More from: La Columna

Sark de Oro 2019: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

The Lady from the Black Lagoon de Mallory O’Meara, ed. Hanover Square Press

Es un libro poco habitual, lo sé. Entiendo que haya polarizado a muchos lectores. La presencia de la autora y su viaje para encontrar/ conocer más sobre el sujeto de su investigación muchas veces es más importante que lo que se descubre sobre ese sujeto. Y eso que la historia de la vida de Milicent Patrick es impresionante. Pero con eso y todo creo que la voz de O’Meara, la rabia por la situación de Patrick, la forma en la que va resolviendo lo que le sucedió, tiene fuerza suficiente como para mantener y expandir esta obra. Y de ahí que esté aquí.

Sark de No-Oro

– Halloween de David J. Skal, ed. Es Pop

¡Grandísimo ensayo sobre Halloween desde sus orígenes en clave cultural! ¡Y grandísima la edición que se ha marcado Es Pop! Con multitud de imágenes nuevas, con un cuadernillo de fotografías en color que no estaba en la edición original y con más cosas aún. Un título recomendadísimo para todos los interesados en esta sección más tétrica del periodismo cultural.A poco que te interese la fiesta o, casi, la construcción de la misma, te interesará este titánico libro.

Sark de Plata

– Less de Andrew Sean Greer, ed. Alianza de Novela

Decía antes que ha habido un par de sellos que han vivido un gran año. Uno de ellos era Alianza de Novela. Y dentro de todo lo que han sacado y, por supuesto, reconociendo que parece más fácil hablar bien de algo cuando se ha llevado un premio gordo como es el Pulitzer, he de decir que me lo he pasado en grande con este libro. Quizá por la parte literaria, quizá por la parte cómica, quizá por la parte queer, o por que sea capaz de unir ese punto de humor con otro de desesperación, ofreciéndonos un itinerario literario emprendido para evitar acudir en una boda, logrando una mezcla de tristeza y hasta amargura con situaciones tan divertidas como ridículas. No sé lo que esperaba cuando me puse a leerlo, pero no era esto. Y me alegro.

Sark de Oro

– En un lugar solitario de Dorothy B. Hughes, ed. Gatopardo

Si AdN ha tenido un gran año no os quiero contar Gatopardo. Y con todo lo bueno que han tenido, que ha sido mucho, nada me ha alegrado como ver publicada esta obra. Por fin en español una de las mejores novelas negras, quizá la obra maestra de su autora, y es que aunque sea una obra muy recordada por la película que inspiró es mucho, mucho más. Resulta ridículo que haya tardado tanto en llegar, pero aquí estamos, por fin con ella en español. Ahora todos a disfrutar toda esta historia sobre gente perdida, asesinatos, búsquedas y mujeres que no son como las tradicionales en las novelas negras de la época. Dorothy B. Hugues es una grande y cualquier que lea este libro no podrá más que pedir más obras suyas. Tal es el entusiasmo de leerla.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2019: Repaso al año o Morales y Asquerosos.

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (¡20 años ya, qué barbaridad, cómo pasa el tiempo! y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o, “Las Mitford” de Charlotte Mosley, «Experimental film» de Gemma Files y «Bienvenidos a Dietland» de Sarai Walker.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por autores y escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Lo cierto es que no ha sido mal año, ha habido un poco para todos, que es lo más importante siempre. Cierto es que se ha notado sobre todo el éxito de algunas novedades de finales de año como esa Lectura Fácil de Clara Morales o ese Los Asquerosos que ya el año pasado empezaban a montar ruido. Y no es que hayan faltado novedades este, ni mucho menos, pero sí que a veces resulta que lo que más suena lleva ya un poco más de tiempo. Del mismo modo yo estoy muy contento de que varios títulos que han sido Golden Sark hayan sido traducidos en español. Lo que siempre facilita mi tarea de recomendador. Mi hermana, asesina en serie ha aparecido en Alpha Decay; Territorio Lovecraft en Destino y Tigerman en Armaenia. Una de esas editoriales que han tenido un gran año incluyendo la publicación del Paciente X de David Peace.

Ciertamente varias son las editoriales que han tenido un gran año. En Impedimenta o Siruela hemos tenido grandes novedades y algunas sorpresas, los primeros se han traído de vuelta a Maryse Condé, los segundo lograban por fin continuar con la publicación de las historias de Leo Caldas de Domingo Villar, y en ninguno de los dos casos se han quedado solo en eso. Algo especialmente notable en Siruela que no solo ha mantenido su gran nivel en Novela Negra tanto en la colección actual para la que ha traído, por ejemplo, a Pierre Magnan o la clásica en la que hemos podido leer El asesino vive en el 21 entre otros, además supieron sacar fuera de colección todo un clásico francés como El Montacargas. pero es que, además, también fuera de esas colecciones concluyeron la saga Cazalet, sacaron lo último de Pat Barker o el ensayo El infinito en un junco de Irene Vallejo. Y esos son solo unos pocos títulos rascando la superficie. Algo parecido ocurre con Gatopardo, que este año ha tenido a Barbara Pym, Los perezosos de Dickens y Collins o la magnífica Fresas Silvestres de Angela Thirkell. Igualq eu AdN ha publicado una loca cantidad de premios: Bookers, Pulitzers, Goncourt… , algunos incluso de 219, así como una buena cantidad de obras sin premio aparente pero no por ello con menor calidad como es el caso de El Invierno del Descontento. En juvenil, una sección que ha tenido de nuevo un crecimiento y variedad magnífica, desde la allegada de nuevas editoriales como Fandom al desembarco de editoriales que no se dedicaban a ello pasando por el enorme triunfo que hemos podido ver en Nocturna o La Galera pero, sobre todo, en Puck. Quizá la editorial que más libros magníficos para esa franja de edad nos ha traído entre Poet X, la Guía del Caballero para el Vicio y la Virtud o lo nuevo de Angie Thomas y, por supuesto, la publicación continua de Schwab que aunque haya sido aprovechada por Minotauro (Que este año se ha centrado más en reeditar)  está claro que hay que atribuirle gran parte del éxito a ellos. Todo eso y los éxitos españoles, que demuestran que hay mucho y muy interesante moviéndose. Sea en editoriales como la antes mencionada Nocturna, sea en Roca Joven o, incluso, en las más pequeñas como Dorna o Cerbero.

También en el fantástico ha habido un gran año, especialmente para el terror que ha visto publicado mucho y variado en todo tipo de editoriales. Incluyendo intentos de recuperación de nombres clásicos y recuperaciones esperadas como la de La maldición de Hill House tras un par de años desaparecida. Pero no solo eso. Circe ha sido un ejemplo más del buen año de AdN, Crononauta ha seguido mostrando un criterio propio interesante, autoras españolas como Enerio Dima continúan poco a poco dándose a conocer, e incluso en la SciFi hemos tenido la suerte de que se reeditaran los Vorkosingan aunque no se mejoraran las ediciones. Pero están, que ya es algo. Parecido a lo que se puede decir del MataBot de Martha Wells. Todo lo que sea publicar a Wells será algo bueno.

No son los únicos pero sí muy notables. Igual que en no ficción -en donde se ha notado el paso de escribir sobre feminismo a hacerlo sobre ecología/ cambio climático- o en infantil hemos tenido también novedades más que gratas. Pero tampoco quiero extenderme en exceso. Ya sabéis dónde podéis disfrutar de una serie de listas más extensas, incluso aunque sea retorciendo conceptos y procurando no sacar muchas de la misma editorial por bueno que haya sido su año.

Así que ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Repaso televisivo a 2019: El Sark de Oro Tv

Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

El año pasado lo veía más flojo y este, sin embargo, estoy encantando. Incluso entre las series de supes hemos tenido cosas a destacar como Swamp Thing, Watchmen Doom Patrol. Hemos tenido series interesantes en el fantástico empezando por Evil, siguiendo por la actualización juvenil de The Order e incluyendo el remake de What We Do in the Shadows  y el de Are You Afraid of the Dark? que demuestra que en lo infantil/juvenil están intentándose cosas. Algo que la nueva serie de Nancy Drew debería dejar claro peor que queda aún más cuando uno se pone a ver Typewriter. Una de las series tirando a infantiles -junto con los magníficos whodunits infantiles de The InBESTigators– que han demostrado que este año había para todos. En el mismo Australia hemos tenido algo de investigadores tan alejado pero, a la vez, recomendable como Les Norton. y en un registro completamente distinto, Fresh Eggs. Tres exploraciones diferentes del género negro -de menos a más negro, de más a menos policíaco- que demuestran un gran momento allí para este tipo de obras. Mientras que en UK salía la cómica -pero más seria de lo que parecía-  Year of the Rabbit y la dura y retorcida Cold Call. O la mezcla de espionaje que no va de espionaje de Summer of Rockets. Formatos distintos con inesperados puntos en común. Por supuesto también ha habido especiales negro en la televisión USA. Hemos tenido la muy visual Jett,  hemos tenido la (algo estirada) Dead to Me y hemos tenido un neo-noir adolescente magnífico en Wayne.

Siguiendo con los temas, las series de personajes -no exactamente costumbrismo, no exactamente comedias- han tenido también un gran año. Y bastante variado. No es lo mismo la perspectiva que ofrece RAMY que la de Special, igual que hay diferencias entre esta y Work In Progres o con This Way Up. Lo importante, en cualquier caso, es que han sido grandes series. Incluso a veces seeries sorprendentes. Lo último que esperaba yo era que el remake de Boomerang fuera a ser una de las sorpresas del año. Incluso en medio de un renacimiento de Murphy que nunca sabes hasta qué punto ha influido aquí. Y si bien algunas no parecen haber tenido suerte para encontrar su lugar o lograr más caso, como American Princess o South Side. Peor, por contra, hemos podido asistir al gran éxito de Gentleman Jack o Chernobyl.

O el éxito de documentales como When They See Us y Horror Noire. O de magníficas series de sketches como Astronomy Club  y más aún A Black Lady Sketch Show y I Think You Should Leave. Incluso hemos tenido un punto intermedio de esto en el programa de charlas sobre humor de Good Talk with Anthony Jeselnik .

Ha habido hueco incluso para el exceso con Games People Play y The Politician, la animación fantástica de Undone u otro ejemplo del buen año de Netflix con la magnífica Russian Doll. En realidad ha sido un año particular para los servicios de streaming, tanto como para que mi serie favorita de Apple + sea Snoopy in Space y la de Disney + High School Musical: The Musical: The Series. Pero supongo que lo importante al final es que haya habido tantas series interesantes en un año tan lleno de dudas antes de comenzarlo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2019 son…


Sark de Oro 2018: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

– My Sister, the Serial Killer de Oyinkan Braithwaite, ed. Penguin Random House

Un primer libro, originalmente publicado como ebook -ya me entendéis-, por una escritora de Nigeria que ha llegado a finales del año al mercado anglosajón y ha caído en gracia en varias listas. Reconozco que no suena a lo que esperaba encontrarme por aquí, pero es que tampoco es el libro que uno podría creer. De entrada, lo que me interesaba originalmente era la idea de libro de asesinatos con humor. Pero tampoco era eso lo que acabaría encontrando porque resulta que el humor viene a partir de lo aparentemente sensato que es el personaje principal comparada con su hermana y con toda la situación. pero, sobre todo, como contraposición de los hechos que se nos van narrando, que pasan menos por la novela de asesinatos o de psicópatas que por el drama, la telenovela y el terror. Los capítulos extraordinariamente cortos, la mezcla de elementos y la evolución de una historia que cada vez está más claro que depende sobre todo de las ataduras invisibles que se establecen entre las personas, y a las que los nervios de la protagonista tienen que resistir para seguir hacia delante, porque si bien está claro que es una primera novela y que tiene espacio para ser incluso mejor en obras posteriores lo que tengo incluso más claro es que esta mezcla, estos bailes de aspectos y disposiciones, esta mezcla de humor y oscuridad, es la que me tendrá atento a su próxima obra.

Sark de No-Oro

– La plaga de los cómics de David Hajdu, ed. Es Pop

Creo que lo dije cuando se publicó, lo repito ahora: Estamos ante un libro magnífico sobre la historia de los cómics. Sobre un momento en el que una serie de intereses no tanto contrapuestos como independientes encontraron un punto en común para hundir una industria popular pero frágil. Igual que el resto de industrias del entretenimiento habían sufrido llegaron hasta los cómics para podarlos. Por supuesto la supervivencia fue distinta a la que sufriera el cine, aunque muchos de los problemas y de las reacciones fueron similares. Y de todo ello -y alguna cosa más- se habla en esta obra magnífica.

Sark de Plata

¡Tenemos un Ex Aequo!

– La ladrona de tomates de Ursula Vernon, ed. Cerbero

Recibir la primera obra que se publica en este país para público adulto de Ursula Vernon es -debiera ser- motivo de alegría para todos. Es cierto que es una obra y que juega más a sugerir que a mostrar. Cierto es, también, que quizá no sea lo más representativo de su creación habitual. Pero tiene su manera de entender el fantástico, tiene su humor, tiene su forma de hablar de las cosas y de explicar las relaciones entre personas. Y, además, es muy buen libro. Con eso debería de sernos suficiente a todos.

– Las largas sombras de Elia Barceló, ed. Roca

Es una alegría esta obra, tan bien hecha, llena de tanta sorpresa no en los recursos argumentales sino en los personajes. Porque, sí, puede que esta sea la historia de un grupo de amigas que vuelven a encontrarse tras cerca de tres décadas, que ese pasado tuviera lugar en ese punto central de los años setenta españoles, que el presente no sea exactamente lo que pensaran en aquel momento, que antes hubiera algo y ahora haya otro algo y las líneas temporales acaben siendo como tres y no siempre ordenadas… pero nada de eso es tan importante como los personajes, como las diferentes formas en las que actúan, como esa forma en la que la autora los retrata como si existieran realmente. Puede que no sea una novela al uso, desde luego no si lo que buscamos es una novela negra, pero sí que me parece la mejor obra de la autora en estos últimos años. Y una que es tan fácil de recomendar como de disfrutar.

Sark de Oro

– Bienvenidos a Dietland de Sarai Walker, ed. Carmot Press

Creo que a estas alturas sorprenderá poco mi elección. Probablemente llevéis un año soportando mis recomendaciones. Escuchándome hablar sobre las distintas tramas que se van entrelazando y cómo la respuesta de una insurgencia destinada a castigar a culpables es solo una parte en la que también el papel de los medios de comunicación y los que lo controlan, los círculos de conspiración, la amistad, y los procesos que atan todos ellos; especialmente las dietas; acaban creando una obra que no es redonda porque con aristas se golpea mejor. Un gran libro que espero poder recomendar durante mucho tiempo porque creo que se lo merece, tanto por el mensaje como por la forma de crearlo y mandarlo. Y de ahí esta entusiasta elección.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2018: Repaso al año o Espabilas como Vilas.

Bueno, pues no sé si acabaréis de descubrir estas cosas o si seréis de los que lleváis años leyendo esto. Lo importante es que estáis aquí, que yo también lo estoy y que ahora toca toda esa pila de texto sobre la cosa de los libros de este año.

Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (19 años ya, y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis“Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, “Americanah” de Chimamanda Ngozi Adichie, “La hoguera pública” de Robert Coover, “Descolonizar la mente” de Ngũgĩ wa Thiong’o y “Las Mitford” de Charlotte Mosley y «Experimental film» de Gemma Files.

Al final tendré que crear una wiki o un algo para que entren todos. Sin contar con que debería empezar a pensar en poner también los Sark de Plata y las otras dos categorías inventadas, el premio a No-Ficción Sark de No-Oro y el premio a libro en lengua inglesa Golden Sark. Porque esto cada vez queda más largo.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros…

Lo cierto es que no ha sido mal año, hemos asistido al regreso a España de La Bestia Equilátera, el fantástico sigue funcionando bien Muchas alegrías este año con obras tan distintas como Binti, Gamusinos, Cada corazón un umbral, Micosis o las antologías de Distópicas y Poshumanas, o los títulos de Samanta Schweblin, Carmen María Machado, Octavia Butler, Victor LaValle, la continua recuperación de Daphe du Maurier… En fin, podría seguir un rato pero lo cierto es que ha dado para mucho este año. Incluso en puntos intermedios con otros géneros como ese Las siete muertes de Evelyn Hardcastle de Stuart Turton, que conviene más recomendar que explicar. En cualquier caso y como decía, un gran año aunque en pequeñas editoriales más que en grandes grupos.

Probablemente porque estos últimos estaban muy ocupados imprimiendo internete, actividad esta que no sé yo si será muy rentable -al menos para sus aproximaciones más allá del famoso Coger un puña’o y lanzarlo a ver qué se queda pegado– pero que, desde luego, les ha dejado de lo más entretenidos. Mientras, los libros de estudios culturales siguen ganando tracción. Este año los de música y videojuegos han tenido un despliegue especial, los primeros siguiendo la senda de los últimos años y los segundo con la aparición y crecimiento de toda una serie de editoriales centradas en el tema que, de nuevo, demuestran las diferencias entre los grandes grupos y sus publicaciones generalistas y los pequeños que van a nichos y van tirando con pequeñas cantidades.

Al final todo parece que va avanzando de alguna manera. Tanto que parece que la queerness se va convirtiendo en algo habitual -incluso en obras como Sirenas o El príncipe y la modista– , y que aún hay ánimo para publicar libros feministas  con clásicos como el de Joana Russ. Aunque sea en los grandes grupos que luego sacan ensayos misóginos o lanzan personajes poco fiables dentro y fuera de los libros. La cosa capitalista, supongo.

Por supuesto este es el momento en el que podría ponerme a dar ejemplos concretos. O enviaros a que mirarais cierto listado de recomendaciones del año en el que algo de mano he tenido. Lo cierto es que ha habido un poco de cada. Desde grandes autores como Chabon que han vuelto en una editorial más pequeña de la que espero la gente haya oído hablar porque Moonglow es una de esas recomendaciones fáciles de hacer a la continuación de publicaciones de Vollmann, obras de componente histórico y mucho mérito como Días sin final de Sebastian Barry, Un caballero en Moscú de Amor TowelsLa vuelta al mundo del rey Zibeline de Jean-Christophe RufínLa octava vida (para Brilka) de Nino Haratischwili. Igual que hemos podido disfrutar de libros de ensayo de Ursula K. Le Guin, Wisława Szymborska o Stuart Hall. Además de novelas negras interesante como la recuperación de La Madona de los coches cama de Maurice Dekobra, o la publicación de Yokomizo o Tey, además de los clásicos de la novela policíaca. En fin, la cosa sigue bien por ahí.

Y de cocina, también ha sido un buen año para los libros de cocina aunque fuera solo por la publicación de Sal, Grasa, Ácido, Calor o Made in India en Neo-Cook y el comienzo de iniciativas como la BulliPedia. Ensayos como Las Especias o A la mesa con los reyes, libros sobre bebidas como Los cócteles de Mr. Lyan o los varios y variados de cerveza… No son los únicos pero sí muy notables.

Pero ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2018

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta y Strong Woman Do Bong-soon.  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J. y Claws. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Busted!

¿Qué puedo decir? Me parece una de las aportaciones más interesantes que se han realizado durante este año. Sí, podría haber puesto aquí Dietland, o Vida, o American Woman, o quizá alguna otra serie en un sentido más propio de la ficción. No será por candidatas precisamente. Pero este artefacto que logra mezclar las series de investigadores con las escape rooms con el humor coreano, muchas veces inspirado sin demasiado disimulo en el éxito de allá Running Man, acaba logrando no solo que funcione lo que no parecía que fuera a funcionar sino, incluso, que esa leve línea argumental que justifica ir pasando de unas pruebas a otras aún a sabiendas de que la guionización se encarga no solo de eso, cree una corriente de simpatía y nos muestre una historia de fondo que puede dar para muchos más años pero que, sobre todo, da para mucha diversión. Múltiples virtudes para algo que espero que pueda mantener este inexplicable buen nivel durante mucho tiempo.

Sark de Oro Tv para…

Pose

Y si el finalista era difícil de definir el ganador es difícil hasta de creer. Un prodigio de historia entrelazada, de cuidado al elegir el reparto, de historias que se van mezclando, de la manera de tratarlas que pudiendo haber ido a lo fácil en tantos aspectos, directos a hacer dramas y a hundir a unos y a otros, prefiere mostrar las cosas como duras pero no inabordables, los triunfos como posibles y las pérdidas no como una manera de tratar a los personajes sino como parte de un todo general que, por suerte, no es necesario que les golpee en exceso. No es una serie confortable pero sí reconfortante. Y eso, como tantas otras cosas que hace, la convierte en una rareza a celebrar. Mucho. Muy fuerte.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2018: El Sark de Oro Tv

No fue el peor de los años. No fue el mejor de los años. Pero ha sido un año. Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Lo primero que debo decir es que ha sido un año de lo más entretenido Entre otras cosas porque se han estrenado menos series pero más seguidas. Y, sobre todo, porque para la segunda mitad del año la estrategia global de Netflix, seguida por otros medios pero aún con cierto tanteo, ha hecho que llevemos ya 25 series de las que marco con la O. De ellas vienen del mundo anglo las 2 de Gales y 1 de Irlanda. Pero hay mucho más. De La India han salido 4, de Japón 3 y luego ya 2 de Alemania, Brasil, Corea del Sur y México; y una de Colombia, Dinamarca, Francia, Italia, Polonia, Taiwan y Turquía.

A esas 25 novedades se suma la que llegó de Nueva Zelanda, que resultó ser Wellington Paranormal, una comedia fantástica más o menos policíaca apadrinada por Taika Waititi, Canadá ha estado muy tranquila con su posición como co-productora antes que como creadora original, que de esas sólo he registrado 4. Mientras, Australia se ha puesto las botas con unos inesperados 13 estrenos. Pero, como todos los años, ha sido Inglaterra con 55 y Estados Unidos con 170 los que han hecho la mayoría de estrenos.

Para quien esto escribe la acribillante mundialización de Netflix -mitad estrategia comercial, mitad estrategia económica- a ayudado mucho a esto. Las tradicionales persecuciones de novedades en las ‘networks‘ con cancelaciones rápidas y pilotos filtrados están casi desaparecidos. Los Upfronts son más interesantes por lo que se cancela que por lo que se anuncia y, en general, hay una desgana instalada que parece haberles dado un objetivo: Ir a su rollo y sacar sus novedades y si algo no funciona se pasa al sábado, o al domingo, o se espera para usarlo de relleno en fiestas. Porque, sí, la FX puede decir que cada año se hacen más series pero en realidad lo que ocurre es que se estrenan más series. Muchas de las cuales son extranjeras que llegan por fin a penetrar en el mercado USA: Mientras los USA se instalan en una plácida situación

Por contra en el resto de servicios no parecen tener muy claro qué hacer. En FaceBook da igual lo que estrenen que parece que nos enteramos cuatro. Incluso de Sorry for your loss. En Amazon la situación es casi ridícula. HULU no parece haber podido ni aprovechar la hola de series de terror que estamos teniendo. Y YouTube puede haber realizado su mejor año en contenido original, con mención especial para Cobra Kai, que ni ellos mismos saben qué es lo que quieren o cómo lo van a ofrecer. Al principio del año se llamaba YouTube Red, para marzo pasó a ser Premium y ahora no está claro pero parece que van a probar una otra cosa. A ver si esta vez se les da mejor, porque no parece que sean capaces ni de recordar a la serie que lo de hacer Elige tu propia aventura ya lo hacían ellos hace una década.

Al final queda la duda de si el año próximo se dedicarán a tirar por la nichificación definitiva -al fin y al cabo ya hay servicios que apuestan por ello, como Shudder– y por la creación de paquetes variados de servicios de streaming, que parece que va a ser el juego de Warner ahora que quieren tener un servicio propio además del de Nickelodeon, el de DC y el de HBO. Pero, claro, esto nos llevaría a un par de reflexiones más. Una es sobre el buen momento del fantástico, con series como Bobcat Goldthwait’s Misfits & Monsters o The Terror, tan distintas entre si. Por tener hemos tenido incluso grandes interpretaciones que eran mayores que las series que las albergaban, como el recital que J.K. Simmons ofrece en Counterpart. Pero también de los superhéroes, con estrenos que han pasado con más pena que gloria como Cloack & Dagger, o que han atraído atención por los motivos incorrectos como Titans. Pero lo que está claro es que no han dejado de aparecer novedades. Y que alguna, como la estupenda Black Lightning, han demostrado el espacio que queda para revolucionar género y tratamiento. Al margen de que Legends of Tomorrow se haya instalado como la versión definitiva de la JLI. Pero ese es otro tema.

Lo cierto es que lo más importante es que ha sido un año de intentos y reivindicaciones. En el que, por cierto, a quien esto escribe ha sido la poca mano abierta para cosas distintas y progresistas como DietlandAmerican Woman o Love Is ___, canceladas demasiado pronto. O la práctica sensación de invisibilidad para con Random Acts of Flyness o Soft Focus with Jena Friedman. Cierto es que otras series importantes, como Vida, han tenido mejor suerte. Y que los ingleses han seguido intentando hacer cosas diferentes como Black Earth Rising o Kiri.

Pero lo cierto es que ha sido un año interesante, en la que los británicos lo mismo te soltaban un concurso de coches de destrucción como Carnage que una comedia de abogados -por definirla de alguna manera- como The Split, y los estadounidenses igual permitían una pequeña joya oscura y humorística como Barry que sueltan al Ryan Murphy más desmadrado para 9-1-1. Y es que siempre hay títulos que merece la pena recordar y celebrar, al margen de todas las tendencias y broncas del mundillo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2018 son…


Los premios: El Sark de Oro Tv 2017

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter y Atlanta.  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J.. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

Strong Woman Do Bong-soon

En un año con tanta variedad y posibilidades dentro de la comedia, como decía en el repaso, y con un par de series interesantes en drama o en animación -ya, ya sé que no es un género- sin embargo lo que ha conquistado el segundo puesto y mi corazón es más muestra de cómo están llegando de manera regular y accesible series no anglo-europeas gracias a los portales de streaming. Strong Woman Do Bong-soon -aunque sea como ejemplo no de ella misma sino de las múltiples series coreanas que hemos podido ver, ahora sí, por lo legal- nos muestra, además, los parecidos y diferencias con los modelos cercanos. Por un lado tienen muy poco problema en mezclar narrativas y tirar por donde les da la gana, organizando muchas veces escenas en las que en lugar de diálogos vagos se nos muestran cosas. Cosas que no nos han contextualizado aún y que tardaremos un tiempo en comprender. Por el otro, la duración. Capítulos de una hora o un poco más. Sí, la duración es -generalmente- excesiva, no, no es algo que solo ocurra en España. Pero lo que tiene, sobre todo, es mucho humor y desparpajo, mucha capacidad para liar y desliar tramas, una idea central: Una mujer -y aquí ya hay que hacer un OJO porque pese a la edad la serie tiene muy claro que es Woman, no se apoya en ella para justificar un Girl– con superfuerza, una serie de extrañas amenazas a su alrededor, una familia peculiar y una mezcla de trabajo y colaboración con la policía que es tan diferente que la serie parece terminar dos capítulos antes de su final. En resumen, una de las series más divertidas y originales del año. Un auténtico placer esta oportunidad de decir que no solo ha sido algo distinto, también ha sido algo interesante.

Sark de Oro Tv para…

Claws

Pero mi serie del año está mucho mucho más clara. Tan clara que hace un par de meses me llamaron la atención por estar comparando muchas otras novedades con esta. Se había convertido de manera inadvertida en la serie con la que medía los esfuerzos por mezclar lo lógico y lo caótico, por meter giros que son puro locurón, por mezclar diferentes sabores de género negro sin que venga mucho al caso, por promover una idea de sororidad fuerte pero falible, por lograr que la inclusión de diversidades múltiples parezca hasta sencillo y, en general, por haber logrado crear una serie que es su propio ecosistema y en el que uno puede encontrarse desde ese alucinante funeral del segundo capítulo -claro candidato a cualquier momento del año que se me ocurra- hasta el ejercicio interpretativo de Carrie Preston de lograr que comerse una cupcake lentamente sea amenazante. Porque, esa es otra, vaya reparto han logrado reunir aquí: Niecy Nash, Carrie Preston, Jenn Luon, Judy Reyes y Karrueche Tran están superiores. Jack Kesy, Dean Norris y Evan Daigle están magníficos. Jason Antoon y Harold Perrineau logran sacar adelante papeles un poco más estereotipados. Las apariciones ocasionales de Andrea Sooch, Jane Adams o Dale Dickey son titánicas. Y si, en general, la serie es una completa locura en la que son capaces de meter incluso números musicales – en serio, hay hasta un número musical acuático con Don’t leave me this way de Thelma Houston–  y que logra salir con bien de todo ello. Hay que aprovechar esos momentos en los que alguien decide hacer una serie con todo lo que nos gusta porque nunca sabes ni lo que durará ni si decidirán hacerle cambios. De momento lo que sí puedo decir es que esta es, muy claramente, mi serie favorita de este año. Y que no puedo esperar a que vuelva cuanto antes, a ver qué nuevas chifladuras se les han ocurrido.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.