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La Old, Dark House Lista

Hay algunas cosas que asumo que saben todos los que llevan un tiempo leyéndome. Una de ellas es mi gusto por el slasher, otra es que un locurón bien hecho siempre es de agradecer y, por supuesto, que el scoobydubismo es fuerte en mí. Ah, y que siempre que puedo me gusta hacer un poco de historia.

Toda esta cháchara sobre un tema tan apasionante pero irrelevante como son mis gustos viene a que en ocasiones creo que no se valora lo suficiente todos esos momentos previos a la llegada del slasher. Un camino que pasa por el giallodel que ya he hablado– , que antecede el krimi -del que ya hablaré- y que podríamos decir que tiene uno de sus orígenes y articulaciones en las películas de lo que se ha dado en llamar The Dark, Old House.

Seguro que os suenan: En una casa de aspecto tenebroso se reúnen un grupo de personas tirando a lo variado. Suelen tener un motivo común para estar allí que muchas veces está ligado a algo del pasado como la lectura de un testamento. Un asunto sombrío que les obliga a pasar tiempo juntos y que acaba causando que compartan estancia en la casa, incluso cuando comiencen a cometerse misteriosos crímenes que van reduciendo el número de habitantes de la misma. El culpable, muchas veces con un disfraz estrambótico para llevar el miedo a los corazones de sus víctimas, tiende a intentar una aproximación de ambigüedad sobrenatural. Hasta que es descubierto y atrapado, generalmente por la joven heredera y algún amigo, y se descubre quién era todo este tiempo

Como digo, un tipo tan clásico que cuando empezaron a aparecer estas películas se basaban muy claramente en precedentes literarios. Los mismos que por un lado irían llevando a la Edad de Oro de los Mysteries Ingleses -y a la creación del Detection Club y todas esas cosas- y que en las películas irían modificándose y transformándose hasta llegar al slasher. (Curiosamente en casi todas sus vertientes tardaron poco en crearse versiones sobrenaturales, pero ese es otro tema)

¿Qué es lo que propongo entonces con esta selección? Pues un pequeño recorrido por lo que considero más interesantes o significativo -y muchas veces ‘mejor’- dentro de esas historias de Old, Dark House. Desde su creación en el cine mudo a su evolución europea y su rápida y efectiva hibridación con la comedia. No pretendo ser, ni mucho menos, exhaustivo -y nada me gustaría que descubrir algún otro título, sentiros libres de poner recomendaciones en los comentarios- pero sí procura poner algunos criterios que trataré saltarme lo menos posible: La Casa Misteriosa, el grupo de personajes variados y el descubrimiento de un asesino no sobrenatural. La desviaciones serán comentadas, pero eso será lo que encontraréis sobre todo.

De modo que aunque podríamos haber intentando abrir más la lista y su definición para incluir “One Exciting Night” (1922) “The Last Warning” (1929), “One Body Too Many” (1944), “Der Hund von Blackwood Castle” (1968), “La bambola di Satana” (1969), “Blood and Lace” (1971) “The Beast Must Die” (1974), “Have a Nice Weekend” (1975), “Murder by Death” (1976), “Curtains” (1983), “Clue” (1986), “Return to Horror High” (1987) o “Radionald Murders” (1994), al final las elegidas, por riguroso (Je) orden cronológico-alfabético han sido:

01) “The Ghost Breakers” (1914, 1922, 1940, 1953)

No nos vamos a poner nunca de acuerdo con las tres primeras, sobre todo porque son los tres pilares hechos tantas veces que es difícil saber quizá no cuál fue la primera pero sí cuál fue la que popularizó el género. En cualquier caso esta The Ghost Breakers es la que tiene la primera versión registrada, en 1914 y de mano de Oscar Apfel y Cecil B. DeMille. como adaptación de la obra original de Paul Dickey y Charles W. Goddard. Por eso es la que he puesto primera, aunque el cartel -y mi recomendación- es la versión de 1940 con Hope y Goddard repitiendo la pareja que el año anterior habían hecho en El gato y el canario. En el ’53 los encargados serían Dean Martin y Jerry Lewis. El esqueleto de la obra incluye una casa española y toques de fantástico, al fin y al cabo aún estaban definiéndolo.

02) “The Bat” (1926,1930,1959)

La segunda pata del banco. Mary Roberts Rinehart tenía una novela de misterio, decidió convertirla en una obra de teatro con la ayuda de Avery Hopwood. El principal cambio -además de poder vender los derechos de la obra como algo completamente nuevo- fue hacer que el malvado tuviera un peculiar disfraz. El resultado fue un éxito apabullante, tanto que comenzó a ser imitada con rapidez en los escenarios y lo mismo cuando llegó a los cines. No os digo ya en la mente de jóvenes impresionables como Bob Kane. La versión de silencio funcionó bien, aunque no tanto como la obra de teatro. Pero a ella le seguiría una versión llamada The Bat Whispers  en 1930 y, finalmente, una protagonizada por Vincent Price en 1959 aprovechando que Price estaba para estas cosas.

03) “The Cat and the Canary” (1927, 1930, 1939, 1961, 1979)

Creo que lo he dicho en varias ocasiones pero nunca está de más repetirlo: The Cat and The Canary es mi película muda favorita.  Aquí sí que tenemos ya todos los elementos y nada de sobrenatural. Los herederos reunidos, la joven que se encuentra con que el testamento le deja todo si pasa la noche en la mansión sin dar muestras de locura, el resto de herederos y el personal de servicio -todos ellos más que particulares-, un loco escapado, una serie de policías ambiguos, una mano saliendo de un pasaje secreto en la biblioteca -¡los pasajes secretos siempre dan clase a una casa!- y todas esas muertes, persecuciones y revelaciones. La versión muda -adaptación de otra obra de teatro, esta vez de 1922 y obra de John Willard– fue un exitazo para una Universal que muy pronto iría dándose cuenta del éxito de los monstruos. De ahí que en 1930 lanzaran una versión hablada dentro de su manera de hacer películas doble, The Cat Creeps era la inglesa y La Voluntad del Muerto la española. – Ambas se suponen perdidas pero yo no dejo de esperar que vuelvan-. Cuando llegó la de 1939, de carácter mucho más cómico y protagonizado por Hope y Goddard, fue un éxito incluso mayor. De ahí que se siguieran haciendo versiones, bien para televisión como al sueca de 1961 o para el cine como la inglesa de 1979, seria y con la gran Honor Blackman de protagonista.

04) “London After Midnight” (1927)

Tras tanto éxito en tablas y pantallas era inevitable que comenzaran las versiones, como esta famosa película perdida (bueno, se perdió en 1967 y como había guiones y cosas hay una reconstrucción a partir de material existente de 2002, pero nos entendemos todos) en la que lo más interesante era el giro de los acontecimientos: El extraño en esta ocasión será la excusa para que El Hipnotizador (el título del relato original de Browning, por cierto) realice su trabajo y descubra este crimen ocurrido en el pasado.

05) “The Old Dark House” (1932, 1963)

Tanta moda tenía que acabar dando, claro, una obra que usara el nombre del tropo. Una comedia que, además, cuenta con James Whale de director y Boris Karloff. ( Y con la presentación de Charles Laughton) Una familia chiflada, un trío de inesperados visitantes, una serie de muertes locas… Todo lo necesario para aprovechar el material original – una novela de J. B. Priestley – en una obra malevolente. Que décadas después sería reutilizada por el no menos divertido William Castle en una versión digamos amablemente que no tan buena como esta.

06) “The House of Mystery” (1934)

Versiones y más versiones, nada deja de ser más útil y divertido que demostrar estas evoluciones con la inclusión de un mono. Bueno, de un gorila. Bueno, de DOS gorilas, porque hay uno de verdad y también un disfraz de gorila -que vemos desde un primer momento porque aquí hemos venido a jugar-  y es que esta quizá no sea una de las más brillantes versiones de la historia pero queda claro que es bien singular.

07) “One Frightened Night” (1935)

Aquí tenes un ejemplo de la versión seria de la historia, una creación aprovechando esos pilares para apurarlos al máximo dentro de su época y radio de influencia. Quizá no sea especialmente brillante pero sí es un más que decente ejemplo de lo que fue. Además de un juego de herederos e impuestos, claro.

08) “The House of Fear” (1945)

Sabes que la fórmula es un éxito cuando te usan para personajes establecidos. Aquí tenemos a Sherlock Holmes en aquella época en la que él y Watson eran Rathbone y Bruce, y en la que uno de los principales motivos de muerte eran las tontinas. Bastante humor inglés y un mecanismo muy bien engrasado ya a esta alturas.

09) “Who Killed ‘Doc’ Robbin?” (1948)

Y lo mismo se puede decir de adaptar los personajes a la fórmula. De ahí que podamos tener a un grupo de chavales -que no son Nuestra pandilla porque la bronca con sus derechos da para una entrada igual de larga o más que esta, así que en otro momento- en lo que podemos considerar la versión juvenil y con monos de todo este género.

10) “House on Haunted Hill” (1959, 1999)

Volvamos a Price, volvamos a Castle y volvamos a la mezcla de humor y terror. Una obra juguetona como pocas -incluso sin mencionar el Emergo y los demás trucos- que quizá ahora parezca inocente pero que merece todo nuestro respeto. (Por ejemplo, dejando que la versión más sobrenatural de 1999 no reciba otra.)

11) “Das indische Tuch” (1963)

¡Hemos llegado al krimi! Y es que con Alfred Vohrer dirigiendo y las obras de Edgar Wallace para adaptar (este sí que se ha escrito un krimi) el resto era solo cuestión de esperar. Así que aquí tenemos por fin una historia de herederos reunidos siendo eliminados con un pañuelo como arma. Una obra que quizá dure un poco más de lo debido pero a la que le sienta estupendamente las apariciones cómicas de Eddi Arent como mayordomo al que parece darle bastante igual el destino de la familia. (Y sí, esta es una de esas en las que Klaus Kinski participó)

12) “Dementia 13” (1963)

Podríamos hablar de esta película producida por Roger Corman y dirigida por Francis Ford Coppola como una de las primeras herencias del krimi o un antecedente del slasher o mil cosas más. Probablemente lo más sencillo sería decir que era un intento de exploit del éxito de Psicosis. Pero teniendo en cuenta que hay una mansión/castillo, una herencia y un buen número de muertes violentas me parece que tampoco queda muy lejos de esto. Incluso aunque se tan importante el lago como la propia casa.

13) “La grande frousse” (1964)

Vamos con una licencia, porque en esta película francesa no tenemos una casa… ¡tenemos un pueblo entero! Un pueblo siniestro, multitud de personas extrañas y un criminal suelto que va cometiendo asesinatos en mitad de una trama más que intrincada. No es exactamente lo que las demás pero está claro que ha salido del mismo tronco. Incluso en los toques cómicos.

14) “The Curse of the Living Corpse” (1964)

Otra herencia macabra que va buscando cada vez más la parte macabra del asunto. De hecho, aquí el testamento detalla más las muertes grotescas, y si bien mucho de lo que ocurre sigue la estructura de la Old, Dark House también hay mucho de su terror contemporáneo y de películas de venganza. Así que podemos decir que la fórmula se adapta a los tiempos.

15) “Castle of evil” (1966)

Doctores locos, desfiguraciones, cámaras de esqueletos, el uso de la reunión de herederos en una casa… castillo en este caso… siniestra y propensa a ser ser escenario de asesinatos junto con estas nuevas premisas de las películas baratas con estrellas estadounidenses venidas -un poco- a menos  de esta época parece otro de esos grandes matrimonios.

16) “Im Banne des Unheimlichen” (1968)

Como uno no puede elegir solo un krimi y, además, un tipo con una máscara de esqueleto matando a gente con un anillo con forma de escorpión no puede ser más festivo -y eso incluso antes de que veáis la película, con ese habitante de las islas- y la historia comienza con un funeral por todo lo alto para continuar con con una serie de herederos siendo apiolados podemos perdonar que más que una mansión al uso estemos ante una suerte de mansión campestre. Una pequeña transgresión aceptable.

17) “Omicidio per vocazione” (1968)

De nuevo un muerto, unos herederos ansiosos por un dinero que en esta ocasión parece extraño que el muerto pudiera poseer, y con cada persona de la lista que desaparece menos posibilidades, de nuevo la casa es menos importante de lo que solía pero estamos ya en tiempos de giallo así que no vamos a ponernos muy pesados con ello. Ahm. No demasiado.

18) “Concerto per pistola solista” (1970)

Más tradicional pero igual de giallo, aquí sí que tenemos todos los ingredientes -aunque la casa es tirando a soleada- al que se añade un humor negro británico muy poco esperable en una obra italiana, o quizá esperable por lo que tiene de intento de imitación. Asesinatos, culpables, culpables que no parecen culpables de esos asesinatos, o quizá asesinos que no son culpables de esos en concreto, o… Como decía, humor inglés y un embrollo colosal.

19) “Home for the Holidays” (1972)

Si malo suele ser el plan cuando de lo que va el tema es de la lectura de un testamento imaginad el asunto cuando se trata de ir a ver a tu padre moribundo. Y cuando este te pide que te deshagas de su actual mujer porque sospecha que quiere matarle. Por supuesto eso podría ser un melodrama si no fuera por la persona con el traje asesinando gente. Aquí tenemos una clara influencia de los giallo, un seguimiento de las películas de asesinatos que estaban acercándose al punto crítico de la creación del slasher y, sobre todo, una de esas obras en las que puedes ver cómo se está pasando de un formato a otro. Ayuda también un reparto titánico: Eleanor Parker, Walter Brennan, Julie Harris, Sally Field, Jessica Walter y Jill Haworth forman esta peculiar familia. No está mal para un telefilme producido por Aaron Spelling, ¿verdad?

20) “Un bianco vestito per Marialé” (1972)

Los tiempos y las costumbres demuestran en este giallo que no todo iban a ser lecturas de testamento, también se podía reunir a un montón de gente de tu pasado con aquello de montar una fiesta salvaje, (¿Orgía? ¿Qué orgía? No sé a qué se refiere, agente. Ah, el título español. Pues acertada traducción, como siempre) y es que aunque buena parte del mismo sea más luminoso o más gótico italiano que sus variantes anglosajonas está claro que el esqueleto de la obra es el de una Old, Dark House a la que luego han puesto filtro. Muchos filtros. Y mucha diversión.

21) “The House on Skull Mountain” (1974)

¡Otra excepción! Aquí tenemos un poco de vudú, que está unido a los crímenes aunque no sea lo principal. Pero esa presencia sobrenatural es parte imprescindible -como ese fantástico cartel- de una historia que intenta reformular el tropo en los tiempos de la blaxploitation. Un intento arriesgado -y algo fallido, para qué negarlo- pero con muy buenas ideas e intenciones.

22) “La noche de los asesinos” (1974)

No, esta no es otra adaptación de El Gato y el Canario. Entre otras cosas porque carga el mochuelo del asunto en Edgar Allan Poe que ya veis vosotros lo que pintaba en todo esto habida cuenta de que no tiene ninguna obra que se llame así y que ni la más parecida El gato negro tiene nada que ver con esto. Pero, claro, es que tampoco tiene que ver con la obra de Willard. Porque detrás de todo este asunto estaba el genio creativo de Jesús Franco que reunió los tropos de las Old, Dark House y decidió reiventarlas a su manera. Así que aquí tenemos a un aristócrata asesinado, un grupo de herederos que van cayendo como muñecos de pim-pam-pum pero luego ya investigaciones sobre el turbio pasado de la familia y otros elementos divergentes propios del director. El tipo de cosas que le hacía grande.

23) “The Private Eyes” (1980)

Recuperar este tipo de historias a partir de los ochenta llega más por el lado cómico. Como esta versión claramente humorística que Knotts y Conway que serviría sobre todo para intentar recordar el potencial humorístico del asunto usando a dos cómicos de gran éxito televisivo.

24) “House of the Long Shadows” (1983)
Aquí la aproximación a la comedia llega usando no a cómicos sino a una grandísima reunión de talento macabro, algunos de los más importantes nombres del género: Vincent Price, Christopher Lee, Peter Cushing y John Carradine, reunidos en un caserón para hacerle la vida difícil a Desi Arnaz Jr. tomando para la trama -casi como excusa- una novela de Earl Derr Biggers. Se nota que es más una fiesta autocelebratoria que otra cosa, pero precisamente este es el tipo de fiesta que merece la pena disfrutar.

25) “April Fool’s Day” (1986)

¡Última excepción! Me encanta esta película, es uno de mis slashers favoritos, y en parte lo es porque es coger la Old, Dark House e invertirlo. Sí, hay una mansión en la que se reúne a un grupo de gente del pasado de uno de los personajes principales, vemos muchas muertes y hay incluso ese toque de humor que el género desarrolló pronto. Pero en lugar de hacerlo todo en un ambiente sombrío y oscuro es una película notablemente luminosa, que juega con la casa pero también con sus alrededores y que parece divertirse buscando elementos comunes para subvertirlos. ¡Menos mal que no permitieron el estrambote con el que querían rematar originalmente y pudieron mantener el tono! Porque el motivo tras todos estos asesinatos acaba siendo otro homenaje al género de quitarse el sombrero.

26) “Haunted Honeymoon” (1986)

Si en los ochenta se hizo un homenaje al género fue sin duda este. Wilder y Radner a tope, multitud de actores pasándoselo bien, un guión tirando a confuso y muchos chistes. Incluso los juegos con la ambigüedad sobrenatural del asunto parecen otro guiño a esos villanos increíbles de sus primeros tiempos. Lamentablemente su trabajo no salió bien en taquilla -sí, eufemismo- y entre este fracaso comercial, que no artístico, y el de Radionald Murders estuvimos una buena temporada sin mansiones a la vista…

27) “Dark and Stormy Night” (2009)

Pero no puedo cerrar el repaso sin la última aproximación, que es más afectuosa que parodia aunque tenga un poco de ambas, incluyendo el blanco y negro. Podría haber estado más pulida, sin duda, pero el afecto rebosa por todas partes.

Por cierto, si a alguien le apetece ver las más antiguas que sepa que en Archive.Org tienen un repositorio de las Old, Dark House clásicas que se pueden encontrar ya en dominio público.

Así que ya veis: misterio, asesinatos, influencias múltiples y múltiples influenciados… ¡Como para no apreciar la posibilidad de pasar un buen rato en una de estas Old, Dark House!


Festivaleo (de cine fantástico)

No sé lo completo que será ni el tiempo que permanecerá actualizado -que presumo será negativo- pero al menos quede aquí este año el listado de Festivales Internacionales de (con suerte) Fantástico ordenado por fecha en 2017. O algo.
FESTIVALES
’17 24 Feb. – 04 Mar. Fantasporto (Oporto, Portugal)
’17 02 Mar. – 06 Mar. YubarIFanta (Yūbari, Japón)
’17 08 Mar. – 26 Mar. OffScreen (Bruselas, Bélgica)
’17 04 Abr. – 16 Abr. BIFFF (Bruselas, Bélgica)
’17 06 Abr. – 13 Abr. IHSFF (Fénix, Estados Unidos)
’17 07 Abr. – 16 Abr. Golden Horse FFF (Taipéi, Taiwán)
’17 12 Abr. – 22 Abr. Imagine (Ámsterdam, Paises Bajos)
’17 20 Abr. – 23 Abr. Dead by Dawn (Edimburgo, Escocia)
’17 19 May. – 04 Jun. Fantaspoa (Porto Alegre, Brasil)
’17 30 Jun. – 08 Jul.  NIFFF (Neuchâtel, Suiza)
’17 11 Jul. – 15 Jul. Grossman FFWF (Ljutomer, Eslovenia)
’17 13 Jul. – 23 Jul. BIFAN (Bucheon, Corea del Sur)
’17 13 Jul. – 02 Ago. Fantasia (Montreal, Canadá)
’17 24 Ago. – 28 Ago. FrightFest (Londres, Inglaterra)
’17 05 Sep. – 10 Sep. MotelX (Lisboa, Portugal)
’17 15 Sep. – 24 Sep. FEFFS (Estrasburgo, Francia)
’17 21 Sep. – 28 Sep. Fantastic Fest (Austin, Estados Unidos)
’17 29 Sep. – 07 Oct. Fantastisk Filmfestival (Lund, Suecia)
’17 05 Oct. – 15 Oct.  FICFCSitges (Sitges, España)
’17 10 Oct. – 19 Oct. ScreamFest (Hollywood, Estados Unidos)
’17 12 Oct. – 20 Oct. Toronto After Dark (Toronto, Canadá)
’17 26 Oct. – 29 Oct. NYC HorrorFest (Nueva York, Estados Unidos)
’17 26 Oct. – 30 Oct. IFI HorrorThon (Dublin, Irlanda)
’17 26 Oct. – 31 Oct. RazorReel FFF (Brujas, Bélgica)
’17 26 Oct. – 05 Nov. MorbidoFest (Ciudad de México, México)
’17 28 Oct. – 05 Nov. Ravenna Nightmare Film Fest (Rávena, Italia)
’17 28 Oct. – 03 Nov. SCFT San Sebastián (San Sebastián, España)
’17 31 Oct. – 05 Nov. Trieste SFF (Trieste, Italia)
’17 01 Nov. – 06 Nov. Les Utopiales (Nantes, Francia)
’17 08 Nov. – 16 Nov. Fancine (Málaga, España)
’17 10 Nov. – 19 Nov. FCT Molins de Rei (Molins de Rei, España)
’17 14 Nov. – 19 Nov. Abertoir (Aberystwyth, Gales)
’17 15 Nov. – 19 Nov. FantaFestival (Roma, Italia)
’17 23 Nov. – 03 Dic. A Night of Horror / Fantastic Planet (Sídney, Australia)
Por supuesto para confeccionar el listado ha hecho falta echar un ojo a páginas que agrupan festivales, solo faltaría. En este caso han sido fundamentalmente tres:
A partir de ahí ya ha sido cosa de ir buscando los de temática fantástica.

Por supuesto quedo más que abierto a que me enmendéis la plana. Si queréis poner más Festivales Internacionales de Fantástico con sus enlaces y tal dadle con total libertad. Y si me he equivocado en algún dato geográfico, o en alguna cifra o alguna cosa… pues también. Total, no sé ni si tiene mucho sentido subir esto. Pero si a mí me viene bien pro aquello de poder echar un ojo a lo que van presentando y -con suerte- a sus programas presupondré que a algún otro le puede venir bien también. Y al menos así lo tendré medianamente organizado.

En fin… ¡Disfrutadlo!


“La oscura noche del espantapájaros” (Dark Night of the Scarecrow,1981) Tan muertos como: Halloween 2014 (y 3)

Terminamos nuestra Maratón de Halloween con la que quizá sea el mayor triunfo de los telefilmes de terror televisivo. La oscura noche del espantapájaros es una película que reúne los motivos clásicos del suspense, la venganza y el terror, todo ello en un magnífico envoltorio. Con un novelista dirigiendo, Frank De Felitta, un guionista dispuesto a meterse en el mundillo, J.D. Feigelson, y un buen reparto encabezado por Larry Drake -aún lejos de sus papeles en La ley de Los Ángeles o Darkman– como el héroe y un villanesco Charles Durning interpreta al cartero de mente sucia que causa la tragedia con la ayuda de secundarios clásicos como Lane Smith. Pero acerquémonos un poco más…

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A principio de los ochenta Feigelson paseaba un guión que esperaba poder vender para que se realizara una película independiente. No logró que ninguno de los pequeños estudios que se estaban montando se interesara por él, pero sí que lo hiciera la división de ficción de la CBS que rápidamente se puso a la tarea de adaptarlo. Sin que realmente tuvieran que hacer demasiado, el peso del guión no recaía tanto en complicados efectos especiales o escenas llenas de violencia y sexo tanto como en un par o tres de conceptos clásicos debidamente recuperados y remontados.

El inicio de la historia tiene algún eco de Frankestein. Drake interpreta a Charles Eliot Bubba Ritter, un deficiente mental que pasa sus días en una población rural echando una mano a su madre y poco más porque aunque su cuerpo es adulto su mente es infantil. Allí juega con una amiga, la pequeña Marylee. Una amistad como la que podría haber entre dos niños cualquiera pero que a los ojos del personaje de Durning, el cartero Otis P. Hazelrigg, es bastante menos pura y, sin duda, una catástrofe a punto de suceder. Otis y sus amigotes lo tienen muy claro. Tanto que cuando Bubba llega azorado con la pequeña en brazos habiendo sufrido claramente una agresión no dudan un minuto en culparlo, decididos a vigilantear para acabar con su amenaza. La madre de Bubba le ocultará disfrazado de espantapájaros en mitad de un campo, pero todo dará igual. El descubrimiento de que un perro atacó a la pequeña y que Bubba fue lo único que la salvó llegará demasiado tarde, una falsa coartada bien construida librará de la cárcel a los linchadores… pero no les librará de la aparición de inquietantes espantapájaros frente a sus casas, mucho menos de la acción directa en venganza por la muerte de este en varias maneras inocente jovenzuelo.

Podemos considerarlo una primera variación de las películas de venganza -sin que la violación aparezca más que en turbia ensoñación de los hombres malos-, como un acercamiento televisivo al slasher, como actualización rural y algo grotesca del gótico americano, como muchas cosas, en resumen. Lo que no cabe duda es que estamos ante una gran película. Una demostración -como las otras dos obras de nuestro Maratón de Halloween de este año- de que da igual que hablemos de 1971, ’81 o ’91, la televisión es más que capaz de ofrecernos magníficas películas de terror. Como pasa con La oscura noche del espantapájaros que espero, aún en VO, disfrutéis:

Hasta aquí hemos llegado por este año. ¡Feliz Halloween!


“El que decide” (Historias del otro lado, 1991) Tan muertos como: Halloween 2014 (1)

Empezamos aquí una maratón muy especial aprovechando Halloween, con un tema unitario que ya iréis viendo. Tres producciones para una noche fantástica.

Comenzamos muy cerca. Con un invitado probablemente inesperado: Jose Luis Garci. A finales de los ochenta llegó a un acuerdo con Pilar Miró para resucitar las series antológicas de terror. Sí, con esa misma Pilar Miró que tantos años ha sido bestia negra del género. La idea era realizar una serie de género fantástico como las que tantas veces antes y con tanto éxito se habían realizado, al fin y al cabo Garci no había dirigido ninguna de ellas pero sí había guionizado, entre otras, el clásico La Cabina. El proyecto se fue retrasando y, pese a la fecha inicial de 1988, acabaría saliendo ya sin Miró a los mandos de TVE en 1991, con una primera tanda de 7 episodios que sería seguida por una segunda de 6 en 1996. Una producción que el mismo Garci reconocía como hecha con todo el apoyo material y presupuestario de TVE –80 millones de pesetas por episodio, se dijo en su momento que costó la serie– y que planteaba explorar todas las diversas posibilidades del fantástico. En este tubo encontrado podéis echarle un ojo a lo que había.

 Elegido por tanto un episodio para ir abriendo boca para lo que nos viene nada mejor que hacer con el primero de ellos: El que decide. Reunión de talentos actorales de la ficción española -una baza constante de la serie incluso por encima de su vocación de venta internacional- entre los que tenemos a Jesús Puente, Fernando Guillén y Rafael de Penagos, en una historia mefistotélica. Un autor teatral no conforme con su éxito inicia la búsqueda de un personaje del que se habla entre cuchicheos y susurros, un personaje con un trasfondo turbio y peligroso pero que parece ser el responsable de que una obra tenga éxito entre el público. La búsqueda y lo que en ella va encontrando servirá para reflexionar sobre lo que hace algo popular y el precio a pagar por esa fama.

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Las tres caras del miedo (I tre volti della paura, 1963)

El 31 de julio de 1914 nacía en San Remo el director (y más, muchas más cosas) Mario Bava. Estamos, por tanto, en su centenario. Por múltiples motivos podemos considerarle como uno de los directores más influyentes del Siglo XX, sobre todo con sus contribuciones variadas a las corrientes cinematográficas más populares: influyó en el giallo con lo que podríamos considerar como la patada inaugural en La muchacha que sabía demasiado (La ragazza che sapeva troppo1963) igual que después haría con el slasher en Bahía de sangre (Reazione a catena, 1971) y aún tendría tiempo para filmar un par de obras canónicas de entre las primeras con Seis mujeres para el asesino (Sei donne per l’assassino, 1964) y Cinco muñecas para la luna de agosto (5 bambole per la luna d’agosto, 1970). No contento con lo cual también presentaría su propia visión fantástica dentro de su propia versión del peplum con Hércules en el centro de la Tierra (Ercole al centro della terra, 1961) o La furia de los vikingos (Gli invasori, 1961), entraba en el thriller con Semáforo rojo (Cani arrabbiati, 1964), mezclaba terror y aventura espacial en Terror en el espacio (Terrore nello spazio, 1965), terror a secas con la inmensa La máscara del demonio (La maschera del demonio, 1960) o la toledana El diablo se lleva a los muertos (Lisa e il diavolo, 1973) e incluso la mezcla de cómic, espionaje y delirio pop que es Diabolik (1968). Sin contar la que quizá sea su mejor obra, y de la que ya hablaré otro día, la magnífica Operazione paura (1966) Todo esto eligiendo un poco de entre la treintena de títulos que rodó, de los cuales colaboraría en el guión -cuando no lo redactó entero- de al menos la mitad y en la dirección de imagen de todos los suyos y bastantes ajenos gracias a ese ojo especial que tenía para componer, iluminar y crear magníficas composiciones y planos irreales. Motivos todos ellos más que sobrados para celebrar su centenario. Y tras intenso debate interno en el que podría haber ganado con cierta facilidad cualquiera de las antes mencionadas, o incluso alguna de las que no, la elegida ha sido esta aportación magistral a las películas de episodios: Las tres caras del miedo (I tre volti della paura, 1963).

itrevoltidellapauraEn esta auténtica demostración de versatilidad Bava presenta tres historias distintas entre sí, ambientadas en distintos momentos históricos y con diversos grados de entrada en el fantástico y el suspense -en la versión europea al menos, los americanos organizaron un batiburrillo con la película para eliminar cualquier subtrama lésbica  y de prostitución en el episodio El Teléfono, y aprovecharon para cambiar el orden de los capítulos y rodar nuevos interludios, hasta tal punto que que casi podríamos considerar su versión, Black sabbath, como una película nueva. Pero, eh, al menos a un grupo de músicos jovenzuelos les gustó-, un buen ejemplo de todo lo que era capaz de hacer y de su ya señalada variedad de registros. Aprovechando a Boris Karloff, actor de uno de los segmentos, para realizar las presentaciones de los otros proponía un viaje completo y complejo por los alrededores del miedo.
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De las tres historias, El teléfono está ambientada en la actualidad y carece de componentes fantásticos. En esta primera historia se nos presenta a una joven prostituta que es acosada por llamadas de quien ella cree es su recién puesto en libertad exproxeneta, encarcelado por su culpa y ahora de regreso buscando venganza, el tipo de amenaza que la lleva a tener que recurrir de nuevo a su exnovia. Una creación magnífica, con un uso magistral de las llamadas telefónicas para crear tensión y un juego entre la idea de los tres personajes involucrados en este malsano triángulo de desafectos realmente notable. A continuación, con Los Wurdalak nos introduce en una historia de época y autor, la adaptación de un relato de Tolstoi que se ubica no ya en el siglo XIX sino también en unos parajes entre lo fabuloso y lo legendario, una suerte de Europa eslava imprecisa en la que se desarrolla una historia sobre el amor y la familia con una versión del vampirismo que se usa para hablar de lo que al director le interesa, creando una atmósfera de irrealidad y amenaza en la que la progresión de esta infección se complementa, más que contrapone, con los lazos que nos creamos. Finalmente en La gota de agua tenemos otra ambientación, el Londres victoriano, en el que la referencia esta vez será El corazón delator de Poe con un añadido que en principio parece fantástico pero que podemos suponer tanto parte de una maldición como de la locura causada por la culpabilidad en la que su personaje central va cayendo. Y es que nunca ha sido buena idea robar al cadáver muerto de una espiritista, por valioso que parezca el anillo que lleve, puesto que los sucesos sobrenaturales empiezan a acudir como… moscas. Tres historias, tres ambientaciones, tres estilos, y un solo director. Una forma magnífica de realizar un acercamiento a alguien que deberíamos considerar tan importante para el cine, sea o no de género, por su influencia universal y la calidad de sus obras. ¡Feliz centenario, Signore Bava!


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Sin despreciar al resto de clásicos debo reconocer mi preferencia en películas mudas por dos en concreto. De una hablaré antes o después por sus varias versiones, me refiero a El gato y el canario, que tengo en todas las versiones que puedo ir recopilando. La otra es, por supuesto, este The Bat del que hablo hoy.  En ambos casos con un origen similar como exitosa obra de teatro, algo especialmente notable en el caso de la que nos ocupa pues reunía a la vez a dos grandes autores teatrales estadounidenses de la época: Avery Hopwood y Mary Roberts Rinehart.

Hopwood logró el sobrenombre de autor más exitoso de su época y estaba especializado en comedias y farsas, Rinehart era conocida como escritora de obras de misterio -y se la responsabiliza de culpar al mayordomo en caso de duda- como The circular staircase,  que sería más re-hecha que adaptada a la obra en que se basa esta que nos ocupa, de modo que de la mezcla de ambos no podía salir otra cosa que una farsa cómica de misterio. Precisamente por ello en The Bat hay dos líneas en constante choque que, por fortuna, se van salvando mutuamente y permiten que, a la vez, todos los actores tengan su momento de lucimiento y sus frases. Algo muy de agradecer en una película muda, lo que no impide que casi podamos oír el tono de la magnífica Emily Fitzroy como Miss Cornelia Van Gorder.

Pero, más allá de la ambientación entre el expresionismo alemán y el art decó, más allá de los decorados y las miniaturas e, incluso, más allá de los múltiples sospechosos y de ese villano que da nombre a la película, llevando un disfraz que inspiraría a tantos otros criminales de carnaval y lo mismo te inspira ideas de Scooby Doo que Bob Kane reconoce que fue una de las principales referencias para crear Batman -pero, claro, creete a Kane– está la imagen que la abre y a la que le da igual que sea un éxito de Broadway con innumerables representaciones encima. La advertencia/ sugerencia/ petición en forma de cartel colocada no al final sino al principio, como letrero inicial, de que el público guarde silencio sobre el desenlace de la obra para así permitir que el resto de espectadores que no la han visto la puedan disfrutar. Y si ya lo tenían en cuenta en 1926, ¿cómo no respetarlo hoy? Así que os dejo, Internet Archives mediante, la película por si también a vosotros os apetece verla.

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Me gustan tanto las películas de asesinatos con suspense, como en el slasher no-sobrenatural, que más que preferencias tengo grados, por ejemplo, a favor de los canadienses. Claro que haciendo Black Christmas,Terror Train, Happy Birthday to Me o Curtains, además de esta que nos ocupa.

Con una de esas estructuras de Crimen del pasado por un lado y de Festivo para el asesinato por otro la historia de ese pueblecito minero que se atreve tras muchos años a celebrar de nuevo el Día de San Valentín, que como no tenían Cortingles no había problema en que celebraran lo que quisieran. La leyenda del minero y sus asesinatos posteriores encuadraban perfectamente en ese estilo Scooby Doo que ha salido mal de algunos slashers mientras que en su trama el pasado y el presente, las relaciones de los mayores y los líos de los jovencitos, se enredaban.

Quizá sea su final lo que la gente encuentre más memorable, uno que hubiera permitido una continuación directa más allá del remake que, años más tarde y en 3D, acabaría teniendo -tan apreciable durante gran parte de la película como para no poder aceptar el desastre de final que el guión nos ofrece-. Yo no he perdido, desde luego, la esperanza de volver un día a visitar el pueblecito minero de Valentine Bluffs.


Parece complicado encontrar una película que pueda entrar en esta categoría aprovechando las fechas en las que estamos. En realidad lo primero en lo que he pensado ha sido, por supuesto, Critters 2: The main course, aunque detrás de esa iban saliendo otras más o menos relacionadas como Night of the Lepus u otra cinta española, Atrocious. Como veis no son tantas, al menos si no contamos la generalidad de Lo Zombie y sobre todo mientras intentamos mantener lejos de nuestro recuerdo Nadie conoce a nadie. Pero por suerte hay magníficas películas que nos permiten salir del paso como esta que nos ocupa hoy.

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Inesperadamente bien rodada para estar hecha por dos directores y ser, además, casi su primera película, pues aunque David Alonso hubiera realizado la poco menos que invisible Bajo un cielo extraño su compañero, Fernando Cámara, no había realizado nada antes. Tras esta película repetirían en Más de mil cámaras velan por tu seguridad, en la que habría solo un director, y pasarían a tener carreras separadas aunque en ambos casos de corto recorrido. Y es una auténtica lástima porque esta película está llena de virtudes que los pequeños errores -de novatos en algunos momentos, de ir demasiado siguiendo el academicismo en otros- no hacen desmerecer.

En conjunto podemos hablar de una historia de misterio con aires de terror entre gótico y religioso. Una parroquia realmente poblada, una serie de extraños sucesos que permiten la discusión sobre si son obra de Dios o del Diablo, incluyendo agua bendita congelada y una intoxicación masiva que incluye la resurección de algunos muertos, y en el centro un impresionante listado de actores españoles (Emilio Gutiérrez CabaSantiago Ramos, José Luis López Vázquez, Asunción Balaguer, Héctor Alterio, Juan Echanove…) que realzan aún más este gran ejemplo de película española. ¡Si no la habéis visto ya tenéis plan para estas fechas!