue siendo una buena miniserie. Incluso aunque podría ser mejor.

La adaptación a miniserie de la novela de Pierre Lemaitre Recursos Inhumanos llega con el nombre de Dérapages (O) (FR) porque el canal original francés es ARTE. Luego ya llega Netflix para la distribución internacional y así es más fácil que nos enteremos todos. Supongo. En cuanto a la adaptación en sí, Éric Cantona saca todo el juego que puede en esta reinvención y la historia está lo suficientemente bien llevada. No puedo que decir que sea mala, ni mucho menos, pero los capítulos dejan la sensación de tomárselo con tanta calma que quizá podría haber dado si no de más al menos para un poquito más de brío.

Hay veces que llegan series y otras que lo que parecen llegar son genéricos, de ahí que Diavoli (O) (IT) pueda ser una producción para Sky Atlantic en coproducción de Italia con Francia, pero el resultado sea una aburrida hasta el bostezo intriga tradicional genérica con especuladores malos, conspiraciones y gente haciendo planes dentro de planes. Supongo que para tenerla de fondo a la hora de la siesta puede tener un pase.

Posiblemente el mejor estreno de esta semana sea The Great (USA), una serie muy consciente de que tiene lo justo de histórica -y es una lástima, las dos madres hubieran sido grandes personajes, y los oscuros de Catalina, como su antisemitismo, podrían componer un mejor cuadro- pero que lo compensa siendo un melodrama de época con bastante humor y muy buena planificación. Más cerca, aún sin llegar, de Caballero Jack que de Dickinson, aunque dentro todas de ese mismo universo alucinatorio y muy medido. Con actores haciendo lo mejor que saben -qué le vamos a hacer- por cumplir con sus papelazos. Habrá que seguir viendo -que para algo la han soltado entera- para dónde tiran. Esperemos que para bien, claro.

Lo único que saco en claro de I Know This Much Is True (USA) es que más vale que seas fan de Mark Ruffalo para verte esto, no solo por el empacho del papel doble, también porque el intento de meter la novela entera -y que gire en torno a ellos- sale tan a medio cocer como la forma elegida para mostrarla. Y eso que Ruffalo tira del carro todo lo que puede y un poco más, que no es poca cosa. Y es casi lo único que hace que no sea un enorme desastre, pero de ahí a que sea algo digno de verse… hay un trecho. Pero, mira, así se demuestra lo que puede hacer falta para acabar creando una obra ‘correcta’.

Ojalá Paatal Lok (O) (IN) tuviera una décima parte de ritmo que su trailer. Lamentablemente es mucho (mucho) más lenta en todo lo que aborda que es, además, bastante y bastante extenso. En fin, al menos esta mirada al underbelly indio -sí, otra, qué le vamos a hacer- parece realizada a conciencia. Lástima que haga algo más que paciencia para seguirla. Pero bueno, al menos tenemos más series indias a nuestra disposición, que siempre es interesante. Incluso cuando no acaban de funcionar… o no con este montaje.

Supongo que habría cosas buenas que decir de White Lines (USA). Algunos de los actores hacen lo que pueden con lo que tienen, por ejemplo. Pero entre lo que tardan en casi cualquier cosa y lo encantados que están de haberse conocido entiendo que la idea de meter sexo para ver si mantienen la atención -y no conseguirlo- es menos una decisión de la trama y más de intentar ofrecer algo al espectador. Sobre todo teniendo en cuenta que siguen los tropos y temas de una telenovela pero con muchísima menos gracia. En fin.


Esto en muchas partes se llama solo Bruh, pero creo que es mejor llamarlo Tyler Perry’s Bruh (USA) porque así por lo menos vas advertido desde el principio. El contenido es exactamente el que puedes imaginar, cuatro amigos en diferentes mundos profesionales que tienen sus historias y que blablabla. Lo típico que hemos visto mil veces en señores blancos (se me ocurre una docena solo en TBS) y que aquí es… bueno… igual de mediocre. A ratos parece grabada con las calidades de una producción juvenil de pequeño nivel. Un espanto. Y peor aún, un espanto esperable.

No se puede decir que Netflix no lo siga intentando con los pequeños. De hecho es en la franja de preescolar donde sospecho que estará teniendo más éxito porque también en Chico Bon Bon: Monkey with a Tool Belt (USA) parece que tienen claros los esquemas e ideas que van a utilizar. Quizá no sea muy rompedora, y a ratos parece que han tirado por el camino más fácil de representación y esquemas, pero no creo que se pueda dudar de su efectividad.

Reconozco que lo último que esperaba de The Eddy (USA), algo que había definido como Parece la idea de hacer una serie sobre Jazz para Netflix de los que piensan que La La Land es una película sobre el Jazz y el poder de la música fuera que, efectivamente, Damien Chazelle estuviera detrás de esto. Cero sorpresas, por otra parte. Bueno, miento, me sorprende ver que Jack Thorne aparece acreditado como guionista y creador de esta cosa. Sinceramente, es la obra en la que menos rastro suyo veo de todo lo que ha hecho. Y mira que ha hecho cosas. En fin, qué se le va a hacer. El mundo de la música es así.

No entiendo nada de Robbie (USA). Agradezco que no sea la enésima versión del mismo tipo de comedia de Comedy Central, pero eso no significa que sea mucho mejor. Bueno, espera, SÍ es mejor. Pero sigue sin llegar a ser bueno. Y es una lástima porque cuenta con un reparto -en lo que a los secundarios se refiere- con bastante talento que incluye a Sasheer Zamata o Beau Bridges, pero el resultado queda demasiado a medias de cualquier cosa que pudiera -o quisiera- ser. En fin, quizá la próxima vez.

Hay veces, como la semana pasada, en las que ser lo mejor de la semana es complicado porque hay mucho y algunas propuestas son realmente buenas. Otras, como esta, se trata de ser el mejor de los peores. Algo en lo que Solar Opposites (USA), algo así como el American Dad! de Rick & Morty, puede reclamar su puesto con orgullo. Es decir, parecen chistes desechados por al menos tres series y una de ellas con tantos años a sus espaldas ya como 3rd Rock from the Sun. Pero con eso y todo… En fin. Vaya semana. A ver la próxima.


Ha sido una de esas semanas. Así que es normal que empecemos con un documental como Circus of Books (USA), que habla -desde un punto de vista que demasiadas veces parece más un vídeo pensado para poner en las bodas de oro que un intento de analizar algo- de una librería, su importancia para el movimiento LGBTQUIA+ o y -sobre todo- de la distribución (y más) de Porno Gay. El resultado es más interesante por lo que tiene en su centro que por lo que logra contar pero quizá por eso mismo es lo suficientemente interesante.

Empieza otra semana con una nueva serie de Quibi en lo que parece una escalada armamentística para asesinarnos muertos. En fin. Esta vez la agraciada, por decir algo, es Dummy (USA) en la que… Yo os cuento de qué va, es en serio, no me lo estoy inventando, tendréis que creerme. En la que seguimos las aventuras de Cody Heller tras descubrir que su novio posee una muñeca sexual. Lo hace con lo que solo puedo describir como una serie de chistes de dudoso gusto apilados y mucha ¿autocompasión? ¿literalidad? ¿poco intento de disimular? No sé, presupongo que la autora cree que está haciendo autoficción o algo así. No entiendo -una semana más- cómo han liado para esto a Kendrick, puedo aceptar que hayan convencido a Logue porque no tiene ni que actuar, y el resto son cameos. Pero, de verdad, si alguien quería hacer la versión ¿feminista? de Ted podría haber elegido otro tema. Y, a ser posible, no pasar cada dos minutos dejando caer quién es su novio hasta extremos lisarinnescos. Que entiendo que está desnudando sus inseguridades pero que lo mismo esto tendría que verlo su terapeuta -de pareja o de lo que sea- y no unos sufridos espectadores que intentan descubrir cuál es la idea detrás de Quibi.

Les ha quedado encantadora Gangs of London (UK), tan llena de estilo y actores interesantes que casi parece que su trama no es la misma de siempre de Vamos a hacer una de imperio criminal en Londres, valga lo uno por lo otro porque resulta lo suficientemente interesante -aunque podría ser un capítulo más corto, así entre nosotros- aunque no acabe de destacar. Quizá según pasen los capítulos.

En Australia es toda una institución Underbelly y sus múltiples brazos, llega la enésima ramificación:  Informer 3838 (AU) . Como siempre, basado en hechos reales aunque os advierto ya que si la historia original fue lo que sólo puedo definir de manera técnica como Una movida tochísima el pasarlo a serie el desbarajuste es solo moderadamente más comprensible. Pero, de nuevo, la culpa es menos de la serie -muy correcta en todos sus aspectos, como casi siempre con esta… franquicia- que del hecho original. Pero bueno, no hay que olvidar que esto no es tanto información como entretenimiento así que aceptémoslo como un resultado pasable.

Resulta agradable esta Love 101 (O) (TU) aunque no muy original. Pero al menos esta vez esta historia de adolescentes está más cerca de una novela romántica que de la enésima copia del producto adolescente. De hecho, por muchas cosas que nos indiquen que podría ser como Élite, empezando por la edad de los actores, el resultado final es solo lateralmente adolescente y bastante más cerca de una película de sobremesa. Con la semana que hemos tenido tampoco me parece mal.

Entiendo que cuando uno consigue un cierto nombre puede hacer lo que le da la gana. En el caso de Pendleton Ward eso significa que puede lograr que Netflix le anime su podcast fumeta a.k.a. The Midnight Gospel (USA). Esta serie, que es algo así como La herencia Valdemar de la animación adulta usaca, puede que le interesa a alguien si le va el tema fumeta o… no, fundamentalmente a esos. La animación está bien, eso puede ser también para la entrada. Sí…

En una semana con varios estrenos mediocres cuando no malos RuPaul’s Secret Celebrity Drag Race (USA) se lleva la palma. No solo porque los participantes no son ni Secret ni prácticamente Celebrity, es que además logra sacar gran parte de lo peor del programa y, a la vez, no se atreve a acercarse nada parecido a una crítica. No solo eso, además el trato dado al único concursante no heterosexual es paradójico, por un lado porque iba con la idea de reivindicar una buena cantidad de cosas y si se descuidan ni le escuchan, por el otro, porque resulta que ya había hecho Drag antes frente a los otros dos concursantes. Yo entiendo que RuPaul quiera dinero suficiente como para hacerse la reina del fracking world, pero con estos programas desde luego que no va a conseguirlo. Y mira que esta vez parecía sencillo.

Reconozco que esperaba algo más de One Lane Bridge (NZ), y eso que no sabía nada sobre ella cuando me puse a verla. Pero está siempre en el borde de ofrecer una cosa más. Que si policíaco, que si paranormal, se queda a medias en todo. Pero al menos en suficientemente neozelandés.

Es muy poco bueno lo que puedo decir de Penny Dreadful: City of Angels (USA). Visualmente interesante, le dan de comer a Nathan Lane, recuerda que hay más de una tradición cultural americana y… no sé…es tremendamente aburrido, se ve venir a kilómetros de distancia y logra ser incluso menos interesante que American Gods, y mira que parecía poco probable. Tendrá su público, no lo dudo, pero estoy a kilómetros de distancia de contarme ante ellos.

En The Secrets She Keeps (AU) tenemos mejores intenciones que resultados, aunque en comparación al menos no se hace eterna y es comprensible por dónde lo quieren llegar, incluyendo el giro final. Al menos las tramas de personajes están bien llevadas -o lo suficiente- y buscan un realismo mínimamente creíble. Estoy muy lejos de ser el público de esta serie pero creo que es sencillo decir que es lo suficientemente sólida pero no muy destacada.

Todo esto de Spides (USA-AL), que a ratos puede parecer una mezcla entre Atmosfear y película de The Asylum, lo más entretenido que tiene es la historia detrás. Creación de autores alemanes que no encuentran financiación en su país y llegan a un acuerdo con SyFy que les hace rodarla en inglés para, al final, que acabe siendo estrenada primero en Alemania y luego en España y ya veremos si acaso algún día en USA. Cosas que pasan. En fin, al menos resulta curioso de ver, aunque a ratos parece creada teniendo ya en mente a SyFy.


Empieza otra semana y seguimos teniendo novedades en Quibi, supongo que aún nos quedan unas cuantas semanas de que eso pase. De momento han sacado la obra de Sam Raimi 50 States of Fright (USA) que se encarga de producir y que también dirige la primera de las historias, loncheada en tres episodios. Lamentablemente solo hay un par de pinceladas de Raimi en todo esto, la historia no tiene muchas vueltas, los personajes son tirando a casi monodimensionales y la trama se ve venir desde Alaska y siguen sin sacarle el partido a los dos formatos de visionado. En fin.

Más Quibi y más contenido discutible, Agua Donkeys (USA) logra concentrar lo peor de Comedy Central y [adult swim] en un solo piloto, tiene mucho mérito porque por una vez logran que la duración parezca adecuarse al guión que tienen, y con eso y todo los siete minutos que dura el piloto se hacen eternos. Pero bueno, si queréis ver series con chistes de No Homo y repartos con una sola mujer que es, además, el interés romántico seguro que es una gran… ehm… opción. Sí. Eso.

Adaptación de la serie israelí original, como podría haber sido de casi cualquier otro lado, porque The Baker and The Beauty (USA) sigue un clásico, la superestrella y el muchacho de barrio. Que ya sabemos todos cómo acaba esto, con simplemente una chica, de pie delante de un chico, pidiéndole que la ame.Pero, mientras tanto, tenemos una obra agradable, muy para estos momentos, y con un uso… intensivo, digamos, de la música. No es Jane the Virgin, no es Ugly Betty, pero algo es algo.

Estoy seguro de que si pensara lo suficiente se me ocurriría algo bueno que decir de #blackAF (USA), pero me temo que se nota demasiado que está detrás el creador de Black-ish porque a ratos parece una serie hecha por blancos desde fuera, no solo por las tonalidades de piel, también por los tropos, humor y temas.

Es curioso como Fuqua monta las cosas, porque su #FreeRayshawn (USA) reúne mucho de lo bueno y lo malo que suele darnos. Mucha secuencia de acción más o menos efectiva pero al menos creadas para entrar en la duración pero también una trama que es casi inexistente. Cierto es que al menos han intentado meter un mínimo de suspense, bueno, miento, dos mínimos de suspense. Por un lado el punto de partida en mitad de una persecución facilita que no sepamos exactamente cómo ha empezado la historia y, por tanto, cómo de cierto es lo que cuenta su personaje principal, por otro el enfrentamiento que se nos presenta casi desde el primer minuto -primero prefigurado, poco después en directo- entre ese Ray Shawn del título y un negociador. El formato no parece sacar mucha ventaja de los planos verticales, pero sospecho que tampoco lo intentaban. En fin, que esto es una película de Fuqua organizada para que se pueda ver en estas lonchas del Quibi. Con todo lo que ello significa para bien y para mal.

No veo la necesidad de hacer Mrs. America (USA). Vale, sí, Cate Blanchett está estupenda, y Dahvi Waller ha logrado un repartazo. Pero se le nota tanto que viene de hacer Mad Men que poner el foco en una mujer real abiertamente antifeminista y convertirlo en un personaje simpatético es no haber aprendido nada de televisión desde Archie Bunke. O, peor aún, que no te importe o pienses que le vas a sacar rédito. Pues nada aquí lo tenemos, una serie muy bonita y un caballo de troya ideológico de mierda. Menos mal que además es tan aburrida como de costumbre o podría ser algo peligroso. Pero bueno, contextualmente es lógico que estos tiempos produzcan estas series.

Entiendo que Netflix tiene que ofrecer un suministro constante de series de adolescentes, de ahí esta Outer Banks (USA) que es mucha lancha y mucho torso y todo lo demás es tan torpe que parece hecha con recortes de películas y series ochenteras y noventeras. Supongo que tiene sentido como serie de esas que te ponían durante el verano y que, total, tampoco había mucho más que hacer ni que ver. …  Así que supongo que será un éxito.

Pues aquí estamos, con Quiz (UK), una miniserie sobre un suceso real de un intento de amañar ¿Quién quiere ser millonario?. Por algún motivo esto dio lugar a una obra de teatro de James Graham que ahora se ha reconvertido en miniserie dirigida por Stephen Frears. con un reparto encabezado por Matthew MacfadyenMichael Sheen. No, yo tampoco me lo explico. Sobre todo porque me ha parecido -al menos su piloto, no he tenido ánimo de más- un drama muy clásico y al uso. Supongo que estarían buscándole alguna manera de darle mayor profundidad y eso, pero, sinceramente, no soy capaz de verlo. Que será culpa mía pero no sé qué pretenden demostrar con esto.Por mucho El crimen más británico de la historia y mucho Culpable o inocente que nos quieran vender.

Si en Quibi es un problema que te loncheen una historia porque no da idea de lo que te están contando solo con el piloto que lo haga la HBO con Run  (USA) es incluso peor. Usar el piloto de presentación solo significa que te tienen que gustar o interesar sus personajes lo sufciente como para querer seguir con la premisa, y ver a dónde van o qué están haciendo. En lo que a mí respecta no ha sido el caso. Que sean dos ¿exnovios?, que tengan una acuerdo, que lo lleven a cabo y decidan irse los dos en tren rompiendo con su vida… no se me ocurre gente que me de más fatiga. Me da igual qué les ha motivado a hacerlo -especialmente en el caso de él, que lo que hemos visto es como para no querer ni soportarle- ni a qué va a pasar en el tren porque en el punto en el que termina el piloto solo sabemos eso, que van a viajar en tren. justo el tipo de excitante evento que uno podría desear, sin duda. Si hay algo más en los protagonistas o en la historia no se ha puesto en el piloto. Que lo vendan como comedia romántica y thriller me hace suponer que o lo hay o aquí las etiquetas se ponen pensando que nadie se va a ver las series. Este piloto no tiene ni lo uno ni lo otro y yo, desde luego, no tengo paciencia para darles segundas oportunidades a series que han logrado aburrirme mortalmente. ¡No eres tú, soy yo!

Veena Sud hace una obra casi-completa como guionista y directora, y lo hace con parquedad de medios porque en The Stranger (USA) hay fundamentalmente dos personajes. Así que podemos imaginar el momento gato-ratón que podíamos esperar. Para una pieza corta podría haber funcionado, es decir, el capítulo piloto aún tiene un pase. Pero luego ya… ¿Cuánto se puede estirar esta unidad de acción y tiempo con dos personajes en un coche sin poder hacer más que girarse, gesticular y decir cosas? En fin, al menos si a la gente le gusta lo suficiente se podrá representar en teatro.


Tradicionalmente Semana Santa es una semana tranquila en lo que a novedades televisivas se refiere. Pero, claro, alguien decidió que era un gran momento para lanzar Quibi y ahora estamos aquí, con más de una doce de novedades. El maravilloso mundo de las plataformas digitales. En fin.

Pero empezamos con Netflix que por supuesto que ha tenido estrenos también. Concretamente The Big Show Show (USA), una especie de adaptación a comedia noventera de la verdadera falsa vida de Big Show. Que está encantador pero que no logra quitar la sensación de irrealidad de serie juvenil que rodea a todo esto. Supongo que si te van cosas como Padres Forzosos y la WWE es tu serie. Un nicho de mercado, sin duda.

Para Brew Brothers (USA) sí que no se me ocurre ni explicación ni justificación, lo peor de las comedias perezosas que transcurren en un bar desde los años cincuenta se reúnen aquí con chistes que ya entonces eran viejos.

Empecemos la visita a Quibi con Chrissy’s Court (USA), que no tendría por qué tratar porque es un reality. Pero como es uno con suficiente cantidad de humor creo que podemos hablar tranquilamente de este programa que, en realidad, es el clásico programa de tribunal televisivo pero con Chrissy Teigen de jueza. Así que lo que ya suele ser una farsa -recordemos el Veredicto de Ana Rosa Quintana– lo es incluso más claramente, una pequeña juerga entre ¿amigos? sin mucha más intención y llevada por Teigen casi más como si fuera una discusión entre niños.

Hay un hueco para los programas concurso (por decirlo de alguna manera) en Quibi. En Dishmantled  (USA) en realidad tenemos más espectáculo que otra cosa, sobre todo siendo de cocina. En realidad lo que hacen es lanzar un plato (es más fácil verlo que explicarlo, digamos que lo meten en cañones y se lo lanzan a los concursantes) que los concursantes luego tienen que probar, identificar y recrear. El que se acerque más al plato gana. Mientras todo esto se produce el presentador charla con dos invitados. Yo qué sé, al menos parece que entiende el formato y la duración. Como concurso es… bueno. Un concurso.

Una de las mejores propuestas de ficción -tampoco es que fuera muy difícil- de Quibi es Flipped (USA), parodia de los programas de reforma de hogares y de la telerrealidad con un fondo de comedia negra tirando a thriller. El problema es que el piloto indica muy poco hacia dónde van a ir los tiros, realmente hasta el tercero no parece estar todo en situación. Lo bueno es que son episodios lo suficientemente cortos como para darles ese espacio. Pero si hubiera sido una sitcom al uso hubieran desperdiciado todo el piloto. Y es una lástima porque tienen un buen reparto del que tirar, comenzando por Olson y Forte. Pero me temo que no han acabo de entender la idea de la duración de los episodios prefiriendo en su lugar cortar en dos los capítulos de 20 minutos. Y, claro, así no funciona. Pero al menos han entendido lo de los diferentes encuadres según si se tiene en el móvil -¿había dicho ya que Quibi es una plataforma solo para móvil?- en horizontal o en vertical. Algo es.

 Aún con menos sentido de lo que es un concurso, Gayme Show! (USA) es… no tengo muy claro cómo definirlo. Dos heteros compitiendo por gayzarse. No parece que haya detrás un interés más que por hacer chistes y proponer situaciones más o menos ridículas. Si hay suerte y sale algún invitado rápido puede dar algún momento interesante, pero el caos general hace sospechar que les interesa más que haya muchas cosas que el que esas cosas tenga un interés o impacto. Y es que -al margen de otras consideraciones más ensayísiticas que le podríamos hacer sobre el concepto de Cultura Gay que se presenta, se performa o se vende aquí- parecen haberse decidido por la acumulación.

Probablemente el programa de no ficción que mejor partido le saca al formato es Memory Hole (USA). En parte porque lo que hace tampoco es especialmente original -comentarios y montajes a partir de clips televisivos- aunque aquí se centra en los que ya tienen un tiempo frente a, pongamos, la inmediatez de The Soup (probablemente el programa estadounidense mas conocido, y sin duda el más longevo, de estas características). Will Arnett presenta y lo hace con gracia, y al final el único punto negro que se le puede poner es precisamente el que está causando las mayores broncas. La existencias previas de un Memory Hole con una estética similar pero sin ninguna relación ni directa ni como parte consultada. Está siendo el gran escandalito del lanzamiento de Quibi y es una lástima porque probablemente hunda uno de los programas más interesantes que han sacado.

No hay como que te acusen de plagio para eliminar incluso el trailer.
A favor de Most Dangerous Game (USA) está un reparto con Christoph Waltz -estupendo como siempre- y protagonizado por Liam Hemsworth. El problema real es que parece mas una película loncheada a la que tanta interrupción hace pensar en su emisión en alguna cadena generalista, como en que no saca partido del doble formato de pantalla ni, en general, de las cosas que se supone que son propias de esta plataforma. Si le unimos que tampoco es que ofrezca nada especialmente interesante en cuanto a guión -es una película de Caza al Hombre y, desde luego, no es Blanco humano– acabamos teniendo un relleno loncheado que no sé yo cómo de seguible será en la larga distancia. O si nos olvidaremos antes.

Me puse a ver Murder House Flip (USA) pensando que sería algún tipo de sátira. Pero no, es realmente un programa de renovación de casas con un pasado de asesinatos, horror y todas esas cosas. Lamentablemente no está pensado para este formato (es decir, la historia es más grande que la duración así que va por cortes) y no acaba de decidirse entre ser un programa de True Crime o uno de Renovaciones, algo que se nota sobre todo en los presentadores que tienen un tono que choca en todo momento con lo que se está contando. Pero no como una farsa sino como peces fuera del agua. En fin, supongo que si alguien quiere hacer una imagen de esta especie de sátira-distópica en la que vivimos y llamamos realidad sacar a alguien confinado en mitad de una pandemia mirando en un móvil un programa sobre renovación de una casa en la que se cometió un homicidio múltiple puede ser una gran elección.

En Nightgowns (USA) lo que han decidido lonchear es un documental. Porque esta aproximación de Sasha Velour al mundo del Drag -mucho más variada y diversa de lo que suelen ser estas cosas, aunque siempre con ese punto artsy que la caracteriza- no deja de ser eso, menos un programa de variedades que un documental. No es algo malo, ni mucho menos, pero vuelve a demostrar los problemas no tanto del formato como de intentar adecuar el formato al contenido y no al revés.

Justo lo contrario ocurre con Nikki Fre$h (USA), un delirio que dice que es un reality pero que soy incapaz de no ver como una comedia en la que no todo el mundo está informado. Nicole Richie está inconmensurable en un papel que parece puro Amy Sedaris, su desconexión con la realidad -que en estos últimos años suele venir acompañado de una sátira al gwynethpaltrowismo y su goop– y la mezcla de corrientes que le permite hallazgos como decidir hacer una ‘música actual pero para padres, el Parent Trap’ o sobre su propio perfil racial percibido hace que todo este delirio parezca una serie sacada de otros medios (stories de Instagram, vídeos en TikTok) hasta el punto de que parece que el formato se le queda largo para lo que tiene que contar. No sé cuánto tiempo podrán mantener el chiste, pero desde luego es uno de los mejores puntos de partida para alguien que, en teoría, solo se dedica a la telerrealidad.

Volvemos con el loncheado de películas, de verdad que paciencia, pero bueno, Survive (USA) está hecho de una forma que si solo te ves el piloto parece una cosa, si vas viendo más descubres que el pilot no te está vendiendo la película que vas a ver en absoluto así que, ¿qué más da que pongas un formato de diez minutos máximo si luego no vas a desarrollar nada parecido a un arco de diez minutos? Y, sinceramente, para verme una película con pausas cada diez minutos me pongo Antena 3. Ah, sí, esto que en el piloto es la historia de una mujer con PSTD que ha pasado un año en una institución recuperándose tras un intento de suicido y que parece que esconde secretos y que quizá haya algo más en esa institución la podéis olvidar. No porque sea como Gothika, sino porque en realidad va de un accidente aéreo con un par de supervivientes. Ya os había dicho que el piloto aquí no sirve para nada en absoluto.

Hay muy poco bueno que se me ocurre de Tooning Out the News (USA), Prácticamente nada. Los momentos de añadir dibujos a imágenes pre-existentes y no todas. El resto tiene alguno de los peores momentos de creerse más divertidos de lo que realmente son y disfrazarlo como sátira. En fin, será que no hay necesidad de noticiarios satíricos como para presentar esto.

La parte buena de When The Streetlights Go On (USA) es que por lo menos estos parecen haber entendido que tenían que hacer capítulos con un máximo de diez minutos, no filetear una película o, en este caso, lo que parece que iba a haber sido una serie para HULU pero decidieron que no. Lo malo es que tampoco lo que nos cuenta es gran cosa. Sí, hay un pueblecito lleno de secretos, en el pasado (1995 ya es el pasado, 25 años en el pasado, concretamente) y un asesinato. Pero entre que los avisos que hacen de lo que iría sucediendo (prolepsis, pero tanto da el nombre) como la monotonía del narrador deja la historia solo a medias, a la espera de que los actores o algo similar lo rescaten. Porque cuando te encuentras cosas como el Profesor Enrollado que el día después de la muerte de Kurt Cobain toda su clase consistió en poner a sus alumnos de manera ininterrumpida Nevermind, además de sospechar que los guionistas tienen una idea extraña de lo que eso hubiera supuesto, consideras lo que puede llevar a pensar que eso hubiera sido guay. En fin, al menos lo de adaptarse a la duración es un acierto parcial, pero con este contenido en ficción más vale que Quibi se ponga las pilas rápido.


Empieza el mes con avalancha de series. Y ya si fueran interesantes no os digo nada. Empezamos con un antiguo agente de la DEA que necesitado de relax decide retirarse a Filipinas, que por lo visto está muy tranquilo aquello sobre todo en el tema de drogas, para llevar la tienda de regalos de un hotel de lujo. Ya, bueno. Y si estáis apostando que los problemas le iban a seguir en este Almost Paradise (USA) ya estáis viendo por donde tira esta serie genérica de pseudopolicías pensada para rellenar una tarde o que un canal pueda emitirlo durante todo un día sin emitir dos en orden.

Lo nuevo de Tim y Eric para [adult swim] es Beef House (USA) y a mí, que su estilo de humor nunca me ha hecho gracia, sigue sin hacerme gracia. Supongo que habrá público para esta mezcla de absurdo que entiendo que quiere satirizar algo, pero yo desde luego no soy. Al menos que sirva esto para que alguno de los que sí puedan pillarlo.

Con más buenas intenciones que resultados llega Broke (USA), que es una de esas series en las que la protagonista principal es lo que menos funciona y que no deja de ser más de lo mismo. Por suerte Natasha Leggero ayuda un poco y, sobre todo, Jaime Camil y Antonio Raul Corbo se convierten en la revelación. Que tampoco es que sea mucha revelación a estas alturas y tras tanto cachondeo, pero que no deja de ser el MVP incluso en algo tan flojo, o quizá precisamente por ello.

El enorme exitazo de Henry Danger para Nick más el inevitable crecimiento de los niños ha hecho que intenten seguir sacándole pasta con un spin-offDanger Force (USA), que trae cuatro nuevos niños y mantiene al superhéroe central y uno de sus ayudantes. El resultado sigue siendo similar a la serie original, pero bueno.

Hacia tiempo que no me lo pasaba tan bien como con Home Before Dark (USA), una de detectives adolescentes (bueno, con nueve años) a mayor gloria del periodismo y con los tejemanejes de un pueblecito que incluyen la lucha contra el corrupto departamento del Sheriff. Investigación de asesinato, mucho humor -alguno muy ácido- y un fondo/trasfondo interesante. La primera temporada me ha encantado y ya estoy esperando que haya más. A mí es que me das estas cosas y ya hozo.

No se me ocurre nada bueno que decir de The Iliza Shlesinger Sketch Show (USA), mira que el año pasado hubo algún estreno que me parecía podía ofrecer una renovación de los programas de skteches, pero esto es volver a los años setenta por lo menos. Urgh.

En la BBC Tres han estrenado In My Skin (UK), creo que el piloto tienen un par de años pero bueno, que ya hay serie y que sigue a una jovencita en su vida de instituto intentando que el secreto de su vida (su madre sufre de desorden bipolar) no salga a la luz, así que ahí tenemos una mezcla de drama y comedia. El resultado es interesante aunque quizá demasiado disperso.

No sé si debería hablar de Maxxx (UK), pero aquí estamos. Ya hubo un piloto hace unos años y según empezaron a emitirla decidieron pararla por aquello del confinamiento y dejar el resto de la temporada para mejor momento. La historia, un antiguo integrante de un grupo que empieza una carrera en solitario, la caga y ahora intenta volver a montar su carrera, está bien actuada aunque resulta un tanto formulaica. Lo bueno es que tenéis tiempo para poneros al día con ella.

Un buen punto de partida para este policíaco de época, Miss Scarlet and the Duke (UK) es un esfuerzo detectivesco que ojalá me hubiera gustado más. Porque la producción está bien pero el ritmo es en excesivo pausado para lo que quiere contar. Esperemos que se trate simplemente de los problemas de presentación de personajes del primer capítulo y que para próximos días se den un poco más de vida.

Con el clásico estilo [adult swim] de contenido para adultos Smilling Friends (USA) es otra de esas series para las que no soy su público. Un punto de partida que parece apuntar hacia un lado más amable y clásico de la animación no-para-adultos subvertido en uno para adultos para, al final, dedicarse a hacer lo mismo de siempre.

Nueva adaptación en la BBC de The Snow Spider (UK), un libro infantil que ya se adaptó a finales de los ochenta y que ahora ve realizada una nueva versión en la que se aprovecha la mitología galesa, una historia de estirpes mágicas, regalos extraños y familiares desaparecidos. Una obra correcta, quizá con un exceso de CGI, pero suficientemente sólida.

Entre los superhéroes y las mágical girlsStarBeam (USA) es un buen intento con una forma de animación que -sospecho- va a ser vista en unas décadas como vemos ahora las animaciones de los ’70 o de los ’90. Pero centrémonos en lo bueno, que es que la idea principal es una forma de ir avanzando con los éxitos principales.

Es una pena que este Tales From the Loop (USA) sea tan rematadamente aburrido, porque el libro en el que se basa es una preciosidad. De verdad. Así que, bueno, no es tanto que sea mala como que sea aburrida -que casi peor, diría yo- pero si puede ayudar a que le echéis un ojo al libro para algo habrá servido.

Por fin un estreno de [adult swim] que no me horroriza, Three Busy Debras (USA) es un ejercicio de absurdo que no va a ninguna parte (bueno… claro) pero al menos no es ofensivo ni insufriblemente estúpido. No es interesante, y sospecho que las tres cómicas centrales podrían hacer cosas mejores que esto. Pero al menos no me dan ganas de retirarle el saludo a la televisión.

Terminamos con una… un… terminamos con Trigonometry (UK), que creo que es un drama pero tampoco me hagáis mucho caso. Va sobre un trío. O sobre una pareja que se abre al trío (sí, dos mujeres, claro que dos mujeres) y viven su vida de esa manera y los problemas y… yo qué sé. Lo cierto es que si pretende estar a favor de la idea no lo demuestra demasiado bien, y si quiere estar en contra no sé ni para qué se molesta. Pero, en fin, supongo que creen que esto es sexy. O algo.


En la NBC siguen intentando encontrar un nuevo This Is Us, así que esta semana en el lloródromo han estrenado Council of Dads (USA) que es más de lo mismo. El grupo, la vida, los sentimientos, la familia, blablabla. Estoy tan lejos de ser el público de la cosa esta que no sé ni cómo he logrado terminar el piloto sin colgarme.


Creo que hay una serie interesante dentro de Freud (O) (AL), posiblemente si se hiciera en formato webseries. Bueno, webseries ya es que esto es Netflix. Me refiero a con una duración más reducida y más centrada en el locurón que asoma de cuando en cuando y que es lo único que me ha llevado a ver los primeros episodios. Mientras tanto fía el interés en que la gente se flipe con el actor protagonista -y no por su acción- pero a mí me logra aburrir tantísimo que creo que dejaré que me contéis si al final el puro era solo un puro.


No esperaba yo encontrarme a Mel y Sue haciendo de asesinas pero aquí estamos, con Hitmen (UK), una comedia con trazas de thriller en la que interpretan a unas desastrosas asesinas, o ayudantes de asesinas, o algo así. Haciendo sus papeles habituales, y es que Sue Perkins y Mel Giedroyc siguen esa rutina de listo / torpe que a ratos parece sacada de una película antigua. Lamentablemente no es lo único que se nota un tanto antiguo y la cosa no acaba de funcionar fuera del más que evidente juego entre ambas. Pero a veces hace falta algo más que química, y este es uno de esos casos.

Una pareja y su surrogada madre, ese es el centro de este The Nest (UK) y de media docena de películas de Lifetime que, comparadas con esta, al menos van al grano. Supongo que tendrá fanes porque todo lo tiene pero no seré yo quien pierda más tiempo defendiendo esta especie de thriller sobre mujer misteriosa y matrimonio con problemas.

Más interesante por lo que cuenta que por cómo lo cuenta, Unorthodox (USA) ofrece la visión de las mujeres dentro del ortodoxismo judío estricto. Una forma de conocer un punto de vista poco transitado que,a demás, no deja de mostrar los parecidos -pero también las diferencias- con otras religiones. Sobre todo en sus extremismos.

Una space opera muy noventera es lo que nos propone este Vagrant Queen (USA), adaptación del cómic del mismo nombre y comprometida también en mostrar toda la diversidad de permite la galaxia. Sospecho que mucho de lo que vemos sonará conocido -más allá de los inevitables homenajes- a sus espectadores. Pero, al menos, proporciona un buen punto de partida de aventuras espaciales.