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¡Libros que Llegan! Wells, “Tigerman”, Barceló y más

¡La primera semana completa de febrero llega por todo lo alto! Lo digo completamente en serio, no solo tenemos un trío inicial realmente notable, además hay curiosidades y grandes autores a uno y otro lado. y en un mes teóricamente tan flojo como el de febrero. Así que no os entretengo más que hay mucho lío por delante, muchos libros de los que hablar y mucho que descubrir. Es decir…

¡Que entre la pila!

Sistemas críticos de Martha Wells, ed. Alethé Que enorme alegría me produce poder hablar de que una nueva obra de Martha Wells ha llegado a España tantos años después de haber disfrutado de La muerte del nigromante. Esta vez cambiamos la fantasía por la ciencia ficción y nos centramos en todo un personaje, el MataBot, que  ha cobrado consciencia pero en realidad sólo le ha servido para desarrollar un enorme pasotismo y un interés desmedido por las telenovelas. Quizá no sea la mejor de las situaciones para tener que proteger a una expedición que parece realizada por motivos científicos, pero ahí estamos. A partir de ahí la primera -y breve, me temo- entrega de la serie del personaje que en su momento ganó un porrón de premios. Sí, se lee en muy poco tiempo… pero y lo bien que te lo pasas mientras. Comprar

Tigerman de Nick Harkway, ed. Armaenia¡Otra enorme alegría! Quizá os suene este título porque hace cinco años fue Golden Sark. Y las cosas que decía entonces siguen valiendo ahora: “reuniendo elementos del negro y del fantástico reinventando no solo las historias postcolonialistas y las relaciones -o aspiraciones- paternofiliales, incluso cuando son postizas, sino, además, permitiendo crear un acercamiento diferente a la ficción superheróica sin prescindir de ninguno de los rasgos que la hacen interesante.” Efectivamente, es una historia de relaciones paternofiliales que no va por el lado sanguíneo, en un marco moderno pero que se mueve entre Terry y los piratas y las versiones más pulp de los justicieros enmascarados (quizá con un referente más cercano a Batman que a El hombre enmascarado, pero moviéndose en esos parámetros) y, por todo ello, una obra de lo más recomendable por extraña que pueda sonar en un primer momento. Comprar

Consecuencias naturales de Elia Barceló, ed. Crononauta

¡Una recuperación más que agradable! Una historia reivindicativa -muy reivindicativa- de Elia Barceló que usa un contexto de space opera para reflexionar sobre temas como las relaciones, el consentimiento y el imperialismo, con una fuerte crítica a los roles de género y, además, todo ello metido en una estupenda aventura. ¡Precisamente para lo que está la ciencia ficción! Comprar

La juguetería mágica de Angela Carter, ed. Sexto PisoMás buenas noticias hoy. Tras el éxito de los relatos de Angela Carter en Sexto Piso han decidido ponerse también con sus novelas. Como por Carter se siente auténtica devoción por aquí y esta es una de sus grandes obras, con un fondo de obra gótica tanto como de obra de paso al mundo adulto, todo ello entre muñecos e invenciones mecánicas. ¡Muy recomendada! Comprar

Voz de Christina Dalcher, ed. RocaCon Voz tenemos una nueva premisa inquietante sobre el futuro de las mujeres, esta vez partiendo de la base de la invisibilización por la vía de la insonorización. Negándoles el habla mediante una limitación arbitraria del número de palabras que pueden decir. A partir de ahí podemos imaginar el tipo de historia que vamos a encontrarnos cuando una mujer decida rebelarse para proteger a su hija y a ella misma de semejante imposición social. Comprar

El secreto de High Eldersham de Miles Burton, ed. Renacimiento Otro de esos clásicos a los que nos va acostumbrando Espuela de Plata, que mezcla elementos del policíaco, el misterio gótico y el thriller a la vez que presenta a un detective en la que sería una de las más notables -sobre todo por la forma de manejar la trama. Comprar

La gran vida de Michael Caine, ed. Fulgencio PimentelMás completa que las otras autobiografías de Caine que hemos visto publicadas en España, sigue esa mezcla de explicación de su circunstancia y carreras y de anécdotas dentro y fuera de los rodajes que la convierten en una lectura plácida y en una gran fuente de información sobre su carrera y la gente con la que trabajó. Comprar

La civilización en la mirada de Mary Beard, ed. Crítica

La idea de la civilización como unificada por una cultura con un fuerte componente visual que sirve para desarrollar y ofrecer ideas. Desde la percepción de lo que es una persona a las de sus dioses, este repaso por la historia de la cultura, las civilizaciones y el arte es otro de esos interesantes ensayos que nos demuestra las pequeñas -y no tan pequeñas- diferencias en la percepción y cómo eso moldea la forma de pensar. De nuevo una gran obra de BeardComprar

Manhattan Beach de Jennifer Egan, ed. Salamandra

Novedad de Egan fuera de Minúscula en esta ocasión. Una obra de apariencia más clásica que está vertebrada por la ausencia de un padre y la oportunidad que supuso para que las mujeres realizaran trabajos reservados tradicionalmente a los hombres todo lo sucedido alrededor de la segunda guerra mundial, pero que sigue ofreciendo los intereses como narradora de Egan en la exploración de sus personajes y en la construcción de una historia que muchas veces se explica por sus ramificaciones. Comprar

La única historia de Julian Barnes, ed. AnagramaPara celebrar el número 1000 de su colección de Narrativa en Anagrama han elegido un clásico de su casa, el inglés Julian Barnes ha visto seleccionada su más reciente novela sobre al educación sentimental y sexual, las relaciones con diferencia de edad y las cosas que sienten los hombres. Así que hay que felicitarles por haber sabido condensar tan bien en la elección del título lo que uno puede esperar de esta colección. Comprar

Diez novelas de César Aira, ed. Literatura Random HouseDentro del proceso de popularización y reivindicación de Aira que viene intentando la editorial durante todos estos años ha llegado el momento de sacar una suerte de antología de novelas cortas seleccionadas por Juan Pablo Villalobos, que también ha escrito un pequeño texto sobre el asunto -explicando,a demás, que son diez de entre más de una centena- de modo que sirva de introducción perfecta a la producción literaria de uno de los más destacados autores americanos de la actualidad. Y en una oportunidad perfecta para leerle incluso antes de que le den alguno de los grandes premios literarios mundiales. Comprar

Los crímenes de Alicia de Guillermo Martínez, ed. Destino

Del autor de Los crímenes de Oxford -mejor libro que película, como a veces ocurre. Al menos con una cantidad menor de spaghetti.- nos llega ahora el Premio Nadal que vuelve al policíaco, articula la acción sobre Lewis Carroll y monta otro andamiaje de realidades, posibilidades y suposiciones para entretenimiento de los espectadores de su guiñol. Comprar

La boda de Rachel Chu de Kevin Kwan, ed. Suma

La continuación de Locos, ricos y asiáticos que parece que juega a que no quede muy claro si lo es o no, pero sí, más comedia, más asiáticos super-ricos y más equívocos y engaños. La mejor telenovela de la alta sociedad británica que podríamos desear, pese a que no sea ni lo primero ni lo segundo. Comprar

La persuasión femenina de Meg Wolitzer, ed. Alba

Tras el éxito de La buena esposa era lógico esperar que llegaran más novelas de Wolitzer, especialmente aquellas centradas en una relación entre mujeres. Una mujer joven, en este caso, y la que espera que sea su mentora. Una relación rocosa, como es de esperar en este tipo de obras, que permite centrar la acción menos en el hecho y más en los personajes y sus relaciones multifacéticas y contradictorias. Comprar

Sovietistán de Erika Fatland, ed. Tusquets

Entre la crónica y el reportaje, con el periodismo de viajes tan cerca como el político, este recorrido por las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central -es decir, Turkmenistán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán- es una extraña mezcla de posibilidades y encuentros que nos llevan a ver de otra manera unos países que son poco menos que una nota en los mapas para muchos occidentales. Comprar

La revolución interior de Lev Tolstói y Stefan Zweig, ed. Errata Naturae

Como si de un juego de muñecas rusas se tratara, aquí no tenemos tanto una obra de Tolstói o de Zweig como la mezcla de ambos. La selección de textos -alguno inédito- de Tolstói que Zweig creó para intentar recuperar el interés de los lectores en su obra, acompañándolo de un texto de Zweig sobre el autor -de nuevo, en teoría inédito- que acompañaba a aquella antología. Y precisamente de todo este juego de cajas y peldaños llega ahora un libro en el que podemos ver al uno a través del otro. Y quizá es más interesante por lo que nos dice del que mira que del que es observado. Comprar

Bibliomanías de Laura Pacheco y The Wild Detectives, ed. Pepitas de Calabaza

Una colección de viñetas sencillas con diversos personajes diversos siempre con los libros como centro. El tipo de obra que uno podría querer regalar a algún aficionado a los libros o en algún acto de tema libresco.Comprar

El joven Alberto de Yves Chaland, ed. Dibbuks

Chaland es mucho Chaland, qué duda cabe. Incluso en esta colección de tiras, variadas y extrañas, con un trasfondo no siempre evidente, entre lo provocativo y el goce. Tanto da, lo importantes es que una obra así haya podido ver la luz verde editorial. Comprar

El puente del troll de Neil Gaiman y Colleen Doran, ed. PlanetaPues sí, otra adaptación al cómic de Gaiman. Esta vez sobre la historia de un chaval que ha llegado a la vida adulta pero sigue conservando algunos miedos de la niñez. Y hasta qué punto eso condiciona una vida. Comprar

El castillo en las nubes de Kerstin Gier, ed. B de Blok

Conocida sobre todo por Rubí, Gier nos presenta aquí otra aventura con trasfondo mágico, en la que la autora alemana crea el tipo de ambiente más importante incluso que la historia que cuenta sobre una adolescente que trabaja en un hotel, cerca de una gran fiesta, y va dándose cuenta de que algunos de los asistentes no son lo que parecen -o lo que dicen- ser. Comprar

El gato me ha robado los pantalones (Desastre & Total 6) de Stephan Pastis, ed. RBA

Pues ya llevamos seis de esta estupenda obra juvenil de PastisComprar

El príncipe de las bestias (Princesas Dragón 8)  de Pedro Mañas y Lujan Fernández, ed. SM

Y esta otra ha llegado nada menos que a la octava. No está nada, nada mal, ¿verdad? Comprar

Catalina y la isla del Cíclope de Miguel B. Nuñez y Felipe H. Navarro, ed. Navona

Niños, criaturas mitológicas y un cómic encantador en el que las aventuras se juntan con la divulgación de una mitología no todas las veces conocida. El tipo de historieta que en tiempos se hubiera serializado en el suplemento de algún periódico y que ahora nos limitamos a leer en tomos. Y, pese a todo, una gran opción para pequeños y no tan pequeños. Comprar

Pues ya habéis visto las dos docenas de novedades que teníamos esta semana, toda la variedad y calidad que os prometía. Lo cierto es que la semana próxima parece más ligera, con la novedad de María Sánchez, la de Leonardo Padura, Pat Baker o Diane Setterfield, novedades sobre Marie Curie y Balthus en cómic, conversaciones con Ian McEwan, Babel de Gaston Dorren y el Buenas y enfadadas de Rebecca Traister. pero es de esperar que haya alguna otra sorpresa. Así que, mientras tanto, hay lecturas más que de sobrade esta semana. Es decir, y como siempre… ¡Nos leemos!


Dentro de las miniseries, en una semana como esta en la que resulta que todos los estrenos son estadounidenses, llega American Soul (USA) que por un lado juega con un programa tan importante como Soul Train y por el otro ofrece un elenco tan sorprendente que permite a cantantes como Kelly Rowland y Michelle Williams, hacer apariciones. No sé hasta qué punto puede interesar -a mí regular, me temo- pero supongo que será más por aquello de lo que habla que por la serie en sí que está cerca de esos reflejos de los dramas que los ingleses son tan aficionados a hacer como si fueran docudramas de aquel momento.

A veces me pregunto qué o cómo llevan a los señores de YouTube lo de dar luz verde a una serie. Aquí, en Do You Want See a Dead Body? (USA),  estamos ante… Casi es una serie de sketches. (Al fin y al cabo sale de Funny or Die) En lugar de montar una entrevista establece una relación del personaje central de Rob Huebel con un segundo personaje interpretado pro algún actor/cómico razonablemente famoso. A ratos parece que depende de lo que nos pueda interesar ese invitado, porque el viaje hasta llegar a ese ‘cadáver’ va dando bandazos. En fin.

Es un poco complicado decir que Hanna (USA) no tenga interés. Pero es que es practicamente calcada -al menos en este piloto- a la película de la que sale. ¿Qué sentido tiene hacer esta nueva versión en la que el piloto parte de contar de nuevo algo que ya hemos visto? Y, por el otro lado, ¿no es esa la mejor manera de que la gente que no conozca la película se ponga en situación? Lo que tengo claro es que yo paso de ver más capítulos, que la película ya me la vi y una cosa es una versión, una adaptación, y otra esta suerte de remake con unos actores que no diré que está mal -sobre todo Mireille Enos– pero que parecen ser muy conscientes de estar repitiendo un bucle. En fin, de nuevo.

¡Menos mal que también hay propuestas como Horror Noire (USA)! Shudder ha tenido el buen criterio de pedir para este mes de febrero que se adaptara el ensayo de Robin R. Means Coleman sobre la representación de los afroamericanos en el cine estadounidense -y es una lástima que se centre sólo en ese pero es comprensible- que aquí ha sido apoyado por múltiples intervenciones de algunos de esos protagonistas (actores y directores sobre todo) permitiendo así que se le de algo más de dinamismo a la narración aunque sea a costa de darle un poco de aspecto de proyecto barato. En cualquier caso, la novedad que me parece más importante de la semana.

Estamos tan acostumbrados a esas series de paso a la adultez y crecimiento incómodo que parece mentira que aún tengamos que felicitarnos cuando llega una como PEN15 (USA) y nos ofrece lo mismo… pero desde una perspectiva femenina. Reconozco -ya sabéis- que es un tipo de humor que ni me gusta ni me interesa, pero al menos este cambio de perspectiva me ha resultado un alivio frente al más que trillado campo habitual de estas cosas. Limitada ventaja, pero ya es algo.

Hace como un año [adult swim] sacó el piloto de lo que sería Tropical Cop Tales (USA). En aquel momento, por lo que fuera, no escribí mis impresiones aquí -o no las he encontrado- así que me lo he visto de nuevo y, de verdad, tengo que llevar más cuidado con estas cosas porque soportar dos veces esa insufrible idea de lo que para [as] es el humor no creo que me haga bien. Si eres fan de la cadena, o de esa idea de acumular ideas grotescas que muchas veces van hacia lo políticamente incorrecto por el lado bien de meterse con los defectos de la gente, las minorías o todas las anteriores, y por otro lado con la escatología y costrismo. No descarto que la culpa pueda ser mía o de mis gustos ya muy asentados, pero no cómo la paciencia se va agotando.


Supongo que habrá algo bueno que pueda decir de Black Monday (USA), es decir… no es propiamente dicha una mala serie. Tampoco es que sea especialmente buena. en general rellena un tiempo y lo hace con ciertas dosis de competencia para, supongo, contar lo que quieren contar. Que parezca más interesada en montar su propia versión de las películas sobre Wall Street y sus excesos sin contar con demasiado a su favor -lo siento por Regina Hall, que parece la única que realmente está interesada en hacer algo fuera de la rutina- que en contar algún tipo de historia -a ratos los personajes de Cheadle y Rannells parecen sacados de una de las series genéricas de Comedy Central- acaba creando la paradoja de una serie que se ha hecho para contar la historia de un momento concreto que da la sensación de que se podría haber rodado en cualquier década.

Estoy más sorprendido de lo que -supongo- debería por Cavendish (CA). No especialmente de manera grata, tiene mucho que mejorar, pero sí interesado en la idea. Es decir, no me interesa el punto de partida -dos hermanos regresan al pueblo de su infancia a vivir con su padre tras cosa de 30 años separados- ni la gran mayoría de personajes -que parecen sacados, y sospecho que en algún caso lo serán, de personajes recurrentes en ‘sketches‘ de improv- pero si el tono general. Un pueblecito pequeño, conocido por un único tema, poblado por gentes pintorescas y que parece esconder bastante, y bastante oscuro, pero tratado todo con un cierto humor. No un humor que me guste, pero humor al fin y al cabo. El aroma a Leage of Gentlemen, Gravity Falls o Hot Fuzz está ahí, y si bien de momento está muy lejos de tan ilustres precedentes… quién sabe, quizá acabe evolucionando para bien. Sólo hay una manera de saberlo.

Por contra Cleaning Up (UK) es pura rutina. Rutina bien actuada y coherentemente montada, pero rutina al fin y al cabo. Una historia de mujeres limpiadoras y enriquecimientos ilícitos que parece montada como el primer capítulo de un libro más largo que, francamente, poco interés logra por lo mucho que suena todo a algo visto y conocido.

Hablando de genéricos, Coroner (CA) es sorprendente que se hagan aún este tipo de series, casi más propias de un banco de stock de series o algo así. El punto de partida es poco creíble, el desarrollo está muy visto, cualquier atisbo de sorpresa es telegrafiado y casi podríamos decir que sólo existe porque con algo hay que rellenar el tiempo.

Los intentos de regresar al pasado ocurren también en Nickelodeon, así Cousins for Life (USA) tiene cierto aspecto de una producción noventera. Empezando por las dos familias reunidas, y siguiendo por… en fin… todo. Supongo que es una nueva forma de abordar la nostalgia. Y el reciclaje.

Es curioso cómo lo que en cómic funciona -no muchísimo pero sí lo suficiente- al llegar a la televisión puede convertirse en… bueno… en algo como Deadly Class (USA), que demuestra los peores tics de un cierto tipo de historia. Por supuesto no llega a ese rascar el fondo del barril de Mark Millar pero tampoco es que se pare muy por encima. El resultado, sin embargo, podría haber sido incluso peor. Lo salva un cierto interés en intentar alguna cosa formal, algún retro de diseño, alguna cosilla aquí y allá que acaba logrando que sea… bueno… forraje.

Más ganas por parte de los actores que de los guionistas hay en Fam (USA), y, claro, si no tienes la suerte de que alguno de los implicados sea un superclase -y no es el caso, el mejor con diferencia es Gary Cole y una cosa es que pueda comerse la serie y otra que la vaya a sacar a flote con el papel que le ha caído-  pues consigues algo como esto, una sitcom familiar y amable que no molesta mucho, no hace muchas olas y, yo qué sé, supongo que sirve para tenerla de fondo mientras cenas.

El docudrama, bueno, la recreación con actores de un hecho real, es casi una institución más de la cultura televisiva británica. Una que toca ver varias veces al año y que ya tenemos en Manhunt (UK) haciendo sus cosas de estar bien -sobre todo en los apartados de producción- y parecer medida y sopesada. Pero poco más.

Entre las excentricidades del Canal Historia está su decisión de pasar a la serie histórica -un decir- mediante Project Blue Book (USA), una suerte de narración del proyecto de investigación de vida extaterrestre (o, mejor dicho, de sus contactos con la humanidad estadounidense) que a ratos parece un capítulo de Expediente X y en otros simplemente un telefilme de sobremesa. Lo cierto es que la propia indecisión entre cómo abordarlo pesa casi tanto en su contra como un cierto aire de haberle dado luz verde a esto porque… no diré que porque Aliens… pero… ¡ALIENS!

El spin-off de algo que no me parece interesante es… bueno, en este caso es Schooled (USA), una serie con mejores actores que sentido común porque dedicar una serie a profesores enrollados y a lo guay que quieren ser y.. en fin, yo qué sé. Será que no soy su tipo de espectador, pero me ha producido más vergüenza ajena -¡por motivos diferentes a los de la serie madre!- de lo que sospecho que pretendía.

Probablemente el plato fuerte de la semana si no en calidad sí en su capacidad para ocupar la conversación, Sex Education (UK) es como la adolescencia. Llena de problemas pero en retrospectiva mejor de lo que parecía en aquel momento. Cierto es que parte de los problemas viene de que es un batiburrillo que intenta alguno de los trucos más viejos del oficio (empezando por el truco de los 2/3 no amenazantes en el trío principal, hay tropos que nunca mueren) y que desconfía tanto del público americano que desaprovecha algunas de las mejores cosas que los ingleses pueden ofrecer. Y aquí entra desde la ambientación a los actores adolescentes. La vergüenza ajena de ver un reparto que parece tener la media de edad de Al salir de clase es de esas cosas que se pegan con la idea de Producción de calidad. Más aún cuando uno echa un breve vistazo a las cosas de adolescentes que han salido los últimos años de UK. ¡Incluso de USA! Pero, en fin, hay cosas buenas, el actor principal es razonablemente competente, Alistair Petrie logra que un personaje que no debiera de funcionar brille y, sobre todo… Gillian Anderson devora la serie. Supongo que ya por ella merece la pena soportar esta oportunidad perdida del enésimo intento de Netflix de lograr el éxito de una serie adolescente. Ahora, como algún día logren ponerle el Netflix Original a, digamos, My Mad Fat Diary lo mismo tienen que comprarse un servidor más grande.

Por lo visto Success (O) es importante por ser la primera serie de HBO Europa. Es algo muy curioso porque la serie parece un genérico de SKY, pero dado que parte de eso parecía ser lo que está intentando últimamente Netflix con sus series entenderé que esta mezcla de producción bien pero sin pasarnos, historia más o menos oscura y con algunas ínfulas pero sin pasarnos, y actores que OK pero sin pasarnos era precisamente lo que querían. Algo que poder poner en el plato, pero sin pasarnos a la historia.

Y seguimos con la semana de genéricos. A veces sospecho que esta semana ha venido tan cargada porque en algún momento había que estrenar las cosas del congelador. En cualquier caso The Other Two (USA) logra algo que no esperaba: Hacer buena a la nueva serie de Marlon Wayans en la CBS. Quizá porque aquella era una serie simplemente aceptable y esta parece coger la idea principal de joven fenómeno de la canción y examinar las desastrosas vidas de los hermanos del joven en un estilo que se puede definir casi más por lo que no es (No es IASIP, no es You’re the Worst, no es I’m Sorry) que por lo que le gustaría ser. Pero, claro, Comedy Central y los genéricos.

Es bueno terminar la semana con Valley of the Boom (USA) porque aunque sea un batiburrillo es uno que tiene buenos actores y que sirve para recordar los inicios de Silicon Valley. No es Halt & Catch Fire, no creáis. Está más cerca de ser el choque de trenes entre un documental con numerosos documentos audiovisuales de aquella época, incluidas cabezas parlantes que logran que pongas los ojos en blanco ante tanta… en fin… y la necesidad de darle una narrativa entre la pseudoépica y La red social. Sin ser conscientes, claro, de que ni el guionista ni el director de esto… en fin… Pero eso, que es una suerte de gallina verde que ladra, ¿cómo no querer echarle un vistazo=


Sark de Oro 2018: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– My Sister, the Serial Killer de Oyinkan Braithwaite, ed. Penguin Random House

Un primer libro, originalmente publicado como ebook -ya me entendéis-, por una escritora de Nigeria que ha llegado a finales del año al mercado anglosajón y ha caído en gracia en varias listas. Reconozco que no suena a lo que esperaba encontrarme por aquí, pero es que tampoco es el libro que uno podría creer. De entrada, lo que me interesaba originalmente era la idea de libro de asesinatos con humor. Pero tampoco era eso lo que acabaría encontrando porque resulta que el humor viene a partir de lo aparentemente sensato que es el personaje principal comparada con su hermana y con toda la situación. pero, sobre todo, como contraposición de los hechos que se nos van narrando, que pasan menos por la novela de asesinatos o de psicópatas que por el drama, la telenovela y el terror. Los capítulos extraordinariamente cortos, la mezcla de elementos y la evolución de una historia que cada vez está más claro que depende sobre todo de las ataduras invisibles que se establecen entre las personas, y a las que los nervios de la protagonista tienen que resistir para seguir hacia delante, porque si bien está claro que es una primera novela y que tiene espacio para ser incluso mejor en obras posteriores lo que tengo incluso más claro es que esta mezcla, estos bailes de aspectos y disposiciones, esta mezcla de humor y oscuridad, es la que me tendrá atento a su próxima obra.

Sark de No-Oro

– La plaga de los cómics de David Hajdu, ed. Es Pop

Creo que lo dije cuando se publicó, lo repito ahora: Estamos ante un libro magnífico sobre la historia de los cómics. Sobre un momento en el que una serie de intereses no tanto contrapuestos como independientes encontraron un punto en común para hundir una industria popular pero frágil. Igual que el resto de industrias del entretenimiento habían sufrido llegaron hasta los cómics para podarlos. Por supuesto la supervivencia fue distinta a la que sufriera el cine, aunque muchos de los problemas y de las reacciones fueron similares. Y de todo ello -y alguna cosa más- se habla en esta obra magnífica.

Sark de Plata

¡Tenemos un Ex Aequo!

– La ladrona de tomates de Ursula Vernon, ed. Cerbero

Recibir la primera obra que se publica en este país para público adulto de Ursula Vernon es -debiera ser- motivo de alegría para todos. Es cierto que es una obra y que juega más a sugerir que a mostrar. Cierto es, también, que quizá no sea lo más representativo de su creación habitual. Pero tiene su manera de entender el fantástico, tiene su humor, tiene su forma de hablar de las cosas y de explicar las relaciones entre personas. Y, además, es muy buen libro. Con eso debería de sernos suficiente a todos.

– Las largas sombras de Elia Barceló, ed. Roca

Es una alegría esta obra, tan bien hecha, llena de tanta sorpresa no en los recursos argumentales sino en los personajes. Porque, sí, puede que esta sea la historia de un grupo de amigas que vuelven a encontrarse tras cerca de tres décadas, que ese pasado tuviera lugar en ese punto central de los años setenta españoles, que el presente no sea exactamente lo que pensaran en aquel momento, que antes hubiera algo y ahora haya otro algo y las líneas temporales acaben siendo como tres y no siempre ordenadas… pero nada de eso es tan importante como los personajes, como las diferentes formas en las que actúan, como esa forma en la que la autora los retrata como si existieran realmente. Puede que no sea una novela al uso, desde luego no si lo que buscamos es una novela negra, pero sí que me parece la mejor obra de la autora en estos últimos años. Y una que es tan fácil de recomendar como de disfrutar.

Sark de Oro

– Bienvenidos a Dietland de Sarai Walker, ed. Carmot Press

Creo que a estas alturas sorprenderá poco mi elección. Probablemente llevéis un año soportando mis recomendaciones. Escuchándome hablar sobre las distintas tramas que se van entrelazando y cómo la respuesta de una insurgencia destinada a castigar a culpables es solo una parte en la que también el papel de los medios de comunicación y los que lo controlan, los círculos de conspiración, la amistad, y los procesos que atan todos ellos; especialmente las dietas; acaban creando una obra que no es redonda porque con aristas se golpea mejor. Un gran libro que espero poder recomendar durante mucho tiempo porque creo que se lo merece, tanto por el mensaje como por la forma de crearlo y mandarlo. Y de ahí esta entusiasta elección.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2018: Repaso al año o Espabilas como Vilas.

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (19 años ya, y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o y “Las Mitford” de Charlotte Mosley y “Experimental film” de Gemma Files.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Lo cierto es que no ha sido mal año, hemos asistido al regreso a España de La Bestia Equilátera, el fantástico sigue funcionando bien Muchas alegrías este año con obras tan distintas como Binti, Gamusinos, Cada corazón un umbral, Micosis o las antologías de Distópicas y Poshumanas, o los títulos de Samanta Schweblin, Carmen María Machado, Octavia Butler, Victor LaValle, la continua recuperación de Daphe du Maurier… En fin, podría seguir un rato pero lo cierto es que ha dado para mucho este año. Incluso en puntos intermedios con otros géneros como ese Las siete muertes de Evelyn Hardcastle de Stuart Turton, que conviene más recomendar que explicar. En cualquier caso y como decía, un gran año aunque en pequeñas editoriales más que en grandes grupos.

Probablemente porque estos últimos estaban muy ocupados imprimiendo internete, actividad esta que no sé yo si será muy rentable -al menos para sus aproximaciones más allá del famoso Coger un puña’o y lanzarlo a ver qué se queda pegado– pero que, desde luego, les ha dejado de lo más entretenidos. Mientras, los libros de estudios culturales siguen ganando tracción. Este año los de música y videojuegos han tenido un despliegue especial, los primeros siguiendo la senda de los últimos años y los segundo con la aparición y crecimiento de toda una serie de editoriales centradas en el tema que, de nuevo, demuestran las diferencias entre los grandes grupos y sus publicaciones generalistas y los pequeños que van a nichos y van tirando con pequeñas cantidades.

Al final todo parece que va avanzando de alguna manera. Tanto que parece que la queerness se va convirtiendo en algo habitual -incluso en obras como Sirenas o El príncipe y la modista– , y que aún hay ánimo para publicar libros feministas  con clásicos como el de Joana Russ. Aunque sea en los grandes grupos que luego sacan ensayos misóginos o lanzan personajes poco fiables dentro y fuera de los libros. La cosa capitalista, supongo.

Por supuesto este es el momento en el que podría ponerme a dar ejemplos concretos. O enviaros a que mirarais cierto listado de recomendaciones del año en el que algo de mano he tenido. Lo cierto es que ha habido un poco de cada. Desde grandes autores como Chabon que han vuelto en una editorial más pequeña de la que espero la gente haya oído hablar porque Moonglow es una de esas recomendaciones fáciles de hacer a la continuación de publicaciones de Vollmann, obras de componente histórico y mucho mérito como Días sin final de Sebastian Barry, Un caballero en Moscú de Amor TowelsLa vuelta al mundo del rey Zibeline de Jean-Christophe RufínLa octava vida (para Brilka) de Nino Haratischwili. Igual que hemos podido disfrutar de libros de ensayo de Ursula K. Le Guin, Wisława Szymborska o Stuart Hall. Además de novelas negras interesante como la recuperación de La Madona de los coches cama de Maurice Dekobra, o la publicación de Yokomizo o Tey, además de los clásicos de la novela policíaca. En fin, la cosa sigue bien por ahí.

Y de cocina, también ha sido un buen año para los libros de cocina aunque fuera solo por la publicación de Sal, Grasa, Ácido, Calor o Made in India en Neo-Cook y el comienzo de iniciativas como la BulliPedia. Ensayos como Las Especias o A la mesa con los reyes, libros sobre bebidas como Los cócteles de Mr. Lyan o los varios y variados de cerveza… No son los únicos pero sí muy notables.

Pero ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2018

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta y Strong Woman Do Bong-soon.  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J. y Claws. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Busted!

¿Qué puedo decir? Me parece una de las aportaciones más interesantes que se han realizado durante este año. Sí, podría haber puesto aquí Dietland, o Vida, o American Woman, o quizá alguna otra serie en un sentido más propio de la ficción. No será por candidatas precisamente. Pero este artefacto que logra mezclar las series de investigadores con las escape rooms con el humor coreano, muchas veces inspirado sin demasiado disimulo en el éxito de allá Running Man, acaba logrando no solo que funcione lo que no parecía que fuera a funcionar sino, incluso, que esa leve línea argumental que justifica ir pasando de unas pruebas a otras aún a sabiendas de que la guionización se encarga no solo de eso, cree una corriente de simpatía y nos muestre una historia de fondo que puede dar para muchos más años pero que, sobre todo, da para mucha diversión. Múltiples virtudes para algo que espero que pueda mantener este inexplicable buen nivel durante mucho tiempo.

Sark de Oro Tv para…

Pose

Y si el finalista era difícil de definir el ganador es difícil hasta de creer. Un prodigio de historia entrelazada, de cuidado al elegir el reparto, de historias que se van mezclando, de la manera de tratarlas que pudiendo haber ido a lo fácil en tantos aspectos, directos a hacer dramas y a hundir a unos y a otros, prefiere mostrar las cosas como duras pero no inabordables, los triunfos como posibles y las pérdidas no como una manera de tratar a los personajes sino como parte de un todo general que, por suerte, no es necesario que les golpee en exceso. No es una serie confortable pero sí reconfortante. Y eso, como tantas otras cosas que hace, la convierte en una rareza a celebrar. Mucho. Muy fuerte.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2018: El Sark de Oro Tv

No fue el peor de los años. No fue el mejor de los años. Pero ha sido un año. Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Lo primero que debo decir es que ha sido un año de lo más entretenido Entre otras cosas porque se han estrenado menos series pero más seguidas. Y, sobre todo, porque para la segunda mitad del año la estrategia global de Netflix, seguida por otros medios pero aún con cierto tanteo, ha hecho que llevemos ya 25 series de las que marco con la O. De ellas vienen del mundo anglo las 2 de Gales y 1 de Irlanda. Pero hay mucho más. De La India han salido 4, de Japón 3 y luego ya 2 de Alemania, Brasil, Corea del Sur y México; y una de Colombia, Dinamarca, Francia, Italia, Polonia, Taiwan y Turquía.

A esas 25 novedades se suma la que llegó de Nueva Zelanda, que resultó ser Wellington Paranormal, una comedia fantástica más o menos policíaca apadrinada por Taika Waititi, Canadá ha estado muy tranquila con su posición como co-productora antes que como creadora original, que de esas sólo he registrado 4. Mientras, Australia se ha puesto las botas con unos inesperados 13 estrenos. Pero, como todos los años, ha sido Inglaterra con 55 y Estados Unidos con 170 los que han hecho la mayoría de estrenos.

Para quien esto escribe la acribillante mundialización de Netflix -mitad estrategia comercial, mitad estrategia económica- a ayudado mucho a esto. Las tradicionales persecuciones de novedades en las ‘networks‘ con cancelaciones rápidas y pilotos filtrados están casi desaparecidos. Los Upfronts son más interesantes por lo que se cancela que por lo que se anuncia y, en general, hay una desgana instalada que parece haberles dado un objetivo: Ir a su rollo y sacar sus novedades y si algo no funciona se pasa al sábado, o al domingo, o se espera para usarlo de relleno en fiestas. Porque, sí, la FX puede decir que cada año se hacen más series pero en realidad lo que ocurre es que se estrenan más series. Muchas de las cuales son extranjeras que llegan por fin a penetrar en el mercado USA: Mientras los USA se instalan en una plácida situación

Por contra en el resto de servicios no parecen tener muy claro qué hacer. En FaceBook da igual lo que estrenen que parece que nos enteramos cuatro. Incluso de Sorry for your loss. En Amazon la situación es casi ridícula. HULU no parece haber podido ni aprovechar la hola de series de terror que estamos teniendo. Y YouTube puede haber realizado su mejor año en contenido original, con mención especial para Cobra Kai, que ni ellos mismos saben qué es lo que quieren o cómo lo van a ofrecer. Al principio del año se llamaba YouTube Red, para marzo pasó a ser Premium y ahora no está claro pero parece que van a probar una otra cosa. A ver si esta vez se les da mejor, porque no parece que sean capaces ni de recordar a la serie que lo de hacer Elige tu propia aventura ya lo hacían ellos hace una década.

Al final queda la duda de si el año próximo se dedicarán a tirar por la nichificación definitiva -al fin y al cabo ya hay servicios que apuestan por ello, como Shudder– y por la creación de paquetes variados de servicios de streaming, que parece que va a ser el juego de Warner ahora que quieren tener un servicio propio además del de Nickelodeon, el de DC y el de HBO. Pero, claro, esto nos llevaría a un par de reflexiones más. Una es sobre el buen momento del fantástico, con series como Bobcat Goldthwait’s Misfits & Monsters o The Terror, tan distintas entre si. Por tener hemos tenido incluso grandes interpretaciones que eran mayores que las series que las albergaban, como el recital que J.K. Simmons ofrece en Counterpart. Pero también de los superhéroes, con estrenos que han pasado con más pena que gloria como Cloack & Dagger, o que han atraído atención por los motivos incorrectos como Titans. Pero lo que está claro es que no han dejado de aparecer novedades. Y que alguna, como la estupenda Black Lightning, han demostrado el espacio que queda para revolucionar género y tratamiento. Al margen de que Legends of Tomorrow se haya instalado como la versión definitiva de la JLI. Pero ese es otro tema.

Lo cierto es que lo más importante es que ha sido un año de intentos y reivindicaciones. En el que, por cierto, a quien esto escribe ha sido la poca mano abierta para cosas distintas y progresistas como DietlandAmerican Woman o Love Is ___, canceladas demasiado pronto. O la práctica sensación de invisibilidad para con Random Acts of Flyness o Soft Focus with Jena Friedman. Cierto es que otras series importantes, como Vida, han tenido mejor suerte. Y que los ingleses han seguido intentando hacer cosas diferentes como Black Earth Rising o Kiri.

Pero lo cierto es que ha sido un año interesante, en la que los británicos lo mismo te soltaban un concurso de coches de destrucción como Carnage que una comedia de abogados -por definirla de alguna manera- como The Split, y los estadounidenses igual permitían una pequeña joya oscura y humorística como Barry que sueltan al Ryan Murphy más desmadrado para 9-1-1. Y es que siempre hay títulos que merece la pena recordar y celebrar, al margen de todas las tendencias y broncas del mundillo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2018 son…


Es curioso esto de las producciones internacionales. Amazon Prime sigue intentando salir de la irrelevancia, esta vez con Beat (O) (AL), una producción alemana que junta discotecas -como se llamen ahora-, espionaje, tráficos de cosas y, en fin, todo eso. Por supuesto se intenta ofrecer algo atractivo (es decir, ligeramente diferente -el protagonista es bisexual- aunque desfasado -parte de la serie parece vivir en los noventa-) y se acaba cayendo en una mezcolanza de cosas que acaba siendo precisamente poco originales.Vamos, que se puede ver siempre que no esperes recordarla luego.

En Australia, por su parte, meten esta mezcla de misterio y bélico con un toque de drama que es Fighting Season (AU). Un grupo de soldados vuelven a casa con una muerte misteriosa en sus conciencias. Como la muerte es de otro soldado es una que está para quedarse. Así que, a continuación, la vida militar y los misterios de estas seis personas con el asesinato se van desarrollando. El resultado funciona de una manera sencilla. Casi parece un intento de hacer un thriller entre la manera americana y la británica. Podría haber sido mejor, sí, pero al menos algo nos da.

Ahm… Super Drags (USA) es un intento de hacer… no sé… ¿una mezcla de las Supernenas y algo que podría salir en Comedy Central? No es especialmente interesante, no es divertido y, en general, sólo puede funcionar con enormes cantidades de complicidad por parte del espectador. Así que supongo que todo depende de lo por la labor que estemos.

El otro estreno de Netflix es una curiosa mezcla de reality y musical, Wetside (USA). Es decir, es un reality que a ratos parece que se avergüenza de serlo o que espera ser más serializado para ofrecer algo que enganche. Tanto da. Al final acaba pareciéndose más a una mejor con algos más medios de The L.A. Complex, pero bueno, por lo menos hay más números musicales.