¡Libros que Llegan!

¡Que entre la pila!

Guía del club de lectura para matar vampiros de Grady Hendrix, ed. Minotauro

Grady Hendrix es autor de algunos libros de terror interesantes y, sobre todo, de uno de mis ensayos favoritos de los últimos años, Paperbacks from Hell – que no es una novela, diga la solapa lo que diga-, así que es más que bienvenido su regreso al terror, incluso aunque hayan decidido eliminar del título la palabra sureño del original que explicaba e iba a la par con los melocotones de la portada -sí, son melocotones-. Bien es cierto que el batiburrillo que han montado con el título podría alejarnos del libro pero espero que se sepa ver más allá de las decisiones editoriales porque lo que tenemos dentro es otra de esas historias de más o menos horror, a medio camino entre Mujeres desesperadas y Jóvenes ocultos (podríamos haber elegido otras películas, aún hay tiempo) que demuestra la versatilidad y el sentido del humor del autor. Y, en caso de duda, siempre estará la versión en inglés. Comprar

La parábola de los talentos de Octavia E. Butler, ed. Capitán Swing

La segunda (y última, por fallecimiento de la autora, que no por voluntad) de las obras dentro de ese mundo cuasiapocalíptico entre un gobierno MAGA y la crisis climática. Vamos, que es futurismo no muy lejano. Y, de nuevo, un miembro de la familia de al protagonista del anterior libro lidiando con esa incomprensión generalizada. Comprar

La mujer de terracota de Zen Cho, ed. Duermevela

Una historia del más allá chino con una mujer artificial que, como el golem, supondrá cambios para todos los implicados: Corrupción, inteligencia artificial y amor más allá de los mundos habituales. Comprar

Los alcatraces de Anne Hébert, ed. Impedimenta

Dos jóvenes desaparecen, un pueblecito aislado -bastante encerrado en sí mismo-  reacciona a esta desaparición con un creciente caos y multiples dudas. Una novela quebequesa que va un paso más allá de esas ollas a presión de los pueblos con un punto de vista en ocasiones más cercana al gótico. Comprar

Alguien como tú de Nick Hornby, ed. Anagrama

Lo nuevo de Hornby. Amores en la UK del Brexit. Comprar

Maddaddam de Margaret Atwood, ed. Salamandra

El lanzamiento en España del final de la trilogía de Maddaddam coincide con una especie de despendole TERF de la autora que no parece que vaya a hacerle ningún bien a la promoción de la novela. Como a esta autora solo se la publica cuando van a adaptarla suponemos que a lo que sea que le van a adaptar tampoco hará gracia. Pero, total, será por libros para leer. Comprar

Harrow La Novena de Tamsyn Muir, ed. Nova

La segunda de Guideon también ha salido, sí. Comprar

Me llamo Maryam de Maryam Madjidi y Claude K. Dubois, ed. Blackie Books

Un bonito cuento sobre tener que cambiar de país, conocer a gente, establecer lazos y la dificultad detrás de todo esto. Acompañado de unas muy bellas ilustraciones. Comprar

Soy el gato de una bruja de Harriet Moncaster, ed. Beascoa

Quizá no un gato-gato pero si una divertida y entrañable historia de una madre bruja que cuenta con una ayuda muy especial. Comprar

Nos leemos.


Crear una serie para el lucimiento de una actriz tiene sus peligros, en el caso de Angela Black (UK) el problema es que Joanne Froggatt está muy bien pero todo lo demás no puede dar más lo mismo, ni el guión sobre una mujer con aparente éxito pero en realidad sufriendo de malos tratos, ni la interpretación de la mayoría de secundarios, ni nada. Y, francamente, no creo yo que esta interpretación merezca tampoco tanto sufrimiento.


Sospecho que este Aquaman: King of Atlantis (USA) iba a ser algún tipo de película animada y no hubo narices. Pero bueno, supongo que la idea de innovar con aspectos y formatos solo puede hacer bien a DC. Porque está claro que quiere ser una historia dentro de esos dibujos más o menos alternativos. Y casi agradezco qeu al menos no sea animación para adultos, claro. Otro po’fueno esta semana.

De entre las cosas que sinceramente no esperaba para esta semana era que me fuera no ya a interesar sino, de hecho, a parecer más que notable la serie de Chucky (USA). Porque son muchos años, muchas reinvenciones y porque las dos últimas obras (la película Cult of Chucky y el reboot) habían quedado muy lejos de gustarme. Además de que, claro, no parece que el formato serie fuera el mejor para el personaje. Pero resulta que funciona desde casi el principio. Porque aunque tenemos casi todo lo esperable nos tienen preparados un par de giros que incluyen, sobre todo, el poner un entorno de familia/ instituto en el que el psicópata de medio metro no parezca la peor persona. Luego mata gente y ya te acuerdas de que sí, que lo es. Pero entre medias la tensión y repulsión pueden estar más en una comida familiar que en cualquier decisión sangrienta de Chucky. Que, a ratos, parece que va a acabar más como una variación sobre Alf. Y que, desde luego, recupera la idea de canon que le ha venido bien siempre y ese humor que se explotó sobre todo en su cuarta y quinta película. No tengo ni idea de si serán capaces de mantener el nivel pero, desde luego, les felicito por este piloto.

Lo que más me cuesta de Day of the Dead (USA) es decir que es una serie sobre zombies y no OTRA, porque parece más una parte de una tendencia que algo que pretenda funcionar de manera independiente. Y tampoco es que reivindique ningún tipo de clasicismo, ni de exploit. En los últimos años hemos tenido este tipo de series con toda la variedad posible, así que a estas alturas solo puedo decir que es forraje.

Supongo que lo que buscaban con Dopesick (USA) era uno de esos dramas que consiguen premios. Me parece bien. No me interesa en absoluto, incluso entendiendo lo que Keaton está buscando. Pero no me puedo resultar más aburrido este intento de revestir un Documentos TV de gravitas porque… bueno, no tengo muy clara la estrategia fuera de que Keaton ponga caras.

Parece que lo del true crime y eso también está a tope, aunque este Guilty Party (USA) se basa en exceso en una actriz principal que no funciona en ninguno de los registros requeridos, ni logra que la comedia funcione, ni que el drama sea creíble ni, en general, mostrar ningún tipo de registro humano en sus expresiones. Y la historia, por si sola, tampoco acaba de funcionar. Es una pena porque la premisa lo mismo hubiera funcionado como en una novela de Carl Hiaasen o Janet Evanovich, pero se queda en un divertimento no muy divertido que supongo que intentaba resucitar la carrera de su actriz principal, sea quien sea.

R.L. Stine debe de estar pasándoselo en grande, porque aquí tenemos otra ‘adaptación’ de su obra Just Beyond (USA), que a todos los efectos podría ser una nueva adaptación de Pesadillas o cualquiera otra de sus series de libros pero parece que han pillado las de los cómics y aquí estamos todos. No añade nada nuevo, no se diferencia tampoco mucho de lo esperable y, en general… bueno… forraje.

Una serie bienintencionada como Karma’s World (USA) podría haber sido creada por Michelle Obama pero resulta que la ha creado Ludacris. Suficientemente agradable y menos ofensiva de lo que podría llegar a parecer, es una nada con brilli brilli que si le sirve a alguien bienvenido sea.

Para comentar todo lo que opino de la nueva I Know What You Did Last Summer (USA) tendría que abrirme un blog… Ah, espera… Bueno, la versión resumida es que Todo Mal. Igual que en Chucky saben coger la historia y darle un nuevo giro aquí parece que han decidido que lo que tenían que hacer era Pretty Little Liar para un público ‘más adulto’, que significa lamentables escenas soft, uso de drogas más como atrezo que como parte integral de nada, y una serie de asesinatos que no vienen a cuenta y se dividen entre los que suceden fuera de plano y los que no se ve nada. Es casi como si hubieran dejado a unos adolescentes hacerse los mayores escribiendo una serie en la que los giros te los telegrafían desde antes de que salga el tren. Un completo desastre a todos los niveles: aburrido, mal actuado y mal escrito. No sé en qué estaban pensando, pero el próximo verano van a estar buscando trabajo.

En su momento The Darling Buds of May no me hizo demasiada gracia, desde luego no la que debería, así que The Larkins (UK) no me auguraba nada bueno, y resulta que el paso del tiempo ha hecho que me caiga incluso peor. La parte de farsa no compensa el resto y, desde luego, no justifica que un personaje como Papá Larkin siga con sus mismos tics de siempre. A estas alturas. En fin, para muy fanes de los ingleses porque a pocos más veo capaces de pasar por alto la inglesitud y lo fuera de lugar de mucho de lo que vemos.

Resulta curioso este The Madame Blanc Mysteries (UK), de una enorme inglesidad para estar ambientado en Francia, y con un gusto por el Murder Mystery que, sin embargo, parece empeñado en hacer un arco de temporada en lugar de resolver las cosas en el capítulo. Una situación inesperada que, además, deje un piloto cojo en el que no hay una solución real más que a uno de los temas, la policía parece preferir mirar a otro lado y se apuntan tantas cosas que no tengo idea qué veré -porque lo veré, claro, aunque no sé si mucho más- en el siguiente capítulo. Para fanses de estas cosas, supongo.

Supongo que habría que considerar My Name (O) como una novela, con una estructura que va avanzando, porque lo que el piloto ofrece con respecto a lo que los siguientes capítulos van mostrando, tiene que ver regular. Por supuesto la serie es muy coreana, qué duda cabe, y con un guión ciertamente enredado. Supongo que buscando atrapar la atención del espectador, como si eso fuera a servir de algo. En fin, si tienes suficiente tiempo y paciencia supongo que se le puede dedicar a esto.


¡Libros que Llegan! Emezi, «Villanueva», Bechdel y más

¡Que entre la pila!

Villanueva de Javi de Castro, ed. Astiberri

Un nuevo cómic de Javi de Castro, que siempre es algo a celebrar, y aunque esté muy claro en el vecindario del Folk Horror lo cierto es que los giros y vueltas que encuentra van por otros caminos interesantes. Comprar

Agua dulce de Akwaeke Emezi, ed. Consonni

Siempre son bienvenidas las nuevas voces del fantástico, sobre todo si nos traen historias con diferentes perspectivas, como esta que trata de raza, neurodivergencia y, sobre todo, las maneras en que la sociedad lo procesan. Así que esta primera novela nos presenta a une autore que presenta otro mundo, uno en el que deidades y presencias ancestrales coexisten con un mundo heteropatriarcal . Comprar

El secreto de la fuerza sobrehumana de Alison Bechdel, ed. Rerservoir Books

Por fin tenemos cómic nuevo de Bechdel, ha tardado casi una década y de lo que habla es de la búsqueda de uno mismo y de nuestro lugar en el mundo. Y lo hace con la misma introspección y humor que sus obras anteriores. Comprar

Billy Summers de Stephen King, ed. Plaza & Janés

Pues sí, ha vuelto King. Aunque es el King más reciente, interesado más en el thriller más que en el chiller, con un asesino a sueldo que a ratos recuerda al Keller de Block. Cómo se nota que puede hacer lo que quiera. Comprar

El profesor A. Dońda de Stanisław Lem, ed. Impedimenta

Lem nos trae aquí una sátira de las novelas distópicas, de las de su época, claro, así que es algo que no vimos antes por aquí y que resulta más que curioso. Sobre todo si jamás te acercas al prólogo que le han puesto. Comprar

Una bruja en el tiempo de Constance Sayers, ed. Gamon

Es una alegría ver que por fin en su quinto libro la editorial se ha animado a publicar a una autora, aunque sospecho que tiene que ver con que estén vendiéndola como romántica. En cualquier caso, una maldición en el tiempo y una relación que va dando botes intentando si no liberarse de ella al menos sobrevivirla. Al menos parece diferente. Comprar

Wagnerismo de Alex Ross, ed. Seix Barral

Nueva obra teórica de Ross sobre música, esta vez sobre la política de fondo -a veces más y a veces menos, también os digo- y esa intersección entre arte y política que muchas veces dice más de lo que parece. Comprar

Diarios de Rafael Chirbes, ed. Anagrama

Pues sí, ya tenemos diarios (editados, claro) de ChirbesComprar

Pink de Lili Wilkinson, ed. Kakao Books

Una muchacha con una vida bastante organizada tiene sueños con vivir el espectáculo… aunque esté solo trabajando entre bambalinas. Por supuesto, esto sirve para hablar de otras cosas. De elitismo intelectual, disfrute de lo mainstream, encontrar una familia elegida y muchas otras cosas que no dejan de ser una comedia. Comprar

Nos leemos.


Es curioso cómo funcionan las cosas, Acapulco (USA) no solo sale a partir de una obra anterior, es que parece que se ha quedado en esa época. Y es que incluso el spanglish parece partir de  hace una década. Que no es mala década para estas cosas, ni es una mala idea en general. Es una serie agradable si no te importa que… bueno… sea más relleno que construcción.

Moderadamente interesante este The Billion Dollar Code (O) (AL) en el que se habla de una reclamación puesta por unos creadores alemanes a Google. Un poco La red social en pequeñito y haciendo que los demandantes tengan la simpatía del público. No es que aporte demasiado ni que vaya a ser muy necesario hacer serie lo que podría haber sido una película, pero quitando eso resulta razonablemente sólido. Si te van estas cosas, al menos.

El subgrupo de series para niños que pasan en granjas presenta la nueva Get Rolling With Otis (USA) que tiene a una especie de tractor-infantil de protagonista y una serie de problemas pequeños pero encantadores. Parece una serie razonable que ponerle a los niños y algo menos a los adultos, por suerte esto va para los primeros.

Adaptar una serie tan… inglesa como era la original a la realidad estadounidense parecía complicado, y en Ghosts (USA) han decidido tirar por la calle de en medio. Les ha quedado de lo más inglés y, a la vez, han tomado decisiones que solo pueden llamarse americanadas. La serie sigue teniendo un cierto encanto y su fortuna en manos de esos secundarios que, bueno, funcionan de manera desigual – aunque en esta ocasión yo diría que Danielle Pinnock se merece el MVP– y a los que la protagonista -porque aquí está muy claro que ella es más protagonista que él- no ayuda de nada porque Rose McIver parece estar sobreactuando de una manera muy poco natural incluso para sus niveles habituales. Me ha parecido tan mala que he ido a ver qué más había hecho. Era la protagonista de iZombie, así que supongo que hay cosas que no mejoran.

Creo que si le ponen un aviso más de que los creadores tienen algo que ver con LadyBug no vamos a tener espacio para una trama, pero bueno, que han sacado Ghostforce (USA) que está claro que está creada para vender muñequitos y que desde el principio está claro que tienen más intención de montarse una buena galería de muñecos, digo, de secundarios con poderes que de ir poco a poco.

Intento entender a quién se le ha ocurrido que The Haunted Museum (USA), una especie de clips para vender un museo que es casi como aplicar la lógica de hacer producciones de Hasbro a Night Gallery si esta última se hubiera hecho con las vueltas del pan, que el nombre que usan para vender esto sea solo Eli Roth significa que aquí nadie parecía tener muchas esperanzas en nada.

Una vez más un programa-concurso de quienlohizo que lo intenta, pero resulta que Murder Island (UK) se lo toma en serio. Quizá demasiado. El meter a Ian Rankin de fondo como autor de la historia debería de habernos dado una idea de por dónde va todo. En fin, lo de siempre, que el día que esto se haga de manera que funcione la televisión se va a forrar.

Es curioso esto, el piloto de One of Us is Lying (USA) hace un maxmix del libro para llevarte como al tablero ya plantado. Los siguientes capítulos, por tanto, van más lento porque, bueno, se han fundido gran parte de lo que tendría que haberse contado poco a poco. Por supuesto la mayor parte de las decisiones se basan en traicionar aspectos claves del libro a favor de hacerlo menos juvenil y más Pretty Little Liars pero, bueno, PLL también tenía unos libros a los que se parecía tirando a poco. Ya veremos cómo evoluciona.

Si una serie tiene mogollón en el plato esta semana esa es Paris Police 1900 (O) (FR), un policiaco de época francés que habla de los cambios en la policía para ‘modernizarla’, de racismos y más tipos de odio, e incluso de un caso de asesinato que sirve para mostrar aquellos bajos fondos. Para el final del piloto te da un poco todo igual pero, bueno, supongo que si le dedicas suficiente tiempo o te parece bonito de mirar es suficientemente pasable.

Supongo que si lo que pretendían con Pretty Smart (USA) era una sitcom blandita que se viera más sola que por voluntad, porque este reparto que lleva lo de Única persona sensata a la once, con mucho énfasis en los descerebrados a su alrededor a ratos parece la nueva iCarly y en otros símplemente una utilización de los clásicos de la sitcom para utilizarlos al margen de que tenga que haber una trama real.

Via Play sigue a todo tren con sus coproducciones europeas, en esta ocasión Red Election (O) es una de agentes secretos (daneses y británicos) intentando detener a un malvado (ruso) en su ataque contra el Reino Unido. Lo que significa una buena cantidad de suspensión de credulidad porque, bueno, ¿a quién le importa? Pero allá van ellos y para tener de fondo mientras planchas pues tampoco molesta.

Sólo a los ingleses se les ocurre hacer una serie como Ridley Road (UK), adaptando un libro sobre un grupo antifascista de judíos que, en el caso de la protagonista, se infiltró en un grupo neonazi en la postguerra, y que la parte de recreación parezca más importante que el drama que lleva. Aunque, bueno, la historia os la estáis imaginando desde aquí. Pero supongo que si este es tu rollo te puede gustar. A saber.

Es curioso cómo una serie como Sort Of (CA), salida directamente de las experiencias de su creadore, puede parecer condensar tanto el momento actual. Porque estamos ante la historia de una persona no binaria que tiene demasiado en la cabeza: tanto su identidad como su herencia, su relación con la familia y el resto de la gente, y sus trabajos. Uno en un café bar queer, otro como cuidadore infantil de una familia. Y todo ello llevado casi con más sinceridad que humor, en una obra que podría haber sido un ejercicio de muchas cosas pero llega a serlo casi sobre todo de pudor. Una historia curiosa.

Es complicado hablar de A Tale Dark & Grimm (USA) porque van de un lado a otro como si estuvieran contando una historia que podría ser conocida solo al final, con muchas decisiones difíciles de justificar en sus elecciones y, en general, más humor negro que consistencia. No es algo necesariamente malo, claro, pero sospecho que ni ellos mismos tenían muy claro lo que querían hacer pese a adaptar, como de costumbre, una serie de libros que podría ser incluso más metaliterario En cualquier caso al menos resulta interesante tanto revoltijo.

Ya no sé ni cuántas versiones ha habido desde que saliera la primera telenovela allá por mediados de los noventa, pero esta La venganza de las Juanas (O) (MX) puede ser como la quinta o sexta de ellas. Quiero decir, de la misma historia: un grupo de mujeres con una marca de nacimiento similar porque, bueno, todas tienen el mismo padre, diferente madre y se llaman Juana. A partir de ahí una historia de falsedad y venganza que, sinceramente, funciona mucho mejor en el formato de tira diaria o algo por el estilo que en esta agrupación demasiado tirada hacia el thriller antes que a los giros desaforados. Qué le vamos a hacer, si los clásicos son así.


¡Libros que Llegan! Holborn, «Así se pierde la guerra del tiempo», Parra y más

Aquí estamos.

¡Que entre la pila!

Así se pierde la guerra del tiempo de Amal El-Mohtar y Max Gladstone, ed. Insolita

Uno de esos extraños casos en los que ha tardado en llegar en castellano lo que todos esperábamos hace un tiempo. Porque arrasó con buena parte de sus lectores y aún ahora quedan gustos e intereses por esta historia a dos voces dentro y fuera que mezcla viajes en el tiempo con sentimientos. También en el tiempo. Para lograr algo tan singular y valioso como poco habitual. Comprar

Plomo al cuadrado de Stark Holborn, ed. El Transbordador

Una historia del Oeste, que en realidad podría ser la de un gran atraco, que detrás tiene una historia de matemáticas más o menos aplicadas. Muchas capas y juegos en esta pequeña pero interesante novela que no es lo que parece, quizá porque no lo necesita. Comprar

Scream Queer de Javier Parra, ed. Dos Bigotes

Una mirada queer al cine de terror, algo siempre interesante que aunque bebe de anteriores obras clásicas permite sobre todo ver el acercamiento español al tema. Que también es. Comprar

Desquiciada de Juliet Escoria, ed. Horror Vacui

Una declaración en primera persona sobre los sucesos y tratamientos de la neurodivergencia en una forma y manera realmente desgarradora. Comprar

Confesiones de Kanae Minato, ed. Nocturna

Ha tardado en llegar, pero esta tragedia de venganza convertida en thriller con múltiples vueltas por fin llega a España, aunque haya tenido que ser mucho después de su adaptación a película. Comprar

Heatherley de Flora Thompson, ed. Hoja de Lata

La siguiente historia de la mujer detrás de Candlefor nos trae más realismo inglés y más vidas singulares del pueblecito. Comprar

He visto cosas que no creeríais de María Casas Robla, ed. Siruela

Curiosa selección de clásicos con lectura scifi, tanto por la selección como por los autores sobradamente conocidos y reconocibles. Comprar

Aquel día de Willy Ronis, ed. Errata Naturae & Periférica

Un fotógrafo, un tema, pero ante todo los textos que acompañan  y sirven a la vez de ejemplo de mirada y contextualización de lo que allí se está ofreciendo y contando. Comprar

Supergirl: Fuera de lo común de Mariko Tamaki y Joelle Jones, ed. Hidra

La toma de contacto de Mariko Tamaki con los cómics juveniles de DC fue esta obra de Supergirl que tantea el terreno y los temas que le van a interesar a la autora. Así como los modos y maneras de contarlos. Comprar

Penélope Strudel en busca del regalo de cumpleaños de Brendan Kearney, ed. Bruño

Una mezcla de álbum ilustrado y libro interactivo en varios niveles, pero sobre todo una obra divertida para los peques. Que luego, gracias a lo primero, pueden ir sacándole más provecho. Comprar

Hasta aquí. Para la semana que viene es de esperar que salga lo nuevo de Stephen King, el Wagnerismo de Alex Ross, Agua dulce de Akwaeke Emezi y un nuevo cómic de Javi de Castro. No mucho más pero suficiente. Hasta entonces nos leemos.


Lo que más me sorprende de BMF (USA) no es que esté basada en un hecho real o que 50 Cent lo produzca, es que hayan logrado que el hijo de uno de los implicados originales interprete a su padre. Por lo demás, lo de siempre: creación de imperio criminal, auge y caída, blablablala. No es que haya mucha variedad posible, la verdad.

Ninguna serie es La Brea (USA) por donde… no, espera. Lo que quería decir es que visto el piloto espero que la crítica de allí les haya… breado… porque vaya cosa y vaya panda. No sabía yo que aún estuviéramos buscando la nueva Perdidos, pero supongo que intentar tirar por algunas cosas que ahora mismo pensaba que solo los isekai usaban es menos fuera de lugar y contexto de lo que hubiera supuesto, En fin, que quién me lo iba a decir a mí. Y que mucho me sorprendería que termine la temporada.

En su nuevo genérico de policíaco The Chestnut Man (O) parece que se le han terminado los libros de Harlan Coben y han empezado con los de los nórdicos. No es que sea gran cosa pero al menos sirve para arrullarte.

Los australianos son personas tan peculiares que después del año de incendios (el segundo y tercero mayor de… no, espera, eso era otra cosa) aún les queda ánimo de presentar el drama Fires (AU) que habla sobre las distintas personas afectadas por ellos. Con aspecto y regusto a estrenos TV. Pero bueno… ¡España, llegamos tarde!

Se nota la cercanía de Halloween en que Disney puede presentar una serie tan genérica como The Ghost and Molly McGee (USA) y no voy ni a molestarme con ellos. Sigo dándole vueltas al fantasma central y a qué me suena o de dónde lo han sacado. pero bueno, visto lo que hay qué más dará. En fin, una historia tradicional de opuestos que anda un tanto justa de interés. Supongo que a los peques sí que les hará gracia. O algo.

Últimamente debe de haber una tendencia, porque aquí estamos con Good Grief (USA), otra historia de funerarias con tintes cómicos. No sé a quién intentan convencer de verla, pero tampoco es que ellos se esfuercen mucho por hacer algo que no sea un más de lo mismo.

Hay que reconocer a los ingleses la capacidad para hacer thrillers todas las semanas, siendo la de esta Hollington Drive (UK), con un duelo interpretativo entre sus actrices principales y un claro giro dentro de la historia porque para eso nos están vendiendo que es de hermanas antes que de asesinatos o similar. Y por eso mismo lo que funciona -que tampoco es que sea una barbaridad, pero lo hace- es tan de agradecer ante la posibilidad de ser simplemente una miniserie. Con buenas intenciones, pero sin dejar de serlo.

Si no supiera que es imposible diría que Luna Park (O)(IT) es la adaptación de una de esas novelas de consumo al estilo español clásico, un Tiempo entre costuras, un Palmeras en la nieve, un Dime quién soy… Supongo que el motivo real es que en Italia tenemos un público -y un mercado editorial- parecido. Así que… bueno… al menos sabemos que es una serie que puede gustar a una amplia cantidad de la población española. A mí no, vaya, pero seguro que bien vendida triunfa por aquí.

Doy por hecho que MAID (USA) tendría que ser el próximo éxito crítico de Netflix y blablabla, porque de puro plástico vacío y diseñado me ha parecido una novela de Paul Auster o alguien de la rama. Que sí, que lo pasan fatal y que Arriba y abajo, pero para un telefilme no hace falta tanto capítulo. Ojalá esta telenovela hubiera sido turca.

Pues ya ha vuelto, con The Problem With Jon Stewart (USA) tenemos algo así como la versión retiro dorado de lo que hacía en The Daily Show. Aunque a ratos puede parecer que lo que ha servido de inspiración es el nuevo programa de John Oliver, claro. Sea como sea es un acercamiento poco habitual en Apple y, a ratos, un programa interesante. Pero solo a ratos, porque parece que Stewart tenía más ganas de poder salir en la tele a decir cosas que de pensar en cómo organizar un programa alrededor de esas ganas que no fuera tan insufrible de ver como el de Maher.

He tenido que mirar quién estaba detrás de este Scaredy Cats (USA), porque el absolutamente pueril argumento, la falta de medios y las actuaciones generales (humanas y no humanas) me hacían sospechar de David DeCoteau y sus cosas infantiles. Resulta que no, que son los de Air Bud y sus series infantiles. Pero frente a, digamos, Pup Academy aquí han decidido que tampoco hacía falta adiestrar a los humanos. En fin, espero que a alguna niña -entiendo que su público objetivo- le guste. Porque, desde luego, yo no lo encuentro recomendable.

Una vez más, una serie de animación ‘adulta’, en esta ocasión Ten-Year-Old Tom (USA) -que parece muy cercana a The Life & Times of Tim– recordándome que detesto enormemente ese tipo de ¿humor?. Pero bueno, si te gusta la serie antes mencionada no considerarás esto una tortura como me pasa a mí. Supongo.

La primera serie de Los Picapiedra desde, por lo menos, Los Marmol ha sido este Yabba-Dabba Dinosaurs (USA) que, efectivamente, tenían en un armario sin estrenar desde hacía unos años. He ido a mirarlo porque no entendía que se hiciera una serie así ahora mismo. Y es que no es de ahora. Menos Pebbles y Bam-bam y más Los Caverniños, el resultado general de esto -que se produjo entre 2016 y 2018 y estrenan ahora después de que el piloto se filtrara en 2018 y no le gustara a prácticamente nadie- es que es normal que lo saquen recordando que ya han dado luz verde a otra serie basada en Los Picapiedra y, especialmente, en Pebbles. Es decir, nada tiene mucho sentido -y la nueva serie tampoco tiene mucha mejor pinta- pero supongo que estamos en la era de que los servicios de streaming tengan mucho contenido. Aunque eso signifique que en algunas ocasiones estrenen algo bueno.


¡Libros que Llegan! Perkins, «Ring Shout», Gailey y más

Así estamos, una semana más y no llegan a una doce las novedades que yo destacaría. Pero bueno, supongo que son los tiempos y los estados. En fin. Vamos a lo de siempre:

¡Que entre la pila!

Ring Shout de P. Djèlí Clark, ed. Obscura

Que buena es esta portada y qué poco tiene que ver con lo de dentro. Es decir, sí, tenemos al Klan como los malos, tenemos situaciones fantásticas y, por supuesto, un grupo de personas combatiéndoles. Pero no se nos muestra que es un grupo de mujeres, con habilidades distintas y también con una ocupación tirando a cuestionable. Y dentro de eso hay impacto cultural, sueños, aventuras y, sobre todo, una lucha contra el odio que es en realidad el motor del libro. Muy buen libro, parecido parcial con la portada, pero muy buen libro. Comprar

No entres en el bosque de Stephanie Perkins, ed. La Galera

Pues sí, después de que Stephanie Perkins nos montara un thriller juvenil que entraba de lleno en el slasher dentro de la sección pequeño pueblecito ahora nos trae otro pero, esta vez, de acampada. Habrá que ver para cuál de los dos lados tira, pero parece claro que merecerá la pena echarle un ojo. Sobre todo si logra reunir ambos aspectos igual de bien que en su anterior obra. Con un poco de suerte el resultado será como un lago cristalino. Comprar

Se buscan mujeres sensatas de Sarah Gailey, ed. Crononauta

Bibliotecarias en lucha en el oeste, haciendo la revolución, para ayudar a otras mujeres en un entorno patriarcal en un futuro cercano y con un mensaje antifascista y queer. ¡Pero qué más queréis! Comprar

En la oscuridad del invierno de Tim Winton, ed. Catedral

Winton no ha tenido demasiado éxito en España pese a su buena fama en Australia, aquí nos propone una obra breve pero tensa en la que un grupo de vecinos -alejados más que cercanos como es tan habitual, al menos en nuestro antípoda- empiezan a notar que algo va mal. Una obra que, además, da una vuelta literaria a todo esto, logrando condensar en un número mínimo de páginas una historia realmente impactante. Comprar

La ciudad justa de Jo Walton, ed. Duermevela

Jo Walton es una de esas autoras que siempre ha tenido más nombre que suerte editorial en España, ahora es Duermevela quien se anima a traérnosla con esta obra sobre Utopías, momentos temporales múltiples y reflexión que incluye a filósofos griegos, damas victorianas, niños y robots. Una oportunidad de volver a leerla o, mejor aún, de descubrirla. Comprar

Los sonámbulos de Chuck Wendig, ed. Roca

Una misteriosa enfermedad que va contagiando gente, una larga marcha por delante, y unos Estados unidos pesadillescos que no saben cómo reaccionar ante lo sucedido. Todo eso con muchas ideas y temas que parecen sacadas de los titulares… del año pasado. Pese a que era una obra anterior. Que se vio tan recordada que ha facilitado que volvamos a tener a Wendig entre nosotros. Comprar

Contranarrativas de John Keene, ed. Pálido Fuego

Un libro de relatos nuevo de John Keene por parte de la editorial masculinista Pálido Fuego, que tampoco nos vamos a quejarnos. Comprar

Kokoro de Natsume Soseki, ed. Satori

Pues ya hay una edición nueva, de lujo según Satori, del clasicazo de SōsekiComprar

Camp de Kaylla Miller, ed. Maeva

Otro cómic más de la colección de Maeva infantil, la protagonista de Click ahora está en Camp, para aprender otra lección sobre la amistad. el apego y los campamentos de verano. Comprar

Capo y Pata de Majda Koren y Damijan Stepančič, ed. Zahorí Books

Un divertido cómic infantil, un tanto excéntrico, sobre dos cerdos extraños, de la peor ralea, y muy dados a los delitos. Precisamente por eso, y por su mala intención, resulta tan interesante. Para pequeños pero también para grandes. Comprar

La huella del delito de Jürg Obrist, ed. Alma
Pesquisas con prisas de Jürg Obrist, ed. Alma

Pues sí, esta semana, entre la publicación de Crímenes misteriosos, de Los misterios de la Isla Montague y de estos libros la editorial Alma trae enigmas para toda la familia. En el caso de la obra de Jürg Obrist es cercana a  El club de la mano negra.  Enigmas resolubles gracias a la perspicacia y la ilustración que acompaña. Todo un clásico -reclamado y reclamable- para los pequeños lectores que solo tiene en su contra -o quizá a su favor- el ser enigmas independientes sin un arco o una historia que lo una.  Comprar Comprar

Hasta aquí. Ya veis que al menos aunque no haya mucho lo que hay es bueno, menos mal. Para la que viene parece que llegan cosas interesantes, sobre todo Así se pierde la guerra del tiempo, pero también Scream Queer, Heatherley, o Confesiones de Kanae Minato y Plomo al cuadrado de Stark Holborn, pero bueno, eso será la próxima. De momento ya sabéis qué es lo que hay y todo eso, así que Nos leemos.


Otra semana de muchos estrenos, poco contenido. En fin, comenzamos con Alter Ego (USA), que es el intento de la FOX de llevar la idea de Masked Singer en una dirección distinta pero dentro de un orden, con avatares digitales para cantantes reales, así pueden juntar lo peor de los talent shows con lo más irrelevante de las evoluciones digitales para ofrecernos lo que podría haber sido tranquilamente el primer concurso de canción de Half life.

Cuanto menos curiosa esta segunda serie thai de Netflix, en la que se nos presenta una clásica trama de investigación y corrupción pero con un tema algo menos habitual como es el de las empresas -fundaciones- de rescate. Y es que en Bangkok Breaking (O) tenemos mucho de esa distopía neolibreral en la que vive más gente de la que sería deseable. Con luchas entre empresas de rescate privadas que permiten dotar de una cierta espectacularidad una trama de corrupción, violencia y muerte. Habrá que ver cómo evoluciona, pero como punto de partida es aceptable.

Es más que curioso este Batman: The Audio Adventures (USA) porque aunque viene de una tradición propia el resultado final queda a medias, más como pachanguita de los amiguetes del SNL que como una ficción cohesionada. Que se agradecen los segmentos de Meyers o Sudeikis, claro que sí, tanto como tener a Parnell de narrador, pero los momentos que tratan de integrar la comedia con la trama de Batman son un desastre, los cambios de escenarios están hecho sin cuidado alguno y, en general, nada parece estar demasiado interesado en contar nada tanto como en sacar viñetas de Gotham. Que como idea tampoco es necesariamente mala, pero se podría haber hecho mejor. Y eso sin entrar en que estos no han intentado ni montar el salvapantallas como los de AppleTV. Así que si alguien es capaz de explicarme qué pinta esto en HBO Max aquí estoy dispuesto a escucharlo.

Alguien ha pensado que Sing (la película) y UnREAL (la serie) podían juntarse en The Big Leap (USA) y, por algún motivo, a lo que más me recuerda es a SMASH! (la experiencia). Por supuesto lo que más importa es ofrecer una idea similar a la de la película, así que aunque veamos las bambalinas de un reallity es desde un punto de vista algo más tibio y dramático, como si creyeran que es más This is Us que The Chorus Line. Y como sé que hay un límite para citar obras como referencia incluso aunque sirva para dejar claro que tiene muy poco de original, diré que estamos ante algo blandito y esperanzador que cumple con todos los clichés esperables y que actúa precisamente como podríamos esperar. Cometiendo, además, los problemas de los realities en los que se inspiran, aunque aún quede mucho para ver si tiene una segunda temporada.

Hace un par de años, o quizá un lustro, hubo una película francesa de atracadores de coches blindados -algo así- y ahora ha llegado la ¿versión? ¿continuación? tanto da, en serie. Es decir: Braqueurs (O) Que sigue la vieja lógica de ser más grande, más espectacular, más blablablba… sin lograr nada. Es decir, sí, es una cosa de golpes y hay momentos  de mucho mirarse mal y apuntarse con armas y otros de explosiones y tal, pero está más claro que quieren subir las apuestas que el que las apuestas estén altas.


¿Qué sentido tiene hacer una serie sobre una organización que en teoría no puede actuar fuera de las fronteras USA centrada en su intervención fuera de las fronteras USA? Pues aquí estamos, con FBI: International (USA) No tenía sentido cuando era Mentes Criminales, imaginad con estos. Pero bueno, como el objetivo no es ofrecer una historia coherente o un buen entretenimientos sino vendernos las bondades de las fuerzas armadas estadounidenses y su necesario papel como sheriff del mundo pues supongo que el resultado es el mismo: Decepcionante para todos los que no sean sus fanáticos.

Estoy convencido de que Foundation (USA) va a ser un éxito. Porque no me he podido aburrir más. Sé que hay mucha gente a la que le gustan las cosas cuando ‘son adultas’ y aquí tenemos tanto estirar y ponerse con un palo metido por el orto que estoy convencido de que se va a usar como ejemplo de la ‘ciencia ficción de la buena’ durante décadas. Para mí ha sido como ir a misa: Entiendo el interés del genero fantástico y la intencionalidad que tiene detrás, pero si puedo evitar volver a sufrirlo hasta por lo menos la próxima boda, bautizo o funeral seré feliz. Quien quiera ir a misa que lo haga, yo no comulgo.

Stephen King de Hacendado, eso es lo mejor que puedo decir de Midnight Mass (USA). Lo peor que puedo decir es que es como si alguien hubiera querido reproducir una obra de King pero de memoria, a base de estirar y meter cosas que en su cabeza tendrán sentido pero que no aportan, que solo estiran y que si desde el primer minuto ves por dónde van los tiros en realidad tampoco es que te importe nada. Hay un momento concreto en el inicio del primer capítulo en el que es inevitable recordar una imagen de una adaptación de King, pero, claro, aquí no tenemos a Tobe Hopper. Aunque, si queremos consolarnos, al menos no nos está intentando contar Tommynockers.

¿Sabes cuando una bebida intenta vender más de lo mismo diciendo que han sacado un nuevo sabor que es TROPICAL? Bienvenidos a NCIS: Hawai’i (USA)

No tengo nada claro qué es esta mezcla de cosa musical y ¿ciencia ficción infantil? que es Nova Jones (UK), pero bienvenido sea el intento de hacer en personas reales lo que tiene más pinta de serie animada. Y solo parcialmente de Hanna Montana does the Universe. Pues vale.

Voy a tener que mirar si This Is Us es la serie más vista en USA aún porque yo hubiera esperado que a estas alturas las chorraditas del sentirse bien pero con mucho drama se hubiera pasado, pero aquí estamos, con tres posibilidades para la misma persona, tres futuros, y, sin embargo, la idea de que van a contar tres historias que podrían haberle sucedido a la misma persona y blablabla. Es decir, este Ordinary Joe (USA) que es más interesante como punto de partida que como realidad, sobre todo con los juegos de cambios de colores según la línea temporal. En fin.

No esperaba yo que Our Kind of People (USA) fuera la mejor serie de la semana. Pero, claro, uno espera que las series buenas lo sean por calidad, no por falta de competencia. Así que aunque aquí tengamos la clásica telenovela con familias poderosas y giros inesperados y secretos ocultos y sexualidad no resuelta y blablablabla… al menos no intenta ser ni solemne ni comprensiva, ni de Tyler Perry. Estamos más cerca de Empire, por suerte para los telespectadores. Y es que esta historia no sorprende demasiado, ni va muy lejos, pero al menos no ofende a la inteligencia. Que mucho me parece decir con lo que llevamos encima.

Pues parece que siguen los émulos de Animatrix, debe de ser la nostalgia tardonoventera, esta vez tenemos Star Wars: Visions (USA), una serie que servirá para que a los que les gusta uno de los dos conceptos puedan hacer listas de órdenes de episodios según sus gustos. Y para que el resto pasemos de ella. Recuperar el balance, vaya.

Integrar a las nuevas generaciones de influencers/ cantantes/ loquesea y demás en las series no debe de ser muy sencillo, así que en Nickelodeon han cogido un clásico (niño + extraño acompañante) para justificar That Girl Lay Lay (USA) Y han hecho un poco lo de siempre para sorpresa de nadie. Es poco o nada lo que aporta o sorprende, pero supongo que con eso les vale porque al fin y al cabo los niños no se han visto las versiones anteriores de esto mismo. Y a los mayores ni les importa ni les interesan estas cosas.

Dentro de esa corriente de la animación infantil de presentar series encantadoras con un desarrollo de personajes y construcción del mundo interesante para contar una historia de acpetación y blablablabla tenemos Wolfboy and the Everything Factory (USA) que podría empezar como algo divulgativo pero muy rápidamente vemos que en realidad es la nueva iteración de este tipo de series. Que tampoco vamos a quejarnos, pero que aquí estamos, viendo un estilo sencillo de animación y toda la carga. Muy bonito, eso sí.

¿Era necesario hacer un remake de The Wonder Years (USA)? Claro que no. ¿Tiene sentido cambiar el foco a un joven afroamericano que intenta mediar entre comunidades? Por supuesto que no. Si ya era mala la moralina y edulcorante de la original pasar al Seamos todos amigos, como si la cosa hubiera mejorado algo en sesenta años es sencillamente volver a intentar a vender ese sentimiento de que todo el mundo es bueno y los que no lo son están equivocados pero verás cómo podemos llegar a puntos en común. Malo es hacer una serie blanda, peor aún es que sea propaganda muy poco disimulada cuya mejor virtud es dar de comer a actores que generalmente no tienen suerte de estar en proyectos que se pretenden largos. Luego ya que dure es algo que me sorprendería también a mí.