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Con The Capture (UK) los británicos han decidido meterse en las aguas de los vídeos falsos, poniéndolos de fondo de la enésima conspiración. El resultado final es correcto, eso se lo concedo. Pero habría tantas posibilidades que tirar por el camino más fácil (giros incluidos) es incluso peor que lo previsible que acaba resultando. Una lástima.

Estoy intentando entender este The I-land (USA). Ah, no la serie en sí. Eso es moderadamente sencillo. La necesidad de hacerla, digo. Porque esta idea de un grupo de extraños que despiertan en una isla con problemas de amnesia, sin entender qué pasa o cómo han llegado ahí, encontrando misterios y una organización que… en fin. Paradme si ya conocéis el chiste. Hay un momento en el que parece tan deliberadamente vago -tanto en lo indeterminado como, especialmente, en lo holgazán- que se podría pensar que hay un motivo concreto para ello. Si es así no se han molestado en avisar al espectador. Pero bueno, si lo que buscas es el misterio por el misterio sin esperanza alguna de que alguien tenga algo pensado ni, desde luego, que haya algún plan o cohesión en los personajes presentados -hay un asalto sexual en el piloto que es como para preguntarse en qué pensaba Netflix. Excepto porque ya sabemos cómo suele funcionar Netflix.- entonces está es la serie. Si acaso.

Pues esperaba yo con muchas ganas esta Marianne (O) (FR) pero resulta que es más de lo mismo. No es mala, menos mal, pero está muy lejos de ofrecer algo nuevo. No digamos ya algo cercano al New French Extremity. La parte buena es que lo que hace está ejecutado de manera convincente, no es en absoluto original y, desde luego, usa los trucos que todos sabemos que van a usar. Ni siquiera con especial pericia. Muchas veces los tiempos se dilatan sin necesidad, las ideas sorprendentes no lo son demasiado ni parecen muy planificadas, y siempre que pueden entre hace algo desasosegante se van por el grotesco más coprológico. A ratos parece que lo que han visto son las series de televisión italianas que intentaron capitalizar los giallos, pero en versiones lamentablemente más controladas, tanto en la lógica interna como en lo que mostrar en pantalla. Pero bueno, qué le vamos a hacer. Ya habrá más oportunidades.

Cuando Walmart compró Vudu no esperaba yo que su primera serie original fuera a ser la adaptación de Mr. Mom (USA), una película que olía a antiguo y cuyo éxito venía en buena parte de las buenas artes de Michael Keaton. Algo que esta versión no tiene. Como tampoco tiene en cuenta que la película original era de 1983. No ya porque las cosas hayan cambiado un poco, es que, además, El padre tiene ahora que ocuparse de la familia es una forma tan vaga de hacer una serie que es literalmente el tema detrás de Man with a Plan, la -inexplicablemente aún no cancelada- serie en antena de Matt LeBlanc en CBS. No solo no entiendo nada sino que, además, no entiendo nada.

Para los que no vieran en su día la noruega Valkyrien los ingleses de Sky nos traen ahora su propia versión, Temple (UK). La historia de un médico que, por una serie de motivos más o menos razonables, acaba operando una clínica ilegal. Por supuesto la versión inglesa complica algunas cosas y olvida otras. No necesariamente por ello, pero a la vez, la serie junta buenas ideas bien realizadas con… el resto de cosas. Qué le vamos a hacer, una vez más. Eso sí, al menos en esta ocasión tenemos a Mark Strong intentando a toda costa que funcione esta historia. Algo es.

Supongo que el motivo de que Unbelievable (USA) sea una serie en lugar de otro documental más es que.. No, en realidad no lo tengo muy claro. Bueno, en este formato serie puede fingirse más claramente que es una historia sencilla, con un número limitado de culpables y algunos héroes a los que vitorear. Espero que, por lo menos, tenga aquello de que la importancia de un relato puede llegar a ser más útil que una historia periodística, acercarse a más gente, ofrecer interpretaciones de gente como Toni Collette -maravillosa, como de costumbre- y, en fin, hacer que la apariencia de ficción no nos confunda. Y mejor esto que un telefilme de sobremesa. Supongo.

Al final lo mejor de la semana es esta Undone (USA), una serie peculiar tanto por lo que cuenta como por como lo cuenta. No tengo idea de manera segura de cómo debe de ser denominado el estilo de animación en concreto pero yo diría que es una versión de la rotoscopia. A partir de ahí una historia que comienza en un terreno muy cotidiano, fundamentalmente costumbrista, para dar un giro hacia dos cosas distintas pero complementarias, por un lado una investigación policíaca, por otro -y más importante- una obra fantástica que aprovecha a tope el hecho de estar animada para conseguir efectos especiales notables. Digamos que el uso de este estilo, más cercano al realismo, se usa de manera similar al de A Scanner Darkly pero demostrando una mayor inteligencia; por un lado nos fija los pies en la realidad para, a continuación, reventar esa supuesta cotidianidad realista al introducir los elementos fantásticos. Por supuesto esto no quita que la parte inicial -la parte más centrada en los personajes, sus historias y sentimientos- no siga, al contrario, se convierte en lo que da sentido al movimiento en los otros dos aspectos, sin él sería mucho más fácil seguir instalados en ese confort del que habla al principio del piloto. Veremos cómo continúa, de momento cuenta con mi atención.


En una semana tranquila -menos mal- ha llegado a Reino Unido Brassic (UK), una de esas comedias de personajes cuestionables en un entorno rural y blablabla. Supongo que con la esperanza de que el reparto gane a lo manido de la propuesta. El resultado queda a medias, Joe Gilgun es efectivo pero parece estar haciendo el mismo personaje siempre. El resto de actores están más que son y solo algunas de las escenas funcionan. Tampoco demasiado, pero funcionan. De ahí que sea más una cosa de cómo evolucione esto, y si logran que deje de ser tan visto que podría haber sido una serie de hace veinte años. En fin.

Hay cosas que yo no entiendo y para las que, por supuesto, no soy el espectador. pero supongo que ahí fuera alguien lo será. Por ejemplo, esta biografía Jonah (NZ) que por lo visto es una película troceada. En cualquier caso, supongo que a los fanes de los biopics deportivo-sanitarios les hará gracia. O algo. A mí me ha sonado a clásica biografía para emitir un fin de semana por la tarde.

Es curioso esto de The Righteous Gemstones (USA), porque lo que por guión no es gran cosa. En estos momentos la parte de MegaIglesias está bastante mejor llevado que en Geenleaf, la de familia de pasta en Sucession, ambas series en emisión aún. De hecho, ni los personajes ni lo que cuentan parecen muy relevantes o políticos, algo que tiene mucho mérito teniendo en cuenta el momento actual, lo que supongo que significa que esa es su política. Porque satirizar a una familia de telepredicadores a estas alturas y sin ofrecer nada más… Excepto que sí que hay algo más. Hay un reparto desigual pero en el que el trabajo de John Goodman, por ejemplo, te puede salvar casi cualquier secuencia. También Dermot Mulroney logra un personaje sólido. Se supone que por ahí saldrá también Walton Goggins, co-protagonista con Danny McBride de Vice-Principals, así que los buenos actores seguirán. No es que haya mucho más. En un reparto fundamentalmente blanco hay algún buen momento de Edi Patterson, a la que parecen haber puesto tanto por ser de confianza para McBride como para hacer lo mismo que critican en la serie: No hacer sombra al resto de la familia. En un reparto en el que todos los demás -incluido, por algún extraño motivo, Adam Devine- han logrado protagonizar películas la sensación que da es que ella no es precisamente un nombre por el que preocuparse. Algo ridículo pero que refleja el sistemático oscurecimiento de su personaje en la serie. En fin, lo meta. Supongo que alguna idea habrá detrás de lo que se quiere presentar durante esta temporada. Mientras tanto, bueno… hay dos series más que podéis ver.


El menos malo de los estrenos de esta semana es The Loudest Voice (USA), una miniserie sobre el escándalo sexual que acabó con la carrera (JA!) de Roger Ailes que aprovecha para hablar de la AltRight y La Era TRUMP! y un poco lo que le pongan por delante porque tampoco tiene mucho mejor que hacer. Empezando por la interpretación como Ailes de Russell Crowe full silicona power que debería valerle un Óscar. Al primero que interprete a Ailes en la pantalla grande y tenga la suerte de que le comparen con esto. A ratos podría pensarse que es un sketch del SNL, porque al fin y al cabo parece que hay un montón de actores conocidos y nadie del reparto del SNL. Pero falta la pretensión de que esto sea una comedia. O algo. Quiero decir, está Seth MacFarlane así que lo mismo ES una comedia pero nadie nos lo ha contado. Excepto que estemos viviendo dentro del universo de 30Rock. Vale, esto es de Showtime/ CBS pero mi explicación tiene más sentido.

Peor todavía es The Rook (USA) que adapta una novela de misterio e investigación paranormal como muchas veces hace Hollywood las cosas: De manera que parezca que todo lo que sabe del libro es el resumen de la sinopsis de Amazon. De hecho la adaptación traiciona tanto al libro que parece que no se han leído el resumen de la sinopsis sino los comentarios de los compradores. Es curioso cómo la obra logra tener puntos débiles y fallos que aquí parecen casi lo de menos comparado con todos los demás problemas que le meten al asunto. Diría que me llega a sorprender que esto haya visto la luz pero a estas alturas no voy a mentir a nadie: No lo hace. Lo único que puedo deciros es que os leáis el libro. Sí, es un tocho, pero es mucho mejor que dedicarle el tiempo a esta bastardización.

Para rematar esta semana de pasión tenemos What Just Happened??! (USA) que tiene a su favor un punto de partida interesante. Y ya. No hay nada más salvable. El punto de partida: un programa que comenta lo que ha pasado esta semana en el éxito televisivo de la temporada y hasta qué punto se toma libertades adaptando los libros. Sí, está muy claro por dónde van los tiros. Y la idea de que en el fondo sea un Talk Show supongo que debería haber facilitado el paso del gimmick al programa. Lamentablemente nadie parece tener muy claro qué es lo que está haciendo, o por qué, o cómo son estos programas. Y al final lo único que se logra es un ejercicio de vergüenza ajena tan extraordinario que es difícil imaginar en qué condiciones se pudo dar luz verde a este proyecto. ¡Menos mal que no han estrenado nada más esta semana!


¡Pilotos Deathmatch! Fosse Verdon, Special, The Victim y más…

En Sky han decidido que su sección infantil/ juvenil necesitaba una serie sobre una escuela de artes audiovisuales que, bueno, es una historia de escuela, y está centrada en los alumnos muy especiales de un centro de… en fin, que The Athena (UK) te da el tipo de historias que puedes imaginar que te va a dar -bueno, con menos bailes y canciones, también es cierto eso- así que al menos no te vas a llamar a engaño. Y la parte buena es que son actores británicos, así que en general saben lo que están haciendo.

No entiendo la necesidad de hacer series de zombies aburridísimas, pero aquí tenemos Black Summer (USA) una obra de The Asylum que se suponía estaba relacionada con la también suya Z Nation pero que no lo parece porque todo lo divertida, desvergonzada, interesante y pulp que era la segunda han logrado hacer LA MISMA SERIE DE ZOMBIES DE SIEMPRE esta vez. Así que, bueno, si quieres aburrirte entre muertos vivientes, ¡ya tienes otra opción!

Supongo que había alguien que con Bless This Mess (USA) quería ofrecer… no sé… algo distinto sobre una gente de ciudad que se mudan a la casa de campo que uno de los de la pareja ha heredado. Pero, claro, en una temporada en la que hemos tenido Fresh Eggs habría que ofrecer algo más, en lugar de algo menos. Porque lo cierto es que va por unos raíles tan obvios de La gente de la ciudad, La gente del campo, pero Todos son buenos aunque les cueste entenderse, que parece que hubiéramos regresado a Green Acres de una patada. En fin.

En Amazon han estrenado Bug Diaries (USA) y, bueno, no es que sea mi tipo de serie infantil pero entiendo que están yendo detrás de un perfil clásico para niños. Quizá demasiado clásico en ocasiones, pero visto lo que hay por ahí no me parece que vaya a ser necesariamente una mala serie. Solo… un poco retro.

Por lo visto alguien en la CBS echaba de menos JAG. Eso es lo que he supuesto al ver The Code (USA), sobre los servicios jurídicos detrás de los Marines. Lamentablemente Craig Sweeney no parece tener muy claro lo que están haciendo, quizá porque él no es un Bellisario, así que da la sensación más de estar imitando otras series que de ser una serie propia. Supongo que a sus fanes les gustará, pero a todos los demás lo dudo. Salvo, quizá, si necesitan una serie que tener de fondo para la hora de la siesta. Para eso están los clásicos.

Están los británicos llegando tarde pero seguro a aquello de Los inmigrantes no son tan malos y tienen sus propios problemas. Lamentablemente el centro de las historias siguen siendo los ingleses a los que les cambia la vida, como en Don’t Forget The Driver (UK), que se supone que es una comedia porque ellos dicen que lo es. Supongo que al final se queda en una obra a la medida de su estrella, Toby Jones, que no solo llega a hacer aquello de los dos papeles por un mismo actor, también usa todos los recursos de dar pena que están en la bolsa.

Es curioso esto de Fosse/ Verdon (USA), porque siendo como es una producción para la FX da más la sensación de ser un telefilme para Lifetime. Quizá porque ninguno de los productores parece interesado en darle una personalidad al productor final, que oscila entre las caracterizaciones como método dramático y las que pasan de intentar parecerse al original porque para qué. Así que nos queda la historia de fondo que es un poco la de siempre. Con tanto Fosse que no se acaba de entender el título más que por la historia indicando que sin Gwen Verdon no hubiera llegado a ser lo que fue. Bien es cierto que está todo basado en una biografía de Fosse y que la familia anda entre los productores. Así que quizá menos Lifetime y más Hallmark debería haber dicho. En cuanto a los números musicales… en fin. Ecos de los originales, como era de esperar. Lo cierto es que si esta era la idea de la FX para demostrar que habrá vida cuando Ryan Murphy se vaya a Netflix les ha salido un poco regular. Menos mal que siempre habrá aficionados a los matrimonios complejos.

Entiendo que Huge in France (USA) o HUGE in france está hecho para el mercado francés. Porque la idea de un actor famoso en Francia que llega a USA y allí no es nadie… bueno, supongo que tendrá su gracia si se basa en algo más que en esa idea una y otra vez. Más aún cuando 1) parece algo obvio, 2) que le pasa a todo el mundo de todas las filmografías y 3) por poder podrían haber hecho incluso con ingleses o australianos porque es exactamente lo mismo. Vamos, que si vas a jugarte todo a un único chiste repetido de muchas maneras distintas más vale que en alguna de las ocasiones tuviera gracia.Vamos, que estoy seguro de que hay alguna manera de hacer que esto sea divertido, pero no se me ocurre ahora cómo iba lograrlo precisamente esta iteración.

La serie Lazor Wulf (USA) es [adult swim] haciendo sus cosas de ellos. Su humor de siempre entre lo pueril y lo absurdo y muchos chistes de golpes y explosiones y cosas así. Yo qué sé, probablemente si mi intención no fuera ver todos los pilotos de ficción que se estrenan en el mundo angloparlante no seguiría intentándolo con ellos, porque está bastante claro que no soy su público en absoluto.

Por un lado Mighty Little Bheem (O) (IN) es la clásica serie de CGI 3D hecha con sólo un mínimo de cuidado porque para qué, y para un público muy infantil: Pero supongo que el que sea India esta vez permite que al menos haya un cambio de escenarios, no sé. La verdad es que parece bastante lo mismo con otros trajes.

Y llegamos a la serie destacada de la semana. Special (USA) ofrece una mirada con cierto humor a un joven -bueno, más o menos joven- con parálisis cerebral. No busca el humor en un contraste salvaje y teóricamente provocador como el de Jerk sino en una aproximación más humana, más cercana a un costumbrismo desde un punto de vista atípico que no es que funcione por ello pero sí que le da cierto aire de diferencia a lo que se nos está ofreciendo. Habrá que ver cómo evoluciona, por supuesto, pero desde luego los primeros capítulos permiten recomendarla con afecto.

Terminamos la semana con The Victim (UK), uno de esos dramas de suspense y reflexión, clásico en el estilo de la BBC de lo que algo es clásico, con muchas posibilidades y aristas. La muerte de un menor, la liberación de su asesino años después, la madre estando segura de haber reconocido al asesino de su hijo en su nueva identidad civil, un asalto y toda una serie de maniobras policíacas y judiciales detrás. Muchas posibilidades para decidir y discutir los distintos tonos de gris, desde las culpabilidades a la verdad detrás de cada caso -incluyendo el primero- para acabar tejiendo una de esas telas de araña -basada, como casi siempre, en una historia real- que tan bien se les da a los ingleses.


¡Libros que Llegan! Wells, “Tigerman”, Barceló y más

¡La primera semana completa de febrero llega por todo lo alto! Lo digo completamente en serio, no solo tenemos un trío inicial realmente notable, además hay curiosidades y grandes autores a uno y otro lado. y en un mes teóricamente tan flojo como el de febrero. Así que no os entretengo más que hay mucho lío por delante, muchos libros de los que hablar y mucho que descubrir. Es decir…

¡Que entre la pila!

Sistemas críticos de Martha Wells, ed. Alethé Que enorme alegría me produce poder hablar de que una nueva obra de Martha Wells ha llegado a España tantos años después de haber disfrutado de La muerte del nigromante. Esta vez cambiamos la fantasía por la ciencia ficción y nos centramos en todo un personaje, el MataBot, que  ha cobrado consciencia pero en realidad sólo le ha servido para desarrollar un enorme pasotismo y un interés desmedido por las telenovelas. Quizá no sea la mejor de las situaciones para tener que proteger a una expedición que parece realizada por motivos científicos, pero ahí estamos. A partir de ahí la primera -y breve, me temo- entrega de la serie del personaje que en su momento ganó un porrón de premios. Sí, se lee en muy poco tiempo… pero y lo bien que te lo pasas mientras. Comprar

Tigerman de Nick Harkway, ed. Armaenia¡Otra enorme alegría! Quizá os suene este título porque hace cinco años fue Golden Sark. Y las cosas que decía entonces siguen valiendo ahora: “reuniendo elementos del negro y del fantástico reinventando no solo las historias postcolonialistas y las relaciones -o aspiraciones- paternofiliales, incluso cuando son postizas, sino, además, permitiendo crear un acercamiento diferente a la ficción superheróica sin prescindir de ninguno de los rasgos que la hacen interesante.” Efectivamente, es una historia de relaciones paternofiliales que no va por el lado sanguíneo, en un marco moderno pero que se mueve entre Terry y los piratas y las versiones más pulp de los justicieros enmascarados (quizá con un referente más cercano a Batman que a El hombre enmascarado, pero moviéndose en esos parámetros) y, por todo ello, una obra de lo más recomendable por extraña que pueda sonar en un primer momento. Comprar

Consecuencias naturales de Elia Barceló, ed. Crononauta

¡Una recuperación más que agradable! Una historia reivindicativa -muy reivindicativa- de Elia Barceló que usa un contexto de space opera para reflexionar sobre temas como las relaciones, el consentimiento y el imperialismo, con una fuerte crítica a los roles de género y, además, todo ello metido en una estupenda aventura. ¡Precisamente para lo que está la ciencia ficción! Comprar

La juguetería mágica de Angela Carter, ed. Sexto PisoMás buenas noticias hoy. Tras el éxito de los relatos de Angela Carter en Sexto Piso han decidido ponerse también con sus novelas. Como por Carter se siente auténtica devoción por aquí y esta es una de sus grandes obras, con un fondo de obra gótica tanto como de obra de paso al mundo adulto, todo ello entre muñecos e invenciones mecánicas. ¡Muy recomendada! Comprar

Voz de Christina Dalcher, ed. RocaCon Voz tenemos una nueva premisa inquietante sobre el futuro de las mujeres, esta vez partiendo de la base de la invisibilización por la vía de la insonorización. Negándoles el habla mediante una limitación arbitraria del número de palabras que pueden decir. A partir de ahí podemos imaginar el tipo de historia que vamos a encontrarnos cuando una mujer decida rebelarse para proteger a su hija y a ella misma de semejante imposición social. Comprar

El secreto de High Eldersham de Miles Burton, ed. Renacimiento Otro de esos clásicos a los que nos va acostumbrando Espuela de Plata, que mezcla elementos del policíaco, el misterio gótico y el thriller a la vez que presenta a un detective en la que sería una de las más notables -sobre todo por la forma de manejar la trama. Comprar

La gran vida de Michael Caine, ed. Fulgencio PimentelMás completa que las otras autobiografías de Caine que hemos visto publicadas en España, sigue esa mezcla de explicación de su circunstancia y carreras y de anécdotas dentro y fuera de los rodajes que la convierten en una lectura plácida y en una gran fuente de información sobre su carrera y la gente con la que trabajó. Comprar

La civilización en la mirada de Mary Beard, ed. Crítica

La idea de la civilización como unificada por una cultura con un fuerte componente visual que sirve para desarrollar y ofrecer ideas. Desde la percepción de lo que es una persona a las de sus dioses, este repaso por la historia de la cultura, las civilizaciones y el arte es otro de esos interesantes ensayos que nos demuestra las pequeñas -y no tan pequeñas- diferencias en la percepción y cómo eso moldea la forma de pensar. De nuevo una gran obra de BeardComprar

Manhattan Beach de Jennifer Egan, ed. Salamandra

Novedad de Egan fuera de Minúscula en esta ocasión. Una obra de apariencia más clásica que está vertebrada por la ausencia de un padre y la oportunidad que supuso para que las mujeres realizaran trabajos reservados tradicionalmente a los hombres todo lo sucedido alrededor de la segunda guerra mundial, pero que sigue ofreciendo los intereses como narradora de Egan en la exploración de sus personajes y en la construcción de una historia que muchas veces se explica por sus ramificaciones. Comprar

La única historia de Julian Barnes, ed. AnagramaPara celebrar el número 1000 de su colección de Narrativa en Anagrama han elegido un clásico de su casa, el inglés Julian Barnes ha visto seleccionada su más reciente novela sobre al educación sentimental y sexual, las relaciones con diferencia de edad y las cosas que sienten los hombres. Así que hay que felicitarles por haber sabido condensar tan bien en la elección del título lo que uno puede esperar de esta colección. Comprar

Diez novelas de César Aira, ed. Literatura Random HouseDentro del proceso de popularización y reivindicación de Aira que viene intentando la editorial durante todos estos años ha llegado el momento de sacar una suerte de antología de novelas cortas seleccionadas por Juan Pablo Villalobos, que también ha escrito un pequeño texto sobre el asunto -explicando,a demás, que son diez de entre más de una centena- de modo que sirva de introducción perfecta a la producción literaria de uno de los más destacados autores americanos de la actualidad. Y en una oportunidad perfecta para leerle incluso antes de que le den alguno de los grandes premios literarios mundiales. Comprar

Los crímenes de Alicia de Guillermo Martínez, ed. Destino

Del autor de Los crímenes de Oxford -mejor libro que película, como a veces ocurre. Al menos con una cantidad menor de spaghetti.- nos llega ahora el Premio Nadal que vuelve al policíaco, articula la acción sobre Lewis Carroll y monta otro andamiaje de realidades, posibilidades y suposiciones para entretenimiento de los espectadores de su guiñol. Comprar

La boda de Rachel Chu de Kevin Kwan, ed. Suma

La continuación de Locos, ricos y asiáticos que parece que juega a que no quede muy claro si lo es o no, pero sí, más comedia, más asiáticos super-ricos y más equívocos y engaños. La mejor telenovela de la alta sociedad británica que podríamos desear, pese a que no sea ni lo primero ni lo segundo. Comprar

La persuasión femenina de Meg Wolitzer, ed. Alba

Tras el éxito de La buena esposa era lógico esperar que llegaran más novelas de Wolitzer, especialmente aquellas centradas en una relación entre mujeres. Una mujer joven, en este caso, y la que espera que sea su mentora. Una relación rocosa, como es de esperar en este tipo de obras, que permite centrar la acción menos en el hecho y más en los personajes y sus relaciones multifacéticas y contradictorias. Comprar

Sovietistán de Erika Fatland, ed. Tusquets

Entre la crónica y el reportaje, con el periodismo de viajes tan cerca como el político, este recorrido por las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central -es decir, Turkmenistán, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán- es una extraña mezcla de posibilidades y encuentros que nos llevan a ver de otra manera unos países que son poco menos que una nota en los mapas para muchos occidentales. Comprar

La revolución interior de Lev Tolstói y Stefan Zweig, ed. Errata Naturae

Como si de un juego de muñecas rusas se tratara, aquí no tenemos tanto una obra de Tolstói o de Zweig como la mezcla de ambos. La selección de textos -alguno inédito- de Tolstói que Zweig creó para intentar recuperar el interés de los lectores en su obra, acompañándolo de un texto de Zweig sobre el autor -de nuevo, en teoría inédito- que acompañaba a aquella antología. Y precisamente de todo este juego de cajas y peldaños llega ahora un libro en el que podemos ver al uno a través del otro. Y quizá es más interesante por lo que nos dice del que mira que del que es observado. Comprar

Bibliomanías de Laura Pacheco y The Wild Detectives, ed. Pepitas de Calabaza

Una colección de viñetas sencillas con diversos personajes diversos siempre con los libros como centro. El tipo de obra que uno podría querer regalar a algún aficionado a los libros o en algún acto de tema libresco.Comprar

El joven Alberto de Yves Chaland, ed. Dibbuks

Chaland es mucho Chaland, qué duda cabe. Incluso en esta colección de tiras, variadas y extrañas, con un trasfondo no siempre evidente, entre lo provocativo y el goce. Tanto da, lo importantes es que una obra así haya podido ver la luz verde editorial. Comprar

El puente del troll de Neil Gaiman y Colleen Doran, ed. PlanetaPues sí, otra adaptación al cómic de Gaiman. Esta vez sobre la historia de un chaval que ha llegado a la vida adulta pero sigue conservando algunos miedos de la niñez. Y hasta qué punto eso condiciona una vida. Comprar

El castillo en las nubes de Kerstin Gier, ed. B de Blok

Conocida sobre todo por Rubí, Gier nos presenta aquí otra aventura con trasfondo mágico, en la que la autora alemana crea el tipo de ambiente más importante incluso que la historia que cuenta sobre una adolescente que trabaja en un hotel, cerca de una gran fiesta, y va dándose cuenta de que algunos de los asistentes no son lo que parecen -o lo que dicen- ser. Comprar

El gato me ha robado los pantalones (Desastre & Total 6) de Stephan Pastis, ed. RBA

Pues ya llevamos seis de esta estupenda obra juvenil de PastisComprar

El príncipe de las bestias (Princesas Dragón 8)  de Pedro Mañas y Lujan Fernández, ed. SM

Y esta otra ha llegado nada menos que a la octava. No está nada, nada mal, ¿verdad? Comprar

Catalina y la isla del Cíclope de Miguel B. Nuñez y Felipe H. Navarro, ed. Navona

Niños, criaturas mitológicas y un cómic encantador en el que las aventuras se juntan con la divulgación de una mitología no todas las veces conocida. El tipo de historieta que en tiempos se hubiera serializado en el suplemento de algún periódico y que ahora nos limitamos a leer en tomos. Y, pese a todo, una gran opción para pequeños y no tan pequeños. Comprar

Pues ya habéis visto las dos docenas de novedades que teníamos esta semana, toda la variedad y calidad que os prometía. Lo cierto es que la semana próxima parece más ligera, con la novedad de María Sánchez, la de Leonardo Padura, Pat Baker o Diane Setterfield, novedades sobre Marie Curie y Balthus en cómic, conversaciones con Ian McEwan, Babel de Gaston Dorren y el Buenas y enfadadas de Rebecca Traister. pero es de esperar que haya alguna otra sorpresa. Así que, mientras tanto, hay lecturas más que de sobrade esta semana. Es decir, y como siempre… ¡Nos leemos!


Dentro de las miniseries, en una semana como esta en la que resulta que todos los estrenos son estadounidenses, llega American Soul (USA) que por un lado juega con un programa tan importante como Soul Train y por el otro ofrece un elenco tan sorprendente que permite a cantantes como Kelly Rowland y Michelle Williams, hacer apariciones. No sé hasta qué punto puede interesar -a mí regular, me temo- pero supongo que será más por aquello de lo que habla que por la serie en sí que está cerca de esos reflejos de los dramas que los ingleses son tan aficionados a hacer como si fueran docudramas de aquel momento.

A veces me pregunto qué o cómo llevan a los señores de YouTube lo de dar luz verde a una serie. Aquí, en Do You Want See a Dead Body? (USA),  estamos ante… Casi es una serie de sketches. (Al fin y al cabo sale de Funny or Die) En lugar de montar una entrevista establece una relación del personaje central de Rob Huebel con un segundo personaje interpretado pro algún actor/cómico razonablemente famoso. A ratos parece que depende de lo que nos pueda interesar ese invitado, porque el viaje hasta llegar a ese ‘cadáver’ va dando bandazos. En fin.

Es un poco complicado decir que Hanna (USA) no tenga interés. Pero es que es practicamente calcada -al menos en este piloto- a la película de la que sale. ¿Qué sentido tiene hacer esta nueva versión en la que el piloto parte de contar de nuevo algo que ya hemos visto? Y, por el otro lado, ¿no es esa la mejor manera de que la gente que no conozca la película se ponga en situación? Lo que tengo claro es que yo paso de ver más capítulos, que la película ya me la vi y una cosa es una versión, una adaptación, y otra esta suerte de remake con unos actores que no diré que está mal -sobre todo Mireille Enos– pero que parecen ser muy conscientes de estar repitiendo un bucle. En fin, de nuevo.

¡Menos mal que también hay propuestas como Horror Noire (USA)! Shudder ha tenido el buen criterio de pedir para este mes de febrero que se adaptara el ensayo de Robin R. Means Coleman sobre la representación de los afroamericanos en el cine estadounidense -y es una lástima que se centre sólo en ese pero es comprensible- que aquí ha sido apoyado por múltiples intervenciones de algunos de esos protagonistas (actores y directores sobre todo) permitiendo así que se le de algo más de dinamismo a la narración aunque sea a costa de darle un poco de aspecto de proyecto barato. En cualquier caso, la novedad que me parece más importante de la semana.

Estamos tan acostumbrados a esas series de paso a la adultez y crecimiento incómodo que parece mentira que aún tengamos que felicitarnos cuando llega una como PEN15 (USA) y nos ofrece lo mismo… pero desde una perspectiva femenina. Reconozco -ya sabéis- que es un tipo de humor que ni me gusta ni me interesa, pero al menos este cambio de perspectiva me ha resultado un alivio frente al más que trillado campo habitual de estas cosas. Limitada ventaja, pero ya es algo.

Hace como un año [adult swim] sacó el piloto de lo que sería Tropical Cop Tales (USA). En aquel momento, por lo que fuera, no escribí mis impresiones aquí -o no las he encontrado- así que me lo he visto de nuevo y, de verdad, tengo que llevar más cuidado con estas cosas porque soportar dos veces esa insufrible idea de lo que para [as] es el humor no creo que me haga bien. Si eres fan de la cadena, o de esa idea de acumular ideas grotescas que muchas veces van hacia lo políticamente incorrecto por el lado bien de meterse con los defectos de la gente, las minorías o todas las anteriores, y por otro lado con la escatología y costrismo. No descarto que la culpa pueda ser mía o de mis gustos ya muy asentados, pero no cómo la paciencia se va agotando.


Supongo que habrá algo bueno que pueda decir de Black Monday (USA), es decir… no es propiamente dicha una mala serie. Tampoco es que sea especialmente buena. en general rellena un tiempo y lo hace con ciertas dosis de competencia para, supongo, contar lo que quieren contar. Que parezca más interesada en montar su propia versión de las películas sobre Wall Street y sus excesos sin contar con demasiado a su favor -lo siento por Regina Hall, que parece la única que realmente está interesada en hacer algo fuera de la rutina- que en contar algún tipo de historia -a ratos los personajes de Cheadle y Rannells parecen sacados de una de las series genéricas de Comedy Central- acaba creando la paradoja de una serie que se ha hecho para contar la historia de un momento concreto que da la sensación de que se podría haber rodado en cualquier década.

Estoy más sorprendido de lo que -supongo- debería por Cavendish (CA). No especialmente de manera grata, tiene mucho que mejorar, pero sí interesado en la idea. Es decir, no me interesa el punto de partida -dos hermanos regresan al pueblo de su infancia a vivir con su padre tras cosa de 30 años separados- ni la gran mayoría de personajes -que parecen sacados, y sospecho que en algún caso lo serán, de personajes recurrentes en ‘sketches‘ de improv- pero si el tono general. Un pueblecito pequeño, conocido por un único tema, poblado por gentes pintorescas y que parece esconder bastante, y bastante oscuro, pero tratado todo con un cierto humor. No un humor que me guste, pero humor al fin y al cabo. El aroma a Leage of Gentlemen, Gravity Falls o Hot Fuzz está ahí, y si bien de momento está muy lejos de tan ilustres precedentes… quién sabe, quizá acabe evolucionando para bien. Sólo hay una manera de saberlo.

Por contra Cleaning Up (UK) es pura rutina. Rutina bien actuada y coherentemente montada, pero rutina al fin y al cabo. Una historia de mujeres limpiadoras y enriquecimientos ilícitos que parece montada como el primer capítulo de un libro más largo que, francamente, poco interés logra por lo mucho que suena todo a algo visto y conocido.

Hablando de genéricos, Coroner (CA) es sorprendente que se hagan aún este tipo de series, casi más propias de un banco de stock de series o algo así. El punto de partida es poco creíble, el desarrollo está muy visto, cualquier atisbo de sorpresa es telegrafiado y casi podríamos decir que sólo existe porque con algo hay que rellenar el tiempo.

Los intentos de regresar al pasado ocurren también en Nickelodeon, así Cousins for Life (USA) tiene cierto aspecto de una producción noventera. Empezando por las dos familias reunidas, y siguiendo por… en fin… todo. Supongo que es una nueva forma de abordar la nostalgia. Y el reciclaje.

Es curioso cómo lo que en cómic funciona -no muchísimo pero sí lo suficiente- al llegar a la televisión puede convertirse en… bueno… en algo como Deadly Class (USA), que demuestra los peores tics de un cierto tipo de historia. Por supuesto no llega a ese rascar el fondo del barril de Mark Millar pero tampoco es que se pare muy por encima. El resultado, sin embargo, podría haber sido incluso peor. Lo salva un cierto interés en intentar alguna cosa formal, algún retro de diseño, alguna cosilla aquí y allá que acaba logrando que sea… bueno… forraje.

Más ganas por parte de los actores que de los guionistas hay en Fam (USA), y, claro, si no tienes la suerte de que alguno de los implicados sea un superclase -y no es el caso, el mejor con diferencia es Gary Cole y una cosa es que pueda comerse la serie y otra que la vaya a sacar a flote con el papel que le ha caído-  pues consigues algo como esto, una sitcom familiar y amable que no molesta mucho, no hace muchas olas y, yo qué sé, supongo que sirve para tenerla de fondo mientras cenas.

El docudrama, bueno, la recreación con actores de un hecho real, es casi una institución más de la cultura televisiva británica. Una que toca ver varias veces al año y que ya tenemos en Manhunt (UK) haciendo sus cosas de estar bien -sobre todo en los apartados de producción- y parecer medida y sopesada. Pero poco más.

Entre las excentricidades del Canal Historia está su decisión de pasar a la serie histórica -un decir- mediante Project Blue Book (USA), una suerte de narración del proyecto de investigación de vida extaterrestre (o, mejor dicho, de sus contactos con la humanidad estadounidense) que a ratos parece un capítulo de Expediente X y en otros simplemente un telefilme de sobremesa. Lo cierto es que la propia indecisión entre cómo abordarlo pesa casi tanto en su contra como un cierto aire de haberle dado luz verde a esto porque… no diré que porque Aliens… pero… ¡ALIENS!

El spin-off de algo que no me parece interesante es… bueno, en este caso es Schooled (USA), una serie con mejores actores que sentido común porque dedicar una serie a profesores enrollados y a lo guay que quieren ser y.. en fin, yo qué sé. Será que no soy su tipo de espectador, pero me ha producido más vergüenza ajena -¡por motivos diferentes a los de la serie madre!- de lo que sospecho que pretendía.

Probablemente el plato fuerte de la semana si no en calidad sí en su capacidad para ocupar la conversación, Sex Education (UK) es como la adolescencia. Llena de problemas pero en retrospectiva mejor de lo que parecía en aquel momento. Cierto es que parte de los problemas viene de que es un batiburrillo que intenta alguno de los trucos más viejos del oficio (empezando por el truco de los 2/3 no amenazantes en el trío principal, hay tropos que nunca mueren) y que desconfía tanto del público americano que desaprovecha algunas de las mejores cosas que los ingleses pueden ofrecer. Y aquí entra desde la ambientación a los actores adolescentes. La vergüenza ajena de ver un reparto que parece tener la media de edad de Al salir de clase es de esas cosas que se pegan con la idea de Producción de calidad. Más aún cuando uno echa un breve vistazo a las cosas de adolescentes que han salido los últimos años de UK. ¡Incluso de USA! Pero, en fin, hay cosas buenas, el actor principal es razonablemente competente, Alistair Petrie logra que un personaje que no debiera de funcionar brille y, sobre todo… Gillian Anderson devora la serie. Supongo que ya por ella merece la pena soportar esta oportunidad perdida del enésimo intento de Netflix de lograr el éxito de una serie adolescente. Ahora, como algún día logren ponerle el Netflix Original a, digamos, My Mad Fat Diary lo mismo tienen que comprarse un servidor más grande.

Por lo visto Success (O) es importante por ser la primera serie de HBO Europa. Es algo muy curioso porque la serie parece un genérico de SKY, pero dado que parte de eso parecía ser lo que está intentando últimamente Netflix con sus series entenderé que esta mezcla de producción bien pero sin pasarnos, historia más o menos oscura y con algunas ínfulas pero sin pasarnos, y actores que OK pero sin pasarnos era precisamente lo que querían. Algo que poder poner en el plato, pero sin pasarnos a la historia.

Y seguimos con la semana de genéricos. A veces sospecho que esta semana ha venido tan cargada porque en algún momento había que estrenar las cosas del congelador. En cualquier caso The Other Two (USA) logra algo que no esperaba: Hacer buena a la nueva serie de Marlon Wayans en la CBS. Quizá porque aquella era una serie simplemente aceptable y esta parece coger la idea principal de joven fenómeno de la canción y examinar las desastrosas vidas de los hermanos del joven en un estilo que se puede definir casi más por lo que no es (No es IASIP, no es You’re the Worst, no es I’m Sorry) que por lo que le gustaría ser. Pero, claro, Comedy Central y los genéricos.

Es bueno terminar la semana con Valley of the Boom (USA) porque aunque sea un batiburrillo es uno que tiene buenos actores y que sirve para recordar los inicios de Silicon Valley. No es Halt & Catch Fire, no creáis. Está más cerca de ser el choque de trenes entre un documental con numerosos documentos audiovisuales de aquella época, incluidas cabezas parlantes que logran que pongas los ojos en blanco ante tanta… en fin… y la necesidad de darle una narrativa entre la pseudoépica y La red social. Sin ser conscientes, claro, de que ni el guionista ni el director de esto… en fin… Pero eso, que es una suerte de gallina verde que ladra, ¿cómo no querer echarle un vistazo=


Sark de Oro 2018: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– My Sister, the Serial Killer de Oyinkan Braithwaite, ed. Penguin Random House

Un primer libro, originalmente publicado como ebook -ya me entendéis-, por una escritora de Nigeria que ha llegado a finales del año al mercado anglosajón y ha caído en gracia en varias listas. Reconozco que no suena a lo que esperaba encontrarme por aquí, pero es que tampoco es el libro que uno podría creer. De entrada, lo que me interesaba originalmente era la idea de libro de asesinatos con humor. Pero tampoco era eso lo que acabaría encontrando porque resulta que el humor viene a partir de lo aparentemente sensato que es el personaje principal comparada con su hermana y con toda la situación. pero, sobre todo, como contraposición de los hechos que se nos van narrando, que pasan menos por la novela de asesinatos o de psicópatas que por el drama, la telenovela y el terror. Los capítulos extraordinariamente cortos, la mezcla de elementos y la evolución de una historia que cada vez está más claro que depende sobre todo de las ataduras invisibles que se establecen entre las personas, y a las que los nervios de la protagonista tienen que resistir para seguir hacia delante, porque si bien está claro que es una primera novela y que tiene espacio para ser incluso mejor en obras posteriores lo que tengo incluso más claro es que esta mezcla, estos bailes de aspectos y disposiciones, esta mezcla de humor y oscuridad, es la que me tendrá atento a su próxima obra.

Sark de No-Oro

– La plaga de los cómics de David Hajdu, ed. Es Pop

Creo que lo dije cuando se publicó, lo repito ahora: Estamos ante un libro magnífico sobre la historia de los cómics. Sobre un momento en el que una serie de intereses no tanto contrapuestos como independientes encontraron un punto en común para hundir una industria popular pero frágil. Igual que el resto de industrias del entretenimiento habían sufrido llegaron hasta los cómics para podarlos. Por supuesto la supervivencia fue distinta a la que sufriera el cine, aunque muchos de los problemas y de las reacciones fueron similares. Y de todo ello -y alguna cosa más- se habla en esta obra magnífica.

Sark de Plata

¡Tenemos un Ex Aequo!

– La ladrona de tomates de Ursula Vernon, ed. Cerbero

Recibir la primera obra que se publica en este país para público adulto de Ursula Vernon es -debiera ser- motivo de alegría para todos. Es cierto que es una obra y que juega más a sugerir que a mostrar. Cierto es, también, que quizá no sea lo más representativo de su creación habitual. Pero tiene su manera de entender el fantástico, tiene su humor, tiene su forma de hablar de las cosas y de explicar las relaciones entre personas. Y, además, es muy buen libro. Con eso debería de sernos suficiente a todos.

– Las largas sombras de Elia Barceló, ed. Roca

Es una alegría esta obra, tan bien hecha, llena de tanta sorpresa no en los recursos argumentales sino en los personajes. Porque, sí, puede que esta sea la historia de un grupo de amigas que vuelven a encontrarse tras cerca de tres décadas, que ese pasado tuviera lugar en ese punto central de los años setenta españoles, que el presente no sea exactamente lo que pensaran en aquel momento, que antes hubiera algo y ahora haya otro algo y las líneas temporales acaben siendo como tres y no siempre ordenadas… pero nada de eso es tan importante como los personajes, como las diferentes formas en las que actúan, como esa forma en la que la autora los retrata como si existieran realmente. Puede que no sea una novela al uso, desde luego no si lo que buscamos es una novela negra, pero sí que me parece la mejor obra de la autora en estos últimos años. Y una que es tan fácil de recomendar como de disfrutar.

Sark de Oro

– Bienvenidos a Dietland de Sarai Walker, ed. Carmot Press

Creo que a estas alturas sorprenderá poco mi elección. Probablemente llevéis un año soportando mis recomendaciones. Escuchándome hablar sobre las distintas tramas que se van entrelazando y cómo la respuesta de una insurgencia destinada a castigar a culpables es solo una parte en la que también el papel de los medios de comunicación y los que lo controlan, los círculos de conspiración, la amistad, y los procesos que atan todos ellos; especialmente las dietas; acaban creando una obra que no es redonda porque con aristas se golpea mejor. Un gran libro que espero poder recomendar durante mucho tiempo porque creo que se lo merece, tanto por el mensaje como por la forma de crearlo y mandarlo. Y de ahí esta entusiasta elección.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.