EstíoVitalPampero

Adoro que JLo, el nombre por el que ahora conocen a Jennifer López, tenga muchas posibilidades de ser nueva jueza de American Idol, que ya saben ustedes que es como el Operación Triunfo de acá. Yo es un programa que no miro porque no es suficientemente importante, ni salen los años setenta ni nada, pero como todo lo que sea escalar posiciones me interesa estoy al tanto.

El triunfo de de JLo es (como tantas otras veces) un ejemplo de la ascensión poderosa de los latinos. Especialmente si tienen un físico rotundo ( como ya he demostrado) como su culo. ¿O pensaban que hablaba de mi tripa? No saben más que pensar boludeces.

Estoy pensando (No, bueno, reflexionado que ahora soy como más profundo) que menos mal que ya estoy situado y no tengo que pensar en más cosas que poner una buena foto de la cola de JLo acá al lado. Quizá incluso podría poner un tutorial para bajarse sus fotos o algo que me traiga visitas (visiiiitaaaaaas) sin necesidad de mancharme las manos. ah, que tiempos aquellos cuando hubiera tenido que escribir “El Diario del Culo de JLo” para que me hicieran caso.

Como ya no me toca esas cosillas les dejo a ustedes solos que yo ya he cumplido con el post del día y así puedo dedicarme a mirar a la JLo por bien del entendimiento panamericano, a ver si así me olvido de los pelotudos del fútbol.


EstíoVitalWeb

El culo de JLO, nuevo juez de American Idol.

Yo sabía ya que cuando llegara el momento aquí en VayaFórmuladedeVerlaTele seríamos los primeros en poder daros este escoop. Tras revelaros todos los secretos de las últimas series bastante corales que se estrenarán en nuestro país en septiembre y dar el repaso por los macizorros y las buenorras que centran nuestra atención con su capacidad… expresiva… ha llegado el momento de ponernos serios y hablar de esos programas americanos que tanto nos importan a los que tenemos internet. Concretamente de American Idol, la más importante de las entrañables copias de OT.

El caso es que estaba yo tratando de lograr más imágenes para nuestros post y preparando el siguiente resumen de un capítulo de la serie de éxito del momento: Rocky Blues, (en el que tengo que protestar porque casi no aparecen combates de boseo) cuando me sobrevino esta gran información.

VayaFórmuladedeVerlaTele ha tenido acceso a la información que nos ha dicho que, bueno, está pendiente de confirmar pero como aquí cobramos por post la pongo y luego cuando la confirme pongo un post de ¡Confirmado! y todos contentos, ¿no? De manera que ahora sabemos que tras la marcha de Ellen DeGeners, quien a su vez entraba para sustituir a la sobria jueza y favorita de este humilde redactor vuestro Paula Abdul-Jabar, de su puesto como jurada en American Idol el hueco lo va a rellenar el culo de JLO (guiño guiño codazo codazo) que ha sido contactado por los responsables televisivos para evitar que siga la huida de espectadores después de la marcha de Simon Cowell, el Risto Mejide americano.

Por lo visto, tal y como hemos traducido la noticia original del inglés que… nos han venido a contar al oído… un inglés… no es que tengamos un RSS de noticias americanas que traduzcamos ni nada de eso, eh, que aquí somos honra’os y cabales, pues así si “sharp” significa redondo entonces sólo puede ser su culo así que lógicamente lo que les interesa es enfocarlo las más de las veces de manera que podemos afirmar y rotundamente revelamos que su participación como jueza será al estilo Ace Ventura. Cuando el Babelfish nos asegure que es “gauge” y si tiene algo que ver con salchicha ampliaremos la noticia.

Hasta entonces, hasta entonces.


Vacantes

Cuando llega el verano hay un par de temas que no fallan porque el mensaje es el medio. O, mejor, el tema es el tema. Rara vez vemos programas centrados en Es invierno, otoño, primavera pero siempre hay gran cantidad de programas de Verano que se centran en, básicamente… que es verano. Una especie de “Navidad de dos meses”.

Dentro del tema se pueden organizar programas siempre que cumplan con los parámetros: gente divirtiéndose, apología del destape, teórica ligereza y grandes referencias al sol, la arena y el agua. Es cierto que en la montaña también es verano pero el icono es el icono, amigo, así que todos a la playa. Lo importante es tocar todos los tópicos y repetir mucho la palabra comodín fresco. Habrá reportajes frescos, colaboradores refrescantes y chapuzones en el tema. Parece imprescindible que en verano los programas hagan aguas.

Las vacaciones son, además, material ficcional. No sólo en las noticias, también en las ficciones serializadas y en los telefilmes —¡incluso en las ocasionales y cada día más infrecuentes películas! — aparecerá el tema nos vamos de vacaciones que sirve para la doble vertiente de explorar el asunto turístico versión que-hermosa-eres y la convivencia difícil que cualquier trastorno grave suponga. Esto es, irse de vacaciones es más una costumbre inducida que algo realmente útil y natural, el famoso cambio de aires sirve más para mostrar tensiones y añadir nuevos problemas que para relajarse porque, básicamente, relajarse no está nunca entre los logros vacacionales básicos.

Por cínico que pueda resultar, las posibilidades de que se monte un mini-exodo, haya que aclimatarse a un nuevo ambiente, se den las tradicionales sorpresas de alojamiento y transporte, pueden producirse cambios en lo s planes y existe un factor hay-que-pasárselo-bien que obliga a visitas y eventos que logran cansar al más tranquilo veraneante.

Asuntos todos ellos magistralmente tratados en los capítulos antepenúltimo y penúltimo de la primera temporada de Modern Family, sea todo dicho.
Es difícil explicar dónde empieza esta tradición aunque sí se puede señalar una recurrencia desde los noventa en las series Disney o de la cadena ABC — propiedad de la Disney, claro — que al llegar a un cierto nivel de popularidad o episodios tenía que realizar uno de sus capítulos por narices en Disneyworld. Yo y el mundo , Sabrina o Padres forzosos pero también “Roseanne . No, Twin Peaks no, pero no hubiera desentonado mucho. Últimamente salen menos, ni Lost ni Alias los tuvieron, pero si bien Mujeres Desesperadas parece siempre estar a un paso de acabar allí parece inevitable que sea Modern Family la que acabe recuperando la tradición.

En todas ellas —tomadas como paradigmas de este tipo de episodios, aunque no sean los únicos— existe una muestra de estas tensiones que, por regla general, encuentran su arreglo y solución gracias a la belleza y buen rollo de la localización que para eso estamos de sinergias.

A ustedes les parecerá que esto aquí y con —pongamos— Benidorm no podría funcionar pero el hecho es que ya se ha probado. Lo que pasa es que aquí somos más de otras tradiciones, como aprovechar el verano para echar los capítulos especiales de las series extranjeras… dedicados a la Navidad. Evento pro evento y con la habitual capacidad para programar de las cadenas españolas, raro es el año que no se aproveche para el verano alguna serie desde el principio de su temporada que, como ya sabemos, tienden a ser en otoño, lo que facilita que en un par de emisiones se acabe llegando a esos especiales navideños que pueblan nuestras vacaciones en todas las cadenas y resultan, obviamente, refrescantes.

Obviamente el tópico veraniego se completa con los programas avanzando su regreso. ¿Habéis leído algo sobre lo presentado en la Comic Con? Gracias a un brillante ejercicio publicitario la principal convención de o sobre Cómic del mundo — sí, lo sé, he visto birlibirloqueantes cifras que tratan de demostrar que no lo es. No les creo— se convirtió en uno de los principales eventos fan y de difusión de series y noticias. También los intentos de promover series —además de las películas, digo— que se van a lanzar o que presenten nuevas temporadas, algo que tienen fácil cuando el tema acompaña como en Chuck o No Ordinary Family pero que es más complicado de explicar con Glee o Dexter. Ahí tenemos una gran plataforma que, además, sirve para que las cadenas de aquí tengan material para promocionar sus próximos lanzamientos o sus nuevas temporadas.

Yo prefiero no hacerme ilusiones. A estas alturas hablar de series futuras sólo sirve para que acaben siendo las más lamentables de entre todas. Da igual que lo dirija Darabont sobre un cómic de Kirkman y lo guionicen entre ambos, yo ya no me hago ilusiones sobre nada.

Y termina con los programas despidiéndose. No, no os preocupéis. Esta columna no cerrará por vacaciones, aquí estaremos para terminar de tocar el gran tópico final de las vacaciones, la gente que sigue en la brecha. Aunque sea, como en nuestro caso con un contenido algo diferente.

Mientras tanto disfruten —los que las tengan— de sus vacaciones y no pierdan de vista El Tiempo, que al fin y al cabo es el programa de ficción más visto de la tele.


Desferados

Quizá alguno de mis silentes lectores no lo sepa pero durante las últimas semanas se ha celebrado un mundial de fútbol. En África, concretamente, pero iban selecciones de todo el mundo; incluida la española. El caso es que la curiosa relación de la televisión con ese deporte parecía predestinada a ser explorada a fondo, como en una colonoscopia del interés público.

Ciertamente lograr un 82% de cuota en su último encuentro y pasar a la historia de los grandes programas de televisión —aunque sea sólo por las cifras manejadas— parece que podría llevarnos a suponer que se buscó una manera de narrar el encuentro que enganchara al espectador, algún tipo de producción o de montaje, de dirección visual, un algo. Pero no, tuvieron que poner el interés de casa porque la emisión no pudo ser más ramplona. Miento, sí pudo serlo, como en alguno de los anteriores partidos. Me aseguraron que las técnicas no ya televisivas sino cinematrográficas están a la orden del día en la liga española, que hay cámaras superlentas y repetición de detalles. Que se respeta la acción para no interrumpir el interés —o presunto interés, ustedes comprendan que yo pudiera aburrirme— o que se intenta envolver en espectáculo lo que ocurre en el campo.

Quizá sea por la inmediatez del asunto, pero me sorprende que las retrasmisiones deportivas —estas en concreto— no hayan intentado modernizarse con el paso del tiempo. No digo rodarlas al estilo de acción moderno porque si le hacen un Bourne a los espectadores les puede dar un ataque, pero sí buscarle un estilo nuevo.

Lo sé, soy la peor persona posible para juzgar que el estilo es anticuado, al fin y al cabo el fútbol ha cambiado lo justo en año y sigue siendo un deporte popular pese a sus trasmisiones. Pero si no ha habido novedades en la imagen — o incluso las ha habido para peor, que no señalar de algún modo la repetición de jugadas con una gran R, un cambio de color, una cortinilla de flashback, algo, sólo sirve para que los espectadores tan poco duchos en el asunto deportivo como yo nos perdiéramos— en la locutación ha ido a peor.

Cierto es que en la radio tienen que dar sensación de urgencia para acrecentar el interés, en la tele es difícil tratar de engañar al espectador porque ya está viendo lo que ocurre de manera que la presencia de la imagen rompe la suspensión de credulidad. Pese a lo cuál el colectivo de espectadores que superponen la narración radiada a las imágenes televisivas es tan numeroso que daría para un estudio. Cierto es que podría parecer más alocado poner en silencio el televisor para poner de fondo una pieza de música clásica — que acabaría siendo una de cada tres veces por las leyes televisivas el Carmina Burana— o la alegre tonadilla de Benny Hill, cada uno con sus parafilias hace lo que quiere aunque no deja de hacerme dudar: ¿Pondrán sus propias risas enlatadas en las series que no las llevan para que haga más gracia?

En cualquier caso, es comprensible no escuchar a los comentaristas por la mezcla de trospismo y tautología que derrochaban. ¿Cuál es la función real de las Voces en Off? ¿Qué finalidad deberían de tener? ¿Qué tipo de comentarios son pertinentes? En un principio la idea de narrar el partido se imagina como limitarse a intervenir para explicar datos técnicos, adelantar información o realizar apuntes sobre jugadas poco claras —poco claras debido a la técninca televisiva usada, claro— de modo que pudieran ser sustituidos por esos divertidos bocadillos de infomación de las cadenas de vídeos musicales. En lugar de eso hablar de sus cosas, hacen comentarios a destiempo y explican lo que pasa en las imágenes por claro que resulte. En resumen: están unos cuantos peldaños por debajo de Tom Servo y Crow T. Robot así que no puedo dejar de sorprenderme de la falta de innovación en el campo.

Al final todo esto sirvió, claro, para algo. Y no me refiero a comprobar las diferencias entre Oliver y Benji y el fútbol de verdad —por ejemplo, los partidos son en campos más pequeños y duran menos pero resultan mucho menos interesantes de ver— me refiero al Momento Hollywood vivido una vez concluido todo. El capitán del equipo, portero y buen chico, un all spanish boy está visiblemente conmovido por la victoria, enfrente tiene a su novia, la periodista profesional pero guapa que ha visto criticada hasta el exceso su presencia allí —un gran tema para el debate: ¿no era una gran oprotunidad para ella? ¿cómo iba a decir que no?— de manera que la presencia de ambos en pantalla confluía de manera irremediable hacia ese beso de happy end que cualquier guionista sabe que tiene que poner si la historia ha seguido por sus cauces.

Es decir, es un beso completamente irreal.

No me malinterpreten, el beso surgiría de los sentimientos reales y estaría lo menos preparado posible, no lo dudo, pero el condicionamiento para el beso, las circustancias que condujeron a él tenían más que ver con años de cultura visual adquirida, como esperar que un ricachón se caiga a la piscina en una fiesta o que ese idiota se resbale con la cáscara de plátano. Por eso todo el mundo rugía que se besaran, independiéntemente de dónde estuvieran viéndo el partido. ¡Era un momento clásico que tenía que suceder! No sólo estábamos antes una situación externa, también tranquilizaba nuestra capacidad para reconocer la realidad inverosimil de los relatos clásicos —épicos, supongo que dirían en este caso— de modo que no era tanto un beso esperado o histórico como la agradable y cómoda sensación de estar asistiendo a algo inevitable cuyo desenlace conocíamos.

Y si piensan que toda esta columna era en lo que yo pensaba mientras se jugaban los partidos dejenme decirles dos palabras: es cierto.


Sarkkys

Ya tenemos los candidatos a los premios Emmy para esta temporada. Pero, la verdad, este año es tanto más interesante lo que se ha quedado fuera que lo que se puede comentar de lo que ha caído —y que se centra en que Good Wife, Modern Family y Glee han logrado un montón de candidaturas pese a estar en su primer año y que el SNL ha marcado un nuevo record de candidaturas a un único programa— que he creído conveniente en mi infinita humildad otorgar mis propios premios de compensación, los Sarkky.

Los Sarkky se entregarán hoy tras una intensa deliberación conmigo mismo que nos ha llevado a escoger entre los olvidados de, francamente, demasiadas categorías. Así que aquí tenemos a nuestros ganadores.

Actor Secundario Drama
Walton Goggins por Justified
Convertir lo que parecía un personaje de un capítulo en uno de los centros —argumentales, morales, discursivos— de una serie merecía alguna recompensa, de momento se lleva el Sarkky.

Actriz Secundaria Drama
Lisa Edelstein por House
Podríamos discutir todo el día si el personaje de Lisa Cuddy es secundario o principal, lo que no creo que tenga discusión es el magnífico trabajo de Edelstein que ha permanecido sin recompensa… hasta ahora.

Actor Drama
Timothy Olyphant por Justified
Olyphant es mejor actor de lo que suele parecer y su personaje chuleta de Justified merecía un mínimo de atención. Para eso estamos.

Actriz Drama
Katey Sagal por Sons of Anarchy
Si algo resulta difícil de creer es que el estupendo papelazo de La Sagal en SoA haya pasado inadvertido. El Sarkky es una reparación menor.

Guión Drama
Service de Sons of Anarchy
El undécimo episodio de la segunda temporada de Sons of Anarchy es una muestra de lo que podría haber estado nominado aunque fuera sólo por la carga dramática con el personaje de Oppie. Quizá esta sea una de las categorías en que resulta más complicado tener sólo un Sarkky.

Actor Secundario Comedia
Danny Pudi por Community
Otra de esas categorías es la de secundario cómico en la que se han tragado no tanto a Piven como a los repartos de Cougar Town y 30 Rock. Sin embargo el Abed de Community es un personaje clave que debería necesariamente de sacar algo de su primer año.

Actriz Secundaria Comedia
Kaitlin Olson por It’s always sunny in Philadelphia
Un premio que hubiera redimido en parte el completo olvido en el que está sumida la serie. Sí, quizá debiera ser en otra categoría pero dejemos claro que no nos olvidamos de ellos.

Actor Comedia
Ed O’Neill por Modern Family
No creo que nadie pueda explicarme cómo O’Neill logró no ser nominado ningún año por Matrimonio con hijos, la serie que compartía con Katey Sagal, pero lo que es indignante es que cada adulto de Modern Family haya logrado una candidatura… salvo él. El Sarkky a penas empieza a ser una reparación histórica.

Actriz Comedia
Courtney Cox por Cougar Town
Hablando de gente que nunca ha sido candidata, el mantener alejada de los premios a Cox parece un castigo por algo que desconocemos y a lo que su papel central en la progresivamente mejor Cougar Town no ha servido de gran cosa. Menos mal que estábamos nosotros.

Guión Comedia
Modern Warfare de Community
El del Paintball es, sin duda, uno de los grandes capítulos de todo el año y uno de los mejores capítulos unitarios de la década. ¿Cómo se les ha podido pasar por alto si casi justificaría una edición independiente en DVD? En cualquier caso, aquí está el Sarkky acreditativo.

Serie Drama
Sons of Anarchy
La progresiva mejora de calidad de la segunda temporada desbanca a la sorprendentemente omitida House y a la recién llegada Justified en el apartado de drama. Quizá el problema sean las motos, quizá sean los principales, el caso es que Sons of Anarchy está entre lo imprescindible y no se nos puede olvidar.

Serie Comedia
Community
Parece que los Emmy tuvieran algo personal con la serie, nuestro comité, desde luego, lo tiene a favor. Uno de los Sarkky más merecidos sin duda.

Como yo sé que a continuación llegan las quejas por no haber hablado de lo que hay aquí voy a aprovechar para una segunda parte de la ceremonia en la que repartir 13 Sarkkys, 13 a diferentes momentos televisivos hispanos, que no se diga.

Premio al actor principal a Dani delcantodelloco por Dicción: Imposible.

Premio a la coherencia empresarial Chicas de hoy en día al encargado del cast femenino para La Sexta.

Premio Flashforward la serie que rompe épocas para Águila Roja.

Premio a la miniserie más vista —y no vista— a No soy como tú por Esta no es otra estúpida película americana .

Premio Cuentos del Mono de Oro al comentarista del corazón para Belenesteban.

Premio Dharma & Greg a la mejor tertulia improvisada desde cero para el final de Lost en Matinal Cuatro.

Premio a la sensibilidad social a Los Manolos por No te rías que es peor.

Premio Física o Química a la labor de un presentador para Pablo Motos.

Premio al evento social del año a Hermann Tertsch por Cheers.

Premio Candy, Candy al mejor lloriqueo por el injusto trato recibido para Jorge Javier Vázquez.

Premio al comentario político y social a Eduardo Garcia Serrano por Grand Tourette Auto .

Gran premio McLuhan por demostrar que el medio es el mensaje a los inventores del método TDT de creación de canales: Pongamos cámaras en el estudio de radio.

Finalmente, como acto de aceptación de la actualidad, no me queda más remedio que dar el Sarkky español número 13…

Premio Amar en tiempos revueltos al cumplimiento del deber para Sara Carbonero.

Hale, espero que se lo hayan pasado bien este año poque, sinceramente, no sé si volveremos a ver en lo que queda de eternidad estas estatuillas de un tiburón saltando un televisor.


Veraniegos

Si la temporada de primavera les pareció floja no quiero ni contarles cómo está siendo el verano. Como el otoño no pegue un cambio radical estaremos ante el peor año para la ficción televisiva desde el final de la primera guerra de Irak.
Como en otras ocasiones voy a listar alfabéticamente las novedades que han ido apareciendo incluyendo una breve reseña de las mismas. Así se hacen a la idea. Lo que significa que la reflexión y todas las buenas intenciones tendrán que quedar para la desarrollar en futuras columnas pero, por lo menos, les sonarán las series mencionadas.

100 Questions
Debemos suponer, por el formato y las risas, que es una comedia. No existe una base real en la que apoyar estas afirmaciones, salvo que —antropológicamente— en los años 50 esto es lo que se habría entendido como algo original e hilarante.

Are we there yet?
El término despectivo comedia de negros es utilizado para describir una nebulosa en forma de horror televisivo que deja de lado El Show de Bill Cosby para centrarse en Malcom & Eddie. Será también el término que escuchen para definir esta serie, así, sin explicaciones. Y en realidad no es propiamente una comedia de negros, aunque sea sólo porque no parece que les importe mucho la identidad racial y, desde luego, está al nivel de las peores series de blancos con la misma facilidad con la que se podía señalar a ‘Till Death. Pero, claro, ¿qué esperaban de una sitcom que adaptaba un par de películas flojas de por sí?

Hard Times of RJ Berger
Comedia de pringadilllos con intentos de ser originales que la hermana con, lo menos, Lizzie McGuire. O lo que los señores de la MTv piensan que sería esa serie para adolescentes de verdad —esto es, los que salen en American Pie— mientras buscan los réditos críticos de un Freak & Geeks o Napoleon Dynamite. Algo así como el monstruo de Frankestein del error voluntarioso. Ah, sí, todo el asunto gira sobre el enorme miembro del protagonista, pero como esto es la Mtv tenemos que creérnoslo por las reacciones de los personajes. En fin, no digan que no se lo advertí.

Happy Town
He hecho referencias a esta serie en un par de columnas anteriores. Una idea ambiciosa que se demuestra como errónea ya en el primer piloto, intentos de rectificar que la van cagando progresivamente, un estreno que se hace por dejar de perder dinero y… una serie de catastróficas desdichas. La serie en sufre un severo Síndrome de Frankestein y, en general, ninguna de las tramas parece capaz de mantener una coherencia —siquiera interna— en cuanto uno se fija un par de minutos. Todo lo cuál hace que sea importante conocerla , aunque sea sólo para evitar en el futuro esos fallos.

Hot in Cleveland
No les diré que sea una serie dolorosa de ver porque tampoco es como para ponernos melodramáticos pero tener a esas actrices — Valerie Bertinelli, Jane Leeves, Wendie Malick — y desaprovecharlas, con una Betty White metida con calzador y unas tramas que en Las Chicas de Oro —el clarísimo referente— ya hubieran sonado a pasadas, no es algo agradable. La idea en sí no es realmente mala y con unos guionistas competentes podría dar para mucho, a ver si se ponen a ello porque las actrices se lo merecen.

Living in your car
Serie canadiense de teórico humor realizada para su HBO patrio que, sinceramente, no pasa de lo manido en lo argumental y de lo ramplón en lo interpretativo. Quizá es que el esquema de tipo con pasta caido en desgracia por la crisis —que él ayudó a crear— o los paralelismos con Madoff son demasiado sencillos, quizá es que la serie necesita tiempo para desarrollarse. El caso es que no tengo intención de concedérselo.

Louie
Me resulta complicado hablar de este programa. Me está gustando mucho pero, francamente, es difícil llamar a esto serie. El gran Louis CK realiza un par de… piezas breves de ficción cómica bastante malrollista que van intercalándose con sus actuaciones como stand up. Como pueden imaginar a mí me encanta todo, lo que pasa es que no existe una trama real, como mucho una idea, de manera que está más cerca de ser un programa de humor hibridado con una comedia que algo tan sitcom como la predecesora Lucky Louie. Yo la recomiendo vivamente pero sepan a lo que se van a enfrentar.

Luther
Líbreme ROB! de decir que todas las series policíacas inglesas se parecen. Lo que ocurre es que su forma de tratar el género tiene una aproximación propia de los europeos, buscando más dimensionar personajes y reflexionar sobre el bien y el mal, sobre el individuo y sobre la legalidad. Luego estaría Rex, un policía diferente. En cualquier caso, Luther vuelve a ser una serie solvente, sólida y firme, con grandes personajes y buenas tramas. Mi problema es que no me parece que llegue al nivel de —obviamente— Prime suspect ni tampoco de un Frost. Incluso conociendo que el creador es Neil Cross no se puede poner al nivel de su Spooks. Pero como comparar con modelos antiguos no deja de ser propio de idiotas mejor no me hagan mucho caso.

Mary Shelly’s Frankenhole
Una de las sorpresas de esta temporada ha sido la aparición de marionetas en las series. Lamentablemente sólo esta, que es de marionetas completamente, merece la pena. Pequeña serie para el Adult Swim, esta alocada unión de personajes del fantástico terrorífico está tomada con gran humor negrísimo y engarzada con un estilo sólo comparable al de Robot Chiken. Una de las pocas joyitas de este verano.

Memphis Beat
Jason Lee trata de acercarse a las series policíacas. Se busca otro personaje peculiar, le da unas vueltas, parece que intenta esto, aquello y lo otro. Al final la serie es un quiero-y-no-puedo que se niega a funcionar. Podría ser una serie de hace diez años como la pueden volver a hacer dentro de trece, no hay nada que la haga distinguible pese a lo mucho que se esfuerza por resultar original. Un fiasco.

Mongrels
Hablando de fiascos, una serie que intenta mezclar marionetas con humanos, que trata de hacer una versión adulta y divertida de —digamos— los Fraggles, esta vez son las mascotas las que son marionetas y por sus ojos se retrata su mundo y el de los humanos. Sólo les falta tener gracia. Por que las marionetas están bien hechas y las intenciones son nobles pero si lo mejor que puedes decir de ella es que te aburriste pero no te enojaste es que algo ha fallado.

Neighbors from Hell
Otra de las series de la temporada, otro ejemplo de lo que hay que intentar. El punto de partida no parece gran cosa, a un demonio y su familia se le envía a la tierra para convivir con humanos y cumplir una misión. Pero logran que sea algo más, de entrada se olvidan de la tradicional animación —y diseño— feista para adultos, que es algo de agradecer. El diseño de personajes y su movimiento están extraordinariamente cuidados. Después, juegan a ser tan brutos como cualquiera y lo consiguen de sobra. Finalmente hay una unidad en el destino de la trama y un trabajo de doblaje magnífico en ambos casos. Sólo queda temer que la excusa argumental acabe convirtiéndose en una rémora para una serie que, en todo lo demás, ha demostrado ser magnífica.

Persons Unknown
Más que una serie es la encarnación del conocido Si algo puede ir mal, irá mal. porque aquí falla todo, a la vez, de manera que el guión, con unos agujeros de gusano espacial, está interpretado por actores incompetentes que son tan erráticos como la propia trama. Un desastre de proporciones semejantes logra, por lo menos, ser tan entretenidos de ver como un coche de trenes, a la espera de qué será el siguiente desastre argumental que podrás presenciar. Como sé que no me creerán les pongo un ejemplo: Al final del segundo capítulo se ha apalizado a un periodista para que deje de trabajar en una historia. El periodista vuelve a su casa y le dice a su pareja que se acabó el caso para él. El siguiente episodio saca a los pocos minutos al periodista investigando. Su pareja le pregunta qué hace, ¿no iba a dejar tranquilo el caso? He tenido una corazonada es todo lo que acierta a decir. Así, sin una escena de transición, sin explicación alguna: ahora está fuera, ahora está dentro. ¿No les parece magnífico?

Pretty Little Liars
Atentos a esta porque nos acaba cayendo fijo: Una serie de chiquitas guardan un secreto del pasado. En el presente las cosas no están mucho mejor. Desperate Gossip. A eso podemos reducirlo. Y, sin embargo, ha sido la primera serie de verano en lograr que pidan temporada completa. Las viejas fórmulas terminan funcionado.

Pulse
Aburridísima serie inglesa en la que es de suponer que salen fantasmas. Podrían salir helechos y nos seguiría dando igual de tanto como cargan las tintas en las tramas de folleteo hospitalario. No tienen tiempo de curar a los pacientes como para notar que hay fantasmas.

Rev
Serie inglesa que va sobre un cura y su parroquia, la importancia de la religión en el mundo actual y tantas otras cosas que logran que esta comedia sea un drama. Tanto en lo literal como en lo que es vérselo.

Rookie blues
Un más de lo mismo canadiense sobre policías que se ha convertido, sorprendentemente, en la serie con mejor arranque de audiencia de la temporada de verano. No hay nada que no hayamos visto cientos de veces desde Hill Street a Brooklyn Sur, salvo, quizá, que el casting parece realizado por el mismo que escogió a los Bicipolicías, todos guapitos con no demasiada personalidad. na serie que sale tan bien como entra.

Rubicon
Esta serie de espías, al más puro estilo Le Carre está programa para ser emitida en Agosto. Yo no sé si a ustedes eso les hace sonar alguna campana de advertencia porque, la verdad, no es para tanto castigo. Algo lenta, no muy decidida a contarnos cosas pero como para mandarla a lo peor del año para ser estrenado quizá sea excesivo.

Scoundrels
Remake de una serie australiana que a su vez recuerda en algunos detalles a los Richies, aquí tenemos a una madre tratando de llevar por el buen camino a su familia, acostumbrada a los pequeños hurtos, mientras el marido, recién ingresado en prisión, maniobra en las zonas oscuras. El problema global es que no e decide entre la comedia y el drama, pero tiene la duración de un drama con lo que por mucho oficio que traten de darle acaba resultando algo más… cansado de ver de lo que sería recomendable.

Svetlana
Quizá la serie más divertida de las que se han estrenado en esta temporada, las delirantes aventuras de una prostituta rusa y su familia con intervención de políticos y líderes mundiales y ciertos momentos de absoluto absurdo son más de lo que lo limitado de la premisa podría hacernos creer. Quizá los personajes secundarios pudieran ayudar algo más y, decididamente, la serie precisa de una inyección de capital, pero sólo por el papelazo de Iris Bahr como actriz principal se merece un premio.

The Gates
Buena idea, llena de caras de la lista C o la tele matinal. Pero está mal colocada los domingos de los fines de semana de verano y, además, no acaba de funcionar. Hay intriga adolescente, lucha de mujeres, intriga criminal, romance paranormal, tantos secretos que podrías ahogar a un buey en ellos. Pero no tira. Como si te pusieran en el plato la hamburguesa de la foto y decidieras que es de plástico.

The Good Guys
Atentos con esta que va para serie de culto. Yo no la soporto, me parece un auténtico desastre a todos los niveles, esforzándose a tope por ser graciosa al estilo de los ochenta. ¿Has visto que divertidos son estos policías diferentes,eh, eh?Guiño, guiño, codazo, codazo. ¿Eh? Pero hay gente a la que sí le ha gustado, al fin y al cabo tiene que haber gente para todo.

The Phantom
De momento tenemos el remake de SyFy en forma de pseudopiloto, ya veremos si hay serie. De lograrlo estaremos ante una de esas series SyFy con un cambio de registro, modernización y puesta al día del personaje que, francamente, podrían haberse ahorrado buscándole un nombre nuevo a la serie. ¿Tiene sentido comprar derechos que luego no se van a utilizar? En cualquier caso, este piloto resulta mínimamente interesante aunque no deje muchas ganas de saber cómo continúa. Mejor que lo que le hicieron Flash Gordon, vaya.

Unnatural History
Hablando de jovenzuelos. Aquí un intento del Cartoon Network para llegar al público juvenil. Y no es mala, de hecho los llamados valores de producción son mejores que los de muchas de las otras series estrenadas. Como serie para la juventud puede estar bien, sin duda, ahora, un adulto que la vea puede llevarse peor impresión que revisando Mi doble identidad. Yo aviso.

Warren the Ape
Meter a una marioneta debería ser una garantía de calidad, si sale de un show como Greg the Bunny tal y como este debería significar que nos la vamos a pasar en grande. En realidad es una poca inspirada serie de gracietas en las que en lugar de un actor sale… taachán ¡Una marioneta! Luego en allí se extrañarán de que les cancelen series.

Esto es lo que hay de momento y, ciertamente, no parece que vaya a haber mucho más que rascar. Una auténtica lástima porque un par de ellas parecían prometer y porque, sinceramente, el año está siendo un asco en cuanto a nuevas series. Menos mal que siempre hay una sorpresa en forma de Svetlana, de Frankenhole, de Louie o Neighbors from Hell para alegrarle el mes. Y que siempre hay grandiosos desastres como Happy Town o Persons Unknown para que contemplemos el desastre y podamos no sólo reírnos sino, incluso, pensar: ¿Te imaginas que te pilla ahí en medio?


Mostradores

Edgar Floats es una nueva serie para el año próximo. Ideada por Rand Ravich, creador de Life , que trae una nueva muestra de procedural se centra en un personaje interpretado por Tom Cavanagh (Trust, Ed) sobre el que se había construido la serie. Pasado el primer corte se contrató al cast de secundarios, cinco actores fijos para la serie. La cadena ABC encargó un piloto, vió el resultado y demostró para qué sirven los directivos televisivos: Ordenaron seis episodios. Y un cambio total. El cast se va a la calle, Cavanagh incluido, de los seis actores contratados sólo se queda Robert Patrick; en cuanto al piloto en sí, obviamente tendrán que volver a rodarlo y —ya que en esas están— han decidido que hay que hacerle varios cambios y ajustes. Por eso una serie que iba a estrenarse este otoño está ahora programa para el próximo año. Y ya veremos.

La cadena ha encargado seis episodios —siete con el Piloto — de una serie en la que no le gustaba NADA. Peor aún, por no dar marcha atrás tanto el equipo creativo de la serie como la propia cadena van a conservar el nombre, como si de un remake cinematrográfico se tratara.

No es el único ejemplo del cambio de consideración que lo pilotos están teniendo últimamente, aunque sí el más sangrante. Entre los estrenos de verano se han podido ver otros cuantos ejemplos de series que se lanzan con más dudas que convicción. Casos como el de Happy Town, pensada para ser una de las estrellas de la cadena —que, sin ningún orden oculto por mi parte, vuelve a ser la ABC— hasta el punto de reclamar parentescon con Twin Peaks. El Plloto no funciona y le dan una vuelta, no lo ven claro y lo cambian del muy apetecible otoño al más tranquilo invierno, no encuentran un hueco y pasa a la primavera. Casi a finales de primavera, de hecho. Y cuando la estrenan se nota el motivo de tantas vueltas.

El piloto sufre el Síndrome de Frankestein. Han cogido un cuerpo muerto y trataron de reanimarlo uniéndole partes ajenas. El resultado es, claro, un monstruo. Tanto que las audiencias hicieron que al tercer episodio tuvieran que retirarlo para el verano y cuando ese verano llegó tuvieron que suspenderla de nuevo, dos episodios más tarde, para desterrarla a donde no moleste: Los sábados de julio. Por la noche. Parecía que les resultaba más rentable estrenarla como estaba que volver a mandarla al taller o, incluso, no estrenarla en absoluto.

El tercer ejemplo está por llegar. Esto es, aún no se ha estrenado. Terra Nova, proyecto producido por Steven Spilberg para la cadena Fox, llena de dinosaurios por ordenador y otros caros efectos especiales que han justificado la grabación de la serie completa de una sola vez. Sin pilotos, sin pruebas y sin más intervención por parte de la cadena que supervisores con los dedos cruzados. Sobre todo porque lo poco que se ha visto y sabido suena a una exploit de ideas tan alocadamente dispares como Avatar, Tierra 2 o Cadillac y Dinosaurios .

La reflexión parece estar ahí: ¿Han dejado de tener utilidad los Pilotos? Hace unas semanas El Hombre Malo sugería que había que buscar un nuevo término o, simplemente, dejar de llamar Piloto al primer episodio cuando no había cumplido la función que se le supone a ese tipo de episodios. Yo creo que es un asunto que trasciende lo semántico. Es cierto que en un primer momento un Piloto es la prueba de una serie sobre la que se pueden hacer cambios, bien ajustes de actores, bien cambios de ritmo o de tono, e, incluso, se podía decidir no seguir con una serie tras lo allí visto.

Hace años no era tan extraño que alguno de estos pilotos tuvieran un formato de TV Movie y se proyectaran a la espera de que el público se manifestara. Por increible que os parezca es algo que se hizo por lo menos una vez en España sobre un asesino misterioso que acechaba a un grupo de personas aparentemente sin conexión. Las cifras fueron malas y no se contrató la serie, así que adios experimentos con tvmovie/piloto . En USA hay canales que siguen usándolo de cuando en cuando, el SyFy acaba de emitir The Phantom, un intento de actualizar el clásico personaje de Lee Falk, y se plantearán si seguirlo como serie.

Ahora se ha perido incluso la tradición de las Misteriosas Filtraciones que permitían darle una vuelta al tema en verano. Y si se contrata un piloto parece imposible no seguir con la serie. Aunque haya que darle tantas vueltas que el piloto acaba mareado.

Sorprendentemente la mayor parte de las series que sufren ese redux _ luego fracasan. — La parte de _Sorprendentemente va porque se siga haciendo, claro. — aunque muy de cuando en cuando aparece algo que lo justifica. Entre las Misteriosas Filtraciones de este año está el piloto original de The Big Bang Theory para la NBC. Es tan mediocre que está más cerca de Dos hombre y medio que de lo que acabaría siendo TBBT. De ella sólo se mantuvo el nombre y a los dos chicos protagonistas, el caracter de Sheldon fue llevado más al extremo y, eso sí, se mantuvieron algunos chistes. Lo que explica que pese al cambio de registro siguieran masturbándose por dinero , algo que queda tan lejos del personaje. Por suerte hay una regla no escrita de que lo que ocurre en el Piloto se puede quedar allí.

La función real del Piloto se divide en Interna y Externa. En la Interna tenemos el presentarnos la serie. No a los actores, no la trama; la serie. Sé que es relativamente habitual que los actores vayan saliendo por orden y caracterizándose en voz alta o por diálogos:

Que duro es estar soltero pese a ser un doctor con pasta que lo da todo por la gente.

Hey, Jack, ¿qué musitas? ¿Aún sigues buscando a una dueña para tu corazón?

Ríete, Jim, no todos podemos llevar cinco años felizmente casados con la contable del Hospital.

Cada cuál tiene sus problemas, Jack.

Lo sé, lo sé. Imagino que aún no habéis logrado engendrar ese niño que con tanto ahinco buscáis.

ETC.

Y su reverso maligno. O incomprendido: La trama explicada.

Este es un pueblo pequeño, los habitantes se conocen pero, ya sabe Sr. Smith, en todas partes hay… secretos.

Entiendo lo que dice, Alcalde Jones, pero creo que la aparición de un cadaver en mitad de la plaza merece una investigación.

Ya le he dicho que fueron los lobos.

Honradamente, Alcalde, no creo que los lobos… Decapiten [¡¡¡Chan-cha-
chaaaaan!!!]

Si conociera algo de la historia de este pueblo no se sorprendería tanto. [Media sonrisa]

Le advierto que no pienso parar hasta descubrir que es lo que usted y la empresa HombresLoboInstantáneosConEnormesGarrasPeroGrandesGrandesEh.Inc se traen entre manos en el bosque.

Hay cosas que quizá es mejor no descubrir. [Rayos y truenos]
ETC.

El tercer pecado de piloto suele ser, como es lógico, irse al extremo contrario. Explicar lo menos posible y con saltos, hacer un batiburrillo. Habitualmente este método va desliándose a medida que transcurre el Piloto — que suele empezar en mitad de la acción, in media res que le dicen— para acabar dejando montadas unas líneas generales con, obviamente, un gran giro dramático al final.

El problema en este caso es el Síndrome de la Abuela, ese espectador de sexo y edad no definida que no entiende un carajo de lo que está sucediendo en pantalla y, además, lo exterioriza: ¿Qué hace ese con esa, no estaba con la otra? ¿La organización es buena o mala? Pero si ese es el jefe, ¿por qué está pagando a los terroristas árabes? ¿Qué es lo que estaba diciendo el alto rubio al informático en silla de ruedas?

Es decir, por si no fuera problemático seguir el piloto ADEMÁS hay que tratar de escucharlos por encima de sus preguntas, y no se te ocurra detenerte en explicaciones elaboradas o terminaréis ambos perdidos. Y él preguntándote. Si no han sufrido nunca a uno de estos viendo una serie de Abrams no saben la envidia que les tengo. El propio Abrams guioniza como si no le hubiera pasado nunca pero, claro, él no tiene abuela.

Lo ideal es presentar personajes y situaciones con una base de la trama, que a la vez sea suficientemente entretenido para no aburrir, no tan atropellada para que se entienda y con el suspense necesario para que den ganas de seguir viendo la serie. No es fácil, claro, epro es que si lo fuera todos seríamos guionistas.

Cuando hablamos de la función Externa del Piloto lo primero que nos viene a la cabeza es que la Cadena pueda comprobar cómo ha quedado el guión al pasarlo a la tele. Lo que mencionábamos antes del tono, el tempo o la química del cast, no vayamos a descubrir que los protagonistas estarían mejor liados con cualquier otro personaje *cofmmunitycof* o que el nombre no le pega anda *cofgartowncof* porque eso significan problemas para el futuro. También puede servir para que a la secundaria que actúa bien y es guapa le den la patada, no vaya a hacer sombra a la pavisosa protagonista *coftetascofcampiroscof* en fin, ajustar el casting.

Al fin y al cabo la cadena tiene que tener preparado el mejor producto posible para su venta y emisión. ¿Significa esto que si no hay que hacer cambios no es un Piloto? En principio no. Resulta más barato hacer cambios en capítulos subsiguientes — Svetlana en el segundo episodios pierde una hija, esconde al hijo y cambia al chofer, por poner un ejemplo reciente— de manera que lo que se ve en el Piloto sirve para los episodios solicitados a posteriori, con lo que sí se ha usado para realizar cambios internos. Pero en realidad ese proceso de utilizar el llamémoslo feedback para mejorar la serie se produce ahora constantemente tras el cambio de modelo, recordemos que no es lo mismo encragar una serie entera de veinticuatro episodios contando el piloto que encargar seis episodios, luego cinco más, después nueve y tres para redondear hasta los veinticuatro. En cada pedido se harán cambios y ajustes que junto a la maor organización y fluidez de las comunicaciones gracais a internet permitirán anotar lo que gusta y lo que no (lo que gusta más o menos porque como se puede imaginar cualquier opiniones hay para todos, si hasta ‘Till Death ha tenido a casi un millón de espectadores en su cuarto y último año) con lo que viviremos un estado de Piloto continuo.

Pero no se nos puede olvidar que su función real es… vender. Se supone que nosotros no lo vamos a ver —ni a saber- pero hay que convencer a las cadenas pequeñajas americanas de que compren LA serie para emitirla a esa hora. En España resulta casi imposible de entender el asunto pero en eralidad no es tan complicado. En USA existen multitud de pequeñas emisoras, muchas para una misma localidad, que se dividen entre las que están asociadas a una cadena —y, por tanto, van a emitr con bastante probabilidad cualquier morr… serie que tengan— y las libres, que van picoteando de uno y otro lado. Obviamente a esas hay que convencerla de que VillaLobos es mejor que Médicos con Problemas o Triple Agente Doble . Que se gasten la pasta en lo tuyo. Y para eso hay que enseñarles la serie —el Piloto— y fingir que haces caso a sus sugerencias:

No está mal pero la chica devería ir vestida hasta el cuello y el policía tener mayor autoridad.

Me aprece una buena apuesta aunque el abanico étnico está poco desarrollado y.. ¿nadie hace Surf en esa serie?

Sí, amigos, vender a la vez para el centro de USA y su costa a la vez es fuente de muchas diversiones. ¡Menos mal que los Amish no tienen canales de televisión!

A vosotros os puede parecer una tontada pero ha habido series de esas que parecen que van a arrasar en premios y statu de culto que se quedan en nada por no encontrar un público objetivo , siendo un ejemplo reciente Pretty/Handomse.

Pero lo más habitual será, para no perder la serie, cuya compra ha sido aprobada por los responsables de turno y sus comites, y poder aplacarlos con algo en segunda ronda se vacía lo de dentro y se remodela del todo. Algo así como decidir que no quieres seguir con tu turno en la frutería y cambiarte con tu malvado hermano gemelo de una dimensión alternativa que sólo quiere comprar dos piñas. Y si cuela, cuela.

Así que al final la filosofía de mantener el nombre del río aunque los baños sean distintos, propia de Heráclito, se impone. Y por eso mismo Edgar Floats.


Featuring

Durante el repaso a la historia del programa Saturday Night Live una de las peticiones más habituales ha sido la confección de un listado de algún tipo que sirviera de Dramatis Personae.

La cantidad de cómicos, escritores, directivos de televisión y otros múltiples personajes que han interactuado con el programa requeriría una lista mastodóntica, así que me limitaré a realizar una breve reseñita de los más destacados en las varias categorías que he decidido crear. No sé si será de ayuda real en caso de que alguien quisiera revisar las columnas que nos llevan de los acontecimientos previos a la creación del programa a su vida por lustros, 75- 80- 85- 90- 95- 00- 05-10 – 15 pero por lo menos aquí queda este breve listado para echarles una mano. Para que luego digan que no soy majo.

A LOS MANDOS

Lorne Michaels

Si sólo se pudiera dar un nombre para hablar del SNL sería sin duda este. Cómico canadiense que trabajaba en USA, sus buenas relaciones y su conocimiento del medio le hizo la persona idónea para poner en marcha el programa. Su obstinación por realizar algo distinto permitió que se convirtiera en una programa de referencia y su lucha con la cadena acabó obligándole a marcharse. Años más tarde fue traído de regreso como la única persona que podía salvarlo. El paso de los años le ha hecho acomodaticio, más cercano a los intereses de la cadena —con la que, sin embargo, sigue discutiendo a favor de su programa— de la que se ha convertido en una especie de Consultor Externo por antonomasia. Lorne Michaels ha sido, a la vez, el alma y el cerebro del programa; su capacidad para ir sacando conejos del sombrero es lo que ha permitido aguantar, reinventando el programa o supúblico. Por todo ello Lorne Michaels merece pasar a la historia.

Dick Ebersol

Si Michaels es el padre, Ebersol es el padrino. A él le encomendaron su creación pese a venir de Deportes, a él llamaron tras la problemática etapa Doumain y fue él el que salvó el programa el tiempo suficiente —descubriendo a Eddie Murphy por el camino— para devolvérselo a Michaels. Frente a Lorne, un cómico y guionista, Ebersol siempre fue un hombre de la empresa, su mayor aportación fue convertir el desmadre en que se había convertido en una oficina tradicional. Algo que le quitó parte del alma al programa pero que, a la vez, permitió su existencia pasados los setenta. Ebersol siempre ha querido ser parte del programa, y méritos ha acumulado, pero la verdad es que es más una anomalía por la que siente afecto que algo que de lo qu se pueda considerar responsable.

Brandon Tartikoff

El tercer nombre al que hay que agradecer la supervivencia del programa, aunque su influencia, jefazo de la NBC durante los ’80 y principal valedor del programa, gracias a lo cuál se le dieron oportunidades y se le permitieron cosas que no se hubieran dejado pasar a otros programas. Que él estuviera ahí cuando el programa pasó por sus peores crisis de identidad —aún un ejecutivo en auge durante la etapa Doumain, ya en el poder para poder lograr la transición a Michaels y para permitirle redimirse tras su algo más que problemática primera temporada de regreso— fue un golpe de suerte para todos que permitió que se estabilizara.

DETRÁS DE LAS CÁMARAS

Michael O?Donoghue

Primer jefe de guionistas del SNL, O?Donoghue empezó como fundador del National Lampoon —un derivado del Harvard Lampoon — y terminó convertido en su Editor Jefe. Estuvo también al frente de la adaptación radiofónica de la revista, lo que hizo que Lorne Michaels se fijara en él para ser el primer responsable del SNL. Ganó los Emmys por sus guiones para el programa en el 76 y el 77 pero para el 78 ya estaba muy cansado así que dejó el programa. Cuando Dick Ebersol trató de salvar el SNL en 1981 su primer pensamiento fue traerle de vuelta a su antiguo puesto. Duró un año, lo justo para amargarle sus últimos días en el cargo al presidente de la NBC, Fred Silverman —el antecedente directo de Brandon Tartikoff en el cargo— quién exigió su dimisión cuando descubrió que estaba preparando un sketch en el que se comparaba su situación con Adolf Hitler en el bunker. Su marcha se dejó sentir pero su posición inconformista permaneció como idea de lo que el programa debería ser.

Al Franken

Quizá el más importante de los guionistas del programa, al menos en lo que a logros personales se refiere, Franken fue dúo con Tom Davis, otro de los grandes nombres del programa. Pero decidió ir más allá y estuvo también entrando y saliendo de entre los Not Ready From Prime Time Players. La historia del SNL es también la de cómo pasó de actuar en garitos de Nueva York al momento en que llegó a Senador de Minessota .

Tom Davis

Otro de los extremadamente talentososo guionistas del programa, compañero de correrías durante años con Al Franken, con el que formó el dúo cómico Franken & Davis, ganó cuatro Emmys como guionista y permaneció en el SNL hasta 2003.

Brian Doyle-Murray

El hermano mayor de Bill Murray no estuvo desde el principio en el SNL, llego en el segundo año y paso a ser, casi inmediatamente parte fundamental del equipo de guionistas. El último año de la primera estacia de Michaels tuvo papelitos ante las cámaras. Se fue con el resto al final de la Era Michaels aunque volvió cuando Dick Ebersol le reclamó —junto a otros guionistas clásicos como Michael O’Donaghue— tras la Etapa Doumain, en este regreso llegó a presentar el Weekend Update hasta su marcha en 1982.

Jim Downey

Tío de Robert Downey Jr. , Jim fue otro de los escritores que se unieron en 1976 al programa, permaneciendo en él durante toda la primera etapa de Lorne Michaels. Dick Ebersol le trajo a mediados de su etapa para que sustituyera como jefe de guionistas a O?Donoghue, puesto en el que no duró mucho aunque desde entonces permaneció en diversos tareas dentro del equipo de guionistas del programa, incluso con el regresó de Michaels. Tras una bronca con la cadena acabó confinado a escribir sólo el Weekend Update en lo que sería la etapa de Norm McDonald al frente, lo que acabó provocando la expulsión del actor y su propia marcha en 1998. En 2002 regresó llamado de nuevo por Lorne y aún continúa colaborando esporádicamente con el programa lo que le convierte en el guionista que más tiempo ha estado ligado al mismo.

Harry Shearer

Una leyenda de la comedia en USA, Shearer se incorporó en el último año de la primera estancia de Lorne Michaels al frente del SNL como actor y guionista, se ofreció a Doumanian para permanecer en el programa cuando los demás se fueran pero ella consideró mejor quitarse a todo miembro de la etapa Michaels de encima. Tras el éxito de la película This is Spinal Tap, de la que era co-creador y co-escritor, le fue ofrecida la posibilidad de regresar a los guiones del SNL. Estuvo por allí durante la última etapa de Dick Ebersol, sintiéndose poco utilizado lo que provocó que se volviera a ir antes del regreso de Michaels. Con el paso de los años acabaría teniendo una auténtica proyección poniendo voces en Los Simpsons, proyecto en el que se embarcó casi desde el principio, suyo es el trabajo tras Mr. Burns, Smithers, Skinner y muchos otros personajes.

Conan O’Brian

Joven guionista salido del Harvard Lampoon, la carrera de O’Brian como guionista del SNL transcurrió durante la segunda mitad de los años ochenta, con el regreso de Lorne Michaels al programa. Algunos de los más controvertidos sketches como Nude Beach, con Smigel, o el incluso más complicado para la cadena Atack of the Masturbating Zombies, le convirtieron en un guionista respetado y, a la vez, difícil de mantener. Tras su marcha del programa en el 91 Lorne Michaels hizo campaña para que se le diera el programa Late Night tras la marcha de Letterman a la CBS. El resto es historia —y puñaladas traperas—

Robert Smigel

La voz tras Triumph, the insult dog, el cerebro tras la TV Funhose, compinche habitual de O’Brian y durante años, referente entre los guionistas de sketches. Smigel empezó en el SNL como guionista y coproductor con el regreso de Lorne Michaels en el 85, ocuparía desde entonces diferentes cargos y permanecería ligado de una manera u otra al programa aunque sus colaboraciones se irían espaciando desde 2005 hasta cesar casi completamente en 2009.

SUPER ESTRELLAS

Chevy Chase

La primera estrella del programa fue este cómico al que sólo habían fichado como guionista y que apareció ante las cámaras para cubrir un hueco. Su estancia durante el primer año del show le valió algunas portadas, una notable enemistad con casi todo el mundo y convertirse en el primero en dejar el programa por las ofertas de Hollywood. Después de eso vivió una breve edad dorada antes de ir cayendo en el imaginario hasta convertirse en un chiste. Recientemente ha sido recuperado en la serie Community.

John Belushi

El actor más carismático y fiero del primer SNL, su forma de actuar completamente visceral le convertía en un ciclón cómico. Tras la marcha de Chase se quedó con toda la atención del programa, convirtiéndolo en el faorito dela juventud americana. Abandonó el SNL en 1979, antes de que terminara la primera etapa Michaels, tomando al asalto Hollywood. Lamentablemente murió pocos años después, en 1982, dejando así huérfano al programa de uno de sus más grandes referentes.

Eddie Murphy

El actor que durante la etapa Doumain paseaba por las oficinas entreteniendo al personal , fichado por la insistencia de uno de los productores e infrautilizado hasta la llegada de Ebersol quien pasaría a centrar el SNL de 1981 a 1984 en él. Era tal su fuerza que prácticamente convirtió al programa en su programa privado por lo que su marcha, un año antes de que terminara la etapa Ebersol, casi le hizo un favor al SNL. Su relación desde entonces ha sido algo más que tensa, sobre todo porque el no haber sido jamás un chico Michaels le ha convertido en una rareza entre los salidos con éxito del programa.

Dana Carvey

Llegado al programa en su momento más bajo, cuando en 1986 Lorne Michaels tuvo que sacarse algo de la chistera para que no le cerraran el programa lo que encontró fue a él. Brillante imitador —su Bush padre es difícil de igualar— y creador de varios personajes cómicos como la Church Lady o Hans, sus pocas incursiones en el cine han hecho de él una Super Estrella en Estados Unidos que llegó a tener un Show con su nombre pero han limitado su conocimiento por el resto del mundo a el que salía con Mike Myers en El Mundo De Wayne. Que tampoco es ninguna tontería.

Mike Myers

Lo más evidente sería decir que él es el Wayne de El Mundo de Wayne pero, obviamente, es mucho más. De entrada, es lo que Lorne Michaels encontró sin buscarlo aún durante el reinado de Carvey en el programa, al que aportó personajes como el Dieter de Sprockets, lo que sirvió para que saltaran chispas entre ambos y para que el SNL llegara a su nivel máximo de audiencia desde su edad dorada original. Este canadiense permaneció en el programa durante los primeros noventa, aunque serían los años alrededor del estreno de la película los que mayor fama le proporcionarían. Tras dejar el programa se tomó un año de descanso del que volvió con A_ustin Powers_ en el 97, otra franquicia de éxito que le permitiría conservar el status de estrella. Después de eso llegó el doblaje de Shrek, en lo que ha estado ocupado los últimos años.

Adam Sandler

Entro en el programa en el año noventa y permaneció un lustro en él, haciéndose un hueco en el imaginario americano y construyendo su personaje de simplón bien intencionado. La NBC decidió que fuera uno de los actores despedidos del program en 1995 pese a tratarse de uno de los más populares entre el público, lo que fue un golpe para el programa pero una suerte para él que pudo centrarse definitivamente en hacer películas y llegar a ser tan conocido como es ahora.

Will Ferrell

Miembro del programa de 1995 a 2002, supo lograr el puesto central sin por ello convertirse en una carga que absoriera el programa. Especialista en hacer pareja con otos cómicos del programa, su humor se desarrolla mejor cuando tiene alguien con quien trabajar. Su marcha del programa para centrarse en su emergente carrera cinematográfica no le ha impedido reparece en numerosas ocasiones en el show para realizar pequeños cameos.

Tina Fey

Si bien su situación como jefa de guionistas y abanderada del Woman Power que reformuló el programa durante el inicio del nuevo milenio era más de culto su posterior creación de la comedia 30 Rock claramente inspirada por su trabajo aquí y su posterior regreso para imitar a Sarah Palin la convirtieron en la última super estrella salida del programa.

GRANDES SECUNDARIOS

Dan Aykroyd

Imprescindible compñero de correrías de Belushi y hombre para todo de la primera etapa del programa, su persistencia acabaría siendo recompensada con un reconocimiento tardío al trabajo realizado en el SNL.

Bill Murray

Reemplazo de Chevy Chase y miembro del reparto en la primera etapa de Michaels, Murray fue ganando poco a poco peso entre el público gracias a películas como Cazafantasmas o El Día de la Marmota, posteriormente se reinventó como actor de culto.

Gilda Radner

La mujer más importante de la primera etapa, tenía madera para haber sido una super estrella como sus compañeros pero sus inseguridades la hicieron preferir un papel secundario en casi cualquier proyecto que tomaba, muchos con su marido Gene Wilder. Emily Litella o Roseanne Roseannadanna están entre los personajes más recordados de toda la historia del programa y ella, fallecida de cáncer en 1989, una de las actrices más queridas y recordadas.

Joe Piscopo

Segunda pata del banco durante la etapa Doumain / Ebersol, su papel fundamental era servir de sparring a Eddie Murphy. Eso e imitar a Sinatra.

Norm McDonald

Aguerrido miembro del reparto, su paso a presentador del Weekend Update casi causa una guerra civil dentro de la NBC por lo brutal de sus comentarios y su, discutible, sentido del humor. Fue apartado del falso noticiario aunque no del programa, al que renunció el mismo ocos meses después.

Phil Hartman

Hombre para todo y tercero en discordia durante la etapa Carvey / Myers, Hartman fue un gran creador de personajes y es universalmente reconocido pro su trabajo como actor de doblaje en Los Simpsons interpretando a Lionel Hutz y a Troy McLure.

Chris Farley

Sólo su temprana muerte impidió que se convirtiera en una super estella igual que el inexplicable despido por parte de la NBC a mediados de los noventa le sacó del show antes de haber dado todo de sí. Un cómico enorme en todos los sentidos que seguí veinte años después la senda de Belushi y del reparto original del programa.

Chris Rock

Uno de los más grandes Stand-Up de todos los tiempos, su problema fue que los sketches tienen un lenguaje, una construcción, diferente. Su aportación como miembro negro del reparto fue importante aunque lo suficientemente frustraten para él como para terminar largándose al In living Color de Damon Wayans.

Darrell Hammond

Auténtico genio de la imitación, su participación como pareja de Will Ferrell en el programa le hubiera servido sin problemas para ocupar un hueco en este breve listado, pero sus personajes en solitario e imitaciones como la de Al Gore le han catapultado no sólo como el actor que más tiempo ha permanecido en el programa, también como uno de los más valiosos.

Chris Kattan

Otro chico para todo que, sin embargo, tendía más hacia el escarnio propio; un auténtico payaso en la cariñosa acepción antigua del término.

Molly Shannon

Primera mujer fuerte en años, su creación de Mary Katherine Gallagher la convertiría en la impulsora del Woman Power que vivió el programa con el cambio de siglo.

Chris Parnell

Genio del segundo plano, su posición como secundario le funciona mucho mejor que como actor principal lo que le ha llevado a tener una carrera algo irregular. Estuvo dentro y fuera del programa durante una temporada por culpa de los recortes de la NBC, pese a lo cuál estuvo en el éxito del programa Lazy Sunday.

Jimmy Fallon

Experto en personajes de blandito, fue co-presentador del Weekend Update con Tina Fey y, sorprendentemente, elegido como sustituto para Conan O’Brian en el Late Night. Protegido de Lorne Michaels que debe ver en él algo que el resto de la humanidad no alcanza a intuir.

Amy Poehler

Otra de las muejres fuertes que ha estado sirviendo el programa, su paso al cine parece estar demorándose más de lo deseable pero su innegable bis cómica y el talento que derrocha, ahora desde la serie Parks & Recreations, la hace candidata a brillar más aún en el mundo del espectáculo.

Fred Armisten

Auténtico camaleón del actual reparto del SNL, su imitación de Obama quizá no esté muy conseguida pero si fue tremendamente controvertida por no venir de un actor negro. En general a Armisten se le puede confiar cualqueir papel secundario porque su apariencia camaleónica le ha permitido meterse en pieles y razas de lo más variado.

Seth Meyers

Actual jefe de guionistas del programa, actual presentador del Weekend Update, la labor de Meyers parece menor y su afilada lengua contenida pero ha logrado recuperar un espíritu de crítica política que parecía dado de lado por el programa y acercarlo todo, especialmente el Weekend Update, a la senda del Daily Show de Jon Stewart.

Kristen Wiig

Actual actriz femenina principal, su comicidad parece innegable aunque una cierta tendencia al histrionismo enturbia su participación.

Bill Hadder

Atal chico para todo, secundario por excelencia en la actualidad, su peculiar manera de atacar a los personajes le permite muchas veces robar las escenas a sus compañeros.

Andy Samberg

Va rumbo de ser la Super Estrella del futuro, al menos si pone algo de su parte porque este actor cómico y guionista, miembro del trío The Lonely Island y cerebro detrás de los famos y virales SNL Digital Shorts parece más ocupado en pasárselo bien que en construirse una auténtica carrera cinematográfica.

AMIGOS Y VECINOS

Paul Simon

Amigo personal de Lorne Michaels, ex-miembro del dúo Simon & Garfunkel, sus contactos fueron de mucha utilidad para lanzar el programa, al que ha vuelto cada vez que le ha apetecido. Quizá una de sus más recordadas intervenciones, más incluso que su reencuentro con Art Garfunkle tras su ruptura como dúo en el segundo programa, fue su actuación tras el 11 S cantando The Boxer.

Candice Bergen

Primera mujer en presentar el SNL y una de las más recordadas, su humor seco y cínico pegaba muy bien con los chicos de la primera etapa. Regresa de cuando en cuando para realizar su labor y hasta la última temporada era la única mujer en el club de los que han presentado cinco veces mínimo el show.

Buck Henry

Presentador para todo de la primera etapa, cada vez que se caía alguien o que no encontraban a nadie para ocupar el hueco, algo que al principio ocuría más de lo creíble, tenían a Buck Henry para tomar las riendas del asunto. Con el paso de los años su presencia desapareció, no hay como tener gente dispuest a ir para olvidarse de los amigos.

Andy Kaufman

Surrealista cómico, realizador de diferentes cameos a lo largo de lso primeros años y sujeto de un curioso experimento en el que se preguntó a los expectadores si deseaban que siguiera apreciendo. La respuesta negativa de la audiencia hizo que no volviera a aparecer pese a su bien ganado estatus de cómico de culto.

Steve Martin

El actor que más veces y más tiempo lleva ejerciendo como presentador y como
invitado, ya en la primera etapa creó a los Hermanos salvajes con Dan Aykroyd, su constante apoyo al programa, que incluye numerosas apariciones, ha logrado que mucha gente piense que estuvo en plantilla en algún momento.

Billy Cristal

Actor de relleno de oro fichado a ese precio, junto a Martin Short, para la última temporada de Ebersol, siendo ya un cómico establecido y admirado. Crystal tiene una historia con el programa del que podría haber formado parte en su primera etapa hasta que una discusión por la duración de un gag hizo que decidiera darle puerta, creando las condiciones necesarias para que el guionista Chevy Chase le reemplazara.

Damon Wayans

Uno de los casos más curiosos de toda la historia del programa: Le contrataron
pero se sentía infrautilizado así que decidió tomar al asalto un sketch en directo provocando la ira de Michaels y su despido fulminante. Michaels no tardó en perdonarle y la volvió a permitir aparecer pocos programas después, con el despido ya efectivo. Así que Wayans se mudó a la Fox a hacer su propio programa de sketches, In Living Color, que se convertiría en la referencia durante los últimos noventa, lanzando a su vez a otro actor cómico.

Jim Carrey

Que nunca jamás ha sido miembro del SNL, lo crean o no. Su trabajo en In Living Color como uno de los pocos actores blancos del programa le dió la suficiente visibilidad como para lanzar una exitosa carrera cinematográfica. También para participar de cuando en cuando haciendo cameos o presentando el SNL en el que realizó alguna de sus actuaciones e imitaciones más memorables.

Alec Baldwin

El hombre, junto a Steve Martin, que más veces ha presentado el programa y una de las revelaciones de Lorne Michaels que ha logrado hacernos descubrir el lado cómico de este mazacote. La lornización continuó en 30 Rock, revelando su lado cómico y convirtiéndole, de paso, en actor de culto.

Christopher Walken

La revelación más inesperada, su humor extraño y algo incómodo hace de él uno de los presentadores a los que el público no puede perderse. El inquietante actor ha sabido mostrar una faceta de hombre extraño pero con muchas ganas de divertirse.

Justin Timberlake

El host del siglo XXI, su absoluta falta de vergüenza y la sintonía con Andy Samberg han logrado que se lleve a su casa un más que merecido Emmy al mejor actor cómico invitado y creado fenómenos de internet como su participación en Single Ladies o el éxito viral Dick in a Box.

Ahora es cuando señaláis la cantidad ingente de personas que han pasado por el SNL durante estos 35 años que también debía haber incluido. Y probablemente tengáis razon pero, desde mi punto de vista, estos son los nombres fundamentales. Recordad que, al fin y al cabo, esto es una columna, no un duplex.