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Crear una serie para el lucimiento de una actriz tiene sus peligros, en el caso de Angela Black (UK) el problema es que Joanne Froggatt está muy bien pero todo lo demás no puede dar más lo mismo, ni el guión sobre una mujer con aparente éxito pero en realidad sufriendo de malos tratos, ni la interpretación de la mayoría de secundarios, ni nada. Y, francamente, no creo yo que esta interpretación merezca tampoco tanto sufrimiento.


Sospecho que este Aquaman: King of Atlantis (USA) iba a ser algún tipo de película animada y no hubo narices. Pero bueno, supongo que la idea de innovar con aspectos y formatos solo puede hacer bien a DC. Porque está claro que quiere ser una historia dentro de esos dibujos más o menos alternativos. Y casi agradezco qeu al menos no sea animación para adultos, claro. Otro po’fueno esta semana.

De entre las cosas que sinceramente no esperaba para esta semana era que me fuera no ya a interesar sino, de hecho, a parecer más que notable la serie de Chucky (USA). Porque son muchos años, muchas reinvenciones y porque las dos últimas obras (la película Cult of Chucky y el reboot) habían quedado muy lejos de gustarme. Además de que, claro, no parece que el formato serie fuera el mejor para el personaje. Pero resulta que funciona desde casi el principio. Porque aunque tenemos casi todo lo esperable nos tienen preparados un par de giros que incluyen, sobre todo, el poner un entorno de familia/ instituto en el que el psicópata de medio metro no parezca la peor persona. Luego mata gente y ya te acuerdas de que sí, que lo es. Pero entre medias la tensión y repulsión pueden estar más en una comida familiar que en cualquier decisión sangrienta de Chucky. Que, a ratos, parece que va a acabar más como una variación sobre Alf. Y que, desde luego, recupera la idea de canon que le ha venido bien siempre y ese humor que se explotó sobre todo en su cuarta y quinta película. No tengo ni idea de si serán capaces de mantener el nivel pero, desde luego, les felicito por este piloto.

Lo que más me cuesta de Day of the Dead (USA) es decir que es una serie sobre zombies y no OTRA, porque parece más una parte de una tendencia que algo que pretenda funcionar de manera independiente. Y tampoco es que reivindique ningún tipo de clasicismo, ni de exploit. En los últimos años hemos tenido este tipo de series con toda la variedad posible, así que a estas alturas solo puedo decir que es forraje.

Supongo que lo que buscaban con Dopesick (USA) era uno de esos dramas que consiguen premios. Me parece bien. No me interesa en absoluto, incluso entendiendo lo que Keaton está buscando. Pero no me puedo resultar más aburrido este intento de revestir un Documentos TV de gravitas porque… bueno, no tengo muy clara la estrategia fuera de que Keaton ponga caras.

Parece que lo del true crime y eso también está a tope, aunque este Guilty Party (USA) se basa en exceso en una actriz principal que no funciona en ninguno de los registros requeridos, ni logra que la comedia funcione, ni que el drama sea creíble ni, en general, mostrar ningún tipo de registro humano en sus expresiones. Y la historia, por si sola, tampoco acaba de funcionar. Es una pena porque la premisa lo mismo hubiera funcionado como en una novela de Carl Hiaasen o Janet Evanovich, pero se queda en un divertimento no muy divertido que supongo que intentaba resucitar la carrera de su actriz principal, sea quien sea.

R.L. Stine debe de estar pasándoselo en grande, porque aquí tenemos otra ‘adaptación’ de su obra Just Beyond (USA), que a todos los efectos podría ser una nueva adaptación de Pesadillas o cualquiera otra de sus series de libros pero parece que han pillado las de los cómics y aquí estamos todos. No añade nada nuevo, no se diferencia tampoco mucho de lo esperable y, en general… bueno… forraje.

Una serie bienintencionada como Karma’s World (USA) podría haber sido creada por Michelle Obama pero resulta que la ha creado Ludacris. Suficientemente agradable y menos ofensiva de lo que podría llegar a parecer, es una nada con brilli brilli que si le sirve a alguien bienvenido sea.

Para comentar todo lo que opino de la nueva I Know What You Did Last Summer (USA) tendría que abrirme un blog… Ah, espera… Bueno, la versión resumida es que Todo Mal. Igual que en Chucky saben coger la historia y darle un nuevo giro aquí parece que han decidido que lo que tenían que hacer era Pretty Little Liar para un público ‘más adulto’, que significa lamentables escenas soft, uso de drogas más como atrezo que como parte integral de nada, y una serie de asesinatos que no vienen a cuenta y se dividen entre los que suceden fuera de plano y los que no se ve nada. Es casi como si hubieran dejado a unos adolescentes hacerse los mayores escribiendo una serie en la que los giros te los telegrafían desde antes de que salga el tren. Un completo desastre a todos los niveles: aburrido, mal actuado y mal escrito. No sé en qué estaban pensando, pero el próximo verano van a estar buscando trabajo.

En su momento The Darling Buds of May no me hizo demasiada gracia, desde luego no la que debería, así que The Larkins (UK) no me auguraba nada bueno, y resulta que el paso del tiempo ha hecho que me caiga incluso peor. La parte de farsa no compensa el resto y, desde luego, no justifica que un personaje como Papá Larkin siga con sus mismos tics de siempre. A estas alturas. En fin, para muy fanes de los ingleses porque a pocos más veo capaces de pasar por alto la inglesitud y lo fuera de lugar de mucho de lo que vemos.

Resulta curioso este The Madame Blanc Mysteries (UK), de una enorme inglesidad para estar ambientado en Francia, y con un gusto por el Murder Mystery que, sin embargo, parece empeñado en hacer un arco de temporada en lugar de resolver las cosas en el capítulo. Una situación inesperada que, además, deje un piloto cojo en el que no hay una solución real más que a uno de los temas, la policía parece preferir mirar a otro lado y se apuntan tantas cosas que no tengo idea qué veré -porque lo veré, claro, aunque no sé si mucho más- en el siguiente capítulo. Para fanses de estas cosas, supongo.

Supongo que habría que considerar My Name (O) como una novela, con una estructura que va avanzando, porque lo que el piloto ofrece con respecto a lo que los siguientes capítulos van mostrando, tiene que ver regular. Por supuesto la serie es muy coreana, qué duda cabe, y con un guión ciertamente enredado. Supongo que buscando atrapar la atención del espectador, como si eso fuera a servir de algo. En fin, si tienes suficiente tiempo y paciencia supongo que se le puede dedicar a esto.


Es curioso cómo funcionan las cosas, Acapulco (USA) no solo sale a partir de una obra anterior, es que parece que se ha quedado en esa época. Y es que incluso el spanglish parece partir de  hace una década. Que no es mala década para estas cosas, ni es una mala idea en general. Es una serie agradable si no te importa que… bueno… sea más relleno que construcción.

Moderadamente interesante este The Billion Dollar Code (O) (AL) en el que se habla de una reclamación puesta por unos creadores alemanes a Google. Un poco La red social en pequeñito y haciendo que los demandantes tengan la simpatía del público. No es que aporte demasiado ni que vaya a ser muy necesario hacer serie lo que podría haber sido una película, pero quitando eso resulta razonablemente sólido. Si te van estas cosas, al menos.

El subgrupo de series para niños que pasan en granjas presenta la nueva Get Rolling With Otis (USA) que tiene a una especie de tractor-infantil de protagonista y una serie de problemas pequeños pero encantadores. Parece una serie razonable que ponerle a los niños y algo menos a los adultos, por suerte esto va para los primeros.

Adaptar una serie tan… inglesa como era la original a la realidad estadounidense parecía complicado, y en Ghosts (USA) han decidido tirar por la calle de en medio. Les ha quedado de lo más inglés y, a la vez, han tomado decisiones que solo pueden llamarse americanadas. La serie sigue teniendo un cierto encanto y su fortuna en manos de esos secundarios que, bueno, funcionan de manera desigual – aunque en esta ocasión yo diría que Danielle Pinnock se merece el MVP– y a los que la protagonista -porque aquí está muy claro que ella es más protagonista que él- no ayuda de nada porque Rose McIver parece estar sobreactuando de una manera muy poco natural incluso para sus niveles habituales. Me ha parecido tan mala que he ido a ver qué más había hecho. Era la protagonista de iZombie, así que supongo que hay cosas que no mejoran.

Creo que si le ponen un aviso más de que los creadores tienen algo que ver con LadyBug no vamos a tener espacio para una trama, pero bueno, que han sacado Ghostforce (USA) que está claro que está creada para vender muñequitos y que desde el principio está claro que tienen más intención de montarse una buena galería de muñecos, digo, de secundarios con poderes que de ir poco a poco.

Intento entender a quién se le ha ocurrido que The Haunted Museum (USA), una especie de clips para vender un museo que es casi como aplicar la lógica de hacer producciones de Hasbro a Night Gallery si esta última se hubiera hecho con las vueltas del pan, que el nombre que usan para vender esto sea solo Eli Roth significa que aquí nadie parecía tener muchas esperanzas en nada.

Una vez más un programa-concurso de quienlohizo que lo intenta, pero resulta que Murder Island (UK) se lo toma en serio. Quizá demasiado. El meter a Ian Rankin de fondo como autor de la historia debería de habernos dado una idea de por dónde va todo. En fin, lo de siempre, que el día que esto se haga de manera que funcione la televisión se va a forrar.

Es curioso esto, el piloto de One of Us is Lying (USA) hace un maxmix del libro para llevarte como al tablero ya plantado. Los siguientes capítulos, por tanto, van más lento porque, bueno, se han fundido gran parte de lo que tendría que haberse contado poco a poco. Por supuesto la mayor parte de las decisiones se basan en traicionar aspectos claves del libro a favor de hacerlo menos juvenil y más Pretty Little Liars pero, bueno, PLL también tenía unos libros a los que se parecía tirando a poco. Ya veremos cómo evoluciona.

Si una serie tiene mogollón en el plato esta semana esa es Paris Police 1900 (O) (FR), un policiaco de época francés que habla de los cambios en la policía para ‘modernizarla’, de racismos y más tipos de odio, e incluso de un caso de asesinato que sirve para mostrar aquellos bajos fondos. Para el final del piloto te da un poco todo igual pero, bueno, supongo que si le dedicas suficiente tiempo o te parece bonito de mirar es suficientemente pasable.

Supongo que si lo que pretendían con Pretty Smart (USA) era una sitcom blandita que se viera más sola que por voluntad, porque este reparto que lleva lo de Única persona sensata a la once, con mucho énfasis en los descerebrados a su alrededor a ratos parece la nueva iCarly y en otros símplemente una utilización de los clásicos de la sitcom para utilizarlos al margen de que tenga que haber una trama real.

Via Play sigue a todo tren con sus coproducciones europeas, en esta ocasión Red Election (O) es una de agentes secretos (daneses y británicos) intentando detener a un malvado (ruso) en su ataque contra el Reino Unido. Lo que significa una buena cantidad de suspensión de credulidad porque, bueno, ¿a quién le importa? Pero allá van ellos y para tener de fondo mientras planchas pues tampoco molesta.

Sólo a los ingleses se les ocurre hacer una serie como Ridley Road (UK), adaptando un libro sobre un grupo antifascista de judíos que, en el caso de la protagonista, se infiltró en un grupo neonazi en la postguerra, y que la parte de recreación parezca más importante que el drama que lleva. Aunque, bueno, la historia os la estáis imaginando desde aquí. Pero supongo que si este es tu rollo te puede gustar. A saber.

Es curioso cómo una serie como Sort Of (CA), salida directamente de las experiencias de su creadore, puede parecer condensar tanto el momento actual. Porque estamos ante la historia de una persona no binaria que tiene demasiado en la cabeza: tanto su identidad como su herencia, su relación con la familia y el resto de la gente, y sus trabajos. Uno en un café bar queer, otro como cuidadore infantil de una familia. Y todo ello llevado casi con más sinceridad que humor, en una obra que podría haber sido un ejercicio de muchas cosas pero llega a serlo casi sobre todo de pudor. Una historia curiosa.

Es complicado hablar de A Tale Dark & Grimm (USA) porque van de un lado a otro como si estuvieran contando una historia que podría ser conocida solo al final, con muchas decisiones difíciles de justificar en sus elecciones y, en general, más humor negro que consistencia. No es algo necesariamente malo, claro, pero sospecho que ni ellos mismos tenían muy claro lo que querían hacer pese a adaptar, como de costumbre, una serie de libros que podría ser incluso más metaliterario En cualquier caso al menos resulta interesante tanto revoltijo.

Ya no sé ni cuántas versiones ha habido desde que saliera la primera telenovela allá por mediados de los noventa, pero esta La venganza de las Juanas (O) (MX) puede ser como la quinta o sexta de ellas. Quiero decir, de la misma historia: un grupo de mujeres con una marca de nacimiento similar porque, bueno, todas tienen el mismo padre, diferente madre y se llaman Juana. A partir de ahí una historia de falsedad y venganza que, sinceramente, funciona mucho mejor en el formato de tira diaria o algo por el estilo que en esta agrupación demasiado tirada hacia el thriller antes que a los giros desaforados. Qué le vamos a hacer, si los clásicos son así.


Lo que más me sorprende de BMF (USA) no es que esté basada en un hecho real o que 50 Cent lo produzca, es que hayan logrado que el hijo de uno de los implicados originales interprete a su padre. Por lo demás, lo de siempre: creación de imperio criminal, auge y caída, blablablala. No es que haya mucha variedad posible, la verdad.

Ninguna serie es La Brea (USA) por donde… no, espera. Lo que quería decir es que visto el piloto espero que la crítica de allí les haya… breado… porque vaya cosa y vaya panda. No sabía yo que aún estuviéramos buscando la nueva Perdidos, pero supongo que intentar tirar por algunas cosas que ahora mismo pensaba que solo los isekai usaban es menos fuera de lugar y contexto de lo que hubiera supuesto, En fin, que quién me lo iba a decir a mí. Y que mucho me sorprendería que termine la temporada.

En su nuevo genérico de policíaco The Chestnut Man (O) parece que se le han terminado los libros de Harlan Coben y han empezado con los de los nórdicos. No es que sea gran cosa pero al menos sirve para arrullarte.

Los australianos son personas tan peculiares que después del año de incendios (el segundo y tercero mayor de… no, espera, eso era otra cosa) aún les queda ánimo de presentar el drama Fires (AU) que habla sobre las distintas personas afectadas por ellos. Con aspecto y regusto a estrenos TV. Pero bueno… ¡España, llegamos tarde!

Se nota la cercanía de Halloween en que Disney puede presentar una serie tan genérica como The Ghost and Molly McGee (USA) y no voy ni a molestarme con ellos. Sigo dándole vueltas al fantasma central y a qué me suena o de dónde lo han sacado. pero bueno, visto lo que hay qué más dará. En fin, una historia tradicional de opuestos que anda un tanto justa de interés. Supongo que a los peques sí que les hará gracia. O algo.

Últimamente debe de haber una tendencia, porque aquí estamos con Good Grief (USA), otra historia de funerarias con tintes cómicos. No sé a quién intentan convencer de verla, pero tampoco es que ellos se esfuercen mucho por hacer algo que no sea un más de lo mismo.

Hay que reconocer a los ingleses la capacidad para hacer thrillers todas las semanas, siendo la de esta Hollington Drive (UK), con un duelo interpretativo entre sus actrices principales y un claro giro dentro de la historia porque para eso nos están vendiendo que es de hermanas antes que de asesinatos o similar. Y por eso mismo lo que funciona -que tampoco es que sea una barbaridad, pero lo hace- es tan de agradecer ante la posibilidad de ser simplemente una miniserie. Con buenas intenciones, pero sin dejar de serlo.

Si no supiera que es imposible diría que Luna Park (O)(IT) es la adaptación de una de esas novelas de consumo al estilo español clásico, un Tiempo entre costuras, un Palmeras en la nieve, un Dime quién soy… Supongo que el motivo real es que en Italia tenemos un público -y un mercado editorial- parecido. Así que… bueno… al menos sabemos que es una serie que puede gustar a una amplia cantidad de la población española. A mí no, vaya, pero seguro que bien vendida triunfa por aquí.

Doy por hecho que MAID (USA) tendría que ser el próximo éxito crítico de Netflix y blablabla, porque de puro plástico vacío y diseñado me ha parecido una novela de Paul Auster o alguien de la rama. Que sí, que lo pasan fatal y que Arriba y abajo, pero para un telefilme no hace falta tanto capítulo. Ojalá esta telenovela hubiera sido turca.

Pues ya ha vuelto, con The Problem With Jon Stewart (USA) tenemos algo así como la versión retiro dorado de lo que hacía en The Daily Show. Aunque a ratos puede parecer que lo que ha servido de inspiración es el nuevo programa de John Oliver, claro. Sea como sea es un acercamiento poco habitual en Apple y, a ratos, un programa interesante. Pero solo a ratos, porque parece que Stewart tenía más ganas de poder salir en la tele a decir cosas que de pensar en cómo organizar un programa alrededor de esas ganas que no fuera tan insufrible de ver como el de Maher.

He tenido que mirar quién estaba detrás de este Scaredy Cats (USA), porque el absolutamente pueril argumento, la falta de medios y las actuaciones generales (humanas y no humanas) me hacían sospechar de David DeCoteau y sus cosas infantiles. Resulta que no, que son los de Air Bud y sus series infantiles. Pero frente a, digamos, Pup Academy aquí han decidido que tampoco hacía falta adiestrar a los humanos. En fin, espero que a alguna niña -entiendo que su público objetivo- le guste. Porque, desde luego, yo no lo encuentro recomendable.

Una vez más, una serie de animación ‘adulta’, en esta ocasión Ten-Year-Old Tom (USA) -que parece muy cercana a The Life & Times of Tim– recordándome que detesto enormemente ese tipo de ¿humor?. Pero bueno, si te gusta la serie antes mencionada no considerarás esto una tortura como me pasa a mí. Supongo.

La primera serie de Los Picapiedra desde, por lo menos, Los Marmol ha sido este Yabba-Dabba Dinosaurs (USA) que, efectivamente, tenían en un armario sin estrenar desde hacía unos años. He ido a mirarlo porque no entendía que se hiciera una serie así ahora mismo. Y es que no es de ahora. Menos Pebbles y Bam-bam y más Los Caverniños, el resultado general de esto -que se produjo entre 2016 y 2018 y estrenan ahora después de que el piloto se filtrara en 2018 y no le gustara a prácticamente nadie- es que es normal que lo saquen recordando que ya han dado luz verde a otra serie basada en Los Picapiedra y, especialmente, en Pebbles. Es decir, nada tiene mucho sentido -y la nueva serie tampoco tiene mucha mejor pinta- pero supongo que estamos en la era de que los servicios de streaming tengan mucho contenido. Aunque eso signifique que en algunas ocasiones estrenen algo bueno.


Otra semana de muchos estrenos, poco contenido. En fin, comenzamos con Alter Ego (USA), que es el intento de la FOX de llevar la idea de Masked Singer en una dirección distinta pero dentro de un orden, con avatares digitales para cantantes reales, así pueden juntar lo peor de los talent shows con lo más irrelevante de las evoluciones digitales para ofrecernos lo que podría haber sido tranquilamente el primer concurso de canción de Half life.

Cuanto menos curiosa esta segunda serie thai de Netflix, en la que se nos presenta una clásica trama de investigación y corrupción pero con un tema algo menos habitual como es el de las empresas -fundaciones- de rescate. Y es que en Bangkok Breaking (O) tenemos mucho de esa distopía neolibreral en la que vive más gente de la que sería deseable. Con luchas entre empresas de rescate privadas que permiten dotar de una cierta espectacularidad una trama de corrupción, violencia y muerte. Habrá que ver cómo evoluciona, pero como punto de partida es aceptable.

Es más que curioso este Batman: The Audio Adventures (USA) porque aunque viene de una tradición propia el resultado final queda a medias, más como pachanguita de los amiguetes del SNL que como una ficción cohesionada. Que se agradecen los segmentos de Meyers o Sudeikis, claro que sí, tanto como tener a Parnell de narrador, pero los momentos que tratan de integrar la comedia con la trama de Batman son un desastre, los cambios de escenarios están hecho sin cuidado alguno y, en general, nada parece estar demasiado interesado en contar nada tanto como en sacar viñetas de Gotham. Que como idea tampoco es necesariamente mala, pero se podría haber hecho mejor. Y eso sin entrar en que estos no han intentado ni montar el salvapantallas como los de AppleTV. Así que si alguien es capaz de explicarme qué pinta esto en HBO Max aquí estoy dispuesto a escucharlo.

Alguien ha pensado que Sing (la película) y UnREAL (la serie) podían juntarse en The Big Leap (USA) y, por algún motivo, a lo que más me recuerda es a SMASH! (la experiencia). Por supuesto lo que más importa es ofrecer una idea similar a la de la película, así que aunque veamos las bambalinas de un reallity es desde un punto de vista algo más tibio y dramático, como si creyeran que es más This is Us que The Chorus Line. Y como sé que hay un límite para citar obras como referencia incluso aunque sirva para dejar claro que tiene muy poco de original, diré que estamos ante algo blandito y esperanzador que cumple con todos los clichés esperables y que actúa precisamente como podríamos esperar. Cometiendo, además, los problemas de los realities en los que se inspiran, aunque aún quede mucho para ver si tiene una segunda temporada.

Hace un par de años, o quizá un lustro, hubo una película francesa de atracadores de coches blindados -algo así- y ahora ha llegado la ¿versión? ¿continuación? tanto da, en serie. Es decir: Braqueurs (O) Que sigue la vieja lógica de ser más grande, más espectacular, más blablablba… sin lograr nada. Es decir, sí, es una cosa de golpes y hay momentos  de mucho mirarse mal y apuntarse con armas y otros de explosiones y tal, pero está más claro que quieren subir las apuestas que el que las apuestas estén altas.


¿Qué sentido tiene hacer una serie sobre una organización que en teoría no puede actuar fuera de las fronteras USA centrada en su intervención fuera de las fronteras USA? Pues aquí estamos, con FBI: International (USA) No tenía sentido cuando era Mentes Criminales, imaginad con estos. Pero bueno, como el objetivo no es ofrecer una historia coherente o un buen entretenimientos sino vendernos las bondades de las fuerzas armadas estadounidenses y su necesario papel como sheriff del mundo pues supongo que el resultado es el mismo: Decepcionante para todos los que no sean sus fanáticos.

Estoy convencido de que Foundation (USA) va a ser un éxito. Porque no me he podido aburrir más. Sé que hay mucha gente a la que le gustan las cosas cuando ‘son adultas’ y aquí tenemos tanto estirar y ponerse con un palo metido por el orto que estoy convencido de que se va a usar como ejemplo de la ‘ciencia ficción de la buena’ durante décadas. Para mí ha sido como ir a misa: Entiendo el interés del genero fantástico y la intencionalidad que tiene detrás, pero si puedo evitar volver a sufrirlo hasta por lo menos la próxima boda, bautizo o funeral seré feliz. Quien quiera ir a misa que lo haga, yo no comulgo.

Stephen King de Hacendado, eso es lo mejor que puedo decir de Midnight Mass (USA). Lo peor que puedo decir es que es como si alguien hubiera querido reproducir una obra de King pero de memoria, a base de estirar y meter cosas que en su cabeza tendrán sentido pero que no aportan, que solo estiran y que si desde el primer minuto ves por dónde van los tiros en realidad tampoco es que te importe nada. Hay un momento concreto en el inicio del primer capítulo en el que es inevitable recordar una imagen de una adaptación de King, pero, claro, aquí no tenemos a Tobe Hopper. Aunque, si queremos consolarnos, al menos no nos está intentando contar Tommynockers.

¿Sabes cuando una bebida intenta vender más de lo mismo diciendo que han sacado un nuevo sabor que es TROPICAL? Bienvenidos a NCIS: Hawai’i (USA)

No tengo nada claro qué es esta mezcla de cosa musical y ¿ciencia ficción infantil? que es Nova Jones (UK), pero bienvenido sea el intento de hacer en personas reales lo que tiene más pinta de serie animada. Y solo parcialmente de Hanna Montana does the Universe. Pues vale.

Voy a tener que mirar si This Is Us es la serie más vista en USA aún porque yo hubiera esperado que a estas alturas las chorraditas del sentirse bien pero con mucho drama se hubiera pasado, pero aquí estamos, con tres posibilidades para la misma persona, tres futuros, y, sin embargo, la idea de que van a contar tres historias que podrían haberle sucedido a la misma persona y blablabla. Es decir, este Ordinary Joe (USA) que es más interesante como punto de partida que como realidad, sobre todo con los juegos de cambios de colores según la línea temporal. En fin.

No esperaba yo que Our Kind of People (USA) fuera la mejor serie de la semana. Pero, claro, uno espera que las series buenas lo sean por calidad, no por falta de competencia. Así que aunque aquí tengamos la clásica telenovela con familias poderosas y giros inesperados y secretos ocultos y sexualidad no resuelta y blablablabla… al menos no intenta ser ni solemne ni comprensiva, ni de Tyler Perry. Estamos más cerca de Empire, por suerte para los telespectadores. Y es que esta historia no sorprende demasiado, ni va muy lejos, pero al menos no ofende a la inteligencia. Que mucho me parece decir con lo que llevamos encima.

Pues parece que siguen los émulos de Animatrix, debe de ser la nostalgia tardonoventera, esta vez tenemos Star Wars: Visions (USA), una serie que servirá para que a los que les gusta uno de los dos conceptos puedan hacer listas de órdenes de episodios según sus gustos. Y para que el resto pasemos de ella. Recuperar el balance, vaya.

Integrar a las nuevas generaciones de influencers/ cantantes/ loquesea y demás en las series no debe de ser muy sencillo, así que en Nickelodeon han cogido un clásico (niño + extraño acompañante) para justificar That Girl Lay Lay (USA) Y han hecho un poco lo de siempre para sorpresa de nadie. Es poco o nada lo que aporta o sorprende, pero supongo que con eso les vale porque al fin y al cabo los niños no se han visto las versiones anteriores de esto mismo. Y a los mayores ni les importa ni les interesan estas cosas.

Dentro de esa corriente de la animación infantil de presentar series encantadoras con un desarrollo de personajes y construcción del mundo interesante para contar una historia de acpetación y blablablabla tenemos Wolfboy and the Everything Factory (USA) que podría empezar como algo divulgativo pero muy rápidamente vemos que en realidad es la nueva iteración de este tipo de series. Que tampoco vamos a quejarnos, pero que aquí estamos, viendo un estilo sencillo de animación y toda la carga. Muy bonito, eso sí.

¿Era necesario hacer un remake de The Wonder Years (USA)? Claro que no. ¿Tiene sentido cambiar el foco a un joven afroamericano que intenta mediar entre comunidades? Por supuesto que no. Si ya era mala la moralina y edulcorante de la original pasar al Seamos todos amigos, como si la cosa hubiera mejorado algo en sesenta años es sencillamente volver a intentar a vender ese sentimiento de que todo el mundo es bueno y los que no lo son están equivocados pero verás cómo podemos llegar a puntos en común. Malo es hacer una serie blanda, peor aún es que sea propaganda muy poco disimulada cuya mejor virtud es dar de comer a actores que generalmente no tienen suerte de estar en proyectos que se pretenden largos. Luego ya que dure es algo que me sorprendería también a mí.


Vaya mierda de semana en las series, pero empecemos por el principio. Con American Rust (USA) siendo un ejemplo de meter a gente de la que se espera un mínimo de talento a seguir un guion que parece sacado directamente desde los setenta. Malo es que se repitan las series tan fácil, peor es que los americanos sean incluso más tendentes a la reiteración que los británicos. Y mira que parecía complicado. En fin, que sí, que es tan más de lo mismo que posiblemente en algún momento pares para comprobar que no estés volviéndote a ver algo que ya te empezaste hace un par de temporadas. O de décadas.

Pues han vuelto los Rafters, o como dicen los australianos, Back to the Rafters (AU). Para quien no lo recuerde -aquello comenzó en 2008 así que creo que lo que dije sobre ellos quedó en la primera encarnación de estos ¡Pilotos Deathmatch!– no dejaba de ser una variación de la clásica comedia familiar que en España era algo así como Por fin solos. El resultado es una serie cómica clásica y que se apoyaba en sus actores, que al final supongo que es lo que importa. Y esta decisión de traerla de vuelta, tras su cierre en 2013, busca repetir exactamente lo mismo. Y, bueno, si alguien quiere una serie de humor familiar y básica… sirve. Pero eso, son los Rafters, no los Moodys.

Basados en lo que yo llamaría unos libros para aprender inglés, Biff and Chip (UK) se supone que es una serie infantil, pero estoy convencido de que en realidad una creación pensada en vender en versión multimedia.

Seguimos con la cosa esa del boom de la animación adulta, que probablemente acabe conmigo, con Chicago Party Aunt (USA) que es exactamente lo que parece. Bien es cierto que de la media docena de estilos dominantes no les han tocado el peor, tampoco el mejor. En general supongo que esto es… bueno. Es. Yo qué sé. Siempre ha habido animación adulta – bueno, en fin, siempre ha habido animación y le han puesto el cartelito de adulta para vender. A veces incluso había animación adulta.- y ahora solo están viendo a ver si por ahí sacan algo. Seré el primer sorprendido si eso pasa. Y, desde luego, no va a ser de aquí de donde lo haga.

Estoy intentando entender la forma en la que Viaplay funciona, supongo que algún año lo haré, de momento tenemos aquí uno de esos thrillers británicos en los que parece que el punto de partida, una mujer se despierta amnésica habiendo perdido un año de recuerdos y va descubriendo que algo pasó, es decir: Close to me (UK). Está bien de esa manera que los thrillers ingleses logran ser interesantes sin, en demasiadas ocasiones, destacar realmente. Da un poco la sensación de que ya lo hemos visto antes -lo de los amnésicos, de hecho, creo que no es ni el tercero en lo que llevamos de año- pero como lo ejecutan con un mínimo de estilo supongo que de fondo mientras planchas vale.

Malo es que una adaptación acabe en el Development Hell, peor es que después de un par de vueltas termine en televisión. Tal fue el destino de la que hubiera sido primero la segunda y luego la tercera película de Robert Langdon. De hecho, que el título original de la serie fuera Langdon en lugar del espantoso Dan Brown’s The Lost Symbol (USA). El resultado es, por supuesto, tan forraje como parece su título. No tengo muy claro por qué los thrillers que funcionan en libro van perdiendo fuerza a cada nueva adaptación pero, en fin, podrían haber decidido sacar una nueva versión del 50×15 así que supongo que esto ha mejorado algo.

En el segundo capítulo de que me mate la animación adulta The Harper House (USA) establece un sistema de versiones de marca blanca que son cada vez más blancas, hasta el punto de que ahora tenemos el equivalente a las galletas que hacen para las tiendas baratas imitando las de marca blanca de la marca conocida. En fin.

Supongo que aquí, en He-Man and the Masters of the Universe (USA), intentan la dupla de vender muñequitos y de sacar una versión animada para un público diferente. Así que quizá sea la vez en la que descubramos si compran más muñequitos los señores con crisis de la mediana edad o la chavalería. En cuanto a la serie, tiene buenas ideas y algunos momentos en los que queda bastante claro que la regla principal es el molonismo. Aunque, por supuesto, también se ve cómo se cimentan ideas que han ido poniéndose casi como pegotes en la continuidad oficial. Pues bueno.

No negaré que  Moonshine (CA) tiene cierto interés, pero la verdad es que sería más sencillo hacerle caso si decidiera si estamos ante una comedia familiar, un drama familiar, una película navideña/ cine de tarde, una de organización criminal cómica, una de organización criminal dramática o, al menos, media docena de opciones más. Supongo que habrá quien piense que es bueno que jamás sepamos ni nosotros ni los personajes en dónde estamos, pero lo cierto es que la confusión de tonos, estilos y personajes hace que sea menos una obra variada o de fusión y más un batiburrillo en el que ha habido una lucha por el alma de la serie y al final hemos perdido todos.

No se me ocurre nada bueno que decir de The Premise (USA), porque cuando no falla el punto de partida falla todo lo demás, a veces ocurre ambas, y en general parece que B.J. Novak, su creador, quiere demostrar que es muy listo sin serlo realmente. Imagino que a estas alturas tendrá ya aseguradas tres temporadas y un buen ramillete de nombres conocidos para ir apareciendo por esta serie antológica de episodios independientes, pero es más interesante para ver cómo funciona el pensamiento iluminado de cierto grupo estadounidense de creadores que como nada que tenga que ver con lo que son o lo que ofrecen.

Quizá alguien recuerde The Flying Doctors, una de esas series australianas clásicas fáciles de recordar porque su australianidad se veía en cosas como que los médicos tuvieran que ir de un lado a otro en avión para atender a la gente.  Fue razonablemente popular y ocupó como una década de mediados de los ochenta a mediados de los noventa, aunque en España -donde se llamó algo así como Médicos en vuelo, si mal no recuerdo- tuvo poco éxito. Bueno, pues resulta que el cuerpo real en el que se inspiraba ha servido para otra serie australiana: RFDS (AU). Que, a todos los efectos vuelve a The Flying Doctors pero actualizando temas, medios y tramas y quizá algo más de drama humano. Pero bueno, todo vuelve. Quizá el año que viene sea Valle Secreto.

No digo lo suficiente que no soy el público de gran parte de los estrenos. Quiero decir, es lógico no serlo, lo raro sería que lo fuera. Pero a veces a uno -a mi, vaya- me queda más claro el asunto. Esto es, viendo Scenes From a Marriage (USA) -serie basada en la película de Bergman que no tiene nada que ver con Matrimoniadas aunque pueda parecerlo- tenemos a dos muy buenos actores y un drama matrimonial. Que hace unas décadas era algo así como una subcategoría normal dentro de Drama y ahora ya no tanto. Pues ellos muy bien y muy guapos y todo eso pero yo me he aburrido lo más grande. Así que eso, intelectualmente puedo entender todas las decisiones y apreciar cómo las han aplicado, visceralmente no dejo de bostezar. No soy su público.

No tengo muy claro por qué este Squid Game (O) (KR) es algo que se ha hecho, pero se ha hecho sin duda. Con un piloto que expone a las claras por dónde van las cosas y mete el teórico giro para hacerlo todo más ¿escalofriante? Yo qué sé. Mi principal problema con ella es que si vas a mezclar mecánicas de Takesi’s Castle y de Battle Royal lo mínimo sería llevarte a Kitano, pero bueno. Que es exactamente lo que puedes pensar desde ya, que se regodea en la parte violenta -sin llegar a caer en el gore, por otro lado, muchos disparos y cortes y mucha sangre pero todos sabemos que esto podría haber sido mucho más casquería, que para algo hemos visto a los japoneses-, que da la sensación de adaptar As the Gods will -parece que no- o un manga -parece que tampoco- o… en fin, eso, que desde luego otras cosas se le pueden echar en cara… pero sabías a lo que venías. Así que cualquiera que siga tras el piloto está para lo que está. Porque el resultado se ve venir ya desde entonces.

Malo fue que cancelaran Kim’s Convenience después de haberla renovado, peor es que saquen un spin-off como Strays (CA) centrado en EL ÚNICO PUÑETERO PERSONAJE NO ASÍATICO DE LA SERIE. Que sí, que Gerald y Terence, pero nos entendemos. Y, por supuesto, Nicole Power hacía un magnífico trabajo en aquella serie que se trae en esta otra, siguiendo con ese estilo adorable y peculiar, una persona eficiente pero algo estrambótica y muy capaz de liarla sin pretenderlo. Además, han buscado darle un reparto de secundarios lo más variado que han sido capaces. Pero las decisiones son decisiones y han sido tomadas, y es imposible no verlas. No sé si es el mejor momento para tomarlas, sobre todo teniendo en cuenta que iban a tener a una estrella de Marvel en la serie madre. Pero quien entienda algo de todo este proceso que me lo explique. En fin, eso, que Strays existe.

Rematando mi semana de soportar series de animación adulta con nada menos que [adult swim] y su Teenage Euthanasia (USA) que es todo lo malo que puedes esperar de la clásica sitcom familiar. Bueno, ellos creen que son muy edgies y rompedores y tal, pero yo no puedo más con estas cosas así que paso.

Efectivamente, en inglés Y se pronuncia de manera similar a POR QUÉ, así que podemos decir que Y: The Last Man (USA) es una serie como su propio título indica. También es cierto que puedes comprender que los showrunners fueran marchándose porque para cuando han logrado estrenar la serie -y por mucho que hayan intentando actualizar algunas cosas- ha quedado tan antigua, tan superada y tan innecesaria que solo el dinero que se han gastado en preproducción justifica que hayan llegado a estrenarla. Porque para este viaje no hacían falta las alforjas y todo eso. No es lo que tradicionalmente consideraríamos una mala serie, aunque solo sea porque eso significaría que tendría algo especial. En lugar de eso tenemos una distopía genérica con actores intentando salvar un conjunto mediocre y una trama que a fuerza de ser retrasada desde que el cómic se publicó entre 2002 y 2008 que ahora mismo me sorprende que no decidieran cambiar las ideas. Porque ya os podéis imaginar que algunas cosas no se ven igual después de casi veinte años. Arrollados por la vida como estamos, no le veo sentido a pasar del piloto.


Tendría que haber supuesto que la mente pensante -un decir- detrás de una mezcla de cosas que en el centro de su batiburrillo tiene a una mujer llevando negocios ilegales con la fachada de un club de striptease masculino, esto es, All the Queen’s Men (USA), era Tyler Perry. Porque vaya manera de hacer el revoltijo de temas e ideas, con una parte en la que no podría dar más lo mismo lo que pusieras -la de los stripers, vaya- y luego el clásico que parece inspirado sobre todo en el combo de Power y Empire. Que lo entiendo, claro, porque si vas a copiar copia lo más exitoso, pero el mogollón mental de cosas y lo poco hilvanado que están en general pues… bueno… quizá se lo podrían haber pensado un poco más. Ya, va contra la marca de la casa, pero oye. Por pedir.


No esperaba yo ver que los ingleses hicieran una adaptación de un éxito alemán, pero aquí estamos con The Cleaner (UK) que no tiene pinta de que vaya a repetir el éxito porque el guión no es gran cosa y apoyarse en los actores funciona normalmente a medias. Un par de buenos actores quizá no puedan hacer grande una obra pequeña pero al menos la hacen salvable. Y aquí más les vale buscarle una vuelta al personaje central, porque no creo que tengan de manera indefinida ni a actores reconocidos para invitarlos ni, desde luego, el beneficio de la duda del público hacia su personaje central.

Estamos en ese momento en el que si me hubieran dicho que Days of Our Lives: Beyond Salem (USA) es uno de los falsos programas de 30 Rock no hubiera dudado ni un minuto. Pero no, alguien en Peacock ha pensado que era buena idea hacer una miniserie especial durante la semana en la que los personajes de la telenovela tuvieran que enfrentarse a un robo cometido en el pasado y a unas joyas en el presente que -a ratos- podría tomarse como un guiño o como una parodia. En serio, mirad el trailer que está ahí abajo y decidme que no suena a coña. En el interior… pues eso, con algunos toques pero fundamentalmente es el mismo estilo y tema que la telenovela madre así que entiendo que están metiendo el dedo en el agua a ver si merece la pena el chapuzón.

Nuevos tiempos, nuevas series, las ideas de siempre. No se me ocurre en Doogie Kamealoha, M.D. (USA) quién pensó que era buena idea revivir el original con los ‘cambios y adaptaciones’ propios, pero al menos le da de comer a un grupo de actores a los que seguro que no me viene mal. Porque la idea sigue siendo igual de estúpida ahora que entonces. ¿He mencionado ya a 30 Rock esta semana? ¿Cómo han llegado de la NBC a Disney? Ah, sí. En fin, eso, doctora adolescente, blablabla. Es posible que tenga fanes. No seré uno de ellos.


Sacar una serie de gangsters de lo que son los elementos más comunes últimamente para centrarse en la parte familiar puede parecer una locura pero está claro que en Kin (O)(IR) tenían claro lo que querían contar. No es que del otro lado falten cosas por salir, por supuesto, pero se nota que es más la excusa para el drama familiar que, además, les sirve para reunir un reparto con algunos de los más granados actores irlandeses. Y es una lástima que parezca que falta un algo, quizá de presupuesto, quizá de ganas de ir un poco más allá. Porque no es una mala serie en absoluto, pero deja siempre la sensación de que podría haber sido más. Quizá con algo más de rodaje…

No hay nada que me haga entender este The Holden Girls: Mandy & Myrtle (UK), una idea tan particular -siendo benévolo- que no tiene ni trailer. Está esta cosa que alguien grabó y subió a YT. Pero, claro, coger a una ‘famosa’ y ponerla a tener historias con su ‘abuela’ -un señor disfrazado de vieja- en plan falso documental… Qué necesidad de nada de esto teníamos, me pregunto.

Mucha tranquilidad nos había dejado Netflix esta semana, pero aquí estamos, con On the Verge (USA), un genérico de serie femenina y ‘feminista’ del Hacendado con tropezones. A ratos me preguntaba qué me iban a intentar vender, sospecho que ni eso. Pero bueno, supongo que es un avance que pueda haber series mediocres sobre la amistad femenina.

Bueno, pues aquí tenemos la serie de experto policial de la semana, esta vez hay algunas novedades como el uso del gore o que Wolfe (UK) está protagonizado por un hombre de color de piel bien oscura. El resto es lo de siempre: vida familiar mal, secretos guardados, choques con los jefes, equipo fiel. Lo de siempre. Con un poco de humor pero, bueno, eso es también casi inevitable. Ah, sí, y es jefe del CSI. Supongo que eso algo vale.


Iba a decir que no esperaba yo este All My Friends Are Racist (AU), pero lo realmente cierto es que no sé qué esperaba. O si esperaba algo. En cualquier caso, bienvenida sea esta comedia sobre una influencer nativa australiana, interpretada por Davey Thompson, y su mejor amiga y cómo un evento de ‘cancelación’ la lleva a decidir ir soltando todo lo que opina. Hecha con más pasión que medios, y con algunos momentos en los que parece claro que las ganas de epatar son más fuertes que la lógica interna, podemos convenir al menos que es un buen punto de partida. Que ojalá se engrase, perfeccione y logre una mayor financiación. Porque la idea de detrás es interesante.

Cuando uno se expone a una serietos días parece que lo que espera es siempre lo mismo, por suerte Dive Club (AU) está alejado… para lo bueno y lo malo. Lo bueno es que lo que tenemos aquí es la clásica serie familiar con algo de acción gracias a un pequeño misterio que un grupo de jóvenes tiene que investigar al mas puro estilo de los ’80s/’90s. Lo malo es que al más puro estilo de los ’80s/’90s parece que aún no se ha inventado la diversidad y tenemos una historia tan blanca y heteronormativa que parece pensada para emitirla en cualquier casa juvenil parroquial. En fin.

Supongo que tras el fallecimiento de Ed Asner lo mejor que puedo decir de Dug Days (USA) es que volvemos a oírle. Por lo demás, el tipo de cortos esperables para los fanes de la película y todo eso. Sí, es exactamente lo que te puedes imaginar ahora mismo que va a ser.

Puede que sea el remake en serie de una película – Mr Hong– pero lo cierto es que Hometown Cha-Cha-Cha (O) (SC) parece más preguntarse cómo podían convertir una película navideña en una serie sin navidad. Muchos de los tropos habituales -que, al fin y al cabo, lo son también de las obras románticas- van apareciendo por la obra que trata de una joven y bella profesional que decide darle un nuevo comienzo a su vida, mudándose a un pueblecito en el que conocerá a un hombre bondadoso con el que en un principio no simpatizará. Esta sobremesa Verano en Corea del Sur. También os digo que con la racha que llevamos casi que se agradece que se hagan también comedias románticas, incluso aunque sean tan blandas como esta.

Hay dos lobos luchando en el interior de Only Murders in the Building (USA). Uno es una comedia de extraña pareja con Steve Martin y Martin Short. El otro es una serie juvenil de misterio con Selena Gómez. A ratos ves una, a ratos ves otra. Rara vez ves ambas. Entre otras cosas porque, pese a las claras cantidades de talento que hay en la serie, especialmente entre sus actores, aquello no acaba de funcionar del todo, que Martin interpretase a una variación de Kojak es solo medianamente gracioso, que Short sea un perdedor patético con sueños de grandeza funciona solo si la escena es corta y no se recrea en ello, y que Gómez sea una muchacha de pasado misterioso que sabe más de lo que cuenta… Es algo a lo que la CW nos ha acostumbrado a ver con muchísimo más locurón a su alrededor. Tampoco es que sea un desastre, por supuesto, porque el que tiene tablas flota. Pero para este viaje no hacía falta reunir a tanta gente brillante.

Estoy seguro de que hay gente que es el público objetivo de Q-Force (USA). Fundamentalmente entre los heteros. Que, al fin y al cabo, es el colectivo con más representantes en la serie. Al menos está claro que entre el primer trailer que sacaron -el teaser que tenéis abajo- y el segundo alguien debió de darles un toque. Porque creo que el juego de los estereotipos está menos claro. El que una serie teóricamente Queer y teóricamente coral acabe siendo una serie de discusiones entre un hombre gay y otro hetero supongo que no me debería de sorprender demasiado. La diversidad prometida es ilusoria, el humor no se esfuerza, la animación es ramplona y la parte de acción es inane. En un mundo en el que ya han existido Archer o The Awesomes la mezcla de humor y acción en una serie animada pide claramente más, y si la carta que juegas para diferenciarte es la diversidad más vale que realmente la pongas sobre la mesa. En fin, parece que cuando soltaron la línea «parece Citibank intentando de atraer a la comunidad queer» estaban vendiendo la premisa de la serie.

 

Una encantadora serie diseñada por plantilla esta Sharkdog (O) (SG) que nos ofrece exactamente lo que parece, un bicho encantador y muy vendible, un chaval pelirrojo que es el protagonista y que sirve para seguir la regla de 2/3 y que haya 2/3 chicos, 2/3 de piel clara y porque el resto ni se han molestado en incluirlo. En fin, un producto que supongo que si lo que importa es vender peluches va a funcionar extraordinariamente bien. Al fin y al cabo su parecido con el Jeff The Shark de Marvel es tan notable que lo raro es que Disney no les haya mandado ya un ‘cease and desist‘. Vamos, que peluches a montones. El resto ya tal.

Lo que le gusta a los británicos la recreación de hechos luctuosos… en fin, hoy nos toca Stephen (UK), que habla de racismo, desigualdad, crimen y todas esas cosas. Lo hace con la habitual pericia del bien engrasado sistema inglés de producción audiovisual. Y al final acaba dando un poco lo mismo porque, bueno, parece que las recreaciones las montan más para su propia fiesta como aquí en el que en un caso tan obvio de racismo deciden que el centro sea un policía blanco. Para el que, por supuesto, han buscado a una cara conocida. Que esto sea, además, una suerte de continuación del docudrama que se hizo en los noventa acaba resultando incluso más inexplicable en su generalidad. Yo qué sé, ingleses y sus tradiciones.

Si la serie británica de hace unos años me pareció floja mi opinión sobre este Threesome (O) (SU) sueco difícilmente podría ser peor. Parece que deben de tenerle miedo a algo porque la historia de una pareja que lleva toda la vida junta hasta que una tercera persona es incluida y eso pasa a revolucionar sus vidas y no para bien (bostezo) logrando que una película de Lifetime sobre el tema parezca progresista por comparación. Así que bueno, si te gusta pensar en lo malas que son todas las configuraciones fuera de la monogamia, o si Me You Her te pareció un exceso propagandístico, supongo que siempre te puedes ver esta serie cuando termines con Espejo Público. Bah.

Por suerte esta semana también tenemos Vigil (UK), que tiene muchas unidades de suerte encima porque a una buena idea como punto de partida -una muerte sospechosa en un submarino que lleva a una investigación dividida entre la que se produce en tierra y la que está dentro del susodicho submarino- se une un reparto capitaneado por Suranne Jones dando otra magistral lección interpretativa. Es una lástima que no todo el reparto sea igual de solvente y que el guion tenga momento en los que parece que hubiera necesitado de algún tipo de autor con más recorrido -se nota que el acercamiento de Tom Edge al tema vino adaptando Cormoran– porque si esto no está mal lo que podrían haber hecho con algo más de nervio lo podría haber catapultado a la estratosfera. Con eso y con todo, de momento es una muy buena serie. Que también nos va haciendo falta a ratos.


Parece que Adrien Brody ha encontrado un hueco en su tarea de defender acusados de agresiones sexuales para pasar a la televisión, con este Chapelwaite (USA) que se supone que es una precuela al Salem’s Lot de Stephen King pero que en realidad parece un genérico muy poco inspirado en el que por mucho que Emily Hampshire intenten tirar la sensación de marca blanca del horror convierte en un festival del bostezo recomendable para compatibilizarlo para la plancha o actividad similar.

Como su propio nombre indica Clickbait (AU) está más ocupado en crear una una historia que llame la atención para que te pongas a verla que en lograr algo mínimamente interesante. Relleno. Y ni siquiera rancho del bueno.

Supongo que D. P. (O) (CS) era ya desde su origen una serie con un problema. Porque, por un lado, tienes a un par de personas persiguiendo a los desertores en Corea del Sur. Por el otro, se presentan motivos más que razonables para odiar al ejército o para haber desertado. Pero lo segundo no impide que lo primero pese más. Así que… ¿realmente vas a querer que triunfen los protagonistas? Pues más bien no. Así que por entretenida que pueda llegar a ser en ocasiones puntuales la idea es casi tan brillante como hacer una serie sobre perseguidores de esclavos.

Tenemos otra serie de animación hoy, y toca meterla en la caja Hora de Aventuras, porque en I Heart Arlo (USA) tenemos ese grupo de personajes y estilo redondeado. ¿La serie? Pues más de lo mismo pero en animación. Supongo que a alguien le gustará. Siendo ‘alguien’ una persona diferente a mí, desde luego, porque todos esos intentos de chistes por el ‘shock’ y lo extraño que muchas veces viene de precisamente los lados más transitados del humor. Pues bueno. ‘alguien’. No yo.

Pensaba yo que King of Boys: The Return of the King (O) (NG) era una película, pero resulta que es una serie. Da igual que vaya a partir de la película original, una examinación del poder en Nigeria con la política de fondo, que es un poco lo que tenemos también aquí, apoyados por una gran actuación de Sola Sobowale y empequeñecida porque parece rodada con lo que se han encontrado entre los cojines del sofá. Al menos en esta manía suya de estrenar dos millones de cosas cada semana y que una de ellas sea criminal, esta serie ha sido algún tipo de avance.

Por el lado de Australia tenemos el programa de sketches de The Moth Effect (AU) en la que Nick Boshier y Jazz Twemlow hacen… bueno… una serie de sketches más que tiene algún punto a su favor porque logra liar a algunas personalidades importantes de allá para que les echen una mano. Y menos mal, porque el trasfondo de las piezas podrían ser hechas por cualquiera con acceso a internete. Que a esta altura es bastante más habitual.

Que Bet+ siga siendo una cosa es algo que me sorprende tanto como el resto de servicios de streaming que se han puesto un +. Pero aquí estamos. Esta vez con The Ms. Pat Show (USA), una sitcom familiar en la que lo único que logra hacerlo distinto es que su cómica central es ciertamente otro tipo de persona. tanto por su tumultuosa historia como por la manera en la que hay destellos de algo distinto de los clásicos enfrentamientos y diatribas. No es que sea una gran defensa, pero teniendo en cuenta el nivel habitual es hasta una mejora.

Supongo que en Netflix tienen unos mínimos de estrenos semanales que explican series como Otwórz oczy (O) (PO), otra de esas de instituto que tienen que estrenar cada semana y que esta vez tiene como gimmick a una joven amnésica. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

En una semana en la que parece que alguien pagaba a Netflix por estrenar todas las series que pudiera Post Mortem: No One Dies in Skarnes (O) (NO) al menos resulta un mínimo de gracioso. Sin excedernos, que esto son demasiados capítulos para lo que venía a contar, que es un pueblo en el que parece que nadie muere. Empezando por la protagonista, que despierta en la mesa de su familia antes de la autopsia. A partir de ahí un algo de humor y un algo de misterio sobre la situación. No es Dellamorte Dellamore -qué más querríamos- pero podría haber sido bastante peor.