¡Libros que Salen! Smith, «Hild», Kim y más

¡Que entre la pila!

Hotel World de Ali Smith, ed. Alfaguara

Un solo hotel y cinco mujeres, mujeres muy diferentes y en distintos estados y momentos, como un cruce espectral de ráfagas temporales, una parte juego literario y otra una exploración de los parecidos y diferencias que llevan a chocar pero también a defender el amor en todas sus formas.

Bestias de una pequeña tierra de Juhea Kim, ed. Quaterni

Otro novelón coreano recuperado por Quaterni. Una saga de amigos y enemigos, a veces las mismas personas, en la Corea del siglo XX.

Hild de Nicola Griffith, ed. Antonio Machado

Bueno es tener una obra entre la novela histórica y el leve fantástico de la religiosidad medieval centrada en la figura de Santa Hilda de Whitby.

Space invaders de Nona Fernández, ed. Minúscula

Tras Chilean Electric ahora Minúscula nos ofrece de nuevo a Nona Fernández en Space invaders con historias que igualan el sueño y el recuerdo.

Una chica disfrazada de clarinete de Andreu Martín con ilustraciones de Ferrán Orta, ed. BiraBiro

Vuelve Andreu Martín al thriller juvenil y lo hace con una historia muy particular, con un chico anodino, una chica atractiva metida en un buen lío, y una extraña fiesta de disfraces en la que nada es lo que parece. Una obra que, además, cuenta con ilustraciones propias para realzar más aún la historia.

Mejor no bromear con esto de El Mundo Today, ed. Temas de Hoy
Un vistazo a los interiores del satírico digital, incluyendo la recepción de su humor, para mostrarnos tanto la evolución como el medio.

Corazones perdidos de Celeste Ng, ed. Alba

Más conocida ahora gracias a la adaptación a serie de Pequeños fuegos por todas partes regresa a Alba la autora Celeste Ng con una obra nueva: Corazones perdidos. Una historia de maternidad, de raza y de los años difíciles de Estados Unidos. Que son casi todos.

De nuevo centauro de Katiza Agirre, ed. Tránsito

Una novela futurista pero no mucho, sobre el cambio climático y sus refugiados, las realidades interneteras y la sexualidad fluida. Entre otras muchas cosas que están ya en evolución.

Los viajeros de sueños de Marina Tena Tena, ed. La Galera

Dos jóvenes que viajan entre sueños pero que parecen distintos en la vida real, y a los que todo se les complica con la aparición de una historia recurrente.

Arsène Lupin, las ocho campanadas del reloj de Maurice Leblanc, ed. Duomo

Duomo continúa recuperando las aventuras de Lupin -que siempre está bien- y llega en esta ocasión al cuarto volumen de la serie,

Gritos de neón de Kit Mackintosh, ed. Caja Negra

Un ensayo sobre la forma en la que la música evolucionó con el drill, el trap y el bashment entre otras.

Muchachas sicilianas de María Messina, ed. Altamarea

Ocho relatos sobre las mujeres en Sicilia y sus tradiciones.

Cruelmente tuya, Elvira de Cassandra Peterson, ed. Neo-Sounds

Las memorias de La reina de las tinieblas, posiblemente la horror-host más famosa del mundo (con permiso de Vampira) que con una mezcla de humor, sexualidad y complicidad se ha sabido ganar a múltiples generaciones de aficionados al terror.

Más señoras que se empotraron de Cristina Domènech, ed. Plan B

Pues sí, ya llevamos tres aunque esta sea la dos.

Tutti a Tavola! de Teresa Martínez Gil, ed. Libros con Miga

Se prodigan poco, pero merece la pena cuando lo hacen. En Libros con Miga se han animado a publicar un nuevo libro de ensayo y recetas, en esta ocasión sobre la pasta fresca y las diferencias regionales que hay, en un recorrido por toda Italia trayéndonos una mirada sobre los cómos y los porqués pero también, claro, recetas.

Cocina Anime de Diana Ault, ed. Col and Col

Como su propio nombre indica, una selección para regalo con historias de la pantalla a la mesa.

Nieve roja de Susumu Katsumata, ed. Gallonero

Diez historias de un mundo un poco apartado pero aún presente, que alternan posibilidades fantásticas que van llevando de la violencia o la erótica a la introspección que construye personajes.

John Carpenter: Historias para una noche de Halloween de VV.AA., ed. ECC

Un poco tarde para Halloween, pero aquí llegan las historias de terror en cómic con inspiración de Carpenter.

Parker Integral. Tomo 2 de Darwyn Cooke, ed. Astiberri

Pues parece que sí, que por fin lograron sacar el segundo y último tomo.

Triunfo (5, Escuela de esgrima. Volumen) de Joana Lafuente, C.S. Pacat y Johanna The Mad, ed. MAB Graphic

Pues ya hemos llegado hasta el quinto tomo, que es el de 2022. Así que parece que -aunque en lenta progresión- vamos conociendo más de la historia de este equipo.

Clash de Kayla Miller, ed. Maeva

Vuelve una vez más Olivia, y esta vez para hablar de los roces y problemas personales en el colegio. Una chica nueva que parece llevarse bien con sus amigas, los inesperados choques y cierto miedo a que las amigas la prefieran a ella.

Ellen y TJ de Clara Cortés, ed. La Galera

Una historia bonita de amistad, novedades, romance y el futuro; traída por una escritora consolidada en sus títulos juveniles.

Viaje al centro de la magia (Los Rescatadores Mágicos especial) de Sabrina Catdoor y David Sierra, ed. La Galera

El éxito de la colección de Los Rescatadores Mágicos ha facilitado que se haga este volumen especial, de mayor tamaño, con más aventuras a todo color.

Leyendas de los Incas, Mayas y Aztecas contadas para niños de Diego Remussi con ilustraciones de Facundo Belgradi, ed. Lea

El especialista -y autor de otros tantos libros de temática mitológica y divulgativa- Diego Remussi ofrece en este libro, importado de Argentina, una selección de historias, aquí con ilustraciones de Facundo Belgradi, para acercar a los peques historias de tres de las grandes civilizaciones americanas. Un álbum ilustrado que puede servirles para conocer una mitología diferente. Con mucho nuevo que descubrir.

Nos leemos


Que espanto, que horror, que insoportable que es 1899 (O) (AL) , no recuerdo cuál de los caballos habituales de Netflix estaba detrás de esto pero vaya batiburrillo sin cabeza ni gracia, solo pretensiones y el convencimiento de ser muy listos. Y lo peor es que con eso solo logran parecer recortes de cosas mejores. Sobras frías recalentadas en microondas de Lost, de El Barco, incluso del relato del Dr. Tarr de Poe. Huele a proyecto universitario casi tanto como a mus visto, algo que no deja de ser tan redundante como la propia serie.

Que Fleishman Is in Trouble (USA) quiere recrear 2016 queda claro desde el momento en que empieza la serie y parece, efectivamente, antigua. Quizá sea esa sensación de estar contando la Gran Historia de Divorciado Blanco y Judío Neurótico, quizá sea porque intentan darle una vuelta y otra y otra más, o el uso de actores que uno asociaría con, precisamente, ese tipo de películas. Sea lo que sea, le auguro un buen número de seguidores que la trataran como una obra de culto. Yo ya tuve suficiente del pasado.

No soy muy fan de Taskmaster, tampoco The Horne Section TV Show (UK) me ha parecido muy divertido. Entiendo lo que quieren hacer, entiendo a quién están usando de secundarios, y espero que se lo estuvieran pasando muy bien entre medias. Pero estoy convencido de no ser su público. En absouto.

Un fin de semana más tenemos novedad infantil en Apple, parece mentira pero están construyendo un fondo de armario con suficiente astucia, al que añadir ahora Interrupting Chicken (USA). De nuevo, basada en una serie de libros en los que unos padres leen cuentos tradicionales a sus hijos, que no dejan de interrumpir la narración más que conocida para darle un giro y con sus preguntas y comentarios. Ah, sí, es una familia de pollos, pero creo que está claro. Lo importante aquí es que sirve para contar una historia, marco que es la que influirá en la otra. Todo ello con un humor blanco blanquísimo que aquí sabemos con qué estamos jugando, claro.  Una vez más, un ejemplo de solidez profesional por parte de Apple.

No tengo muy claro qué pretenden en Peacock con este Leopard Skin (USA), sospecho que ellos tampoco. En la parte buena al menos son conscientes de que hay que elevar al once cualquier locura que se les ocurra, en la mala tiene un corazón de thriller bastante aburrido y que intenta funcionar más por acumulación que por organización. Si se libran del punto de partida lo mismo acaba funcionando. Cosas más raras se han visto.

Supongo que lo que hay detrás de Le Monde de demain (O) (FR) es que los franceses no pueden dejar de francesear. De ahí el sexo, la desnudez (femenina, porque claro), y un acabado general que parece menos interesada en la música que en hacer alguna variación del cine-quinqui. No tengo absolutamente ninguna intención de pasar del piloto de la cosa esta porque ni sé lo que están haciendo ni me interesa. Una vez más, la decisión de cómo contar una historia juega en contra y parece pensada solo para quien haya decidido de antes que va a verlo.

El nuevo estreno brasileño de HBO Max No Mundo da Luna (O) (BR) es curioso. El estilo de comedia romántica que podríamos haber visto en el mercado anglo hace una década y pico, incluso con partes de fantástico, como Drop Dead Diva o Being Erica. El resultado es moderadamente agradable, menos rupturista de lo que sospecho que esperaban, y en general más algo que tener de fondo mientras haces otra cosa. Planchar, por ejemplo.

Hace por lo menos un siglo, en Alfaguara, se publicaron varios libros de Olga da Polga (UK). Son cuentos con un toque de humor y más de amor que siguen la historia de una cobaya y su nueva familia de acogida. Que ahora van siendo adaptados, más o menos, en esta nueva serie infantil que busca, precisamente, jugar con esa mezcla de las historias exageradas según la ve Olga y según se descubre cuando tenemos otra versión. Así que perfecta para CBeebies.

No parece que la BBC haya decidido hacer ni trailer ni nada. 
Para mi sorpresa Tulsa King (USA) me ha gustado. Está completamente al servicio de un Stallone que ni siquiera disimula que es su fiesta, tiene a Taylor Sheridan poniendo más el Tulsa que otra cosa, y al final es más el hijo de Terence Winter que nada. Porque es una visión claramente newyorkina de ese sur, tanto que a ratos parece una mezcla de Oscar con Justified, una comedia con mafiosos que no llega al despendole de Claws porque parece más ocupada por mantener las formas de Stallone. De esa manera crean una serie sobre todo simpática, un poco anacrónica, a ratos capaz de recordar a otra de las creaciones de Leonard, Get Shorty, pero antes que nada Ligera. Un divertimento. Lo que tiene más gracia si uno piensa que los tres (Stallone, Sheridan y Winter) han sido candidatos al Oscar a guion. Pero es que a veces lo que uno necesita es un divertimento.

Pensaba que The Santa Clauses (USA) iba a ser el peor piloto que iba a ver esta semana. Pero no. Porque después me vi 1899, no porque esta sea mucho mejor. En realidad sigue un poco lo de siempre con estas películas, Tim Allen trabaja el mínimo necesario o incluso menos, sacan a invitados famosos, y en general tratan el sobadísimo tema de Oh, no, los niños cada vez creen menos en la Navidad y eso nos está matando. Un espanto. En el que, sin embargo, hay un personaje interesante. Entre tanto chiste bobalicón y tanta cosa el personaje de Mrs. Claus/ Carol es interesante por las preguntas que hace, por las reflexiones sobre su rol y por la manera meta en la que parece mirar el universo. Que ya es algo. En fin, supongo que a los seguidores de las películas, o a los de Allen, quizá a ambos, les gustará. Una vez más, no soy su público.

No sé si esto es algún tipo de Basado en Hechos Reales/ True Crime, pero tiene toda la pinta y, de hecho, es una serie surcoreana tan tremendamente aburrida que no puedo creer otra cosa. Me refiero a Somebody (O) (SC), un estreno surcoreano que sí que ha sacado Netflix (sigue con dos pendientes de encontrarles un hueco) pero que, sinceramente, se podrían haber ahorrado porque por muchas maquinitas y mucho ambiente de irrealidad que le quieran meter es uno de los pilotos más aburridos del año. Que tiene su mérito.


¡Libros que Salen! Gottfredson, «Street Cop», Bagieu y más

¡Que entre la pila!

Street Cop de Robert Coover con ilustraciones de Art Spiegelman, ed. Reservoir Books

Es curioso cómo funciona lo de la fama. He aquí un libro que creo que interesará a mucha gente porque conocen a Spiegelman, pero que a mí me parece interesante por ser de Coover, y que sin duda mucha gente querrá por la suma de ambos. El resultado de la colaboración final usa las tiras de prensa y el cómic más conocido (por los estaduonidenses) para hacer una suerte de ejercicio contracultural de corte muy setentero en el que los excesos de sexo, drogas y violencia son casi una cotidianidad a la que se enfrentan caras bien conocidas. Quizá sea más una rareza para ambos autores, pero es la novedad suya que tenemos.

Walt Disney Mickey Mouse tiras de prensa nº 01 de Floyd Gottfredson, ed. Planeta Cómic

El magnífico Floyd Gottfredson es uno de los más grandes autores en haber trabajado para los cómics de Disney. La expresividad, la forma de esbozar personajes o de crear una trama sirvieron no solo para dar vida a unas tiras cómicas de Mickey durante años, también para inspirar multitud de cortos animados. Es una suerte que, tras años de promesas, se haya publicado un primer volumen. Y una lástima que se ponga el precio y la edición como si no se creyeran que van a vender algo. En una especie de profecía auto-cumplida, porque a ver cómo justificarlo. Pero, en fin, al menos están para solicitarlos a bibliotecas. Si esto sigue la edición de Fantagraphics original serán 12 de estos tomos, dos más de dominicales a color y -quizá- un volumen de selección de ‘mejores aventuras’.  ¿Llegará esto al tercero? Ya veremos.

Los estratos de Pénélope Bagieu, ed. Norma

Ya conocemos a Bagieu, bien por Valerosas, bien por Cadáver exquisito. Y aquí nos reúne una serie de historias de su juventud, de su paso a la edad adulta, con humor pero también con sentimiento. Una mirada a lo cotidiano que va más allá del costumbrismo.

Nubes flotantes ya envejecidas de Can Xue, ed. Hermida Editores

La primera novela de Can Xue -eterna candidata al Nobel, ya sabéis- fue esta otro ejemplo de su sátira casi escatológica, su primera gran obra, contando la realidad china de mediados de los ’80s con un conjunto de personajes desagradables pero muy reales, entre lo grotesco y lo surrealista.

Ciertas cosas oscuras de Silvia Moreno-García, ed. Umbriel

Una de las primeras novelas de Silvia Moreno-García, que mezclaba vampirismo, gangsters, trasfondo mitológico mexicano y la mezcla de humor-aventura-comedia necesaria. Aún estaba verde, como el mango verde.

El Pasajero / Stella Maris de Cormac McCarthy, ed. Literatura Random House

Pues aquí estamos con los dos nuevos libros de McCarthy. Ha pasado bastante desde el anterior y la decisión de publicarlos juntos en un único volumen no deja de llamar la atención. Lo más sencillo parecería haberlo sacado primero por separado, luego en estuche, después en un tomo único. De esta otra manera quizá haya quejas por ir en dirección contraria. Pero, en fin, nunca hay gente contenta en esto de los libros. Aunque, por supuesto, espero que mucha gente esté contento de reencontrarse con McCarthy, con una historia de familia en la que dos personajes centrales -cada uno en su relato- componen una mirada al crimen, el amor, la locura, la filosofía y la religión.

Escritos sobre arte, literatura y música de Charles Baudelaire, ed. Acantilado

Como cada año, Acantilado ha sacado un tocho este año ideal para regalar. Se trata de un conjunto de escritos sueltos de tema artístico (o, siguiendo el título, artístico, literario y musical) de Baudelaire que abarcan desde críticas a obras a comentarios sobre autores, movimientos o la manera en la que se crea o siguen algunas posibilidades creativas. Más de mil páginas nos contemplan.

Estudios sobre cultura visual japonesa de Antonio Loriguillo-López, ed. Bellaterra

La interesante colección de ensayos sobre Japón dirige su mirada a los videojuegos, el manga y el anime. Distintos textos para diversos acercamiento desde el ensayo cultural más académico pero no por ello menos importante o necesario en su mera existencia.

La fórmula del sabor de Nik Sharma, ed. Neo Cook

Este libro de Nik Sharma sobre la parte teórica del sabor y su uso en la cocina resulta interesante no solo por lo que cuenta, también por cómo cuenta esa manera de lograr que funcione un plato, aunque tenga también una parte práctica dentro del mismo libro con más de cien recetas que ilustran lo que va contando. Porque, al final, teoría y práctica es útil para lograr un volumen lo suficientemente redondo.

La charada de la corte de Flore Vesco y Kerascoët , ed. Astronave

Humor, aventuras, algo de historia, pero sobre todo un estilo muy expresivo, una gran heroína y un constante juego entre lo que se dice en los textos y cómo se narra con los dibujos. Una obra muy interesante y con mucha retranca que habla de algo más que de una joven de buena familia haciéndose un lugar en la corte y poniéndose en peligro por ello.

Witchy de Ariel Slamet Ries, ed. Nuevo Nueve

Una obra juvenil que nos presenta un particular mundo con brujas en el que se nos habla sobre poderes mágicos, la estructura del poder y tener el pelo demasiado largo.

Carpanta (75 aniversario) de Josep Escobar en edición a cargo de Jordi Canyissá, ed. Bruguera

Aprovechando que Carpanta cumple 75 se ha sacado este volumen especial con una selección de sus mejores o más representativas aventuras, textos de acompañamientos y toda la pesca. Aunque sea en un tamaño similar al de Superhumor. En cualquier caso, una forma de celebrar al personaje.

Un cómic sobre los problemas de despertar a un fantasma… ¡que no son los que puedes pensar! Abby cometió un terrible error y ahora le toca soportar al pesado quejica de Walton… y lidiar con la mismísima Muerte, que no está nada contenta. Aventuras, humor, y un poquito más…

Rose & Crow de Sarn Amelie y Garçon Lise, ed. Astronave

Fantasía sobre todo en una historia llena de aventuras y algo de humor, con mundos y magias, secretos de familia y acciones que emprender mientras se pueda.

Buscando problemas de Walter Mosley, ed. RBA
Vuelve el Leonid McGill de Walter Mosley. Desde el PINN de 2018 en la Serie Negra de RBA se habían publicado algunas de las historias de Easy Rawlins, ahora le toca a su otro personaje principal. Porque este otro detective privado, de Nueva York en lugar de Los Ángeles, intentando sobrevivir en la vida privada tanto como en el trabajo, se va a encontrar con un asesino a sueldo que se cobra un favor haciendo que ayude a un viejo cantante de blues a hacer llegar una carta escandalosa a una joven heredera. Algo que mucha gente tiene intención de parar, ya sabéis. Así que aquí estamos, con otro frente abierto.

Relatos, 1 de J.G. Ballard, ed. Alianza

Parece mentira que después de una década se publiquen de nuevo los cuentos de Ballard. Es cierto que esta vez va a ser en dos volúmenes por el mismo precio que entonces costó uno solo, signo de los tiempos, supongo. Aunque habrá que ver la traducción. Pero supongo que si alguien no se hico con él en su momento y no sabe inglés lo mismo le interesa saber que Runas, que llevaba desde mayo sin sacar una novedad, ha decidido apostar por esto.

Agencia Lockwood. La escalera de los grupos de Jonathan Stroud, ed. Hidra

Hidra recupera Agencia Lockwood a partir de su primera aventura, quizá porque la obra de Jonathan Stroud -un habitual de las aventuras juveniles con toques fantásticos como demuestran las sagas de Bartimeo o Scarlett & Browne– va a adaptarse a Netflix. En cualquier caso es una mezcla de aventura, fantasía y misterio que merece una nueva oportunidad en España.

Mis primeros poemas de VV.AA. con ilustraciones de Natascha Rosenberg, ed. Alba

En Alba han creado una antología de poesía española con ilustraciones de Natascha Rosenberg, una selección de poemas diversos, fundamentalmente de poesía desde el Siglo XX, para que se de esa primera conexión.

Bienvenidos a Grimwood de Nadia Shireen, ed. Blackie Books

Con un gran sentido del humor se nos presenta esta historia de dos hermanos zorrillos que buscando tranquilidad encuentran un lugar en el que parece que siempre está pasando algo. Algo disparatado.

La gigante Sam de Miguel B. Nuñez, ed. Mamut Cómics

El siempre versátil Miguel B. Núñez nos trae aquí un divertido cómic infantil sobre una niña que no tiene miedo. Que pueda hacerse gigante quizá ayude. Así que aventuras, humor, seres sobrenaturales y más temas, claro.

Una casa gigante de Maya Shleifer, ed. Kókinos

Un gigante y una pequeña araña, juntos para contar la historia de alguien que tiene un problema y rechaza la ayuda para descubrir que muchas veces hacen falta esos amigos para poder resolverlos. En un álbum bellamente ilustrado por la autora.

El gran protestón de Marie-Sabine Roger y Marjolaine Leray, ed. B de Blok

Lo bueno de los álbumes temáticos, como este sobre la impaciencia, es que si están bien hechos -con un dibujo expresivo, con un uso del color inteligente, con una historia que se va desarrollando- ayudan a contar eso que quieren pero, además, crean una obra que se puede leer independientemente de que queramos ‘trabajar’ el tema. Y eso es lo que tenemos aquí.

Nos leemos.


Comenzamos el repaso a la semana con un drama coreano al que, como tantas veces, le sobra mínimo una cuarta parte de su metraje por episodios. Lo que tiene más mérito porque 3Inching Boksu (O) (SC), o Revenge of Others o La Venganza de los Otros o como sea que Disney + ha decidido llamarlo, necesita de un capítulo doble para arrancar. Y lo hace de aquella manera. Demasiado tiempo contando cosas que no van a ninguna parte, y demasiadísimas escenas de gente sentada mirando al infinito. Algo en lo que podemos reconocernos pero que, sinceramente, podríamos habernos ahorrado teniendo en cuenta que sobre la mesa se nos ha puesto una asesinato misterioso, la peor investigación policíaca jamás vista en Corea del Sur -que ya tiene mérito-, una o más tramas de corrupción -según si luego están todas conectadas o no-, un misterio en el pasado, y un vigilante vengador en el presente. Sin lograr que nos importe demasiado ninguna de ellas. Y supongo que ese es su mayor problema. Que lo que podía haber sido una nueva versión de Sweet/ Vicious haya acabado convertido en lo que quiera que sea esta amalgama de clichés telenovelescos en episodios de una hora de duración. Nada, nada, mejor pasamos a lo siguiente.

Mientras veía The Calling (USA) una frase iba formándose en la cabeza que al acabar el episodio ha sido condensada en: ¿Pero qué leches acabo de ver? Porque parece que alguien en Peacock ha decidido que David E. Kelley y Barry Levinson podían ser dejados sin supervisión, y eso ha llevado a la clásica serie de detectives en la que el investigador central tiene un talento muy especial. Y ese talento es… Ser muy judío. Es difícil explicar cómo han convertido lo que normalmente llamaríamos Espiritualidad en la supercapacidad del responsable para resolver crímenes. Lo cierto es que no estamos hablando de, digamos, El Padre Brown sino más cerca de El Mentalista. Si El Mentalista se tomara a si mismo muy en serio. Casi es mejor hacer una comparación con Tocada por un ángel o Autopista hacia el cielo, quizá incluso BibleMan. Pero resolviendo crímenes. De verdad que es una de esas cosas que uno tiene muy claro que es propaganda religiosa pero, a la vez, que a nadie en sus sano juicio le hubiera parecido razonable montarla así. Como una serie de detectives muy seria. Sí, sé que está basado en una serie de libros israelíes pero… ¿Es que no haya nadie mirándose las cosas ANTES? En fin, una experiencia única.

Es curioso que lo que se me ocurra para definir Circuit Breakers (USA) sea Encantadora, cuando parece una palabra tan alejada a lo que se supone que debería ser una serie antológica de ciencia ficción cuyo modelo más cercano sería The Outer Limits. PERO. El pero es que es otro ejemplo del buen hacer de Apple TV+ y han decidido apostar por lo mismo pero al revés, va a por un público infantil/ juvenil y lo que busca no es tanto los tonos oscuros sino los claros. Son historias -al menos las dos primeras, pero vaya, creo que podemos extenderlo- protagonizadas por adolescentes pero centrados en temas generales, nada problemático. Y sirve más para reflexionar sobre la humanidad y para llegar a esa suerte de moraleja discreta, que refuerza además esa idea un tanto clásica. En fin, no es que sea rupturista ni que tenga un giro especial, pero si es lo suficientemente anómalo como para destacar. Y, sobre todo, para que sea fácil de recomendar.

En el lado bueno, me temía que Dangerous Liaisons (USA) fuera una de esas excusas de Starz para montar una Serie S sin mucho más interés. En el malo, han logrado que sea igual de nada interesante de lo que me temía, así que el sexo no era la culpa. Supongo que la idea de meter muchas muchas muchas conversaciones, de explicarte a los personajes antes que mostrártelos, de establecer una enorme cantidad de ellos, y de crear una historia que -sencillamente- no podría importante menos, usando al final la obra epistolar original como una excusa para una de esas plomizas obras históricas en la que lo mejor que se puede decir es que han decidido tener un reparto variado, aunque no se hayan molestado en pararse a pensar en la repercusión de esas decisiones. En fin. Que si la idea es echarse la siesta lo han logrado.

En contra de lo que podría parecer -y para bien de todos, supongo- Dog Squad (UK) no es un exploit de La patrulla canina sino una creación de la CBBC / CBEEBIES para ofrecer a la chavalería historias de perritos que, mezclando dibujos con metraje real, muestran las tareas más o menos fantaseadas de los perros de apoyo, guía, o como se quiera llamar. No he visto que salga un Emotional Support, pero seguro que alguno hay también. En cualquier caso una buena manera de dar un giro útil e interesante a las clásicas series de animalitos, tanto para explicar qué es lo que hacen -sin incluir perros policía- como para explicar las diversidades que agradecen tenerlos cerca. Servicio público televisivo, esto sí.

A veces sospecho que Hugo Blick es un gusto adquirido, aunque en esta ocasión, con The English (UK/USA) no me convenza. Se nota la intención de las imágenes, se nota el intento de ofrecer una mirada distinta al western, se nota que reúne a grandes actores para papeles que podrían ser secundarios… Pero tiene una manía por dejar ‘respirar‘ la historia que contagia el bostezo. Y en un año con tanto western y tan variado tampoco es que sea especialmente raro ni en las partes más… crudas… ni en las más sentimentales. Es posible que sea solo por tratarse del piloto pero lo cierto es que el problema de ritmo -o lo que yo llamo problema de ritmo, habrá gente encantado con esto- lastra todo lo demás, y es una pena. Porque estoy seguro de que habrá dimes y diretes. Pero mi paciencia es limitada.

Las series musicales son siempre bienvenidas. Y en A Grito Herido (O) (CO) se canta, vaya que si se canta. La nueva serie colombiana de Prime tiene varias actuaciones, en ocasiones completas, en otras parciales, a veces reflejándose unas a otras para mostrar una idea o un suceso, y eso es lo que la diferencia. porque por abajo está el clásico armazón de telenovela de un grupo de amigas (cinco) a la que la vida ha puesto en un punto difícil, cada una por su motivo, y a las que el tiempo ha distanciado. A partir de ahí pasamos a tener la parte de reencuentro, puesta al día y desarrollo. Es cierto que la parte musical es mejor que la telenovelesca, pero supongo que valga lo uno por lo otro. A ver qué tal continúa.

Lo que puedo decir de Mammals (USA) es que alguien en Prime quiere ser tomado en serio. Puede ser James Corden, que intenta parecer menos insoportable por el hecho de ser más dramático cuando podría haber tirado por registros cómicos en los que simplemente tendría que haber hecho caso al director para variar, pero es que toda la historia es una cosa de señores intensos mal tratados por sus mujeres a las que podemos meter en varios niveles de cruce entre un potos y una Manic Pixie Dream Girl, se supone que les vuelven locos y algún apunte se da, pero en general carecen de agencia o actuación, y meter invitados famosos es más propio del Corden antiguo, la verdad. En fin, que para un señor de mediana edad con una crisis es posible que esto sea una opción -no todo el mundo puede comprarse por 44 billones una plataforma social- pero incluso en ese caso tengo mis dudas del interés, la verdad.

¿Existe el equivalente televisivo a La comedia XXX del año? Si es así el desastre de Robo mundial (O) (AR), una especie de intento de hacer comedia de costumbres, de fútbol y de robos sin que ninguna de ellas valga la pena, podría entrar tranquilamente como La comedia argentina del año por todo lo que hace para que sea para el gran público en lugar de para ser divertida o interesante o algo. A evitar tan fuerte como el propio mundial.

¿Cuántas veces puedo ver distintas versiones del mismo piloto? De manera casi literal, quiero decir. O internacional, quizá. A ver, me vi la original francesa, la india, la inglesa, la polaca… y ahora toca la surcoreana. Porque Yeonein Managerro Salanamgi (O) (SC) o Behind Every Star es una nueva versión de Netflix de Call My Agent! (o Ten Percent si preferís la versión inglesa). [Bueno, de Netflix… desde la semana pasada Netflix tiene parados los estrenos coreanos, pero cuando son coproducciones como es el caso *tjo, tjo* se filtran.] La mejor sigue siendo la francesa porque, bueno, fue la primera. PERO. Reconozco que esta es una buena versión, la mejor de las que he visto hasta el momento. Porque logra que parezca que fue idea suya incluso las cosas menos coreanas. Igual que la versión británica parecía hecha con desgana -pese a que John Morton debería haber sabido mejor lo que estaba haciendo- en esta surcoreana se buscan los puntos en común con la ternura francesa original, y si bien el humor no llega al habitual despiporre de las series coreanas sí que tiene ese punto de desparpajo. La francesa sigue siendo la mejor, pero aún hay posibilidades de que esta logre hacer suya la historia.

Oficio, eso es lo primero que me viene a la cabeza viendo Zootopia + (USA). No me lo he visto entero, aunque podría, y no lo he hecho porque creo que hay partes que ganan teniendo fresca la película. La sensación es que ‘no hace falta’ pero, a la vez, que probablemente nos esté contando cosas que pasan a la vez, no después o antes, así que poder ubicarlas y reconocer las partes ayuda. Por lo demás, me he visto el segundo también para saber si todos iban a ser tan clásicos como el primero. Y no. El primero es muy clásico -aunque agradable, por supuesto- mientras que el segundo es una especie de sátira de los realities, para un público algo más adulto, digamos, aunque el mensaje de fondo sea el de siempre. Digamos que es una sátira afectuosa. Hay cuatro más, duran en torno a los diez minutos y, bueno, supongo que para esto está también Disney, para expandir creaciones con miradas diversas. Bien por ellos.


¡Libros que Salen! O’Faolain, «Nopi», Minato y más

¡Que entre la pila!

Con cariño, Rosie de Nuala O’Faolain, ed. Hoja de Lata

Si la editorial define su libro como una historia de «mujeres con sofocos», ¿quién soy yo para enmendarlo? Y es que estamos en una obra de mujeres de mediana edad, con sus problemas y relaciones, con sus amores y amistades, con todo lo que las mujeres tienen que ofrecer, porque es una novela con sensibilidad, de momentos dulces y otros punzantes, agridulce, pero ante todo son es tan reconfortante como una taza de té. Aunque sea té irlandés.

Nopi de Yotam Ottolenghi y Ramael Scully, ed. Salamandra

Siempre es un buen momento para que lleguen nuevos libros de Ottolenghi, en este caso las recetas del restaurante del mismo nombre que tienen en Londres Yotam Ottolenghi y Ramael Scully.

Penitencia de Kanae Minato, ed. Nocturna

Cuatro amigas, un momento en el pasado en el que alguien las apartó de una quinta, una madre decidida a la venganza -algo que une este libro al anterior de Minato, Confesiones–  porque si no encuentran al asesino serán ellas, las que deberían haber cuidado de su hija, las que sufran una penitencia.

Un jurado de iguales de Susan Glaspell, ed. Avenauta

Una obra feminista de inicios del S. XX que adaptaba una obra teatral de la misma autora, tratando temas como el de la violencia doméstica o el doble rasero jurídico sufrido entre mujeres y hombres.

Autobiografía de un pulpo de Vinciane Despret, ed. Consonni

Entre la reflexión científica y la posibilidad del fantástico, la filósofa belga nos habla de los animales, y lo hace de una manera en la que los temas que le interesen puedan moverse en ambas realidades a la vez.

Las brujas de Su Majestad de Juno Dawson, ed. Molino

Un mundo en el que las brujas están al servicio de Su Majestad, en el que una profecía habla de un enemigo interior, y en el que cuatro amigas muy diferentes y que se están separando tendrán que poner en juego todo su potencial para impedir la derrota.

En busca del tiempo perdido, vol. 1 de Marcel Proust, ed. Alba 

Nueva edición con traducción también nueva por parte de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego. De momento el primer volumen con las dos primeras obras, de siete. Pero está previsto que vayan publicando el resto.

La casa de los enigmas de Alexandra Benedict, ed. Duomo

Un curioso libro que propone mezclar enigmas, una fabulosa herencia y… ¿asesinatos? Cuando una joven es primero invitada a a ir a la competición familiar de Navidades piensa en saltársela, como lleva años haciendo, pero cuando es tentada con información sobre el asesinato de su madre acaba metiéndose en un macabro juego que va apilando tantos cadáveres como pistas.

Tidepool de Nicole Willson, ed. Dilatando Mentes

Una joven acaba en una aparentemente idílica localidad turística siendo poco menos que cautiva y rodeada de los múltiples misterios de la costa. Una obra finalista tanto del Stoker como del Ladies of Horror, con misterios y revelaciones que sabe darle un giro a un tema clásico.

La química del amor de Ali Hazelwood, ed. Contraluz

Una nueva novela romántica con humor y ciencia en la que Ali Hazelwood parte de un marco tan apropiado como un programa de neuroingeniería de la NASA para hablar de enemigos que se vuelven aliados, un poco de picante y algo de humor. Porque la ciencia no está reñida con el romance.

Relatos y poemas de Edgar Allan Poe, edición anotada por Kevin J. Hayes, ed. Akal
El libro nuevo de sus colección de gran tamaño con comentarios e imágenes, es decir la Edición Anotada en Gran Tamaño, toca este año a una selección de los Relatos y Poemas de Edgar Allan Poe. Con 24 de los primeros, 6 de los segundos y una serie de apéndices y extras para añadir contexto y referencias. Y en caso de duda en el enlace podéis consultar el índice completo y ver páginas interiores.

Mitología de Edith Hamilton, ed. Folioscopio

Segunda de las obras mitológicas ilustradas publicadas por la editorial, esta vez centrada en relatos de dioses y héroes de las tradiciones grecolatinas o nórdicas.

Las brujas de Cecile Roumiguiôre y Benjamine Lacombe, ed. Edelvives
Las hadas de Sébastien Perez y Bluebirdy, ed. Edelvives

La nueva colección ilustrada francesa de Seres Mágicos comienza con un álbum ilustrado por Lacombe y sigue con otro de Bluebirdy. En ambos casos los textos buscan ofrecer variadas informaciones y temas sobre el personaje principal, pero lo que reina son las ilustraciones, buscadas para ser el centro de atención como es lógico. Porque esto es, ante todo, un gran regalo.

La venganza de los bibliotecarios de Tom Gauld, ed. Salamandra Graphic 03/11/22

Siempre a favor de Tom Gauld, y más a favor aún de las tiras que hace sobre literatura. Así que ver llegar otro de sus recopilatorios es un enorme placer y la garantía de tener un cómic que poder recomendar.

Problemas gatunos de Mason Dickerson, ed. Brúfalo

Absolutamente encantador este cómic de Brúfalo, para algo es el sello infantil/ juvenil, que nos presenta a un gato que se queda solo y al que la aparición de unas extras criaturas complican la vida. Una historia sencilla, divertida, con dibujos expresivos en un cómic ideal para pequeños. Con algunas cosas que parecen puestas para que también los padres tengan su momento de diversión. Un buen cómic.

Peligro en la excavación (4, ¡Resuelve el misterio!) de Lauren Magaziner, ed. Molino 03/11/22

Cuarto título ya de esta colección de investigación para chavales que mezcla un caso con juegos de inteligencia y un esquema de selección de caminos. Un librojuego que se mezcla con el thriller juvenil con suficiente acierto como para llegar a esta entrega arqueológica.

Asquerosamente rico de Soledad Romero Mariño, ed. Mosquito Books

Un álbum ilustrado pensado para peques pero que en su repaso por recetas típicas atípicas y platos regionales sorprendentes, en el que el asco y el mal gusto se va comparando entre tradiciones. Y así nos van mostrando, con diversidad, buen humor y audacia, que todas las cocinas pueden parecer extrañas vistas desde fuera.

Mis razones de Shinsuke Yoshitake, ed. Pastel de Luna

Siempre es bueno ver novedades de Shinsuke Yoshitake, aunque lo cierto es que este año no podemos quejarnos porque -si las cuentas no me fallan- estamos ya en su quinta novedad del año. En esta ocasión nos toca hablar de malos hábitos y de los motivos dados para mantenerlos. Un canto a la imaginación que pueden tener los niños para responder a los padre.

Rockevaquera de Cristina Expósito Escalona y Leire Martín, ed. Fun Readers

Una vaca con el rock en el cuerpo, unos sueños que quizá estén para perseguirlos aunque haya cosas que no acaben de encajar, pero, sobre todo, la ternura y el humor, tan ayudado por las muy expresivas ilustraciones, que desprende esta historia.

¡Nos leemos!


Sabéis todo eso del cringe comedy, awkward cute y tal que se supone que es un tipo de comedia. Pues esa es la mitad de Blockbuster (USA) Os podéis imaginar qué mitad. Y así, funcionando a medias, tenemos el resto. porque más que un estreno de Netflix tenemos lo que parece un estreno de humor de la CBS. Y no de este año precisamente. Probablemente de principios de los ’00s. Con un responsable obligándoles a incorporar diversidad y decidiendo que claro que sí, que al fin y al cabo los protagonistas son perdedores. Pero vaya, que ya podemos decir que es lo segundo peor que le ha hecho Netflix a Blockbuster.

Estoy seguro de que hay una explicación para estas ficciones con fútbol que le está dando a Netflix por sacar. Supongo que ha sido cosa del algoritmo, porque este nivel de no ser capaz de encontrarle lógica debe de ir más allá de lo humano. Quiero decir, las ideas son Fútbol por un lado y True Crime por el otro, que no sé yo bien cuál es la demografía que buscan, pero debe de estar en el sur de América porque esta vez Goles en Contra (O) (CO) es Colombiana y habla, además, de un asesinato. Por suerte el narcotráfico no es el centro, solo parte del paisaje. Que en fin, pero por lo menos. Y ese es un poco el resumen de todo esto.

Pues resulta curiosa esta It’s Fine, I’m Fine (AU), una serie de capítulos razonablemente cortos con las sesiones de una psiquiatra como centro. Pero no al estilo estadounidense sino a uno más australiano, con otro tipo de gente aunque muchos problemas sean -claro- universales. Lo hace con una acercamiento claramente humanista, apostando por una empatía por encima del cinismo y añadiendo toques de fantástico que ayudan a contextualizar los problemas que le cuentan los pacientes. En resumen, una obra pequeña pero agradable y contundente.

¿Es real Lopez vs. Lopez (USA)? Con esas risas enlatadas, con un acto que no podría ser más antiguo, con el único elemento redentor en la clara complicidad y naturalidad con la que George López actúa junto a su hija. Una vez más, no entiendo quién pensó que Lopez merecía una serie. No lo entendí en 2014, no lo entendí en 2016 y no puedo creer que seis años y una pandemia más tarde hayan vuelto a confiar en él. Hace años Jay Leno maniobró a espaldas de David Letterman para quedarse su programa y el batir de alas ha acabado con que parezca que siempre hay un hueco para que Lopez siga haciendo de las suyas. Execrable lepidóptero.

No sé en qué momento decidieron en Nickelodeon que era buena idea hacer The Really Loud House (USA), supongo que al ver el éxito que había tenido el anterior especial. Lo cierto es que no acabo de ver que funcione el paso de serie de animación a acción real, y en muchos momentos parece una construcción completamente artificial, casi de plástico. Pero bueno, supongo que de todo tiene que haber exploit si funciona lo suficiente.

Bien, sin alardes, esta SAS Rogue Heroes (UK) que ha montado la BBC y que. aunque a ratos tenga ese deje inglés de creerse el imperio y ver el resto de países como en un capítulo de ‘Allo ‘Allo!. bien montada está. Una peripecia bélica de esas basadas en hechos reales y con protagonistas cercanos al canallismo, pero que sabe adaptar el libro de Ben Macintyre en algo parecido a una serie. Y si algo tienen los libros de Macintyre es la habilidad de contar un hecho histórico de manera entretenida.

Otra más de las series infantiles encantadoras de Apple, está claro que han visto un público, porque esta vez han contratado a Jim Henson para este Slumberkins (USA) que adaptan unos libros infantiles, con mucho amor, comprensión y hemos cometido errores pero digamos la verdad y tratemos de arreglarlo. Mezclando los muñecos -casi peluches- de Henson con algún detalle animado.  Encantador, como de costumbre.

 


¡Libros que Salen! Erdrich, «Lo que el viento se llevó», Nunn y más…

Primero las amigas.

Candela y el misterio de San Abrúnculo de Patricia Tablado Félix, ed. Foscanetworks

Pues sí, Patricia Tablado ha sacado un nuevo libro. Esta vez es una novela juvenil con un cambio de colegio que propicia no solo encontrar nuevos amigos, también resolver un viejo misterio. Y lo hace con su estilo propio que une humor, suspense y vaciladas. Un nuevo éxito de Patchgirl.

¡Que entre la pila!

El fantasma de las palabras de Louise Erdrich, ed. Siruela

Siruela celebra el número 500 de la colección Nuevos Tiempos con un libro de Louise Eldrich que habla de libros, libreros… y fantasmas. Porque parece que un fantasma ha decidido encantar una librería y solo una recién llegada, salida de la cárcel, y ávida lectora, quien decida descubrir qué hay detrás de todo esto. En un libro con mucho por descubrir.

Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell con ilustraciones de Fernando Vicente, ed. Reino de Cordelia

Uno de los ejemplos más claros de novelón al estilo clásico que se me puede ocurrir llega ahora en un formato absolutamente de regalo con ilustraciones de Fernando Vicente. No sé si esta será la edición definitiva, que es muy posible que sí, pero desde luego es -con la excepción de la necesidad de un atril- la mejor que se me ocurre en estos momentos.

Huntington Beach de Kem Nunn, ed. Libros del Asteroide

Nos trae Asteroide al autor de novela negra californiana -más cerca del hardboiled que de los clásicos británicos, por supuesto- que examinaba los bajos fondos y las sombras tras toda esa luz, y lo hacía con un libro que se convirtió en un clásico de las novelas de surf aunque en su centro haya un joven buscando a su hermana.

Dime qué escondes de Karen M. McManus, ed. Alfaguara

Pues tenemos novedad de Karen M. McManus en español. Quizá no tan buena como otras de la autora pero no por ello carente de unos personajes que se hacen querer pese a sus múltiples fallos.

Dioses de jade y sombra de Silvia Moreno-García, ed. Minotauro

Aunque a estas alturas decir Minotauro es temer por la pobre calidad de la traducción, parece que el acuerdo de Silvia Moreno-García con la editorial va a llevar a que se publique otra de sus obras más conocidas, en las que la mitología maya se utiliza para contar una aventura fantástica en la que, en plena Era del Jazz, una mujer libera al dios de la muerte y debe ayudarle a que las cosas vuelvan a su sitio.

Tenemos que hacer algo de Max Booth III, ed. La Biblioteca de Carfax

2020 se deja notar aún en las novedades que van llegando. Por ejemplo esta en la que una familia se refugia de un tornado en un baño. Teniendo que convivir pese a las estrecheces. Y por si no fuera suficiente terror con esto, con los roces y los problemas de convivencia, también hay algo más de una pizca de magia negra. Siempre es bueno que Carfax se anime a estas cosas.

Las cosas han empeorado desde la última vez que hablamos de Eric LaRocca, ed. Dilatando Mentes

Obra recopilatorio, candidata del Stoker y que nos ofrece tres oscuras narraciones de terror, empezando por la que da título, una obra epistolar sobre BDSM y lesbianas cibernautas, una pareja en una isla a solas, el encuentro de un objeto que da pie a un peligroso juego; fantasías oscuras y retorcidas.

Leonardo Sciascia, Escritor y Editor/ La Felicidad de hacer libros en edición a cargo de Salvatore Silvano Nigro, ed. Libros del Kultrum

Un libro curioso, la recopilación y edición por parte de Salvatore Silvano Nigro de unos textos inéditos (prácticamente paratextos) del gran autor italiano realizados para la editorial Sellerio, así como los textos en los que hablaba de esta faceta suya como editor. No es una novela, pero sí que es un ejemplo de su opinión y amor sobre los libros.

Ahora y entonces de Jamaica Kincaid, ed. Lumen

No pudo ser el Nobel (este año al menos) pero Lumen sigue con su publicación, en esta ocasión con los años crepusculares de una mujer, su matrimonio decayendo, sus hijos alejándose y los recuerdos de su llegada a Estados Unidos como emigrante. La historia, en resumen, de una mujer compleja.

La ocupación de Annie Ernaux, ed. Cabaret Voltaire

No hay como un Premio Nobel para afinar las publicaciones, así que ya tenemos aquí el nuevo libro de la autora que, como siempre, parte de su propia experiencia. Esta vez para hablar de la ruptura amorosa -buscada por su parte- y de la reconstrucción de la relación de la otra parte que se convierte en una obsesión.

La estación del pantano de Yuri Herrera, ed. Periférica

Herrera nos trae una nueva obra, una en la que se crea y recrea lo que pudo ser la vida de Benito Juárez en Nueva Orleans, un periodo desconocido del futuro presidente mexicano que decide inventar aprovechando los registros históricos para dotarlos de un contexto sólido.

Historia universal del After de Leo Felipe, ed. Caja Negra

Un vistazo al After en latinoamérica, a la manera en la que la música electrónica entró y se desdobló en la pista, especialmente entre el público de los márgenes. En visiones narradas a partir de textualidades diversas.

The Young Team de Graeme Armstrong, ed. Automática

El mundo del crimen escocés a partir de las bandas juveniles, con dos enfrentadas y mucho de lo que podemos esperar -las drogas, la violencia- que sirve tanto para mostrar una realidad como para ofrecer un retrato de la juventud en Escocia entre los ’00s y los ’10s. Además del uso del escocés y su dialecto.

Gould de Stephen Dixon, ed. Eterna Cadencia

Eterna Cadencia no ha desesperado con las ediciones de Stephen Dixon y ahora nos trae el inédito Gould, una particular novela psicosexual que nos habla de lances amorosos, registros públicos y fluir de conciencia.

Historias de Xuya de Aliette de Bodard, ed. Red Key Books

Pues parece que por fin Aliette de Bodard va a poder recomendar librerías en lugar de Amazon para sus libros, espero que lo haga. Sea como sea, la publican en castellano y en papel y supongo que habrá gente para la que eso sea una buena noticia.

Cocinando en casa de David Chang y Priya Krishna, ed. Neo-Cook

Chang, junto con Krishna, se aleja de las recetas del Momofuku para centrarse en recetas más caseras, más laxas, más tranquilas. Y, por supuesto, un libro de recetas de lo más interesante.

En casa nº 1 de Isabel Pérez – Aliter Dulcia, ed. Col and Col

La nueva idea de Col and Col es una revista, se llama En Casa y es una suerte de repaso por recetas caseras, dulces y saladas, que comienzan por las asturianas de Isabel PérezAliter Dulcia. Veremos cómo sigue pero, de momento, empezamos por aquí con este híbrido entre revista y libro de cocina.

Almuerzo en el café Gotham de Stephen King con ilustraciones de Javier Olivares, ed. Nórdica

Un hombre abandonado y con mono de nicotina va a almorzar con el abogado de su ex. Esa es la premisa del relato de King que se usa para que Olivares añada ilustraciones y convierta en uno de esos libros-regalo la historia.

Heartstopper. El álbum de Alice Oseman, ed. Cross Book

Dado que Alice Oseman está más que ocupada -mucho más- con la serie de Heartstopper el necesario relleno llega con este álbum que en inglés es el Yearbook, los famosos Anuarios. Así que es un poco cajón de sastre: cómics antiguos, cómics sueltos que aún no se habían recopilado, ilustraciones sueltas, fichas de personajes y extras varios. Croquetas de Heartstopper.

Nombre en clave: X de Kang Gyeong-Su, ed. Duomo

Este manhwa coreano presentado casi como una novela ilustrada más que como cómic, para un público casi infantil pero con el tirón que los investigadores en sus distintas versiones tienen. Así que una obra curiosa cuanto menos.

Un regalo monstruoso (2, Marcus Pocus) de Pedro Mañas y David Sierra Listón, ed. Destino

Pues sí, aquí vamos con el spin-off de Anna Kadabra, que a este ritmo va a ser el nuevo Gerónimo Stilton al menos por número y variedad de lanzamientos.

Shuri & T’Challa: El corazón de Wakanda de VV.AA., ed. Panini

La cercanía de la película de Wakanda anima a estos cómics infantiles, en este caso el realizado dentro de la colaboración con Scholastic. Con mucha gente por medio, pero -sobre todo- con el objetivo de llegar a los peques.

Robotland de Berta Páramo, ed. Zahorí Books

Otro de esos ilustrados divulgativos, en este caso una historia de los robots -más que de la robótica- con datos y comentarios. Interesante y variado en eso que nos presentan, como suele ser con Zahorí.

El libro de la caca de VV.AA., ed. Timun Mas

¿A quién no le va a gustar un libro sobre cacas? Para todos los pequeños aficionados a la escatología y, además, con piezas manipulables. Listos para verlo en acción.

Pan de Nube de Heena Baek, ed. Kókinos

Terminamos con esta encantadora historia en torno a esos extraños panes -por llamarlos algo- blanditos y cómo sirve para ofrecer una expresión visual variada y  experimental. Pero sobre todo para las familias que se unen con la cabeza en las nubes.

Nos leemos.


Tengo dos problemas con The Bastard Son & The Devil Himself (UK), el primero es la fuente original y el segundo es la persona a la que se ha encargado. Si añadimos el innecesariamente largo, estúpido y… en fin, si añadimos el título ya son tres. Y es una pena porque el hacerlo una producción británica -como demuestra sus magníficos actores infantiles, pero también la aparente normalidad del resto, más centrados en ser buenos profesionales que en el habitual abercrombismo estadounidense- pasa lo mismo que ya ocurría con Joe Barton en Giri/Haji o este mismo año en The Lazarus Project, falla el guion. El problema es que, además, aquí partimos del revoltijo de ideas que era la trilogía y una pizca originales. Con ESE FINAL. Y, claro, esto necesitaría un trabajo sólido de adaptación para llegar a un buen nivel, pero tenemos a Barton que toma una ruta que no puedo decir que me sorprenda. Demasiado centrado en intentar que sea lo mismo de siempre contado de la misma manera, que el edgelordismo reine alto, que las partes grises se queden en ambosbandismos, y que lo que podría haber sido una gran serie acabe en forraje a pesar del esfuerzo de su equipo técnico y artístico. En fin, que una lástima. A ver si la próxima vez.

Si algo queda claro en Becoming Abi (O) (NG) es que la nueva comedia-o-lo-que-sea de lugar de trabajo en Netflix ha sido creada a mayor gloria de Bolu Essien, es la creadora, guionista, directora y protagonista. Es cierto que en algunos puestos tiene más o menos ayuda pero en general es ella en todos los niveles tomando las decisiones. Y, pese a eso, da la sensación de que también quiere ser una demostración de todo lo que puede ofrecer la industria nigeriana a la industria estadounidense. No al público, a la industria. Porque el piloto en sí es bastante genérico, pero parece pensado más como un ejemplo de lo que pueden hacer sus actores y el resto del equipo técnico y artístico, mientras que la historia aporta poca novedad: jóvenes profesionales en un mundo de jefes insoportables, amores y amistades que llegan, vienen y van, problemas personales mezclados con los profesionales y etcétera. Un largo etcétera, de hecho, porque lo hemos visto mil veces. pero bueno, con esto en mente es un forraje aceptable. Y al menos así echamos un ojo a la realidad nigeriana, aunque la mayor parte del tiempo parezcan estar intentando esconderla detrás de lo mismo que los estadounidenses enseñan.

Lo único que se me ocurre para que The Devil’s Hour (UK) me diera más igual es que lo vendieran como un evento o algo. Pero la deliberada intención de ser misteriosos sin acabar de mostrar nada durante este piloto que se me ha hecho la misma vida terminar de puro aburrimiento, la abundancia de personajes y situaciones que se supone que son partes de un puzzle que, la verdad, parece un puzzle con una imagen en negro. Uno de esos que son más interesantes por el mero hecho de hacerlos que por lo que vayas a ver cuando esté completo, pero que olvidan que el mero hecho de hacerlo solo es interesante si hay algún buen motivo para hacerlo. Que no es el caso.

He visto el piloto de Guillermo Del Toro’s Cabinet of Curiosities (USA). No tengo intención de seguir con el resto de capítulos, porque si la idea de usar el piloto es poner semejante conjunto falto de ideas y curiosidades pues para qué. Lo mismo más adelante sale un capítulo bueno, todo puede ser. No creo que haya pasado con la nueva Twilight Zone, que por lo menos tuvo los arrestos de que su piloto no fuera la enésima versión de lo mismo que nos ofrecen aquí. Parece mentira que en un medio que está intentando recuperar estas antologías el producto que tendría que abrir boca esté tan mal creado, como si en Inside Nº 9 hubieran puesto uno de los capítulos malos el primero, como si en Creepshow no hubieran pensado que había que ofrecer algo además del nombre. Si quieres la atención más vale que ofrezcas algo, y lo único que ofrece este piloto es aburrimiento, falta de sustancia y demasiada duración.

Hablando de no saber gestionar los pilotos en Netflix, más le valdría a Daniel Spellbound (USA) señalar de alguna manera que el suyo es doble, que gran parte de los personajes no salen hasta el segundo y que la situación general te la ponen ahí. Sobre todo con lo floja que es la primera mitad, más rutinaria serie infantil/juvenil que presentación de historia o tema alguno. Vista también la segunda parte es una cosa agradable, con algún apunte de humor y de idea, alrededor de una extraordinariamente manida historia. Qué le vamos a hacer, forraje digital.

Muy curiosa esta El Encargado (O) (AR) que podría haber jugado por un lado más… digamos inocente – Más en el lado de la lucha entre pobres y ricos -, o más en el inquietante – en una de esas historias de sirvientes perversos que parece aún perduran- pero que decide jugar con la ambigüedad ya desde la primera escena. Está claro que la confrontación entre el encargado de un edificio y el vecino que quiere echarle se podía haber mostrado de muchas maneras, pero esta historia que nos deja claro desde el principio que el personaje central no es de fiar pero que eso no significa que el resto sean mejores. La partida a la que asistimos tiene un claro componente cómico y otro de tensión, una parte de inseguridad en una narrativa que sugiere que apoyes al encargado pero, a la vez, te demuestra que quizá es algo más que excéntrico, muy capaz de cualquier cosa por salirse con la suya. Todo ello, además, con buenas interpretaciones -algunas más caricaturescas que otras- que saben mantener los cambios de tono y ritmo. Vamos, que probablemente me la vea entera.

Este Hyeongsarok (O) (SC) o Shadow Detective o como lo quiera llamar Disney+, es una serie policíaca surcoreana que es aproximadamente como el grado cero de serie policíaca surcoreana. Hay un detective más o menos desastroso, se retrata a los polis con violentos e incompetentes, a los políticos como corruptos, y luego hay un tipo por ahí haciendo fechorías que supongo que es el intento de que suene un poco distinto pero, sinceramente, consigue que suene incluso más a ‘hecho con un molde’ que otra cosa. Bueno, supongo que si este es tu rancho entonces te lo comes, pero poco interés le veo yo, la verdad.

En comparación tras tanta cosa, este Mr. Midnight: Beware the Monsters (O) (SI) que adapta una serie de populares libros estilo Pesadillas -de terror, éxito en los ’90s/’00s, historias más o menos independientes- asiáticos (esto es, su mercado principal es Singapur, aunque se ha exportado y traducido a China, Birmania, Indonesia o Malasia, entre otros) escritos con pseudónimo que imita los nombres del oriente asiático por parte de un señor blanco australiano, tiene la buen idea de ser producida directamente en Singapur con actores de la zona y etc. También deciden cambiar la forma de funcionar de los libros, crean un grupo de chavales para que interactúen de una u otra manera con las historias, creando arcos y demás… El resultado es satisfactorio. Logran separarse lo suficiente de lo esperable –El club de la medianoche o los propios Pesadillas– y ofrecer algo de esa modernidad, es cierto que el espacio para hacer algo aún más distinto está ahí pero ya es mejor que ese Midnight Club que el propio Netflix estrenó estas pasadas semanas. De hecho, parece más una evolución de la serie de Nickelodeon y otras ficciones similares que fueron apareciendo. A ver si hay suerte y se mueve lo suficiente como para que Netflix nos ofrezca también su otra serie: Mr. Mystery.

El nuevo Monster High (USA) -que llega en el momento del año en el que se supone que tenía que llegar y, además, casi a la vez que la película- sigue una estructura similar a las antiguas animaciones pero con un paso a la animación por ordenador que, inexplicablemente para mí, hace que quede mejor animado que la anterior vez. Además, cambios para distinguir mejor a los personajes, incluyendo en los diseños que parecen pensados para acentuar esas diferencias que también se extienden a las personalidades. En conjunto, un buen trabajo de actualización de la franquicia. No es que hayan apostado por tramas largas o complejas, pero al menos es una mejora.

Se nota el mes también en cosas como este Monster Loving Maniacs (UK) que sigue el clásico trío de niños, familia peculiar recuperada, amenaza, mundo fantástico. Va cumpliendo un poco todo, teniendo algún detalle en el diseño, alguno menos en la historia y… bueno… también para niños hay forraje.

Una vez más traído desde otro lado, este Romantikku Kirā (O) (JP) o Romantic Killer de Netflix me recuerda a las obras de primeros de los ’00s, con una cantidad de algo que supongo que es sátira o algo así sobre los otomes, y que no podría dar más lo mismo. Que me parece muy bien que tiren del absurdo y lo que quieran pero a estas alturas, y para repetir clichés, no parece muy interesante.

Cortos para promocionar frutas y verduras, eso es lo que trae Roots and Fruits (UK) a la CBBC y, sinceramente, no creo que necesitemos más. Ojalá fueran cortinillas aleatorias en lugar de un programa en sí. Pero al menos está todo realizado con gracia. Promoción, divulgación e imágenes monas.

Creo que es imposible hablar de  Sumo Do, Sumo Don’t (O) (JP) sin usar el término spokon. Porque aunque tenga una parte clara de ¿comedia? romántica, o de serie de ¿adolescentes?, está  muy claro que es el sumo lo que se quiere dar a conocer, crear expectación y blablabla. Y lo hace usando muchos de los recursos habituales de las ficciones deportivas. Reconozco que si me hubieran dicho que iba a haber un spokon romántico de sumo habría apostado por que sería bara. Pero supongo que Disney + tiene esas imposibilidades.

Croquetas de Star Wars, eso es lo que ofrece Tales of the Jedi (USA). Historias que están bien, o que no están mal que a estas alturas y con SW es lo importante,  y que sirven más para aprovechar los huecos que ya hemos visto, para rellenarlos con estas historias que son… bueno… croquetas.

Eli Roth ha sacado otra serie en colaboración con Travel/ Discovery, esta vez se llama Urban Legend (USA) pero lo que trae es lo mismo de siempre. Torturas y cosas de esas. ¿Y las leyendas urbanas? Pues supongo que la leyenda urbana es que Eli Roth tiene talento. No sé si hará más, pero no tengo intención alguna de verlo.