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He tenido que ir a mirarlo. Efectivamente, solo hace un mes del estreno de los Mighty Ducks y aquí estamos con Big Shot (USA) que es como lo mismo pero peor. Yo entiendo que Tio Jesse Entrena Baloncesto tendrá algún tipo de interés, y supongo que la idea de ponerle en una escuela privada carísima es lo que David E. Kelley ha añadido. Pero por mucho que me alegre que le den un sueldo a Yvette Nicole Brown es muy poco lo rescatable o destacable en una obra que se queda blanda en el drama, desaparecida en combate en la comedia, insulsa en los adolescente y ridícula en lo deportivo. Sé que no soy su público, imagino que alguno habrá, pero me pregunto si serán los suficientes.

No entiendo la necesidad que Jamie Foxx tenía de hacer algo como Dad Stop Embarrassing Me! (USA) ni por qué en Netflix parecen empeñados en superar el récord de progenitores fallecidos de Marvel y DC. Pero esta es una serie que en los ’90 ya hubiera sonado antigua, que incluso en BET lo parecería, y que no aprovecha en absoluto a ninguno de los implicados. Así que entiendo que es la forma más barata de ganar dinero que Foxx ha encontrado.

Hablando de cosas que parecen tener décadas y ninguna gracia, aquí está en Prime la creación de los hermanos Gleason Frank of Ireland (UK). No tengo nada bueno que decir de ella, así que mejor pasamos a la siguiente.

No sé qué pasa esta semana con las series que parecen todas de otra época. Este The Nevers (USA) que es el Wild Wild West Whedon salvo por la falta de sentido del humor podría haber sido perfectamente un estreno de principios de la década pasada, de hecho suena a más vieja que Dollhouse si eso es posible, y desde luego a mucho más visto sin interés u objetivo. En un mundo en el que The Magicians lleva como seis temporadas y Vampire Diaries ha ido variando su forma y objetivo tener algo con esta poca gracias y tanta sensación de pasotismo que uno podría confundirlo con otra temporada de Carnival Row tiene hasta su mérito. Bien es cierto que no esperaba yo un Protectorado de la Sombrilla, pero al menos un mínimo de vergüenza cuando se está robando de todas partes para que la persona al mando de un instituto de jóvenes dotados no esté en silla de ruedas, o que la ‘gran amenaza aparente’ no esté en plan Oooh, mira, estoy mal de la cabeza, o que no reciclen ideas de Houdini and Doyle, o que, yo qué sé, si te has gastado más pasta que The Librarians al menos lo parezca. Es terrible no solo la falta de energía de todos o lo blando que resultan interpretaciones – James Norton parece que no se ha enterado de que ya no está en Granchester y Nick Frost es el único que está a su nivel habitual, pero lograr que tus escenas estén bien no logra que la serie sea tolerable, solo que compares lo que podría haber sido-  porque lo malo de esta serie no es que sea mala. No es una mala serie. Es una serie mediocre, rutinaria, aburrida, desmayada, apática, desganada y casi diría que inerte.

Estos Snaps (UK) de la BBC, perdón, CBBC son un repaso a las diferentes caras de la juventud en UK. Muy diferentes y con temas muy distintos, una especie de retratos generacionales jóvenes que logran ser efectivos aunque tienden a centrarse tanto en un asunto que a veces parecen más posters motivacionales que las historias entrañables que está claro que desean ser. Pero bueno, dentro de lo que están convirtiendo la BBC casi que es una alegría.


Por suerte para todos también hemos tenido esta semana Too Close (UK), una serie que es cierto que tiene un punto de partida poco prometedor -una psiquiatra forense intenta que una mujer recuerde qué la motivo a un crimen atroz, del que parece que no hay duda de su culpabilidad aunque ella asegure no recordar nada- pero resulta que lo convierten en otra cosa no los giros y vueltas -que previsiblemente estaban ya en la novela original de Natalie Daniels– sino con cómo Clara Salaman va preparando las situaciones que llevan a esos giros y cómo, sobre todo, las interpretaciones de sus dos personajes centrales, Emily Watson en el primer papel, Denise Gough en el segundo, con ambas actrices comportándose como si estuvieran optando al mismo premio. Que yo, particularmente, le daría a Watson por tener el papel más serio frente al siempre más agradecido que permite a Gough hacer y decir todo más allá del exceso. Ambas conducidas por la dirección de Susan Tully que intenta armonizar los tiempos y espacios de los dos personajes y oxigenar esta relación central con algunos otros secundarios para que no se quiten las ganas. Tres episodios de una hora cada uno emitidos en días consecutivos para contarnos no una historia criminal, casi ni un thriller, sino una exploración de personajes más allá de los bordes de sus capacidades. Porque en el género negro esto también entra.


Podemos decir que Birdgirl (USA) tiene un poco de todo: Buenas ideas, ideas no tan buenas, ideas peores y las decisiones sobre el tipo de animación que va a tener. Hay un deje al antiguo Birdman y su humor. Se han actualizado algunas cosas, pero no sé yo sí suficientes. En fin, al menos da trabajo a varios cómicos. Aunque sea solo para pagarles las pizzas.

No tengo ni la menor idea de a quién le ha parecido bien esto de Chad (USA), que en el SNL hubiera sido un sketch mediocre pero que como sitcom logra ser incluso peor. No tengo ni la menor idea de por qué Nasim Pedrad, una cómica razonablemente conocida de casi cuarenta años, ha decidido que interpretar a un chaval de 14 años era buena idea. No entiendo cómo alguien pudo creer que una comedia de adolescentes como hay ni se sabe cuántas cada día tenía un aspecto diferente que ofrecer por ello y es lo único en lo que lo basa. Sinceramente, no entiendo nada en absoluto de todo esto. Incluso aunque no se notara el pelucón.

Entiendo que ABC hace lo que puede con lo que tiene. Siendo lo que tiene Home Economics (USA), que es lo más cercano a intentar convertir This is Us en una comedia que, supongo, se les ha podido ocurrir, con una historia de tres hermanos, diferencias económicas y blablabla. Mucho blablabla. Supongo que la idea era que fuera algo cordial y que la gente encontrara el humor y todo eso. De hecho, podría haber sido un buen complemento para Council of Dads si no lo hubieran, ya sabéis, cancelado. Pero si la serie a la que iba a acompañar por ser de corte similar está cancelada… bueno, digamos que yo no apostaría por una segunda temporada.

Hay veces que uno no puede dejar de preguntarse en qué estaba pensando la gente. En Channel 5 estaban pensando en ir dedicándose a la ficción de vez en cuanto, estrenaron con enorme éxito The Drowning hará un par de meses, y ahora con Intruder (UK)… digamos que van a tener que empezar otra vez. Porque no es ya que este teórico policíaco sea malo, que lo es, sino que bordea ese límite de la comedia involuntaria. Y, con él, el de ser la misma parodia de aquello a lo que representa. Es complicado explicar por qué sin enseñarlo pero digamos que las tramas no son gran cosa, pero los actores lo empeoran. Elaine Cassidy parecería preferir estar en casi cualquier otro lado y Sally Lindsay pasa por allí como si fuera a la compra, y esos son los actores que mejor lo hacen. Si no hubiera visto la evolución del canal para intentar separarse de las tres Fs estaría tentado a pensar que lo habían hecho a propósito. Pero no puedo creer que les hubiera salido tan bien. Así que solo diré una cosa más: Angela. Angela. ¡ANGELA!

No parece que Channel 5 vaya a poner el trailer. Otra opción hubiera sido poner el DAN! de Partridge. Pero, mira, si ni ellos quieren, yo menos.
Es difícil tomarse en serio Kung Fu (USA) cuando comienza con una mujer que decide escaparse y unirse a lo que a todas luces es una secta. (Erasmus: Sale mal) Que sigue con lo que parece la peor versión posible de Crazy Little Asians. O la decisión de que tres años sea tantísimos tiempo, aunqeu después de 2020 puede ser comprensible. Y el añadirle a un señor blanco y aparentemente hetero tampoco es la mejor de las ideas. Y eso que tenemos todas las historias alrededor del Kung Fu original y sus secuelas como ejemplo de las cosas que podrían haber pasado. Pero bueno, quitando eso y una trama de armas místicas que hace que La armadura de dios parezca un ejemplo de sensatez, pero al margen de todo eso tiene escenas de lucha aceptables y el paso a la CW ha captado parte de lo que es el canal. Incluso han metido un Team Kung Fu. Así que no creo que esta serie vaya a ninguna parte (es decir, a menos que abrace el locurón como Riverdale o Nancy Drew, que ojalá pero lo dudo) pero tampoco creo que pueda ir a peor. O, al menos, a aburrido.

Es una pena que Katey Sagal se haya puesto a hacer Rebel (USA) porque por mucho que esté echa a su mayor gloria -bueno, y de la productora e inspiradora Erin Brockovich-y que tenga a un ligeramente reconocible Andy García por allí. Y es una pena porque Sagal se merece algo mucho mejor, con más jugo, menos pinto-y-coloreo que esta idea de abogada de causas nobles que tiene difícil encontrar algo interesante para un tercer capítulo, no te digo ya para una serie entera. Pero bueno, a ver si para la siguiente.

Estoy seguro de que hay una forma de decir que ver- Them (USA) es como ver American Horror Story realizada por gente con menos talento. En primer lugar, porque tampoco es que AHS tenga TANTO talento. Y en segundo lugar, porque ya hemos sufrido varios intentos de esto mismo, desde Channel Zero hasta Lovecraft County. A estas alturas creo que ya debería de estar claro que con todos sus problemas hacer AHS no es tan fácil como parece. Pero centrémonos en los problemas de esta semana. Digo, perdón, en el estreno de esta semana. Que empieza con algo que hemos visto en infinidad de películas, en una de las series antes mencionadas, y en el libro que la inspira mucho mejor hecho. Si alguien tiene intención de contarnos oooootra vez Los peores monstruos son los humanos por lo menos esperaba que usaran algo que llevara, yo qué sé, ¿nueve meses sin usarse en televisión? Diría que tampoco es que las comedias que se han estrenado sean muy prometedoras, pero tenemos comedias ‘familiares’ a patadas -no buenas, pero a patadas- pero tampoco hay TANTAS series de terror. O sí, quién sabe.

Es complicado hablar de Wakefield (AU) por tres motivos muy distintos. En primer lugar, porque parece mentira que esta serie australiana tenga tanta historia por detrás. En segundo lugar, porque es una obra que podría usarse para ilustrar la definición de Complicada. Finalmente, porque estoy convencido de dos cosas: Va a arrasar en cuanto tenga una oportunidad, Yo estoy más convencido desde la parte intelectual que desde la emocional. Y eso siempre es un problema. En cualquier caso, la serie logra ir más allá del drama sobre un psiquiátrico para hablar también de las personas no solo que lo habitan sino también que trabajan allí, mostrándolas dentro y fuera. Algo que sirve también para incluir rasgos de humor dentro del mismo aspecto cordial, de todo lo encantador y hasta ligero que tienen. Y de fondo de la trama el misterio que se supone que es lo que lo conduce pero que creo que queda bastante claro. O que quedaría. Porque al final es todo lo demás, incluyendo un reparto estupendo como Felicity Ward, Dan Wyllie o, sobre todo, Mandy McElhinney. Y, por supuesto, su protagonista, Rudi Dharmalingam, un actor británico que logra hacer un acento australiano. En fin, que estoy seguro de que va a ser todo un bombazo y una de esas series de lograr muchos premios y hablar mucho de cómo fue un proyecto de su creadora, Kristen Dunphy, una profesional que ha estado internada varias veces y que logró sacar adelante el proyecto tras casi una década de desarrollo, y lo hizo contando con otras personas psiquiatrizadas como Ward o como la directora de varios de los capítulos, Jocelyn Moorehouse -responsable también de mucho de lo bueno que tiene la serie-. En fin, que veo a esto ganando muchos premios. De manera merecida. Lástima que no me guste más.


Acabamos de cambiar de mes, llevamos poco más de un tercio de año, y una de las cosas que están quedando claras es que es un año para hacer series con marionetas. Y alguna es hasta buena, como The Barbarian and the Troll (USA), una serie de fantasía con mucho humor para una indistinguible audiencia infantil/juvenil. Como una mezcla de Xena con Galavant (sin muchas canciones) que podría haber sido un buen segmento recurrente si alguien quisiera volver a hacer Los Teleñecos en condiciones.

Gratamente sorprendido por Godzilla Singular Point (O) (JP) pese a ser uno de esos ejemplos de ofrecer poco de lo que sale en el título. En estos dos primeros capítulos casi podríamos decir que ni está ni se le espera –Godzilla– y, sin embargo, tanto la presentación de personajes como la animación como la forma de ir desarrollando al trama, sin prisa pero sin pausa y -sobre todo- dando esos monstruos gigantes y botos pero encontrando la manera de ofrecer un giro que lo haga interesante. No esperaba esto, no da mucho Godzilla, pero me vale.

Sabes que es algo especial cuando Dick Wolf -ese hombre- despide a un showrunner por ser demasiado racista. Entre esto y la pandemia al final- Law & Order: Organized Crime (USA) ha terminado en salir más tiempo del esperado. Que tampoco es algo de lo que vaya a quejar porque aunque Christopher Meloni siempre sea bienvenido, y se hayan acordado de Dylan McDermott, el resultado es tan Ley y Orden como siempre. Sospecho que Crimen Organizado sale porque tienen una ruleta de temas antes que porque tuvieran una idea clara de qué querían contar o cómo querían contarlo. Pero, en fin, es un L&O lo que significa que todos sabemos lo que esperar y que TUM-TUM.

No sé qué podía haber esperado de este Made For Love (USA) pero sí sé que algo esperaba. Aunque fuera por el reparto. Y lo cierto es que Cristin Milioti se esfuerza a tope por sacar adelante la historia y que Magnussen o Romano por citar los quizá dos nombres más reconocibles ayuden en lo que pueden. Es decir, no es una mala serie en absoluto. Pero le falta un algo. No sé si el problema es que la parte tecnológica cree ser más inteligente -o inesperada- de lo que realmente es (al menos de lo que hemos visto tantos años en series, cómics y demás) o si es simplemente un asunto de falta de engrase que se irá arreglando en cuanto pasen los episodios. Lo que sí tengo claro es que Milioti está de premio, así que por lo menos sus fanses la disfrutarán.

Hay cosas buenas que decir de United States of Al (USA), por supuesto. De entrada nos ha traído de vuelta a Parker Young, fácilmente uno de los mejores himbos de las últimas décadas. Y, por supuesto, está lleno de buenas intenciones. Lamentablemente no hay mucho más que eso. E, incluso, en algún momento esas buenas intenciones parecen casi ser un ejercicio de salvamento para convertir la realidad en algo en la que los USAcas son los buenos y tienen sus defectillos pero lo que quieren es ayudar. Lo que hace, de nuevo, una buena elección de Young, una vez más en su papel habitual de persona no muy inteligente pero con buenas intenciones. Y si bien el resto del reparto hace lo que puede con lo que tiene -especialmente Dean Norris– pero el resultado… no se traslada a la pantalla.


Es difícil explicar a veces lo bueno que tiene algo cuando se establece por comparación. Es decir, me ha gustado mucho el piloto de Drama Club (USA) pero se establece por una línea directa con Glee en primer lugar y con HSM:TM:TS, cambiando el optimismo de esta segunda por enormes cantidades de cinismo de la primera y dándole, además, un par de giros extra a lo que, al final, no deja de ser una serie clásica de Nickelodeon. Pero una con suficiente mordiente y, sobre todo, con un muy brillante reparto que sale, sospecho, de haber dragado en improv y similares. Desde luego que sus creadoras sean Monica Sherer y Madeline Whitby, conocidas también como MadMoni del programa web de sketches Betch, ayuda al conjunto a ir funcionando por escenas y en contraposición unos de otros a la vez que se crea una situación general con tanta historia de adolescentes y making of. Es solo el piloto, pero me ha dejado con ganas de ver si van a lograr mantener el nivel… o incluso subirlo.

Como su propio nombre indica. Esa sería mi reseña de The Irregulars (UK). Y sería una buena reseña. En el sentido de positiva. Porque en realidad hay más flojo que fuerte en esta serie. Sí, Londres y blabalbla, Sherlock y blablable, elementos sobrenaturales… y todo está hecho como sin cuidado, de cualquier manera, no hay forma de que interese demasiado o de verle el sentido desde luego a la parte sobrenatural pero, peor aún, a la parte detectivesca. Ojalá una versión de esta pero con Jack Thorne al mando. Y, a ser posible, alguien a quien le interese un mínimo el policíaco.

¿Cómo conseguir que algo que tiene ya casi veinte años -y al que se le nota cada uno de ellos, y unos pocos más- parezca incluso más desastroso? Pues haciendo una ñapa como Invincible (USA), que reúne todo lo rancio del cómic con ninguna de las mejoras que ofreció en su momento, cambios que estorban en el mejor de los casos y una producción que hace difícil creer que haya tenido presupuesto detrás. Si esta es la gran apuesta de animación de Prime no me extraña que crean que obligar a mear en una botella es un derecho laboral.

Reconozco que lo que The Mighty Ducks: Game Changers (USA) tenía que ofrecer estaba convencido de que sería contar otra vez lo mismo (con un poco de suerte obviando la serie de animación, claro) y lo cierto es que tenía razón y me equivocaba a la vez. Han mantenido todo lo fundamental en esa historia desde, por lo menos, los tiempos de Walter Mathau, pero han sabido crear unos enemigos ¿inesperados? y buscar el apoyo si bien no en sus intérpretes más jóvenes que vamos a dejarlo en correctos en los veteranos, recuperando a Emilio Estévez una vez más (al fin y al cabo es más sencillo justificar esta franquicia que Jóvenes Jinetes) y añadiendo a Lauren Graham como auténtico motor y corazón (y por lo que veo, productora) de este asunto. El resultado es más reconfortante que brillante, pero quizá esa es precisamente la finalidad de lo que se nos cuenta. Puede que no tenga mucho con lo que sorprender pero sí que sabe hacer uso de todo lo que tiene para resultar entrañable.

Por su parte Navillera (O) (SC) demuestra cómo hacer bien las cosas sencillas puede ser casi tan complicado como hacer sencillas las cosas complicadas. Y es que esta historia tiene elementos clásicos y básicos (una persona enamorada por el ballet, otra con mucho potencial pero que no sabe si podrá cumplir su teórico destino, momentos melodramáticos familiares…) que se hacen con gusto, con un reparto encantador que tira de todo lo entrañable. Así que, bueno, quizá no sea una revolución pero sí que es un lugar agradable en el que permanecer.

Si alguna vez tengo la oportunidad de explicar lo que es un Trabajo Para Clase de Audiovisuales creo que usaré Paradise City (USA). Nada menos que un spin-off de una película que ya de por sí estaba solo a un filtro de grano grueso, blanco y negro y slow-mo de ser tan intenso que se iría a su habitación dando un portazo diciendo que el mundo no le entiende. Al final lo más interesante que se puede decir de esta serie es que ha tenido suficientes problemas en su producción como para que a alguien le pueda interesar esa historia, que al menos tiene giros inesperados, antes que la de ficción, que no tiene ninguno. También es cierto que si llamas a tu protagonista Faust estás dejando claro que no tienes mucho que disimular, sobre todo cuando queda cristalino que los contactos y los problemas vienen del mismo lado: Que tu padre fuera el director de Rocky. (Bueno, vale, también Karate Kid y demás éxitos, pero creo que queda claro el asunto). Total, que todo ese privilegio podría haberse usado para algo interesante. En su lugar tenemos esto. Si queréis verlo -allá cada uno- sólo os digo que la parte ‘fantástica’ es incluso más lamentable que la ‘musical’. Y parecía difícil. Líbrenos la industria de los pijos, o de los pijos de la industria.


Una cosa buena del desastre que es Netflix es que podemos -si buscamos, porque ellos desde luego no lo ponen fácil- ver las cosas que se hacen por el resto del mundo. Por ejemplo la india Abla Fahita: Drama Queen (O) (IN) que nos ofrece una mezcla de comedia y acción con un contexto bastante ajeno. Sobre todo porque Abla Fahita no creo que sea muy conocido. Probablemente si le suena a alguien sea por la (absolutamente ridícula) discusión sobre si un anuncio suyo se había usado para pasar información a células terroristas que fue dando botes hasta llegar a que su principal acusador, un conspiranóico, pidiera la prisión para Fahita y acabaran discutiendo ambos sobre el tema en la televisión nacional (bueno, por satélite). De modo que el acabar protagonizando una serie de… Acabo de caer en que quizá tendría que haber empezado hablando de esto. Fahita es un muñeco, un títere, como podría serlo Miss Peggy o Doña Rogelia. (Más la primera que la segunda, también es cierto) En fin, que la serie en sí aprovecha también parte de esto para proponer un lío en el que se mete y que la obliga a huir buscando la verdad tras ser falsamente acusado. La verdad es que el resultado es un poco mixto, supongo que por falta de ese contexto cultural pero también porque la duración es quizá algo excesiva por capítulo (ya, bueno, claro) pero, desde luego, es un gran punto de partida.

Otra novedad más que curiosa es esta Calls (USA), que con un apoyo visual no diré que mínimo pero desde luego sí que muy limitado cuenta historias más o menos de terror (por si queremos separarlas de suspense, que hubiera sido otra posibilidad) como si estuviéramos en un híbrido entre el podcast y el salvapantallas. No sé si podría ser mejor, pero desde luego es algo distinto.

En algún momento alguien pensó que lo que necesitaba La Niñeta era un giro con música Country y de ahí salió Country Comfort (USA), una serie que ofrece exactamente lo que promete: Consuelo, sosiego, algo tradicional y conocido, sin innovaciones ni más que Katharine McPhee intentando parecer adorable o algo. Supongo que puede ser lo que busca alguien. Porque, desde luego, tiene pinta de estar diseñado desde el primer clavo al interés romántico.

Roku ha decidido ponerse con las series con Cypher (USA), que es algo así como la versión de una serie de espías que harían en el SNL. Hay momento en el piloto en los que parece increíble que estén usando tropos tan manidos en serio, pero aquí estamos. Por lo menos pueden decir que es lo primero que hacen.

En cuanto a lo último de Disney y Marvel, este The Falcon and The Winter Soldier (USA) es agradable y poco más. Da una sensación de minutos iniciales de película (sobre todo la escena con la que abren) para pasar luego a una parte más de presentación de personajes que está bien en la parte de El Soldado de Invierno pero solo correcta en la de El Halcón por esa manía de subrayar una y otra vez lo mismo, no nos vayamos a perder. Que no sean capaces ni de ofrecer algún tipo de cierre conjunto refuerza además esa sensación de que no nos han contado el inicio de una historia sino una loncha de un todo mayor. Al final el resultado es una mezcla, pero lo cierto es que no puedo dejar de preguntarme si esta presentación es una forma de aprovechar que saben que a la semana siguiente volverá la gente.

Desde Australia ha llegado Fisk (AU), una comedia que apela a los buenos sentimientos y la extrañeza, llena de personajes que podrían parecer grises pero que encuentran una manera de ir funcionando, quizá aún a tientas, porque empieza presentando los personajes y la situación, mostrándonos un mundo agradable pero poco más.

Siguiendo al detective Roy Grace (UK), de las historias de Peter James, tenemos al clásico protagonista británico de vida atormentada y blablabla. que por suerte está interpretado por John Simm, así que lo que por un lado tiene de clásico lo salva por otro gracias al reparto.

En SyFy siguen con sus cosas y han estrenado The Pole (USA), otra de esas series de animación que están sacando, como casi siempre la vertiente adulta es… en fin… lo de siempre. Y los chistes son… previsibles. Pero imagino que por lo menos están intentando algo, que para eso están estrenando la serie fuera de sus fechas habituales. Pero bueno, que me sorprendería que superara la primera temporada.

Los irlandeses nos traen más serie negra, Smother (O) (IR) no es muy original pero sí bien hecho. De estilos y maneras bastante clásicas, claro. Pero muy sólido. Que al final es lo que más importa.

La otra serie animada que ha estrenado SyFy es bastante psé, este The Summoner (USA) tiene un chiste de partida. Y no parece ser capaz de salir de tener solo un chiste. Así que al final uno se pregunta, ¿si este es el piloto qué van a hacer en los siguientes?

Parece que SyFy ha decidido que es mejor no poner trailer de esta serie. No puedo decir que me extrañe.
No sé bien cómo explicar esto pero Waffles + Mochi (USA) es un programa de viajes y comida que trata de acercarlo a los más pequeños a través de dos muñecos y con invitados especiales, apadrinado por Michelle Obama, porque esta semana lo de Netflix y los muñecos funcionan así. Resulta algo menos creíble que de costumbre los ditirambos de los que prueban la comida, a saber por qué. Pero bueno, si a los niños les vale a mí me parece bien.

La clásica historia de adolescentes que nos tiene que presentar todas las semanas en Netflix, pero esta vez Zero Chill (UK) ha cogido a hermanos mellizos, les ha contrapuesto en hockey sobre hielo/ patinaje sobre hielo y luego lo de siempre. Que si tú, que si yo, etc. Pues bueno, pues vale.


No tengo nada claro qué esperaba de este Bombay Begums (O) (IN), probablemente porque en realidad no esperaba nada. Es decir, porque no me habían vendido nada sobre ella, así que no tenía expectativas montadas. Lo que me he encontrado es una suerte de melodrama centrado en un grupo de mujeres que funciona en el contexto de La India aunque se le noten las raices internacionales. Y bueno, bien, correcto. A veces me da la sensación de perderme algunas cosas que probablemente sean por la falta de contexto pero el resultado es, o supongo que podemos considerar, más que aceptable. Luego ya supongo que va en gustos.


Cuando parecía que Netflix estaba dejando poco a poco las series de Empresa Criminal sección Drogas llega Caïd (O) (FR) que en realidad casi parece más centrado en crear ficción de consumo rápido (es decir, el piloto es realmente corto y el resto de capítulos tampoco es que se extiendan mucho más, y me alegro porque todo lo que sea aprovechar la libertad de formato temporal del streaming es un punto a su favor) y auqnue tampocode para mucho al menos es una serie que se ve rápido y se centra más en ofrecernos algo de movimiento que mucha de esa cháchara y tortura que casi parecía haber compuesto el santo y seña de este tipo de series. ¡Algo bueno tiene que tener que saquen tanto!


El nuevo esteno de OWN, el canal de Oprah, es tan previsible como podría sonar. Este Delilah (USA) va de una abogada que dejó su meteórica carrera para centrarse en la amternidad pero ahora ha vuelto para coger los casos que las grandes firmas no quieren y así ayudar a los más desfavorecidos. Lo cierto es que no es el punto de partida más original del mundo, pero es que, además, no hay nada que lo haga especialmente original. No es que sea mala tampoco. Pero no sé yo si alguien tiene la intención de hacer relleno.

Para mi sorpresa me ha gustado Generation (USA). Tampoco es que sea una locura porque, bueno, venimos de donde venimos y todos los antecedentes (más Skins que Euphoria o Skam para quien esto escribe) han hecho cosas antes. O mejor. Pero es una serie simpática con las mismas historias de adolescentes perdidos, sexo, fiesta y canciones que suelen poblar estas historias. No sé si aguantaré la temporada entera -quizá para ver si le dan a Martha Plimpton algo que hacer, porque es notable el elenco de secundarios que tienen a los que parece que van a usar de pisapapeles- pero al menos me ha gustado más de lo que suponía.

Como no podía ser todo bueno esta semana también tenemos la patochada de turno, obra de nuevo de Netflix y, como de costumbre, basda en un libro que también tiene lo suyo. Este The One (UK) parte de la idea de que la cencia puede determinar nuestra Media Naranja Refinitiva. Por supuesto esto lo puede la Cencia porque han encontrado un tralalá. Yo qué sé, con lo fácil que sería aceptar que lo que estás usando es Magia. En fin, en realidad de fondo te meten un ¿techno?thriller porque está claro que tampoco tenían mucho que contar. Bueno, sí, se exploran algunas posibilidades sobre eso de La Pareja Definitiva pero como parece que todo el mundo cree en la Cencia está claro que tampoco le han dado muchas pensadas. En fin, con deciros que no han sido capaces ni de sacarlo para San Valentín os podéis hacer a la idea de lo chocarrero que acaba resultando toda la propuesta.


Una serie como esta australiana de Amazing Grace (AU) parece que podría salir en cualquier momento y, en cierto modo, es atemporal. Siempre hay un grupo de profesionales que no siguen el manual, problemas entre la vida personal y la profesional, historias muy entrañables… Pues eso. No diría yo que mejor (o peor) que lo habitual. Pero supongo que si te van este tipo de series no vas a despreciarla y si no… pues de fondo mientras planchas. (La ropa, la oreja, tanto da)

Me ha resultado más interesante de lo que espera este City of Ghosts (USA) que ha sacado Netflix. Doy por hecho que es una serie infantil pensada para acercar historias del pasado al presente, está hecha con gusto en lo gráfico y con delicadeza en lo que cuenta y cómo lo cuenta. Interesarme no me ha interesado nada, qué le vamos a hacer. Entiendo que porque no hay una trama propiamente dicha y porque, al final, la intencionalidad divulgativa está por encima de esta extraña historia de cazafantasmas que no cazan. Quizá grabafantasmas. En cualquier caso me ha alegrado ver que se han animado a hacer algo así.

No sé lo que esperaba cuando me puse Debris (USA), pero estoy seguro de que no era ver uno de los pilotos más tostones que he tenido la mala suerte de cruzarme. Empezar con sucesos extraños y alienígenas y cooperación entre agencias no sirve de gran cosa si luego decides apostar por el melodrama y el que más presencia tiene es el señor que hace el score poniendo todo el rato música de intensidad y misterio. Estoy muy sorprendido de haber logrado ver todo el piloto espantoso este de gente hablando en susurros y sobrexplicando las tres cosas que pasan y soltando referencias de todo lo que no, queriendo parecer misteriosos sin ofrecer nada a lo que aferrarse. Supongo que irán a jugar la carta de Serie de Culto. Que ya me contará alguien, porque yo otro capítulo de esto no lo aguanto ni cobrando.

Es una lástima que del segundo estreno animado no pueda decir nada bueno, Kamp Koral (USA) es el intento de exprimir más a Bob Esponja. Pensado originalmente para Nick pero al final utilizado como gancho para Paramount + (el antiguo CBS All Access), empezar con esto supongo que es una decisión. Su decisión. Bien es cierto que yo no era el público objetivo de la serie original así que esta cosa 3D lo es incluso menos. Pero bueno, supongo que cualquier intención de hacer algo interesante con esto era la misma que podrían haber tenido los que hicieron La Abeja Maya 3D. Desde luego el resultado es parecido.

Hablando de exploits poco afortunados, que sepáis que también se ha estrenado Pacific Rim: The Black (USA), una serie cuyo mayor interés es ver cómo hacen los americanos algo como si fuera la primera vez que se hiciera en la historia pese a toda la historia de hacer exactamente esta serie. Normalmente mejor. Aunque hay alguna cosa de la parte gráfica que tampoco es que esté mal. Se sabe porque luego lo repiten varias veces. En fin, a ver si la semana que viene.


Es curioso cómo va esto, te pasas todo Bloodlands (UK) pensando en que alguien quiere hacer un Jed Mercurio y te encuentras con que Mercurio es productor. Así que aunque aparece acreditado Chris Brandon su corta carrera como guionista parece dejar claro que Mercurio ha tenido… si no que ver, al menos sí que opinar. En cualquier caso tenemos a James Nebitt, tan bien como siempre, en una historia localizada en Irlanda del Norte pero que se centra en esas cosas que suenan a ya vistas de un aparente regreso de asesino en serie que está conectado con él porque mató a blablablabla. Así que por un lado el centro es lo de siempre y las formas de organizarlas parecen más imitaciones que originales. Pero si quitamos todo eso. Está ok.

Supongo que Ginny & Georgia (USA) será una de esas series que dividan a la audiencia. Si es que la audiencia llega a enterarse de que se ha estrenado, claro. El resultado es un melodrama cómico que habla de relaciones entre madres e hijas. Pero adelantando y aceptándose a otros conceptos. También os diré que hacen un mínimo para ello y que parecen muy ocupados en lograr que les comparen con las Gilmore Girls aunque no sea para bien. No es que sean especialmente innovadores en realidad, y tampoco son tan avanzados. Pero bueno, supongo que habrá gente que es justo lo que busca, algo medianamente agradable y encantador con gotas amargas puestas para incentivar y mover las demás. Está claro que de esta versión concreta de la historia no soy su público.

Debo decir que he dudado un momento de si incluir aquí o no Punky Brewster (USA) pero creo que es mejor meterlo porque aunque sea la misma protagonista -y algún otro miembro del reparto- y el mismo nombre y blablabla, en realidad es una historia nueva. O una historia vieja hecha de manera diferente, quién sabe. Ahora Punky es la madre de tres niños y se está divorciando o algo y sigue con su mejor amiga y resulta que una niña perdida (?) se encuentra con ella y quiere ser como Henry fue para ella. El resultado es peculiar. El estilo es una mezcla de tipos de comedia que no tiene nada especialmente nuevo y en la que lo que peor sienta es que esa niña suena es una actriz espantosa. Que los niños actores estadounidenses no suelen ser gran cosa, pero esta casi llega al nivel español. Probablemente sin ella sería una serie entretenida. Quizá no muy allá, pero ahora es solo tolerable. Es decir, los momentos en los que no sale.

Y terminando con cosas tolerables, el último estreno de la semana ha sido Superman & Lois (USA) que es una forma de contar una historia de adolescentes siendo adolescentes con héroes de por medio que lleva una vez más a sospechar que esta gente no se ve las comedias de adolescentes con superhéroes. Pero sí se ve las series de adolescentes angst. Que no sé yo a cuenta de qué. Quiero decir, en el mismo CW la idea de esas series es Riverdale o Nancy Drew, en el peor de los casos Dinastía, pero aquí estamos en unos terrenos más cercanos a… Katy Keene. Podría haber sido peor, supongo, y desde luego se le nota que estaba presentando los personajes y  la (muy muy muy estúpida) premisa inicial. Es una lástima que no aprovechen para explotar la química que deberían tener Lois & Clark -ah, no, esa era otra serie- pero como todo en general parece hecho de cualquier manera para rellenar huecos en la CW… Pues bueno, pues vale. Otra semana será.