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Es curioso cómo va esto, te pasas todo Bloodlands (UK) pensando en que alguien quiere hacer un Jed Mercurio y te encuentras con que Mercurio es productor. Así que aunque aparece acreditado Chris Brandon su corta carrera como guionista parece dejar claro que Mercurio ha tenido… si no que ver, al menos sí que opinar. En cualquier caso tenemos a James Nebitt, tan bien como siempre, en una historia localizada en Irlanda del Norte pero que se centra en esas cosas que suenan a ya vistas de un aparente regreso de asesino en serie que está conectado con él porque mató a blablablabla. Así que por un lado el centro es lo de siempre y las formas de organizarlas parecen más imitaciones que originales. Pero si quitamos todo eso. Está ok.

Supongo que Ginny & Georgia (USA) será una de esas series que dividan a la audiencia. Si es que la audiencia llega a enterarse de que se ha estrenado, claro. El resultado es un melodrama cómico que habla de relaciones entre madres e hijas. Pero adelantando y aceptándose a otros conceptos. También os diré que hacen un mínimo para ello y que parecen muy ocupados en lograr que les comparen con las Gilmore Girls aunque no sea para bien. No es que sean especialmente innovadores en realidad, y tampoco son tan avanzados. Pero bueno, supongo que habrá gente que es justo lo que busca, algo medianamente agradable y encantador con gotas amargas puestas para incentivar y mover las demás. Está claro que de esta versión concreta de la historia no soy su público.

Debo decir que he dudado un momento de si incluir aquí o no Punky Brewster (USA) pero creo que es mejor meterlo porque aunque sea la misma protagonista -y algún otro miembro del reparto- y el mismo nombre y blablabla, en realidad es una historia nueva. O una historia vieja hecha de manera diferente, quién sabe. Ahora Punky es la madre de tres niños y se está divorciando o algo y sigue con su mejor amiga y resulta que una niña perdida (?) se encuentra con ella y quiere ser como Henry fue para ella. El resultado es peculiar. El estilo es una mezcla de tipos de comedia que no tiene nada especialmente nuevo y en la que lo que peor sienta es que esa niña suena es una actriz espantosa. Que los niños actores estadounidenses no suelen ser gran cosa, pero esta casi llega al nivel español. Probablemente sin ella sería una serie entretenida. Quizá no muy allá, pero ahora es solo tolerable. Es decir, los momentos en los que no sale.

Y terminando con cosas tolerables, el último estreno de la semana ha sido Superman & Lois (USA) que es una forma de contar una historia de adolescentes siendo adolescentes con héroes de por medio que lleva una vez más a sospechar que esta gente no se ve las comedias de adolescentes con superhéroes. Pero sí se ve las series de adolescentes angst. Que no sé yo a cuenta de qué. Quiero decir, en el mismo CW la idea de esas series es Riverdale o Nancy Drew, en el peor de los casos Dinastía, pero aquí estamos en unos terrenos más cercanos a… Katy Keene. Podría haber sido peor, supongo, y desde luego se le nota que estaba presentando los personajes y  la (muy muy muy estúpida) premisa inicial. Es una lástima que no aprovechen para explotar la química que deberían tener Lois & Clark -ah, no, esa era otra serie- pero como todo en general parece hecho de cualquier manera para rellenar huecos en la CW… Pues bueno, pues vale. Otra semana será.


Empezamos con la serie que Netflix ha estado moviendo esta semana, Behind Her Eyes (USA), adaptación de la novela del mismo nombre de la que debo decir una cosa muy claramente: Jamás en ningún momento llega a ser tan aburrida como esta serie de televisión que parece hecha para disuadir a todo el mundo de vérsela entera y pasar al último capítulo y luego a los anteriores por lo que pueda suceder. Porque sí, mantienen el final del libro pese a todo. Ya hemos dicho que toman siempre las peores decisiones de adaptación posibles. No voy ni a entrar en todos los problemas porque, sinceramente, no creo que haya mucha gente capaz de tragarse todo el rato de sexy thriller tirando a lo ridículo por ver el final que se zambulle en lo ridículo hasta sus últimas consecuencias. Por supuesto cualquier posible problema acompañándolo ha sido olvidado porque, bueno, solo llevamos como tres años discutiendo sus implicaciones y contexto, pero vaya. Netflix y sus cosas.

De ahí pasamos ya a algo que Netflix hace pero le da vergüenza. No digo que no lo comprenda, yo también intentaría que no se notara, pero yo qué sé, ya que has pagado para producir The Crew (USA) pues estaría bien que intentaras moverlo o algo. Vale, es un vehículo a mayor gloria de Kevin James, y eso significa que lo mismo está Adam Sandler moviendo hilos por ahí, porque no puede ser -ni oler- más antiguo todo desde al premisa al reparto pasando por la creación de escenas y gags. Es como si hubieran puesto Genérico de Comedia Voy a Tener Suerte.

Hablando de lo cual: Kenan (USA). La serie que parece creada para que Thompson siga en el SNL otra década. No sé en qué momento pensaron que fusilar gran parte de la premisa de Padres Forzosos era buena idea, pero entiendo que sería el mismo día que decidieron incorporar a Don Johnson. Aunque al menos espero que aquí no acabe ligando con ninguna compañera de trabajo. Aunque sea solo por la falta de personajes femeninos. En fin, que quizá alguien ha sobreestimado la posibilidad de Thompson de hacer las tres mismas cosas todo el rato que le ha valido la estima y cerca de veinte años de carrera en el SNL, pero cuando alguien que lleva desde los años noventa trabajando sin parar pensaría que es capaz de algo mejor que interpretar a un personaje con el mismo nombre y un pasado tan parecido. No parece que esta vaya a ser una buena semana para la comedia, la verdad.

Lo que nos lleva a Tell Me Your Secrets (USA) que nos demuestra que tampoco para la no comedia es una buena semana. Algo que podría habernos advertido ya Behind Her Eyes porque, en realidad, no es una comedia. Pero bueno, lo que tenemos aquí es algo menos ridículo, por suerte para ellos es solo un thriller tirando a mediocre con secuestros, asesinatos y sexo no consentido no necesariamente hacia mayores de edad (suspiro) con toda la gente haciendo cosas con pretensión de sospechosas todo el rato mientras no cuentan las cosas que podrían clarificarlas porque ‘memoria autosuprimida’ o porque no les viene bien hablar, o porque cuando les cuentas cosas que no les gustan tiran por la calle de en medio y así el tiempo que haga falta, que si no luego no se puede preparar un final de temporada que permita seguir a por la siguiente. Podría ser mejor, podría ser peor, lo indiscutible es que es.

Cuando creías que esto no podía empeorar llega Tribes of Europa (O) (AL) que a su favor tiene… bueno, que es alemana o algo así. Porque poco más bueno tengo que decir de esta especie de Genérico de Los juegos del hambre pero es Europa que han montado. Tiene su cosa de clanes diferenciados, su trama postapocalíptica pero dentro de un orden y sus momentos de El Guorbuildin No Se Hace Solo. No tengo claro para quién han podido hacer esto, pero puedo aseguraros que no soy yo.

Terminamos esta semana con Young Rock (USA), una serie que, puestos a saquear otras series, decide que aquella Me, Myself & I que se suponía a mayor gloria de Bobby Moynihan no era tan mala idea. Lo era. Claro que lo era. Pero aquí tenemos a La Roca contando desde el futuro (sospecho que solo en el piloto y el resto será en Voz en Off, pero eso soy yo) cómo fue su infancia y juventud en tres planos distintos: 1982, 1987 y 1990. En serio, poner a alguien con 3 y 5 años de distancia dice muy poco del número de temporadas que esperas que tenga la serie. El resultado es, por supuesto, más bienintencionado que conseguido. Los actores lo intentan fuerte, sobre todo los tres ‘jóvenes’ La Roca -por qué esta serie no se llamó The Rock of Ages es otra cosa que se me escapa- y buena parte del reparto, pero lo mejor que puedo decir es que la parte de la infancia es medianamente visible por lo que cuenta de las interioridades del wrestling. El resto… pues bueno, la típica comedia coming of age de época (reciente) y buenas intenciones sin una dirección detrás. Y mira que el destino parecía claro. En fin.


Colocar Clarice (USA) a finales de los noventa significa unas pocas cosas, generalmente en cuanto a las ganas de reclamar el legado de la película original. Lo que, por supuesto, tiene varios problemas. El principal de los cuales es, por supuesto, que no tienen a Jonathan Demme. El segundo es que, por supuesto, a estas alturas llevamos más series de asesinos en series, cuerpos especiales y blablabla de lo que cualquiera podría considerar razonable, no digamos ya interesantes. Prodigal Son está en su segunda temporada, hemos tenido más True Detective de lo que uno podría considerar razonable, los canales de cable llevan ni sé el tiempo haciendo clones y los ingleses los hacían incluso antes de la película. Y eso nos lleva al tercer problema irresoluble: Esto no es Hannibal. No pretende ni estar en el mismo universo creativo de Hannibal. De hecho, si le preguntaran por Hannibal probablemente diría no conocerlo de nada. Así que, resumiendo, tenemos una historia del montón, sin decisiones destacables o un nombre que parezca haber querido contar otra cosa o hacerlo de otra manera. Y es que el problema es el de siempre, o haces algo diferente o haces algo clásico pero bien hecho. Aquí no podemos decir que sea una mala serie, no llega a ser tan memorable.

En SyFy debieron de hacerle un dos por uno a Alan Tudyk para series y así esta semana le toca poner voz a Devil May Care (USA), una nueva serie de *suspiro* animación adulta que viene a ser los chistes de siempre con la gente de siempre. Quiero decir, esta vez está centrada en el infierno y no en la tierra como Neighbors from hell o Ugly americans, supongo que está más cerca de Your pretty face is going to hell excepto por el hecho de, ya sabéis, ser animada. ¿A quién se le ha ocurrido que esto era buena idea? Ni idea, pero está claro que hay gente que sigue creyendo que esto tiene posibilidades cómicas. A ver si a la siguiente.

Mejor es este The Equalizer (USA), no tanto por lo que tiene dentro como por comparación con el resto. Bueno, y también porque se nota que Queen Latifah tiene ganas de que esto funcione y está a tope. Aunque sospecho que parte del problema vendrá por esta necesidad de convertir una serie ochentera como El Justiciero en la enésima serie de grupo con su hacker y su contacto con el gobierno, estableciendo en exceso lo que en la serie original no eran más que personajes recurrentes. En fin, que habrá que ver por dónde tiran, pero con la semana que hemos tenido (solo tres estrenos y todos estadounidenses) lo cierto es que al menos un mínimo destaca. Pero le queda por delante mucho rodaje.


Una de las cosas buenas que puedo decir de Netflix -y no son demasiadas- es que al menos me está facilitando ver series más allá del espectro anglo. Entre las cuales hay bastantes de fantástico brasileño. No tengo muy claro qué les ha llevado a decidir que las brasileñas tienen que ser mayoritariamente fantásticas pero aquí estamos, con Cidade Invisível (O) (BR) que, lamentablemente, es de las más flojas. Un tipo movido por la muerte de su mujer *suspiro* va descubriendo que hay algo más allá de lo que creemos, lo hace en parte por culpa de un delfín rosa que es probablemente una imagen menos… apreciable… de lo que puede sonar. Lamentablemente entre lo que nos podemos imaginar que viene y lo que tardan en presentárnoslo se hace interminable. ¿Podría ser culpa de que el piloto esté poniéndonos en situación? No lo negaré del todo, pero se me ocurren pocos motivos razonables para seguir viendo algo que ha logrado desesperarme con su primera capítulo. Y no lo voy a hacer, claro.


Prácticamente lo contrario tenemos aquí. Esta The Drowing (UK) es una mini de cuatro capítulos emitidos a diario de lunes a jueves y que contaba con un punto de partida tirando a descabellado y a partir de ahí iba chapoteando cada vez más en lo improbable. Su protagonista es una madre cuyo hijo desapareció, presuntamente ahogado aunque nunca recuperaron el cadáver, y que sigue obsesionada con él. Tanto que ahora ha visto a un adolescente y está segura de que es él. Por supuesto la mayor parte del tiempo estamos con tropos de Madre Doliente y de ¿Estará Loca? como si esto fuera una película de Lifetime para la siesta, pero como en realidad es una mini británica logran ir incluso más allá con unos giros entre lo tortuoso y lo abracadabrante. Jill Halfpenny está correcta, algo que podríamos decir del resto del reparto, y al final el resultado es que han logrado mantener la atención durante una semana de algo que no deja de ser una película para la siesta pero con más medios.

No tengo muy claro qué es lo que pretendían con Firefly Lane (USA), pero confío en que no sea hacer esto que han hecho. Sarah Chalke aún tiene un pase, pero Katherine Heigl está muy ocupada intentando ser el centro de atención como para fijarse en que no hay ninguna historia alrededor de la que ser el centro. Si su idea era volver a la televisión por la puerta grande esta especie de melodrama memorialista blandurrio me temo que lo lleva crudo. Porque quizá podría haber servido en una network tipo ABC, dado que están saqueando el arsenal de trucos de This Is Us, pero veo pocas posibilidades de que para la semana que viene aún haya gente hablando de esta serie. O, al menos, haciéndolo para bien.

No tenía muy claro qué esperar de Garden Tales (UK) y, sinceramente, sigo sin tenerlo claro tras haberme visto un par de capítulos. Si tuviera que describirlo supongo que diría que es una conjunción de britanicidad y cuentos de animales, al fin y al cabo se supone que nos están contando pequeñas historias del día a día de un ¿jardín? -Parece un poco más grande que un jardín, la verdad, pero con los ingleses nunca se sabe.- y los animales que lo pueblan usando imágenes directas de los animales en lugar de animaciones, y usando de manera… vamos a decir que creativa… las voces en off. Estoy razonablemente convencido de que este tipo de programas es algo que vi antes (donde antes es en una infancia/adolescencia que tiene ya unos cuantos años) pero supongo que sigue siendo una buena manera de acercar los niños a los animales de una manera más realista. A saber.

Parece que Craig McCracken ha acertado con Kid Cosmic (USA), el equipo de desarrollo compuesto por el propio McCracken más Lauren Faust y Francisco Angones logra una aproximación encantadora, con esa mezcla de retro y actualidad, que propone una aventura en apariencia simple pero que se va expandiendo en su universo y pobladores. Mostrando a adultos que se equivocan, planes alterativos a simplemente el choque de poder y, por supuesto, la necesidad de mantener la esperanza. Está muy lejos de la narrativa ‘clásica’ superhéroica, pero quizá ese sea otro de sus puntos a favor. ¡Así que a esperar lo siguiente que nos traiga McCracken!

Es una pena que esta serie canadiense, Pretty Hard Cases (CA), no parezca tener muy claro qué es lo que quiere ser. O quizá sí sepa qué quiere ser pero no cómo lograrlo. En cualquier caso este policíaco de acción y humor -al menos en su fuero interno- sigue la vieja lógica de las buddy movies tanto como un intento de ser un procedimental más clásico. Lástima que no decida tirar por ninguno de ellos, quizá sea solo por falta de rodaje, de engrasado. Pero me temo que es poco probable que me quede a ver su evolución.

Pues sí, en Apple han sacado The Snoopy Show (USA) porque de alguna manera tenían que sacarle partido a la licencia. Y si bien no puedo decir que estemos ante algo muy diferente o revolucionario al menos es un regreso agradable. Tramas de las de siempre, los personajes que ya conocemos (al menos los lectores y espectadores de tiras y adaptaciones) y tramas que parecen recrear las de los cómics. Todo bien hecho, sin alardes pero también sin problemas. Es lógico, ¿cómo no se iban a llevar bien Apple y Snoopy?


Veo Fate: The Winx Saga (USA) y no me extraña que hayan decidido usar un sistema personalizable. Porque han decidido coger un genérico de instituto + fantástico y tirar para delante. De hecho, es más parecido a Legacies que a Winx o a WITCH o a cualquier otro intento de asimilar las magical girls a la cultura occidental. Como serie no es necesariamente mala, o buena. Es, simplemente, existente. Ojalá pudiera hablar mejor de ella. Quizá tras varios capítulos o en otras temporadas. Ahora mismo lo único que puedo desear de este Fate es que fuera un poco más…  Acelerado

Que bueno es tener a Joanna Lumley en activo. Ese es mi resumen de Finding Alice (UK), una de esas series inglesas con una cierta trama más o menos de misterio -en realidad no- que envuelve un drama familiar -mucho drama, de hecho- que nos trae a Keeley Hawes en el centro como una mujer que pierde a su marido. Pero, claro, eso lleva siempre al asunto de que los maridos que hacen estas cosas en la televisión suelen dejar cuentas pendientes y blablabla. Qué le vamos a hacer, son sus costumbres.

No podría haber imaginado esto de ninguna manera, pero justo el siguiente estreno alfabético de la semana es Losing Alice (O) (ISRL), una serie israelí que -sinceramente- empieza y acaba ahí lo original que puede ofrecer. Sobre todo con las clásicas narraciones de ‘seducida por una extraña’ o ‘descenso a los infirenos’ y blablabla. Yo qué sé. Es Apple, intentan estas cosas.

Por un lado, casi podemos saber cómo va a ir la serie sin demasiado problema, por el otro, al menos hay algo en Madre Solo hay Dos (O) (MX) de impostada autenticidad que le da puntos a favor. Se que suena paradójico porque lo tenía todo en su contra, pero es tan rutinaria que acaba resultando tan simpática como una de esas películas de echarse las siesta los fines de semana.

Del creador de Queer As Folk y la ¿trilogía? ¿trifecta? Cucumber, Banana y Tofu llega ese momento de ponerse memorialista y sacar It’s a Sin (UK), una obra sobre la ¿crisis? ¿epidemia? del SIDA de los años ochenta que puede parecer traída al momento pero que llevaba años desarrollándose -con el título de The Boys, que han decidido cambiar por a saber qué motivo- y en la que podemos encontrar, resumiendo, lo mismo que siempre de Russell T. Davies. Que no es una crítica, por supuesto, solo faltaría. Simplemente un aviso para navegantes.

Tiene mucho, muchísimo mérito, lograr hacer una serie tan mala como este Walker (USA). Empeñada desde casi el principio en ser un drama familiar y no una serie de acción como la original. Haciéndolo además con personajes tan planos como las interpretaciones de ese almacén de maniquíes que es el reparto de la serie. Y repitiendo una y otra vez la confrontación entre padre e hija con madre muerta al fondo. Y, simplemente, no funciona. Ni como melodrama, ni los dos intentos de acción -tan lamentables que parece mentira que sea en la cadena que más series de superhéroes tiene-, ni… ni nada. No se me ocurre absolutamente nada bueno que decir de esta serie. Salvo que espero haya dado de comer caliente a los implicados. Pobre Mitch Pileggi.

 


¡Pilotos Deathmatch! Secrets of Sulphur Springs, WandaVision y más…

Cuando ves Call Your Mother (USA) lo que tienes claro es que Kyra Sedgwick hace todo lo posible por tirar del carro, pero más aún que ella sola no puede con todo. No solo porque el resto de los actores vaya solo de lo aceptable a lo catastrófico, es que el guion no acompaña -a veces uno se pregunta si hay un repositorio enterrado de guiones desde los setenta con este tipo de cosas- y que, en general, se olvidan de que construir un vehículo para una actriz significa algo más que ponerla en el centro de las historias. En fin, desde luego parece interesada en hacer comedia, pero me temo que tendrá que ser otra comedia.

No entiendo nada de Everyone Is Doing Great (USA). A ver, entiendo que es para los fanes de los actores principales de One Tree Hill o algo así, porque en realidad se supone que interpretan a gente de Supernatural o Vampire Diaries o algo así. Y se supone que esto es una comedia. Lo cierto es que parece estar más cerca de algún tipo de proyecto fan sacado de un crowfunding que de algo que se haya vendido a un estudio. Teniendo en cuenta que series como Play It Again, Dick funcionaban bastante mejor.

Lo que le gusta a los ingleses reconstruir true crime en formato de ficción más o menos documental. Esta semana le toca a The Pembrokeshire Murders (UK), que por lo menos no es tan racista como el de la semana pasada.. Y bueno, lo de siempre, no soy su público, Luke Evans está cómodo en esta especie de Estrenos TV a mayor gloria suya, pero me sorprende que un director versado en el terror como es Marc Evans no decidiera mandarlo todo al carajo y hacerlo suyo. No por nada, el resultado es completamente profesional, pero podría haber estado bien otro enfoque.

Está muy bien esto de que Disney vaya regresando a ese momento en el que pensaron que hacer cosas de ‘misterio/suspense/gotitasdeterror’ era buena idea. Se nota enormemente lo que bebe este Secrets of Sulphur Springs (USA), aunque sea más de ejemplos no-Disney como Lady in White que de los sí-Disney como The Watcher in the Woods. tenemos una familia nueva en un hotel, una visión fantasmal y un misterio que resolver, diferentes momentos temporales, conexiones familiares y un pueblecito lleno de secretos. Ciertamente no destaca especialmente en ningún punto -en comparación con, digamos, la muy recomendable Home After Dark– pero esta SÍ que es completamente una serie en la que decir que Sí Soy Su Público. Que alguna vez tenía que pasar.

Jamás entenderé la decisión de traducir el título Wandavision (USA) al español, y menos aún de hacerlo como lo han hecho, pero bueno, ellos sabrán. En cuanto a la serie en sí, logran un resultado aceptable gracias a dos cosas, fundamentalmente los actores secundarios, con Kathryn Hahn dando un recital de todo lo que hay que hacer para que esto funcione, y luego con otros grandes actores como Debra Jo Rupp, Fred Melamed o Emma Caulfield Ford apuntalando. En segundo lugar, porque juega a hacer una reconstrucción del pasado no a través del pasado real sino del recuerdo construido por la nostalgia y la memoria (siempre traicionera) y de ahí que tanto las series del primer episodio como del segundo, que en teoría tendrían que equivaler a los ’50 y los ’60, no se parezcan ni a las que habían ni a lo que habían. Estamos mucho menos cerca de un concepto vamos a llamar historicista que de un Permanezcan en sintonía en capítulos. Y, precisamente gracias a estas reconstrucciones falsas y gracias al trabajo de los actores, no se nota tanto el vacío que están vendiendo. En los cómics ya hemos sufrido el llamado Decomprensive Storytelling y esta serie parece que va a llevarlo también a la pantalla, pero bueno… disfrutaremos de lo que nos traigan aunque solo sea por ver a Hahn pasárselo bien. Ojalá su Agnes sea realmente Ag(atha Hark)nes(s), porque mantenerla fija en el Universo Cinemático Marvel o como ahora se llame sería una gran noticia.

 


En Australia empiezan el año antes, y lo hacen con Bump (AU). Una serie de esas cordiales y encantadoras sobre una madre adolescente. Los actores implicados están intentando tirar de la serie y todo se hace con cierto gusto, o con amor, o lo que sea. Buenas intenciones. Luego ya lo que sale es un poco lo de siempre, pero al menos parece haber alguien al volante.

Sobre todo si lo comparamos con cosas como Call Me Kat (USA). No es solo una mala serie con algún buen actor, además acabas descubriendo que es una adaptación de Miranda y ahí ya sí que no se me ocurre cómo justificarlo. Como sitcom es muy mediocre, producto de una década pasada si no fuera porque la serie original se estrenó en 2009 y es mucho más actual que esta cosa.

Chiklis tira de Coyote (USA) todo lo que puede, se nota que es un vehículo a su servicio no tanto porque el resto no estén -ninguno de los otros actores lo hacen mal, simplemente ni se plantean intentar robarle protagonismo- buscando una obra de crecimiento, muy sentida, con el tema de la inmigración por medio. Y supongo que habrá gente a la que le interese. No soy yo, por supuesto, pero alguno habrá.

Muchos gatos de diferentes texturas en este Gabby’s Dollhouse (USA) que DreamWorks ha realizado como si aquello fuera un campo de pruebas para vender mercha. Pero bueno, quiero creer que a su público objetivo le gustará.

Parte de la gente que hace (¿hacía?) Bob’s Burguer ha hecho otra serie que parece que quiere ir por el mismo camino porque, bueno, yo qué sé. Porque hay gente a la que le gusta, supongo. El caso es que The Great North (USA) es una previa de la serie, que se estrenará en febrero. Yo soy muy claramente No Su Público. Pero voy a suponer que hay una enorme cantidad de gente que sí que lo será porque estas cosas suceden todo el rato.

Estoy gratamente sorprendido por Lupin (O) (FR), no tanto por la serie en sí -que no está mal pero tiene algunos problemas de ritmo- como por el interés que demuestra en los clásicos que adapta, actualizar y, en general, rinde homenaje. No solo trasladando escenas enteras o partes de la trama, también una idea general que, aunque viaja rápidamente a la evolución que tuvo el personaje, demuestra que hubo una lectura profunda antes de decidir cómo adaptarla. Y lo hacen con bastante buen sentido y más inteligencia de la que uno podría llegar a esperar en una serie de Netflix. Así que bien y a seguir mejorando, que hay posibilidades ahí.

Es sorprendente lo rápido que las series de Tina Fey y Robert Carlock se han quedado anticuadas – y no porque se decida a vendernos otra vez lo buenos y majos que son los ricos- supongo que es lo que ocurre cuando te dedicas a repetir trucos. Al final te los conoces todos. Incluso puedes anticiparlos. Y aunque tengas a un plantel impresionante, y Mr. Mayor (USA) lo tiene, cuando tu idea de serie es repetir lo que en Great News no hizo ni parpadear, en Kimmy Schmidt ya olía y en 30Rock se señaló como problema…  Acabas viendo comparada tu carrera con la de Michael Schur. Y nadie quiere que le comparen la carrera con la de Schur.

Por supuesto el inicio del año en Inglaterra tenía que ser hablando de extranjeros asesinos y peligrosos, al fin y al cabo es el año del Brexit. Así que aquí estamos, con uno de esos true crime suyos, llamados aquí The Serpent (UK) y que supongo que puede interesar precisamente a ese público ávido de crímenes reales y todas esas cosas.

Después de la adaptación de Miranda pensé que no vería nada tan lejano en ideas e intenciones con su fuente original. Pero aquí estamos. Y es que The Watch (USA) podría ser perfectamente una adaptación de Miranda, porque está tan cerca de esa serie como Call me Kat, o como esta The Watch está de su fuente original teórica. Esto es para la gente que pensó que Bright era una buena idea, que se podía hacer un Cyberpunk ‘apolítico’ o que Altered Carbon sólo necesitaba unos cambios cosméticos. Vamos, que se puede ver perfectamente siempre y cuando olvides todo lo que tenga que ver con que pueda ser una adaptación y te quedes con ese vacío a llenar por la cancelación de Carnival Row. Sí, sé que no está cancelada, pero su destino es casi tan interesante como la de esta. Ideal para los que quieran consumir Genérico de Fantástico en Formato Serie.


Vamos con otra semana de más estrenos que sentido común. Al menos en esta hemos visto mundo porque, por ejemplo, lo mejor que puedo decir de Blood & Water (O) (SA) es que es sudafricana. Aunque no lo parezca en absoluto. Es el problema de hacer fotocopias, que luego las obras transcurren en sus países como podrían haber pasado en el cobertizo de villatelevisiva. En fin. El caso es que se usa de cebo un misterio más Lifetime que otra cosa, pero al final lo que tenemos es la enésima serie juvenil de calidad discutible y destable a penas como relleno. Me pregunto durante cuánto tiempo seguirán con estas cosas.

Pues nada, vamos con la enesimo primera. Control Z (O) (MX) es una serie juvenil que tiene un elemento de misterio -párame si lo has oído antes- que  intenta meter algún elemento original en lo que parece una mezcla de Gossip Girl y Élite. Por supuesto podríamos discutir si son realmente estas dos las series referentes, podría llegar a discutir hasta qué punto también toman ideas de Verónica Mars. Pero lo cierto es que cualquier crítica, dureza o arista que pudiera tener la última se vería convertida en un cuchillo de madera con esta. No solo por el trabajo de un reparto plagado de unos actores pésimos a los que no les creerías ni un ¿Lo quiere con patatas?,  sobre todo por una trama en la que parece que todo es impostado y plasticoso, ni la diversidad parece creada por alguien que haya tenido contacto con ella ni las tramas son capaces de un mero remedo de lo que se ha podido ver en series americanas, algunas de la temporada pasada. Y, sobre todo, falta locurón para compensar la falta de inteligencia. Lo ideal sería tener las dos cosas pero ya que no tenemos una por lo menos podríamos tener otra. Pero no. Más de lo mismo y sin que nadie parezca interesado en buscar la manera de diferenciarlo.

Está curiosa esta Dead Still (IR), aunque hubiera querido que me gustara un poco más. Porque funciona, es distinta en lo que trata (un fotógrafo especializado en muertos que viene de ser ‘forense’) y en lo que promete (una especie de serie de misterio) así como en los personajes que decide juntar (su sobrina con aspiraciones de actriz, un joven enterrador que quiere ser su ayudante) y pese a todo esto y un sentido del humor seco… se queda a medias. Promete mucho, sí, pero no acaba de explotar el potencia. Esperemos -confiemos- en que esta extraña mescolanza (empezando por ser coproducción entre la rama irlandesa de AcornTV y la canadiense de CityTV) vaya cogiendo tracción, engrasándose, en cuanto vayan pasando episodios. Porque el punto de partida lo tienen.

Pocas cosas son más aburridas que intentar revestir una serie de las de toda la vida -lo que probablemente surge de este aspecto de venir de adaptar un bestseller… y que no sea ni eso- con un tono edgy que pueda colar como moderno solo porque… bueno… crean que eso sirva para algo. así que cuando Hightown (USA) presenta sus pintorescos habitantes, su personaje central y las tramas… la sensación real que queda es que han querido hacer un grim’nd gritty Cape Cod para poder decir que este no es el pueblecito de la Señora Fletcher. Y es cierto, no lo es. Su serie era mucho más entretenida.

Aunque la serie de la que esperaba mucho más esta semana es The Luminaries (NZ), precisamente porque el libro que adaptan sí que lo conozco. Y si bien es una elección un poco particular, con las formas, giro y temas que toma, como para que hubiera sido una adaptación al uso; desde luego no creo que fiarlo todo a que Eva Green tire del carro en un papel principal pero no protagonista me parece mucho confiar. El resultado logra mantener algunas de las virtudes del texto original, todo lo sencillo de adaptar y prácticamente ninguna de sus rarezas. Lo hace dándole menos peso a casi todos los personajes excepto las protagonistas y, en general, es un buen ejemplo de cómo hacer accesible acaba siendo un rodillo igualador. Que no es mucho que ofrecer.

Lo primero que tengo que decir es que esta sí que la cogía con sesgo negativo. No me gusta nada del cine de Bong Joon-ho, que he visto casi por completo en salas de cine por motivos que jamás entenderé, y de entre todas ellas probablemente la que menos me gusta sea Snowpierce (USA). Sufrir de nuevo esta historia simplista, incoherente y ladrona en la que solo destellos ocasionales de su reparto -espero que a Tilda Swinton le doblaran el salario- hacían tolerable entre subrayado y subrayado de su mensaje hasta llegar a la bofetada final de gritar el posible subtexto como muy obvio texto hacía que pocas cosas me apetecieran menos que ver la adaptación a serie. Al final me he puesto porque cuando uno es idiota con estas cosas lo es hasta el final. Y es incluso peor. Pero de forma diferente. Por supuesto la incoherencia en el diseño sigue ahí -aunque han intentado arreglar algunos de esos problemas de ‘pasar por todos los puñeteros coches cada puñetera vez’ y el tiempo que se tarda en ello- pero al menos han dejado de robar la mecánica de Game of Death aunque no para mejor. Ahora es un policíaco con la investigación de un asesinato. Cualquier contenido social se ha matizado -aunque sigue siendo desesperantemente obvio como mensaje- y han metido un par de ‘sorpresas’ divergentes de la trama original que supongo que buscan animar un poco un cotarro bastante muerto, pero que le hacen poco bien a la ya de por sí implausible coherencia de lo poco. Así que, resumiendo, ahora además es rutinario. Así que, una vez más, parece más interesante lo que ha tenido que ser la producción de esta serie que el resultado que han logrado.

Una serie OK es una serie OK. Tú ves Stargirl (USA) y piensas OK. No hay grandes actores (casi al contrario) y lo que cuenta lo hemos visto tantas veces en la CW que no sé ni cómo no han intentando mejorar un algo. Pero bueno, vale, OK.

Ojalá Sweet Magnolias (USA) fuera Steel Magnolias, pero ni por el reparto ni por los logros tenemos algo más que una serie creada como para un dispositivo inexistente entre Hallmark y Lifetime, es una historia muy familiar y encantadora de una mujer de mediana edad rehaciendo su vida, con un reparto más o menos diverso y basado más en los buenos sentimientos que en un intento de contar algún tipo de historia. Supongo que el equivalente a aquello de la comida reconfortante. Para una tarde de domingo o similar.